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domingo, 22 de marzo de 2026

Un concepto fundamental para comprender la agresividad del nazismo es el conocido como Lebensraum o espacio vital

Lebensraum o espacio vital
Una de las causas que nos permiten comprender el estallido de la Segunda Guerra Mundial es, sin duda, la puesta en práctica de políticas nacionalistas expansionistas muy agresivas por parte de las potencias del Eje: Alemania, Japón e Italia. En el caso alemán, el principal sustento teórico de su expansión era la gran cantidad de alemanes que, tras la reordenación fronteriza del Tratado de Versalles, habían quedado fuera de su nación; en particular en países como Austria, Polonia y Checoslovaquia. Además, un concepto fundamental para comprender la agresividad del nacionalismo nazi es el conocido como Lebensraum o espacio vital, acuñado en el siglo XIX por el geógrafo alemán Friedrich Ratzel. Esta idea establecía que era necesaria una correlación entre la población y el espacio que ocupaba una nación, puesto que, si esto no era posible, dicha nación no podía satisfacer las necesidades de sus habitantes. Así, Adolf Hitler utilizó este concepto para justificar su política expansiva, que comenzó con el Anschluss o anexión de Austria para luego ocupar Checoslovaquia y, finalmente, invadir Polonia el 1 de septiembre de 1939 y dar inicio, con ello, a la Segunda Guerra Mundial. 
Nacionalsocialistas alemanes estaban obsesionados con que su país no tenía tierras suficientes para alimentar a su población, por lo que consideraban necesario ampliar territorios mediante conquistas, sobre todo en el este. Más allá de las teorías de Ratzel, Hitler utilizó además términos biológicos para establecer la necesidad de expandir la nación alemana hacia el este. El expansionismo era necesario para garantizar la supervivencia de la raza aria, identificada con el Estado alemán, y eliminar a las razas inferiores, como la eslava, que podían contaminarla. Esta teoría fue puesta en práctica de forma definitiva con la invasión alemana de la Unión Soviética en 1941.

Referencia: Breve historia de los nacionalismos (Iván Romero)

viernes, 1 de agosto de 2025

El nombre de España es una de las poquísimas luces que brillaron en la oscura noche que vivió el pueblo judío

Max Mazin, un destacado miembro de la comunidad judía española, declaraba en 1973: “El hecho es que así fueron las cosas; en diferentes circunstancias, en lugares distantes, hombres del Gobierno o del pueblo tuvieron en común la determinación, el espíritu de solidaridad humana para ayudar en lo posible, y a veces hasta lo imposible, a soportar los dramáticos momentos por los que atravesaba el pueblo judío…” La nobleza nata que caracteriza al pueblo español le hizo reaccionar contra la criminal política racista de los nazis, incluso a aquéllos que en otros terrenos pudieran estar ideológicamente más próximos entonces a los hitlerianos. Por ello, es inútil plantearse el tema en términos matemáticos. Sé que España salvó las vidas de docenas de millares de hermanos nuestros por diversos procedimientos, y hubiera salvado muchas más de haber tenido la oportunidad de hacerlo. El nombre de España es una de las poquísimas luces que brillaron en la larga y oscura noche que vivió el pueblo judío durante los trágicos años del nazismo”. Federico Ysart, que ha estudiado monográficamente el problema, concluye: “Para cerca de cincuenta mil judíos, el camino hacia la libertad pasó por España… España fue así el país europeo que más judíos recibió durante la Segunda Guerra Mundial”.
Documentos de la Santa Sede demuestra la cooperación del Gobierno español con el Vaticano para la salvación de innumerables judíos. “El tránsito por España está permitido”, decía el 26 de octubre de 1940 el nuncio apostólico en Berlín, monseñor Orsenigo, al secretario de Estado, cardenal Maglione, al notificarle la concesión de visado español a tres mil judíos alemanes que deseaban embarcarse hacia el Brasil. En 1971, el señor Kibrik, de la Congregación Israelí Argentina, calificó como hecho fundamental en el entendimiento y amistad de los pueblos judío y español “la salvación de millares de judíos que huyeron de Hitler”.
El rabino Chaim Lipschitz, del seminario hebreo Torah Vodaath and Mesivta, en Brooklyn (publicado en la revista Newsweek, a mediados de febrero de 1970) manifiesta que “tengo pruebas de que el jefe del Estado español, Francisco Franco, salvó a más de sesenta mil judíos durante la Segunda Guerra Mundial, y mis investigaciones aún no están terminadas”.

