Mostrando entradas con la etiqueta Sócrates. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sócrates. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de junio de 2026

Caminante, ve a decirle a Esparta que hemos muerto aquí por obedecer sus leyes

Ve a decirle a Esparta que hemos muerto aquí por obedecer sus leyes

Sófocles habló en Atenas deleitándose en la libertad de pensamiento que le brindaba una política justa. Sin embargo, también advirtió del peligro de despreciar las leyes que son más antiguas que la ciudad, tan antiguas como el hombre. Hoy en día nos olvidamos que hay leyes tan antiguas como el hombre y nos desentendemos completamente de ello.
Podemos leer en el epitafio de los trescientos espartanos que dieron su vida defendiendo el paso de las Termópilas contra el invasor persa: “ Caminante, ve a decirle a Esparta que hemos muerto aquí por obedecer sus leyes” ( Las guerras médicas de Heródoto). Sócrates condenado a muerte injustamente no intentará escapar. La ley de la ciudad, aunque aplicada injustamente, le inspiraba respeto, e incluso amor.


sábado, 30 de mayo de 2026

Es mejor ser Sócrates insatisfecho que un cerdo satisfecho

John Stuart Mill
Para el filósofo John Stuart Mill es mejor ser Sócrates insatisfecho que un cerdo satisfecho; es mejor ser Sócrates insatisfecho que un tonto satisfecho. Y si el tonto o el cerdo son de una opinión distinta, es porque sólo conocen un lado del asunto, el suyo. La otra parte, para poder comparar, conoce ambos lados. 

jueves, 14 de mayo de 2026

La fuerza manejada por otro es imperiosa sobre el alma como el hambre extrema

“La fuerza manejada por otro es imperiosa sobre el alma como el hambre extrema, puesto que consiste en un perpetuo poder de vida y muerte. Y es un imperio tan frío y tan duro como si fuera ejercido por la materia inerte. El hombre que se siente siempre el más débil está en el corazón de las ciudades tan solo, más solo de lo que podría estarlo un hombre perdido en medio del desierto…..Tan implacablemente como la fuerza aplasta, así implacablemente embriaga a quien la posee o cree poseerla. Nadie la posee realmente”, escribe Simone Weil en La fuente griega.
“Aquellos a quienes la fuerza es prestada por la suerte perecen por contar demasiado con ella. No es posible que no perezcan. Pues no consideran su propia fuerza como una cantidad limitada, ni sus relaciones con otro como un equilibrio de fuerzas desiguales. Los otros hombres no imponen a sus movimientos esa pausa de donde proceden nuestras consideraciones hacia nuestros semejantes, y concluyen que el destino les ha dado todas las licencias, ninguna a sus inferiores. Entonces van más allá de la fuerza de que disponen. Inevitablemente van más allá, ignorando que es limitada. Entonces quedan librados sin recursos al azar y las cosas no les obedecen ya. A veces el azar les sirve, otras los daña; y allí están desnudos expuestos a la desgracia, sin la armadura de poder que protegía su alma, sin que nada en adelante los separe ya de las lágrimas. Esta sanción de un rigor geométrico, que automáticamente castiga el abuso de la fuerza, fue el objeto primero de meditación entre los griegos. Constituye el alma de la epopeya; bajo el nombre de Némesis es el resorte de las tragedias de Esquilo; los pitagóricos, Sócrates, Platón, partieron de allí para pensar el hombre y el universo. La noción se hizo familiar en todos los lugares donde penetró el helenismo. Esta noción griega es quizá la que subsiste, con el nombre de kharma, en los países orientales impregnados de budismo; pero Occidente la ha perdido y ya ni siquiera tiene en sus lenguas palabras para expresarla; las ideas de límite, de mesura, de equilibrio, que deberían determinar la conducta de la vida, sólo tienen un empleo servil en la técnica. No somos geómetras más que ante la materia; los griegos fueron primero geómetras en el aprendizaje de la virtud. La marcha de la guerra en La Ilíada consiste sólo en ese juego de balanza. El vencedor del momento se siente invencible, aun cuando algunas horas antes hubiera probado la derrota; olvida usar la victoria como algo que pasará”.

