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sábado, 12 de julio de 2025

Los consumidores no saben distinguir entre lo que será real y lo que seguirá siendo ciencia ficción

Hay que recordar la diferencia entre ciencia y tecnología. De una manera general, podemos decir que ciencia es el conocimiento obtenido a partir del trabajo realizado en un laboratorio de investigación en el que se busca o prueba una capacidad o una ley de la naturaleza. La observación, experimentación y modelización permiten plantear preguntas y construir hipótesis, lo que lleva a elaborar leyes generales sujetas a comprobación o refutación experimental. La ciencia es necesidad de saber, es un reflejo de la curiosidad del ser humano, planteada de forma objetiva y utilizando el método científico. La tecnología, a su vez, parte de los conocimientos básicos establecidos por la ciencia o bien de un procedimiento iterativo de prueba y error para construir un dispositivo, un nuevo material o una aplicación informática que tengan una utilidad determinada para la sociedad. El conocimiento necesario para generar este instrumento o proceso de fabricación se traduce habitualmente en una patente, como una forma de proteger esa invención y de ofrecer ciertos derechos a los inventores y a las entidades en las que se ha generado dicha patente.
La ciencia parece haber llegado a un momento de gloria en el que todo puede ser explicado y realizado. Nos ha enseñado a soñar y fantasear con el futuro. Tanto es así que hoy en día los consumidores no saben distinguir entre lo que será real y lo que seguirá siendo ciencia ficción. Es decir, entre lo que llegará a nuestras casas formando parte de la cotidianidad y lo que se quedará en el laboratorio como un mero experimento académico. Lo primero será tecnología, lo segundo parte de la ciencia básica necesaria para conseguirla.

Referencia: El nanomundo en tus manos (José Ángel Martín-Gago;Carlos Briones;Elena Casero;Pedro Serena)

martes, 1 de abril de 2025

Pueden llamarlo fracaso, pero es simplemente parte de la experiencia de aprendizaje

Carolyn Bertozzi, Premio Nobel de Química en 2022, manifiesta que "los fracasos los pongo entrecomillados porque en la investigación no son realmente un fracaso. Quizás teníamos una hipótesis, hicimos experimentos para probar esa hipótesis y estábamos equivocados, y nuestros experimentos y los datos van en contra de esa hipótesis y tenemos que revisarla”."A veces las personas encuentran eso frustrante. Pueden llamarlo fracaso, pero es simplemente parte de la experiencia de aprendizaje. Y no hay forma de que puedas llegar a lo que llamarías un éxito si no has tenido ya todo el aprendizaje de esos fracasos".
"Tienes que abrazar nuevas hipótesis y en lugar de sentirte mal por lo que no conseguiste o lo que no funcionó, intenta celebrar lo que tienes y lo que sí funciona”.


lunes, 16 de octubre de 2023

El capitalismo busca la manera de estimular el consumo

Sociedad de consumo de Francescamps

Carlos Marx escribió que, en relación con sus víctimas, el capitalista “busca por tanto todas las maneras posibles de estimularlas para que consuman, haciendo sus productos más atractivos y llenando sus oídos con balbuceos sobre nuevas necesidades”. Marx pensaba, como a menudo se olvida o pasa por alto, que este impulso conducía a la innovación y al experimento. 


lunes, 14 de marzo de 2022

El experimento es el único juez de la verdad científica


El físico Richard Feynman reafirmó la importancia fundamental de esta creencia: “La prueba de todo conocimiento es el experimento. El experimento es el único juez de la verdad científica”. La electricidad que utiliza, el medicamento que toma contra el colesterol, la página o pantalla o altavoz donde consume estas palabras… todos son productos de muchísima experimentación.

miércoles, 2 de octubre de 2019

Criterio de falsabilidad

Karl Popper.
Escribe Karl Popper que el progreso científico consiste esencialmente en que algunas teorías son superadas y sustituidas por otras teorías. Esas nuevas teorías tienen que ser capaces de resolver todos aquellos problemas que habían resuelto las antiguas teorías, al menos tan bien como ellas. Así resuelve la teoría de Einstein el problema del movimiento de los planetas y, en general, la macromecánica tan bien y quizá incluso mejor que la teoría newtoniana. Pero la teoría revolucionaria parte de nuevos supuestos y va en sus consecuencias bastante más allá que la antigua teoría, con la que se encuentra también en abierta contradicción. Esta contradicción permite idear experimentos que puedan decidir entre la antigua y la nueva teoría; pero sólo en el sentido de que al menos una de las dos teorías pueda falsarse. Los experimentos pueden demostrar la superioridad de la teoría que los sobreviva, pero no su verdad; y la teoría que ha sobrevivido se puede superar de nuevo, por su parte, muy pronto.

