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martes, 2 de septiembre de 2025

La corrección política en el ámbito de la escuela rompe con la dinámica de confianza entre el centro y los padres

Pablo Nuevo, profesor de la Universidad Abat Oliba CEU de Barcelona manifiesta en una entrevista que cualquiera que no esté excesivamente cegado por la ideología estará de acuerdo en que, salvo en casos patológicos, los padres quieren más a sus hijos que un funcionario que no los conoce. Pero el fenómeno de la corrección política, al intentar conformar ideológicamente las percepciones que tienen los menores sobre la realidad, invierte este proceso. Señala que le corresponde al poder público definir cuál es el interés superior del menor, y, como segundo paso, aquellos padres que no respondan conforme a esta definición tendrán que ser coaccionados, reprendidos o corregidos. Así, por ejemplo, se proscribe la intervención de los padres en casos en que un adolescente, en un momento de confusión, manifieste alguna duda sobre su identidad.
Al proyectar la corrección política en el ámbito de la escuela rompe con la dinámica de confianza entre el centro y los padres. La familia ya no podrá confiar en que la escuela atenderá a su hijo de acuerdo a sus convicciones, porque esta tendrá la espada de Damocles.¿Respalda el proyecto educativo que ofreció a los padres y que libremente han elegido o cumple con la imposición del poder? Puede aparecer fuerte, pero, como toda ideología aparentemente dominante, pero basada en una gran mentira, tiene los pies de barro. Lo que exige de nosotros es, primero, nunca mentir, afirmar siempre la realidad y no caer en la autocensura. Segundo, comprender que es un fenómeno cultural, pero también político. Y, por tanto, la respuesta debe ser cultural y política.


sábado, 28 de diciembre de 2024

La libertad es cosa de héroes

La libertad es cosa de héroes cuando la cultura en que vivimos trata de imponer sutilmente la tiranía de la provisionalidad. Tener convicciones fuertes, entre las que ha de contar no imponer nada a nadie, en una cultura hipotética es el verdadero heroísmo de nuestro tiempo. Se trata de negarse a derivar las propias convicciones de los consensos fácticos, de la moda y la opinión dominante. Un heroísmo así no es incompatible con la normalidad, es perfectamente democrático; lo único que no soporta es vivir de prestado, inercialmente, lo que equivaldría a no tomarse en serio la propia libertad, escribe el filósofo Daniel Innerarity .


sábado, 13 de abril de 2024

Los modernos, no tenemos más que opiniones

                                  

“Cuando recientemente me detuve con un amigo ante la catedral de Amiens, y éste observó con sobrecogimiento y piedad tal monumento de pétrea grandiosidad y de infatigable paciencia en las minúsculas esculturas, me preguntó cuál era el motivo por el que ya no éramos capaces de construir tales obras; yo le respondí: Querido Alfonso, los hombres de aquellos tiempos tenían convicciones; nosotros, los modernos, no tenemos más que opiniones, y para elevar una catedral gótica se necesita algo más que una opinión.”
—Heinrich Heine ('Sobre la escena francesa')