sábado, 19 de julio de 2025

En la Segunda Guerra Mundial se pudieron ver ejemplos de inhumanidad institucionalizada

sir Arthur Harris
Llama la atención es que durante la Segunda Guerra Mundial los perpetradores de tanta barbarie no buscaran ocultar sus acciones, sino que las airearan con euforia. La prensa británica celebró la masacre aérea de Hamburgo en otoño de 1943 titulando con júbilo “Hamburgo ha sido hamburguesada”. El capellán de sir Arthur Harris, brutal comandante del RAF Bomber Command (apodado «Bomber Harris» por los diarios), acabó comentándole al militar, en cierta ocasión, que sería mejor sustituir el título de su conferencia “La ética de los bombardeos” por “El bombardeo de la ética”. En la Segunda Guerra Mundial se pudieron ver ejemplos de inhumanidad institucionalizada. Stalin y el general Zhukov firmando las órdenes de agosto de 1941 y de julio de 1942, respectivamente la n.º 270 y la n.º 227, en las que se ordenaba tratar a los oficiales capturados por el enemigo como si fueran desertores.
En 1920, dos años después de que las flores volvieran a brotar en Verdún, veintiséis de los veintiocho países europeos disfrutaban de un sistema democrático. Las dos excepciones eran la Rusia furibunda de Lenin, y la Hungría arrogante del mariscal Horthy. Para 1939, más de la mitad se habían convertido en dictaduras absolutas.


miércoles, 22 de enero de 2025

Los católicos fueron perseguidos por los nazis

Los hechos demuestran que los nazis eran anticatólicos, que los católicos fueron perseguidos por los nazis, que muchos de ellos se encontraron con los judíos en los campos de concentración porque eran católicos, porque la Iglesia católica lo sabía y reaccionó tanto como pudo contra el nazismo. Pío XII, en la noche oscura de la Segunda Guerra Mundial, denunció el nazismo públicamente, escribe Gerald Messadié en su libro Historia del antisemitismo.


sábado, 4 de enero de 2025

La Comunidad Europea nació como resultado del desastre común de la Segunda Guerra Mundial

La Comunidad nació más bien como resultado del desastre común de la Segunda Guerra Mundial, esa catástrofe que dejó a todos los estados-nación, desde los Pirineos al Mar del Norte, destrozados por la derrota y la ocupación. Las antiguas instituciones se encontraban sumidas en las simas de la impotencia y el descrédito, y había que construir una estructura relativamente nueva una vez reanudada la paz. Según Milward, después de la guerra, por primera vez, los estados de la Europa occidental integraron plenamente en la nación política a los agricultores, obreros y pequeños burgueses con ayuda de una serie de medidas destinadas a favorecer el crecimiento, el empleo y el bienestar, y por eso contaban con una base social mucho más amplia que la de sus predecesores, limitada y precaria. El éxito inesperado de estas políticas favoreció un segundo tipo de ampliación; la cooperación interestatal. Moralmente rehabilitados dentro de sus propias fronteras, seis estados-nación del continente descubrieron que podían fortalecerse todavía más si compartían determinados elementos de soberanía que les beneficiaran a todos. Uno de los elementos centrales de este proceso fue el impulso magnético que el mercado alemán ejerció desde el principio, en el sector de la exportación, sobre las economías de los otros cinco países, a lo que se añadió el atractivo que para Alemania representaba un acceso más fácil al mercado francés y al italiano, y los beneficios eventuales que podía obtener de determinados intereses concretos, como el carbón belga o la agricultura holandesa. La Comunidad Económica Europea, a juicio de Milward, fue en esencia, el fruto de los cálculos autónomos de los distintos estados nacionales, que pensaban que la prosperidad en la que se basaba su legitimidad doméstica podía mejorar gracias a una unión de aduanas. 

El monumento "Homenaje a los Padres Fundadores de Europa"

En la era de Schuman, Adenauer y De Gasperi, el deseo de seguridad política (es decir, la defensa contra el militarismo alemán y el expansionismo soviético, e incluso el deseo de seguridad “espiritual” que ofrecía la solidaridad católica) era, por así decir, una prolongación de la misma búsqueda esencial. El fundamento de la CEE era “la similitud y la capacidad de reconciliación” de los intereses socioeconómicos de los seis estados renacidos, garantizadas por el consenso político del orden democrático de la posguerra en cada país. A juicio de Milward, esta matriz original se ha mantenido intacta hasta el presente, ajena a la ampliación de la Comunidad y a la creciente complejidad de su maquinaria.

lunes, 16 de octubre de 2023

Muchos altos oficiales y jefes militares de la Unión Soviética dejaron a un lado el código bolchevique

