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domingo, 5 de mayo de 2024

Dios había salido al encuentro de su alma en una calle cualquiera de Madrid

*El vacío espiritual del que participan los personajes de la novela Nada no es ajeno a su autora Carmen Laforet Díaz. Carmen había sido bautizada y, vagamente, tenía conciencia de la existencia de Dios. Con ocasión de la amistad con dos grandes mujeres se empieza a interesar por las cuestiones de la fe. La ganadora del premio Nadal había crecido sabiendo que sería escritora.  Su camino hacia la literatura y su vida tenían presente a Elena Fortún, creadora de la saga Celia, aun sin conocerla. Cuando entablan amistad, la autora, enferma de cáncer, se ofrece a rezar por Carmen y esta le pide que lo haga por su alegría interior,“que a veces pierdo desastrosamente”. Su intercambio epistolar se mantuvo hasta el fallecimiento de la escritora infantil a los 65 años, en 1952. La otra mujer que espolea la religiosidad de Laforet es la deportista olímpica Lilí Álvarez. A Carmen le fascina que el espíritu indómito y pionero de la tenista esté sujeto con gozo y convencimiento a los dogmas de la Iglesia. La mezcla de audacia y paz en el sufrimiento de la ganadora del Roland Garros intriga a Carmen y la predispone a la lectura de libros religiosos. En diciembre de 1951, Elena Fortún escribe de manera premonitoria a Carmen Laforet: “Todo llegará. Un día cualquiera, cuando más descuidada se esté y menos se espere”. Fortún llevaba un tiempo inquieta por Carmen pero desconoce el motivo. Sin lugar a dudas, las oraciones de ambas personalidades dan su fruto y Carmen recibe la gracia de la conversión. Tan solo días después de las palabras proféticas de la autora de Celia, Lilí Álvarez está rezando por Carmen Laforet en Los Jerónimos y esta acude a su encuentro en la iglesia. Charlan unos minutos y Laforet prosigue el camino de vuelta a casa. En un instante comprende todo. Lo oculto se revela en su mente con una claridad límpida. “Dios me ha cogido de los cabellos y me ha sumergido en su misma esencia. Ya no es que no haya dificultad para creer… Es que no se puede no creer”. Reconoce la naturaleza milagrosa de su experiencia mística y se maravilla ante la felicidad completa, nunca antes sospechada. Dios había salido al encuentro de su alma una tarde de diciembre, en una calle cualquiera de Madrid.
Carmen sufrió un alzhéimer que llevó a sus hijos, con los que había convivido alternativamente las últimas décadas, a internarla en una residencia geriátrica hasta su fallecimiento en 2004. Mientras recorre con ayuda los pasillos de la residencia, oye que en alguna de las habitaciones están asistiendo a la retransmisión de la misa. Con señas, Carmen pide entrar. Repite esta demanda durante varios días y una de sus hijas comprende su inquietud espiritual. Un sacerdote la conforta con los sacramentos de la confesión y la unción de enfermos. Su espíritu, al fin, encuentra la paz.
*Basado en un artículo de Esperanza Ruiz.


miércoles, 31 de mayo de 2023

En Siberia el suelo y el agua están altamente contaminados

Rusia, el país más grande del mundo, dispone de inmensas reservas de petróleo y gas. La mayor parte de ellas se encuentra en Siberia. Según cálculos de la agrupación ecologista Greenpeace, allí se derraman año tras año 15 millones de toneladas de petróleo a través de los oleoductos averiados. El suelo y el agua están altamente contaminados. Inmensas lagunas de petróleo destruyen el hábitat de hombres, animales y plantas. El profesor Veniamin Khudoley, médico y especialista en oncología oriundo de San Petersburgo, informa sobre Komi, la región de explotación petrolera situada en el nordeste de la Rusia europea: “Entre 1995 y 1997, el noventa por ciento de los habitantes de Komi estaban enfermos. La permanente contaminación de petróleo en el agua potable y en los alimentos compromete la salud de la población. Mucha gente sufre de cáncer, de afecciones pulmonares y en la sangre y de daños en los sistemas inmunológico y nervioso”. Greenpeace tuvo acceso a informes rusos oficiales, según los cuales sólo en la región de Komi habría alrededor de 220.000 toneladas de petróleo contaminando las zonas de explotación.



