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viernes, 9 de octubre de 2026

Los que viven de la política y los que viven para la política


Max Weber distinguió a aquellos que vivían de la política de los que vivían para ella. Solo los que viven para la política pueden entenderla como una llamada. Vale la pena repetir aquí las palabras finales que dirigió a aquellos estudiantes: La política es como la presión constante y lenta que se necesita para hacer un agujero en una superficie dura. Requiere tanta pasión como perspectiva. No cabe duda de que la experiencia histórica ha confirmado que el hombre no habría logrado lo posible si una y otra vez no hubiera intentado alcanzar lo imposible. No obstante, para lograr esto un hombre debe ser un líder, y no solo un líder sino también un héroe, en el sentido más sobrio de la palabra. E incluso aquellos que no son ni líderes ni héroes deben armarse de una resolución lo suficientemente sólida como para afrontar incluso la desaparición de toda esperanza. Esto es necesario ahora mismo, o de lo contrario los hombres no serán capaces de lograr ni siquiera lo que es posible alcanzar hoy. El único que puede asegurar haber escuchado la llamada de la política es aquel que no va a sucumbir cuando, desde su punto de vista, el mundo sea demasiado estúpido o simple para lo que él quiere ofrecer. Solo aquel que, frente a todo esto, pueda decir “A pesar de todo” ha sentido la llamada de la política.


sábado, 8 de agosto de 2026

La falsedad en que se basa la idea de que el PIB es una medida de la felicidad

Robert Kennedy
El 18 de marzo de 1968, en el fragor de la campaña presidencial, Robert Kennedy ya lanzó un mordaz ataque contra la falsedad en que se basa la idea de que el PIB es una medida de la felicidad. “Nuestro PIB tiene en cuenta, en sus cálculos, la contaminación atmosférica, la publicidad del tabaco y las ambulancias que van a recoger a los heridos de nuestras autopistas. Registra los costes de los sistemas de seguridad que instalamos para proteger nuestros hogares y las cárceles en las que encerramos a los que logran irrumpir en ellos. Conlleva la destrucción de nuestros bosques de secuoyas y su sustitución por urbanizaciones caóticas y descontroladas. Incluye la producción de napalm, armas nucleares y vehículos blindados que utiliza nuestra policía antidisturbios para reprimir los estallidos de descontento urbano. Recoge los programas de televisión que ensalzan la violencia con el fin de vender juguetes a los niños. En cambio, el PIB no refleja la salud de nuestros hijos, la calidad de nuestra educación ni el grado de diversión de nuestros juegos. No mide la belleza de nuestra poesía ni la solidez de nuestros matrimonios. No se preocupa de evaluar la calidad de nuestros debates políticos ni la integridad de nuestros representantes. No toma en consideración nuestro valor, sabiduría o cultura. Nada dice de nuestra compasión ni de la dedicación a nuestro país. En una palabra, el PIB lo mide todo excepto lo que hace que valga la pena vivir la vida.”
Robert Kennedy murió asesinado pocas semanas después de haber publicado esta feroz diatriba y de haber declarado su intención de restituir la importancia de lo que hace que la vida merezca la pena, por lo que nunca sabremos si habría intentado, ni desde luego conseguido, materializar sus palabras en caso de haber sido elegido presidente de Estados Unidos. Lo que sí sabemos es que en los cuarenta años transcurridos desde entonces ha habido pocas muestras, por no decir ninguna, de que su mensaje fuera escuchado, comprendido, aceptado o recordado.

