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lunes, 3 de agosto de 2026

Fidelidad

“La fidelidad implica un movimiento de ida y vuelta entre dos. Supone creer en alguien; creer que tiene buenas intenciones hacia mí. Supone construir la propia vida sobre la convicción de que esa otra persona me quiere ahora y lo seguirá haciendo en el futuro. En ese sentido, la fidelidad nace en un primer momento en el otro, no depende inicialmente de nosotros mismos. La fidelidad nos aleja de la ilusión de la autosuficiencia, nos invita a una apertura humilde que, como señala el Papa Francisco, “siempre tiene una cuota de riesgo y de osada apuesta”. No obstante, de esa apertura puede surgir un movimiento que, entre dos, poco a poco, se eleva en espiral hacia una vida compartida y feliz. Quien entra en esta dinámica de la fidelidad está muy lejos de haber llegado a la quietud de un destino; más bien, inicia el vértigo de lo vivo, el movimiento de quien está en camino.“La fidelidad es como una fuerza que conquista el tiempo, no por rigidez o inercia, sino de un modo creativo y contando con que al lado hay alguien”, escribe Guillaume Derville.

martes, 14 de abril de 2026

Una ciudad repleta de tullidos y lisiados, de mal y demás

 Hilarie Belloc 
Contaba Sir Arnold Lunn en su ensayo Recuerdos de Hilarie Belloc que“si hubiera continuado confiando solo en mis sentimientos y emociones, quizá ahora no creería en la inmortalidad; pero puedo decir con Belloc que en cuanto a las dudas de mi alma, he descubierto que son falsas, un estado de ánimo, no una conclusión. Mi conclusión, y la de todos los hombres que la han visto alguna vez, es la Fe, colectiva, organizada, un ente, una enseñanza. Una cosa, no una teoría. Eso”. 
Lunn citando a Belloc en el epígrafe de su libro Dentro de esa ciudad escribe que“existe una ciudad repleta, como todas las ciudades, de tullidos y lisiados, de mal y demás; pero es la Ciudad de Dios….En la tierra no hay dos ciudades así. Solo hay Una…Dentro de ese hogar, el espíritu humano tiene un techo y un fuego; fuera de el la noche.”


