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domingo, 16 de agosto de 2026

Como llegó a Italia la escritura en la que tendría su origen el alfabeto latino

La bahía de Nápoles
A los pies de las laderas del dormido Vesubio, la bahía de Nápoles se curva hacia el sur más de 30 kilómetros. Justo al otro lado del cabo que la limita al norte estaba la colonia griega de Cumas, uno de los primeros asentamientos griegos en Italia. Dos islas guardan la entrada a la bahía. Al sur está Capri y al norte, Isquia, con sus fuentes termales y su barro volcánico, y asimismo candidata a ser la colonia griega más antigua en el Lacio. Tierra adentro, los ricos suelos volcánicos siguen produciendo los vinos que fueron célebres en tiempos de los romanos. La asombrosa belleza de la bahía hizo de ella entonces, igual que ahora, un lugar de diversión para ricos y famosos. Fue a través de Isquia y Cumas, cuyas colonias se fundaron en el siglo VIII a. C., como llegó a Italia la escritura en la que tendría su origen el alfabeto latino. Y es consecuencia de un solo día de horror en esta bahía, el 24 de agosto del año 79 de nuestra era, fecha en que el Vesubio entró en erupción y sepultó las ciudades y asentamientos romanos que había a sus pies, el que tengamos la mayor provisión de testimonios de cómo escribían los romanos.


Referencia: La historia de la escritura (Ewan Clayton)

martes, 28 de julio de 2026

Cuando digo que esta flor es bella, narro una historia de lo que a mí me pasa

Cuando digo que esta flor es bella, explicaba el filósofo Inmanuel Kant, no digo en realidad nada de la flor; no predico ninguna cualidad objetiva de ese objeto, sino que narro una historia de lo que a mí me pasa. Hablo de mí, de mis cualidades sensibles y de mis disposiciones morales.
Para Goethe, como más tarde para Hegel, esa subjetividad no se da de una vez y para siempre (como predicaba Kant), sino que se desenvuelve a través de las vicisitudes del tiempo y la conciencia. Dicho de otra manera, solo sabemos quiénes somos después de escribir nuestra biografía. Pero no antes.


miércoles, 16 de julio de 2025

La mejor visión del mundo es la realista

La gratitud, la aceptación de las emociones dolorosas, la práctica de ejercicio y el tiempo de calidad con las personas que nos importan son algunas de las claves de la felicidad que defiende Tal Ben-Shahar, pionero del estudio de la psicología positiva en la Universidad de Harvard. Lo primero que debemos hacer cuando las cosas se ponen difíciles es darnos permiso para ser humanos, para abrazar cualquier emoción que surja, sin importar cuán desagradable o no deseada sea. En lugar de rechazar el miedo o la frustración, la ansiedad o la ira, es mejor permitir que sigan su curso natural. Podemos escribir un diario, escribir sobre lo que sea que estemos sintiendo. También podemos abrirnos, hablar con personas en las que confiamos. Y, por supuesto darnos permiso para abrir nuestras compuertas y llorar en lugar de contener las lágrimas. Expresar gratitud puede ayudarnos en momentos difíciles. Y también ayuda hacer ejercicio. Es lamentable que una de las primeras cosas que se queden en el camino en tiempos estresantes es nuestra inclinación a movernos. Pero no hay un momento más importante para hacer ejercicio que ahora. Camina 30 minutos al aire libre. El ejercicio no solo nos hace más fuertes físicamente, sino que contribuye significativamente a nuestra fortaleza psicológica.
La mejor manera de lidiar con el impacto deprimente y desmoralizador del constante aluvión de malas noticias es la distracción. La distracción no es sinónimo de negación. Shakespeare escribió que “no hay nada bueno ni malo pero el pensamientos lo hace así”. Si bien el dramaturgo británico podría haber llevado este replanteamiento demasiado lejos, lo cierto es que tenemos un gran control sobre cómo interpretamos y, por tanto experimentamos, una situación. Pregúntate, dice Tal Ben-Shahar, cuáles son las posibles ventajas de la situación actual. Reenfocar no implica que debas o puedas regocijarte en lo que pasa. Las cosas no necesariamente suceden para bien, pero puedes optar por aprovecharlas al máximo.
¿Existen las personas tóxicas? Si. Las emociones son contagiosas, así que cuando estamos rodeados de personas optimistas nos volvemos más optimistas, y cuando estamos rodeados de personas pesimistas nos volvemos más pesimistas. De manera similar, las personas que se quejan mucho, por supuesto, impactan en nuestro bienestar, y comenzamos a ver lo negativo en las cosas más de lo que solemos ver. Dicho esto lo que tampoco queremos es gente que ignore lo que es malo o negativo en el mundo. La mejor visión del mundo es la realista. Hay altibajos en el mundo, positivos y negativos.