sábado, 20 de mayo de 2023

No confundir factores de contaminación con factores de calentamiento

Cuenta el profesor José Luis Comellas que conviene no confundir factores de contaminación con factores de calentamiento. Debemos combatir ambos males si queremos conservar la pureza y la integridad de nuestro planeta, pero no toda forma de contaminación calienta, así como también hay formas de energía que calientan el ambiente, pero no podemos decir que lo corrompen o contaminan. El hollín de la combustión ensucia, pero no altera las temperaturas, ni influye sensiblemente en las nubes, las lluvias o los vientos. Las ciudades más contaminadas del mundo no son nunca las más calurosas, al contrario, suelen encontrarse en climas fríos, en que es frecuente la presencia de un anticiclón, con escaso viento y una situación de “subsidencia”, o tapón atmosférico que impide la renovación del aire contaminado. Una de las que se llevan la palma es Norilsk, en el norte de Siberia, en una zona rica en níquel que se beneficia en los alrededores, y en carbón, que sirve para procesarlo. Norilsk puede engañarnos con sus grandes bloques de pisos de apariencia moderna, que hizo construir Stalin para alojar a miles de obreros, amplias avenidas,nada verdes, dos aeropuertos y hasta un teatro de ópera. No crecen árboles en cuarenta kilómetros a la redonda, el humo de centenares de fábricas invade la ciudad, es inevitable respirar una neblina sucia y de fétido olor, el río pasa contaminado, y el promedio de la duración de la vida es de 49 años. Ya quisieran un poco de calentamiento, porque en invierno gozan de temperaturas de 30 y 40 grados bajo cero, y en verano apenas pasan de 15 a mediodía. Con todo, parece que en algunas regiones de China lo pasan aún peor. Según un informe del Banco Mundial, de las 20 ciudades más contaminadas del mundo, 16 se encuentran en China. Quizá la menos apropiada para que la visitemos es Linfen, en la provincia de Shanxi, al oeste de Pekín, donde concurren minas de carbón y cobre. Jamás se ve la salida y la puesta del sol, porque la niebla sucia impide ver el horizonte. Ni siquiera a mediodía se distingue el sol claramente. Los coches surgen como fantasmas, y han de usar con gran frecuencia los limpiaparabrisas para despejar el hollín que impregna los cristales. Muchas personas salen a la calle con mascarillas. La ropa lavada ha de secarse en casa, porque al aire libre se pone negra. La práctica de la gimnasia, tradicional y casi obligatoria entre los chinos, es letal, porque obliga a inspiraciones fuertes, que introducen más aire tóxico en los pulmones. Parece ser que Linfen es la ciudad del mundo con más tasa de cáncer. No conocemos su índice de mortalidad. También Linfen es una ciudad muy fría. En cuántos casos la contaminación no tiene que ver en absoluto con el calentamiento.



sábado, 11 de marzo de 2023

El recuerdo de la niñez, el cariño de mujer y de hijas, se han presentado inseparable de la fe a la hora de morir

Ramón Perez de Ayala

Carta de Andrés Amorós a Pedro Masaveu al día siguiente de morir Ramón Perez de Ayala en la clínica de la Concepción de Madrid: “Querido Pedro: Con prisa le mando la noticia que junta la esperanza a la inmensa pena que tiene, que tenemos, por la muerte de nuestro don Ramón ha recibido, con plena conciencia, con conocimiento, la Extremaunción. Se han reunido a lo Newmann lo que yo llamo, usted lo sabe, milagros morales. La clínica de la Concepción, vecina de mi Iglesia, se quedó sin capellanes. La dificultad de la sustitución y el deseo de trabajar pastoralmente en un campo para mí inédito me decidieron, con mucho miedo yo y con mucho cariño en la aceptación por parte de Jiménez Díaz, a hacer de capellán durante todo el verano. El martes pasado me comunicaron que había llegado y muy mal, para morir Pérez de Ayala. Ya sabe que le conozco y le trato desde los tiempos inolvidables de don Gregorio y del Cigarral. Subí corriendo a saludarle, estaba con la mente lucidísima y con la exacta cortesía para todos y sin darse plena cuenta de la extrema gravedad de su estado. Hablamos un rato de usted,le divirtió mucho lo del San José de Alonso Cano, de Unamuno, de lo que preparo sobre Galdós. Las buenas monjitas me interrumpían de vez en cuando, trajeron un escapulario, una estampa y no pocas jaculatorias que hicieron sonreír a don Ramón. Luego hablé con la familia, querían que se le diera in extremis la Extremaunción. Yo les dije que don Ramón era estoico y no en el sentido literario de la palabra, que yo estaba dispuesto a repasar con él Epicteto y Marco Aurelio y que lo otro era bueno en la intención, pero dudoso en el valor. Y que esperaran. Así pasó el día siguiente, él, con muchos dolores, pero agudísimo de cabeza; la familia, desazonada y yo más. Entonces se produjo el milagro moral. Estaba yo a la puerta de la Clínica cuando vi venir a un religioso joven que me saludó como a persona conocida. Le pregunté y me dijo que no era sacerdote sino novicio jesuita, que tenía un cáncer y que iba para una exploración dolorosísima, análisis o algo así en el esternón. Le dije que arriba estaba el enemigo el de A. M. D. G., me pidió, me exigió que subiera para decirle que él, novicio jesuita, ofrecía el dolor próximo y los que”vinieran para que «don Ramón,estas fueron sus palabras, hablara muy sinceramente con Dios». Subí con prisa de bombero, dije el mensaje, lloró don Ramón muchas y mansas lágrimas y todo fue fácil, recibió amorosamente la Extremaunción, dejó traslucir su buen saber de latinista y hasta la agonía, que tardó en llegar, reiteró su fe con palabras, las suyas, exactas y agudas. Ya ve, querido Pedro, cómo tenía usted razón. Y también yo, como en el caso de Morente, de Ortega, el recuerdo de la niñez, la necesidad de ver como inseparable de la fe el cariño de mujer y de hijas, se han presentado a la hora de morir”. 

