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martes, 20 de octubre de 2026

La transición en España fue posible gracias a la mesura y sensatez de los líderes políticos

La Transición fue, a grandes rasgos, la obra de un hombre y de una idea. El hombre fue Adolfo Suárez; la idea, el consenso. Es también cierto que al principio cupo un papel esencial en ella a Juan Carlos I, Rey de España desde el 22 de noviembre de 1975, quien, habiendo recibido de Franco una corona y un Estado, quiso afirmar la primera sobre los cimientos de la soberanía popular y reformar con decisión, pero con prudencia, el segundo para conducirlo a la democracia. Y no lo es menos, por supuesto, que nada hubiera sido posible de no ser por la mesura, la paciencia y la sensatez que demostraron, en general, la mayoría de los líderes políticos de la izquierda y la derecha, desde el comunista Santiago Carrillo al franquista Manuel Fraga, pasando por el socialista Felipe González, y el instinto histórico de un pueblo que cargaba aún en su inconsciente colectivo con los recuerdos de una guerra que de ningún modo deseaba repetir.


Referencia: Breve historia de España II. El camino hacia la modernidad (Luis E. Íñigo Fernández)

jueves, 23 de julio de 2026

Las motivaciones de los seres humanos tienen gran importancia para la historia

Tucídides apuntó que el miedo (phobos), el interés personal (kerdos) y el honor (óoxa) motivan a la naturaleza humana.La naturaleza humana (con el miedo, el interés personal y el honor) contribuye, según Tucídides, a la existencia de un mundo donde los conflictos y las coacciones son constantes. Desde los griegos y chinos antiguos, hasta José Ortega y Gasset y su contemporáneo francés Raymond Aron, a mediados del siglo XX, creían que la guerra era inherente a la división de la humanidad, en Estados y otras agrupaciones humanas. De hecho, la soberanía y las alianzas casi nunca se dan en un vacío, sino que surgen a partir de las diferencias y disputas de unos con otros.
Los devotos de la globalización de hoy, escribe Aquilino Cayuela, hacen hincapié en lo que une a la humanidad, pero sólo según ciertos parámetros morales de tolerancia y aceptación de un determinado progresismo; o en la creencia de que una nación democrática significa necesariamente que su política exterior va a resultar mejor y más beneficiosa que la de sistemas autoritarios.La imposición globalista presupone una cierta “religión oficial progresista” basada en la imposición legal de ciertas ideologías multicolor: generismo; LGTB…, neofeminismo; medio-ambientalismo, etc. En definitiva, el colorín utópico recogido en la agenda 2030. Un fantasma, a todo esto, que nos cuesta muchísimo dinero de mantener para que ciertos ineptos de la escena política, nacional e internacional vivan a cuerpo de rey.
Para los realistas la democracia y moralidad no son sinónimos. Máxime una democracia corrompida con “posverdad” y “conglomerados ideológicos” que se autodenominan “progresismo”, dice Cayuela.
Isaiah Berlin les reprochaba, en su discurso La inevitabilidad histórica, que es inmoral contemplar a las naciones y las civilizaciones “como entes más concretos que los individuos que las constituyen”, y que consideren algunas abstracciones como la “tradición o la historia” en abstracto “más juiciosas que nosotros mismos”. Berlin, en respuesta, defiende que el individuo y su responsabilidad moral son primordiales y, por lo tanto, nadie puede atribuir la responsabilidad de gran parte de sus acciones o su destino a factores abstractos como el entorno o la cultura. Las motivaciones de los seres humanos tienen gran importancia para la historia; no se trata de falsas ilusiones que puedan justificarse aludiendo a fuerzas mayores.

martes, 14 de abril de 2026

La democracia española está teledirigida por instituciones que han sustraído la soberanía nacional a los Estados


