Mostrando entradas con la etiqueta éxito. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta éxito. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de septiembre de 2026

El perfeccionismo puede ser extremadamente dañino

Para el doctor en Psicología Andrew P. Hill (York St. John University, en Inglaterra)“el perfeccionismo puede ser extremadamente dañino para nosotros y también para quienes nos rodean. Incluso para algunas personas puede resultar un peso insoportable. Existe una cantidad sustancial de investigaciones que dan fe de sus efectos nocivos; el perfeccionismo se relaciona constantemente con síntomas de ansiedad, de depresión y con tendencias suicidas…..Debido a que las personas perfeccionistas apuestan tanto por su éxito, este puede ser energizante y conducir a un compromiso casi obsesivo. El éxito puede venir gracias a ello. En cierta medida, incluso puede considerarse un efecto secundario involuntario. Pero, por cada persona exitosa que aparentemente encaja en el arquetipo de ser perfeccionista, ¿te imaginas cuánto talento se pierde a causa del perfeccionismo? Se debe a su alto coste. Los perfeccionistas no se quedan en una situación cuando las cosas se ponen difíciles, es demasiado doloroso, y no les gusta correr riesgos y fracasar. Esto no es una receta para desarrollar el talento y el alto desempeño a largo plazo. En mi opinión, la mayoría de las personas que creemos que han tenido éxito gracias a su perfeccionismo, probablemente lo han tenido a pesar de él.”
“Nada ni nadie es perfecto. Errar es humano. En el fondo, buscar la perfección no solo es poco realista e irracional, sino que también es innecesario, agotador y la raíz de una vida insatisfactoria.Si hay un antídoto contra el perfeccionismo es aprender sencillamente que somos suficiente tal como somos. No necesitamos tener éxito para ser valiosos o merecedores (ni siquiera necesitamos intentar tener éxito). Necesitamos aceptar nuestros defectos y ser amables con nosotros mismos y con los demás mientras nos tropezamos." 


martes, 18 de agosto de 2026

Si la envidia es un sentimiento universal, algunas personas son particularmente propensas

Envidia
Escribe Samer Soufi que “si la envidia es un sentimiento universal, no cabe duda de que algunas personas son particularmente propensas a este tipo de regodeo con el fracaso ajeno. Son los verdaderos adictos a la emoción de la envidia, a quienes nada complace más que la caída de otras personas, especialmente si son personas destacadas. Por eso les llena de deleite enterarse de que una persona rica ha quedado arruinada. O que un político ha sido pillado con una prostituta. O que un artista famoso ha sido ingresado en una clínica de desintoxicación de drogas. Para los envidiosos acérrimos, todo éxito alcanzado por otras personas es siempre inmerecido, de modo que justifican su alegría con la desgracia ajena invocando que estas personas venían disfrutando de un éxito que no les correspondía. Y si esto es así en relación a los desconocidos triunfadores, el sentimiento se multiplica cuando se trata de familiares, amigos o compañeros.”
Decía Quinto Horacio que “todos los tiranos de Sicilia no han inventado nunca un tormento mayor que la envidia”.
Charles Bukowski expresó que “no son las grandes cosas las que mandan a un hombre a un manicomio, sino la continua serie de pequeñas tragedias cotidianas; no es la muerte de su amada, sino el cordón del zapato que se rompe cuando ya no tiene tiempo de cambiarlo”.