domingo, 2 de agosto de 2026

El sistema no teme al pobre que tiene hambre, teme al pobre que sabe pensar

“El votante es quien sube y justifica al político. El tema de interés es ese votante boto, que es mayoría, patrocinador de su propia desgracia”, dice Agustín Perozo. Decía Paulo Freire: “El sistema no teme al pobre que tiene hambre, teme al pobre que sabe pensar”. Ponerlo a pensar correctamente es el desafío.Predomina la visión pragmática de que si el país marcha, la corrupción resulta aceptable. La mente de quienes se autoengañan resuelve esta disonancia cognitiva “aceptando la mentira como una verdad”. “Sabemos que nos mienten. Saben que nos mienten. Saben que sabemos que nos mienten. Sabemos que saben que sabemos que nos mienten. Y aún así, siguen mintiendo”, escribe Alexander Solzhenitsyn.
Albert Camus escribió que “cada generación, sin duda, se cree destinada a rehacer el mundo. La mía sabe, sin embargo, que no lo rehará. Pero su tarea quizá sea aun más grande. Consiste en impedir que el mundo se deshaga. Heredera de una historia corrompida, en la que se mezclan las revoluciones frustradas, las técnicas enloquecidas, los dioses muertos y las ideologías extenuadas; cuando poderes mediocres pueden destruirlo todo, pero ya no saben convencer; cuando la inteligencia se ha rebajado hasta convertirse en criada del odio y la opresión, esta generación ha tenido, en sí misma y alrededor de sí misma, que restaurar, a partir de sus negaciones, un poco de lo que hace digno el vivir y el morir”.

lunes, 27 de abril de 2026

Las necesidades primordiales del hombre

Como afirmó Frazer,“vivir y hacer vivir, comer y engendrar hijos, tales han sido las necesidades primordiales del hombre en el pasado, y tales serán las necesidades primordiales del hombre en el futuro mientras el mundo exista. Se pueden añadir otras cosas para enriquecer y embellecer la vida humana, pero si antes no fueran satisfechas estas necesidades, la propia humanidad dejaría de existir”. 


miércoles, 18 de marzo de 2026

¿Dónde está la canción antes de ser cantada?

¿Dónde está la canción antes de ser cantada?. ¿Dónde, en efecto? En ningún sitio es la respuesta; la canción se crea al cantarla, al componerla. Así también, la vida la crean los que la viven, paso a paso.


jueves, 26 de febrero de 2026

El ser humano está siempre en una circunstancia

José Ortega y Gasset (Madrid, 9 de mayo de 1883-Madrid, 18 de octubre de 1955) manifiesta que el conocimiento de las circunstancias se impone como una necesidad, de lo contrario el individuo sucumbe. Su tarea es vivir y vivir consiste en que el ser humano está siempre en una circunstancia. A cada instante el sujeto tiene que andar diciendo lo que va a hacer, cómo resuelve el paso de los días, cómo los orienta, es decir, adonde quiere ir, que es una forma de saber a donde va. Es una tarea intransferible, imprescindible para la propia supervivencia como sujeto poseedor de una verdad. Aunque se ponga en manos de otra persona y deje que sea ella quien decida, él es quien decide, aunque su decisión sea que otro dirija el timón…..El no hacer es una forma de hacer puede elevarse a norma de conducta. De nuevo entonces el sujeto puede verse abocado a la errancia o el sonambulismo. Porque no puede darse un solo paso sin anticipar, con más o menos claridad, el porvenir imaginado, lo que va a ser, lo que se ha decidido ser, independientemente del resultado.

sábado, 24 de enero de 2026

Uno no puede vivir vacío

Leonardo Padura escribe en Paisaje de otoño: —Sí, de toda la mierda que hay por todas partes. Tú sabes cómo he sido yo. Pero creo que uno puede cambiar si está a tiempo y yo quiero cambiar, aunque tenga que olvidarme de muchas cosas que he sido por mucho tiempo. Además, ya no me siento vacío, como antes, y ahora estoy aprendiendo que uno no puede vivir vacío toda la vida. ¿Tú me entiendes? —Yo te entiendo, Candito —respondió Andrés—. Yo sé lo que es sentirse vacío…

domingo, 7 de septiembre de 2025

Bastaría con hacer que el invierno fuera permanente

Escribe Selma Lagerlöf en Jerusalén:
La señora Stina cortó unas florecillas que crecían en la cuneta y las miró con algo similar a la ternura. “Si todos fuéramos tan malos como dicen, a Dios no le supondría ningún esfuerzo exterminarnos, bastaría con hacer que el invierno fuera permanente y dejar que la tierra estuviera por siempre nevada. Pero como Nuestro Señor permite que la primavera y las flores vuelvan cada año debe creer que, al menos, merecemos vivir”.

