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jueves, 1 de enero de 2026

Extracto de la carta de G.K. Chesterton a su prometida

La señorita Frances Blogg cuando la conoció el joven Chesterton

Extracto de la carta de G.K. Chesterton a su prometida, Frances Blogg:

Me hierve la sangre cuando pienso en las afrentas que hacen tantos torpes artistas ilustrados a las formas sólidas, dignas, honradas, feas y pacientes de las cosas que son necesarias, a esos valiosos y antiguos cimientos de la vida. Hay mojigatos esteticistas que pueden mirar una cacerola sin una lágrima de alegría o de tristeza, infelices decadentes que no pueden ver ninguna dignidad en las honrosas cicatrices de una tetera. Así que concentran toda la decoración de sus casas en ventanas de colores a las que nadie mira, y en jarrones con lirios que todo el mundo desea que no estorben. No, mi idea (que es mucho más barata) es hacer que una casa sea realmente alegórica, explicar realmente su propio significado esencial. En todos los objetos deben inscribirse dichos místicos o antiguos, cuanto más prosaico sea el objeto, mejor; y cuanto más tosca y rudamente se haya trazado la inscripción, mejor. “¿Has enviado la lluvia sobre la tierra?” [Job 5:101] debería estar inscrito en el paragüero, quizás en el paraguas. “Hasta los pelos de tu cabeza están contados”[Lc 12:7] daría un tremendo significado a los cepillos del pelo. Las palabras sobre el “agua viva” [Jn 4:10] revelarían la música y la santidad del fregadero, mientras que “nuestro Dios es un fuego consumidor” [Heb 12:29] podría escribirse sobre la rejilla de la cocina, para ayudar a las cavilaciones místicas de la cocinera. ¿Intentaremos alguna vez ese experimento, querida? Tal vez no, porque ninguna palabra sería lo suficientemente dorada para los utensilios que tuvieras que tocar, tú serías belleza suficiente para toda una casa…

sábado, 17 de mayo de 2025

Francesc Castelló i Aleu

Francisco con su novia Mariona
La ciudad de Lérida fue testigo del aprisionamiento y ejecución de Francesc Castelló i Aleu. Castelló, que había nacido en Alicante en 1914, había llegado a Lérida para trabajar como químico en la empresa Cros. En el mes de julio de 1936 lo llamaron a filas. Pese a su condición de soldado republicano, el mismo día 20 de julio de 1936 fue detenido junto con siete compañeros más por las milicias que gobernaban la ciudad. Un mes más tarde, el 29 de septiembre, todos ellos fueron llevados ante el Tribunal Popular que funcionaba en la Paeria. Al principio fue acusado de fascista por haber encontrado en su casa libros para aprender italiano y alemán. Una vez aclarado que los necesitaba para su profesión, el fiscal lo condenó sólo por haber respondido afirmativamente cuando se le preguntó si era católico. La pena capital se ejecutó esa misma noche. De él se conocen bien las cartas que en las horas de capilla escribió a sus hermanas y a su tía, a su novia y a un cura residente en Cuba con el que compartía la pasión por la ciencia. La carta a Mariona, su novia, que ya había sufrido la muerte de dos hermanos, resume como ningún otro documento la mística que permitía a muchos de los perseguidos, sacerdotes y laicos, transformar el dolor en riqueza espiritual. La carta dice así: Querida Mariona: Nuestras vidas se han unido y Dios ha querido separarlas. A Él ofrezco con toda la intensidad posible el amor que te tengo, mi amor intenso, puro y sincero. Siento tu desgracia, no la mía. Debes estar orgullosa, dos hermanos y tu prometido. Pobre Mariona. Me pasa algo raro, no puedo sentir pena alguna por mi suerte. Una alegría interna, intensa, fuerte me invade del todo. Quisiera escribirte una carta triste de despedida, pero no puedo. Estoy completamente rodeado de ideas alegres como un presentimiento de la Gloria. Quisiera hablarte de lo mucho que te hubiera amado, de la ternura que te tenía reservada, de lo felices que habríamos sido. Pero para mí todo eso es secundario. Debo dar un gran paso. Hay algo que sí quiero decirte, cásate si puedes. Yo desde el cielo bendeciré tu unión y la de tus hijos. No quiero que llores, no quiero. Quiero que estés orgullosa de mí. Te amo. No me queda tiempo para nada más. 

