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domingo, 4 de octubre de 2026

La belleza moral deja un inolvidable recuerdo a aquel que la ha contemplado

La belleza moral deja un inolvidable recuerdo a aquel que aun una sola vez, la ha contemplado. Nos conmueve más que la belleza de la naturaleza o la de la ciencia. Da, al que la posee, un extraño e inexplicable poder. Aumenta la fuerza de la inteligencia. Establece la paz entre los hombres. Y es, aún más que la ciencia, el arte y la religión, la base de la civilización humana, escribe Alexis Carrel que fue galardonado con el Premio Nobel de Medicina.

martes, 7 de julio de 2026

San Fermín de los Navarros

Dicen que san Fermín lleva varios siglos dando su bendición a los corredores de los encierros que se juegan la vida delante de seis toros.Fue hijo de Eugenia y de Firmo, un senador romano que vivió en Pamplona en el siglo III, datos que han llegado hasta nosotros gracias a las Actas de la vida y del martirio de san Fermín, un documento elaborado tres siglos más tarde de su muerte y que coloca al santo entre la historia y la leyenda. Según la tradición,un adolescente Fermín se convirtió al cristianismo gracias a un sacerdote llamado Honesto, que había llegado a Pamplona enviado por san Saturnino. Su conversión debió de ser muy sonada en Pamplona, pues el padre era uno de los notables de Navarra. 
Su ímpetu misionero le llevó después a predicar a Francia, concretamente a Amiens, al norte del país, donde levantó una iglesia y consolidó la fe de la incipiente comunidad cristiana. Por este motivo fue elegido obispo cuando tan solo tenía 24 años. Podía haberse quedado en su zona de confort y dedicado a pastorear la grey que le había elegido como cabeza de la diócesis, pero decidió salir de nuevo a evangelizar por los territorios vecinos. En los años siguientes, los paganos de Aquitania, Auvernia, Anjou y Normandía tuvieron la oportunidad de escuchar por primera vez el nombre de Cristo de los labios de este bravo santo navarro. Fue precisamente en Normandía donde el prefecto Valerio le envió a la cárcel por soliviantar al pueblo, alterar el orden público y poner en riesgo la paz romana. Allí estuvo unos meses hasta que, a la muerte de Valerio, su sucesor le sacó de nuevo a la calle con la orden expresa de no volver más por allí, por lo que encaró el camino de lo que hoy son los Países Bajos para llevar a cabo su misión. Acabada esta, volvió a Amiens, pero el lugar al que regresó ya no era el mismo que dejó años atrás. Había subido al poder el gobernador Riccio Varo, que al sentir amenazado su poder en la zona mandó apresar al santo y ordenar su decapitación el 25 de septiembre del año 303. Fermín tenía solamente 31 años y había pasado toda su vida adulta predicando el nombre de Cristo allí donde le dejaron. Sin embargo, como ha sucedido siempre en la historia de la Iglesia con multitud de mártires, su presencia no se acabó ahí. Generaciones de cristianos en Amiens se pasaron la voz unos a otros sobre aquel santo que había obtenido allí la palma del martirio, hasta que en el año 1085 levantaron sobre su tumba una iglesia en su memoria. La devoción se disparó y un siglo después el entonces obispo de Pamplona, Pedro de Artajona, fue hasta ese lugar para reclamar alguna de sus reliquias. Fue en 1186 cuando volvió a su tierra la cabeza del santo, nueve siglos después de su partida hacia tierras galas. Desde entonces, las fiestas locales se han asociado a su memoria y así pervive hasta el día de hoy el signo del pañuelo rojo tan típico de los sanfermines, un recuerdo de la sangre en el cuello derramada por el santo al ser decapitado.

