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lunes, 14 de julio de 2025

Al leer la historia se olvida que su contenido se limita al contorno de las cosas y no a su esencia

Escribe Sebastian Haffner en Historia de un alemán que “al leer la historia se olvida que su contenido se limita al contorno de las cosas y no a su esencia, uno siempre se siente tentado a creer que la historia se desarrolla entre unas docenas de personas que son quienes rigen el destino de los pueblos. El reto son en el mejor de los casos objetos de la historia sin saberlo.”
“Sin embargo las decisiones y los acontecimientos realmente importantes tienen lugar en los seres anónimos, y ante estas decisiones masivas y anónimas, cuyos responsables a menudo no son conscientes de estar tomando, hasta los dictadores más poderosos se encuentran indefensos. Uno de los rasgos que caracterizan estos acontecimientos decisivos es que nunca resultan visibles forma de fenómeno, sino siempre son mero acontecimiento en apariencia privado que sucede en las vidas de millones de individuos.”
“Por ejemplo, ¿cual fue la causa de que el bando republicano perdiese la Guerra Civil española? Fue el hecho que el soldado republicano de pronto dejó de estar dispuesto a arriesgar su vida en cada ataque y a mantener su posición.¿Donde se produjo este cambio? En modo alguno en los encuentros masivos de soldados insurrectos, sino de forma incontrolada e incontrolable en las entrañas de cada uno de ellos.”

jueves, 26 de junio de 2025

La igualdad produce dos tendencias

La igualdad produce dos tendencias. Una de ellas lleva a las personas directamente a la independencia y puede empujarlas de inmediato a la anarquía; la otra las conduce por un camino más largo, más secreto, pero más seguro, hacia la servidumbre. Los pueblos se percatan fácilmente de la primera de esas tendencias, y la resisten; se dejan, sin embargo, arrastrar a la segunda sin darse cuenta, de ahí que sea de particular importancia hacerles conscientes de ella, escribe Alexis de Tocqueville en su obra La democracia en América.

jueves, 30 de mayo de 2024

Intrahistoria

Intrahistoria es un concepto acuñado por Miguel de Unamuno para referirse a esa parte desconocida de la vida de los pueblos que nunca sale en los libros ni se estudia en los colegios, “la vida silenciosa de millones de hombres sin historia que a todas horas del día y en todos los países del globo se levantan a una orden del sol y van a sus campos a proseguir la oscura y silenciosa labor cotidiana y eterna que echa las bases sobre las que se alzan los islotes de la Historia”.
En torno al casticismo escribía Unamuno que “esa vida intrahistórica, silenciosa y continua como el fondo mismo del mar, es la sustancia del progreso, la verdadera tradición, la tradición eterna, no la tradición mentida que se suele ir a buscar al pasado enterrado en libros y papeles y monumentos y piedras”. Podríamos pararnos a pensar en aquella forma de hacer historia que condenó Nietzsche y a la que llamó “monumental”, esa que ensalza grandes episodios del pasado, que venera momias, que rinde un culto a lo muerto que ninguna potencia nos deja para construir.Todo el mundo recuerda a esos personajes que copan titulares de prensa y que terminan en los libros de historia, pero nadie se acuerda nunca de la gente que estaba debajo y que llega a nuestros días prácticamente en forma de decorado, de telón de fondo de grandes hazañas. Unamuno pensaba que para comprender la verdadera naturaleza y tradición de los pueblos más nos valdría atender a su desarrollo más común y no a los grandes acontecimientos, a la normalidad y no a la excepción. Quizá sea mucho más eficiente acercarse a la vida del campesino, del obrero del trabajador que leer en los periódicos a qué se dedican las grandes figuras políticas o los personajes más influyentes. Quizá las vidas sencillas digan mucho más de un pueblo que las extraordinarias.


jueves, 23 de noviembre de 2023

El que la iniciativa pase a las clases bajas, es siempre síntoma de profunda decadencia