sábado, 4 de abril de 2026

El contrapunto entre dos maestros del cine

Andréi Tarkovski, con la convicción de que no creía en un arte sin Dios, dejó un testamento espiritual y poético extraordinario. Lo mismo hizo Ingmar Bergman, pero desde las antípodas: el sueco era un ateo (a su pesar) y lo dejó plasmado en la trilogía de la fe, conocida también como “El silencio de Dios”. Tarkovski era cristiano ortodoxo, pero Bergman, formado en el credo protestante, era ateo. Sin embargo, ambos, en la búsqueda por el sentido de la vida, apoyaron sus obras en los misterios de Dios.
En el caso de Bergman, además de su trilogía (Como en un espejo (1961), Los comulgantes (1963) y El silencio (1963)), la película que mejor condensa el drama alrededor de la fe es El séptimo sello (1957). El caballero de las cruzadas, Antonius Block, se bate a duelo con la Muerte en una partida de ajedrez. El drama de Bergman podría estar expresado en la confesión del atribulado Antonius frente a su inexorable destino: “¿Por qué la cruel imposibilidad de alcanzar a Dios con nuestros sentidos? Qué va a ser de nosotros, los que queremos creer y no podemos. Quiero que Dios me tienda su mano, vuelva su rostro hacia mí y me hable”.También el pastor luterano Tomás Ericsson, protagonista de Los comulgantes, una película considerada por el propio Bergman como una de las más íntimas y personales, ha perdido su fe y amor en Dios tras la muerte de su esposa. Aun así, sigue cumpliendo los oficios sin ofrecer ningún consuelo espiritual a los creyentes de la pequeña comunidad rural en la que vive. Al final, antes de dar comienzo a una misa en una iglesia completamente vacía, es el acólito interpretado por el gran Algot Frövik quien se le acerca y le dice: “Pienso en Getsemaní, en Cristo solo en la cruz. Cuando vinieron a detenerlo, sus apóstoles se escaparon. Cristo les había hablado durante tres años enteros, y lo dejaron solo. Eso sí que debió ser sufrimiento, quedarte solo justo cuando necesitas confiar en alguien. Pero no fue eso lo peor; pensó que su Padre lo había abandonado. Creyó que todo lo que había predicado era mentira. Mientras leía la Pasión, creí entrever un sufrimiento mucho peor que el físico; Cristo tuvo grandes dudas minutos antes de morir. Ése debió de ser el más cruel de todos los sufrimientos, me refiero al silencio de Dios”. 
Andréi Tarkovski
Los personajes de Tarkovski también se sienten desolados, pero el director elige para ellos un camino de salvación. En su libro Esculpir en el tiempo, el director declara: “El arte es oración. Eso lo dice todo. A través del arte, el hombre expresa esperanza. Todo lo demás es irrelevante. Todo lo que no expresa esperanza y no está construido sobre una base espiritual, no tiene nada que ver con el arte”. Al igual que Alexander, el protagonista de su última película, El sacrificio, Tarkovski sostenía que la crisis espiritual generaba la necesidad de encontrarse a uno mismo, y era a través de esa búsqueda que la curación podía producirse. “En El sacrificio el protagonista, Alexander, es un hombre débil pero honesto y pensante, capaz de autosacrificarse por un ideal más alto. Alexander rompe las reglas del comportamiento socialmente admitido como normal, sabe que pasará por tonto o loco, pero está consciente de la Realidad Última de la cual él todavía cree que depende el destino del mundo”, explicó el artista ruso. Después de reconocer en Tarkovski al mejor de todos los cineastas de su generación, Bergman dijo: “Toda mi vida he martillado las puertas de los cuartos en los que Tarkovski se mueve tan naturalmente. Sólo en algunas ocasiones he logrado entrar. La mayoría de mis esfuerzos conscientes han resultado en errores penosos”. 
Lo interesante del contrapunto entre estos dos maestros del cine, cuyas obras están inspiradas en una profunda espiritualidad, es la cuestión de la fe. ¿Acaso la esperanza en Tarkovski no es el reverso de la irredención en Bergman? ¿Y no es este punto de desencuentro lo que otro gran cineasta, el sueco Dreyer, denominó “el drama objetivo de las almas”? Desde el punto de vista de la fe,  el arte de Tarkovski es una ofrenda, mientras que la obra de Bergman tiene el peso de una pregunta fundamental sin respuesta, escribe Maria Eugenia Arpesella.

domingo, 13 de julio de 2025

Por más que lo ponga a prueba, va a seguir creyendo

Para el rabino Abraham Skorka “el hombre religioso, aun en las peores circunstancias, va a continuar hablándole a Dios, como ocurrió con miles de personas que entraron en la cámara de gas en la que iban a morir gritando: “Oye Israel, el Eterno nuestro Dios, el Señor es uno”, que es nuestra proclama de fe. Pese a todo, seguían creyendo en Él. En nuestro ritual de oraciones para el Día del Perdón, incluimos un relato acerca de un escrito que se encontró entre las ruinas del gueto de Varsovia, donde el autor cuenta que murieron su mujer y sus hijos y él es el único sobreviviente de su familia. Se dirige a Dios con mucho dolor y en uno de los párrafos le dice que por más que lo ponga a prueba de esa manera, va a seguir creyendo en El. Ésa es la verdadera fe.

lunes, 21 de abril de 2025

Las mentiras se revelan como tales cuando se enfrentan con los esfuerzos del lenguaje por descubrir la verdad

La lluvia son trozos de una revista como mentiras que nos conducen al equívoco.