martes, 23 de junio de 2026

Las historias de perdedores

Las historias de perdedores siempre han funcionado muy bien, y lo siguen haciendo en el cine y en la literatura. Quizá porque, como explican más adelante en este reportaje algunos psicólogos, mirarse en el espejo de un perdedor ayuda a superar frustraciones propias.Charles Chaplin robó el corazón de millones de personas en Luces de la ciudad (1931) al ponerse en la piel de un vagabundo que hará lo imposible y pasará por todo tipo de avatares para ayudar a una chica ciega que vive en la calle y de la que se enamora.Nadie ha vivido el fracaso con tanta dignidad como Charlot. Se comía los zapatos y cordones con el mismo porte que un sibarita degusta un manjar en un restaurante de lujo. Y se sacudía el polvo de sus raidos pantalones para recuperar la compostura con una elegancia envidiable.El Quijote o El Lazarillo de Tormes, eran también perdedores. Personajes que atrapan de inmediato al lector por sus particulares circunstancias y generan al mismo tiempo admiración por su entereza o esfuerzo en sus actos para alcanzar, aunque pueda parecer imposible, sus particulares objetivos, escribe Javier Ricou.
¿Continúa hoy viva esa admiración por los perdedores? Responde Helena Romeu, psicóloga clínica. “Vivimos en una sociedad en la que todos llevamos una máscara, con patrones que hay que seguir. Se supone que tenemos que ser buenas personas, ganar dinero, tener éxito en el trabajo, triunfar en las relaciones de pareja, aprovechar los estudios... Y eso provoca que haya mucha frustración al percibir o descubrir que no estamos alcanzado todos esos objetivos. Es lo que vemos en las consultas”. Romeu confirma que sí, que se sigue empatizando con los perdedores. Y además eso nos aporta más efectos positivos que negativos. “Conocer sus historias es como mirarse en un espejo y comprobar que todo no puede ser tan perfecto, ese reflejo del perdedor nos hace sentir más humanos”.
Para Helena Romeu hay muchos perfiles de perdedores. Todo va a depender del mundo o entorno en el que se viva. Y se pregunta quién decide qué es éxito y qué es fracaso. “Para algunos trabajar diez horas en una fábrica puede ser una frustración, mientras que para otros los perdedores son los que viven atrapados en una sociedad de consumo”. Para Arantxa Coca, doctora en Psicología, un perdedor “sería el que no tiene reconocimiento o admiración social, pero también la persona anónima, que no destaca en nada y por los tanto es vista a ojos de los demás como una persona plana, aburrida, e incluso tonta”. También podría considerarse como perdedor “a la persona que asume un rol de víctima…todo me sale mal, no tengo suerte en el amor o en el trabajo...”. O el que clínicamente arrastra un guión de perdedor, o sea, el que no tiene autoestima o tiene algún tipo de depresión. “Estas personas a veces no son vistas como perdedoras por su entorno. Son ellas mismas las que se sienten perdedoras”, concluye la doctora Coca.

sábado, 20 de junio de 2026

Significado

El significado no es algo que se encuentra por casualidad, como la respuesta a un acertijo o el premio en la búsqueda de un tesoro.El significado es algo con lo que vas construyendo tu vida. Lo construyes con tu pasado, con tus afectos y tus lealtades, con la experiencia de la humanidad que se te ha transmitido, con tu talento y tu comprensión, con las cosas en las que crees, con las cosas y las personas que quieres, con los valores por los que estás dispuesto a sacrificar algo. Esos son los ingredientes. Tú eres el único que puedes juntarlos en ese modelo que será tu vida. Permite que la vida tenga dignidad y sentido para ti. Si los tiene, entonces importará menos de qué lado se incline la balanza particular del éxito o del fracaso.John Gardner.

miércoles, 11 de febrero de 2026

No reconocer un error

El enfoque proactivo de un error consiste en reconocerlo instantáneamente, corregirlo y aprender de él. Esto literalmente convierte el fracaso en éxito. “El éxito, dijo T. J. Watson, fundador de la IBM, está en el lado opuesto del fracaso”. Pero no reconocer un error, no corregirlo ni aprender de él, es un error de otro tipo. Por lo general sitúa a la persona en una senda de autocondena y autojustificación, que a menudo implica la racionalización (mentiras racionales) destinadas a uno mismo y a los demás. Este segundo error, este encubrimiento, dice Stephen R. Covey, potencia el primero, le otorga una importancia desproporcionada, y causa en las personas un daño mucho más profundo. No es lo que los otros hacen ni nuestros propios errores lo que más nos daña, es nuestra respuesta.