miércoles, 16 de abril de 2025

El mejor tema para una obra de teatro son los celos

Jon Fosse, Nobel de Literatura 2023, cuenta en una entrevista que “el mejor tema para una obra de teatro son los celos. Se remonta a la Antigüedad. Basta con poner a dos personas en el escenario y dejar que entre una tercera. Y de inmediato tienes drama. Es posible lograrlo incluso entre dos personas, como hago en Madre e hijo…. Cuando hay celos en la superficie, a menudo pienso que, en el lenguaje silencioso de la obra, está la muerte”.
“Eros y Tánatos van unidos. Están conectados. Y para que sea una buena producción tienes que conseguir traerlos a los dos. Si la interpretas solo como una obra sobre celos eróticos o algo así, entonces no me funciona.”
“Escribir sin necesidad no es nada. Y esa es su fuerza. Creo que hay miles de reglas que tengo que seguir cuando escribo una novela. La mayoría de ellas son decir no a esto, o sí a aquello. Seguir todas esas reglas, hacerles caso, exige mucha más memoria y capacidad mental de la que creo que tengo como persona.Pero somos mucho más de lo que creemos. Somos capaces de cosas extrañas.”
“La literatura trata en la misma medida de la muerte y de la vida. Supongo que tiene que ver con la forma de la gran literatura, del arte. El arte está vivo cuando lo creas, y el lector puede darle vida de nuevo. Pero como objeto está muerto.” 

domingo, 23 de febrero de 2025

Me lo han quitado todo, pero me queda la tinta de la vida

Armando Valladares, poeta cubano que pasó 22 años en las cárceles de Fidel Castro, cuenta en su libro Contra toda esperanza que pasaba mucha hambre; pero para no perder la dignidad, siempre apartaba unos granos de arroz de la escudilla y no los comía. Esto le hacía sentirse libre; le diferenciaba de un irracional; era dueño de su vida, de sus actos, a pesar de las circunstancias.
En un poema se expresaba así: “Me lo han quitado todo/ la pluma/ los lápices/ la tinta/ porque ellos no quieren/ que yo escriba/ y me han hundido/ en esta celda de castigo/ pero ni así ahogarán mi rebeldía. / Me lo han quitado todo / bueno, casi todo/ porque me queda la sonrisa/ el orgullo de sentirme un hombre libre/ y en el alma un jardín/ de eternas florecitas. / Me lo han quitado todo/ la pluma/ los lápices/ pero me queda la tinta de la vida/ mi propia sangre/ y con ella escribo versos todavía”.

domingo, 24 de noviembre de 2024

Ella, con las grandes puertas abiertas, los esperaba


Cuando al escribir quiero hablar del mar, de la mujer, de Dios, me inclino sobre mí mismo y escucho lo que dice en mí el niño; él es quien me dicta mis palabras, y si logro llegar con las palabras a pintar esas grandes fuerzas (el mar, la mujer, Dios), lo debo al niño que todavía vive en mí. Vuelvo así a ser niño para poder contemplar el mundo con mirada virgen y verlo siempre por primera vez.
Para las fiestas anuales, cuando Cristo nacía, o moría, o resucitaba, todo el mundo se vestía, se acicalaba, dejaba su casa, y de todas las callejuelas la gente se volcaba en la iglesia. Ella, con las grandes puertas abiertas, los esperaba. Había encendido sus grandes candelabros y sus arañas, y el dueño de casa, San Minas, montado en su caballo, permanecía en el umbral y recibía a los bien amados habitantes de Megalo Kastro. Los corazones se henchían, no más tristezas, todo el mundo se identificaba, olvidaban su nombre, no eran ya esclavos, ya no había disputas ni turcos, ya no había muerte. Y allí, en la iglesia, con el capitán Minas, el caballero, a la cabeza, todos sentían que eran un ejército inmortal. Carta al Greco (Nikos Kazantzakis)