domingo, 23 de noviembre de 2025

Para Sócrates lo primero es el cuidado y el mejoramiento del alma


Sócrates no hacía otra cosa que ir por todos lados y persuadir a jóvenes y viejos que lo primero no es el cuidado del cuerpo ni el acumular riquezas, sino el cuidado y el mejoramiento del alma por la virtud.


miércoles, 12 de noviembre de 2025

La unión del hombre y de la mujer es concepción. Esta concepción es obra divina

Diotima
El célebre pasaje del Banquete de Platón, en el cual Diotima, la extranjera de Mantinea, define para Sócrates lo que es el amor y de qué forma está ligado a la reproducción, pero también cómo solo es posible esta reproducción si va precedida del deseo: “Cuando llegamos a cierta edad, dijo Diotima, nuestra naturaleza siente el deseo de engendrar, pero solo puede engendrar en la belleza, no en la fealdad; y en efecto, la unión del hombre y de la mujer es concepción. Esta concepción es obra divina, y el ser mortal participa de la inmortalidad por la fecundación y la generación; pero esta mortalidad es imposible de alcanzar en lo que es discordante. Ahora bien, lo feo no armoniza con lo divino, en tanto que lo bello sí lo hace. Por ello, cuando el ser impaciente por dar a luz se aproxima a lo bello se vuelve gozoso, y, en su júbilo, se dilata y da a luz y produce; en cambio, cuando triste y ceñudo se aproxima a lo feo, se da la vuelta y no engendra; retiene su germen y sufre. Ahí se origina el éxtasis que siente el ser fecundo y lleno de vigor en presencia de la belleza, porque esta le libera del profundo sufrimiento del deseo…” (Platón, Banquete).
Menandro
El amor, el deseo, incluso la pasión, desempeñaban un papel no desdeñable en las relaciones entre hombres y mujeres, incluso en el marco de la vida conyugal. Además, es significativo que a finales del siglo IV, y en relación con la decadencia de la vida poética, cuando se incrementa la importancia de la esfera privada, el amor se convierte en uno de los motivos principales de las intrigas teatrales, un amor cuyo desenlace normal y deseado es el matrimonio. Así es el amor que siente Sóstrato por la hija de Cnemón el misántropo, en la obra del mismo título de Menandro, El misántropo, amor que nace desde el mismo momento en que ve a la joven y que él experimenta como un mal que solo podrá ser mitigado cuando su padre se la entregue y pueda quererla siempre (Menandro, Misántropo).


domingo, 31 de agosto de 2025

La importancia de la verdad

La gran paradoja es que en la sociedad de las comunicaciones, de Internet y de las libertades individuales cada vez puede ser más costoso discernir lo cierto de lo mendaz. Hay tanta información que lo difícil no es acceder a ella, pues la tecnología lo permite, sino separar el grano de la paja. Hay mentiras en la política, en los negocios, en los medios de comunicación… Y si esto ocurre con la actualidad, es aún más complicado cuando se abordan los sucesos del pasado, o sea, la historia. Cuanto más atrás nos vamos, menos son las fuentes que se manejan. Además, lo normal es que la historia la escriban los que ganan o los que detentaron el poder, que presentaron a los perdedores como víctimas de sus propios errores o de su natural perfidia. Jean Gervais, profesor de la Universidad de Quebec, ha dicho que la historia miente más que habla, y es que en no pocas ocasiones se emplea como arma ideológica o como excusa. Los gobiernos aluden a conceptos como seguridad nacional o razón de Estado para escudarse y no dar cuenta de sus actos. 
Michael P. Lynch, profesor de filosofía en la Universidad de Connecticut, defiende la importancia de la sinceridad y el título de su obra es la mejor presentación “La importancia de la verdad para una cultura pública decente”. Umberto Eco ha dejado escrito que “el primer deber del hombre culto es hallarse siempre dispuesto a reescribir la enciclopedia del conocimiento; es decir, ponerse siempre en duda y sumarse a las nuevas perspectivas, a veces limitadas a un frailecillo del siglo XIII, a veces completamente revolucionarias”. Porque plantear interrogantes puede ser, ciertamente, revolucionario y peligroso para el poder. Lo ha sido siempre. Sócrates era un preguntón irrefrenable y le acabaron acusando de pervertir a la juventud y de impío. El final es sabido, tuvo que beber cicuta.

