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lunes, 23 de marzo de 2026

Hay que devolver competencias a los ciudadanos, para que éstos puedan organizar su vida, libres de la nefasta fiebre intervencionista

Hay que establecer el equilibrio de poderes y los controles mutuos, a promover una eficaz representación, implantar adecuados mecanismos de selección de los gobernantes, impedir la confusión entre lo público y los intereses privados, eliminar los privilegios, garantizando unas instituciones neutrales, y reinstaurar la independencia de la justicia. Transformaciones que garanticen una actuación pública basada en la igualdad de oportunidades y el trato impersonal, fomentando los descritos valores de honradez, mérito y esfuerzo. La solución pasa por racionalizar el caótico y oneroso sistema autonómico, garantizando que la distribución de competencias responda a criterios de economía y eficacia. Las autonomías deben derogar de una vez esa colosal montaña de leyes, normas y regulaciones que impone enormes trabas a los emprendedores, dificultando la innovación, el comercio interior y la creación de empleo. En definitiva, devolver muchas de sus competencias no ya al Estado, sino a los ciudadanos, para que éstos puedan organizar su vida, libres de esa nefasta y asfixiante fiebre intervencionista.


viernes, 9 de enero de 2026

La persona cínica puede decir hoy una cosa y mañana la contraria

Para  Oscar Wilde el cínico es el hombre  que conoce el precio de todas las cosas y el valor de ninguna. El personaje de Vautrin, en Papá Goriot, de Balzac dice que “un hombre que se jacta de no cambiar nunca de opinión es un hombre que quiere ir siempre en línea recta, un necio que cree en la infalibilidad. No hay principios, solo acontecimientos. No hay leyes, solo hay circunstancias. El hombre superior adopta los acontecimientos y las circunstancias para poder manejarlos”.
La persona cínica no es incoherente, sino extremamente coherente con su colección de principios. Puede decir hoy una cosa y mañana la contraria, todo depende del precio que haya que pagar en cada caso, manifiesta el escritor Rafael Gomez Perez.
Un ejemplo de hasta dónde ha llegado el virus del cinismo es la casi desaparición del lenguaje usual de la palabra honor. La expresión palabra de honor casi solo se usa para describir un tipo de escote en trajes de mujer. La vacuna contra el virus del cinismo está inventada desde hace siglos, se llama honradez, dice Gomez Perez. Viene de honor. La persona honesta responde de sus actos, tanto cuando de ellos se derivan ventajas o premios como cuando ha de arrepentirse y, en su caso, reparar o pedir perdón. Pero en la cultura del cinismo quien se comporta de ese modo, honrado y responsable, puede parecer ingenuo o “inmovilista”.

viernes, 24 de marzo de 2023

El político tonto y el político loco

El escritor y político mexicano Vicente Riva Palacio cuenta que “él que no “sabe aprovecharse”, la frase es gráfica pero muy usada, ése es tonto, sobre todo y antes que todo, si está pobre habiendo ocupado altos puestos políticos, o teniendo influencia en los destinos de la nación. ¿Qué otra cosa se dice del que ha podido enriquecer y no lo ha hecho? tonto, y muy tonto; habréis oído aplicar este calificativo y tal vez otro más enérgico, a personas de quienes vuestra conciencia os dice que sólo su honradez las tiene en una triste medianía en materia de dinero. En vano ese tonto político acumulará conocimientos, y en largas veladas enriquecerá su inteligencia con el estudio y trabajará por el adelanto de la ciencia y por la ilustración del pueblo; si no tiene fincas, y negocios y trenes y palco en la ópera; si no da espléndidas comidas, y no está mezclado en todas las grandes empresas mercantiles, y suena su nombre al lado de esos nombres que son la aristocracia de la alta banca, como dicen en Francia; si no entra y sale como en su casa a los ministerios y al despacho del señor presidente, y es siempre el órgano confidencial de la voluntad y deseos de este señor y si no tiene grandes comisiones y destinos lucrativos; el tonto político será cuando más “sabio en latín y tonto en castellano”. En cuanto al loco, es decir al loco político, ése es más terrible, y con ése se observan mil precauciones. El que no transige nunca con su conciencia y es esclavo de sus convicciones y no mira el interés personal en política sino el interés del pueblo y de las ideas que profesa, ése, ése es un loco de quien ríen, y a quien burlan los que no tienen esos grandes defectos. Loco el que prefiere aislarse, nulificarse en la política, por no tomar su parte de complicidad en la infracción de la ley. Loco el que no quiere ocurrir al gobierno humillando su noble carácter de ciudadano libre, para alcanzar una candidatura oficial, tomando así parte en esa consideración contra la libertad del sufragio. Loco el que piensa que la ley debe cumplirse exactamente”.

