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martes, 2 de junio de 2026

El éxito de Estados Unidos en materia de inmigración y el fracaso de Europa

Al comparar el éxito de Estados Unidos en materia de inmigración con el fracaso de Europa, explica que la diferencia se resume al realismo norteamericano frente a la ingenuidad europea. Los pilares de la inmigración estadounidense fueron la integración y el empleo; los funcionarios de Europa pensaron que estaban haciendo un favor a los inmigrantes al no exigir ni una cosa ni la otra. En Estados Unidos los inmigrantes tienden a abandonar sus idiomas nativos y a adoptar el ingles relativamente rápido. En Europa muchos hijos de inmigrantes apenas son capaces de chapurrear la lengua del país en que nacieron. En Estados Unidos los inmigrantes tienen más probabilidades de pasar a formar parte de la mano de obra, y de recibir mejores salarios, que en Europa. Mientras en Estados Unidos se anima a los inmigrantes a convertirse en miembros de pleno derecho de la sociedad en Europa a los hijos y nietos de los inmigrantes, nacidos en Europa se les llama inmigrantes de segunda y tercera generación.La clase dirigente europea prefiere que sus minorías no se integren del todo. Europa siente una profunda inquietud ante la idea de que “ellos” se conviertan en “nosotros”. La clase dirigente europea ha sido reacia a poner en cuestión las tradiciones más reprensibles que han traído a Europa los inmigrantes. 


Referencia: Mientras Europa duerme de Bruce Bawer

lunes, 11 de agosto de 2025

La familia es una inyección de sociabilidad frente al individualismo

Pierangelo Sequeri
Ni a la política ni a la economía les interesan las familias. Una familia ahorra, mientras que los individuos solos tienden al consumo. Hay políticas asistenciales que ayudan a las familias en dificultad, pero subsiste un mecanismo perverso, fruto de una cultura ególatra, que insta a realizarse como individuo y no como familia. No hay políticas que apoyen el equilibrio y la armonía que tiene que haber entre el cuidado de los vínculos familiares y la realización del individuo. Parece que son opciones excluyentes, dice el sacerdote Pierangelo Sequeri que fue director del Pontificio Instituto Teológico para las Ciencias del Matrimonio y la Familia Juan Pablo II.
El problema de la sociedad hoy, añade Sequeri, es que no hay modelos válidos de integración entre la realización del individuo y del bien común. Y esto justo se aprende en el núcleo familiar, que es una verdadera escuela de los afectos. En la familia aprendemos que hay formas positivas de sacrificio. Es decir, que la limitación del propio deseo hace feliz al otro. La familia es una inyección de sociabilidad frente al individualismo.