viernes, 3 de mayo de 2024

Es más fácil inventar siniestras intrigas que ser víctima de ellas

Debe de ser más placentero acomodarse en una butaca y escribir historias sensacionales, que sudar la gota gorda toda la vida para reunir el material; más fácil describir la enfermedad y la muerte que combatirlas, o inventar siniestras intrigas que ser víctima de ellas sin previo aviso. Pero ¿por qué no recogen por sí mismos el material esos escritores profesionales? Casi nunca lo hacen. Los novelistas que a toda costa quieren llevar al lector a los bajos fondos, rara vez los frecuentan. Los especializados en la enfermedad y la muerte, raramente pueden ser inducidos a acompañarnos al Hospital donde acaban de despachar a su heroína. Poetas y filósofos que, en sonoros versos y en prosa, saludan como libertadora a la muerte, palidecen a menudo con sólo oír el nombre de ésta su mejor amiga. Es una vieja historia. Leopardi, el más grande poeta de la Italia moderna, que deseaba la muerte en exquisitas rimas desde que era muchacho, fue el primero en huir cuando el cólera apareció en Nápoles. Hasta el gran Montaigne, cuyas serenas meditaciones sobre la muerte bastan para inmortalizarlo, escapó como una liebre cuando surgió la peste en Burdeos. El sombrío viejo Schopenhauer que hizo de la negación de la vida la clave de su sistema, interrumpía siempre toda conversación sobre la muerte, escribe Axel Munthe.

miércoles, 24 de enero de 2024

Escribir para una publicación periódica es responder a una incitación del momento

Santos Juliá, especialista en historia social y en pensamiento político, cuentea que escribir para una publicación periódica es responder a una incitación del momento, presentar una determinada propuesta para un debate en marcha. Cuando habla o escribe para dejar oír su voz en una concreta circunstancia, el intelectual es un retórico que intenta persuadir con la palabra. Desvincular una determinada intervención de su específico contexto impide captar, además de la intención subjetiva del autor, el significado objetivo de su texto; entresacar una frase de un artículo de 1901 y pegarla a otra aparecida años después porque así se supone que se reconstruye el pensamiento o las ideas de su autor implica en el caso de conferenciantes y de escritores de artículos violentar el sentido de lo escrito y obligarlo a servir un propósito ajeno a la situación en la que pretendía intervenir. Significa además prescindir de la experiencia política como factor decisivo del contenido de su relato. Por ejemplo, no tiene ningún sentido aducir un apunte de Machado sobre “Los milicianos de 1936” para demostrar la estima en que los intelectuales del 98 tenían al “pueblo”; la voz “pueblo” adquirió hacia 1930, y sobre todo desde 1936, un significado que no pudieron atisbar en la crisis de fin de siglo los escritores del 98…..El hecho de que el escrito lleve siempre una fecha quiere decir que es incomprensible si no se tiene en cuenta el momento social y la circunstancia política.

lunes, 3 de julio de 2023

Leonardo da Vinci

Leonardo da Vinci

Leonardo da Vinci fue un polímata florentino del Renacimiento italiano. Fue a la vez pintor, anatomista, arquitecto, paleontólogo, ​botánico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta y urbanista. Fue admirado como gran artista y requerido como músico excelente, pero, a pesar de todo ello, pocas personas podían vislumbrar la importancia de sus ideas y la extensión de sus conocimientos. La causa de ello está en que Leonardo nunca publicó sus escritos y que muy pocos eran los que conocían la existencia de los mismos. Era zurdo y cuidó de escribir de derecha a izquierda, de modo que sus notas sólo pueden ser leídas con mediación de un espejo.Es posible que Leonardo no ambicionara ser tenido por hombre de ciencia. Todas sus exploraciones de la naturaleza eran para él, ante todo y principalmente, medios de enriquecer su conocimiento del mundo visible, tal como lo precisaría para su arte. Consideró que, otorgándole a éste bases científicas, podría transformar su amado arte de la pintura de humilde artesanía en una ocupación honorable y noble.
Ambición de hombres como Leonardo fue mostrar que la pintura era un arte liberal, y que la labor manual que suponía no era más, en esencia, que el trabajo material de escribir en relación con la poesía, afirma el historiador de arte E. H. Gombrich.

sábado, 3 de junio de 2023

¿Qué debe hacer el intelectual si el alcalde de Milán se niega a acoger a cuatro albaneses?