domingo, 23 de febrero de 2020

Nubes sin agua, árboles otoñales, infructuosos, dos veces muertos



“El que no escoge con plena libertad una norma recta de conducta, tarde o temprano se verá manejado por otros, vivirá en la indolencia, como un parásito, sujeto a lo que determinen los demás. Se prestará a ser zarandeado por cualquier viento, y otros resolverán siempre por él. Estos son nubes sin agua, llevadas de aquí para allá por los vientos, árboles otoñales, infructuosos, dos veces muertos, sin raíces (Jds, 12), aunque se encubran en un continuo parloteo, en paliativos con los que intentan difuminar la ausencia de carácter, de valentía y de honradez” afirma Escrivá de Balaguer.

sábado, 20 de enero de 2018

Comportarse cientificamente.

Santo Tomas Moro un hombre racional y honesto
El hombre, hoy, no es ni más ni menos racional ni honesto que en las épocas definidas como precientíficas. Incluso se puede afirmar que la incoherencia y la falta de honradez intelectual son tanto más alarmantes y graves en nuestros días precisamente porque tenemos ante nuestros ojos, en la ciencia, el modelo de lo que es un pensamiento riguroso. Pero el investigador científico no es, por naturaleza, más honrado que el hombre ignorante. Dice Jean-François Revel que comportarse científicamente, en otras palabras, unir racionalidad y honradez, es no pronunciarse sobre una cuestión más que después de haber tomado en consideración todas las informaciones de que se puede disponer, sin eliminar deliberadamente ninguna, sin deformar ni expurgar ninguna, y después de haber sacado lo mejor que se sepa y de buena fe las conclusiones que parezcan autorizar.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Es tan difícil apartar nuestra mirada del atractivo hipnótico del pecado.


Es tan difícil reconocer el peligro a tiempo; tan duro afrontar con honradez las cosas buenas que han de hacerse; tan difícil apartar nuestra mirada del atractivo hipnótico del pecado.

martes, 9 de mayo de 2017

Fue entonces cuando empezó.

Mientras que el comercio ilegal pudo haber sido inevitable, y hasta algunas veces comprensible en tiempos de guerra, una vez finalizadas las hostilidades en 1945 resultó ser un hábito difícil de romper. En efecto, tras el hundimiento de todos los sistemas administrativos y de transportes así como el quebranto de la ley y el orden, el problema realmente se agudizó. Para el otoño de 1946 las actividades en el mercado negro eran tan comunes que la mayoría de la gente ni siquiera lo consideraba un delito. “No es exagerado decir que todos los hombres, mujeres y niños de Europa occidental se dedican en mayor o menor medida al comercio ilegal de uno u otro tipo”, afirmaba el jefe de la UNRRA para Alemania occidental en una carta al Foreign Office británico. “De hecho, en grandes zonas de Europa no es posible
ganarse la vida sin hacerlo”. Era imposible respetar la ley cuando toda la población se burlaba de ella cada día. Esto tuvo por fuerza consecuencias morales. 

En Gran Bretaña se tuvo la percepción de que los principios morales habían decaído a causa de tales actividades, escribe Keith Lowe. En palabras de Margaret Gore, ayudante del transporte aéreo en 1945, “el mercado negro en Gran Bretaña socavó la honradez de la gente, y creo que como sociedad fuimos mucho menos honrados después… Fue entonces cuando empezó”.