jueves, 14 de agosto de 2025

Anunciar es hurgar en heridas abiertas

El sociólogo Vance Packard creía en los años cincuenta que los publicistas estaban manipulando a los consumidores y arrastrándolos con ardides y engaños a la compra de determinados bienes y servicios. La acusación revelaba los más oscuros secretos de la publicidad al sacar a la luz las astutas técnicas de ventas así como el desprecio hacia el público. Packard concluía su estudio con la advertencia que “si el negocio de la publicidad se deja sin control, lo más probable será que acabe por dominar nuestras vidas”. Hoy la mayor parte de las profecías de Packard se han mostrado acertadas. 
Jerry Della Femina, en una entrevista publicada en 1981 dijo que “anunciar es hurgar en heridas abiertas….miedo, ambición, angustia, hostilidad. Usted menciona los defectos y nosotros actuamos sobre cada uno de ellos. Nosotros jugamos con todas las emociones y con todos los problemas, desde el no poder seguir en cabeza…hasta el deseo de ser uno más entre la muchedumbre. Cada uno tiene un deseo especial. Si se logra que un número suficiente de gente tenga el mismo se consigue un anuncio y un producto con éxito”. 
A finales de los sesenta el economista John Kenneth Galbraith calculó que si los anuncios de televisión desaparecieran de las pantallas de televisión el producto nacional bruto de Estados Unidos se reduciría en un cincuenta por ciento. 

viernes, 27 de junio de 2025

La cultura juega un papel crucial en la adaptación humana

La cultura juega un papel crucial en la adaptación humana. Se puede pensar en la adecuación media como una medida del éxito adaptativo. El modelo dice que la cultura mejora más la adaptación cuando es difícil descubrir innovaciones beneficiosas pero, una vez descubiertas, son útiles durante mucho tiempo. Resolver problemas difíciles en entornos que cambian lentamente es lo que ha hecho que los humanos hayan tenido tanto éxito, escribe el antropólogo Robert Boyd.

martes, 13 de mayo de 2025

Los niveles de confianza se mueven normalmente de acuerdo a los éxitos y a los fracasos

Robert K. Merton
Robert K. Merton bautizó como “efecto Mateo”, en referencia al Evangelio según san Mateo, donde se narra la historia de un amo acaudalado que hace balance de la rentabilidad que han sacado a su dinero sus administradores, y decide dar todo el dinero a los que más rentabilidad habían obtenido. Se justificó diciendo que “al que más tiene, más se le dará; y al que menos tenga, aun lo poco que tiene se le quitará”. Esta frase ha pasado a los anales de la historia como la quintaesencia del efecto sociológico por el cual las personas que tienen éxito tienden a tener aún más éxito, mientras que las que fracasan tienden a hundirse todavía más en el abismo.
Merton demostró que a los científicos de reconocido prestigio se les presta mucha atención mientras que, en comparación, se les concede muy poca atención a los científicos no reconocidos hasta el momento. Los científicos ya reconocidos acaparan citas, artículos, financiación, medios, etc. En cambio, aunque realicen iguales o mayores contribuciones, los científicos que no son conocidos encuentran dificultades para que les publiquen sus trabajos las revistas científicas de primer orden, tienen más problemas para encontrar financiación y, en general, cosechan menos aplausos que los investigadores eminentes. Posteriormente se ha ido comprobando que este fenómeno de la amplificación de las diferencias es extensible a la mayoría de los campos de actividad humana, además de al campo científico, y se produce no solo por la acción de los agentes externos, que tienden a premiar a los que más éxito han obtenido, sino también porque los éxitos y fracasos afectan a los niveles de confianza de quienes los experimentan. Los niveles de confianza se mueven normalmente de acuerdo a los éxitos y a los fracasos, promoviendo ciclos recurrentes que conducirán al cielo o al infierno. Cuando dichos niveles son elevados, las personas sienten que cuentan con los recursos internos necesarios para hacer frente a los mayores desafíos, siendo el caso contrario cuando la confianza es escasa. De este modo, el éxito y el fracaso, que al principio era efectos, comenzarán a convertirse en una causa que acarreará más éxito o más fracaso. 
Henry Ford decía que “tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, estás en lo cierto”.

