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jueves, 23 de julio de 2026

Las motivaciones de los seres humanos tienen gran importancia para la historia

Tucídides apuntó que el miedo (phobos), el interés personal (kerdos) y el honor (óoxa) motivan a la naturaleza humana.La naturaleza humana (con el miedo, el interés personal y el honor) contribuye, según Tucídides, a la existencia de un mundo donde los conflictos y las coacciones son constantes. Desde los griegos y chinos antiguos, hasta José Ortega y Gasset y su contemporáneo francés Raymond Aron, a mediados del siglo XX, creían que la guerra era inherente a la división de la humanidad, en Estados y otras agrupaciones humanas. De hecho, la soberanía y las alianzas casi nunca se dan en un vacío, sino que surgen a partir de las diferencias y disputas de unos con otros.
Los devotos de la globalización de hoy, escribe Aquilino Cayuela, hacen hincapié en lo que une a la humanidad, pero sólo según ciertos parámetros morales de tolerancia y aceptación de un determinado progresismo; o en la creencia de que una nación democrática significa necesariamente que su política exterior va a resultar mejor y más beneficiosa que la de sistemas autoritarios.La imposición globalista presupone una cierta “religión oficial progresista” basada en la imposición legal de ciertas ideologías multicolor: generismo; LGTB…, neofeminismo; medio-ambientalismo, etc. En definitiva, el colorín utópico recogido en la agenda 2030. Un fantasma, a todo esto, que nos cuesta muchísimo dinero de mantener para que ciertos ineptos de la escena política, nacional e internacional vivan a cuerpo de rey.
Para los realistas la democracia y moralidad no son sinónimos. Máxime una democracia corrompida con “posverdad” y “conglomerados ideológicos” que se autodenominan “progresismo”, dice Cayuela.
Isaiah Berlin les reprochaba, en su discurso La inevitabilidad histórica, que es inmoral contemplar a las naciones y las civilizaciones “como entes más concretos que los individuos que las constituyen”, y que consideren algunas abstracciones como la “tradición o la historia” en abstracto “más juiciosas que nosotros mismos”. Berlin, en respuesta, defiende que el individuo y su responsabilidad moral son primordiales y, por lo tanto, nadie puede atribuir la responsabilidad de gran parte de sus acciones o su destino a factores abstractos como el entorno o la cultura. Las motivaciones de los seres humanos tienen gran importancia para la historia; no se trata de falsas ilusiones que puedan justificarse aludiendo a fuerzas mayores.

jueves, 12 de marzo de 2026

Nos acercamos peligrosamente a un pastiche cultural

Llegó la globalización, escribe Gabriela Bustelo, esa abrumadora interconexión planetaria que empezó en 1492, cuando Cristóbal Colón descubrió el continente americano, inaugurando la Edad Moderna. Y que culminaron Steve Jobs y Bill Gates, con el teléfono inteligente y el ordenador personal, capaces de acoplar en tiempo real a 8.000 millones de personas. Esa pequeña computadora portátil, el teléfono inteligente que Steve Jobs presentó al mundo en 2007, cinco años antes de morir, es hoy un artefacto cotidiano que parece que siempre estuvo ahí, cuando de hecho es el tótem tecnológico, informativo y cultural de la era ciber. Resulta prácticamente imposible conjeturar nuestros tiempos sin internet, ni móviles, ni redes sociales. Pero viniendo del siglo del modernismo literario, el diálogo interior, la narración fragmentada y la autoficción, del siglo de Freud, Picasso, Foucault, Wittgenstein, Curie, Beauvoir, cabe preguntarse, ¿cuál es la situación de la cultura? 

En 2014 el periodista estadounidense Carl Taro Greenfeld publicaba en el New York Times que “nunca como en el siglo XXI ha sido tan simple aparentar saber tanto sin saber realmente nada”, cosa que relacionaba con el modelo de interacción frenética de las redes sociales, que obliga a demostrar las veinticuatro horas al día que no se es analfabeto. “Nos acercamos peligrosamente a un pastiche cultural que en realidad es un nuevo modelo de incultura”, avisaba el periodista antes de confesarse un impostor cultural que también ha sucumbido al maleficio de alardear de conocimientos en las redes.
Esta perspectiva arrolladora llevaría a plantear que nos hallemos ante una transmutación de la noción occidental de cultura. De hecho, la era cíber en tanto que democracia digital permite a los siete millones de dueños de un teléfono inteligente decidir qué consideran cultura y en qué formato quieren recibirla. En este proceso de autoculturización, la labor del prescriptor cultural clásico, el adorado intelectual del siglo XX, sería innecesaria o sustituible por la de una estrella mediática con pódcast en YouTube. A juzgar por estos nuevos parámetros, la cultura posterior a la revolución informática no va a ser la que ha sido hasta ahora.

