Mostrando entradas con la etiqueta acontecimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta acontecimiento. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de mayo de 2026

Todos podemos estar seguros de llegar a la meta

La vida es la misma de siempre, no alterada por los acontecimientos, indiferente a las alegrías y a los dolores del hombre, muda e impenetrable como la Esfinge; pero la escena donde se desarrolla la eterna tragedia cambia constantemente para no hacerse monótona. El mundo en que se vivía ayer no es el mismo en que vivimos hoy. Avanza inexorablemente en el infinito hacia su fin, y nosotros con él. Nadie se baña dos veces en el mismo río, dijo Heráclito. Hay hombres que se arrastran de rodillas, otros cabalgan o devoran el camino en automóvil, otros sobrepasan con aeroplano a las palomas mensajeras. Es inútil darse tanta prisa; todos podemos estar seguros de llegar a la meta, escribe Axel Munthe en La historia de San Michele.

domingo, 26 de abril de 2026

Pensar es difícil, por eso la mayor parte de la gente juzga


                                   
Sabemos que todo acontecimiento de la vida a menudo no es visto de la misma manera por todos. Decía Jung que “pensar es difícil, por eso la mayor parte de la gente juzga”. Es más fácil agarrarse a las simplezas, pero éstas a través de su sabor dulzón nos dejan amargas las entrañas, como el Libro que un ángel del Apocalipsis le pide a san Juan que coma (Apc 10,8-10). Una indigestión que en la actualidad degenera fácilmente en el que los psicólogos llaman Síndrome de Tarzán, el cual impide digerir y sanar a toda persona que va saltando de experiencia en experiencia y de relación en relación de manera irreflexiva.


viernes, 9 de enero de 2026

La persona cínica puede decir hoy una cosa y mañana la contraria

Para  Oscar Wilde el cínico es el hombre  que conoce el precio de todas las cosas y el valor de ninguna. El personaje de Vautrin, en Papá Goriot, de Balzac dice que “un hombre que se jacta de no cambiar nunca de opinión es un hombre que quiere ir siempre en línea recta, un necio que cree en la infalibilidad. No hay principios, solo acontecimientos. No hay leyes, solo hay circunstancias. El hombre superior adopta los acontecimientos y las circunstancias para poder manejarlos”.
La persona cínica no es incoherente, sino extremamente coherente con su colección de principios. Puede decir hoy una cosa y mañana la contraria, todo depende del precio que haya que pagar en cada caso, manifiesta el escritor Rafael Gomez Perez.
Un ejemplo de hasta dónde ha llegado el virus del cinismo es la casi desaparición del lenguaje usual de la palabra honor. La expresión palabra de honor casi solo se usa para describir un tipo de escote en trajes de mujer. La vacuna contra el virus del cinismo está inventada desde hace siglos, se llama honradez, dice Gomez Perez. Viene de honor. La persona honesta responde de sus actos, tanto cuando de ellos se derivan ventajas o premios como cuando ha de arrepentirse y, en su caso, reparar o pedir perdón. Pero en la cultura del cinismo quien se comporta de ese modo, honrado y responsable, puede parecer ingenuo o “inmovilista”.