La pérdida de la libertad, la tiranía, el maltrato y el hambre habrían sido más fáciles de soportar sin la obligación de llamarlos libertad, justicia, el bien del pueblo. Las mentiras, por su propia naturaleza parcial y efímera, se revelan como tales cuando se enfrentan con los esfuerzos del lenguaje por descubrir la verdad. Pero aquí todos los medios de revelación habían sido confiscados de manera permanente por la policía, escribe Aleksander Wat, poeta, escritor, traductor e intelectual polaco, uno de los fundadores del movimiento futurista polaco.
Václav Havel, último presidente de Checoslovaquia y el primer presidente de la República Checa, escribe que el individuo no está obligado a creer todas estas mistificaciones, pero ha de comportarse como si las creyera o, por lo menos, tiene que soportarlas en silencio o comportarse bien con los que se basan en ellas. Por tanto, está obligado a vivir en la mentira. 

lunes, 14 de abril de 2025

En caso de conflicto, escucha a los dos bandos y no creas a ninguno

Las personas sentimos nuestro propio dolor, físico o moral, de un modo mucho más agudo y real que el dolor de los demás. De allí que cuando sufrimos una agresión nos parece que nuestra respuesta es siempre proporcional al dolor sufrido. Al mismo tiempo, la otra parte siempre cree que nos hemos excedido y que por tanto debe devolvernos el golpe injustamente recibido. Y así el conflicto va escalando de forma indefinida. Lo cierto es que siempre ha habido conflictos y siempre los habrá.
Como decía John Billings: “En caso de conflicto, si quieres saber la verdad, escucha a los dos bandos y no creas a ninguno”.

jueves, 23 de enero de 2025

Retorno a la religión

La rebeldía del hombre moderno y su reivindicación de total autonomía frente a poderes mundanos y espirituales llevó a un nuevo orden político, social y cultural donde la religión no tenía cabida, salvo en la esfera privada y casi por condescendencia. No obstante, los intentos de desarraigar al hombre de sus creencias religiosas, de anular o apagar su sed de trascendencia, no han surtido efecto o, al menos, no en el grado esperado.Hoy en día cobra fuerza entre algunos pensadores y sociólogos la crítica al axioma del antagonismo entre modernidad y religiosidad. Es más, uno de los frutos maduros de la época actual es que el hombre vuelve a creer, y lo hace por decisión propia, no por imposición o por la presencia institucional de la religión en la vida política, social o cultural. Así lo ponen de manifiesto autores como Charles Taylor, Karen Armstrong, Peter Berger o Jürgen Habermas. Con distintos matices propios de sus diferentes puntos de partida (Taylor y Amstrong, inicialmente católicos; Berger, luterano; Habermas, inicialmente posestructuralista), estos pensadores coinciden en afirmar que, entre los cambios culturales que ha traído la posmodernidad, se encuentra el regreso a la creencia, fruto ahora de una decisión libre y reflexiva.La fe se vuelve valiosa porque inspira el actuar del hombre y le proporciona un sentido en medio de un mundo al que mira desencantado. A nivel político y social, la religión ofrece unos criterios de comportamiento éticos. Al fin, ese vivir «como si Dios no existiera» (Grocio), propio del secularismo más radical o ateo, parece dejar paso a unos nuevos aires en los que, dentro de la asfixia inmanentista, el hombre intenta conseguir unas bocanadas de oxígeno trascendente.El eclipse o muerte de Dios da paso nuevamente a la sed de Dios.
Como explica muy bien Ratzinger, el cristianismo es la síntesis entre fe y razón, y por ello mismo no puede tratarse como “una religión más”, sino la religio vera. Frente a las antiguas creencias mitológicas o naturales, el cristianismo significó un triunfo de la racionalidad de la religión, de la desmitologización, y con ella una victoria del conocimiento y de la verdad, que por su misma fuerza había de ser considerada universal. Fue precisamente esta síntesis entre razón y fe la que transformó el cristianismo en una religión global. Y no solo por su coherente racionalidad, sino también porque no se quedaba en una simple teoría ética, sino que conducía a una praxis moral. Ratzinger manifiesta que no existe certidumbre acerca de la verdad sobre Dios, sino solo opiniones. El pluralismo religioso que invocan los nuevos secularistas, basado en un falso ethos de la tolerancia, implica una verdad por consenso; o, mejor dicho, una imposibilidad de saber la verdad, ya que cada cual está capacitado o dispuesto para conocer solo una parte. La única vía de salida posible es recuperar la primacía de la razón, y su capacidad de alcanzar la verdad última y objetiva. Y junto con ella, la del amor como recuerda Benedicto XVI en su encíclica Deus caritas est. Defender la verdad y testimoniarla mediante la propia vida es expresión auténtica de la caridad, que todos los hombres perciben en su interior.Así, pues, y siguiendo de nuevo a Ratzinger, si en medio de esta crisis posmoderna se quiere recuperar el sentido del cristianismo como religio vera, se debe apostar tanto por la ortopraxia como por la ortodoxia. Bien (amor) y verdad (razón) coinciden como pilares fundamentales de las relaciones humanas: “La razón verdadera es el amor y el amor es la razón verdadera”.
Referencia: Alejandro Pardo

