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lunes, 11 de agosto de 2025

La familia es una inyección de sociabilidad frente al individualismo

Pierangelo Sequeri
Ni a la política ni a la economía les interesan las familias. Una familia ahorra, mientras que los individuos solos tienden al consumo. Hay políticas asistenciales que ayudan a las familias en dificultad, pero subsiste un mecanismo perverso, fruto de una cultura ególatra, que insta a realizarse como individuo y no como familia. No hay políticas que apoyen el equilibrio y la armonía que tiene que haber entre el cuidado de los vínculos familiares y la realización del individuo. Parece que son opciones excluyentes, dice el sacerdote Pierangelo Sequeri que fue director del Pontificio Instituto Teológico para las Ciencias del Matrimonio y la Familia Juan Pablo II.
El problema de la sociedad hoy, añade Sequeri, es que no hay modelos válidos de integración entre la realización del individuo y del bien común. Y esto justo se aprende en el núcleo familiar, que es una verdadera escuela de los afectos. En la familia aprendemos que hay formas positivas de sacrificio. Es decir, que la limitación del propio deseo hace feliz al otro. La familia es una inyección de sociabilidad frente al individualismo.

jueves, 17 de julio de 2025

Toda vida es social, pero no son las sociedades las que viven

El filósofo André Comte-Sponville ( Paris, 12 de marzo de 1952) escribe que “lo que vives con tu mejor amigo, lo vives solo, él vive otra cosa.¿Cómo vivir lo que el otro vive? ¿Cómo sentir lo que el otro siente o experimentar lo que el otro experimenta? Eso no es óbice para amarse, ni para estar juntos, pero sirve de disuasión al sueño de un amor que pondría fin (¿mediante qué milagro?) a la separación o a la soledad. Hay que ser dos para amarse, al menos dos, y ni siquiera el amor sería capaz de eliminar esta pluralidad que él mismo supone. Esto vale para cualquier ámbito de la existencia. La soledad y la sociabilidad no son dos mundos diferentes, sino dos relaciones diferentes con el mundo, por lo demás, ambas necesarias, y que constituyen juntas esos sujetos que somos o que creemos ser. La soledad, una vez más, no está al lado de la sociedad, sino en ella. Pero no por eso deja de ser soledad, toda vida es social, pero no son las sociedades las que viven.” 

viernes, 27 de diciembre de 2019

El ser humano tiende a la sociabilidad y a la amistad



El ser humano tiende a la sociabilidad y a la amistad. Estrechamente unido a este anhelo se encuentra el deseo de no gozar del placer y la belleza en solitario, sino en compañía de otros. Cuando se siente el deseo de dejar que los demás participen de la felicidad, se es aún más feliz de hacerles partícipes de ella.


 Jan Dobraczynski 
Jan Dobraczynski en su libro Cartas de Nicodemo escribe: “No hay mandamiento (no mates, no cometas adulterio, no mientas, no robes) que no se volviera necesario si existiera el amor. Un amor así, claro está. Los hombres son malos porque no aman. ¡Si se pudiera enseñarles esto! ¿De qué sirve que el emperador mande ofrecer sacrificios en nombre suyo si el soldado romano nos odia? ¿De qué sirve que los ascarios recojan los impuestos para el Templo, si la masa de los amhaares está dominada por la ira y el odio? Él tiene razón. A la gente hay que enseñarle a amar. ¡Si se pudiera obligarla a ello! ¡Pero no se puede forzar a amar…! Sí, es un pensamiento muy bello… ¡Pero tan ilusorio! ¡No habrá muchas personas en este reino Suyo!”.