Cadáveres de soldados soviéticos tras un combate

Desde 1990, tras una investigación oficial, el número de pérdidas humanas soviéticas durante la Segunda Guerra Mundial ha sido elevado a 26,6 millones, incluidos 8.668.400 individuos de personal uniformado. Pero hasta este número sigue siendo objeto de debate, pues algunos especialistas rusos afirman que no refleja la cifra real de muertos. Vistas las cosas retrospectivamente, la Unión Soviética consiguió una victoria pírrica sobre la Alemania nazi. Las innumerables pérdidas sufridas en el curso de los combates y entre la población civil fueron consecuencia tanto de la invasión y las atrocidades de los nazis como de los métodos de guerra total practicados por las autoridades militares y políticas de la URSS. La sorprendente indiferencia por la vida humana fue una característica de la conducta soviética durante la guerra desde su estallido hasta su finalización. En cambio, el número total de pérdidas humanas que tuvo Estados Unidos en los dos principales escenarios del conflicto, Europa y el Pacífico, no pasó de 293.000.Al igual que con el número de pérdidas humanas, se calcula que los daños materiales fueron ingentes. Más tarde la Unión Soviética cifraría el coste de la guerra en 2,6 billones de rublos.
A diferencia de los soldados norteamericanos, que por lo general encontraron una situación próspera cuando volvieron a su país y se reincorporaron con facilidad a la vida familiar como civiles, a los veteranos de guerra soviéticos les aguardaría a su regreso un sinfín de tragedias de vidas arruinadas, el sufrimiento de los que habían acabado mutilados o lisiados y las vidas rotas de millones de viudas y huérfanos. Había unos dos millones de personas reconocidas oficialmente como inválidas con minusvalías físicas o problemas mentales. Incluso cayeron algunos veteranos aparentemente sanos, víctimas de enfermedades inexplicables; los hospitales estaban abarrotados de pacientes jóvenes. El pueblo soviético ansiaba paz y estabilidad después de la guerra. Una sensación de cansancio de los conflictos bélicos y de los valores militares se adueñó de la sociedad urbana y rural de la URSS. Ya no quedaba nada de aquel patrioterismo y aquel nacionalismo romántico que a finales de los años treinta habían inspirado a la juventud, especialmente a la más culta, tanto a hombres como a mujeres.

Zhúkov (centro) en Berlín en 1945 hablando con militares británicos. 

Para muchos altos oficiales y jefes militares de la Unión Soviética en la Europa ocupada, el imperialismo se convirtió en una cuestión de interés personal. Dejaron a un lado el código bolchevique de modestia y aversión a las propiedades El mariscal Georgi Zhukov transformaría sus casas de Rusia en verdaderos museos llenándolos de costosas piezas de porcelana y pieles, cuadros, terciopelo, oro y seda. Alexander Govolanov, mariscal de las fuerzas aéreas soviéticas, desmanteló la casa de campo de Goebbels para trasladarla a Rusia. El general del SMERSH Ivan Serov se apropió de los tesoros hallados en un escondite, entre los cuales supuestamente figuraba la corona del rey de los belgas. Otros mariscales, generales y jefes de la policía secreta soviéticos tampoco tuvieron reparos en llenar las bodegas de los aviones con cargamentos de lencería, cuberterías y muebles, así como de oro, antigüedades y cuadros que volaron hasta la URSS. Durante los primeros meses de caos en Alemania, los soviéticos, en su mayoría jefes militares y altos funcionarios, enviaron a su país unos cien mil vagones de tren repletos de materiales de construcción diversos y artículos para el hogar. Entre los objetos incautados había sesenta mil pianos, cuatrocientos cincuenta y nueve mil aparatos de radio, ciento ochenta y ocho mil alfombras, casi un millón de piezas de mobiliario, doscientos sesenta y cuatro mil relojes de pared y de pie tipo carillón, seis mil vagones llenos de papel, quinientos ochenta y ocho llenos de vajillas y artículos de porcelana, tres millones trescientos mil pares de zapatos, un millón doscientos mil abrigos, un millón de sombreros y siete millones cien mil prendas de confección entre abrigos, vestidos, camisas y ropa interior. Alemania se convertiría para los soviéticos en un gran centro comercial en el que todo les salía gratis.
 Referencia: Un imperio fallido de Vladislav M. Zubok