viernes, 5 de junio de 2026

El perdón transforma el corazón humano

Todos queremos lograr la felicidad y tenemos en nuestras manos una de las claves para lograrlo, el perdón. El perdón es la manifestación más alta del amor y, en consecuencia, lo que más transforma el corazón humano. Sin embargo, existe un gran obstáculo que lo dificulta y éste es el resentimiento. La diferencia entre sentimiento y resentimiento consiste en que el sentimiento es “sentir” la herida, “sentir” la ofensa. Resentimiento significa “volver a sentir” la herida, lo cual equivale a decir que la ofensa se ha quedado dentro de la persona y se ha convertido en algo obsesivo, o sea, la persona vive concentrada en aquel suceso y vuelve a sentir la ofensa como si fuera totalmente actual a pesar que el tiempo haya transcurrido, manifiesta Monseñor Francisco Ugarte.
Cuando una persona perdona, añade Ugarte, no quiere decir que los sentimientos desaparezcan automáticamente, como tampoco el recuerdo. Lo ideal es que ese perdón vaya conduciendo a que también los sentimientos cambien. Es compatible en un inicio haber perdonado y seguir sintiendo odio, rechazo e incluso afán de venganza hacia la otra persona, pero lo importante será en estos casos, no consentir esos sentimientos, que la voluntad se mantenga firme en decir:“Yo ya he perdonado y no acepto esto que estoy sintiendo”. Para lograr que los sentimientos negativos hacia la persona que ya he perdonado vayan transformándose, bastaría seguir dos consejos muy significativos del Catecismo de la Iglesia Católica. El primero es “cambiar la herida en compasión” lo que quiere decir que si alguien me ha ofendido y yo soy capaz de comprender a la persona que me ofendió y darme cuenta que ella es quien se está haciendo daño, experimentaré compasión hacia ella y este sentimiento irá eliminando mis sentimientos negativos de odio, rechazo o venganza. El segundo consejo es “transformar la herida en intercesión”, quiere decir que, si yo siento la herida y la sigo sintiendo, la aprovecho para rezar por la persona que me ha ofendido, opina monseñor Ugarte.

martes, 30 de septiembre de 2025

Perdonar es querer olvidar

Todos hemos escuchado la expresión “perdono pero no olvido”. Si la persona no quiere olvidar es porque en el fondo no quisiera perdonar, me parece que así ocurre en la mayoría de los casos, dice monseñor Francisco Ugarte. Cuando una persona perdona, no significa, por otra parte, que por el hecho de perdonar automáticamente olvide la ofensa recibida porque permanece en la memoria. La decisión de perdonar es precisamente un acto de la voluntad que consiste en decir: “Yo cancelo la deuda moral que el otro contrajo conmigo y procuraré proceder como si nada hubiera ocurrido”. El recuerdo puede seguir vigente, pero procurará hacerlo a un lado para tratar al ofensor como si nada hubiera ocurrido. Otra cosa es cuando el agresor no ha rectificado y sigue siendo un peligro latente el que vuelva a ofenderme. En este caso, concluye Ugarte, es correcto recordar lo ocurrido para evitar que se vuelva a repetir, tanto por el bien de la persona ofendida, que tiene derecho a protegerse, como también por el bien del otro para ayudarlo a que no reincida en su proceso agresivo. Por tanto, no es lo mismo perdonar que olvidar, pero podríamos decir que en circunstancias ordinarias, perdonar es querer olvidar.


miércoles, 11 de junio de 2025

Donde se queman libros, al final también se quema a gente

El 10 de mayo de 1933 los universitarios alemanes organizaron procesiones de antorchas por todo el país y quemaron veinticinco mil libros considerados antigermánicos, entre ellos los del poeta Heinrich Heine, un judío convertido al cristianismo. En su obra de teatro Almansor de 1821, Heine escribió: «Dort, wo man Bücher verbrennt, verbrennt man am Ende auch Menschen», donde se queman libros, al final también se quema a gente.
No es posible representar campos de exterminación. Las películas y las fotografías existen como registros documentales del horror, pero no pueden ser arte. Es interesante señalar que en el Atlas de Gerhard Richter, entre los cientos de fotografías que recopila durante años hay tomas de los campos de exterminación, de lo que describió como “imposible de pintar”. Richter, que es trece años mayor que Kiefer, tiene recuerdos específicos de la guerra. Kiefer no tiene ninguno. No fue participante sino heredero de los crímenes de los progenitores, especialmente de los padres; tanto él como su generación fueron producto de las secuelas de Alemania, un país que los bombardeos habían reducido a escombros y que estaba habitado por ciudadanos que eran incapaces de hablar de su pasado nazi, escribe Siri Hustvedt.

