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lunes, 9 de junio de 2025

Para millones de alemanes su atractivo estaba en las promesas de igualdad entre los Volksgenossen

Escribe Götz Aly en La utopía nazi que “la RDA disponía de 190.000 policías profesionales y otros tantos confidentes de la Stasi para controlar a sus 17 millones de habitantes; la Gestapo contaba en 1937 con apenas siete mil empleados, incluyendo las secretarias y administrativos, y el Servicio de Seguridad de las SS (Sicherheitsdienst, SD) con muchos menos; pero entre unos y otros mantenían vigilados a sesenta millones de habitantes, de lo que se deduce que la mayoría no necesitaba ninguna vigilancia”…….“lo que les unía no era el deseo de una nueva dominación de clase, sino de algo que hoy se da por sobrentendido, un marco político en el que la situación social en el momento del nacimiento determinara lo menos posible la trayectoria vital, la ocupación profesional y el prestigio social de una persona. Posteriormente se entendería la doctrina racista del nacionalsocialismo como pura incitación al odio y al asesinato; pero para millones de alemanes su atractivo estaba en las promesas de igualdad entre los Volksgenossen.”

lunes, 7 de octubre de 2024

¿Como se hizo popular el nacional socialismo?

La dirección nacionalsocialista impulsó un primer anticipo de la motorización generalizada, introdujo el entonces casi desconocido concepto de las vacaciones pagadas, duplicó el número de días festivos y comenzó a desarrollar el hoy familiar turismo de masas.Desde un principio el Estado nacionalsocialista promovió la familia, trató peor a los solteros o adultos sin hijos y protegió a los campesinos frente a los caprichos del mercado mundial y la meteorología. Las bases de la ordenación agraria de la Unión Europea, la regulación de la circulación en las carreteras, el seguro obligatorio para los automóviles, la declaración tributaria conjunta para los matrimonios, las subvenciones por hijos, el escalonamiento de tramos impositivos o las bases de la protección de la naturaleza provienen de aquellos años. Los políticos sociales nazis perfilaron los contornos del concepto de pensión vigente desde 1957 en la República Federal, por el que anciano no equivale a pobre sino que “el nivel de vida de los veteranos del trabajo no puede diferir mucho del de los Volksgenossen en activo”.
Procuraron ya desde las primeras semanas de gobierno paliar la plaga de embargos y desalojos que amenazaba a la mayoría de los alemanes de entonces, sobre todo en épocas de crisis económica.La “Ley sobre liquidación de viejas deudas” de 1938 consideraba inválidas cientos de miles de reclamaciones de deudas que los tribunales habían dado ya por ejecutables.Hitler («nuestro canciller del pueblo») había impartido desde muy pronto la máxima de “Alemania será tanto más grande cuanto más fieles le sean sus ciudadanos más pobres”. Y Göring le secundó manifestando que “el propietario que sin compasión ni escrúpulos deja sin techo a Volksgenossen pobres por una nimiedad, pierde con ese comportamiento la protección del Estado”.Fueron estas leyes las que hicieron popular el socialismo nacional y en ellas se traslucen también rasgos de la posterior República Federal alemana.

sábado, 16 de noviembre de 2019

¿Por que no podía parar la guerra el estado nacionalsocialista?



Por grandes que fueran el botín de guerra y los territorios conquistados, los resultados económicos siempre quedaban por debajo de las esperanzas. Por eso es por lo que el Estado nacionalsocialista no podía contentarse con mantener y consolidar internamente sus conquistas durante la Segunda Guerra Mundial. Una política financiera que funcionaba según el procedimiento fraudulento de la “bola de nieve”, hizo a los políticos nacionalsocialistas estructuralmente incapaces de buscar un acuerdo de paz. Tenían que seguir impulsando la expansión, ya que la mínima interrupción habría significado el fin inmediato de su régimen. No podían permitirse una pausa, ni siquiera en el caso de una victoria. Tal victoria habría obligado a la nación alemana a responder por sí misma a las deudas acumuladas por la creación de empleo y el rearme, las obras públicas faraónicas y la expansión territorial, escribe el historiador alemán Götz Aly.


Teniendo en cuenta esas circunstancias políticas, la guerra no sólo era la vía más cómoda, sino que era la única dirección en que podía encaminarse el gobierno alemán. Después de que Churchill hubiera bloqueado el proyecto de Reich colonial en África central, no quedaba otra opción que la agresión contra la Unión Soviética. Unos días antes del comienzo de aquella campaña de pillaje, Goebbels anotó, a propósito de la relación entre el pueblo, los crímenes y los dirigentes: “El Führer ha dicho que tenemos que vencer, sea justo o no. Es el único medio, y es justo, moral y necesario. Y cuando hayamos vencido, nadie nos pedirá cuentas. Hemos ido tan lejos que estamos obligados a vencer, ya que en caso contrario nuestro pueblo, y nosotros a su cabeza, desapareceríamos, con todo lo que nos es tan preciado. Así pues, ¡Adelante!”. Desde el invierno de 1941-1942, cuenta, Götz Aly, los responsables políticos consiguieron dar a la mayoría de los Volksgenossen la sensación de que todos los puentes estaban cortados. Cualquiera que fuera su posición sobre tal o cual medida, juzgaban cada vez más imposible deshacer el camino andado. Esto explica que tantas personas prefirieran en 1944-1945 el naufragio voluntario activo a la capitulación.