martes, 19 de agosto de 2025

Vivir y hacer vivir

Afirma Frazer que “vivir y hacer vivir, comer y engendrar hijos, tales han sido las necesidades primordiales del hombre en el pasado, y tales serán las necesidades primordiales del hombre en el futuro mientras el mundo exista. Se pueden añadir otras cosas para enriquecer y embellecer la vida humana, pero si antes no fueran satisfechas estas necesidades, la propia humanidad dejaría de existir” (La Rama Dorada, parte IV, volumen I, pág. 5).


jueves, 17 de julio de 2025

Toda vida es social, pero no son las sociedades las que viven

El filósofo André Comte-Sponville ( Paris, 12 de marzo de 1952) escribe que “lo que vives con tu mejor amigo, lo vives solo, él vive otra cosa.¿Cómo vivir lo que el otro vive? ¿Cómo sentir lo que el otro siente o experimentar lo que el otro experimenta? Eso no es óbice para amarse, ni para estar juntos, pero sirve de disuasión al sueño de un amor que pondría fin (¿mediante qué milagro?) a la separación o a la soledad. Hay que ser dos para amarse, al menos dos, y ni siquiera el amor sería capaz de eliminar esta pluralidad que él mismo supone. Esto vale para cualquier ámbito de la existencia. La soledad y la sociabilidad no son dos mundos diferentes, sino dos relaciones diferentes con el mundo, por lo demás, ambas necesarias, y que constituyen juntas esos sujetos que somos o que creemos ser. La soledad, una vez más, no está al lado de la sociedad, sino en ella. Pero no por eso deja de ser soledad, toda vida es social, pero no son las sociedades las que viven.” 

sábado, 14 de junio de 2025

Entre las grietas del suelo, tan pequeño y humilde que casi no se le veía, estaba el arbolito de la Cristiandad

D. H. Lawrence escribe en su libro El amor es la felicidad del mundo: 
Saben que nuestra civilización va a reventar, tarde o temprano. Y dicen: “¡Sea! Pero primero, déjenme vivir mi vida”. Y eso está muy bien, pero es una actitud cobarde. Dicen sin ningún empacho: “Ya, bueno, pero es que a toda civilización le llega su hora. ¡Fijaos en Roma!”. En efecto, fijaos en Roma. ¿Qué veis? Un montón de romanos supuestamente “civilizados” que proclamaba a los cuatro vientos sus ideas de vive y deja vivir. Y una legión de bárbaros, hunos, etcétera, que venían a aniquilarlos, y a morir en el empeño. Los años oscuros, ¿qué pasó con ellos? ¿Qué pasó con los años oscuros, cuando los campos en Italia se asilvestraron tanto que parecían las grandes extensiones salvajes del nuevo mundo aún no descubierto, y las bestias llegaron a entrar en la gran ciudad de Lyon? ¡Muy bonito! Pero ¿qué otra cosa podía pasar? Mirémoslo por el lado de lo inevitable. Roma no cabía en el tiesto, el tiesto reventó en mil pedazos, y el árbol romano de la vida, tan desarrollado, rodó por el suelo y murió. Pero no sin que antes germinara una nueva semilla. Allí, entre las grietas del suelo, tan pequeño y humilde que casi no se le veía, estaba el arbolito de la Cristiandad. Las fieras aullaban en el monte, cundían las matanzas y debacles, y entre todo ello, en monasterios diminutos, tan remotos y pobres que no merecía la pena saquearlos, los monjes avivaban la llama eterna de la conciencia, y el imperecedero empeño humano por que no sucumba. Un puñado de obispos andrajosos se aventuraba entre el caos para que no decayera el valor de estos hombres entregados al pensamiento y la oración. Una reducida minoría de hombres desperdigados que habían hallado un nuevo camino hacia Dios, a la fuente de la vida, felices de haber dado de nuevo con el Gran Dios, felices de saber el camino y de ser los guardianes de la llama del conocimiento. He aquí la historia, reducida a la esencia, de los años oscuros, con la caída de Roma. Hablamos como si la llama del valor y del discernimiento humanos hubiera desaparecido de la faz de la Tierra en aquel tiempo; como si hubiera brotado de milagro nuevamente, salida de la nada, siglos más tarde.