viernes, 24 de marzo de 2023

El político tonto y el político loco

El escritor y político mexicano Vicente Riva Palacio cuenta que “él que no “sabe aprovecharse”, la frase es gráfica pero muy usada, ése es tonto, sobre todo y antes que todo, si está pobre habiendo ocupado altos puestos políticos, o teniendo influencia en los destinos de la nación. ¿Qué otra cosa se dice del que ha podido enriquecer y no lo ha hecho? tonto, y muy tonto; habréis oído aplicar este calificativo y tal vez otro más enérgico, a personas de quienes vuestra conciencia os dice que sólo su honradez las tiene en una triste medianía en materia de dinero. En vano ese tonto político acumulará conocimientos, y en largas veladas enriquecerá su inteligencia con el estudio y trabajará por el adelanto de la ciencia y por la ilustración del pueblo; si no tiene fincas, y negocios y trenes y palco en la ópera; si no da espléndidas comidas, y no está mezclado en todas las grandes empresas mercantiles, y suena su nombre al lado de esos nombres que son la aristocracia de la alta banca, como dicen en Francia; si no entra y sale como en su casa a los ministerios y al despacho del señor presidente, y es siempre el órgano confidencial de la voluntad y deseos de este señor y si no tiene grandes comisiones y destinos lucrativos; el tonto político será cuando más “sabio en latín y tonto en castellano”. En cuanto al loco, es decir al loco político, ése es más terrible, y con ése se observan mil precauciones. El que no transige nunca con su conciencia y es esclavo de sus convicciones y no mira el interés personal en política sino el interés del pueblo y de las ideas que profesa, ése, ése es un loco de quien ríen, y a quien burlan los que no tienen esos grandes defectos. Loco el que prefiere aislarse, nulificarse en la política, por no tomar su parte de complicidad en la infracción de la ley. Loco el que no quiere ocurrir al gobierno humillando su noble carácter de ciudadano libre, para alcanzar una candidatura oficial, tomando así parte en esa consideración contra la libertad del sufragio. Loco el que piensa que la ley debe cumplirse exactamente”.

domingo, 17 de abril de 2022

Si las personas no tienen convicciones ni principios que las sostengan, ¿de qué tolerancia estamos hablando?

José María Aznar

Decía José María Aznar,cuarto presidente del Gobierno de España desde la reinstauración de la democracia, que “si las personas no tienen convicciones ni principios que las sostengan, ¿de qué tolerancia estamos hablando? Se habla mucho de la diferencia y del respeto a la diferencia, pero para que haya diferencia, y para que haya respeto a la diferencia, tiene que haber ideas y valores. Si no existen esas ideas y esas convicciones, pronto acabamos en el nihilismo, que es ese estado en el que no se puede afirmar ni conocer nada porque la realidad no existe, como tampoco existe la posibilidad del conocimiento, ni la posibilidad de convencer a quien no está de acuerdo contigo de que tienes elementos suficientes para afirmar lo que estás diciendo. El nihilismo es un punto en el que es imposible la rectificación, porque como no existe nada real y todo es relativo, no se tiene por qué aceptar que los demás puedan tener razón en un momento determinado. El nihilismo, la ausencia de valores y de creencias, hace imposible el diálogo, el respeto y la tolerancia. Por eso la ausencia de valores, de principios y de convicciones es tan peligrosa”.


miércoles, 9 de febrero de 2022

La pérdida de las convicciones

Tony Judt

En una conversación con David Foley en The Independent, Tony Judt exponía su credo: "El otro día me preguntaron si apreciaba una deriva hacia cierto autoritarismo o totalitarismo. No lo veo así. En cierto modo aprecio algo mucho más corrosivo, que es la pérdida de las convicciones, una pérdida de la fe en la cultura de la democracia abierta, un escepticismo y sentimiento de rendición que probablemente se dan más en ambas orillas del Atlántico. Pero también pienso que es probable que se produzca a mitad de la próxima generación un resurgimiento del entusiasmo político bajo la faz de protestas por la frustración política, de organizaciones con gente joven, que rondan los veinticinco años. Así que, a medio plazo, optimismo, y a corto plazo, pesimismo". 

viernes, 11 de junio de 2021

Quien sepa lo que es bueno, también hará el bien


Sócrates pensaba que tenía por dentro una voz divina y que esa conciencia le decía lo que estaba bien. “Quien sepa lo que es bueno, también hará el bien”. Quería decir que conocimientos correctos conducen a acciones correctas. Y solo el que hace esto se convierte en un “ser correcto”. Cuando actuamos mal es porque desconocemos otra cosa. Por eso es tan importante que aumentemos nuestros conocimientos. Sócrates pensaba que la capacidad de distinguir entre lo que está bien y lo que está mal se encuentra en la razón, y no en la sociedad. 