sábado, 26 de abril de 2025

El pasado se somete a una continua recreación

Futuro en el pasado de Nataliya Bagakca (Ucrania)


El pasado, que por si solo está muerto, se somete a una invención, a un continua recreación, un intento de sustraer todo lo que merece sobrevivir a la tiranía de la fugacidad. Se intenta rescatar el pasado de la nada para hacerlo algo memorable, para convertirse en un recuerdo que no se puede renuncie y que por eso mismo tiene una forma de vida que hay que arraigar en el presente y preservar para siempre, escribe el filósofo González Quirós….La construcción de pasado perdurable es una tarea que está siempre pendiente, porque el pasado tiende a la desaparición, al puro no ser, primero como memoria/olvido, luego como historia parcial y el la pequeña medida en que sí pervive tiende a confundirse con lo que somos, a fundirse con el presente. Por eso su cultivo es un trabajo de futuro, se hace para combatir esa insobornable tendencia a la desaparición y a la decadencia que conlleva el laso del tiempo.

martes, 18 de febrero de 2025

La memoria no es un fiel reflejo de aquello que pasó

Escribe Facundo Manes, neurólogo y neurocientífico, que la memoria no es un fiel reflejo de aquello que pasó sino más bien un acto creativo, uno de los más creativos en el funcionamiento de nuestras mentes. Cada recuerdo se reconstruye de nuevo cada vez que se lo evoca. Aquello que recordamos, una imagen de un paisaje, una frase de nuestro abuelo, un aroma de nuestra infancia, está influido por el contexto que rodea esa acción de recuperación. La relación entre la memoria y el hecho o elemento que se recuerda es sumamente compleja y apasionante.La memoria es la capacidad para adquirir, almacenar y evocar información. Existen diferentes tipos de memoria y cada una se asocia a estructuras neurales específicas. Llamamos “memoria autobiográfica” a la colección de los recuerdos de nuestra historia. Esta nos permite codificar, almacenar y recuperar eventos experimentados de forma personal, con el distintivo de que, cuando opera, tenemos la sensación de estar “reviviendo” el momento.Los hechos autobiográficos con fuerte carga emocional se recuerdan más detalladamente que los hechos rutinarios con baja implicación emocional.La memoria, cuando se evoca, se hace frágil y permeable a nuestras emociones del presente.
Aunque suene contradictorio con el sentido común, la ciencia muestra que si uno tiene una memoria, cuanto más la usa, más la modifica. La memoria no es sobre el hecho que vivimos sino sobre el último recuerdo. En la película argentina ganadora del Oscar El secreto de sus ojos, Ricardo Morales, el marido de la víctima, así se lo dice al personaje que interpreta Ricardo Darín: “Lo peor de todo es que me la voy olvidando. Entonces me esfuerzo para pensar en ella todo el día, toda la noche, me desvelo para recordarla. (…) Y ya no sé si es un recuerdo o el recuerdo de un recuerdo lo que me queda.” Más que un arcón donde se guardan las fotografías de lo que nos pasó, la memoria humana parece ser un atril que nos permite garabatear, sobre los trazos del pasado, aquello que imaginamos.

sábado, 9 de noviembre de 2024

Pocos términos históricos, o políticos, admiten una polisemia tan diversa como el de fascista