Aprendemos siempre muchísimo por medio de una falsación. No sólo aprendemos que una teoría es falsa, sino que también aprendemos por qué es falsa. Y, sobre todo, obtenemos un nuevo problema, más rigurosamente formulado; y un nuevo problema es, como ya sabemos, el verdadero punto de partida de un nuevo desarrollo científico.

Añade Popper que una teoría pertenece a la ciencia empírica cuando, y sólo cuando, entra en contradicción con experiencias posibles, esto es, es falsable en principio por medio de la experiencia. He denominado a este criterio, criterio de falsabilidad, dice Popper. Así, es falsable, por ejemplo, la teoría de que la vacunación protege contra las viruelas: si alguien que ha sido correctamente vacunado, contrae a pesar de ello las viruelas, se ha falsado la teoría. El criterio de falsabilidad alberga sus propios problemas. Si entre millones de seres humanos vacunados, sólo uno contrajera las viruelas, apenas podríamos considerar nuestra
Hans Albert
teoría como falsada. Antes bien admitiremos que algo no estuvo en orden con la vacunación o con la vacuna. Y, en principio, una salida semejante siempre es posible: si hemos de confrontarnos con una falsación, siempre podemos excusamos de alguna manera; podemos introducir una hipótesis auxiliar y rechazar la falsación. Podemos inmunizar nuestras teorías contra todas las falsaciones posibles, para utilizar una expresión del profesor Hans Albert.

lunes, 14 de mayo de 2018

Un testimonio puede ser manipulado según la forma en que se formulen las preguntas.

El lugar común sostiene que todo tiempo pasado fue mejor. Pero esto quizá no sea más que el saludable filtrado o la modificación de los componentes menos agradables de los
recuerdos durante su reconsolidación. Recordamos con melancolía nuestra infancia en la escuela primaria pero tendemos a olvidar el suplicio de levantarnos temprano todos los días, estudiar para un examen o atender una clase tras otra. En un famoso experimento, Elizabeth Loftus mostró de qué manera la reconsolidación de la memoria puede llegar a la fabulación o a la formación de falsos recuerdos. Loftus mostró a distintos sujetos el video de un accidente de tráfico y luego preguntó a un grupo de ellos lo rápido iban los automóviles cuando chocaron. A otro grupo le hizo la misma pregunta pero usando la palabra colisionaron. Con un tercer grupo utilizó la palabra golpearon; con el cuarto grupo contactaron y al último grupo le preguntó por la velocidad de los autos cuando se estrellaron. Aquellos participantes con los cuales usó la palabra estrellaron, dieron la estimación de velocidad más alta (40,8 mph[72]), seguidos por aquellos con los que uso colisionaron (39,3 mph), golpearon (38,1 mph), chocaron (34 mph) y finalmente contactaron (31,8 mph). Aún más sorprendente fue el hecho de que una semana después, Loftus les preguntó a las mismas personas si habían visto
Elizabeth Loftus

vidrios rotos en la escena del accidente. Un 32% de los sujetos evaluados usando la palabra estrellaron respondieron (erróneamente) que sí los había, mientras que sólo un 14% de los participantes con los que se usó la palabra chocaron afirmaron haber visto vidrios rotos. Los resultados de Loftus ponen de manifiesto lo frágil que es nuestra memoria y cómo puede ser manipulada en el proceso de reconsolidación (con sólo cambiar una palabra en una pregunta). Más allá de su interés científico, estos hallazgos tuvieron gran repercusión ya que pusieron de manifiesto la subjetividad de los testigos visuales durante juicios orales y el modo en que un testimonio puede ser manipulado según la forma en que se formulen las preguntas.