El alzamiento de Madrid, acaecido el 2 de mayo de 1808, fue reprimido con una terrible masacre. Poco después José Bonaparte, hermano de Napoleón, era proclamado rey. Todo parecía haber terminado. En realidad, solo acababa de comenzar. La sublevación popular, ahogada en Madrid, se extendía a toda España. El general francés Dupont, que marchaba contra Cádiz, fue detenido en su camino a Andalucía, forzado a retirarse y finalmente rodeado y obligado a capitular por los campesinos en Bailén. El general español Castaños se proclamó a sí mismo héroe del día. Basta sin embargo una mirada al campo de batalla, ancha llanura abierta sembrada de olivos, para convencerse de cuál fue la verdadera situación. Resultaba imposible, en un lugar como este, rodear a los franceses con un pequeño ejército. Solo el alzamiento de los pueblos podía cerrar y cerró el camino. Madrid fue reconquistado por fuerzas semiorganizadas en nombre del exilado rey Fernando. De hecho, nunca existió un verdadero gobierno central, ya que tanto la primera como la segunda junta obstruyeron el movimiento cada vez que les fue posible. Este era una acción popular, dirigida por las juntas locales. Había infligido a los franceses su primera derrota en muchos años. Provocó un giro en la historia mundial. Napoleón mismo avanzó sobre España y reconquistó Madrid. Pero después de su partida, la revuelta continuó. Los británicos intervinieron. Encontraron en los soldados españoles unos aliados particularmente mediocres y Wellington, después de una única experiencia, se sintió lleno de horror ante la incompetencia de los soldados españoles y rehusó volver a cooperar jamás con ellos. El factor decisivo siguió siendo la rebeldía popular, con sus métodos guerrilleros y sus hechos heroicos, algunos tan extraordinarios como la defensa de Gerona o la defensa de Zaragoza por Palafox. La situación de 1707 se repetía en 1808. El populacho triunfaba en su empeño de lanzar una guerra nacional desesperada, en contra de la voluntad de las clases altas. Esta aguda ruptura entre las masas y las clases altas es el efecto realmente decisivo de las guerras nacionales de 1808 a 1814. En las clases altas había decadencia, corrupción, incapacidad política y completa falta de poder creativo. En las bajas había fanatismo, capacidad de autosacrificio, espontaneidad de acción, pero acción en un sentido estrecho, local, prejuiciado, sin capacidad constructiva en amplia escala. Tal era la estructura de España a comienzos del siglo XIX.
El que existan tan grandes diferencias entre el pueblo y los grupos dirigentes, el que la iniciativa pase a las clases bajas de la sociedad, es siempre síntoma de profunda decadencia y desintegración en el cuadro de una vieja civilización, escribe Franz Borkenau.

martes, 31 de octubre de 2023

Los emigrantes intentan recrear la atmósfera de su tierra natal en el país que les acoge

Cuando el alma no quiere partir

Escribe el profesor Felipe Fernández-Armesto, historiador y catedrático de Historia Mundial y Ambiental del Queen Mary College de la Universidad de Londres que “los pueblos humanos raramente, o acaso nunca, se desplazan de buena gana y se adaptan a un nuevo entorno sin dificultades. Entre los casos recientes y bien documentados, los acaecidos en los últimos quinientos años, las colonizaciones más exitosas han tendido a buscar entornos similares al lugar de procedencia. Generalmente, los emigrantes intentan recrear la atmósfera de su tierra natal en el país que les acoge. Los colonizadores fundaron Nueva Inglaterra, Nueva Francia, Nueva Zelanda, Nueva Gales del Sur y otras versiones ligeramente modificadas de sus lugares de origen. Crearon Nueva España y, cuando se hubieron adaptado a ella, se desplazaron a Nuevo México. Se aferraban a su cultura como algo reconfortante y transportaban con ellos tantos objetos de su entorno físico como les era posible. Viajaban con los animales y los cultivos que les eran conocidos, eso implicaba generalmente que debían hallar zonas similares a las que habían abandonado”.  “Hoy en día los emigrantes chinos han transformado partes del Asia Central en lugares con la apariencia, los olores y los sonidos de China; en gran medida han hecho lo mismo en los barrios chinos de Occidente”.