Para el historiador Julio Gil Pecharromán “el nacionalsocialismo alemán se engloba dentro de lo que, genéricamente, definimos como el totalitarismo fascista, un modelo de organización de la sociedad y del Estado, con variantes nacionales, que se convirtió en sinónimo de triunfo en la Europa de entreguerras. Pocos términos históricos, o políticos, admiten una polisemia tan diversa como el de fascista. Desde su primitiva vinculación a la identidad de un partido político y de una propuesta ideológica, luego a una forma de Estado, más tarde a un bloque geopolítico y militar en guerra, para alcanzar en nuestros días el valor de exabrupto o descalificación de una conducta personal. Pese a su estrepitosa derrota de 1945, la connotación histórica del fascismo ha conservado un cierto aura de prestigio, o siquiera de fascinación, entre colectivos sociales concretos. En la Europa centro-oriental, caído el Muro de Berlín, durante los años noventa se produjo una cierta reivindicación de la fascistización de entreguerras por la vía de un renacido anticomunismo y de la reafirmación nacional frente a los vecinos. En el Oeste, la herencia del fascismo de los años treinta siempre ha sido reivindicada por opciones nacionalistas que, en no pocas ocasiones, han sentado diputados en los Parlamentos democráticos.”
Para el historiador Álvaro Lozano Cutanda, “el nazismo fue un período único y brutal, y su historia levanta todavía una terrible polémica. En Alemania los debates en torno al nazismo son seguidos con gran atención por parte de una opinión pública que se debate todavía entre el olvido y el doloroso recuerdo. El dilema de olvidar fue enfrentado por Chaim Herzog en 1987, cuando se convirtió en el primer presidente de Israel que visitaba Alemania tras la creación del Estado de Israel. En el transcurso del viaje visitó el antiguo campo de concentración de Bergen-Belsen, que él había conocido cuando servía como oficial del ejército británico en 1945. Enfrentado al horror del recuerdo de aquel campo afirmó: “No traigo el perdón conmigo, ni tampoco el olvido. Los únicos que pueden perdonar están muertos, los vivos no tienen derecho a olvidar”.

lunes, 23 de septiembre de 2024

Cuanto más tiempo transcurre entre la adquisición y la recuperación de un recuerdo, menos exacto acaba siendo éste

Cuanto más tiempo transcurre entre la adquisición y la recuperación de un recuerdo, menos exacto acaba siendo éste. Tengámoslo en cuenta y dejemos constancia de cualquier información o conversación importante inmediatamente después de que se produzca.

sábado, 20 de enero de 2024

Nuestras memorias o recuerdos están ahí para construir nuestro futuro

Dean Vincent Buonomano, neurocientífico. Es profesor en UCLA cuya investigación se centra en la neurocomputación y cómo el cerebro dice la hora. En una entrevista en la BBC manifiesta que nuestro cerebro tiene la habilidad de planear el futuro. Y la forma en que lo hace es utilizando el pasado….. Nuestras memorias o recuerdos están ahí para construir nuestro futuro. No están ahí solamente para nuestras tardes de recuerdos en las que decimos que el tiempo pasado fue mejor y esas cosas. Tienen una utilidad práctica……Acumulamos y mantenemos cosas en nuestra memoria para sobrevivir…..Nuestro cerebro necesita saber no solo qué va a pasar sino cuándo va a pasar……Y para poder lograr ese tipo de cálculos necesita tiempo. Necesitamos saber si va a llover, pero también necesitamos saber cuándo va a llover….Para nosotros es necesario aprender cómo movernos en nuestros ambientes, en nuestros hábitats.

lunes, 4 de diciembre de 2023

Los resentimientos hacen que las heridas se infecten en nuestro interior

Superar las ofensas, es una tarea sumamente importante, porque el odio y la venganza envenenan la vida. El filósofo Max Scheler afirma que una persona resentida se intoxica a sí misma. El otro le ha herido; de ahí no se mueve. Ahí se recluye, se instala y se encapsula. Queda atrapada en el pasado. Da pábulo a su rencor con repeticiones y más repeticiones del mismo acontecimiento. De este modo arruina su vida, escribe Jutta Burggraf. Los resentimientos hacen que las heridas se infecten en nuestro interior y ejerzan su influjo pesado y devastador, creando una especie de malestar y de insatisfacción generales. En consecuencia, uno no se siente a gusto en su propia piel. Pero, si no se encuentra a gusto consigo mismo, entonces no se encuentra a gusto en ningún lugar. Los recuerdos amargos pueden encender siempre de nuevo la cólera y la tristeza, pueden llevar a depresiones. Un refrán chino dice: "El que busca venganza debe cavar dos fosas.”
Si una persona no perdona, puede ser que tome a los demás demasiado en serio, que exija demasiado de ellos. Pero "tomar a un hombre perfectamente en serio, significa destruirle," advierte el filósofo Robert Spaemann. Todos somos débiles y fallamos con frecuencia. Y, muchas veces, no somos conscientes de las consecuencias de nuestros actos, "no sabemos lo que hacemos". Cuando una persona está enfadada, manifiesta la profesora Jutta Burggraf, grita cosas que, en el fondo, no piensa ni quiere decir. Si la tomo completamente en serio, cada minuto del día, y me pongo a "analizar" lo que ha dicho cuando estaba rabiosa, puedo causar conflictos sin fin. Si lleváramos la cuenta de todos los fallos de una persona, acabaríamos transformando en un monstruo, hasta al ser más encantador.