lunes, 3 de julio de 2023

Estados Unidos es religioso en su médula

La primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos estableció más tarde la separación de la Iglesia y el Estado, la libertad para todas las religiones, pero esa misma Constitución no fue redactada para una colectividad sin Dios. Los ateos quedaban excluidos del proyecto americano como se echaría fuera del templo a los infieles. Así, la primera Toleration Act de 1649, que fomentaba la convivencia de todos los credos y sancionaba a quien usara un lenguaje políticamente incorrecto (llamar a alguien puritano, herético o cismático), castigaba a la vez con dureza a quien negara a Dios o se atreviera a blasfemar. En su primer año como primer vicepresidente norteamericano (1797), Adams ratificó que “nuestra Constitución está hecha sólo para una gente moral y religiosa… Es absolutamente inadecuada para el gobierno de otra clase de comunidad”. Y John Locke, que tanto influyó sobre el pensamiento de Jefferson, destacaba que “la exclusión de Dios, incluso en el pensamiento, lo disuelve todo…”. El poder de esta idea pervive en el alma nacional más allá de las marejadas de carácter laico que han emergido ocasionalmente. “Dios bendiga América” es la frase con la que bien a menudo se culminan las alocuciones de los líderes. Sin la presencia de Dios no hay Estados Unidos….Con frecuencia patente, los políticos, los ídolos, las celebridades en general caen en el desprestigio por causa de comportamientos sexuales que desaprobaría un párroco. En el entendimiento público,Estados Unidos es una nación religiosa, la República es religiosa en su médula. Ningún agnóstico hasta ahora ha podido aspirar a presidirla, escribe Vicente Verdú.

La intervención de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial fue racionalizada como “una cruzada” contra el “mal” que representaba el nazismo. Y lo mismo sucedió en la guerra fría, prolongándose hasta los tiempos del presidente Reagan, que consideraba a la URSS como la morada del mal.

lunes, 5 de junio de 2023

Gran Bretaña y los Estados Unidos son los únicos países beligerantes donde no estaba prohibido oír las radios enemigas o citarlas

Contaba el periodista Augusto Assía hablando sobre el periodo de la Segunda Guerra Mundial que “los principios militares ingleses, consistentes en decir siempre la verdad por dura y amarga que parezca. Tampoco puede decirse que la supresión de las cifras tenga por objeto evitar alarma, puesto que la campaña resulta mucho más alarmista, aparte de que aquí todos los periódicos publican regularmente las cifras dadas por los alemanes como hundidas, igual que publican los partes oficiales alemanes e italianos o cualquier alegación enemiga. La Gran Bretaña y los Estados Unidos son los únicos países beligerantes donde no está prohibido oír las radios enemigas o citarlas. Hasta la reducción de papel, el Times publicaba diariamente el horario de las transmisiones en inglés por las estaciones alemanas. Es ridículo sugerir que el país que sufrió sin pestañear el revés de Dunquerque, que oyó sin inmutarse que dos de sus más orgullosos acorazados habían sido hundidos en diez minutos por la aviación japonesa, que vio irse Singapur con indiferencia, puede conmoverse porque se le declare al fin de cada mes que se han perdido tantos o cuantos barcos mercantes”.

viernes, 2 de junio de 2023

La Segunda Guerra Mundia marcó el momento culmen de la BBC

La Segunda Guerra Mundial marcó el momento culmen de la British Broadcasting Corporation (BBC). Contaba con ciertas ventajas. Radio Moscú no podía oírse en gran parte de Europa, sus contenidos se centraban en gran medida en las poblaciones soviéticas ocupadas por los alemanes y su estilo parecía atraer solo a los camaradas combatientes de clase. Estados Unidos estaba demasiado lejos y carecía de la información reciente de la que disponían los británicos. La mayoría de los gobiernos en el exilio tenían su sede en Londres. La capital británica era también una especie de centro de documentación para los servicios de inteligencia de la Europa ocupada por el Eje. La BBC contaba además con potencia de transmisión y estaba geográficamente bien situada para lograr una máxima cobertura. Pero, sobre todo, la corporación se ganó una credibilidad casi instantánea. El hecho de que las emisoras de Goebbels solo se hicieran eco de las victorias del Eje hizo que las informaciones y pronósticos conforme a los hechos emitidos por la BBC resultaran más plausibles, aunque los alemanes tuvieran muchos motivos para mostrarse triunfalistas. La BBC no pasaba por alto ni mentía sobre los reveses de los aliados. Cada noche, la BBC emitía 160.000 palabras en veintitrés idiomas diferentes, todas ellas cuidadosamente ensambladas por un pequeño ejército de, a menudo, nada ortodoxos aficionados y con la participación de los gobiernos en el exilio. Cada país tenía su espacio asignado en las ondas, desde un cuarto de hora para Albania, una hora y cuarenta y cinco minutos para Noruega y Yugoslavia, dos horas y cuarto para Polonia, dos horas y media para Holanda, y cinco horas y media para Francia, de las cuales diez minutos lo ocupaban las transmisiones de la Francia Libre.