Cristina Martín Jiménez, escritora y periodista, experta en el Club Bilderberg, cuenta en su libro Los planes del club Bilderberg para España que “la democracia española está teledirigida por instituciones que han sustraído la soberanía nacional a los Estados. La Unión Europea es una maraña de pactos, tratados y Constituciones sobre la que no se informa ni explica a los ciudadanos, y que hace imposible la existencia de soberanías. Ya no hay países soberanos y muchos no se han percatado aún de la trampa en la que hemos caído, como lo hizo saber el sucesor de Trichet, Mario Draghi, a finales de octubre de 2012, cuando expresó que “muchos Gobiernos deben darse cuenta de que perdieron su soberanía nacional hace tiempo”, de manera que el parlamento español puede decir misa, pero quien reparte las hostias es otro. ¿Y quién reparte las hostias en esta misa de difuntos? Una entelequia llamada Bruselas. “La eurozona tiene que mejorar la gobernanza fiscal y económica y acordar la unión bancaria”, aseguraba Trichet en la entrevista.”
“Europa se convierte en un bloque dirigido por unas personas estratégicamente colocadas en las cimas de unas instituciones controladas por sociedades llamadas Bilderberg, Comisión Trilateral y Council on Foreign Relations. El resultado de la estrategia se ha repetido varias veces a lo largo de la historia de la humanidad. Si controlas a las personas que mandan en esas instituciones, controlas el bloque entero, es decir, un territorio formado por quinientos millones de personas que desconocen quién toma las decisiones, quién gestiona su dinero, sus impuestos, las leyes laborales que condicionan su trabajo, así como sus pequeñas y medianas empresas. Quinientos millones de personas a las que se les pretende hacer creer que los representantes políticos que han votado en las urnas de la democracia son quienes toman las decisiones. Millones de personas con nombres, apellidos, familias y una vida por desarrollar que desconocen que hay otros pactos, otras decisiones, que se consensúan en reuniones secretas de las que no son informados, y que presionarán a los Gobiernos elegidos en las urnas.”

domingo, 15 de marzo de 2026

No pasa nada si los políticos no cumplen lo prometido

Los gobernantes, para conservar el poder, suelen prometer una cascada de beneficios para el pueblo. Se comprometen a hacer o a no hacer esto o aquello. Pero no pasa nada si no cumplen lo prometido. “Nunca faltaron a un príncipe (gobernante) razones legítimas para disfrazar la inobservancia. Se podrían citar innumerables ejemplos modernos de tratados de paz y promesas vueltos inútiles por la infidelidad de los príncipes (gobernantes). Que el que mejor ha sabido ser zorro, ese ha triunfado”. En ese “razones legítimas” está el cinismo de Maquiavelo. Porque hace compatible esas razones con la infidelidad.No pasa nada, “los hombres son tan simples y de tal manera obedecen a las necesidades del momento, que aquel que engaña encontrará siempre quien se deje engañar”, escribe el filósofo Rafael Gómez Pérez.
Maquiavelo afirma que el gobernante ha de ser a la vez león y zorro. León pegaba más en un tiempo en el que los principados, con mucha frecuencia, se conquistaban o se ensanchaban por las armas, dice Gomez Pérez, pero en tiempo de democracia, ser león no está bien visto. Pero ser zorro tiene un premio siempre, sobre todo si las gallinas, teniendo suficiente comida y algún que otro devaneo con el gallo, siguen con esa mirada lateral, nunca de frente.
En democracia, esa sociedad de gallinas ha llegado a creerse que en ellas está “la soberanía del gallinero”, o nacional. Ignoran o fingen ignorar que la soberanía la tiene el zorro. Pero el zorro político, aprendiz en la escuela de Maquiavelo, cultiva un refinado cinismo, en el que el valor más bajo y manejable es el de la verdad.