jueves, 28 de septiembre de 2023

La unidad de la especie humana

La visión católica de la unidad fundamental de la especie humana modeló por su parte las deliberaciones de los grandes teólogos españoles del siglo XVI, que insistían en los principios universales por los que debe regirse la relación entre los Estados. Si ahora criticamos los excesos cometidos por los españoles en el Nuevo Mundo, escribe Thomas  Woods, es gracias a los instrumentos morales que nos proporcionaron los propios teólogos católicos de España. Como dice Hanke: “Los ideales que algunos españoles intentaron aplicar en el Nuevo Mundo jamás perderán su esplendor mientras los hombres sigan creyendo que todos los pueblos tienen derecho a la vida, que existen métodos justos para regular las relaciones entre los pueblos y que todos los pueblos del mundo comparten la misma esencia humana”.

jueves, 19 de enero de 2023

Cicerón ya alertaba


Cicerón

“Los pueblos que ya no tiene solución, que viven ya a la desesperada, suelen tener estos epílogos letales: se rehabilita en todos sus derechos a los condenados, se libera a los presidiarios, se hace regresar a los exiliados, se invalidan las sentencias judiciales….” Hace dos mil años, Cicerón alertaba a sus contemporáneos; estamos sufriendo idéntica situación. 


martes, 24 de mayo de 2022

Los individuos de una nación y hasta de un continente son casi iguales

Escribía Pío Baroja, que además de escritor era médico, en Galería de tipos de la época :”El vasco es fuerte y tenaz, dicen los americanos. Puras fantasías; los pueblos son a veces distintos, pero los individuos de una nación y hasta de un continente son casi iguales”.

miércoles, 5 de enero de 2022

Sólo España e Inglaterra tienen asegurada la inmortalidad


Los pueblos europeos llevan consigo, como todos los pueblos, el principio de su destrucción. No serán inmortales. Ninguna cosa humana lo es, si se exceptúa el ideal….Francia, Alemania, Italia, las grandes y pequeñas potencias, declinarán, menguarán, se convertirán en lugares de veneración para la humanidad; en santuarios de piadosa recordación. Sólo España e Inglaterra tienen asegurada la inmortalidad. Roma sucumbió, pero queda su espíritu que alienta desde la Rumania de las expediciones de Trajano hasta la Iberia de Séneca y Marcial; Inglaterra y España sucumbirán; mas hay otra Inglaterra pujante, bien lo sabemos los mexicanos, y muchas Españas heroicas en esta tierra de Colón, escribe el filósofo mexicano Antonio Caso.

domingo, 19 de septiembre de 2021

Cicerón creía en un Dios que explica el orden del universo


El eclecticismo de Cicerón está orientado por un gran sentido común que le convierte en referente obligado en muchos temas, sin ir más lejos en la distinción entre ley natural y ley civil. Su lenguaje nos resulta familiar. De hecho, él inventó muchos de los conceptos filosóficos que utilizamos normalmente, escribe Carlos Goñi, cuando habla de la ley natural como lex non scripta, ley no escrita, fundamentada en la naturaleza humana y, por consiguiente, fundamento de la ley civil o positiva. Entre la ley natural y la positiva, está el ius gentium, o conjunto de normas que se desprenden de la ley natural y que son admitidas por todos los pueblos. Cicerón también metió las narices en temas teológicos. Cree en la existencia de un Dios que explique el orden del universo. Así como Dios, que es Razón, rige el mundo, del mismo modo el hombre debe regirse por su razón, que es lo más divino que hay en él. Su razón lo llevará a adecuarse a la naturaleza, a vivir según la virtud, tanto individual como socialmente, y a alcanzar la felicidad.