miércoles, 4 de marzo de 2026

Vivimos en la globalización de la superficialidad

“Vivimos en la globalización de la superficialidad, descuidando la interioridad y la profundidad. Si vivimos nuestra vida en la epidermis de las redes sociales, la emoción termina ahogando la razón y nuestra vida se convierte en una montaña rusa de sentimientos. Las redes sociales van imponiendo su óptica tiránica del derecho de todos a opinar de todo, olvidando el deber de informarse bien y observar unos criterios éticos mínimos. El “vale todo” genera una violencia de palabras y de gestos sin precedentes.  En las redes sociales, el insensato no piensa, pero difunde sus ideas.  Controlar, e incluso evitar a veces por salud, las redes sociales, dejar voluntariamente el móvil sin batería, nos llevan a mirar más hacia la propia intimidad, a custodiarla como algo precioso, que no puedo colgar, sin pudor, a la intemperie. Quien muestra la fachada de su casa, disimula la inhabitabilidad de su interior. Sin embargo, este mundo superficial es paradójicamente un mundo sediento de interioridad y sentido.”
“Una vida frenética que me hace pasar sobre las personas sin contemplar su rostro, sólo viendo su perfil y una vida hermética, encerrada en mi yo y construyendo una montaña con una mota de polvo. Contra la frenética y la hermética, la vacuna es simplemente la normalidad de una vida interior rica y bien protegida. Ante los problemas, es sabia idea distanciarnos de ellos para tomar perspectiva; hay que distanciarse hasta del propio cansancio, que a veces es un síntoma de rutina y mediocridad.  Santa Teresa,  sintetiza su conversión, después de veinte años de convento en esta frase, “tenía el alma cansada y se volvió apasionada”.”
“Reiniciar nuestra vida es apasionarnos de nuevo, despertar los sueños, sin necesidad de volar por las nubes. Soñar una vida mejor, aceptando lo irremediable;  soñar un matrimonio más enriquecedor, superando la rutina;  soñar un círculo íntimo de amigos, más allá del grupo de WhatsApp; soñar que vienen los Reyes Magos . No dejes de soñar… ¡habrás muerto!”, escribe Alfonso Crespo, filósofo.

domingo, 9 de noviembre de 2025

Los Estados Unidos de América no es imperial, es hegemónica


Los norteamericanos no quieren construir el Imperio romano, los ciudadanos del medio Oeste apenas se interesan por el mundo exterior. Los Estados Unidos de América no es imperial; es hegemónica. Hay que subrayar que la moda del término “globalización” coincide con la desaparición de la URSS. Antes de 1989, cuando la URSS existía, nadie hablaba de la globalización. La globalización no es más que un eufemismo para designar a la hegemonía americana. Esta hegemonía es militar y cultural. Existen facultades en Francia en las que se imparten las clases en inglés. Es verdad que hay que aprender bien el inglés (esta nueva koiné), pero cuando un pueblo cesa de dispensar la enseñanza en su propia lengua, desaparece. Esta hegemonía también es económica. La Unión Europea se muestra aquí como un instrumento con doble efecto. Un efecto positivo en el terreno económico, por el que llega a plantear una eficaz oposición a las pretensiones de las empresas americanas (no hay verdaderas multinacionales. Por más que una empresa se extienda por el mundo, conserva una nacionalidad principal). Un efecto negativo en el terreno cultural o político, puesto que no es más que una correa de transmisión de las voluntades americanas. El uso agresivo de la lengua inglesa y el servilismo de la mayoría de los países de la Unión Europea, lo demuestran suficientemente.


viernes, 7 de marzo de 2025

La economía patriótica va a empobrecer el mundo

La globalización económica que comenzó tras la caída del régimen soviético tuvo tres efectos significativos. El primero fue el aumento de la desigualdad entre el mundo desarrollado y el resto. Pero que los ricos fueran más ricos no implicó que los pobres fueran más pobres. El segundo efecto de la apertura del comercio mundial supuso que más de mil millones de personas salieran de la pobreza extrema, con China e India como paises más beneficiados, pero también otros en America latina, como Perú y Colombia. El tercer efecto fue la contención generalizada de la inflación, ya que la fabricación se podía llevar a las zonas con menor coste de producción y eso se repercutía en los precios finales de los productos y servicios. 
La desglobalización traerá unas consecuencias opuestas. Disminución de la desigualdad, aumento de la pobreza y una subida de la inflación. Los paises más beneficiados del anterior proceso, como China, serían los principales perjudicados. Pero hay un grave inconveniente, como China es ahora la segunda potencia económica mundial y posee un enorme poder militar, una desestabilización social del país podría tener consecuencias funestas en todo el mundo.
The Economist considera que “la economía patriótica” va a empobrecer el mundo. “Las políticas industriales nacionales y el proteccionismo pueden poner en peligro el comercio mundial sin hacer más seguras las economías occidentales”.