jueves, 12 de febrero de 2026

La voluntad de todo un pueblo no puede hacer justo lo que es injusto

“La voluntad de todo un pueblo no puede hacer justo lo que es injusto”, dijo Benjamin Constant, el gran constitucionalista del liberalismo francés, que continuaba, en sus Principios de política aplicables a todos los gobiernos representativos (1815): “El pueblo no tiene derecho de castigar a un solo inocente, ni tratar como culpable a un solo acusado, sin pruebas legales. No puede, pues, delegar en nadie semejante derecho. El pueblo no tiene el derecho de atentar contra la libertad de opinión, la libertad religiosa, las garantías judiciales, las formas protectoras. Ningún déspota, ninguna asamblea, puede ejercer un derecho semejante diciendo que el pueblo se lo ha conferido. Todo despotismo es entonces ilegal; nada puede sancionarlo, ni aun la voluntad popular en que pretende fundarse, ya que, en nombre de la soberanía del pueblo, se arroga un poder que no está comprendido en tal soberanía, y, en tal caso, ya no se trata únicamente de un desplazamiento del poder, sino de la creación de un poder que no debe existir”. El ejemplo más palmario para ilustrar en la actualidad cómo puede crearse este poder absoluto bajo el paraguas de la soberanía popular son las Asambleas Constituyentes de que se ha valido en Hispanoamérica el socialismo del siglo XXI para instalar su reinado. La primera de ellas fue la de Venezuela, en 1999, pocos meses después de llegar Hugo Chávez a la presidencia por la vía electoral. Todo ello, como se sabe, sucedió al colapso de los grandes partidos tradicionales, que, aunque apoyados ampliamente por las masas durante varias décadas, acabaron funcionando como redes al servicio del tráfico de influencias, de la corrupción y de otros vicios, hasta tal punto que los venezolanos dejaron de sentirse representados por ellos. Comprendido esto por algunas personas, a partir de la década de 1980 comenzó a hablarse de la necesidad de reformar profundamente el modelo político, previendo que aquella situación precipitara el fin de la democracia. En 1992, la intentona armada de golpe de Estado que lideró Hugo Chávez dejó en evidencia la factibilidad de tal amenaza. Comenzó entonces a agitarse la bandera de la democracia participativa, entendiendo que el problema era sustraer la acción política del exclusivo y excluyente poder de los partidos. El desprestigio de estas instituciones fue sin duda lo que, en las elecciones de 1998, inclinó el favor popular hacia el militar golpista devenido en candidato y hacia su propuesta de convocar una Asamblea Constituyente. Para recurrir a esta figura, que no tenía asidero legal, se alegó la voluntad pronunciada del pueblo en un referendo consultivo donde se le preguntó si estaba de acuerdo con ello.

miércoles, 29 de octubre de 2025

Una conversación entre Michel Onfray y Michel Houellebecq


Transcribo una conversación entre Michel Onfray y Michel Houellebecq publicada en un número especial de la revista  Front Populaire. Michel Houellebecq es poeta, ensayista y novelista, autor de novelas donde afronta temas de actualidad. Michel Onfray lleva más de treinta años construyendo una obra filosófica y literaria de la que dan cuenta un centenar de libros inspirados en la sabiduría latina, el socialismo libertario y la crítica nietzscheana al idealismo occidental. 
Michel Houellebecq: La Reconquista empezó en España cuando estaba bajo la dominación musulmana. Todavía no estamos en esta situación, pero sí se puede constatar ya que la gente se está armando. Y no se trata de tarados. Cuando territorios enteros estén bajo control islámico, pienso que habrá actos de resistencia como un Bataclan* a la inversa. Y ellos no se van a contentar con poner velitas y flores, así que sí las cosas pueden ir bastante deprisa. Una de las cosas más llamativas entre las reacciones a la Carta de los generales es la proporción de franceses que esperaba una guerra civil en un futuro próximo (uno de los peligros contra los que alertaban los firmantes de la llamada Carta de los Generales, que apareció en abril de 2021 en la revista Valeurs actuelles con el título Por una vuelta al honor de nuestros gobernantes. En la carta se denunciaba el auge del islamismo, la delincuencia, la desintegración del país y se invitaba a los representantes a tomar medidas contundentes. es la proporción de franceses que esperaba una guerra civil en un futuro próximo).  
Michel Onfray : Aquí se separan nuestros puntos de vista porque yo creo que la guerra civil ya está aquí, latente. Cada día la gente es apaleada, atropellada por bandas….. Nos abocamos a un primitivismo y el problema es que este estado de violencia en el que nos encontramos no es reconocido por el presidente de la República. Julien Freund, un filósofo político muy interesante definía la soberanía como la posibilidad de decidir quién es el enemigo. Esto es bien cierto, pero se ha retorcido, de modo que, a menudo, son los enemigos los que nos eligen. Macron ha decidido que a los enemigos les diremos todo el rato “gracias”, “por favor”, “perdón”. Pero una democracia en forma es una democracia que no se impide emplear la violencia, que se defiende. Las personas prefieren vivir sometidas antes que morir libres y triunfantes. Si reciben una agresión, bajan la cabeza y los de alrededor se largan, no quieren saber nada. Es humano, sobre todo para los representantes de una cierta izquierda que vienen a decir que la policía mata, que aquellos que se supone que quieren impedir la violencia estarían en el origen de esta misma. Qué vergüenza.
Michel Houellebecq: “La cobardía está muy extendida, sí. Muchas veces me he preguntado qué pasaría cuando hoy los de la interseccionalidad se encontrarán cara a cara con la más flagrante de sus contradicciones, la oposición frontal entre islam y feminismo. Bueno, las violaciones en Colonia me han abierto los ojos, en caso de duda, con el islam o, simplemente, con la inmigración. Las feministas occidentales no son tan peligrosas como los otros, ellas son tan cobardes como los hombres occidentales… Todos dispuestos a someterse”.