lunes, 23 de agosto de 2021

No existen culturas dependientes y emancipadas


Para el escritor y Nobel de Literatura 2010 Mario Vargas Llosa, “no existen culturas dependientes y emancipadas ni nada que se les parezca. Existen culturas pobres y ricas, arcaicas y modernas, débiles y poderosas. Dependientes lo son todas, inevitablemente. Lo fueron siempre, pero lo son más ahora, en que el extraordinario adelanto de las comunicaciones ha volatilizado las barreras entre las naciones y hecho a todos los pueblos copartícipes inmediatos y simultáneos de la actualidad. Ninguna cultura se ha gestado, desenvuelto y llegado a la plenitud sin nutrirse de otras y sin, a su vez, alimentar a las demás, en un continuo proceso de préstamos y donativos, influencias recíprocas y mestizajes, en el que sería dificilísimo averiguar qué corresponde a cada cual. Las nociones de lo propio y lo ajeno son dudosas, por no decir absurdas, en el dominio cultural”.

jueves, 10 de septiembre de 2020

La Bastilla se convierte en guillotina y los desengañados se doblegan bajo la voluntad dictatorial



*A finales del siglo XVIII los poetas de Europa perciben por vez primera ese conflicto eterno e inevitable entre el ideal social o nacional y su plasmación concreta, demasiado humana y sombría. Toda la juventud intelectual y hasta las mentes más maduras ponen alegremente su corazón en la Revolución francesa, en el ímpetu aquilino de Napoleón, en la unidad alemana, marmitas incandescentes en las que se mezcla la voluntad febril de los pueblos.

Pero cuanto más se formulan en decretos y se legalizan la libertad, la igualdad y la fraternidad, cuanto más estatales y burguesas se hacen, tanto más prosaicos acaban siendo los santos soñadores; los libertadores se convierten en tiranos, el pueblo degenera en populacho, y la fraternidad, en una espada sangrienta. De ese primer desengaño del siglo nació el Romanticismo. Siempre se paga caro el simple hecho de soñar ideas en común. Quienes las transforman en hechos, los Napoleones, los Robespierres y los cien generales y diputados, configuran la época y se emborrachan de poder; bajo su tiranía gimen los demás, la Bastilla se convierte en guillotina y los desengañados se doblegan bajo la voluntad dictatorial, se inclinan ante la realidad.

*”El legado de Europa” de Stefan Zweig

martes, 23 de junio de 2020

Bibliotecas y museos



Las bibliotecas más prestigiosas se caracterizaron por su ambición de universalidad. Querían recoger, dice el historiador Jürgen Osterhammel, el saber de todos los pueblos y todos los tiempos. Para ello necesitaban librerías con contactos comerciales internacionales y que el mercado anticuario pudiera disponer de bibliotecas de particulares. En Estados Unidos se hizo mediante la fundación de la Biblioteca del Congreso, en 1800; el hecho de que, desde poco después de 1930, esta biblioteca pasara a poseer el fondo más cuantioso del mundo culminó la emancipación cultural del país.


Formular  la pregunta de si el arte pertenecía al estado o a sus príncipes; a principios del siglo XIX era un problema delicado, porque la Revolución Francesa había establecido un precedente radical al confiscar y nacionalizar los tesoros artísticos privados que hicieron posible que el Louvre fuera el primer museo público de Europa. En Estados Unidos, la situación era distinta, porque la construcción de los museos, a partir de la década de 1870, se debió sobre todo a la munificencia personal de los ricos y millonarios.

lunes, 5 de agosto de 2019

Pasión por la libertad


La pasión por la libertad, su exigencia por parte de personas y pueblos, es un signo positivo de nuestro tiempo. Reconocer la libertad de cada mujer y de cada hombre significa reconocer que son personas, dueños y responsables de sus propios actos, con la posibilidad de orientar su propia existencia (F. Ocáriz).