domingo, 7 de diciembre de 2025

La vida está gobernada por la gastronomía

La vida entera está gobernada por la gastronomía. El llanto del recién nacido llama al pecho que lo amamanta y el moribundo todavía recibe con cierto placer la pócima suprema que por desgracia ya no puede digerir. También se ocupa la gastronomía de todas las jerarquías sociales, porque si dirige los banquetes de soberanos reunidos, calcula asimismo el número de minutos necesarios a fin de que no hierva más que lo preciso un huevo convenientemente pasado por agua. El objeto material de la gastronomía abraza todo cuanto es comible, su fin directo es la conservación del individuo y sus medios de ejecución están constituidos por la labranza que produce, el comercio que verifica transacciones, la industria que elabora productos y la experiencia que inventa cómo debe disponerse todo para su aplicación más ventajosa.
Es notorio que los pueblos semibárbaros siempre tienen costumbre de tratar sólo durante la comida asuntos de cierta importancia. En los festines deciden los salvajes declarar la guerra o hacer la paz; y sin ir tan lejos, vemos que son las tabernas en donde los aldeanos verifican toda clase de negocios. Tal observación no ha sido perdida para los que con frecuencia tienen que ocuparse de grandes intereses y, consiguientemente, descubrieron que el hombre después que ha comido no era el mismo que cuando ayunaba, que la mesa establece una especie de lazo entre el anfitrión y el convidado, haciendo a éste más apto para recibir ciertas impresiones y someterse a determinadas influencias. De todo esto, ha nacido la gastronomía política. Las grandes comidas se han convertido en cierta especie de gobierno y en los banquetes se decide la suerte de los pueblos. Esto ni es paradójico, ni siquiera nuevo; pero sencillamente sirve para consignar observaciones de hechos. Ábranse todos los escritores históricos, desde Herodoto hasta nuestros días, y se verá que, sin exceptuar siquiera las conspiraciones, jamás se ha verificado ningún gran acontecimiento que en su correspondiente festín no estuviese concebido, preparado y dispuesto.

Referencia: Fisiología del gusto (Jean Anthelme Brillat-Savarin)

lunes, 14 de julio de 2025

Al leer la historia se olvida que su contenido se limita al contorno de las cosas y no a su esencia

Escribe Sebastian Haffner en Historia de un alemán que “al leer la historia se olvida que su contenido se limita al contorno de las cosas y no a su esencia, uno siempre se siente tentado a creer que la historia se desarrolla entre unas docenas de personas que son quienes rigen el destino de los pueblos. El reto son en el mejor de los casos objetos de la historia sin saberlo.”
“Sin embargo las decisiones y los acontecimientos realmente importantes tienen lugar en los seres anónimos, y ante estas decisiones masivas y anónimas, cuyos responsables a menudo no son conscientes de estar tomando, hasta los dictadores más poderosos se encuentran indefensos. Uno de los rasgos que caracterizan estos acontecimientos decisivos es que nunca resultan visibles forma de fenómeno, sino siempre son mero acontecimiento en apariencia privado que sucede en las vidas de millones de individuos.”
“Por ejemplo, ¿cual fue la causa de que el bando republicano perdiese la Guerra Civil española? Fue el hecho que el soldado republicano de pronto dejó de estar dispuesto a arriesgar su vida en cada ataque y a mantener su posición.¿Donde se produjo este cambio? En modo alguno en los encuentros masivos de soldados insurrectos, sino de forma incontrolada e incontrolable en las entrañas de cada uno de ellos.”

jueves, 5 de junio de 2025

Es grande ver a un hombre crecerse ante el fracaso y que empieza de nuevo

Escribe el psiquiatra Enrique Rojas en El hombre light: “Me interesan los perdedores que han asumido su derrota y han sabido levantarse de ella. Es grande ver a un hombre crecerse ante el fracaso y que empieza de nuevo. Llegará el día, si insiste con tenacidad a pesar de todo, en que esa persona se vaya haciendo fuerte, rocosa, recia, compacta, igual que una fortaleza amurallada. Sabiendo que por encima de la tempestad que ensordece o del oleaje vibrante y amenazador, su rumbo está claro, sus ideas siguen siendo conseguir los puntos de mira iniciales. Ahí se inician los hombres de vuelo superior. Que no son los que siempre vencen, sino los que saben levantarse, aquellos que tienen capacidad de reacción, sabiendo sacar pequeñas lecciones al filo de los acontecimientos menudos de la vida ordinaria."

lunes, 13 de enero de 2025

La caracterización de un momento como algo históricamente relevante es siempre posterior a los hechos