miércoles, 22 de octubre de 2025

Partidos políticos en cuyos programas figura el no reconocimiento de la soberanía nacional

Se da el caso en España de la existencia de partidos políticos, con asiento parlamentario, en cuyos programas figura el no reconocimiento de la soberanía nacional española; partidos representativos de la soberanía nacional española (según aparece en el artículo 6 de la Constitución) pero que, sin embargo, no reconocen la legitimidad, a veces ni siquiera la existencia, de dicha soberanía nacional. Este fenómeno sui generis, anómalo, poco común, realmente extraño, raro, solo es explicable cuando al nombre de España lo acompaña esa sombra negrolegendaria, esa especie de reverso tenebroso permanentemente acusatorio que hace que, incluso grupos políticos que buscan su ruina y destrucción, sean acogidos y financiados desde las instituciones representativas del poder político español. Pareciera como si el mismo entramado institucional representativo de la soberanía nacional española se venciera sobre el propio peso de la mala reputación negrolegendaria, a cuya sombra operan grupos, facciones, que, cual larvas neumónidas, se alimentan de la energía nacional pero para agotarla, buscando, explícita y formalmente, la fragmentación de la nación, y, por tanto, su ruina. Ya decía Spinoza que si el Estado no se viera obligado a observar las leyes o reglas, sin las cuales un Estado no es ya un Estado, no sería necesario considerarlo como una realidad natural, sino como una quimera. El Estado comete, pues, falta, cuando cumple o tolera actos susceptibles de arrastrarlo a su propia ruina.

miércoles, 25 de junio de 2025

La Europa de la Unión Europea

Para la mayoría de sus ciudadanos, Europa se ha convertido en buena medida en sinónimo (positiva o negativamente) de Unión Europea. Europa distingue a los países de la UE como comunidad de naciones interrelacionadas de aquellos otros del continente europeo (principalmente Rusia y antiguos miembros de la Unión Soviética) que están fuera del mismo. Esta Europa no es la Europa de las patrias defendida por Charles de Gaulle (y otros), ni la entidad supranacional asociada con Jacques Delors; más bien, representa una entidad única a medio camino entre ambas. Hay quienes continúan aspirando al futuro utópico de una Europa cada vez más amplia incorporada en un estado federal europeo. Hay otros, cada vez más numerosos, que miran a Europa con distancia e incluso hostilidad al considerarla un órgano extraño que se entromete en su soberanía e integridad en tanto que estados nación. Aunque en las primeras décadas de la posguerra la necesidad de evitar la posibilidad de una nueva contienda era la aspiración central de la incipiente Comunidad Europea, con el paso del tiempo ese mensaje se ha ido desvaneciendo. Esto ha hecho que, para muchos de sus ciudadanos, la Europa de la Unión Europea sea poco más que una organización opaca y distante que establece normas y regulaciones que afectan a la vida de la mayoría de la personas, pero que no permite la participación política activa. Esto abre la puerta a las políticas de los movimientos nacionalistas y separatistas, capaces de despertar un vínculo emocional imposible de construir para la Unión Europea. Por tanto, para muchos de sus ciudadanos Europa significa una Unión Europea de la que pueden ser partidarios o no, pero en realidad su principal apego emocional no es con Europa sino con su estado nación o región (o, en algunos casos, con estados nación independientes en potencia), escribe Ian Kershaw, catedrático de Historia Moderna en la Universidad de Sheffield.