miércoles, 5 de febrero de 2025

El deseo de la polilla por la estrella

En la Encyclopédie, Louis de Jaucourt define lo sublime como “todo lo que nos eleva por encima de lo que éramos, y al mismo tiempo nos hace sentir esa elevación”. Estamos sobredimensionados, optamos al infinito. El “cielo estrellado sobre mí” de Kant, las estatuas de la Isla de Pascua, el último movimiento (Resurrección) de la Segunda Sinfonía de Mahler, el desierto de Kalahari al caer la noche o la claraboya de una iglesia; puede uno inclinarse a una posibilidad u otra, lo que no puede uno es denigrarlas todas sin ponerse en evidencia. Séneca en sus Cuestiones naturales escribió que el alma es una cosa pequeña, pero es cosa tremenda el desprecio del alma.
Al trascender cedemos gozosamente ante un poder que se nos impone. Atisbamos una grandeza indecible y nos entregamos en un plano que no es biológico ni social ni afectivo, en un nivel que tiene sus propias hechuras y reglas. De algún modo, no es algo que hacemos, sino que nos ocurre, aunque por supuesto pueda uno predisponerse. Por eso decía Jiddu Krishnamurtique no es posible dirigir el viento, pero hay que dejar las ventanas abiertas.Trascender, escribe David Cerdá, es afrontar lo indescifrable. Se instaura una economía imposible, sacar de casi nada un rédito extraordinario, la multiplicación de los panes y los peces. Un austero retiro en un convento, un gong cadencioso, la danza de los derviches… La mística, dice Cerdá, tiene una base prosaica desde la que obtiene resultados insólitos. No hay experiencia más universal y democrática, cualquiera puede pensar lo incognoscible y querer por encima de todos sus deseos. El contemplativo se empequeñece y así se agranda, esa es la esencia de su particular milagro.
Los seres humanos nos procuramos realidades ultra-terrenas en un gesto de expansión irrazonable. Shelley denominó a este gesto “el deseo de la polilla por la estrella”; una pretensión desorbitada. Si la trascendencia emparenta naturalmente con la moral, el amor y la belleza es porque las cuatro constituyen lujos orgánicos, extraños idiomas preciosos que, hasta donde nos consta, solo nosotros hablamos en el universo.Esta quemazón por lo Otro es un fuego común que, no obstante, puede ser pabilo titubeante o bosque en llamas. La realicemos o no, la capacidad de trascender nos caracteriza. Cuando esta posibilidad se eclipsa, permanece latente, y el hueco que resulta puede incluso medirse, pues tarde o temprano aflora, ya sea en forma de mera insatisfacción o con trazas patológicas. Como explicaba José Ortega y Gasset, “el hombre a veces no tiene manos; pero entonces no es tampoco un hombre, sino un hombre manco”.

martes, 23 de enero de 2024

Pudor

Juan Pablo II en su Teología del cuerpo defiende que sólo a través de la castidad se podría superar el pudor y librarnos de la vergüenza, alcanzando un estado previo al de la “caída”. La desnudez significa el bien originario de la visión divina. Significa toda la sencillez y plenitud de la visión a través de la cual se manifiesta el valor ‘puro’ del cuerpo y del sexo. La situación que se indica de manera tan concisa y a la vez sugestiva de la revelación originaria del cuerpo, como resulta especialmente del Gn 2, 25 (“Y estaban desnudos, el hombre y la mujer, pero no sentían vergüenza”) no conoce la ruptura interior y contraposición entre lo que es espiritual y lo que es sensible, así como no conoce ruptura y contraposición entre lo que humanamente constituye la persona y lo que en el hombre determina el sexo; lo que es masculino y femenino. (Juan PabloII: Génesis: La experiencia originaria del cuerpo). Esto es válido para los que quieren alcanzar un estado de bienaventuranza, un estado que logre trascender el hecho de la diferencia y la agitación y desasosiego que ésta produce, y lleguen a una extraña fusión mística para la que no todos pueden estar preparados. ¿Qué pasa entonces con aquellos incapaces para acceder a este nivel beatífico? El pudor.