lunes, 9 de junio de 2025

Los niños van a tener en su vida siete empleos diferentes, de los cuales cinco no han sido creados

La educación es una práctica que requiere de conocimientos y estrategias específicas. Pero casi todos opinan de ella porque alguna vez todos fuimos a la escuela, o a la universidad, o porque tenemos hijos o sobrinos en edad escolar. Los países, las sociedades, los niveles educativos, las asignaturas son distintas y requieren soluciones diferentes.
La educación es la base del trabajo futuro. Pero es falaz porque la educación podrá preparar para el trabajo, pero jamás podrá crear el trabajo que no existe. Y es parcial porque formar para el trabajo no es la única función de la educación. Se dice que como no sabemos de qué trabajarán los chicos en quince años porque algunas de esas profesiones ni siquiera existen, entonces hoy debemos enseñar lo nuevo. No importa de qué se trate con exactitud. Pero seguro incluye a alguna nueva tecnología. Esteban Bullrich, ex ministro de Educación de la Argentina, explica esa idea: “Hay dos modelos, seguir mejorando un auto de los años 70 o saltar a una nave espacial. A una revolución educativa. Los niños de nuestro país y el mundo van a tener a lo largo de su vida siete empleos diferentes, de los cuales cinco no han sido creados. Tenemos que educar para que esos niños sean los que creen esos empleos o crear argentinos que sean capaces de vivir en la incertidumbre y disfrutarla”.

lunes, 21 de abril de 2025

Las mentiras se revelan como tales cuando se enfrentan con los esfuerzos del lenguaje por descubrir la verdad

La lluvia son trozos de una revista como mentiras que nos conducen al equívoco.

La pérdida de la libertad, la tiranía, el maltrato y el hambre habrían sido más fáciles de soportar sin la obligación de llamarlos libertad, justicia, el bien del pueblo. Las mentiras, por su propia naturaleza parcial y efímera, se revelan como tales cuando se enfrentan con los esfuerzos del lenguaje por descubrir la verdad. Pero aquí todos los medios de revelación habían sido confiscados de manera permanente por la policía, escribe Aleksander Wat, poeta, escritor, traductor e intelectual polaco, uno de los fundadores del movimiento futurista polaco.
Václav Havel, último presidente de Checoslovaquia y el primer presidente de la República Checa, escribe que el individuo no está obligado a creer todas estas mistificaciones, pero ha de comportarse como si las creyera o, por lo menos, tiene que soportarlas en silencio o comportarse bien con los que se basan en ellas. Por tanto, está obligado a vivir en la mentira. 

jueves, 20 de febrero de 2025

Colonia humana extraterrestre

Un estudio publicado en la revista Scientific American duda de la posibilidad de poder establecer bases semipermanentes en la Luna o colonizar Marte ponerse en práctica. La razón es que no estamos hechos para vivir en el espacio, ni a efectos biológicos ni de sostenibilidad. El efecto nocivo del Sol a falta de una protección atmosférica provocaría graves daños en nuestro ADN. Según Dorit Novoriel, directora del Instituto de Investigación Traslacional para la Salud Espacial, “una persona expuesta a esto enfermaría gravemente y sufriría un síndrome de radiación agudo. De no contar con la protección necesaria, las náuseas serían la primera consecuencia; se trataría de una situación potencialmente mortal, porque el vómito podría interferir con los sistemas de soporte vital, o podría ser inhalado”. De la misma manera, dice Novoriel, puede provocar “el agotamiento de células como los neutrófilos y glóbulos rojos, lo que significa que el individuo no puede combatir los gérmenes ni oxigenar sus tejidos de manera efectiva”. “La persona se sentirá extremadamente cansada, desarrollará un cuadro de anemia y será incapaz de combatir las infecciones, llegando incluso a morir por una primera exposición a la radiación solar”. 
En el plano de la sostenibilidad de una hipotética colonia humana extraterrestre, los autores aprecian dos obstáculos. El alto coste que supondría el suministro de recursos hasta poder generarlos in situ. Por el otro, la contaminación biológica involuntaria con formas de vida microbianas importadas de la Tierra y lo que esto podría desencadenar en un entorno desconocido y radicalmente distinto.