Acontecimiento histórico

Cuenta Claudio Magris que cierto general famoso, interrogado acerca de qué había sentido cuando participaba en una célebre batalla, respondió diciendo que no había sentido nada especial “porque aquel momento no era aquel momento”. La caracterización de un momento como algo históricamente relevante es siempre posterior a los hechos. La celebridad de una batalla es un asunto de historiadores, no de militares. En el curso de la batalla, los participantes desconocen si están participando en un acontecimiento histórico o jugándose la vida por una estupidez. Es la historiografía posterior la que reparte las medallas y los papeles, la que decide quién de aquellos es ahora el traidor o el héroe, integrando unos hechos confusos en la epopeya de la historia universal…..Más importante que el estudio de una batalla que marcó decisivamente el curso de la humanidad es caer en la cuenta de que el curso de la humanidad pueda cambiar en una batalla, y que los combatientes no tienen ni idea de cuál pueda ser el curso de la historia. ( Daniel Innerarity).

domingo, 12 de mayo de 2024

Olvidar es una función normal del cerebro

El cerebro a veces nos juega malas pasadas dejándonos en la estacada. Te encuentras a algún conocido y eres incapaz de recordar su nombre, o cuando en medio de una conversación se te olvida lo que ibas a decir. Olvidamos nombres, fechas o perdemos cosas, como las llaves o las gafas. Podría no ser nada o ser un síntoma habitual que caracteriza los procesos de deterioro cognitivo. En muchas ocasiones esos olvidos no tienen que ver con el deterioro cognitivo sino con una función natural del cerebro que interrumpe el pensamiento y nos hace perder el hilo. Mucha gente suele creer que tiene deterioro cuando aparecen estos lapsus de pensamiento, pero no siempre es así. “Todos tenemos momentos en los que el nombre o el título de una película está justo en la punta de la lengua, pero esos eventos son diferentes de los tipos de lapsus que pueden ser señales de advertencia de demencia”, apuntan expertos en geriatría del Johns Hopkins Medicine.
“Olvidar es una función normal del cerebro, es algo fisiológico porque si lo recordáramos todo sería un grandísimo problema”, asegura Alberto Villarejo, del grupo de Neurología de la Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología. Así lo confirmaba el trabajo realizado por el neurocientífico Adam Aron, de la Universidad de California, en San Diego, en colaboración con la Universidad de Oxford en el que se establece la conexión entre el núcleo subtalámico (un parte del cerebro medio que se activa cuando es necesario detener la acción que estamos haciendo) y el olvido de lo que estábamos a punto de decir después de un evento inesperado. Los investigadores creen que podría tratarse de una función de adaptación del cerebro. Este mecanismo para detener la acción y el pensamiento, podría haber evolucionado hace mucho tiempo como una manera de “resetear” nuestra cognición y permitir que se centre en algo nuevo.
El olvido de lo que estábamos a punto de decir puede deberse a que "un acontecimiento inesperado borra lo que estábamos pensando". Puede ser un ruido, como el teléfono, el timbre de la puerta, el ladrido de un perro, o el llanto de un niño... También por alguien que pasa muy cerca nuestro y nos sobresalta. Ante este imprevisto, el cerebro se para en seco y todos sus pensamientos cesan momentáneamente para valorar la gravedad o importancia de ese evento distractor. Es un sistema de frenado natural o lo que los psicólogos llaman, el 'descarrilamiento del tren de pensamiento’."No recordar dónde se ha dejado el móvil no es un problema de memoria, sino que uno lo deja cuando estaba haciendo otra tarea y lo hace de modo inconsciente”, apunta el Dr. Villarejo.

martes, 27 de febrero de 2024

¿Cómo se puede explicar el brutal cambio que sufrió Rusia en apenas nueve meses de 1917?