martes, 6 de mayo de 2025

Habilidades que un emprendedor

Escribe Robert T. Kiyosaki que “hay cuatro habilidades que un emprendedor debe tener o aprender. Estas son ventas, contabilidad, inversiones y liderazgo”. También decía que “si un emprendedor avanza con dificultad, la razón casi siempre es su debilidad en una o más de estas habilidades”. “La mayoría de nosotros conocemos empresarios que fracasan o tienen dificultades económicas porque sus estados financieros no estaban en orden o porque despilfarraron el dinero, en lugar de reinvertir sus ganancias”.  
“La habilidad para vender es la más importante de las cuatro. He conocido a mucha gente que tiene grandes ideas pero es incapaz de venderlas o vender sus productos. Sin ventas, no hay necesidad de las otras tres habilidades, pues no hay oportunidad de usarlas.” “Una de las razones por las que muchos empresarios fracasan es que simplemente no tienen la capacidad de construir un equipo que haga hasta lo imposible por hacer de su negocio un éxito.”

jueves, 1 de mayo de 2025

A los hijos se les debe enseñar, no las pequeñas virtudes, sino las grandes

Natalia Ginzburg en su libro Las Pequeñas virtudes escribe que “ en relación con la educación de los hijos pienso que se les debe enseñar, no las pequeñas virtudes, sino las grandes. No el ahorro, sino la generosidad y la indiferencia ante el dinero; no la prudencia, sino el coraje y el desprecio por el peligro; no la astucia, sino la franqueza y el amor por la verdad; no la diplomacia, sino el amor al prójimo y la abnegación; no el deseo del éxito, sino el deseo de ser y de saber”.

viernes, 25 de abril de 2025

Las mejoras en el nivel de vida no van asociadas a mejora alguna en el bienestar subjetivo

La estrecha correlación entre crecimiento económico y felicidad suele considerarse una de las verdades más incuestionables, quizás incluso la más evidente. Por lo menos, esto es lo que nos dicen los políticos más conocidos, y de mayor prestigio, sus asesores y sus portavoces, y lo que nosotros, que tendemos a confiar en sus opiniones, repetimos sin pararnos a pensar ni a reflexionar. Tanto ellos como nosotros partimos de la base de que la correlación es cierta. Queremos que ellos actúen según esta creencia con mayor resolución y energía y les deseamos suerte con la esperanza de que su éxito (es decir, el aumento de nuestros ingresos, del saldo de nuestra cuenta, del valor de nuestras posesiones, inversiones y patrimonio) añada calidad a nuestras vidas y nos haga sentir más felices de lo que somos. Según prácticamente todos los informes de investigaciones analizados y valorados por Rustir,“las mejoras en el nivel de vida de naciones como Estados Unidos o Gran Bretaña no van asociadas a mejora alguna —más bien un poco a la inversa— en el bienestar subjetivo”. Robert Lane ha comprobado que, a pesar del espectacular crecimiento masivo de los ingresos de los estadounidenses en los años de la posguerra, su sensación de felicidad había disminuido. Y Richard Layard, a partir de los datos comparativos de toda la nación, ha llegado a la conclusión de que si bien los índices de satisfacción vital suelen crecer en paralelo con el producto interior bruto, sólo lo hacen hasta el punto en que la necesidad y la pobreza dan paso a la satisfacción de las necesidades esenciales de supervivencia. A partir de este punto dejan de crecer e incluso tienden a bajar, a veces de forma drástica, con mayores niveles de riqueza.
La estrategia de hacer feliz a la gente elevando sus ingresos no parece que funcione. En cambio, un índice social que parece haber crecido de forma espectacular con el aumento del nivel de vida, al menos con la misma rapidez que se prometía y se esperaba que aumentara el bienestar subjetivo, es la incidencia de criminalidad.
Referencia: El arte de la vida de Zygmunt Bauman.