Para Sócrates era imposible ser feliz si uno actúa en contra de sus convicciones. Y el que sepa como se llega a ser un hombre feliz, intentará serlo. Por ello quien sabe lo que está bien, también hará el bien, pues ninguna persona querrá ser infeliz. Hay muchos que constantemente mienten y roban y hablan mal de los demás. Seguramente saben que eso no está bien, o que no es justo, y eso no les hace felices.

martes, 18 de febrero de 2020

El derecho de los padres a escoger la educación de sus hijos



En la Declaración Universal de los Derechos Humanos, como en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, queda recogido el “derecho de los padres a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos”, y a “hacer que sus hijos o pupilos reciban la educación religiosa o moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”. La Constitución Española en su artículo 27.3 dice “Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones” Este derecho está íntimamente relacionado con la libertad religiosa e ideológica proclamada en el artículo 16 CE. "Cuando el poder público pretende negar a los padres este derecho fundamental no está colocando a los hijos por encima de los padres, sino que se está colocando a sí mismo por encima de unos y de otros", manifiesta María Lacalle, profesora de Filosofía del Derecho en la Universidad Francisco de Vitoria

domingo, 3 de febrero de 2019

Cuando un hombre de Estado renuncia a su conciencia en nombre de sus deberes público, conduce a su país hacia el caos.

Robert Barron.
Una religión privatizada, que jamás se encarna en un gesto, en una actitud, en un compromiso moral, se desvanece rápidamente. Convicciones que fueron poderosas, pero que nunca se traducen en nada concreto, se convierten, casi de un día para otro, en veleidades piadosas, y terminan por desaparecer por completo, escribe Robert Barron, obispo auxiliar de Los Ángeles.
 
Estatua de Tomás Moro  frente a la Antigua iglesia de Chelsea, Cheyne Walk, Londres.
En la obra de teatro de Robert Bolt sobre Santo Tomás Moro, “Un hombre para la eternidad”, hay una conversación entre el cardenal Wolsey, un político endurecido y básicamente amoral, y Tomás Moro. Wolsey se lamenta: “Eres un constante pesar para mí, Tomás. Solo con que contemplases los hechos de forma más sencilla, sin esa horrible bizquera moral, solo con un poco de sentido común, podrías haber sido un hombre de Estado”. A lo que responde Tomás Moro: “Bueno… creo que cuando un hombre de Estado renuncia a su conciencia privada en nombre de sus deberes públicos… conduce a su país por un atajo hacia el caos”.

Abandonar las convicciones de la conciencia en el ejercicio de los deberes públicos es precisamente equivalente a
Andrew Cuomo
“personalmente me opongo pero no estoy dispuesto a llevar a cabo ninguna acción concreta para poner en práctica mi oposición” ( cita del gobernador de Nueva York Mario Cuomo en 1984). Y este abandono, evidente en la alocución de Mario Cuomo en 1984, manifiesta Robert Barron, nos ha conducido efectivamente por un atajo hacia el caos, patente en la gozosa celebración de Andrew Cuomo (actual gobernador de Nueva York) de una ley que permite el asesinato de niños.

viernes, 19 de octubre de 2018

Liderazgos modernos.


Jose María Aznar estaba convencido que uno de los problemas de los liderazgos modernos no es que los gobiernos escuchen poco a sus pueblos, ni siquiera que los escuchen demasiado. El problema viene cuando por encima de las responsabilidades que los gobiernos tienen que ejercer prevalecen políticas diseñadas pensando en las encuestas de opinión o en la popularidad a corto plazo. Y añadía que la tolerancia no consiste en no tener ideas y valores propios, ni en hacer lo que los demás quieren que uno haga. Consiste en respetar las convicciones de los demás, sin ceder ni dejar de poner en práctica las convicciones propias.

jueves, 19 de octubre de 2017

Dostoievski.