lunes, 29 de julio de 2019

Las primeras relaciones topográficas de los pueblos de España

FelipeII
En una emisora radiofónica, a altas horas de la madrugada, alguien  enfrente del micrófono aseguraba que las primeras relaciones topográficas hechas en la Península fueron durante el siglo XVIII o XIX. La afirmación es incierta ya que las primeras relaciones topográficas de los pueblos de España fue un encargo de Felipe II para hacer el primer gran inventario de España. Se trataba de saber cuántos pueblos había, cómo se organizaban sus habitantes, cuáles eran sus límites territoriales, si había uno, dos o siete curas, cuántos vecinos habitaban, qué oficios tenían,etc. Felipe II envió a una serie de gentes a hacer encuestas por todo el país para tener una idea certera de lo que era su reino; funcionarios que llevaban un cuestionario con cincuenta y tantas preguntas que iban rellenando después de entrevistar a las autoridades del pueblo.

viernes, 26 de julio de 2019

Lo contrario del acuerdo es fanatismo


En la vida familiar, en la vida vecinal y también en la vida de los pueblos, elegir el acuerdo es de hecho elegir la vida. Lo contrario del acuerdo no es dignidad, no es integridad o entrega a unos ideales. Lo contrario del acuerdo es fanatismo y muerte.

sábado, 13 de julio de 2019

Occidente hoy sufre inestabilidad, constatada en la fractura entre el pueblo y la clase dirigente


El presidente Vladimir Putin en una entrevista al Financial Times manifiesta que tiene la convicción de que la democracia liberal ya ha agotado su función. Hoy, el mundo exige reglas más rígidas, formuladas sobre las necesidades individuales de los pueblos y de las naciones.

Recuerda que “la Guerra Fría fue algo malo, pero al menos había reglas que todos los protagonistas de las relaciones internacionales debían respetar de un modo u otro”.  Hoy, en cambio, las reglas se pasan por alto, y el mundo ha quedado demasiado fragmentado, convirtiéndose en algo impredecible.


En cuanto a Trump, Putin expresa un cumplido, “un hombre de talento, que tiene una sensibilidad especial para captar lo que los electores esperan de él”. Putin reconoce, ante todo, la gran perspicacia de los chinos, que han sido capaces de “aprovechar la globalización para rescatar de la miseria a cientos de millones de ciudadanos”

En todas partes, al repartir la torta, la clase media ha quedado con las manos vacías. Esto explica el surgimiento de los “soberanismos”, que velan por las expectativas decepcionadas de las poblaciones de sus países. En el caso de Rusia, “nosotros siempre hemos puesto en primer lugar nuestros intereses”.



El presidente ruso vuelve sobre el tema de la “tragedia del colapso de la Unión Soviética”, en contraste con el modelo chino, del partido único, que consiguió no perder el control de la sociedad y de la economía. Lo más importante, según Putin, es lograr garantizar “la estabilidad, y hacerlo lo más posible”, que es justamente lo que han hecho los chinos y lo que él mismo intenta ofrecer a Rusia. Según el mandatario ruso, Occidente hoy sufre precisamente por esta inestabilidad, constatada en la “fractura entre el pueblo y la clase dirigente”. Por el contrario, quien gobierna debe procurar el modo de “dar a la gente una vida estable, normal, segura y predecible, con esperanzas de mejorar”. Es por ello que él se atreve a afirmar que “la idea liberal hoy ha agotado su función… muchos elementos no son realistas, empezando por el multiculturalismo y una acogida de migrantes carente de reglas”. 

miércoles, 10 de julio de 2019

La destrucción de la Amazonía

deforestación de la selva amazónica

La destrucción de la Amazonía “tendrá repercusiones a nivel planetario”, señala el Papa Francisco.“La situación en la Amazonía es el triste paradigma de lo que está sucediendo en más partes del planeta. Una mentalidad ciega y destructora que prioriza el beneficio a la justicia; que pone en evidencia la actitud depredadora con la cual el hombre se relaciona con la naturaleza”. 