Pedro Sánchez, junto al alcalde de Milán, Giuseppe Sala

Un artículo de Eco concluye así: “¿Qué debe hacer el intelectual si el alcalde de Milán se niega a acoger a cuatro albaneses? Será perder el tiempo recordarle algunos inmortales principios, porque si no los tiene ya asumidos, a su edad no cambiará de idea leyendo un manifiesto. El intelectual serio, llegados a este punto, debería dedicarse a volver a escribir los libros de texto con los que estudiará el nieto del alcalde, y eso es lo máximo (y lo mejor) que puede pedírsele”.

martes, 14 de junio de 2022

La poesía pide una sensibilización especial

Lope de Vega

El abate Bremond había intuido que no hace falta ser un santo, ni vivir un periodo de paz espiritual y pureza, o de congoja religiosa, de temor por el alma en pecado, o de exaltación devota, para escribir poesía mística, sollozar en endecasílabos ante Jesús Crucificado, o María… Algunos de los poemas religiosos más sinceros de Lope de Vega serían escritos cuando éste, clérigo y oficial de la Inquisición, vivía con una casada, y llevaba el fruto de los amores a bautizar en una carroza del duque de Sessa. La poesía pide una sensibilización especial, que no depende del vivir cotidiano. 

Chateaubriand

Chateaubriand con su enorme cabeza «évidemment faite pour un autre corps», y que acababa de escribir Atala, fue presentado a Paulina de Beaumont. Flechazo. Y los dos amantes se retiraron a Savigny-sur-Orge, donde Paulina había alquilado una casa. En casa de su querida, Chateaubriand repasaba una obra consagrada a la exaltación de la religión, a la santidad del matrimonio, a la virginidad y a la castidad. Chateaubriand había anunciado que estaba escribiendo un libro que se titularía Las bellezas de la religión cristiana. Paulina se sentaba en sus rodillas y el vizconde le leía. Paulina lloraba, y de la lectura pasaban a la cama. El libro fue publicado con el título El genio del cristianismo. Paulina estaba casada, Chateaubriand también. Puede ser que aquellos días de exaltación amorosa, carnal, fuesen necesarios para las páginas más ardientes de El genio del cristianismo.

jueves, 17 de marzo de 2022

Cuando pasamos de la palabra dicha a la escrita


Para el ensayista y filósofo Javier Gomá Lanzón, los elementos de la buena moralidad son el hechizo, el encantamiento, el carisma, la santa amenidad….Cuando pasamos de la palabra dicha a la escrita, nos introducimos en un mundo espiritual distinto; la arbitrariedad de los signos escritos (Saussure), la fijeza y la disponibilidad perpetua del texto, que puede dejarse y volverse a tomar cuantas veces uno quiera, favorecen el rigor, la lógica, el sistema, en detrimento de la seducción, la persuasión y la gracia que derrama la musa cuando se materializa comunalmente. Con el libro se pierde la comunidad entre el hablante y el oyente, creándose una mediación editorial entre ellos que los une tanto como los separa, y desde entonces escribir y leer se convierten en dos vicios solitarios.

martes, 21 de diciembre de 2021

La novela picaresca


El Lazarillo de Tormes, y su éxito puso de moda este estilo entre el público. Para el escritor William Somerset Maugham “los historiadores de la literatura dicen que tuvo su origen en el cambio de las condiciones sociales, en la ruina del comercio, de la industria y de la agricultura y en la centralización del poder en la capital, que atrajo a ella a aventureros de toda especie. Pero ahora no se escriben novelas por razones de este género, por lo menos novelas que se puedan leer, y dudo mucho de que en el siglo XVI las cosas fuesen distintas. A los críticos nunca se les ocurre que los escritores a menudo escriben por gusto. Yo más bien pensaría que el autor, tanto si era el monje Juan de Ortega como el diplomático retirado Diego de Mendoza, conociendo los clásicos y muy familiarizado con la Celestina, pensó que sería divertido escribir la autobiografía de un joven vagabundo, y al haber concebido una buena idea hizo lo que todos los autores hacen en un caso así, la escribieron. Era humorista y ello le dio la oportunidad de decir muchas cosas agudas acerca de los frailes y de los curas. El librito relata el nacimiento e infancia de un pilluelo y su convivencia con diversos amos; un pordiosero ciego, un cura, un gentilhombre, un fraile mendicante, un vendedor de indulgencias, un capellán y un alguacil. Termina con el pícaro convertido en pregonero de la ciudad y en complaciente marido de la amante de un potentado”.