lunes, 2 de diciembre de 2024

Método socrático

El denominado método socrático: Sócrates empezaba presentándose como alguien que no sabía nada y preguntaba a su interlocutor, aparentemente seguro de sí mismo, cosas obvias como “¿No es, Critias, el escultor anterior a la estatua?. Y Critias respondía: Obviamente”, después hacía que su interlocutor se enredara en contradicciones, que resbalara, para acabar mostrándole, cuando éste estaba ya totalmente desorientado y desmoralizado, que la presunta seguridad de sus opiniones no era más que una forma mitigada de ignorancia. Este principio de esta autodestrucción dirigida se conoce por el nombre de ironía socrática. Se trata de un método muy espectacular y que deja profundas huellas en quien lo sufre. Pero también muestra claramente en qué consiste la filosofía; en convertir en un problema lo que parece obvio y en romper el automatismo de las propias percepciones; y, de esta manera, desmontar el mundo para volver a construirlo bajo el control de la lógica (como más tarde hará Descartes con su duda metódica). La filosofía ayuda a dar a luz al pensamiento independiente.

domingo, 14 de abril de 2024

El cristianismo acepta la responsabilidad de toda la historia anterior de la humanidad, pero también reclama el beneficio

Etienne Gilson, filósofo e historiador de la filosofía, en su libro El espíritu de la filosofía medieval escribe que “el prologo del Evangelio de San Juan sugiere que Jesucristo es el Verbo, y el Verbo es Dios. El Evangelio dice que el Verbo ilumina a todo hombre que llega a este mundo; de ahí resulta que debemos admitir, por el testimonio de Dios, una revelación natural de Verbo, universal anterior a la que se produjo cuando, haciendes carne, vino a habitar entre nosotros. Los que han vivido según el Verbo, ya fueran paganos o judíos, han sido, pues, cristianos por definición, en tanto los que han vivido en el error o en el vicio, es decir, contrariamente a lo que les enseña la luz del Verbo, han sido verdaderos enemigos de Cristo desde antes de su llegada. San Justino admite a favor de aquellos una revelación natural que los salva. Sócrates llega a ser un cristiano tan fiel, que no es sorprendente que el diablo hiciera de el un mártir de la verdad, y San Justino no está lejos de decir con Erasmo: |San Sócrates ruega por nosotros!. El cristianismo acepta la responsabilidad de toda la historia anterior de la humanidad, pero también reclama el beneficio. Todo lo mal hecho se ha hecho contra el Verbo, que es el Cristo, toda verdad es cristiana por definición.

jueves, 28 de octubre de 2021

Sócrates proponía conocerse para hacerse mejor


Del Oráculo de Delfos recogió Sócrates el precepto “conócete a ti mismo”, y el Oráculo no enseñaba filosofía. Al interpretar esta orden como un programa y un método, Sócrates proponía a sus sucesores que trabajaran por conocerse para hacerse mejores. Y no se ilusionaba sobre las dificultades de la tarea. Hizo más que verlas; las experimentó, puesto que murió por ellas.

jueves, 2 de septiembre de 2021

Nos vestimos bien para para mostrar nuestra honra hacia las personas

Decía Sócrates con respecto a la moda que no nos vestimos bien para presumir, sino para mostrar nuestra honra hacia las personas.



domingo, 8 de agosto de 2021

Nuestra época necesita eslóganes que le exima de pensar

Charles Moeller

Nuestra época no necesita libros. No los lee, o los lee mal, porque se le antojan largos y difíciles, dice Charles Moeller. Nuestra época necesita eslóganes consistentes que le eximan de pensar. Tiene miedo de hacerlo. No quiere ser libre. Si algo desea, acaso sin saberlo, es que venga alguien que le prometa salud, que arranque su vida de la destrucción.
Existen libros eternos que es menester salvar. Inmortales; más solo si reviven en nuestras almas. Moeller se pregunta si reviven en el alma de esta generación, si nuestros jóvenes se interrogan, con Sócrates, sobre la sabiduría. Se pregunta incluso si conocen a Sócrates, si Sócrates es para ellos algo más que un nombre, algo más que un muerto…..Tampoco sabemos a ciencia cierta si la angustia de Hamlet despierta en ellos un eco fraternal. Si lloran con los que lloran, si se alegran con los que ríen.