sábado, 15 de abril de 2023

A partir de la Primera Guerra Mundial la guerra pasa a ser total

A partir de la Primera Guerra Mundial la guerra pasa a ser total y el aniquilamiento del adversario se entendía como destrucción física de combatientes y no combatientes. Así, el uso masivo de gases, de artillería, de bombardeos aéreos y torpedeo de barcos de pasajeros eran indicadores de una nueva época. Sin embargo, en esta ocasión fueron los límites tecnológicos los que acotaron la barbarie. La primera Guerra Mundial se estancó en las trincheras y la población civil cercana a los frentes fue la que más duramente sufrió la guerra. Pero en la retaguardia no se vivieron, en general, las acciones de guerra.La Segunda Guerra Mundial comenzó y terminó con un carácter de guerra total. En esta ocasión, el desarrollo tecnocientífico no frenó la extensión del conflicto en el ámbito civil, sino que lo potenció.  En cuanto a las matanzas militares sobre civiles, todos los contendientes las practicaron a conciencia. Los alemanes realizaron bombardeos masivos contra Rotterdam, Londres, Coventry, Belgrado, etc. A su vez, la fuerza aérea estadounidense atacó los territorios controlados por los alemanes con bombardeos masivos diurnos de precisión que tenían como objetivo destruir las fábricas y el potencial económico y productivo alemán, pese a que en la práctica afectaban a ciudades enteras. Los británicos se especializaron en ataques nocturnos masivos e indiscriminados contra las ciudades alemanas, que tenían como objetivo provocar el pánico y causar la desmoralización de la población civil. Ciudades como Hamburgo y Berlín sufrieron bombardeos terribles que provocaron miles de víctimas civiles. Especialmente emblemático fue el ataque a Dresde, en el curso del cual la ciudad fue borrada del mapa y con ella sus habitantes. El bombardeo más terrorífico de toda la historia de la humanidad fue el que sufrió Tokio, la capital de Japón, la noche del 9 al 10 de marzo. Unos 279 bombarderos norteamericanos lanzaron toneladas de bombas incendiarias sobre la ciudad, sabiendo que sus edificios estaban mayoritariamente hechos de madera. Una tormenta de fuego aniquiló a más de 100.000 personas, un número de bajas superior al que provocaron los ataques atómicos. Finalmente, el colofón de la guerra total fue el lanzamiento de bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki (Gordin, 2009). Al precio de miles de víctimas japonesas civiles, los estadounidenses se ahorraron una sangrienta campaña de conquista en las islas japonesas que ya había tenido sus precedentes en Okinawa.

Guerras, soldados y máquinas (F. Xavier Hernàndez Cardona y Xavier Rubio Campillo)


viernes, 4 de noviembre de 2022

Los italianos se distanciaran del genocidio alemán

General Clemente Primieri

Durante la Segunda Guerra Mundial hubo oficiales italianos que adoptaron una postura abiertamente moral. En otoño de 1942, tras enterarse de que había que entregar a los judíos no italianos al asesino Ustaše, el jefe del Estado Mayor del Segundo Ejército, el general Clemente Primieri, exclamó: “Se trata de una violación de la palabra dada a los judíos, que tendrá terribles repercusiones sobre nuestras relaciones con todos aquellos que han depositado su confianza en nosotros. Temerán que rompamos nuestra palabra en cualquier momento y nuestro prestigio se reducirá enormemente”. El comandante de una unidad de ametralladoras escribió a un amigo suyo: “El ejército italiano no debería ensuciarse las manos en este asunto”. Es de suponer que hombres semejantes se habrían mostrado de acuerdo con la declaración del funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores Luca Pietromachi, que llegó a afirmar: “No hay rincón de Europa que no haya sido testigo de la perversidad innata e indeleble de los alemanes. Y estos son los portadores de la Kultur y los artífices del Nuevo Orden”.