martes, 10 de junio de 2025

Cuando Cataluña puso los fundamentos de la nación española

Isabel la Católica
Brilló en lo más hondo de la crisis del siglo XV, como un rayo de futuro, la intuición hispánica de Cataluña. Iba a estallar en el Principado la guerra civil entre Juan II y su hijo el príncipe de Viana. Al morir el príncipe, Barcelona se alzó contra el Rey de Aragón, que buscó entonces el apoyo de Francia. “En estas condiciones los catalanes destronaron a Juan II (de Aragón) y proclamaron Rey a Enrique IV de Castilla”. Pero Castilla no estaba aún preparada para consumar, como ya intentaba Cataluña, la unidad de España, un nuevo intento como el que dibujaron, siglos antes, Alfonso I el Batallador de Aragón y su mujer la reina doña Urraca de Castilla, que también fracasó por prematuro. En el siglo XV Cataluña rechazó, primero, a un pretendiente portugués y luego una invasión francesa. Y Juan II recuperó en Cataluña su horizonte hispánico. Con la experiencia del fracaso anterior, Cataluña volvió a jugárselo todo para lograr, a través de Castilla, la unidad de España. Cataluña convirtió a Isabel de Castilla en Isabel la Católica, Isabel de España. Esta conclusión de Vicens Vives es sinfónica: “La última baza del juego se discute sobre el tapete castellano. Enrique IV (de Castilla), eterno enamorado de la paz, había mantenido difícilmente el fiel de la balanza entre la grandeza castellana, entre Aragón y Francia, entre su hija (Juana la Beltraneja) y su hermana (Isabel). A su muerte estalló la inevitable contienda. Encendióse una guerra de sucesión en que no sólo se planteaba un problema jurídico (el de los derechos de las princesas Juana e Isabel) sino el más vasto de qué papel ejercería Castilla en la organización peninsular y en la política internacional. Francia y Portugal apoyaron a doña Juana, Aragón y sus aliados (Nápoles, Borgoña, Inglaterra) a doña Isabel. La eficaz juventud de Fernando de Aragón, el sentido reformista de la intervención aragonesa y catalana en Castilla, el auxilio militar y de los experimentados técnicos mediterráneos, dieron la victoria al partido isabelino”. No creaba, pues, Cataluña, en la crisis del siglo XV, la nación catalana, sino que ponía lúcidamente los fundamentos de la nación española. Cataluña, columna de la nueva unidad española.
Los grandes Borbones del siglo XVIII reducen la obsesión europea, intensifican la conexión americana y consiguen así la plena consolidación de la nación española, en una auténtica Segunda Fundación de España. Sin el menor problema político ni la menor exteriorización nostálgica por parte de Cataluña. Donde se genera, como demostrarán las formidables pruebas del siglo XIX, un profundo patriotismo español. Para esta Segunda Fundación de España, como había sucedido en la Primera (desde fines del siglo XV) Cataluña desempeña un papel primordial. Vicens: “Este proceso de integración social entre los distintos pueblos de España, en el que los catalanes tomaron parte decisiva mediante una triple expansión, demográfica, comercial y fabril, fue de mucha mayor enjundia que cualquier medida legislativa ideada desde la época de Felipe II”. La apertura total de América al comercio catalán por el Rey Carlos III, aclamado como ningún otro Rey de España en Barcelona desde su desembarco inaugural, cuando llegaba de Nápoles, originó un brote de colonias catalanas en América que defendieron hasta el último aliento, durante la guerra civil atlántica del siglo XIX, la bandera de España. Esa bandera nueva que había seleccionado el propio rey Carlos III como una concentración de los colores de Cataluña y a partir de la enseña naval catalana.

Referencia:El nacionalismo catalán (Ricardo de la Cierva)

sábado, 11 de enero de 2025

La integración de inmigrantes pertenecientes a determinadas culturas resulta más trabajosa de lo que a veces se piensa

La integración en los países receptores de muchos inmigrantes pertenecientes a determinadas culturas resulta más trabajosa de lo que a veces se piensa. Además, en numerosas ciudades europeas y norteamericanas, inmigración no equivale a integración y prosperidad, sino a marginación y miseria. Los recién llegados, muchos de los que llevan ya décadas en el país de acogida e incluso buena parte de los que han nacido en él permanecen apartados de las ventajas que las democracias occidentales garantizan a sus ciudadanos, siguen abrazados a sus valores y tradiciones y, en ocasiones, incluso reaccionan con notable violencia contra la sociedad que parece rechazarlos.

Pero más elocuente es lo que sucede en los propios países de origen de los inmigrantes. Algunas naciones, entre ellas la populosa China, en la que habita uno de cada cinco seres humanos, impugnan sin dudar la sedicente universalidad de los valores occidentales, sin excluir siquiera de su rechazo la democracia y los derechos humanos, y tratan de igualar tan sólo su desarrollo económico y su progreso técnico.

Referencia:Breve historia del mundo de Luis E. Íñigo Fernández

viernes, 31 de mayo de 2024

Los sistemas democráticos tienen un valor superior por su capacidad para corregir errores

Para Felipe González, que fue presidente de gobierno de España, es preciso “definir qué entendemos por los valores democráticos para llegar a una cierta ética del entendimiento, que no está adscrita a una ideología, sino al respeto a unos pilares de convivencia, si esto no se consigue fracasarán los intentos de integración”. Existe,dice González, “un sentimiento de grieta” entre gobernantes y ciudadanos, pero que éstos últimos “tienen una fantástica intuición, piden a los políticos que se pongan de acuerdo’”.
A largo plazo, “los sistemas democráticos tienen un valor superior por su capacidad para corregir errores”. Pero para que haya democracia tiene que “haber democracia electoral”. En ese sentido, “la democracia no garantiza el buen gobierno, porque las democracias son reglas de juego y los gobiernos pueden fracasar; pero la democracia garantiza que podamos echar al gobierno que no nos gusta”, apostilla González.



