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miércoles, 4 de marzo de 2026

Vivimos en la globalización de la superficialidad

“Vivimos en la globalización de la superficialidad, descuidando la interioridad y la profundidad. Si vivimos nuestra vida en la epidermis de las redes sociales, la emoción termina ahogando la razón y nuestra vida se convierte en una montaña rusa de sentimientos. Las redes sociales van imponiendo su óptica tiránica del derecho de todos a opinar de todo, olvidando el deber de informarse bien y observar unos criterios éticos mínimos. El “vale todo” genera una violencia de palabras y de gestos sin precedentes.  En las redes sociales, el insensato no piensa, pero difunde sus ideas.  Controlar, e incluso evitar a veces por salud, las redes sociales, dejar voluntariamente el móvil sin batería, nos llevan a mirar más hacia la propia intimidad, a custodiarla como algo precioso, que no puedo colgar, sin pudor, a la intemperie. Quien muestra la fachada de su casa, disimula la inhabitabilidad de su interior. Sin embargo, este mundo superficial es paradójicamente un mundo sediento de interioridad y sentido.”
“Una vida frenética que me hace pasar sobre las personas sin contemplar su rostro, sólo viendo su perfil y una vida hermética, encerrada en mi yo y construyendo una montaña con una mota de polvo. Contra la frenética y la hermética, la vacuna es simplemente la normalidad de una vida interior rica y bien protegida. Ante los problemas, es sabia idea distanciarnos de ellos para tomar perspectiva; hay que distanciarse hasta del propio cansancio, que a veces es un síntoma de rutina y mediocridad.  Santa Teresa,  sintetiza su conversión, después de veinte años de convento en esta frase, “tenía el alma cansada y se volvió apasionada”.”
“Reiniciar nuestra vida es apasionarnos de nuevo, despertar los sueños, sin necesidad de volar por las nubes. Soñar una vida mejor, aceptando lo irremediable;  soñar un matrimonio más enriquecedor, superando la rutina;  soñar un círculo íntimo de amigos, más allá del grupo de WhatsApp; soñar que vienen los Reyes Magos . No dejes de soñar… ¡habrás muerto!”, escribe Alfonso Crespo, filósofo.

domingo, 6 de marzo de 2022

Talento creativo


“Todos tenemos talento creativo, no hay duda. Es cierto que a algunos se les da mejor componer música que a otros, pero eso no convierte a los que no saben componer en personas no creativas. El hecho es que todos somos perfectamente capaces de ser artistas de un tipo u otro, manifiesta Will Gompertz. Todos y cada uno de nosotros tenemos la capacidad de forjar conceptos, de salirnos del tiempo y el espacio y de reflexionar sobre ideas abstractas y asociaciones de ideas que no guardan relación entre sí ni con el momento que estamos viviendo. Lo hacemos cuando soñamos despiertos, cuando especulamos y hasta cuando mentimos.”



¿Por qué los dictadores fusilan poetas y los extremistas destruyen obras de arte? Porque temen las ideas opuestas a las suyas y se sienten amenazados por quienes son capaces de expresarlas. La creatividad importa. Ahora, quizá, más que nunca.

domingo, 13 de diciembre de 2020

Volvamos a soñar


El papa Francisco ha escrito un nuevo libro titulado "Volvamos a soñar. El camino hacia un futuro mejor”. en el cual relata momentos de soledad de su vida y la necesidad de acercarse a los enfermos y a la gente durante esta pandemia. "Para salir mejor de esta crisis, debemos recuperar la conciencia de que como pueblo tenemos un destino común. La pandemia nos recuerda que nadie puede salvarse solo".
    
Austen Ivereigh

"Necesitamos rediseñar la economía para ofrecer a todas las personas una vida digna y al mismo tiempo proteger y regenerar la naturaleza". "Hoy el Señor nos pide una cultura del servicio, no una cultura del derroche. Pero no podremos servir a los demás si no dejamos que su realidad nos preocupe. Para ello, debemos abrir los ojos y dejarnos tocar por el sufrimiento que nos rodea para nosotros", estos son algunos pasajes del libro (título original "Let Us Dream"), que escribió junto al periodista y escritor Austen Ivereigh.


Tras una aguda crítica a los sistemas e ideologías que contribuyeron a producir la situación actual, desde la economía globalizada, obsesionada por el beneficio, el egoísmo y la indiferencia hacia el prójimo y el medio ambiente, el Papa ofrece un plan al mismo tiempo visionario y concreto para construir un mundo mejor para todos, un proyecto que parte de las periferias y de los pobres para cambiar la vida sobre el planeta.


jueves, 10 de septiembre de 2020

La Bastilla se convierte en guillotina y los desengañados se doblegan bajo la voluntad dictatorial



*A finales del siglo XVIII los poetas de Europa perciben por vez primera ese conflicto eterno e inevitable entre el ideal social o nacional y su plasmación concreta, demasiado humana y sombría. Toda la juventud intelectual y hasta las mentes más maduras ponen alegremente su corazón en la Revolución francesa, en el ímpetu aquilino de Napoleón, en la unidad alemana, marmitas incandescentes en las que se mezcla la voluntad febril de los pueblos.