¿Cómo se puede explicar el brutal cambio que se produjo en apenas nueve meses de 1917? Cambio que afectó a todas las esferas de la sociedad, economía, religión, política, cultura, etc. Sufrió Rusia prácticamente de la noche a la mañana un cambio absoluto que hizo a aun país irreconocible. El derrumbe de la monarquía llegó sin que nadie se diera cuenta (y obligado más por las presiones de los altos cargos, civiles y militares que por las masas levantiscas), y tras un vano intento de democratización al estilo occidental en una nación en plena guerra, una guerra no deseada por nadie, ni siquiera por la mayoría del ejército, una nación en que la agricultura se había ido al traste, con los obreros industriales reivindicando derechos, con las mujeres pidiendo pan, con un ejército cada día más inexistente, con algunas de las repúblicas del imperio reivindicando soberanía, pasó lo que tenía que pasar. El gobierno provisional con el príncipe Lvov y más tarde Kerenski al mando, fue incapaz de conectar con las reivindicaciones de un pueblo alzado y de firmar una paz en la guerra europea que todos reclamaban. Ello supuso su pena de muerte, y dio lugar a la toma del poder por los soviets. El zar dimite en febrero, y en octubre los soviets se alzan con el gobierno. Ahí es donde aparece la figura de Lenin, partidario de la toma rápida del poder por el partido bolchevique, frente al intento de control de otros grupos, como los mencheviques, los liberales, etc. Puesto a ello, lo consigue, y así se consolidó, en ese pequeño espacio de tiempo, el paso de la autocracia zarista trasnochada y agotada a la revolución comunista. Tendría que venir después la guerra civil, con la creación del Ejército Rojo y la consolidación de los bolcheviques en el poder, para que quedara en afianzado el nuevo régimen, que tuvo más de 70 años de existencia.
Las revoluciones son acontecimientos extraordinarios, con un impacto notable en la historia de las naciones y en el escenario internacional. Aunque el término revolución se usa constantemente, se hace de forma ambigua e imprecisa. En historia aparece indistintamente frente a revuelta o rebelión y casi siempre implica una ruptura con el pasado, un cambio de las relaciones entre la gente y sus modos de vida. 

lunes, 4 de diciembre de 2023

Los resentimientos hacen que las heridas se infecten en nuestro interior

Superar las ofensas, es una tarea sumamente importante, porque el odio y la venganza envenenan la vida. El filósofo Max Scheler afirma que una persona resentida se intoxica a sí misma. El otro le ha herido; de ahí no se mueve. Ahí se recluye, se instala y se encapsula. Queda atrapada en el pasado. Da pábulo a su rencor con repeticiones y más repeticiones del mismo acontecimiento. De este modo arruina su vida, escribe Jutta Burggraf. Los resentimientos hacen que las heridas se infecten en nuestro interior y ejerzan su influjo pesado y devastador, creando una especie de malestar y de insatisfacción generales. En consecuencia, uno no se siente a gusto en su propia piel. Pero, si no se encuentra a gusto consigo mismo, entonces no se encuentra a gusto en ningún lugar. Los recuerdos amargos pueden encender siempre de nuevo la cólera y la tristeza, pueden llevar a depresiones. Un refrán chino dice: "El que busca venganza debe cavar dos fosas.”
Si una persona no perdona, puede ser que tome a los demás demasiado en serio, que exija demasiado de ellos. Pero "tomar a un hombre perfectamente en serio, significa destruirle," advierte el filósofo Robert Spaemann. Todos somos débiles y fallamos con frecuencia. Y, muchas veces, no somos conscientes de las consecuencias de nuestros actos, "no sabemos lo que hacemos". Cuando una persona está enfadada, manifiesta la profesora Jutta Burggraf, grita cosas que, en el fondo, no piensa ni quiere decir. Si la tomo completamente en serio, cada minuto del día, y me pongo a "analizar" lo que ha dicho cuando estaba rabiosa, puedo causar conflictos sin fin. Si lleváramos la cuenta de todos los fallos de una persona, acabaríamos transformando en un monstruo, hasta al ser más encantador.