miércoles, 24 de enero de 2024

No escuchen a los que hablan de sueños pero venden ilusiones

“Los juicios y los prejuicios, explicaba el Papa Francisco en su viaje a Eslovaquia, solo aumentan la distancia. Los conflictos y las palabras fuertes no ayudan. Encerrar a las personas en un gueto tampoco resuelve nada. Cuando se alimenta la segregación, tarde o temprano estalla la ira. El camino para una convivencia pacífica es la integración. Es un proceso orgánico, lento y vital, que comienza con el conocimiento mutuo, avanza con paciencia y mira hacia el futuro. ¿Y a quién pertenece el futuro? A los niños. Ellos son nuestros guías. Sus grandes sueños no pueden romperse contra nuestras barreras. Quieren crecer junto con los demás, sin obstáculos ni exclusiones. Merecen una vida integrada y libre”. Por ellos "hay que tomar decisiones valientes, por su dignidad, por su educación, para que puedan crecer bien arraigados en sus orígenes pero al mismo tiempo sin que queden excluidos de cualquier posibilidad”.
El Papa Francisco recomendaba que no escuchen a los que "hablan de sueños", pero "venden ilusiones". “Cada uno de nosotros es único y está en el mundo para sentirse amado en su singularidad y para amar a los demás como nadie puede hacerlo en su lugar. Nadie vive sentado en el banco para ser el suplente de otro. No, cada uno es único a los ojos de Dios. Y no se dejen homologar; no estamos hechos en serie, somos únicos y libres, y estamos en el mundo para vivir una historia de amor con Dios, para vivir la audacia de abrazar elecciones fuertes, para aventurarnos en el maravilloso riesgo de amar”. “No banalicemos el amor porque el amor no es solo emoción y sentimiento, en todo caso, ese es el comienzo. El amor no es tenerlo todo y de inmediato, no responde a la lógica de los descartables. El amor es fidelidad, don, responsabilidad. Hoy la verdadera originalidad, la verdadera revolución, es rebelarse contra la cultura de lo provisorio, es ir más allá del instinto y más allá del instante, es amar para toda la vida y con todo lo que uno es”.

viernes, 19 de enero de 2024

El hombre tiene raíces y alas

Los hombres tienen raíces, pero no son como los árboles. Platón dice que también tienen alas, lo que significa la posibilidad de trascender el lugar y el tiempo a fin de pensar lo que puede valer para todos y, quizás, para siempre. Este poder de trascendencia explica la fuerza de los ideales, que nos arrancan de las servidumbres establecidas. 
Dice el filósofo Henri Pena-Ruíz que “es bien conocido que la pura y simple proclamación del ideal puede enmascarar una actitud hipócrita si con ello se pretende ahorrar la reflexión sobre las condiciones que lo hacen accesible. Hay quien pretende que un obrero es libre de firmar o no un contrato de trabajo. Pero en esta libertad manifiestan todo su peso las necesidades de la vida, que probablemente no le dejan más opción. La firma toma entonces la apariencia de un acto libre, aunque en realidad está totalmente determinado.............En Francia, como en muchos países, se tiene dificultades de integración.¿Cómo integrar? La laicidad responde que basando la ley común únicamente en lo que interesa a todos y dejando fuera todo particularismo por esencia excluyente. La justicia social es la condición concreta de tal exigencia. Si no existe, la tentación del encierro comunitarista es grande para el que se siente socialmente excluido. La exigencia laica no debe ser abandonada para compensar a los que viven en tal situación. Explotar a los inmigrantes y darles como sustitutivo discursos de imanes consagrados en el espacio publico, y quizás en la escuela, es una grave y peligrosa confusión de los planos”.