El gobierno italiano sabía, por las emisiones de la BBC de junio de 1942, que hasta esa fecha habían sido asesinados aproximadamente setecientos mil judíos polacos, muchos de ellos con gases tóxicos. El 18 de octubre, el número dos de la embajada alemana en Roma, Otto von Bismarck, nieto del primer canciller alemán, solicitó formalmente la colaboración italiana en las medidas que los croatas y alemanes estaban tomando para deportar en masa a los judíos croatas. Violando un alto secreto, Bismarck también informó a los italianos de que eso “supondría con casi toda seguridad la eliminación definitiva de los grupos judíos en cuestión”. Aparte de las consideraciones de honor y de prestigio que llevaron a los italianos a obstaculizar la colaboración con los croatas, a lo largo de los seis meses siguientes el curso de la guerra también les indujo a no colaborar con los alemanes. Muchos miembros del ejército se dieron cuenta de que para Italia se había acabado el juego. En octubre de 1942, los representantes del régimen iniciaron conversaciones clandestinas en Lisboa con agentes británicos del EOE para negociar una paz por separado. En diciembre de 1942, los aliados hicieron públicas claras advertencias acerca de futuros juicios por crímenes de guerra, una razón más para que los italianos se distanciaran del genocidio alemán.

domingo, 28 de noviembre de 2021

La resistencia francesa en la Segunda Guerra Mundial fue un hecho minoritario


Michael Burleigh, historiador británico especialista en historia contemporánea, cuenta que si la resistencia francesa en la Segunda Guerra Mundial hubiera sido consecuencia del hambre, entonces habría constituido un movimiento masivo en lugar del hecho minoritario que fue. Como afirmó un desilusionado comunista, la resistencia fue sobre todo una cuestión de carácter o naturaleza, más que de deliberación consciente. Un significativo número de miembros de la resistencia parecían tener claro que el nazismo era inherentemente malvado, de nuevo un adjetivo que los historiadores, contrariamente a clérigos o jueces, parecen no querer utilizar en la actualidad.

En una guerra clandestina, las mujeres eran tan importantes como los hombres, especialmente porque podían explotar su feminidad o maternidad para escapar al riguroso escrutinio de los policías. Muchos extranjeros,incluidos exiliados alemanes, polacos y españoles republicanos, figuraron también junto a los elementos autóctonos. Durante los primeros años, la resistencia constituyó en gran medida un fenómeno urbano centrado en París, Lyon y Marsella, pero a partir de 1943 la geografía de la revuelta se extendió también a zonas agrícolas más remotas con el crecimiento de los maquis, bandas armadas cuyo nombre genérico procedía de los montes de Córcega.

El hecho de vivir bajo múltiples identidades, de mudarse constantemente de un domicilio seguro a otro y de someterse a las demandas de una meticulosa actividad clandestina, donde no cabía el error, generaba un enorme estrés, y las memorias de destacadas figuras de la resistencia, como Henri Frenay, están salpicadas de experiencias traumáticas causadas por la pérdida de estimados camaradas.


sábado, 13 de marzo de 2021

“He conducido a los franceses mediante los sueños”, decía el general de Gaulle

General  de Gaulle


“He conducido a los franceses mediante los sueños”, decía el general  de Gaulle. El sueño era haber colocado a Francia vencida en el bando de los vencedores. 
Al igual que Napoleón Bonaparte fue la figura clave de Francia durante el siglo XIX, el general Charles De Gaulle lo fue en el siglo XX. Líder en el exilio de la Francia Libre durante la Segunda Guerra Mundial, posteriormente se convertiría en uno de los más carismáticos Presidentes de la Historia Francesa.

El general de Gaulle con Churchill

Las relaciones del general de Gaulle con Churchill eran caóticas, pero Inglaterra reconocerá enseguida a la Francia libre. No ocurrirá lo mismo con Estados Unidos. Roosevelt le atribuye intenciones dictatoriales, de modo que el general deberá esperar mucho tiempo el apoyo americano, que le será concedido con parquedad. A De Gaulle no se le informará ni del desembarco de 1942 en África del Norte, ni del desembarco de 1944 en Normandía. En Teherán, en noviembre de 1943, Churchill, Roosevelt y Stalin se pondrán de acuerdo para excluir a Francia de las negociaciones posteriores a la guerra, escribe  Jean Sévillia. 





sábado, 16 de noviembre de 2019

¿Por que no podía parar la guerra el estado nacionalsocialista?



Por grandes que fueran el botín de guerra y los territorios conquistados, los resultados económicos siempre quedaban por debajo de las esperanzas. Por eso es por lo que el Estado nacionalsocialista no podía contentarse con mantener y consolidar internamente sus conquistas durante la Segunda Guerra Mundial. Una política financiera que funcionaba según el procedimiento fraudulento de la “bola de nieve”, hizo a los políticos nacionalsocialistas estructuralmente incapaces de buscar un acuerdo de paz. Tenían que seguir impulsando la expansión, ya que la mínima interrupción habría significado el fin inmediato de su régimen. No podían permitirse una pausa, ni siquiera en el caso de una victoria. Tal victoria habría obligado a la nación alemana a responder por sí misma a las deudas acumuladas por la creación de empleo y el rearme, las obras públicas faraónicas y la expansión territorial, escribe el historiador alemán Götz Aly.