“Además, advirtió el Papa, que todo lo que está sucediendo en la Amazonía tendrá repercusiones a nivel planetario, pero ya ha postrado a miles de hombres y de mujeres expulsados de su territorio, convertidos en extranjeros en su propia tierra, privados de su propia cultura y tradiciones, destrozando el equilibrio milenario que unía a esos pueblos con su tierra”.

domingo, 21 de octubre de 2018

La cultura de Europa no podrá sobrevivir a la desaparición de la fe cristiana.


T.S. Eliot expresa un mensaje de extraordinaria importancia: “La fuerza dominante en la creación de una cultura común entre pueblos que tengan culturas distintas es la religión. Os ruego que no cometáis el error de anticipar el sentido de lo que pretendo decir. No es ésta una conversación religiosa, ni me dispongo a convertir a nadie. Me limito a constatar un hecho. No me interesa mucho la comunión de los cristianos creyentes en nuestros días; estoy hablando de la tradición común cristiana que ha hecho que Europa sea lo que es, y de los elementos culturales comunes que esta cristiandad ha llevado consigo. Si mañana Asia se convirtiera al cristianismo, no por esto sería parte de Europa. En la cristiandad se han desarrollado las artes. En ella han tenido sus raíces las leyes de Europa hasta tiempos recientes. Y es sobre un trasfondo cristiano donde todo nuestro pensamiento adquiere significado. Un ciudadano europeo
puede no creer que la fe cristiana sea verdadera, y sin embargo todo lo que dice y hace nace de la cultura cristiana de la que es heredero, y de la que extraerá el significado. Solamente una cultura cristiana pudo producir un Voltaire y un Nietzsche. No creo que la cultura de Europa pueda sobrevivir a la desaparición completa de la fe cristiana. Y estoy convencido de ello no sólo como cristiano, sino como estudioso de la biología social. Si el cristianismo desaparece, desaparece toda nuestra cultura. Y entonces deberéis recomenzar dificultosamente desde el principio y no podréis adoptar una cultura ya hecha. Deberéis esperar que crezca la hierba para que alimente a las ovejas que darán la lana con la que se hará vuestro nuevo vestido. Deberéis atravesar muchos siglos de barbarie. No viviremos para ver la nueva cultura, ni siquiera nuestros nietos, ni sus nietos: y aunque pudiéramos verla, ninguno de nosotros sería feliz en ella. Debemos muchas cosas a nuestra herencia cristiana, además de a la fe religiosa. A través de ella recorremos la evolución de nuestras artes, a través de ella nos ha llegado nuestra concepción de la ley romana que ha dado forma al mundo occidental, y nuestra concepción de la moralidad pública y privada, y nuestros modelos literarios comunes se encuentran en la literatura de Grecia y de Roma. El mundo occidental tiene su unidad en esta herencia, en el cristianismo y en las antiguas civilizaciones de Grecia, de Roma y de Israel, a las que, a través de dos mil años de cristianismo, se remontan nuestros orígenes. No me
extenderé más sobre este punto. Lo que quiero decir es que esta unidad en los elementos comunes de la cultura es, desde hace muchos siglos, el auténtico vínculo entre nosotros. Ninguna organización política y económica, por muy buena voluntad que quiera imponer, puede sustituir lo que ofrece esta unidad cultural. Si disipamos nuestro patrimonio común o nos desprendemos de él, ninguna organización o proyecto salidos de la mente más ingeniosa podrá ayudarnos ni contribuirá a unirnos”.

domingo, 27 de mayo de 2018

En la Segunda Guerra Mundial murieron cuarenta millones de personas.


La cantidad de gente que murió como consecuencia directa de la Segunda Guerra Mundial en Europa es verdaderamente impresionante. Entre 35 y 40 millones de personas en total. Es decir, el equivalente entre la población total antes de la guerra de Polonia (35 millones) y la de Francia (42 millones). El mayor número absoluto de muertos en la guerra corresponde a la Unión Soviética, aproximadamente 27 millones de personas.

Casi todos los que sobrevivieron a la guerra habían perdido amigos y familiares en ella. En efecto, pueblos enteros, localidades enteras y hasta ciudades enteras habían sido borrados, y con ellos sus poblaciones.