viernes, 5 de enero de 2024

La mezcla racial y la integración económica y cultural

Puedes visitar Starbucks en Shanghai, pero Starbucks no es todo Shanghai, ni Shanghai es toda China. El mundo todavía tiene que recorrer un largo trecho antes de que pueda considerársele verdaderamente globalizado, si con esta palabra queremos decir lo mismo en todos lados. El biólogo Edward O. Wilson, escribe que dentro de doce generaciones, aproximadamente, todos los seres humanos seremos iguales, en el sentido de que tanto en Londres como en Shanghai, en Moscú o en Lagos, se encontrará la misma mezcla racial. A medida que este proceso de mezcla racial se acelera, “muchas más combinaciones de color de piel, rasgos faciales, talentos y otras características influenciadas por los genes están surgiendo ahora”. Cada vez se parecerán más unos a otros, en todo el mundo; por otro lado, en algún lugar único, mostrarán una enorme diversidad y nuevas mezclas apasionantes, como podrá corroborar toda persona que disfrute el famoso tibbs etíope en Washington D. C., el sashimi japonés en Amberes o los curries de Bangladesh en Londres. Al igual que la mezcla racial, la integración económica y cultural llevará mucho tiempo. Además, continuamente llegan nuevas ideas y tecnologías. La globalización nunca homogeneizará lo que tenemos; no mientras nuevas ideas estén siempre apareciendo y añadiendo ingredientes nuevos a la lenta batidora de la integración económica. Aquellos que temen a una terrible uniformidad global deben recordar que las nuevas ideas, bienvenidas o no, siempre surgirán más rápido de lo que pueden ser mezcladas,escribe el economista y columnista británico Tim Harford.

domingo, 30 de julio de 2023

Barrios de Paris convertidos en el símbolo de la marginación social y cultural

Francia abrió las puertas a la inmigración de sus excolonias, pero no se ocupó en garantizar la integración de esos millones de personas que llegaban a la metrópoli para paliar el déficit de mano de obra existente, desde fines de los años 50. Por entonces, la industria necesitaba imperiosamente mano de obra y cuanto más barata, mejor. Africanos, magrebíes, asiáticos, haitianos y ciudadanos de los territorios de ultramar franceses se fueron agolpando para poblar el extrarradio de las grandes ciudades francesas. Siempre al otro lado de los respectivos cordones periféricos. Como para no tener que mezclarse con los autóctonos. Allí fueron pariendo hijos y acunando nietos (todos ellos nacidos en suelo francés con igualdad de derechos), profesando sus credos y expandiendo su cultura. En los papeles, todo se enmarcaba en la corrección política. Pero en la óptica social de los francos, todo eso se iba distorsionando lo suficiente.Esa corriente, que se desarrolló con esfuerzo, ingresó en declive a fines de los años 70, cuando la oferta de empleo comenzó a menguar y se iban incrementando los niveles de pobreza en ese sector. El sociólogo Cyprien Avenel asegura que desde la década del 80 los barrios se han convertido en el símbolo mismo de la marginación social y cultural.“Ellos concentran la mayoría de los problemas sociales: desempleo, delincuencia, disturbios, economía sumergida, fracaso escolar, inmigración, exclusión, gueto”.Otra opinión, pero desde la visión de los propios «jeunes des cités», la aporta el sociólogo y experto en barrios difíciles Fabien Troung: “En cualquier entrevista de campo, los jóvenes nos dicen que a ellos la policía los examina por lo que son y no por lo que están haciendo. Experiencias, estas que suelen dejar marcas muy profundas”. ¿Y qué son? Franceses. Aunque la mirada oficial, en los hechos, parece no querer admitirlo. Y allí radica la raíz del conflicto.

El escenario presente parece el apropiado, como pocas veces antes, para que Marine Le Pen, cumpla su sueño y el de su padre. ¿La izquierda? Bien, gracias, sumida en una crisis de identidad y una confusión de época.
La economía no soporta semejante carga social. La demostración más palpable de ello fue la conflictiva reforma jubilatoria.Y si algún condimento le faltaba a esta crisis, casi a la medida de Le Pen y sus aspiraciones, es la bronca que crece en esos barrios contra todo lo que huela a política o a autoridad. 
Una problemática compleja, sin duda, de difícil solución en el mediano plazo y a la que el resto de Europa observa expectante. Esas protestas tuvieron sus respectivas réplicas  en Lausanne (Suiza) y en Bruselas (Bélgica), mientras que el resto de los países vecinos no ocultan su inquietud ante la posibilidad de que se siga propagando fronteras afuera.
Referencia:La revuelta de les enfants de la patrie, escrito por José Valdes


domingo, 25 de septiembre de 2022

La Iglesia Católica realiza una inconmensurable labor en la atención a las víctimas de la trata de personas

El Gobierno ha cifrado en torno a las 45.000 el número de mujeres y niñas que se encuentran en situación de prostitución en España, de las que entre el 90% y el 95% son víctimas de trata.