“Cualquiera creería, añade William Somerset Maugham, que la lectura de las novelas picarescas ha de constituir uno de los placeres más deliciosos; por el contrario, se trata en conjunto de una lectura monótona. No entra en mi propósito instruir al lector, pero puedo afirmar de pasada que la novela picaresca es aquélla cuyos personajes están sacados de las heces de la sociedad y en la que su protagonista vive gracias a la astucia. Generalmente está escrita en primera persona. En el ejemplo clásico del género, el héroe es un sirviente que pasa de amo en amo. Evidentemente, ése es un medio muy adecuado para hacerle vivir gran variedad de aventuras y describir gran diversidad de ambientes. Es la forma más característica de la literatura española. Su amplia influencia fue especialmente sentida en Inglaterra y, a no ser por ella, las novelas de Defoe, Fielding, Smollett y Charles Dickens, hubiesen sido probablemente distintas de lo que fueron. A menudo se dice que el género se inventó en España, y ciertamente las novelas picarescas más populares de Europa fueron las españolas, pero, por lo que sé, ahí está el Satyricon de Petronius para demostrar que el estilo había tenido larga vida mucho antes de que se escribiese en España la primera novela picaresca.”

martes, 29 de septiembre de 2020

La novela nace de un anhelo



El escritor suizo Joël Dicker cuenta que “la gente suele creer que para empezar a escribir una novela hace falta una idea. Cuando en realidad la novela nace, antes que nada, de un anhelo; el anhelo de escribir. Un anhelo que te entra y que nadie puede evitar, un anhelo que te distrae de todo lo demás. Ese deseo perpetuo de escribir yo lo llamo la enfermedad de los escritores. Ya se te puede ocurrir la mejor intriga para una novela que, si no se anhela escribirla, es como no tener nada”.

lunes, 18 de mayo de 2020

Nunca ha estado Europa más unida que en los siglos XII y XIII



Si la Edad Media no nos es extraña, se lo debemos a los monjes que se dedicaron a escribir su historia. Sabemos mucho más acerca de los siglos XI y XIII europeos que sobre la historia de la India, por ejemplo, o del África; no existía en estas regiones del mundo la misma decisión de inscribir con exactitud lo digno de notar que ocurriera en el curso de los días.Los monjes y sacerdotes eran los únicos que sabían escribir y leer, y consideraban su deber explicar la Historia para detectar allí señales de Dios. Estaban convencidos de que no hay compartimentos estancos entre el mundo real y el sobrenatural, que siempre hay pasos entre ambos, y de que Dios se manifiesta en lo que creó, en la naturaleza pero también en el modo como ha orientado el destino de la humanidad. En el examen de los hechos del pasado se podía encontrar entonces una especie de advertencia divina.


Las sociedades medievales, tal como son las africanas, eran sociedades de solidaridad. El hombre estaba inserto en grupos, el grupo familiar, el de la aldea; el señorío, que era un organismo de exacción, también lo era de seguridad social. El señor abría sus graneros para alimentar a los pobres si acontecía una hambruna. Era su deber, y estaba convencido de ello. Estos mecanismos de ayuda evitaron, en esta sociedad, la miseria terrible que hoy conocemos. Existía el miedo a la súbita penuria, pero no la exclusión de una parte de la sociedad así ocluida en desesperanza. Se era muy pobre, pero junto con los demás. Los mecanismos solidarios, comunes a todas las sociedades tradicionales, desempeñaban plenamente su función, como hoy en África. Los ricos tenían el deber de dar, y el cristianismo estimulaba este deber de ayuda.

Escribe el historiador Georges Duby que nunca ha estado Europa más unida que en los siglos XII y XIII. Esta unidad provenía de que los europeos de la época tenían la sensación de constituir un solo pueblo, el pueblo cristiano, al cual controlaban, en el nivel institucional, dos potencias superiores, la del papa y la del emperador. Los países, pequeños, celosos unos de otros y muy divididos internamente, se sentían unidos en un conjunto superior que los englobaba. Había gran diversidad de dialectos locales, y sin embargo la gente se entendía. Todo el mundo comprendió a santo Domingo, un español, cuando fue a predicar a Alemania. La cristiandad latina constituía la comunidad esencial cuya armadura era la Iglesia, una Iglesia centralizada y con universidades donde gran número de personas enseñaba un mismo saber en una lengua común, el latín. A partir del siglo XIII Europa empezó a ser infectada por el nacionalismo, ese veneno. La guerra se tornó casi continua. Pero ya se estaba al final de la Edad Media.

jueves, 12 de diciembre de 2019

El castigo del culpable es nunca ser absuelto en el tribunal de su propia conciencia