viernes, 8 de noviembre de 2024

La frustración de las élites progresistas frente al desaire de las urnas

Alejo Schapire (Buenos Aires, 1973), periodista especializado en cultura y política exterior, escribe en La traición progresista que en su día “el sorpresivo triunfo de Trump fue precedido por la victoria, tampoco anticipada, del Brexit, la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Una vez más, los medios conducidos y localizados en los centros urbanos que se habían beneficiado con la globalización se veían sorprendidos por una opinión de la periferia recelosa del mundo sin fronteras que le proponían, infrarrepresentada en la prensa. “No conozco a nadie que haya votado por el Brexit”, decían sorprendidos los periodistas londinenses. Por la misma época, la falsa representación de la unanimidad era desmentida en Colombia, con la victoria del No en el referéndum sobre los acuerdos de paz del presidente Juan Manuel Santos con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). No importa, hagamos como si no se hubiesen pronunciado, se dijo el entonces presidente Juan Manuel Santos, y lo firmó igual. El resultado fue que le siguió una campaña presidencial donde la frustración por el mandato de las urnas traicionado se volcó al candidato de la derecha dura uribista encarnada por Iván Duque, que había prometido modificar el acuerdo firmado a espaldas de la voluntad popular.” 
“La frustración de las élites progresistas frente al desaire de las urnas no produjo un autoexamen sincero del modo de producción de la información, sino que está conduciendo a un cuestionamiento mismo del sistema representativo. Si el pueblo vota “mal”, incluso cuando se le explica cómo votar “bien”, tal vez habría que restringir el sufragio sólo a los que piensan adecuadamente. Si votaron a favor del Brexit, no sabían lo que hacían los muy tontos, hagamos que voten de nuevo hasta que lo hagan bien, o si no, digamos que hacemos el Brexit sin que este en realidad se materialice.”


sábado, 23 de marzo de 2024

La hipótesis del mundo vacío

Cuando miremos a 2023 y comprendamos que ese fue el primer año en que la humanidad no llegó a la tasa de reemplazo, la constatación de que el declive era imparable. El economista Jesús Fernández-Villaverde explica que cuando hablamos de fertilidad, natalidad e inviernos demográficos: que la tasa de reemplazo solo es 2,1 en economías avanzadas con un alta esperanza de vida.En el resto del mundo, sea por unas causas u otras, la tasa puede ser significativamente más alta. Por ejemplo, como señalaba Fernández-Villaverde, en China (donde los abortos selectivos siguen provocando que nazcan más niños que niñas) la tasa estaría en el 2,19, mientras que en países con una alta mortalidad femenina el reemplazo puede escalar hasta 2,6. En suma, teniendo todo esto en cuenta, el economista de la Universidad de Pensilvania cree que la tasa de reemplazo para la humanidad está en torno al 2,2. El problema es que, según las cuentas de Fernández-Villaverde ahora mismo es muy improbable que el mundo esté por encima del 2,2.
El ritmo anual con el que crece la población de la Tierra no ha dejado de hacerse más lento desde 1950. Este escenario es algo que veíamos llegar. De hecho, cada vez son más demógrafos los que señalan que las estimaciones de la ONU con las que arrancaba esta pieza están sesgadas. "La población mundial nunca llegará a los nueve mil millones de  personas. Alcanzará un máximo de 8 mil millones en 2040, y luego disminuirá”, explicaba en 2019 en The Guardian Jørgen Randers, un demógrafo noruego conocido por sus trabajos sobre superpoblación. Y su opinión parece cada vez más generalizada.
En 2019, el periodista canadiense John Ibbitson y el politólogo Darrell Bricker sacaron un libro llamado ‘Empty Planet’, en el que trataban de analizar qué hacía que las personas estuvieran dejando de tener hijos. Y se dieron cuenta de que la globalización, con su urbanización, sus dinámicas sociales de trabajo y sus exigencias familiares, estaba cambiando hasta los deseos y la mentalidad de la gente. A la pregunta “¿Cuántos hijos quieres tener?”, la respuesta tiende a converger en torno a los dos. Da igual donde la hagas.La tasa de nacimientos en los países nórdicos (los campeones absolutos en políticas de conciliación y apoyo familiar) se estaban derrumbando. Está claro que "no es suficiente", señalaba la demógrafa finesa Anna Rotkirch en el Finantial Times. ¿Pero qué lo es? Porque nos estamos quedando sin ideas.