Dostoievski
En Los hermanos Karamazov, que representa la cara más potente y natural de esa capacidad de Dostoievski, común a la mayoría de los grandes autores, de escribir sin darse cuenta como si cuestionara sus propias creencias, incluso como si se opusiera a ellas, nos expone sus convicciones en forma de conflictos espirituales y enfrentamientos entre personajes vivos. Lo más milagroso de esta gran obra está en cómo es capaz de que el lector se represente mentalmente a tal cantidad de personajes con personalidades tan distintas en todos sus pequeños detalles, colores y profundidad verosímil. Los personajes de otros autores, por ejemplo Dickens, también se nos quedan en la memoria pero por lo general los recordamos como extraños, o simpáticos, o por sus características caricaturescas. La gran fuerza de la
novelística de Dostoievski consiste en que es sobre todo el alma de los personajes lo que se nos queda en la cabeza, lo que se nos graba en el corazón. El hecho de que los tres hermanos Karamazov sean también, con una extraña lógica, hermanos espiritualmente, obliga al lector a que elija entre los personajes, a que se identifique con ellos, a hablar y a discutir sobre ellos. Por eso es por lo que una discusión sobre cualquiera de los hermanos Karamazov se convierte en una discusión sobre la vida.

Anna Grigórievna Dostoyévskaya
Dostoievski murió un año después de la publicación de Los hermanos Karamazov. Años más tarde, en sus memorias, su mujer nos cuenta cuánto se había cansado su marido por aquellos días al subir cuatro tramos de escaleras para participar en una reunión literaria, cómo se había quedado sin aliento y, con toda su inocencia, explica su silencio a lo largo de la reunión afirmando que, por desgracia, era un hombre demasiado orgulloso. A pesar de sus crisis de epilepsia y de su enfermedad del hígado, Dostoievski no renunció hasta sus últimos días a los placeres de tomar té, fumar y escribir novelas hasta el amanecer.

domingo, 16 de octubre de 2016

También nos venden las ideas.

vender ideas
Si es posible vender bienes en el mercado, también pueden venderse las ideas, y sobre todo las ideas sobre las que se sustentan las políticas. La mercadotecnia moderna ha enseñado el arte y la ciencia de condicionar las percepciones, y para quienes cuentan con los recursos suficientes, en su inmensa mayoría los ricos, también hay herramientas para lograrlo.
palabras

Sea cual sea la forma en que se difunden las ideas, gran parte de la batalla se centra en la forma de encuadrarlas; y en esa batalla, las palabras son cruciales. Las palabras que utilizamos pueden transmitir nociones de equidad, legitimidad, sentimientos positivos; o también pueden transmitir nociones de división, egoísmo e ilegitimidad. Las palabras también encuadran las cuestiones en otros aspectos. En la jerga estadounidense, socialismo es afín a comunismo, y el comunismo es la ideología contra la que lucharon durante sesenta años, y a la que no  consiguieron derrotar hasta 1989, con la caída del muro de Berlín. De ahí que etiquetar algo como socialista sea el beso de la muerte.
Dostoievski fue un hombre de profundas convicciones 
En las sociedades democráticas, incluso teniendo en cuenta el poder de los ricos para controlar los medios y condicionar las percepciones, es imposible suprimir completamente las ideas. Y cuando esas ideas resuenan en la mente de tantos ciudadanos, pueden adquirir vida propia. Muchos individuos perciben o recuerdan únicamente las evidencias que concuerdan con sus convicciones iniciales.
percepción pública 


En la política, las percepciones son cruciales. En cada uno de los bandos, los ideólogos más fervientes eligen cuidadosamente los ejemplos y extraen de ellos amplias generalizaciones.De una forma o de otra, tienen que integrar al resto de la sociedad para que favorezca su agenda.Los poderosos manipulan la percepción pública apelando a la equidad y a la justicia.


En las sociedades democráticas es imposible suprimir completamente las ideas

En la política, las percepciones son cruciales

Los poderosos manipulan la percepción pública apelando a la equidad y a la justicia