lunes, 24 de junio de 2024

No pueden prohibirle a nadie que vea lo que ve ni que crea en lo que cree

Escribe Selma Lagerlöf: Cada tarde, a las seis en punto, cesaba el trabajo dentro y fuera de las casas, que los hombres se descubrían la cabeza, las mujeres hacían una genuflexión y todos permanecían inmóviles el tiempo necesario para rezarle una oración al Señor. Aquellos que habían sido vecinos de la parroquia se veían obligados a reconocer que nunca Dios les había parecido más poderoso y más alabado que allí, cuando en las tardes de verano las guadañas se paraban de golpe y las rejas se detenían en medio de un surco y las carretas de cereales quedaban a medio descargar al primero de aquellos toques de campana. Era como si la gente supiese que a esa hora nuestro Señor, inmenso, todopoderoso y benigno, planeaba por la comarca con las nubes del crepúsculo para derramar bendiciones sobre la región entera.
—El maestro ha dicho que no hay que creer en esas cosas. —El maestro no puede prohibirle a nadie que vea lo que ve ni que crea en lo que cree.

domingo, 5 de mayo de 2024

Dios había salido al encuentro de su alma en una calle cualquiera de Madrid

*El vacío espiritual del que participan los personajes de la novela Nada no es ajeno a su autora Carmen Laforet Díaz. Carmen había sido bautizada y, vagamente, tenía conciencia de la existencia de Dios. Con ocasión de la amistad con dos grandes mujeres se empieza a interesar por las cuestiones de la fe. La ganadora del premio Nadal había crecido sabiendo que sería escritora.  Su camino hacia la literatura y su vida tenían presente a Elena Fortún, creadora de la saga Celia, aun sin conocerla. Cuando entablan amistad, la autora, enferma de cáncer, se ofrece a rezar por Carmen y esta le pide que lo haga por su alegría interior,“que a veces pierdo desastrosamente”. Su intercambio epistolar se mantuvo hasta el fallecimiento de la escritora infantil a los 65 años, en 1952. La otra mujer que espolea la religiosidad de Laforet es la deportista olímpica Lilí Álvarez. A Carmen le fascina que el espíritu indómito y pionero de la tenista esté sujeto con gozo y convencimiento a los dogmas de la Iglesia. La mezcla de audacia y paz en el sufrimiento de la ganadora del Roland Garros intriga a Carmen y la predispone a la lectura de libros religiosos. En diciembre de 1951, Elena Fortún escribe de manera premonitoria a Carmen Laforet: “Todo llegará. Un día cualquiera, cuando más descuidada se esté y menos se espere”. Fortún llevaba un tiempo inquieta por Carmen pero desconoce el motivo. Sin lugar a dudas, las oraciones de ambas personalidades dan su fruto y Carmen recibe la gracia de la conversión. Tan solo días después de las palabras proféticas de la autora de Celia, Lilí Álvarez está rezando por Carmen Laforet en Los Jerónimos y esta acude a su encuentro en la iglesia. Charlan unos minutos y Laforet prosigue el camino de vuelta a casa. En un instante comprende todo. Lo oculto se revela en su mente con una claridad límpida. “Dios me ha cogido de los cabellos y me ha sumergido en su misma esencia. Ya no es que no haya dificultad para creer… Es que no se puede no creer”. Reconoce la naturaleza milagrosa de su experiencia mística y se maravilla ante la felicidad completa, nunca antes sospechada. Dios había salido al encuentro de su alma una tarde de diciembre, en una calle cualquiera de Madrid.
Carmen sufrió un alzhéimer que llevó a sus hijos, con los que había convivido alternativamente las últimas décadas, a internarla en una residencia geriátrica hasta su fallecimiento en 2004. Mientras recorre con ayuda los pasillos de la residencia, oye que en alguna de las habitaciones están asistiendo a la retransmisión de la misa. Con señas, Carmen pide entrar. Repite esta demanda durante varios días y una de sus hijas comprende su inquietud espiritual. Un sacerdote la conforta con los sacramentos de la confesión y la unción de enfermos. Su espíritu, al fin, encuentra la paz.
*Basado en un artículo de Esperanza Ruiz.