miércoles, 31 de enero de 2024

El papel de las empresas

A partir de principios del siglo XX la producción deja de ser la única preocupación de las sociedades. El crecimiento de las empresas había sido tal que, por primera vez en la historia, se plasma la necesidad de diferenciar entre las figuras del empresario y la de los dueños del capital. En este contexto, la empresa deja de ser exclusivamente una unidad de producción para convertirse en una unidad financiera y de decisión. El capital financiero surge de la necesidad de encontrar nuevas fuentes de financiación, ya que las empresas necesitaban un mayor volumen de capital para incorporar las innovaciones tecnológicas y para lograr la concentración del mercado en manos de grandes cárteles, trusts y holdings empresariales. Las necesidades de capital trajeron consigo el desarrollo del crédito bancario. Además, para conseguir los grandes capitales que las empresas necesitaban para poder ser viables, las personas se agrupaban, naciendo las Sociedades Anónimas.
En la actualidad, el papel de las empresas se ha vuelto mucho más complejo debido a fenómenos como la globalización o al avance incesante de las nuevas tecnologías de la información y del conocimiento. En la empresa de hoy en día, y principalmente en las de gran tamaño, las figuras del empresario y del dueño del capital están claramente definidas. La empresa actual integra un conjunto de factores de producción (recursos naturales, personas y capital), que han de ser organizados por el empresario y dirigidos para la obtención de unos objetivos empresariales, como asegurarse la obtención de un beneficio, pero sin olvidar su responsabilidad social con el entorno que la rodea y condiciona su actividad. se ha vuelto mucho más complejo debido a fenómenos como la globalización o al avance incesante de las nuevas tecnologías de la información y del conocimiento.

jueves, 11 de enero de 2024

Las ideas democráticas de Occidente no son compartidas por otras civilizaciones

Según Huntington, las ideas democráticas de Occidente no son compartidas por otras civilizaciones. Lo que para Occidente es un progreso para ellos es una desnaturalización. Es clara la oposición radical de la civilización islámica a Occidente. También la Sínica, en este caso revestida más del carácter de hegemonía económica que de férrea resistencia cultural. Las rivalidades entre los bloques, dice Huntingto, no está determinada por ideologías, sino por las culturas.
El fundamentalismo islámico es mucho más antiguo de lo que se cree. La wahabita, surgida en Arabia a fines del siglo XVIII, considera que la única concepción posible para las formas de convivencia humana es la religiosa. Concibe que política y religión son una misma cosa, y por lo tanto el poder político debe estar sometido al poder religioso. Por lo tanto no cabe promulgar leyes civiles. Para Wahab la yihad ha de tener una actitud ofensiva, como es la de difundir esa causa con la espada. El martirio no solo se debe padecer por defender, sino si es preciso por propagar y por un sentimiento de hostilidad radical hacia los infieles, puesto que la existencia de los infieles pone en peligro al Islam. Arabia Saudita es un pais fundamentalista en el sentido de que no permite el ejercicio de otra religión que la musulmana, o que una persona que porta símbolos cristianos corre el peligro de ir a la cárcel, pero los monarcas saudíes procuran mantener buenas relaciones con Occidente.
Actualmente se considera el fundamentalismo islámico como una actitud ofensiva de elementos radicales que temen que el mundo árabe pierda su identidad como consecuencia de la globalización. Para Huntington no es casualidad que en el mundo musulmán haya nacido el movimiento llamado “lucha de civilizaciones”. Puede considerarse que en virtud de la integración entre lo político y lo religioso, algo que no existe en otras culturas, un musulmán tolerante, pueda ser en un momento dado “un fundamentalista en potencia”. El fundamentalismo islámico no razona, no evalúa, no dialoga. De aquí que resulte difícil para Occidente acostumbrado al respeto y la tolerancia, encontrar un medio para evitar sus peligros o convencer a sus miembros.