Teniendo en cuenta esas circunstancias políticas, la guerra no sólo era la vía más cómoda, sino que era la única dirección en que podía encaminarse el gobierno alemán. Después de que Churchill hubiera bloqueado el proyecto de Reich colonial en África central, no quedaba otra opción que la agresión contra la Unión Soviética. Unos días antes del comienzo de aquella campaña de pillaje, Goebbels anotó, a propósito de la relación entre el pueblo, los crímenes y los dirigentes: “El Führer ha dicho que tenemos que vencer, sea justo o no. Es el único medio, y es justo, moral y necesario. Y cuando hayamos vencido, nadie nos pedirá cuentas. Hemos ido tan lejos que estamos obligados a vencer, ya que en caso contrario nuestro pueblo, y nosotros a su cabeza, desapareceríamos, con todo lo que nos es tan preciado. Así pues, ¡Adelante!”. Desde el invierno de 1941-1942, cuenta, Götz Aly, los responsables políticos consiguieron dar a la mayoría de los Volksgenossen la sensación de que todos los puentes estaban cortados. Cualquiera que fuera su posición sobre tal o cual medida, juzgaban cada vez más imposible deshacer el camino andado. Esto explica que tantas personas prefirieran en 1944-1945 el naufragio voluntario activo a la capitulación.

lunes, 20 de mayo de 2019

Los robots, ordenadores y sus software están invadiendo las últimas esferas humanas



La tercera revolución industrial apareció inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial y es en la actualidad cuando empieza a tener un impacto significativo en cómo la sociedad organiza su actividad económica. Los robots controlados numéricamente y los ordenadores y sus avanzados software están invadiendo las últimas esferas humanas disponibles, el reino de la mente. Adecuadamente programadas, estas nuevas máquinas pensantes son capaces de realizar funciones conceptuales, de gestión y administrativas y de coordinar el flujo de producción, desde la propia extracción de materias primas hasta el marketing y la distribución de servicios y productos acabados.

sábado, 18 de mayo de 2019

¿Fue moral lanzar las dos bombas atómicas que pusieron fin a la Segunda Guerra Mundial?


Sigue existiendo una intensa controversia en torno a la moralidad de lanzar las dos bombas atómicas que pusieron fin a la Segunda Guerra Mundial. “Sin embargo, dice el historiador militar estadounidense Victor Davis Hanson, nos olvidamos de que la decisión del presidente Truman se basó en buena parte en el deseo de evitar la pesadilla que los marines acababan de soportar en Peleliu y Okinawa. Si los estadounidenses de hoy en día, que disfrutan de una paz duradera, se plantean si nuestros abuelos se precipitaron al decidir recurrir a armas atómicas, olvidan que muchos
veteranos del Pacífico se preguntaron por qué tuvieron que pasar por una conquista de Okinawa cuando la prueba positiva en Alamogordo*, Nuevo México, el 16 de julio se produjo unos días después de que la isla se declarara segura. Sin duda, la carnicería de Okinawa se podría haber retrasado hasta finales de verano para permitir que la existencia de tales armas convenciera a los japoneses de que era inútil prolongar la guerra”.



*La bomba atómica fue probada el 16 de julio de 1945 en el desierto para ensayos cerca de Alamogordo (estado Nuevo México). La bomba utilizaba plutonio como material fisionable, igual que la lanzada más tarde sobre Nagasaki.

miércoles, 17 de abril de 2019

La resistencia francesa abandonó a Pétain

Resistencia francesa
Muchos miembros de la resistencia del sur, durante la Segunda Guerra Mundial, especialmente aquellos que habían pertenecido al ejército, tardaron algún tiempo en abandonar su fidelidad a Pétain, un proceso que no llegó a ser definitivo hasta que este volvió a habilitar en el poder a Pierre Laval* en abril de 1942. La resistencia no hacían prisioneros, y mataban a los heridos, dado que no contaban con instalaciones para ellos.

Pétain y Mitterrand
Los funcionarios de Vichy también quisieron probar en qué dirección soplaba el viento; el ejemplo más destacado fue el del futuro presidente socialista François Mitterrand, que tras abandonar a Pétain, que le había concedido una medalla, y a través del general Georges Giraud, en Argelia, llegó hasta De Gaulle, quien le trató con una incuestionable frialdad, cuenta el historiador Michael Burleigh.


*Pierre Laval destacó por su colaboracionismo con la Alemania nazi.

domingo, 2 de diciembre de 2018

La muerte de civiles en la Segunda Guerra Mundial.