viernes, 11 de junio de 2021

Quien sepa lo que es bueno, también hará el bien


Sócrates pensaba que tenía por dentro una voz divina y que esa conciencia le decía lo que estaba bien. “Quien sepa lo que es bueno, también hará el bien”. Quería decir que conocimientos correctos conducen a acciones correctas. Y solo el que hace esto se convierte en un “ser correcto”. Cuando actuamos mal es porque desconocemos otra cosa. Por eso es tan importante que aumentemos nuestros conocimientos. Sócrates pensaba que la capacidad de distinguir entre lo que está bien y lo que está mal se encuentra en la razón, y no en la sociedad. 


Para Sócrates era imposible ser feliz si uno actúa en contra de sus convicciones. Y el que sepa como se llega a ser un hombre feliz, intentará serlo. Por ello quien sabe lo que está bien, también hará el bien, pues ninguna persona querrá ser infeliz. Hay muchos que constantemente mienten y roban y hablan mal de los demás. Seguramente saben que eso no está bien, o que no es justo, y eso no les hace felices.

miércoles, 7 de agosto de 2019

Mujeres filósofas

Las mujeres filósofas han sido completamente suprimidas a lo largo de las épocas. Hipatia, considerada la pensadora más brillante de su tiempo, fue arrastrada de su carruaje y asesinada con conchas afiladas. Aspasia, matemática y lógica dotada, fue enviada a un convento, de donde se le prohibió salir. Teano, cuando estaba a punto de convertirse
Karl y Jenny Marx
en líder de los pitagóricos, fue hecha prisionera y torturada. La opresión física sólo fue una parte, sin embargo. La mentora de Platón, Diotima, fue degradada al nivel de una creación ficticia. En tiempos más recientes, Jenny Marx y Harriet Mill no fueron tenidas en cuenta como influencias en el desarrollo del marxismo y el liberalismo. Incluso en el siglo XX, Simone de Beauvoir recibió de vuelta su primer libro, los fundamentos del existencialismo, con una nota del editor, quien le aconsejaba que se limitara a “temas femeninos”.



 Areté de Cirene
Sin embargo Sócrates reconoce que una mujer sabia, Diotima, le había abierto los ojos a los valores de la poesía, el amor y, lo más importante, la naturaleza del conocimiento y las formas en sí mismas. A decir verdad, Diotima es quizá la “madre” de la filosofía occidental. Otra discípula de Sócrates fue Areté de Cirene. De acuerdo con el epitafio inscrito en su tumba, poseía la belleza de Helena, la virtud de Thirma, la pluma de Aristipo, el alma de Sócrates y la lengua de Homero. Era hija de Aristipo, que había sido él mismo discípulo y amigo de Sócrates, y uno de los pocos que se encontraban presentes el día fatal en que el maestro bebió la cicuta.

sábado, 13 de julio de 2019

Sócrates incomodaba




Cuenta el filósofo Sztajnszrajber que a Sócrates no lo querían. No lo querían porque con sus actitudes por fuera de lo estatuido ponía en evidencia la oscuridad de las prácticas institucionales. Ponía en evidencia lo formal, lo vacío del ethos ateniense, la deflación de sus valores, la crisis. Incluso antes del suceso del oráculo, Sócrates con su propio comportamiento, con su propia manera de vivir, molestaba. Incomodaba a una ciudadanía que se había acostumbrado a una doble moral, a una vida democrática que, según explica muy bien en la República, se degradaba en demagogia, esto es, en el aprovechamiento de las formas del sistema democrático, pero para otros fines, más espurios y menos comunitarios.

jueves, 4 de julio de 2019

Citas

Protágoras.
Citar para disimular el vacío intelectual, es una forma petulante de callar, criticada desde la Antigüedad. Sócrates se lo reprocha a Protágoras. “No me salgas con citas de Simónides, dice Sócrates, porque estaríamos como los hombres incapaces de conversar, que dejan la palabra a la música que contratan para amenizar sus reuniones. ¿Qué piensas tú? ¿No tienes nada que decir?”. Séneca escribe al discípulo que le pide máximas de filósofos, para memorizarlas: “No te hacen falta. Ya es hora de que tú mismo digas cosas memorables”. 