viernes, 5 de enero de 2024

La mezcla racial y la integración económica y cultural

Puedes visitar Starbucks en Shanghai, pero Starbucks no es todo Shanghai, ni Shanghai es toda China. El mundo todavía tiene que recorrer un largo trecho antes de que pueda considerársele verdaderamente globalizado, si con esta palabra queremos decir lo mismo en todos lados. El biólogo Edward O. Wilson, escribe que dentro de doce generaciones, aproximadamente, todos los seres humanos seremos iguales, en el sentido de que tanto en Londres como en Shanghai, en Moscú o en Lagos, se encontrará la misma mezcla racial. A medida que este proceso de mezcla racial se acelera, “muchas más combinaciones de color de piel, rasgos faciales, talentos y otras características influenciadas por los genes están surgiendo ahora”. Cada vez se parecerán más unos a otros, en todo el mundo; por otro lado, en algún lugar único, mostrarán una enorme diversidad y nuevas mezclas apasionantes, como podrá corroborar toda persona que disfrute el famoso tibbs etíope en Washington D. C., el sashimi japonés en Amberes o los curries de Bangladesh en Londres. Al igual que la mezcla racial, la integración económica y cultural llevará mucho tiempo. Además, continuamente llegan nuevas ideas y tecnologías. La globalización nunca homogeneizará lo que tenemos; no mientras nuevas ideas estén siempre apareciendo y añadiendo ingredientes nuevos a la lenta batidora de la integración económica. Aquellos que temen a una terrible uniformidad global deben recordar que las nuevas ideas, bienvenidas o no, siempre surgirán más rápido de lo que pueden ser mezcladas,escribe el economista y columnista británico Tim Harford.

viernes, 22 de diciembre de 2023

El fin del crecimiento nos situaría en un juego de suma negativa, porque todos seríamos más pobres

Hans-Jörg Naumer, director global de análisis temático y mercados de capitales de Allianz Global Investors, cuenta en Libre Mercado que “la idea del "decrecimiento" ha cobrado fuerza en Alemania y se empieza a escuchar mucho en otros países, pero su mensaje central esencialmente neomalthusiano que el planeta tiene unos recursos finitos, de modo que, o paramos la actividad económica, o nos extinguimos… Es una filosofía simplista, porque solamente concibe una forma de revertir el aumento de las emisiones de carbono, frenando por completo la producción.Siempre tenemos que intentar vivir de una forma sostenible, es decir, tomando en cuenta cuestiones medioambientales relevantes. Sin embargo, ¿quién se puede permitir algo como el "decrecimiento"? Puede que en algunos países ricos haya una minoría que defiende esto, pero ¿y el resto de la gente, están de acuerdo con que se desplome su nivel de vida? ¿Y qué hay de muchos otros países que ni siquiera son lo suficientemente desarrollados como para que algunos planteen este tipo de absurdos?”

“El fin del crecimiento nos situaría en un juego de suma negativa, porque todos seríamos más pobres. En Occidente vemos que el PIB per cápita de los hogares llega a ser cuatro veces mayor que en los países emergentes y seis veces más altos que en las naciones pobres. En la práctica, un programa de "redistribución" de este corte significa que en Alemania o en España tengamos que vivir con una renta de 10.000 o 15.000 euros al año. Además, este tipo de planteamiento no toma en cuenta la reacción de los productores, que sin duda dejarían de actuar si les van a arrancar el fruto de su trabajo de forma tan pronunciada….En los últimos años hemos vivido un problema importante en lo tocante a la libertad económica. Por ejemplo, si nos referimos a la globalización, que ha hecho mucho para favorecer el libre comercio y los intercambios a nivel mundial, estamos viendo que cada vez se habla más abiertamente de que vamos camino a una cierta "desglobalización". Se habla también de "friendshipping", un término que alude a que deberíamos concentrar nuestros acuerdos y lazos comerciales en bloques de países afines en clave política, social o cultural.En Estados Unidos, por poner un ejemplo concreto, las medidas para lidiar con la inflación o lidiar con las cuestiones climáticas se concentran en un amplio programa de subsidios. Ese no es el camino. Peor aún, en Europa a menudo se responde a ese tipo de agenda con medidas similares, de modo que terminamos con más subsidios allí y también aquí. Todo eso son distorsiones que, en efecto, resultan contraproducentes.” 