martes, 29 de agosto de 2023

Lo que usted ve, oye, siente y piensa se basa en lo que espera ver, oír, sentir y pensar

Lo que usted ve, oye, siente y piensa se basa en lo que espera ver, oír, sentir y pensar. A su vez, sus expectativas se basan en la totalidad de sus recuerdos y experiencias previas. Lo que usted ve aquí y ahora es lo que le resultó de alguna utilidad en el pasado. Sabe que las sombras se proyectan de determinada manera dependiendo de la hora del día, que normalmente ve las caras de la gente en posición vertical y que la gravedad ejerce una influencia predecible sobre todas las cosas. Cuando estas predicciones no se cumplen, su cerebro necesita más tiempo para procesar los datos, o tal vez centre su atención en ese incumplimiento. Pero cuando todo va según lo previsto, sin sorpresas, su sistema visual se pierde muchas de las cosas que suceden a su alrededor. He aquí por qué puede usted volver a casa sin recordar lo que ha ocurrido desde que ha salido del trabajo hasta que ha aparcado el coche.
Referencia: Los engaños de la mente (Stephen L. Macknik;Susana Martínez-Conde;Sandra Blakeslee)



sábado, 11 de marzo de 2023

El recuerdo de la niñez, el cariño de mujer y de hijas, se han presentado inseparable de la fe a la hora de morir

Ramón Perez de Ayala

Carta de Andrés Amorós a Pedro Masaveu al día siguiente de morir Ramón Perez de Ayala en la clínica de la Concepción de Madrid: “Querido Pedro: Con prisa le mando la noticia que junta la esperanza a la inmensa pena que tiene, que tenemos, por la muerte de nuestro don Ramón ha recibido, con plena conciencia, con conocimiento, la Extremaunción. Se han reunido a lo Newmann lo que yo llamo, usted lo sabe, milagros morales. La clínica de la Concepción, vecina de mi Iglesia, se quedó sin capellanes. La dificultad de la sustitución y el deseo de trabajar pastoralmente en un campo para mí inédito me decidieron, con mucho miedo yo y con mucho cariño en la aceptación por parte de Jiménez Díaz, a hacer de capellán durante todo el verano. El martes pasado me comunicaron que había llegado y muy mal, para morir Pérez de Ayala. Ya sabe que le conozco y le trato desde los tiempos inolvidables de don Gregorio y del Cigarral. Subí corriendo a saludarle, estaba con la mente lucidísima y con la exacta cortesía para todos y sin darse plena cuenta de la extrema gravedad de su estado. Hablamos un rato de usted,le divirtió mucho lo del San José de Alonso Cano, de Unamuno, de lo que preparo sobre Galdós. Las buenas monjitas me interrumpían de vez en cuando, trajeron un escapulario, una estampa y no pocas jaculatorias que hicieron sonreír a don Ramón. Luego hablé con la familia, querían que se le diera in extremis la Extremaunción. Yo les dije que don Ramón era estoico y no en el sentido literario de la palabra, que yo estaba dispuesto a repasar con él Epicteto y Marco Aurelio y que lo otro era bueno en la intención, pero dudoso en el valor. Y que esperaran. Así pasó el día siguiente, él, con muchos dolores, pero agudísimo de cabeza; la familia, desazonada y yo más. Entonces se produjo el milagro moral. Estaba yo a la puerta de la Clínica cuando vi venir a un religioso joven que me saludó como a persona conocida. Le pregunté y me dijo que no era sacerdote sino novicio jesuita, que tenía un cáncer y que iba para una exploración dolorosísima, análisis o algo así en el esternón. Le dije que arriba estaba el enemigo el de A. M. D. G., me pidió, me exigió que subiera para decirle que él, novicio jesuita, ofrecía el dolor próximo y los que”vinieran para que «don Ramón,estas fueron sus palabras, hablara muy sinceramente con Dios». Subí con prisa de bombero, dije el mensaje, lloró don Ramón muchas y mansas lágrimas y todo fue fácil, recibió amorosamente la Extremaunción, dejó traslucir su buen saber de latinista y hasta la agonía, que tardó en llegar, reiteró su fe con palabras, las suyas, exactas y agudas. Ya ve, querido Pedro, cómo tenía usted razón. Y también yo, como en el caso de Morente, de Ortega, el recuerdo de la niñez, la necesidad de ver como inseparable de la fe el cariño de mujer y de hijas, se han presentado a la hora de morir”. 