sábado, 4 de enero de 2025

La Comunidad Europea nació como resultado del desastre común de la Segunda Guerra Mundial

La Comunidad nació más bien como resultado del desastre común de la Segunda Guerra Mundial, esa catástrofe que dejó a todos los estados-nación, desde los Pirineos al Mar del Norte, destrozados por la derrota y la ocupación. Las antiguas instituciones se encontraban sumidas en las simas de la impotencia y el descrédito, y había que construir una estructura relativamente nueva una vez reanudada la paz. Según Milward, después de la guerra, por primera vez, los estados de la Europa occidental integraron plenamente en la nación política a los agricultores, obreros y pequeños burgueses con ayuda de una serie de medidas destinadas a favorecer el crecimiento, el empleo y el bienestar, y por eso contaban con una base social mucho más amplia que la de sus predecesores, limitada y precaria. El éxito inesperado de estas políticas favoreció un segundo tipo de ampliación; la cooperación interestatal. Moralmente rehabilitados dentro de sus propias fronteras, seis estados-nación del continente descubrieron que podían fortalecerse todavía más si compartían determinados elementos de soberanía que les beneficiaran a todos. Uno de los elementos centrales de este proceso fue el impulso magnético que el mercado alemán ejerció desde el principio, en el sector de la exportación, sobre las economías de los otros cinco países, a lo que se añadió el atractivo que para Alemania representaba un acceso más fácil al mercado francés y al italiano, y los beneficios eventuales que podía obtener de determinados intereses concretos, como el carbón belga o la agricultura holandesa. La Comunidad Económica Europea, a juicio de Milward, fue en esencia, el fruto de los cálculos autónomos de los distintos estados nacionales, que pensaban que la prosperidad en la que se basaba su legitimidad doméstica podía mejorar gracias a una unión de aduanas. 

El monumento "Homenaje a los Padres Fundadores de Europa"

En la era de Schuman, Adenauer y De Gasperi, el deseo de seguridad política (es decir, la defensa contra el militarismo alemán y el expansionismo soviético, e incluso el deseo de seguridad “espiritual” que ofrecía la solidaridad católica) era, por así decir, una prolongación de la misma búsqueda esencial. El fundamento de la CEE era “la similitud y la capacidad de reconciliación” de los intereses socioeconómicos de los seis estados renacidos, garantizadas por el consenso político del orden democrático de la posguerra en cada país. A juicio de Milward, esta matriz original se ha mantenido intacta hasta el presente, ajena a la ampliación de la Comunidad y a la creciente complejidad de su maquinaria.