jueves, 21 de septiembre de 2023

La historia nos enseña que las democracias pueden caer

Las democracias europeas cayeron en el autoritarismo de derechas y el fascismo durante las décadas de 1920 y 1930. La Unión Soviética comunista, fundada en 1922, extendió su modelo a Europa en la década de 1940. La historia europea del siglo XX nos enseña que las sociedades pueden quebrarse, las democracias pueden caer, la ética puede venirse abajo, y un hombre cualquiera puede acabar plantado al borde de una fosa de la muerte con una pistola en la mano.Tanto el fascismo como el comunismo fueron reacciones a la globalización, a las desigualdades, y a la aparente impotencia de las democracias para afrontarlas.



lunes, 11 de septiembre de 2023

En 1989, el mundo pasó por el mayor cambio


Para Robert Toru Kiyosaki,fundador, consejero delegado y accionista mayoritario de Cashflow Technologies, “en 1989, el mundo pasó quizá por el mayor cambio en la historia. En ese año, el muro de Berlín cayó e internet subió. En 1989, terminó la Guerra Fría y la globalización empezó a despegar. El mundo pasó de los muros a la red, de división a integración. En su bestseller, The World is Flat, Thomas Friedman afirma que cuando el muro cayó y la red subió, el mundo pasó a manos de un superpoder (Estados Unidos), supermercados globales y súperindividuos. Por desgracia, uno de esos súperindividuos es Osama Bin Landen. Thomas Friedman: Osama Bin Laden declaró la guerra a Estados Unidos a finales de la década de los noventa. Tras organizar el bombardeo de dos embajadas norteamericanas en África, la Fuerza Aérea de Estados Unidos se desquitó realizando un ataque con misiles de crucero a sus bases en Afganistán, como si él fuera otro Estado-nación. Un día de 1998, Estados Unidos disparó 75 misiles de crucero, con valor de un millón de dólares cada uno, a una persona. Ésa fue la primera batalla de la historia entre una superpotencia y un hombre enojado, superfacultado de poder. El 11 de septiembre fue simplemente la segunda batalla. Pronto habrá nuevos superempresarios cuya riqueza empequeñecerá la riqueza de los empresarios de la actualidad. En la década de los ochenta, Bill Gates y Michael Dell eran jóvenes empresarios multimillonarios en pleno apogeo. Hoy, los nuevos jóvenes empresarios multimillonarios en pleno apogeo son Serge Brin y Larry Page, fundadores de Google. Los siguientes súperempresarios no serán de Estados Unidos. ¿Por qué? Una vez más la respuesta es que los muros se convirtieron en redes”.


lunes, 29 de mayo de 2023

El extraordinario aumento de estudiantes de India y China en universidades norteamericanas y europeas

Los directivos del Instituto de Educación Internacional (IEI) en Nueva York opinan que el extraordinario aumento de estudiantes de India y China, responde en gran medida por el auge de la inversión en educación de parte de las familias asiáticas. Allan E. Goodman, el presidente del IEI, una organización no gubernamental que promueve mayores intercambios estudiantiles internacionales, opina que “la globalización está creando una clase media muy grande en India y China, y de personas que valoran mucho la educación. La gente allí está dispuesta a hacer un gran esfuerzo financiero para invertir en la educación de sus hijos”. Según Goodman, sólo el 2,5 por ciento de los estudiantes universitarios extranjeros en los Estados Unidos tienen becas de sus respectivos gobiernos o universidades, y los estudiantes asiáticos no son la excepción a la regla. Los asiáticos están creando una clase política y empresarial más globalizada que les dará grandes ventajas en el mundo de los negocios, las ciencias y la tecnología. Si el consenso entre los académicos de todo el mundo es que los Estados Unidos y Europa tienen las mejores universidades, como lo dicen los rankings de The Times de Londres y la Universidad de Shanghai, no hay que ser un futurólogo para sospechar que, en la era de la economía del conocimiento, quienes se gradúen allí saldrán mejor preparados y tendrán mejores conexiones personales y culturales con los países industrializados.

jueves, 16 de marzo de 2023

Estilosos y listos

Allí donde antes vivían familias con aspiraciones, pero no especialmente pudientes, ahora se han mudado jóvenes urbanos profesionales procedentes del mundo de las finanzas, de la moda, del arte, de las consultorías o de internet. En el mundo uno encuentra por todas partes a estos tipos estilosos y listos que, a base de vehículos de tracción en las cuatro ruedas, de bicicletas de montaña, de slow food  exhiben cómo hay que tomar lo que los nuevos tiempos ofrecen, preocupándose poco de quienes se han quedado atrás. A aquellos que conciben la crisis como una oportunidad y que aprovechan sin remordimientos de conciencia las oportunidades que ofrece el hundimiento estructural Ralf Dahrendorf los ha llamado la nueva clase global de las tres c, de competencias, contactos y conceptos. Se sienten más en casa en los “espacios prioritarios” de los aeropuertos internacionales que en cualquier patria, hablan inglés tan bien como si fuera su idioma materno y, a pesar de las depresiones cuando llega la noche, frente al minibar de su cuarto de hotel no reconocen ninguna alternativa a la globalización de la economía, el derecho, la política y el deporte. Desde luego que también se los encuentra como creadores de tiendas de internet, como socios de firmas jurídicas o como fundadores de agencias de mercadotecnia.