martes, 1 de abril de 2025

Pueden llamarlo fracaso, pero es simplemente parte de la experiencia de aprendizaje

Carolyn Bertozzi, Premio Nobel de Química en 2022, manifiesta que "los fracasos los pongo entrecomillados porque en la investigación no son realmente un fracaso. Quizás teníamos una hipótesis, hicimos experimentos para probar esa hipótesis y estábamos equivocados, y nuestros experimentos y los datos van en contra de esa hipótesis y tenemos que revisarla”."A veces las personas encuentran eso frustrante. Pueden llamarlo fracaso, pero es simplemente parte de la experiencia de aprendizaje. Y no hay forma de que puedas llegar a lo que llamarías un éxito si no has tenido ya todo el aprendizaje de esos fracasos".
"Tienes que abrazar nuevas hipótesis y en lugar de sentirte mal por lo que no conseguiste o lo que no funcionó, intenta celebrar lo que tienes y lo que sí funciona”.


viernes, 28 de marzo de 2025

El éxito de productividad en Japón se debe a una cuestión simplemente humana

El éxito de productividad en Japón se debe a una cuestión simplemente humana, lealtad, compromiso mediante una capacitación eficaz, identificación personal con el éxito de la empresa y la relación humana entre el trabajador y su supervisor. 
Una empresa bien dirigida se basa en buena parte en las iniciativas individuales o colectivas de innovación y en la energía creadora. A cada uno de los empleados se le utiliza en el máximo grado de su capacidad creadora y productiva. 

lunes, 24 de marzo de 2025

Las empresas mejor dirigidas del mundo mantienen una serie de principios básicos que permanecen a lo largo de su historia

En un mundo tan complejo como el de hoy, donde vivimos en un estado de crisis crónica de una u otra naturaleza, donde la competencia se hace transnacional y se acentúa hasta límites insospechados, la empresa, acechada por todas esas fuerzas, ha ido adaptándose a la complejidad exterior y se ha hecho compleja en si misma. Ante una realidad empresarial crecientemente compleja, es reconfortante observar cómo las empresas mejor dirigidas del mundo mantienen en sus estructuras, sistemas de gestión, gentes, estrategias, estilos de dirección y cultura, una serie de principios básicos que permanecen a lo largo de su historia, los cuales constituyen los atributos que justifican su éxito económico. La orientación a la acción prescindiendo de la burocracia, la proximidad al cliente como fuente de inspiración y creatividad, las mejoras de eficacia en el trabajo generadas por aquellos mismos que tienen que implantarlas, el fomento del espíritu de iniciativa, la sencillez organizativa, la concentración en los campos de la actividad que son realmente vocación de la empresa, la involucración de todos los directivos en la acción directa, son características de empresas con éxito.
Referencia: En busca de la excelencia de Thomas J. Peters y Robert H. Waterman

martes, 11 de febrero de 2025

La libertad está inseparablemente unida a la verdad

Para Joseph Aloisius Ratzinger “la cuestión de la libertad está inseparablemente unida a la cuestión de la verdad. Cuando la verdad no es en si misma un valor digno de empeño y constancia independientemente del éxito, entonces el conocer solo puede medirse por la utilidad. Cuando es así, ya no tiene su justificación en sí misma, sino meramente en las metas a las que sirve”.

miércoles, 18 de diciembre de 2024

Fundamentar nuestra lucha en la gratitud

Gratitud.
Para Justin Gillespie “si nos esforzamos por lograr éxito para merecer así ser amados, es muy difícil que la lucha nos lleve a experimentar una paz genuina. Esforzarse por ser amado, aunque sea inconscientemente, siempre significa que los fracasos y los reveses conducirán a un profundo desaliento o, peor aún, a que la amargura invada el alma. En cambio, fundamentar nuestra lucha en la gratitud nos ayuda a evitar ese peligro.”