Pero cuanto más se formulan en decretos y se legalizan la libertad, la igualdad y la fraternidad, cuanto más estatales y burguesas se hacen, tanto más prosaicos acaban siendo los santos soñadores; los libertadores se convierten en tiranos, el pueblo degenera en populacho, y la fraternidad, en una espada sangrienta. De ese primer desengaño del siglo nació el Romanticismo. Siempre se paga caro el simple hecho de soñar ideas en común. Quienes las transforman en hechos, los Napoleones, los Robespierres y los cien generales y diputados, configuran la época y se emborrachan de poder; bajo su tiranía gimen los demás, la Bastilla se convierte en guillotina y los desengañados se doblegan bajo la voluntad dictatorial, se inclinan ante la realidad.

*”El legado de Europa” de Stefan Zweig

lunes, 1 de abril de 2019

Saltar desde la realidad a la fantasía


Las dos maneras que el hombre tiene de hacerse a sí mismo y hacerse, por supuesto, en su mundo son las siguientes, o se modifica él para hacer lo que el mundo le requiere, o modifica el mundo para que se le acomode a él. La primera nos conduce inevitablemente al fracaso. Un fracaso confortable tal vez, pero fracaso y, por tanto, infelicidad, aburrimiento. Porque uno no es sino el que le hacen ser, el que los demás le hacen ser, el barbero, el notario, el juez, el médico etc. Somos lo que los demás nos piden que seamos. La segunda nos exige un proyecto en el que nos jugamos la vida, no la vida biológica sino la vida biográfica. Las más de las veces ninguna de estas dos posibilidades resultan factibles y sobreviene la frustración, el fracaso. ¿Qué hacer entonces?, se pregunta Castilla del Pino. 

Queda aún un recurso, saltar desde la realidad a la fantasía y soñar despiertos, única forma de dirigir nuestras ensoñaciones y de que no nos dirijan ellas, como ocurre con nuestros sueños de dormidos, que se nos imponen. Soñar despierto es optar por un determinado sueño. Y si nos entregamos a éste, entonces estamos en el mundo como de visita. El hombre vive, entonces, en dos mundos, en el de ahí (con los demás) y en el de aquí (consigo mismo). La doble vida es la vida de ese hombre que llamamos normal, capaz de compaginar ambos mundos, sin mezclarlos, sin que los objetos de uno se interfieran en los del otro. Una auténtica hazaña de nuestra capacidad de adaptación, dice el psiquiatra Castilla del Pino. 

sábado, 2 de marzo de 2019

Hay verbos que no soportan el imperativo.


El verbo leer no soporta el imperativo. Aversión que comparte con otros verbos como el verbo amar y el verbo soñar.

martes, 1 de enero de 2019

Soñar.


Se dice que perdemos mucho tiempo soñando; pero ¿quién no sueña? Dudo que haya alguien que no le dedique siquiera unos breves momentos conscientes a elevarse por encima del mundo que le rodea, refugiándose en un ensueño deliberado. Y aunque no lo queramos, los sueños tienen una extraña habilidad para invadir nuestras vidas. Nos conducen hasta el mismísimo umbral de tierras a la vez cercanas y remotas.Soñando, superamos las hazañas de los gigantes que pueblan nuestros libros de cuentos.


Los escritores son los mayores soñadores de todos. Sus sueños aparecen en esos momentos en los que bajan la guardia, dejándose llevar por la inspiración, y componen con pluma y tinta esas frases que tanto amarán las generaciones venideras. Pero sólo veneramos los libros cuyos personajes y acontecimientos están directamente asociados a nuestros propios sueños. En este terreno no admitimos nada que nos suene a falso. Los escritores son los únicos soñadores que comparten sus sueños con otros.

sábado, 3 de febrero de 2018

No es posible una familia sin soñar.

"No es posible una familia sin soñar. Cuando en una familia se pierde la capacidad de soñar, de amar, esta energía de soñar se pierde, por eso les recomiendo, dice el Papa, que en la noche cuando hagan el examen de conciencia, también se hagan esta pregunta, ¿hoy soñé con el futuro de mis hijos, hoy soñé con el amor de mi esposo o esposa, soñé con la historia de mis abuelos?”la capacidad de soñar equivale a la capacidad de proyectar el sentido de nuestra vida en los que queremos. Y añade el Papa Francisco que "los símbolos fuertes del cuerpo tienen las llaves del alma, no podemos tratar los lazos de la carne con ligereza, sin abrir una herida duradera en el espíritu”. 

los símbolos fuertes del cuerpo tienen las llaves del alma