martes, 10 de octubre de 2023

La historia no resolverá las grandes incógnitas que han atormentado a los hombres

La historia no resolverá, porque no puede hacerlo, las grandes incógnitas que han atormentado a los hombres de todas las generaciones. En la búsqueda de respuestas a esas incógnitas, los hombres han acumulado el conocimiento de los hechos, según se suceden en el tiempo, pero ese conocimiento no es más que un subproducto, una especie de “superincógnita” que la gente estudia (craso error) como un fin en sí mismo. “La historia nunca nos revelará cuáles son y cuándo se producen las conexiones que existen entre ciencia, el arte y la moral; entre el bien y el mal; entre la religión y las virtudes cívicas… Lo que sí nos dirá (y equivocadamente) es de dónde vinieron los hunos, cuándo vivieron, quien sentó las bases de su poder, etcétera”. Según Nazariev, en el invierno de 1846 Tolstoi le dijo que “la historia no es más que un cúmulo de fábulas y bagatelas inútiles, recargada con cantidad de cifras y nombres propios. La muerte de Igor, la serpiente que mordió a Oleg… ¿qué son sino cuentos de comadres? ¿A quién le importa saber que Iván se casó en segundas nupcias con la hija de Temriuk el 21 de agosto de 1562, mientras que con Ana Alekséievna Koltóvskaia,su cuarta esposa, se casó en 1572…?”. La historia no revela causas, sólo ofrece la sucesión de acontecimientos sin explicarlos.

Para Isaiah Berlin, Tolstoi fue quizás el primero en expresar la  acusación contra los profetas materialistas, ciegos que nunca comprendieron qué es lo que constituye la esencia de la vida, confundiendo los accidentes externos, los aspectos banales ajenos al alma humana (las llamadas realidades sociales, económicas y políticas) con lo que por sí solo es genuino como la experiencia individual, relación específica entre personas, colores, olores, sabores, sonidos y movimientos, celos, amores, odios, pasiones, chispazos intuitivos, momentos de transformación, sucesión común y cotidiana de datos privados, que son lo que constituye cuanto existe, es decir, la realidad.
Tolstoi declara que no puede admitir siquiera las menores excepciones a la ley universal. El determinismo causal lo impregna todo o no es nada y reina el caos. Los actos de los hombres pueden parecer independientes del nexo social, pero no lo son, no pueden serlo, son parte de él. La ciencia no puede destruir la conciencia de la libertad, sin la cual no existen la moral ni el arte.

sábado, 23 de septiembre de 2023

Los políticos colocan sus estereotipos en la televisión, donde los repiten incluso quienes desean discrepar

Los políticos colocan sus estereotipos en la televisión, donde los repiten incluso quienes desean discrepar. La televisión dice desafiar el lenguaje político aportando imágenes, pero la sucesión de un plano a otro puede llegar a dificultar una visión nítida. Todo ocurre deprisa, escribe Timothy Snyder, pero en realidad no ocurre nada. En el periodismo de televisión, cada noticia siempre es de última hora, hasta que es desplazada por la siguiente. De modo que sentimos el embate de las olas, pero nunca vemos el mar. El esfuerzo para definir la forma y la relevancia de los acontecimientos requiere palabras y conceptos que no somos capaces de recordar cuando estamos embelesados por los estímulos visuales. Ver las noticias por televisión a veces es poco más que mirar a alguien que también está viendo una imagen. Tenemos asumido que ese trance colectivo es normal. Poco a poco hemos ido cayendo en él.