Memorias de músicos  de Federico Sopeña


miércoles, 13 de abril de 2022

Hay que guardarse del miedo al porvenir y el recuerdo de antiguos males

Afirmaba también Séneca en sus Epístolas morales a Lucilio: “Hay que guardarse de estas dos cosas: el miedo al porvenir y el recuerdo de antiguos males. Estos últimos ya no me conciernen y el porvenir aún no me concierne”. No son sólo los “antiguos males” los que echan a perder la vida presente de quienes pecan de falta de sabiduría, sino que, paradójicamente, pueden incluso ser más nocivos los recuerdos de los días felices que hemos perdido irremediablemente y que “nunca volverán”.

domingo, 3 de abril de 2022

Todo lo que es amor conduce a Cristo

“La contradicción y la inversión se hallan en la memoria de Ælio Lamia (procurador de Judea) frente a la desmemoria de Poncio Pilatos (y a la casi desmemoria de Tácito). Libertino, pasional, tolerante, curioso, sabio que no reniega de la locura, Ælio Lamia, al contrario que el procurador y que el historiador, recuerda. Recuerda por amor, aunque sea por amor, por recuerdo de un amor carnal y sensual a una mujer de la vida. Todo lo que es amor conduce a Cristo, al cristianismo, y, así como María Magdalena siguió a Cristo, siguiendo el recuerdo amoroso de ella, Ælio Lamia llega al recuerdo de Cristo. De modo que el escéptico France y su escéptico apólogo se rinden al amor. Tal vez distraídamente, pero muchas veces los escritores no saben lo que se hacen.”, escribe Leonardo Sciascia.


martes, 21 de septiembre de 2021

La naturaleza del hombre es ser libre, pero su naturaleza se pliega a lo que la educación le da


Si hubiera algún país, como cuenta Homero del de los cimerios, en el que el sol se mostrase de otro modo que a nosotros, y tras haberles iluminado continuamente durante seis meses les dejase somnolientos en la oscuridad sin volver a visitarlos durante la otra mitad del año, si aquellos que nacieran durante esta larga noche no hubieran oído hablar de la claridad, ¿nos sorprendería que, no habiendo visto la luz del día, se acostumbrasen a las tinieblas en que han nacido, sin desear la luz? Nunca echamos en falta aquello que jamás hemos tenido, dice Étienne de La Boétie, y el pesar no llega sino tras el placer; y siempre viene con el conocimiento del mal el recuerdo de la alegría pasada.
La naturaleza del hombre es ser libre y querer serlo, pero su naturaleza es también tal que el hombre se pliega naturalmente a lo que la educación le da.