Las muertes de civiles en Inglaterra, a causa sobre todo de los bombardeos, fueron unas 70.000. Las muertes de civiles en el epicentro de la carnicería, Polonia, Ucrania, Bielorrusia, los países bálticos y las zonas occidentales de la Unión Soviética, llegaron a sumar cerca de 10 millones. A diferencia de la primera guerra mundial, las muertes de civiles durante la segunda superaron con mucho las de las tropas en combate. En mucha mayor medida que el anterior gran conflicto, ésta fue una guerra en la que se vieron envueltas sociedades enteras. El elevado índice de víctimas mortales entre la población civil fue consecuencia, entre otras cosas, del carácter genocida del conflicto. Pues, a diferencia de la guerra de 1914-1918, el genocidio constituyó la razón de ser misma de esta segunda gran conflagración. Esta guerra constituyó un ataque contra la humanidad sin precedentes en la historia. Fue una caída en el abismo como no se había conocido nunca. Fue una guerra de proporciones apocalípticas.


En Alemania muchos de los civiles muertos fueron víctimas de los bombardeos aéreos aliados que arrasaron las ciudades alemanas. La aniquilación de Dresde en febrero de 1945, con la pérdida de 25.000 vidas, en su inmensa mayoría de civiles, representa simbólicamente el terror llovido del cielo que se abatió sobre las ciudades grandes y pequeñas de Alemania cuando las defensas aéreas se vinieron abajo.
Dresde.1945

El infierno en la tierra resultante, no sólo para las tropas combatientes, sino también para la población civil, fue fruto fundamentalmente de la ideología. Esto es, quién debía vivir y quién debía morir se convirtió en primera instancia en una cuestión ideológica. El terror y las muertes que se infligieron a la población civil en Polonia y a lo largo de toda la guerra en el este así lo reflejaron. La demostración más palmaria de la prioridad ideológica fue la selección de los judíos, entre todas las incontables víctimas de la violencia extrema, como objetivo de lo que pronto se convertiría en un genocidio generalizado.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Estados Unidos: potencia global.

Noam Chomsky
Noam Chomsky cree que no podemos tomarnos al pie de la letra todas esas referencias al declive estadounidense. La Segunda Guerra Mundial fue el momento en que Estados Unidos verdaderamente se convirtió en potencia global. Ya era la mayor economía del mundo desde mucho antes de aquella contienda, pero podría decirse que era más bien una potencia regional. Controlaba el hemisferio occidental y había realizado también incursiones en el Pacífico. Pero los británicos eran la auténtica potencia mundial. La Segunda Guerra Mundial lo cambió todo. Estados Unidos pasó a ser la potencia mundial dominante. Estados Unidos poseía la mitad de la riqueza del mundo. Las otras sociedades industriales habían quedado debilitadas o destruidas. Estados Unidos se encontraba en una posición increíblemente favorable en el terreno de la seguridad. Controlaba su hemisferio, pero también el Atlántico y el Pacífico, y se valía para ello de una inmensa fuerza militar. 

Obviamente, eso se moderó un poco con el tiempo. Europa y Japón se recuperaron, y también se produjo el proceso de la descolonización. En 1970, Estados Unidos había caído hasta representar un 25% aproximadamente de la riqueza mundial, que es más o menos lo que ya representaba en la década de 1920, por ejemplo. Seguía siendo la potencia mundial preponderante, pero no como lo era en 1950. Desde 1970, esas posiciones se han mantenido bastante estables, aun cuando, como es lógico, ha habido cambios.


Se habla mucho de un supuesto desplazamiento del centro de gravedad del poder mundial: la India y China van a convertirse ahora en las nuevas grandes potencias, las más ricas. Pero también esto deberíamos tomárnoslo con muchas reservas, dice Noam Chomsky. Por ejemplo, muchos observadores alegan para apoyar ese argumento la elevadísima deuda estadounidense y el hecho de que China sea la compradora de gran parte de ésta. Pero, si lo pensamos bien, unos años atrás Japón era propietario de la mayoría de la deuda estadounidense. China simplemente lo ha sobrepasado en fecha más reciente.

martes, 28 de agosto de 2018

Paz democrática.

Durante siglos, Europa fue la región más salvajemente violenta del mundo, desgarrada por guerras tan atroces como destructivas. Europa desarrolló la tecnología y la cultura de la guerra que la situó en disposición de conquistar el mundo. Tras un estallido final de salvajismo indescriptible, la destrucción mutua cesó al término de la Segunda Guerra Mundial. Algunos estudiosos explican tal fin de las hostilidades con la tesis de la llamada “paz democrática”, según la cual, una democracia siempre duda antes de entrar en guerra contra otra democracia.