También se ha criticado a los que citan a los clásicos para adornarse. Cervantes, en el prólogo del Quijote, se excusa de publicarlo “sin acotaciones en las márgenes y sin anotaciones en el fin del libro, como veo que están otros libros, llenos de sentencias de Aristóteles, de Platón y de toda la caterva de filósofos, para que los lectores tengan a sus autores por hombres leídos, eruditos y elocuentes; pues soy poltrón y perezoso de andarme buscando autores que digan lo que sé decir sin ellos”.

jueves, 13 de junio de 2019

Infundios y bulos

Socrates
En cierta ocasión, un conocido de Sócrates se le acercó y le dijo: —Maestro, ¿sabes lo que me han contado de Fulano? Sócrates levantó la mano para que no siguiese hablando y le advirtió: —Antes de que me digas de qué va, permite que te haga tres preguntas. ¿Estás seguro de que lo que me vas a contar es cierto? —No, acaban de contármelo. —Es decir, que no sabes si es cierto o no. —Y continuó—Lo que vas a decirme de Fulano, ¿es bueno? —No. —Me quieres contar algo malo de Fulano incluso no estando seguro de si es cierto, ¿es así? —El hombre asintió—. Lo que vas a contarme de Fulano, ¿será provechoso para alguien? —No, realmente no… —Quieres contarme algo que no estás seguro de que sea cierto, que no es bueno y ni siquiera es provechoso, ¿por qué entonces hablar de ello? Vete de aquí con tus infundios y bulos. 

domingo, 6 de enero de 2019

La comida hay que planteársela con despego.

Musonio Rufo
El filósofo estoico romano que vivió en el siglo I, Musonio Rufo decía que hay que ver la comida como nutrientes que dan fuerza.La comida, manifestaba, había que planteársela con despego. Comemos porque lo necesita el cuerpo, optaban los estoicos, es una necesidad del cuerpo. Lo que ocurre es que si disfrutas demasiado, te arriesgas a dejar que te controle. Sócrates opinaba que hay que comer para vivir, no vivir para comer.

El objetivo de nuestra dieta, dice Jules Evans, tiene que ser la salud y la fuerza, no el placer físico, que nos debilita y nos hace ser esclavos de nuestros estómagos.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

La pregonada inutilidad de la filosofía.

Calicles.
En el Gorgias platónico Calicles le espeta a Sócrates que uno puede ocuparse de la filosofía mientras sea joven, pero que hacerlo de viejo resulta ridículo. Hoy nuestros nuevos sofistas, los pedagogos, han decretado que ni siquiera en la educación del joven es buena la filosofía. Poco tiempo después Epícuro aconsejaba a Meneceo que nadie debería avergonzarse de filosofar ni de joven ni de viejo, “porque nunca es tarde ni temprano para aprender a ser feliz”. No hará falta concluir que en los tiempos presentes estas cosas suenan a enormes paparruchas. La pregonada inutilidad de la filosofía viene a ser la confesión clamorosa de que educar se ha vuelto ante todo una instrucción para el mercado, una adquisición de destrezas y habilidades con vistas a ser vendidas. 


La religión cotidiana de la mercancía nos predica que no hay valor de uso sin valor de cambio que lo respalde; esto es, que no hay otras necesidades que las que puedan satisfacerse con dinero. La vida humana y su riqueza quedan así notablemente devaluadas. Hay una incapacidad de comprender otro sentido de útil que no coincida con el utilitarista, que haya cosas que merezcan la pena aunque no tengan precio o justamente por no tenerlo, pero sí un valor incuestionable, escribe Artega.

domingo, 22 de abril de 2018

La verdad no es inculcada, pues está en cada uno.

Antonio Corradini: La verdad velada
Søren Kierkegaard (1813– 1855), que fue un prolífico filósofo y teólogo danés y se le considera el padre del existencialismo, decía que si la verdad ha de aprenderse, tenemos que presuponer que no se halla ahí y que, en cuanto debe aprenderse, se la busca. Topamos con la dificultad hacia la que Sócrates dirigía la atención en el Menón presentándola como una “propuesta guerrera”. A un hombre le resulta imposible buscar lo que sabe y le es igualmente imposible buscar lo que no sabe, porque lo que sabe no puede buscarlo, pues ya lo sabe, y lo que no sabe tampoco puede buscarlo, pues ni siquiera sabe qué debe buscar. Sócrates
Kierkegaard
resuelve la dificultad a través de la idea de que todo aprender y todo buscar es sólo recordar, de tal modo que el ignorante no necesita más que rememorar para llegar a ser consciente de lo que sabe. Así pues, “la verdad” no le es inculcada, pues estaba en él. En ella se concentra realmente el pathos griego que se convierte en una prueba de la inmortalidad del alma.