En la novela Fahrenheit 451, de Ray Bradbury, publicada en 1953, los bomberos se dedican a buscar y quemar libros mientras la mayoría de los ciudadanos ven televisión interactiva. En 1984, de George Orwell, publicada en 1949, los libros están prohibidos y la televisión es bidireccional, lo que permite al Gobierno observar constantemente a los ciudadanos. El lenguaje de los medios visuales está sumamente limitado, a fin de privar al público de los conceptos necesarios para pensar sobre el presente, recordar el pasado, y considerar el futuro. Uno de los proyectos consiste en ir limitando más y más el lenguaje por el procedimiento de ir eliminando palabras con cada nueva edición del diccionario oficial.

viernes, 28 de julio de 2023

No siempre hay una razón poderosa detrás de un gran acontecimiento histórico

Parece un error casi universal de los historiadores suponer que en política es tan verdadero como en física que a todo efecto corresponde una causa proporcionada. En la acción inanimada de la materia sobre la materia, el movimiento producido no puede sino ser equivalente a la fuerza que lo produjo; por el contrario, los procesos de la vida, sea esta privada o pública, no admiten tales leyes. Los caprichos de los agentes voluntarios se ríen del cálculo. No siempre hay una razón poderosa detrás de un gran acontecimiento. La obstinación y la flexibilidad, la maldad y la benevolencia, dan lugar alternativamente una a la otra; y la razón de estas vicisitudes, por importantes que puedan ser las consecuencias, escapa a menudo a la mente en la que se efectúa el cambio, escribe Samuel Johnson.

sábado, 13 de mayo de 2023

El contacto humano es fundamental

El cara a cara y el contacto humano es fundamental, porque no importa lo mucho que avance la inteligencia artificial, el poder, la influencia y los negocios son, en última instancia, un juego de personas.
La mejor clase de eventos para relacionarnos son aquellos que permiten un contacto relativamente cercano durante un tiempo más o menos extenso. Acontecimientos más breves, como una feria o una conferencia, harán más difícil acceder a ellos, ya que casi siempre estarán rodeados de un séquito durante ese tiempo breve.

sábado, 18 de febrero de 2023

No se puede celebrar en solitario

Hay ocasiones, días únicos, que deben celebrarse. No es lo mismo celebrarlo o no... Es bonito pararse a dar las gracias por algo, recordar un acontecimiento positivo y disfrutar de lo que tenemos, principalmente de nuestras relaciones. La fiesta, sin embargo, se hace realidad si uno hace comunidad con los demás. No se puede "celebrar en solitario". Uno puede alegrarse interiormente, pero si no está con otra persona, la fiesta no tiene lugar.
Saber celebrar las fiestas juntos hace más fuertes las relaciones. Celebrar la vida de los demás en familia nos recuerda lo importantes que son, lo mucho que nos importa su presencia. Refuerza los vínculos, escribe la psicoterapeuta Mariolina Ceriotti Migliarese.

domingo, 8 de diciembre de 2019

La ternura es también poesía



Para el Papa Francisco“la ternura es también poesía: es “sentir” las cosas y los acontecimientos, no tratarlos como meros objetos, sólo para usarlos, porque sirven…” . A lo que añade Henry Nouwen en su libro El regreso del hijo pródigo: “En el contexto de un abrazo apasionado, nuestra ruina interior puede parecernos hermosa, pero su única belleza proviene de la compasión que despierta………En la ternura de Dios, la voz era como un contacto y ese contacto era también la voz”.

jueves, 17 de octubre de 2019

San Agustín, pionero del estudio del tiempo psicológico

San Agustín.
San Agustín entendió la actividad de la mente como fundamento de la medida temporal. Consideró el problema de medir el tiempo que tarda una voz en emitir un único sonido. Es evidente que, antes de que empiece el sonido, no podemos medir el tiempo que va a tardar, pero cuando ya se ha producido, ¿cómo podemos medirlo si ya no existe? Tampoco podemos medirlo en el presente si entendemos el presente como un instante indivisible, en realidad momentáneo y sin duración.