domingo, 4 de junio de 2023

El final del Imperio romano dio paso al nacimiento de Europa

San Agustín mantuvo la existencia mística de dos ciudades, creadas por dos amores. El amor propio, que conlleva el desprecio de Dios, creó la ciudad terrena; y el amor de Dios, que supone el desprecio de sí mismo, la ciudad celestial. Estas dos ciudades no pueden confundirse con el Estado y la Iglesia, sino con las voluntades que se rigen o no por la ley de Dios. Todos los cristianos de todos los tiempos, lugares, culturas y lenguas están unidos por un mismo amor a Dios, por lo que forman un solo pueblo, cuyo territorio místico puede llamarse “Ciudad de Dios”.
Caída el Imperio Romano  por Thomas Cole

El final del Imperio romano dio paso al nacimiento de una nueva época, una nueva etapa de la historia, Europa. Al preguntarse la filósofa María Zambrano por el nacimiento de Europa no podía sino recordar al obispo de Hipona: “Su vida, hecha transparente por las Confesiones, nos ofrece, en su concreción personal, el tránsito del mundo antiguo al mundo moderno. Sus Confesiones, en verdad, nos muestran en estado de diafanidad el doble proceso coincidente de una conversión personal que al propio tiempo es histórica. La Historia misma se confiesa en él. Pues lo que cambia no es tanto el alma de san Agustín, sino el alma del mundo antiguo que se convierte en el nuevo. Es una conversión histórica o, si se prefiere, la salida de una crisis, de la crisis en que el mundo antiguo (filosofía griega y poder romano) muere para pervivir, es cierto, pero en otra forma. El mundo antiguo del que san Agustín sale, no muere en sus esencias más verdaderas; va a formar la nueva cultura que se llama Europa” 

lunes, 27 de marzo de 2023

El eterno problema del hombre ante Dios que tan dramáticamente sintió Miguel de Unamuno.

Miguel de Unamuno

Hablando de Miguel de Unamuno el agustino y escritor Félix García  comenta que por el camino de la mística y de la poesía busca Unamuno la trascendencia de la vida y de las cosas, y se debate con Dios y con los hombres, y manifiesta él su hambre de Dios y su exaltación hacia lo absoluto y su constante mirar y buscar en lo insondable. Él se consideraba, y con razón, un escultor de nieblas y un buscador de eternidad…..El eterno problema del hombre ante Dios, ante la vida y la muerte, que tan dramáticamente sintió don Miguel de Unamuno.


martes, 14 de junio de 2022

La poesía pide una sensibilización especial

Lope de Vega

El abate Bremond había intuido que no hace falta ser un santo, ni vivir un periodo de paz espiritual y pureza, o de congoja religiosa, de temor por el alma en pecado, o de exaltación devota, para escribir poesía mística, sollozar en endecasílabos ante Jesús Crucificado, o María… Algunos de los poemas religiosos más sinceros de Lope de Vega serían escritos cuando éste, clérigo y oficial de la Inquisición, vivía con una casada, y llevaba el fruto de los amores a bautizar en una carroza del duque de Sessa. La poesía pide una sensibilización especial, que no depende del vivir cotidiano. 

Chateaubriand

Chateaubriand con su enorme cabeza «évidemment faite pour un autre corps», y que acababa de escribir Atala, fue presentado a Paulina de Beaumont. Flechazo. Y los dos amantes se retiraron a Savigny-sur-Orge, donde Paulina había alquilado una casa. En casa de su querida, Chateaubriand repasaba una obra consagrada a la exaltación de la religión, a la santidad del matrimonio, a la virginidad y a la castidad. Chateaubriand había anunciado que estaba escribiendo un libro que se titularía Las bellezas de la religión cristiana. Paulina se sentaba en sus rodillas y el vizconde le leía. Paulina lloraba, y de la lectura pasaban a la cama. El libro fue publicado con el título El genio del cristianismo. Paulina estaba casada, Chateaubriand también. Puede ser que aquellos días de exaltación amorosa, carnal, fuesen necesarios para las páginas más ardientes de El genio del cristianismo.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Sólo el Creador del alma podrá tratar el alma humana.