sábado, 23 de marzo de 2024

Se inventan historias todo el tiempo, ya no existe la verdad

Anthony C. Grayling señala que “desde la filosofía, las raíces de la posverdad se encuentran en el posmodernismo y el relativismo. Todo es relativo. Se inventan historias todo el tiempo, ya no existe la verdad”. Se puede ver cómo esto derivó directamente en la posverdad. Esto ha abierto la puerta sin querer a un tipo de política que no se crea problemas con la evidencia. Si el periodismo trabaja con construcciones de acontecimientos y no con verdades, la posverdad pone el foco en debilitar los datos y las evidencias. Por su parte, el filósofo Darío Sztajnszrajber sostiene que la posverdad opera en un escenario donde “aunque la verdad no exista se generan consensos muy direccionados desde ciertos estratos de poder para establecer que determinadas ideas pasan como si fuesen verdaderas. Todo el mundo sabe que está todo armado, pero todo el mundo necesita y quiere creer en eso igualmente”. La posverdad no solamente es mentira, sino que se construye con fake news de las que no importa su falsedad porque operan como reafirmación de aquello que las audiencias previamente han incorporado como verdadero. De forma puntual, operan más en el plano emocional que en el racional, tiene sustento más en los sentimientos construidos previamente que en los hechos contrastables, manifiesta Leonardo Murolo.

viernes, 8 de marzo de 2024

No se puede construir la civilización sin rechazar toda clase de ideología del mal

El papa Francisco manifestaba en su viaje a Egipto que “el verdadero desarrollo se mide por la solicitud hacia el hombre, corazón de todo desarrollo, a su educación, a su salud y a su dignidad; de hecho, la grandeza de cualquier nación se revela en el cuidado con que atiende a los más débiles de la sociedad como las mujeres, los niños, los ancianos, los enfermos, los discapacitados, las minorías, para que nadie, ni ningún grupo social, quede excluido o marginado. Ante un escenario mundial delicado y complejo, que hace pensar en lo que he llamado una “guerra mundial por partes”, cabe afirmar que no se puede construir la civilización sin rechazar toda clase de ideología del mal, de la violencia, así como cualquier interpretación extremista que pretenda anular al otro y eliminar las diferencias manipulando y profanando el Santo Nombre de Dios”.
“Tenemos el deber de afirmar juntos que la historia no perdona a los que proclaman la justicia y en cambio practican la injusticia; no perdona a los que hablan de igualdad y desechan a los diferentes. Tenemos el deber de quitar la máscara a los vendedores de ilusiones sobre el más allá, que predican el odio para robar a los sencillos su vida y su derecho a vivir con dignidad, transformándolos en leña para el fuego y privándolos de la capacidad de elegir con libertad y de creer con responsabilidad.”