martes, 19 de octubre de 2021

Uno de los mayores mitos es creer que la innovación es invención

Dan Breznitz

Dan Breznitz es codirector del Laboratorio de Políticas de Innovación de la Universidad de Toronto. Para el académico la innovación, entendida como la creación de un gran invento tecnológico, tiene poco que ver con las verdaderas fuerzas innovadoras que mueven la economía global. En su libro "Innovación en lugares reales, estrategias para la prosperidad en un mundo implacable", aborda el tema de cómo crear una estrategia de innovación que beneficie a la mayor cantidad de personas.


“Uno de los mayores mitos es creer que la innovación es invención. La innovación no es invención. Ni siquiera se refiere a la creación de prototipos. La innovación es la actualización de ideas en todos los niveles de la producción de bienes y servicios. Incluye los cambios y las mejoras a una idea inicial, las distintas maneras de producción o la forma de vender un producto o un servicio. Estos procesos son muy importantes para el crecimiento económico y el bienestar de las personas.” En el largo plazo es mucho más importante entender la innovación como un proceso constante para mejorar algo, en vez de una invención en sí misma. El primer mito es creer que la innovación es algo deslumbrante. En realidad, la innovación no es algo que aparece en los periódicos. El segundo es creer que la innovación de primera etapa; es decir, cuando la start-up crea un producto nuevo, traerá prosperidad a la comunidad donde se encuentra la empresa, generando nuevas industrias y nuevos trabajos. Eso no es así. Como ahora la globalización ha fragmentado la innovación, lo único que ocurre en Silicon Valley, o en centros como ese, es que apenas se termina el diseño del producto, este es enviado a otra parte para su fabricación.Eso significa que todos los efectos secundarios positivos se trasladan a otro lugar. Si crearas un Silicon Valley en Bogotá, por ejemplo, los únicos empleos que generarías serían trabajos para los especialistas top en investigación y desarrollo, para los encargados de marketing y finanzas, y quizás un par de empleos para dos o tres chef de celebridades y masajistas.”


"Hay otros modelos que incluyen el crecimiento y la prosperidad de la comunidad local. He visto ideas que se desarrollan en Silicon Valley pero que se llevan a la práctica en lugares como Taiwán, Israel, Corea del Sur, Estados Unidos o China. O ideas que se desarrollan en Corea, como pantallas táctiles o memorias, y luego se fabrican en China.Otro ejemplo son las innovaciones en Taipei en el área de los semiconductores. Si yo soy de Guadalajara o Bogotá, en vez de preguntarme cuál es la mejor manera de innovar, me lo plantearía de otra manera. Me preguntaría: ¿cómo queremos que nuestra ciudad se vea en 10 o 15 años? Y me fijaría en cuál de las diferentes fases de innovación encajan nuestros planes. Lo primero es construir un mapa sobre qué significa ser innovador y exitoso. Definir a dónde quieres llegar, qué es lo mejor para tu ciudad o para tu región. Lo segundo es determinar cuáles son las fortalezas de tu comunidad y cuáles son las capacidades viables de desarrollar. En el fondo, lo más importante es plantearse por qué estamos haciendo esto."

Fuente: BBC


miércoles, 28 de julio de 2021

La globalización ha permitido que viva mejor un mayor número de habitantes


La conquista de la mayor parte de América por los españoles originó lo que Pierre Chaunu llama la economice monde. Un hecho que demuestra el alcance de la globalización es como en el siglo XIX la crisis de Baring, en que una quiebra de los ferrocarriles argentinos provocó en hundimiento de la bolsa de Viena. Pero realmente es después de la Segunda Guerra Mundial cuando aparece el gran fenómeno de la globalización de la economía. Se fundaron el Sistema Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio.