viernes, 7 de febrero de 2025

El hombre no sólo vive de sexo

En una carta dirigida a C. S. Lewis, Tolkien escribió que “el matrimonio cristiano no es una prohibición del contacto sexual, sino la manera de su temperancia; de hecho, probablemente la mejor manera de obtener un placer sexual más satisfactorio, así como la temperancia alcohólica es la mejor manera de disfrutar el vino y la cerveza”. Con esto Tolkien no hacía más que repetir las doctrinas de la Iglesia, procedentes de la Ética de Aristóteles vía santo Tomás de Aquino. El placer sexual es algo bueno y un don de Dios, pero la temperancia sexual es necesaria porque el hombre no sólo vive de sexo. La temperancia es el camino moderado entre la mojigatería y la lascivia, los dos extremos de la obsesión sexual.


miércoles, 6 de marzo de 2024

Nunca vivimos en el momento presente

Paul Watzlawick

Cuenta Paul Watzlawick, filósofo y psicólogo austríaco, que “cavilamos y damos vueltas al pasado o alimentamos esperanzas de futuro, de forma que nunca vivimos en el momento presente. Desearía mencionar aquí de forma breve una historia zen. En cierta ocasión le preguntaron a un hombre experimentado en meditación por qué podía mantenerse siempre tan concentrado a pesar de sus muchas ocupaciones. Respondió: Cuando estoy de pie, estoy de pie. Cuando ando, ando. Cuando estoy sentado, estoy sentado. Cuando como, como. Quienes le habían preguntado tomaron de nuevo la palabra y le respondieron: Eso hacemos también nosotros, pero ¿qué haces tú además?. Él les replicó: No. Cuando vosotros estáis sentados, ya estáis de pie. Cuando estáis de pie, ya corréis. Cuando corréis, ya estáis en la meta.” También Victor Frankl dijo al respecto: “El hombre puede autorrealizarse sólo en la medida en que se olvida de sí mismo, en la medida en que pasa de sí mismo”.

martes, 6 de febrero de 2024

La muerte de un ser querido

La muerte de un ser querido provoca en quien lo ama la pérdida del sentido del mundo entero y de la propia existencia. San Agustín en sus Confesiones expresa este sentimiento de pérdida de forma sublime. Veinte años después de sucedido el hecho, el santo de Hipona recuerda el profundo impacto que le produjo la muerte del que, durante una etapa de su juventud, fuera su mejor amigo, "el amicus dulcissimus": "¡Qué terrible dolor para mi corazón! Cuanto miraba era muerte para mí. La ciudad se me hacía inaguantable, mi casa insufrible y cuanto había compartido con él se me volvía sin él en cruelísimo suplicio. Lo buscaba por todas partes y no aparecía; y llegué a odiar todas las cosas, porque no podían decirme como antes, cuando venía después de una ausencia, he aquí que ya viene. Sólo el llanto me era dulce y ocupaba el lugar de mi amigo en las delicias de mi corazón. Me maravillaba que la gente siguiera viviendo, muerto aquél a quien yo había amado como si nunca hubiera de morir; y más me maravillaba aún que, muerto él, siguiera yo viviendo, que era otro él. Bien dijo el poeta Horacio de su amigo que era la "mitad de su alma", porque yo sentí también, como Ovidio, que "mi alma y la suya no eran más que una en dos cuerpos"; y por eso me producía tedio el vivir, porque no quería vivir a medias, y a la vez temía quizá mi propia muerte, para que no muriera del todo aquél a quien yo tanto amaba”.