domingo, 5 de noviembre de 2023

Las causas por las que Churchill luchó toda su vida

Los pueblos de todos los países tienen el derecho, cuyo ejercicio debe estar garantizado por su constitución, de elegir o modificar el carácter o la forma de gobierno por el que se rijan, y ello mediante elecciones libres, sin trabas, en votación secreta; que debe prevalecer la libertad de expresión y pensamiento; que los tribunales de justicia, independientes del poder ejecutivo, libres de toda influencia partidista, deben administrar las leyes que hayan recibido el amplio apoyo de grandes mayorías o que estén consagradas por el tiempo y la costumbre. Estas son las escrituras de libertad en que deben sustentarse todos los fuegos de todas las casas. Este es el mensaje de los pueblos norteamericano y británico a la humanidad. Prediquemos lo que practicamos, practiquemos lo que predicamos. Lo más probable es que la mayoría del electorado ya no viva en esas cabañas con chimenea que sugiere Churchill (quizá solo los más millonarios), pero estas siguen siendo las ideas en que creen los demócratas norteamericanos y británicos. Estas fueron las causas por las que Churchill luchó toda su vida. 
Referencia:El factor Churchill de Boris Johnson

miércoles, 5 de abril de 2023

La liberación de las costumbres no ha hecho más que dar carta de naturaleza a la ramplonería

Escribe el filósofo Javier Gomá que la juventud ya no cuida de sí misma,desoyendo las recomendaciones de los estoicos, sino solo de su coche, que relimpia hasta dejarlo como un sagrario. Chesterton escribió que lo malo de que los hombres hayan perdido su fe en Dios no es que no crean en nada sino que creen en cualquier cosa, como su coche, su gimnasio o su móvil, oportunamente encumbrados a deidad de sucedáneo. La liberación de las costumbres no ha hecho más que dar carta de naturaleza a la ramplonería. Y los padres imitan a sus retoños. Los cincuentones, vigoréxicos y bronceados, se enfundan camisetas estridentes y tejanos rotos y pasan a recoger a su nueva novia en un deportivo aerodinámico. Es decir, emulan el estilo de vida de sus hijos adolescentes pero con la ventaja de disponer de más medios. ¿Y qué decir de los políticos? Su mediocridad ¿no es un clamor general, causante de la desafección de la ciudadanía? Los medios de comunicación social, por su parte, no ayudan a remontar esta degeneración generalizada porque proveen a la sociedad de toneladas industriales de contraejemplos y la zafiedad campea en ellos sin oposición. Pero la culpa de todo reside, en último término, en nuestro deficiente sistema educativo, banalizado, alérgico al mérito y tristemente alejado del bachillerato de nuestros mayores.


viernes, 13 de enero de 2023

Todo lo que va mal en el mundo es por culpa de otros

Escribe C. S. Lewis que los paganos (y especialmente los metuentes) a los que predicaban se sentían perseguidos por un sentido de culpa, y, por tanto, el Evangelio era para ellos “la buena nueva”. Nosotros nos dirigimos a personas a las que se les ha enseñado a creer que todo lo que va mal en el mundo es por culpa de otros: los capitalistas, el gobierno, los nazis, los generales. Incluso al mismo Dios se dirigen también como jueces. Quieren saber, no si pueden ser absueltos de sus pecados, sino si Él puede ser absuelto de haber creado un mundo así.

domingo, 2 de octubre de 2022

Que el amor sea más fuerte que la muerte


Dios es el ser cuya existencia hay que suponer para escapar de la desesperación (ésta es la función de los postulados de la razón práctica en Kant), y por eso la esperanza, igual que la fe, es una virtud teologal, porque tiene como objeto a Dios mismo. “Lo contrario de desesperar es creer”, escribe Kierkegaard. Dios es el único ser que puede satisfacer absolutamente nuestra esperanza….¿De qué valen los argumentos que no permiten esperar nada? ¿Cuál es nuestra esperanza? Que el amor sea más fuerte que la muerte, como dice el Cantar de los Cantares, más fuerte que el odio, más fuerte que la violencia, más fuerte que todo, y únicamente esto sería verdaderamente Dios. El amor todopoderoso, el amor que salva y el único Dios, porque sería absolutamente amor, digno de ser amado. Es el Dios de los santos y de los místicos. “Dios es amor, escribe Bergson, y objeto de amor, ésta es toda la aportación del misticismo. De este doble amor, el místico no terminará nunca de hablar. Su descripción es interminable porque lo que hay que describir es inexpresable. Pero lo que sí dice claramente es que el amor divino no es una propiedad más de Dios, es Dios mismo”.