La globalización económica supone que capitales, bienes, servicios, producción, tecnología disponibles en una zona determinada del mundo pueden ponerse con facilidad a disposición de otra parte del mundo. Un hecho muy frecuente es la inversión de una empresa en un país distinto a aquel en que tiene su sede social. Así se han formado las grandes multinacionales. Respecto a la agricultura hay que destacar el hecho que en paises pobres, de escaso desarrollo, muchos agricultores producen café, cacao, plátanos, soja para venderlos a bajo precio en paises desarrollados, no produciendo los cultivos tradicionales que reclama su propia sociedad, dice el profesor José Luis Comellas.



El economista Gonzalo Anes considera que a pesar de las sombras y las miserias, la mundialización ha permitido que viva más y mejor un progresivo mayor número de habitantes en este planeta.

lunes, 8 de junio de 2020

La democracia es considerada por el Partido Comunista chino como un elemento tóxico



La democracia es considerada por el Partido Comunista chino como un elemento tóxico de Occidente, algo ajeno a la cultura china. En un intento por salvar la dictadura del partido único, Xi ha ordenado que en las universidades chinas no se estudie los valores occidentales. Incluso en los seminarios católicos se enseña la Doctrina Social de la Iglesia aplicando censura, eliminando las partes referidas a la dignidad humana, la familia, la sociedad civil, la subsidiariedad y la democracia. 

masacre de Tiananmen
Después de la masacre de Tiananmen, en los años ‘90, hubo varios intentos de fundar un partido democrático, pero sus miembros fueron arrestados y condenados a prisión. En este siglo, intelectuales y disidentes crearon la propuesta de la Carta´08. Entre ellos estuvo el Premio Nobel Liu Xiaobo que fue condenado a prisión y en donde se le dejó morir de cáncer. En estos meses de pandemia, y luego de los silencios y censuras del Partido Comunista con respecto a la difusión del virus, aparece nuevamente la necesidad de una democracia. Democracia reclamada por médicos, intelectuales, académicos y activistas de los derechos humanos. 

Xi Jinping
Xi Jinping proclama las bondades de la globalización económica, en la cual sin embargo se excluye el diálogo, y por tanto, el debate sobre la democracia y la dignidad humana. Pero si esto no sucede, entonces la globalización solo sirve para esclavizar al pueblo chino, que es exactamente lo que están haciendo Xi Jinping y el Partido Comunista chino, embriagándolo de nacionalismo, pero condenándolo a las cadenas de un desarrollo económico frenético y sin derechos, opinan observadores internacionales. 

miércoles, 3 de junio de 2020

Militarizar el espacio


Pentágono.

Si se examinan los estudios realizados en la era de Clinton sobre el dominio espacial (Mando espacial de Estados Unidos, Vision for 2020, febrero de 1997), se verá que según éstos en el futuro será necesario militarizar el espacio, porque los procesos económicos del mundo entero, es decir, la globalización, crean una división cada vez más profunda entre los que tienen y los que no tienen. Y los que “no tienen” tal vez lleguen a desarrollar armas nucleares y otros medios, así que “los que tienen” necesitarán nuevas armas para protegerse de los efectos previsibles de las medidas internacionales que se están tomando.

miércoles, 21 de agosto de 2019

La velocidad de la globalización y el debilitamiento de los estados han hecho que sean más probables los conflictos violentos


Analistas como Kaplan y Amy Chua, autora de El mundo en llamas, explican que la velocidad de la globalización y el debilitamiento de los estados han hecho que sean más probables los conflictos violentos, y que los intentos de crear democracias de tipo occidental en lugares donde hoy no existen tienen muchas probabilidades de degenerar en violencia. Por otro lado, el terrorismo, la guerra cibernética y el narcotráfico se desarrollan en frentes amorfos, cambiantes y sin fronteras, que pueden imponer sus devastadoras consecuencias en cualquier lugar del mundo y en cualquier momento. Armas fáciles de adquirir; líneas desdibujadas entre soldados y civiles y entre tecnología militar y tecnología de consumo; aumento del número de conflictos en los que lo que se disputa no es un territorio sino dinero, materias primas, creencias religiosas, narcotráfico.



Las aptitudes que resultan valiosas en un conflicto se pueden adquirir hoy no solo en los campos militares de entrenamiento, las academias de oficiales y las escuelas superiores de defensa, sino en un campamento rebelde en el noroeste de Pakistán, una madrasa en Leicester, Inglaterra, o una escuela de informática en Guangzhou, China. Hoy, los ejércitos nacionales están intentando adaptarse a la guerra de “pleno espectro” en la que las armas son digitales además de físicas, los métodos son psicológicos además de coercitivos y los combatientes son civiles y dispersos además de uniformados y coordinados.