Memorias de músicos  de Federico Sopeña


lunes, 17 de agosto de 2020

La piel sigue la estrategia de cambiar de color




En las latitudes medias, la piel sigue la estrategia de cambiar de color según las estaciones. Alrededor de la cuenca mediterránea, por ejemplo, la exposición al sol estival conlleva un alto riesgo de cáncer. El cuerpo produce más melanina y la gente se oscurece (es decir, se broncea). El invierno reduce el riesgo de quemaduras y cáncer, el cuerpo produce menos melanina y el bronceado desaparece. La correlación entre color de la piel y latitud no es perfecta, porque otros factores (como la disponibilidad de alimentos ricos en vitamina D y calcio, la nubosidad invernal, la cantidad de ropa que se vista y las preferencias culturales) pueden obrar a favor o en contra de la relación predicha. Los europeos septentrionales, que se ven obligados a vestir abundantes ropas para protegerse de los inviernos nubosos, fríos y largos, siempre corrieron el riesgo de contraer raquitismo y osteomalacia por falta de vitamina D y calcio. Este riesgo aumentó en cierto momento a partir del 6000 a. C., cuando hacen su aparición en el norte de Europa colonizadores dedicados al pastoreo de vacas que no aprovechaban los recursos marinos, escribe el antropólogo Marvin Harris.


La selección natural se decantó claramente a favor de las personas de piel clara y sin broncear que podían utilizar las dosis de luz solar más débiles y breves para sintetizar la vitamina D, dice Harris. Durante los gélidos inviernos, solo un circulito del rostro del niño se podía dejar a la influencia del sol, a través de las gruesas ropas, por lo que se favoreció la supervivencia de personas con las traslúcidas manchas sonrosadas en las mejillas características de muchos europeos septentrionales. Si por término medio hubiese sobrevivido un 2 por ciento más de hijos de personas con la piel clara en cada generación, el cambio de pigmentación pudo haber comenzado hace 5.000 años y alcanzar los niveles actuales mucho antes del comienzo de la era cristiana.

viernes, 13 de marzo de 2020

Los primeros seres humanos tuvieron una piel oscura

El homo sapiens se originó en África y los primeros seres humanos tuvieron una piel oscura. Entonces, ¿por qué hay tantas razas de piel clara? Una explicación es que, en su momento, fue una adaptación a la vida en latitudes mayores. Las concentraciones elevadas del pigmento melanina protegen la piel de la lesión provocada por la luz ultravioleta de los rayos solares, que pueden causar cáncer. Sin embargo, la melanina también inhibe la producción de vitamina D cuando los rayos solares no son muy intensos. A medida que las personas migraron hacia latitudes norte respecto al ecuador, la selección natural pudo haber favorecido a las que tenían una piel más clara debido a que en esas latitudes el cáncer era un peligro menos amenazante que la falta de vitamina D. Esta posibilidad está apoyada por el hecho de que las personas que viven en las zonas del norte de Europa y América muestran una incidencia mayor de raquitismo, una enfermedad ósea causada por la deficiencia de vitamina D. En estudios recientes se ha identificado un gen, denominado sic245a5, que puede contribuir al color de la piel, escribe Mark Henderson, editor científico de The Times.



Algunos grupos raciales muestran una incidencia mayor de enfermedades concretas, dice Henderson. La anemia drepanocítica es más frecuente entre las personas de origen africano y mediterráneo; la esclerosis múltiple muestra una prevalencia mayor en la raza blanca, y la enfermedad de Tay-Sachs afecta predominantemente a los judíos ashkenazi. Estos datos pueden ser útiles para el diagnóstico, aunque los médicos no deben descartar enfermedades solamente por el hecho de que un paciente pertenezca a un grupo racial equivocado.