André Comte-Sponville

Dios es la verdad que constituye una norma,la conjunción de lo Verdadero y el Bien, y por esta razón, la norma de todas las verdades. En este nivel supremo, lo deseable y lo inteligible son idénticos, explicaba Aristóteles, y esta identidad, si existe, es Dios. ¿Hay mejor forma de decir que solamente él podría colmarnos o consolarnos absolutamente? “Sólo un Dios podría salvarnos”, reconocía Heidegger. Por lo tanto, hay que creer en él o renunciar a la salvación.Dios es y da sentido. En primer lugar porque, sin él, todo sentido topa con el absurdo de la muerte; en segundo lugar, porque Dios sólo es sentido para un sujeto, y sólo es sentido absoluto, por lo tanto, para un sujeto absoluto. Dios es el sentido del sentido, y por eso es lo contrario del absurdo o de la desesperación, escribe André Comte-Sponville.

domingo, 1 de mayo de 2022

Tenemos el deber de quitar la máscara a los vendedores de ilusiones

El papa Francisco en Egipto manifestó que “la historia no perdona a los que proclaman la justicia y en cambio practican la injusticia; no perdona a los que hablan de igualdad y desechan a los diferentes. Tenemos el deber de quitar la máscara a los vendedores de ilusiones sobre el más allá, que predican el odio para robar a los sencillos su vida y su derecho a vivir con dignidad, transformándolos en leña para el fuego y privándolos de la capacidad de elegir con libertad y de creer con responsabilidad”. 


miércoles, 21 de julio de 2021

Francisco de Vitoria sentó las bases de la teoría del Derecho Internacional moderno

 Francisco de Vitoria

Nada en la Historia hace suponer que Atila y los hunos tuviesen remordimientos morales por sus conquistas, y tampoco los sacrificios humanos colectivos, tan importantes para la civilización azteca, parecen haber suscitado ni una autocrítica ni una reflexión filosófica entre los aztecas comparable a las que la actuación de los europeos provocó entre los teólogos españoles en el siglo XVI. Esta reflexión filosófica por parte de los teólogos españoles desembocó finalmente en un logro sustancial; el nacimiento del Derecho Internacional moderno. La controversia en torno a los pueblos indígenas americanos ofreció así la oportunidad para establecer los principios generales que los Estados estaban moralmente obligados a observar en su mutua relación.

Biblioteca de la Universidad de Salamanca

El padre Francisco de Vitoria, quien con sus propias críticas a la política española sentó las bases de la teoría del Derecho Internacional moderno,con el apoyo de otros juristas teólogos, Vitoria “defendió la doctrina de que todos los hombres son libres, y, sobre la base de esta libertad natural, proclamaron su derecho a la vida, a la cultura y a la propiedad”. Vitoria respaldó sus asertos tanto en la razón como en las Escrituras y así “proporcionó al mundo la primera obra maestra del derecho de las naciones tanto en tiempo de paz como en tiempo de guerra”.El padre Domingo de Soto, colega de Vitoria en la Universidad de Salamanca, expuso la cuestión en términos muy claros: “Quienes están en gracia de Dios no son ni un ápice mejores que el pecador o el pagano, en lo que concierne a sus derechos naturales”. En palabras del propio Vitoria “los aborígenes tienen sin duda auténtico dominio en asuntos tanto públicos como privados, exactamente igual que los cristianos, y ni sus príncipes ni personas privadas pueden despojarlos de sus propiedades con el argumento de que no son legítimos propietarios”. En la línea de escolásticos como Domingo de Soto y Luis de Molina, Vitoria sostenía asimismo que el gobierno de los príncipes paganos era igual de legítimo. Si un rey pagano no ha cometido ningún otro delito, decía Vitoria, no puede ser depuesto simplemente por ser pagano. Según el pensamiento de Vitoria,”los remotos reinos de América eran Estados y sus súbditos tenían los mismos derechos y privilegios y se hallaban sujetos a las mismas obligaciones que los reinos cristianos de España, Francia y Europa en general”.