Adrienne von Speyr (1902-1967) ha sido una de las místicas más importantes del siglo XX. Fue la primera mujer que ejerció la profesión de médico en Suiza. El pasaje que publico está sacado de su libro “La confesión”.

“Sólo el Creador del alma podrá tratar el alma humana de tal modo que ella llegue a ser como Él la desea y necesita. Sólo Él puede curarla por caminos que sólo Él conoce, descubre y le prescribe en vista de su curación. Otro tipo de relación entre un director y su dirigido puede, por cierto, basarse en una necesidad. Pero el camino decisivo de Dios, la confesión, se basa en la obediencia. Y, precisamente, en la obediencia a Dios tanto del hombre que es dirigido como del que dirige. Por supuesto, en el hombre puede anidar una necesidad de confesarse. Pero si lo hace realmente, entonces lo hace en obediencia a Dios. Menos aún escucha el confesor los pecados ajenos movido por una necesidad subjetiva; lo hace ante todo y exclusivamente en obediencia a Dios. Dios mismo ha establecido de manera central el lugar en el que quiere practicar psicoanálisis con los pecadores: el lugar de la cruz y de la confesión instituida después de la cruz. Es un acto central de obediencia a Dios seguir este camino por Él indicado y que ha indicado como el único correcto y el único realmente capaz de curar. Esto no significa que todo diálogo sobre los propios asuntos del alma fuera de la confesión y del ministerio eclesial sea inútil o perjudicial. Pero si la necesidad de tal diálogo surge en su justo lugar y es conducido de modo correcto, el diálogo llevará, por caminos cortos o largos, directamente o con rodeos, al acto de la confesión.”

martes, 22 de mayo de 2018

Gregoriano.


El gregoriano se concibe en una sociedad religiosa y el músico actúa movido por sentimientos religiosos. Implica una mística sin la cual desaparecería la esencia de este canto. Sirve a un rito ordenado, la liturgia de la Iglesia.El gregoriano es como el instrumento vital de la plegaria. Por ello lo vital del gregoriano es el texto y los saltos de notas. No suele utilizar los contrastes porque pretende reflejar el concepto de “paz turbada”. A veces da el sentido de preguntas y respuestas con ecos melódicos. Actúa de manera sobria. No se puede concebir sin ligarlo al texto religioso. Es un canto latino cristiano que se combina para asegurar la paz. Prescinde de todo lo que pueda excitar los nervios. Es un canto unísono, a capella, sin instrumentos. Es reflejo de un espíritu emocional.
La cualidad característica del gregoriano es la falta de puntos de tensión que representa al resto de la música occidental. Cada nota de la melodía es independiente y tónica; cada punto tiene una dignidad y se impone al resto. Es la música de una sociedad que canta coralmente, como si cantaran al unísono todos los fieles. Es música para una comunidad en la que no existe diferenciación entre música popular y música culta. Se convertirá en la única música del occidente cristiano, que surgió de tradiciones romano bizantinas y se mantendrá mientras predomine el románico y lo impongan las condiciones sociales.



Carlos Javier Taranilla pone de manifiesto que el instinto de galos y francos termina provocando la aparición de dos ramas del gregoriano hacia nuevas formas musicales, los tropos y las secuencias. Los primeros surgieron en la abadía de Saint-Gall, basándose en comentarios intercalados en un texto litúrgico aplicando una sílaba a cada nota que desemboca en un diálogo, perdiéndose la monodia gregoriana. Las secuencias son parecidas a los tropos, pero más creativas, formadas por una estrofa cantada por un coro seguida de otras dos a cargo de un solista, añadiendo textos libres con una carga poética. Ambas formas musicales alcanzan su mayor difusión al ser acogidas por los seglares. Se inicia la polifonía, es decir, el canto a varias voces.