miércoles, 1 de julio de 2020

Nostalgia



La palabra nostalgia viene de la palabra compuesta griega nosto, que significa ir a casa, y algos, que significa dolor. La acuñó en 1688 un físico suizo, Johannes Hofer, en alusión a una extraña enfermedad que afectaba a los suizos destinados en el extranjero (básicamente, añoranza), que el doctor Hofer pensaba que en última instancia podía llevar a deserciones generalizadas e incluso a la muerte. En la jerga moderna solemos referirnos a la nostalgia, según recoge el diccionario de la RAE, como “tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida”. En un estudio de 2006 realizado en la Universidad de Southampton (Reino Unido), el 79 por ciento de los 172 alumnos encuestados declaró tener pensamientos nostálgicos al menos una vez por semana, mientras que el 16 por ciento afirmó tenerlos a diario. Resulta que existe una razón para que los humanos seamos propensos a estos pensamientos, la nostalgia es buena para nosotros. Según Scientific American “en lugar de ser una pérdida de tiempo o un lujo dañino, deleitarse con los recuerdos levanta el ánimo, aumenta la autoestima y fortalece las relaciones. Resumiendo, la nostalgia es una fuente de bienestar psicológico”.


“A medida que el recuerdo se impone, lo desagradable desaparece y lo bueno perdura, quizás incluso se amplifica más allá de la realidad”. Hay estudios que indican que estamos tan decididos a recordar el pasado de modo favorable que a veces recordamos acontecimientos agradables que nunca ocurrieron, manifiesta Martin Lindstrom.

sábado, 18 de abril de 2020

Restar importancia a los problemas



San Agustín, nos instan a regocijarnos y estar contentos porque la vida es corta, el sufrimiento es temporal y nuestro verdadero hogar es el cielo, donde nuestra recompensa será grandiosa. Muchos filósofos seculares, como el estoico Marco Aurelio, nos exhortan a ser valerosos y serenos, porque desde el punto de vista de la eternidad los afanes humanos son insignificantes y no hay recuerdo o dolor que nos acompañe en el olvido de la tumba. Independientemente de cuál sea nuestro punto de vista en cuestiones tan trascendentales, podemos al mismo tiempo admirar la fortaleza íntima y apreciar la sabiduría de quienes consiguen restar importancia a sus problemas, pues al hacerlo no sólo mejoran y alegran su vida sino también las vidas de quienes les rodean.

viernes, 11 de octubre de 2019

Basar el sistema judicial o el veredicto de los juicios en el testimonio de la gente puede conducir a sentencias injustas


Basar el sistema judicial o el veredicto de los juicios en el testimonio de la gente tiene el altísimo riesgo de poder conducir a sentencias injustas, ya sea por mala fe y mentiras deliberadas de los testigos, por confusión o por mala interpretación o incluso por falsos recuerdos.

Basarse a la hora de emitir un juicio únicamente en testimonios tiene su riesgo. Dice el profesor José Miguel Mulet que la gente puede mentir, y de hecho lo hace. Aunque no necesariamente mienten, también se equivocan. A veces no hay que ver maldad detrás de donde solo existe la facilidad para sugestionarnos y reinterpretar la realidad. Cuando la policía pide ayuda ciudadana en un caso que está atascado, todo el mundo piensa que ha visto algo.En otros casos, los testigos se pueden sugestionar o manipular para hacer que se equivoquen.En ocasiones un testigo está viendo algo, pero le falta el contexto y lo interpreta de forma equivocada.


Los familiares fallan muchísimo en las identificaciones de los cadáveres, debido a los cambios producidos por la muerte (lividez, hinchazón) y a su estado emocional, que no está para análisis profundos. Otro problema que juega en contra de los testigos es la facilidad que tiene nuestra mente para crear falsos recuerdos. La memoria no es tanto una biblioteca donde archivamos los recuerdos, sino algo que construimos nosotros, y como tal, subjetivo y sujeto a cambios y modificaciones basados en nuestra experiencia, manifiesta el profesor de la Universidad de Valencia.

jueves, 13 de junio de 2019

El presente

Incesantemente pensamos en lo que debe ser y en lo que no debe ser, en lo que ha sido y en lo que será. En otras palabras, en nuestra cabeza hay un constante agolpamiento de recuerdos, hipótesis, juicios, esperanzas que nos impiden vivir en el presente. Sin embargo, el tiempo en la vida, el único tiempo verdaderamente real, es el presente.