San Agustín, escribe Gerald James Whitrow, llegó a la conclusión de que podemos medir el tiempo sólo si la mente tiene el poder de retener para sí la impresión que dejan las cosas a su paso, incluso después de que se hayan ido. En otras palabras, no medimos las cosas en sí mismas, sino más bien algo que permanece fijado en la memoria. Es la impresión que deja en la mente el paso de los acontecimientos lo que medimos, pues después de que sucedan sólo queda esta impresión. La mente tiene el poder de adentrarse en el futuro por medio de la previsión y en el pasado por medio de la memoria. En el presente sólo existe la atención del alma, mediante la cual el futuro se hace pasado y sólo cuando la disminución constante del futuro del sonido se ha convertido completamente en pasado, la mente puede medirlo en términos de algún modelo preconcebido. San Agustín no explicó cómo la mente puede ser un cronómetro preciso en la datación de acontecimientos externos, pero como pionero del estudio del tiempo psicológico está en primera línea de los que han contribuido a la comprensión de nuestro sentido del tiempo.

sábado, 17 de agosto de 2019

Toda historia es historia contemporánea

Marc Bloch
El historiador francés Marc Bloch creía en las relaciones que entablan en la historia el pasado y el presente. Consideraba que la historia no sólo tiene que permitir “comprender el presente a través del pasado”,actitud tradicional, sino también “comprender el pasado mediante el presente”.


La idea de que la historia esté dominada por el presente descansa en gran parte en una célebre frase del historiador italiano Benedetto Croce, quien declara que “toda historia” es “historia contemporánea”. Croce quiere decir con eso
Benedetto Croce
que “por lejano que parezcan cronológicamente los hechos que la constituyen, la historia está siempre referida en realidad a la necesidad y a la situación presente, donde repercuten las vibraciones de esos hechos”. Croce cree que desde el momento en que los acontecimientos históricos pueden ser repensados constantemente, no están “en el tiempo”; la historia es “el conocimiento del eterno presente”. 

lunes, 20 de agosto de 2018

Por qué Shakespeare no podría haber escrito Hamlet en la Antigua Roma.

Si se les preguntara por qué Shakespeare no podría haber escrito Hamlet en la Antigua Roma, los hegelianos hablarían del espíritu greco-romano, con el que no serían compatibles pensamientos, sentimientos y palabras tales como los de Shakespeare. Los marxistas podrían referirse a las relaciones y fuerzas de producción, que en Roma eran de tal modo que habrían generado inevitablemente una superestructura cultural en la que Virgilio podía funcionar como lo hizo, no así Shakespeare. Montesquieu se habría referido a la geografía, los climas, el “espíritu dominante” de los diversos sistemas sociales; Chateaubriand, a la diferencia marcada por la cristiandad, y Gobineau, a la raza; Herder, al espíritu tradicional; Taine, a la raza, el medio, el momento; Spengler, a la “morfología” autónoma de culturas y civilizaciones mutuamente excluyentes entre sí; y así sucesivamente. Ser utópico, cometer anacronismos, no ser realista, ser “escapista”, no entender la historia o la vida del mundo, es no lograr entender un conjunto determinado de leyes y fórmulas que cada escuela ofrece como clave de su
 Isaiah Berlin
explicación acerca del por qué lo que sucede debe suceder como lo hace y no en cualquier otro orden. Lo que todas las escuelas tienen en común es la creencia en que existe un orden y una clave para su comprensión, un plan, una geometría o una geografía, de acontecimientos. Quienes lo comprenden son sabios; los que no lo son vagan en la oscuridad. dirá el historiador de ideas Isaiah Berlin.

miércoles, 30 de mayo de 2018

Moral y política llevan caminos separados.



Moral y política llevan caminos separados. Por eso, siempre se juzgará un acontecimiento desde planos completamente distintos según se valore desde el punto de vista de la humanidad o de la ventaja política. En política no decide la justicia de una medida, sino su éxito.
Stefan Zweig opinaba que siempre se han construido los grandes edificios del Estado con los sillares de la dureza y la injusticia, siempre se han amasado sus cimientos con sangre; en política, los únicos que no tienen razón son los vencidos, y con paso broncíneo la Historia pasa por encima de ellos.