viernes, 2 de febrero de 2024

Felicidad

Un estudio de la Universidad Católica Boliviana dirigido por el profesor Matías Mercado Ibáñez considera que el concepto de felicidad tiene elementos comunes en todas las personas. Es hacer cosas agradables.Entre estas actividades los más comunes se encuentra el estar entre amigos, pasar momentos con la familia, y realizar algún pasatiempo o hobby. Estos intereses responden a dos características humanas que son; la social y la autorrealización. Pasar tiempo con los seres queridos parece ser una necesidad inherente al hombre. La mayor parte del tiempo, las personas realizan actividades de interacción social, este aspecto se ve recalcado en la sociedad latinoamericana que es más comunitaria, y familiar. Esta actividad social es el elemento más importante para la felicidad.
En la juventud es donde se consolidan los conceptos y valores de las personas, se deciden las prioridades, y se busca obtener felicidad. Lo que  aprenden en esta etapa  guiará su vida en un futuro. La felicidad brinda mejores condiciones de salud, mejor calidad en las relaciones sociales, y un ambiente más positivo en general. La felicidad es un fin común a todos, permitiendo vivir a la persona en todo su potencial. La falta de ésta puede generar depresión, siendo un problema común en la sociedad. Su origen es psicológico, y este puede ser causado por la forma de ver la vida. No es por las condiciones, la falta de ocio, o la constante presión lo que causa el malestar, sino más bien la falta de capacidad de ver las oportunidades, o no sentirse confortable con el trabajo diario que hace que no se llegue a apreciar el contexto en el que se vive.En pacientes con enfermedades complejas se vio que la felicidad alivianaba los síntomas que presentaban a pesar de estar en una situación no favorable. Mucho de la felicidad de la persona está en la actitud de uno frente a la situación que le toca enfrentar.  Lo importante es ser feliz a cada momento, saber que se puede la puede conseguir, y que esto no depende de otras personas, más bien el ser feliz es contagioso, y mejora el ambiente alrededor de las personas, como también evita conflictos, y se hace más fácil vivir.Decidirse a ser feliz es una de las mejores actitudes que se puede tener y que no solo afecta a uno mismo si no a todo el entorno de uno.



miércoles, 20 de diciembre de 2023

Nuestra manera de pensar determina lo que sentimos

Nuestra manera de pensar determina lo que sentimos y, a raíz de lo que nos provoca tomamos como prueba de verdad aquello que pensamos. Esto es una capacidad increíble, pero también puede jugarnos malas pasadas. “Según nos hablemos a nosotros mismos, nos viviremos de una manera u otra y el mundo que percibamos será uno u otro” escribe Óscar González.
Es delgada la línea que separa nuestra capacidad de pensar, y de sentir, en la que la emoción se encuentra a medio camino entre ellas. En nuestro día a día y debido al uso que hacemos de nuestro lenguaje, en muchas ocasiones utilizamos estos tres conceptos como si fueran sinónimos, pero lo cierto es que pensar, emocionarse y sentir son cosas muy diferentes. Somos seres racionales. Esto no implica que las emociones y los sentimientos sean ajenos y no intervengan en nuestra personalidad, nuestra manera de interpretar el mundo, la toma de decisiones y la forma en que fijamos nuestras ideas. Hacemos caso a nuestras emociones y es una capacidad humana que no debemos alejar de nuestra vida. La razón sin emoción ni sentimiento no tiene sentido. Los sentimientos son más duraderos que las emociones, pero las emociones son más intensas que los sentimientos. Aprender cómo funcionan en nosotros esa relación es fundamental para fomentar nuestra inteligencia emocional, nuestra manera de relacionarnos con nosotros y con los demás y para mejorar nuestra salud mental.



domingo, 17 de diciembre de 2023

El mundo Dios lo creo tal como es para que las personas y los animales pudiesen vivir en el

El mundo Dios lo creo tal como es para que las personas y los animales pudiesen vivir en el. Sobre esta base podemos decir que el agua va a los ríos porque los animales y los seres humanos necesitan agua para vivir. Pero estamos hablando de la intención o el propósito de Dios. No es la causa final aristotélica de que las gotas de la lluvia o el agua de los ríos los que desean nuestro bien, escribe el filósofo Joostein Gaarden . 
Aristoteles se imaginaba que los movimientos de las estrellas y de los planetas dirigen los movimientos en la Tierra. Pero también tiene que haber algo que ponga en marcha los movimientos de los astros. A ese algo Aristóteles lo llama primer motor o Dios. El primer motor no se mueve en si, pero es la causa primera de los movimientos de los astros y por lo tanto de todos los movimientos de la Tierra.