Décimo Junio Juvenal fue un poeta romano que vivió a finales del siglo I y comienzos del siglo II. Juvenal escribía que hay que considerar el mayor crimen preferir la supervivencia al pudor y, por amor de la vida, perder el sentido del vivir. También Juvenal opinaba que el castigo más importante del culpable es nunca ser absuelto en el tribunal de su propia conciencia.

martes, 26 de noviembre de 2019

Saramago


Los abuelos y la madre de Saramago eran analfabetos, pero valoraban enormemente el arte de narrar historias. Saramago amaba e idealizaba a su abuelo y su sabiduría. Recordaba especialmente cómo “le explicaba historias de escaramuzas y aventuras mientras yacían bajo la higuera y las estrellas se aparecían entre las ramas” (Saramago, 2007). Saramago escribió durante mucho tiempo antes de llegar a adquirir su estilo y voz única, que florecieron cuando redescubrió su identificación con las narraciones de su abuelo. En un momento determinado de su vida, Saramago empezó a escribir de la misma forma en que hablaba su abuelo, sin las restricciones de la puntuación tradicional, con la libertad de frases aventuradas que podían llegar a extenderse durante páginas.

miércoles, 23 de octubre de 2019

No soy yo la que no entiende, son ellos


Anna Lárina
Anna Lárina, en su libro autobiográfico "Lo que no puedo olvidar" cuenta la siguiente historia:
—¿Es cierto, abuela, que tienes ciento diez años? —le pregunté. —Es cierto —dijo el lepkom—, vi su ficha, nació en 1827. —Sí señor, es verdad —confirmó la anciana. —¿Así que viviste en época de Pushkin? —¿Era ese que escribía versos? Sí, según dicen, yo ya existía entonces. —Dime, abuela, ¿por qué te han apresado? —No lo sé. El juez instructor dijo que por leer el Evangelio, porque allí se habla mal de Lenin. —Abuela, no lo entendiste bien, no puede ser. —No soy yo la que no entiende, son ellos. Esa anciana fue condenada a diez años de reclusión en un campo por leer el Evangelio.

sábado, 1 de junio de 2019

Méjico o México

Puerto Vallarta. Méjico.
“Por curioso accidente histórico, se ha creado en torno a la conservación de la grafía x (aunque siempre pronunciándola como j, en lo que todos están de acuerdo en mi país), un complejo de nacionalismo, que hace sentir a la opinión general que es más patriótico escribir México que Méjico, como si la conservación de la vieja ortografía robusteciera el sentimiento de la independencia nacional”, escribe Reyes. Sobre el sentido de ese complejo de nacionalismo es más preciso Rosenblat: “Parece que en Méjico se ha hecho de la x bandera de izquierdismo, y que, en cambio, la j es signo de espíritu conservador o arcaizante”. Y añade: “Que mis amigos izquierdistas de Méjico, cuya fe en el progreso social y en la habilitación de lo indígena comparto plenamente, me perdonen esta intromisión en un problema que les llega tan
al alma. Pero la conservación de la x de México es un caso claro de fetichismo de la letra”.  Unamuno se encorajinó por todos con esa “equis intrusa” que tanto perturba en el territorio hispanohablante. “Respetemos en los mejicanos su prurito ortográfico, escribe Lázaro Carreter, tan selectivo que no alcanza a Jalapa, Juárez, Guanajuato y Guadalajara. Entre nosotros, parece manía aristocratizante de los Xiquena, Xavier, Ximénez o Mexía". “Podemos, por deferencia especial, escribir México, afirma Rosenblat, como quieren los mexicanos. Pero también podemos, sin faltarle al respeto a nadie, escribir tranquilamente Méjico, mejicano, para evitar la pronunciación falsa de ks, que está cundiendo aun entre mucha gente culta”. La Real Academia Española reconoció en 1959 ambas grafías.

jueves, 20 de septiembre de 2018

Combatir la mentira y la ignorancia y escribir la verdad.


El dramaturgo y poeta alemán Bertolt Brecht aclaraba que quien hoy pretenda combatir la mentira y la ignorancia y escribir la verdad, debe superar, cuando menos, cinco dificultades. Debe tener el valor de escribir la verdad, aunque en todas partes la sofoquen; la sagacidad de reconocerla, aunque en todas partes la desfiguren; el arte de hacerla manejable como arma; el juicio de escoger aquéllos en cuyas manos resultará más eficaz; la maña de propagarla entre éstos.