Domingo de Soto

Vitoria creía que los pueblos del Nuevo Mundo debían permitir a los misioneros católicos predicar el Evangelio en sus territorios, si bien insistía rotundamente en que el rechazo del Evangelio no era razón de guerra justa. Como buen tomista, Vitoria recordaba el argumento de Santo Tomás de Aquino, según el cual la conversión de los paganos a la fe no debía realizarse con coerción, pues (en palabras de Santo Tomás), “creer es un acto de voluntad”, lo cual implica un acto libre. En parecido orden de cosas, el Cuarto Concilio de Toledo ya había condenado la práctica de obligar a los judíos a recibir el bautismo.

martes, 12 de mayo de 2020

El martirio fue siempre admirado, pero tenía que estar al servicio de la verdad



“Poco importa lo que piensa esta gente, lo importante es el estado mental con el que creen en esto, que no se hayan traicionado, que hayan sido hombres íntegros. Ésta es gente a la que puedo respetar. Si se hubieran pasado a nuestro bando simplemente por salvarse, esto habría sido una forma de acción demasiado egoísta, demasiado prudente, demasiado despreciable”. Según este estado mental, la gente diría lo siguiente: “Si creo en algo y tú crees en otra cosa, es importante que luchemos por ello. Tal vez sea bueno que tú me mates a mí o que yo te mate a ti; quizá, en un duelo, sea mejor que nos matemos mutuamente. Pero la peor de las posibilidades es el compromiso, ya que ello significa que hemos traicionado aquel ideal que nos mueve”. El martirio fue siempre admirado, pero tenía que estar al servicio de la verdad. Los cristianos admiraron a los mártires por ser testigos de la verdad. Si hubieran sido testigos de lo falso no habría habido nada en ellos de admirable, tal vez algo por lo que sentir pena, escribe Isaiah Berlin.

domingo, 8 de marzo de 2020

El ateísmo está más en los labios que en el corazón de los hombres



El filósofo Francis Bacon escribe: “La Escritura dice: Dijo el necio en su corazón: no hay Dios, pero no se ha dicho: Pensó el necio en su corazón, pues más bien lo dice de memoria, como algo que ya supiera, que como algo que pudiera creer completamente o de lo que estuviera plenamente convencido; pues nadie niega que hay Dios sino aquellos a quienes les parece que no tenía que haberlo. No parece más sino que el ateísmo está más en los labios que en el corazón de los hombres, y esto porque los ateos siempre están hablando de su opinión como si no se sintieran seguros de ella y se alegraran de fortalecerla con el asentimiento de los demás; aún más, veréis ateos que se esfuerzan en conseguir discípulos, como ocurre con otras sectas; y, sobre todo, les veréis que sufrirán por el ateísmo y no se retractarán; siendo así que si ellos creyeran sinceramente que no hubiera tal cosa como Dios ¿por qué se iban a preocupar?” 
Y añade Francis Bacon que “los que niegan a Dios destruyen la nobleza humana, pues en verdad, el hombre es análogo a las bestias por su cuerpo; y si no fuera análogo a Dios por su espíritu, sería una criatura baja e innoble. Análogamente destruyen la magnanimidad y elevación de la naturaleza humana”.

domingo, 1 de marzo de 2020

El valor de lo inútil



* “Habrá que reivindicar el valor de lo inútil. De la belleza que no sirve para nada. De la sonrisa que tampoco sirve. Del amor que no sirve para nada… práctico y, por tanto, es lo único que sirve para algo verdadero. Sin olvidar que cuando los creyentes servimos a Dios en realidad no le servimos para nada, ya que Dios nada necesita. Y lo mismo habrá que decir, a la inversa, cuando alguien nos pregunte: Y creer en Dios, ¿para qué os sirve? Pues… para nada. Creer en Dios nos llena, nos hace felices, es maravillosamente inútil, aunque no nos cure nuestras enfermedades, aunque nos siga dejando en la noche oscura. No le sirvo a Él para que Él me sirva. Le quiero porque le quiero, lo mismo que Él me quiere porque me quiere. Eso es todo. Y no me dirán ustedes que preferirían que Dios se pareciera a los tornillos (que sirven para tanto) y no a las flores (que, felizmente, no sirven para nada).”


*José Luis Martín Descalzo