martes, 17 de diciembre de 2024

El deseo de felicidad

Pocas cosas también se alcanzan con menos frecuencia, aunque se pongan los ingredientes que a los hombres nos parecen necesarios para conseguirla; quizá la salud, el dinero, el amor, el éxito, el aprecio de los demás… Sin embargo, la felicidad, tal como la desea nuestro corazón, es algo que, si nos descuidamos, se deja para un futuro indeterminado, cada vez más lejano, que se nos escapa de las manos con el paso de los años. Nos parece que este tipo de palabras,felicidad, alegría, gozo, paz,expresan realidades parecidas a raras monedas de coleccionista, de gran valor pero difíciles de encontrar. Cuánto daríamos por un mes, por un día, o al menos por una tarde de alegría verdadera, de amor auténtico. Se cuenta que, a la muerte de Abderramán III, se encontró un billete escrito por el propio califa, que decía “he poseído todo lo que un hombre puede desear en este mundo, he vivido 75 años, he reinado 50…, he sido feliz 9 días”. El deseo de felicidad es tan grande y tan intenso en todos los hombres que no se puede colmar del todo aquí en la tierra ya que “es de origen divino. Dios lo ha puesto en el hombre con el fin de atraerlo hacia Él, el único que lo puede satisfacer”, dice el Catecismo de la Iglesia Católica.

sábado, 14 de septiembre de 2024

Cultura de tolerancia social con el fracaso individual

Andrés Oppenheimer
Andrés Oppenheimer, considerado por la revista Foreign Policy como uno de los 50 intelectuales latinoamericanos más influyentes, en su libro  Crear o morir cuenta que “el factor clave, del que se habla mucho menos, y sin el cual es difícil producir sociedades innovadoras, es una cultura de tolerancia social con el fracaso individual. La tolerancia con el fracaso individual es un factor común que, salvo contadas excepciones  como Japón, encontré en los principales centros mundiales de la innovación, ya sea en Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Finlandia o Israel. La famosa definición que dio el primer ministro británico Sir Winston Churchill de que “el éxito es el resultado de ir de fracaso en fracaso, sin perder el entusiasmo” es una de las principales características comunes de las sociedades innovadoras…..La gente aquí se vanagloria de sus fracasos, me dijo, encogiéndose de hombros, Wadhwa, el profesor que me había recibido en Singularity University, y alertado sobre la importancia del factor humano en la innovación. En Silicon Valley, cuando enumeras tus fracasos es como si estuvieras enumerando tus diplomas universitarios. Todo el mundo aquí entiende que con cada fracaso aprendiste algo, y que por lo tanto eres más sabio que antes".

lunes, 26 de agosto de 2024

El narcotráfico desnudó la locura de una educación orientada a la rentabilidad y al éxito

Hay que ver de qué manera el narcotráfico desnudó la locura de una educación orientada a la rentabilidad y al éxito, demostrando que esas cosas pueden alcanzarse sin pasar por la escuela, y demostrando que la riqueza separada de un sentido profundo de dignidad y de comunidad sólo trae espanto a los individuos y a las sociedades. (La lámpara maravillosa, William Ospina)


domingo, 14 de julio de 2024

No existe la mala pata

No existe la mala pata. Si uno tiene mala suerte, es que le falta algo, hay que conocer ese algo, estudiar el juego de las vecinas voluntades para desplazar con mayor facilidad la circunferencia, escribe Charles Baudelaire,poeta, ensayista, crítico de arte y traductor francés. Y añade que un éxito es, en proporción aritmética o geométrica, producto de la fuerza del escritor, el resultado de éxitos anteriores, a menudo invisibles a simple vista. Hay una lenta agregación de éxitos moleculares; pero generaciones milagrosas y espontáneas, jamás.