La Iglesia Católica Española realiza una inconmensurable labor en la atención a mujeres, víctimas de la trata de personas, que por lo general acaban en el terrible negocio de la prostitución en nuestro país.Según la nota emitida por la Conferencia Episcopal Española, la Iglesia católica se ocupa de la situación de unas 24.000 mujeres en los más de 120 centros destinados a combatir situaciones de especial dificultad.En estos centros trabajan con mujeres para que salgan del mundo de la prostitución y tienen como objetivo buscar su dignidad, integración, protección y promoción.

martes, 22 de marzo de 2022

España entendió la inmigración como si los acogiese el Estado del bienestar y no el país


La forma de entender la ciudadanía también determina cuestiones como la integración de los inmigrantes. En el caso de España, prevalecieron criterios según los cuales el que acogía a sus nuevos habitantes no era el país, sino el Estado del bienestar. Se trata, pues, de una experiencia radicalmente distinta a la de los españoles que emigraron a América hace décadas, y que una vez allí se incorporaban a la nación haciéndose a los preceptos sociales y legales por los que podían participar de ella. Cuando por el contrario son las políticas sociales el vínculo primario con aquellos que llegan, no solo la sociedad receptora sufre las consecuencias de un equilibrio frágil; también el inmigrante, siempre expuesto a que los ojos se vuelvan hacia él en cuanto sobrevenga el tiempo de las vacas flacas y la economía aconseje soltar lastre, escribe Xavier Reyes Matheus.



domingo, 29 de enero de 2017

Europa se está muriendo porque ha pasado a ser moralmente incompetente.

Bret Stephens
El periodista Bret Stephens escribía en un artículo en el Wall Street Journal’s en donde decía que Europa se está muriendo porque ha pasado a ser moralmente incompetente. No es que Europa no defienda nada; es que Europa defiende cosas triviales y lo hace superficialmente.

¿Qué es Europa? Es Grecia y no Persia; Roma y no Cartago; el cristianismo y no el califato. Estas distinciones son fundamentales. Decir que Europa es una civilización aparte no significa decir que es mejor o peor. Es sencillamente decir que esto somos nosotros y eso sois vosotros.
Turquia ostenta cifras record de periodistas encarcelados.
Bret Stephens escribe que hay 75 millones de turcos, cuya renta per capita no llega al nivel de la de los panameños. El país está dirigido por un islamista electo con una vena autocrática, niega el genocidio armenio, ostenta cifras récord en número de periodistas encarcelados y organiza juicios farsa al estilo soviético contra sus opositores políticos.

¿Pueden las tradiciones políticas liberales de Europa, su legado religioso y cultural, sobrevivir durante mucho tiempo a una llegada masiva de emigrantes musulmanes, del orden de decenas de millones de personas? No, contesta Bret Stephens,no dada la frecuente e infeliz experiencia de Europa con una gran parte de su población musulmana. No, cuando tienen grupos de emigrantes que rechazan la integración y países de acogida que sólo plantean vacilantes exigencias cívicas.
Civilización europea.

Europa no puede ser Europa si no es verdadera con su herencia principal, a saber: el matrimonio entre razón y revelación que produjo una civilización de gran maestría tecnológica regulada por la decencia humana.

“Es encomiable que Occidente intente ser más abierto, más comprensivo hacia los valores de los otros, pero ha perdido su capacidad de autoestima”, observó un importante teólogo alemán hace una década. “Todo lo que ve de su historia es lo despreciable y destructivo; ya no es capaz de percibir lo que en ella hay de grande y puro. Lo que Europa necesita es aceptarse de nuevo a sí misma, una aceptación que sea crítica y humilde si realmente desea sobrevivir”.Este teólogo era Joseph Ratzinger.



Europa no puede ser Europa si no es verdadera con su herencia principal, a saber: el matrimonio entre razón y revelación