La felicidad eterna, dice Kierkegaard, me ha sido concedida retrospectivamente a partir de la posesión de la verdad que yo tenía desde el comienzo sin saberlo. Sócrates afirma que sólo desearía preguntar, porque la intención final de todo preguntar es que el propio interrogado posee la verdad y ha de alcanzarla por sí solo.

viernes, 16 de marzo de 2018

Europa es un concepto que se basa en cimientos espirituales.

Jan Patočka se opuso en Praga al régimen comunista y sufrió por ello numerosas persecuciones; fue uno de los fundadores de la “Charta 77”. Murió trágicamente a consecuencia de un violento interrogatorio de la policía. Por su vida y su ejemplo se le ha denominado el Sócrates de Praga. Para Patočka, la conciencia de Europa se formó y desarrolló con la adquisición del concepto del “cuidado del alma”. En su opinión, el cuidado del alma es la formación interior del hombre, es decir, la formación de una conciencia sólida e inquebrantable. No se trata de una forma de intelectualismo abstracto, sino que es más bien “una aspiración a encarnar lo eterno en el tiempo y en el propio ser, y a la vez una aspiración a resistir al huracán del tiempo, a resistir a todos los peligros que comporta, a resistir cuando el cuidado del alma pone en peligro al hombre”. “La historia de Europa es en gran parte, al menos hasta el siglo quince, la historia de los intentos de ocuparse del cuidado del alma. Europa nació de este motivo, es decir, del cuidado del alma, y ha muerto porque se ha permitido que cayera nuevamente en el olvido el cuidado del alma”.


Escribe Patočka: “Sócrates es el primero que a la tiranía secreta y a la hipocresía de la antigua moral opone la idea de que el hombre orientado, en el pleno sentido del término, a la búsqueda de la verdad, el hombre que examina lo que es bueno, sin saber él mismo lo que es positivamente bueno, pero rechazando simplemente las falsas opiniones, necesariamente parecerá el peor y más nocivo de los hombres, cuando en realidad es el mejor; y, por el contrario, el que adopta la postura de la masa parecerá el mejor, cuando en realidad su esencia más profunda representa lo peor, y el conflicto inevitable entre estos dos acabará por fuerza con la destrucción del hombre del bien”.

Patočka: “La aparición de la filosofía, su irrupción en la realidad, no significa que a partir de ese momento se convierta en una fuerza dirigente de la realidad. La filosofía nunca fue una fuerza dirigente. La filosofía es la reflexión. Incluso tras el despertar representado por la aparición de la reflexión, los hombres siguen cediendo al sueño, siguen viviendo en el mito. Platón lo sabe, y es una de las razones que le inducen a crear a su vez mitos, mitos nuevos (aunque hay otras razones más profundas). Pero el hecho es que, debido a la aparición de la filosofía, la vida no filosófica también se ve obligada de algún modo a enfrentarse consigo misma, se ve obligada a reflexionar, y este mero hecho hace que asimile algunos elementos de la filosofía. Esto determinó la especificidad de Europa. Solamente en Europa nació la filosofía, en el sentido de ese despertar por el que el hombre se libera de la tradición para entrar en el presente del universo; solamente en Europa o, para ser más
precisos, en lo que fue el germen de Europa, en Grecia”. “Se habla continuamente de Europa en sentido político, pero se olvida la cuestión de saber qué es realmente, y de dónde nació. Queremos hablar de la unificación de Europa, pero ¿acaso Europa es algo que pueda unificarse? ¿Se trata de un concepto geográfico o puramente político? No; y si queremos abordar la cuestión de nuestra situación actual, debemos comprender ante todo que Europa es un concepto que se basa en cimientos espirituales, y de este modo se entiende qué significa esta pregunta”.