domingo, 13 de octubre de 2024

El Pacto para el Futuro de la ONU

La abogada holandesa Meike Terhorst dijo que la ONU está intentando lograr “más poder ejecutivo”.“La falta de controles y contrapesos es muy preocupante. Los estados miembros tendrán muy poco o ningún poder”, dijo Terhorst, señalando que estas propuestas están generando una oposición cada vez mayor porque amenazan la soberanía nacional .Francis Boyle, JD, profesor de derecho internacional en la Universidad de Illinois, manifiesta que “lo que el secretario general está tratando de hacer es eludir la Carta de las Naciones Unidas y delegarse todos los poderes que pueda asumir”. Los poderes de emergencia y otras propuestas contenidas en el pacto pueden tener consecuencias ominosas para la humanidad, advirtió.“Los resultados más perniciosos serían sin duda vacunas extremadamente peligrosas que probablemente violarían el Código de Nuremberg sobre experimentación médica,como estas vacunas de ARNm,y luego también la censura,la censura total para cualquiera que disienta ”, dijo Boyle.
Según el Dr. Michael Rectenwald, autor de “ El Gran Reinicio y la Lucha por la Libertad : Desentrañando la Agenda Global”, las propuestas de la ONU “han sido escritas en apoyo de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el régimen de “gobernanza global” que pretende establecer”. Para Rectenwald las propuestas implican “acelerar el logro de los ODS” y representan el continuo “intento de la ONU de establecer un sistema mundial socialista global que sea inclusivo y equitativo’”. “La inclusión se logra a través de medios tecnológicos como el cierre de la brecha digital, que depende de la adopción universal de un sistema de identidad digital. La identidad digital es el medio por el cual uno es incluido y sin el cual uno esencialmente no existe. Por lo tanto, no debe haber nada fuera del sistema, es decir, un gobierno totalitario”, escribe Rectenwald. Junto con el Pacto para el Futuro se incluye una propuesta para “Un Pacto Digital Global: un futuro digital abierto, libre y seguro para todos ”.Publicado en mayo de 2023, el pacto propuesto establece “principios, objetivos y acciones para promover un futuro digital abierto, libre, seguro y centrado en el ser humano, basado en los derechos humanos universales y que permita el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”. Sin embargo, el pacto contiene propuestas para la introducción de la identificación digital,“bienes públicos digitales”y  “pasaportes de productos digitales”, y pide “abordar la desinformación” y prevenir el “mal uso” de las herramientas en línea.“Con la identificación digital, es más fácil para los gobiernos censurar y amenazar a las voces que expresan una opinión diferente”, dijo Terhorst. “En las propuestas de la ONU se menciona la supresión de la desinformación o el discurso de odio. ¿Quién debe decidir qué información es correcta y cuál es incorrecta?”
Según Boyle, el secretario general de la ONU “debe funcionar como un secretario a cargo de la secretaría”, pero estas propuestas están tratando de “convertirse en el dictador de la ONU”. Señala que la ONU está compuesta por seis órganos independientes, pero dijo que estas propuestas pueden usurpar su independencia. “Tendría autoridad sobre ellos y posiblemente podría ejercer autoridad sobre agencias especializadas de la ONU como la Organización Mundial de la Salud. Eso se vincula con el Reglamento Sanitario Internacional y el Tratado sobre Pandemias”,manifiesta Boyle. Boyle argumenta que al referirse específicamente al Pacto para el Futuro como un “pacto”, la ONU está intencionalmente “tratando de convertirlo en un tratado internacional vinculante” bajo la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados. 

viernes, 5 de enero de 2024

Mantenerse en el poder a toda costa, gozando de los indudables privilegios

No hay aliados para siempre, por mucho que algunas afinidades se muestren históricas. En todo caso, se establecen alianzas ocasionales, siempre, con ciertas reservas. Durante la II Guerra Mundial, Churchill y Stalin se vieron obligados a considerarse como aliados, aunque ellos, personalmente, se situaran en las antípodas ideológicas del otro. Escribe el profesor Amando de Miguel que no es malo que las relaciones entre las naciones, o mejor, entre los Estados, se basen en una calculada desconfianza. Es algo que resulta inevitable. Hay veces en que la confrontación inicial se transforma en una alianza un tanto forzada, pero, duradera, dice el profesor de Miguel. Estados Unidos venció a la Alemania nazi y al Japón imperial durante la II Guerra Mundial. La victoria contribuyó a la hegemonía de los Estados Unidos. Pues bien, después de la guerra, tanto Alemania como Japón, “democratizados” a la fuerza por los Estados Unidos, pasaron a ser sus más fieles aliados, fuera de las potencias anglófonas. 

Amando de Miguel

Mientras subsista la idea de la soberanía nacional, un Estado no puede confiar, plenamente, en otro; del mismo modo que se establece tal relación entre algunas personas. Sirve de poco que los respectivos gobiernos pertenezcan al mismo polo ideológico. La izquierda suele asegurar que se mueve por ideales, al tiempo que considera a la derecha atenta a los intereses económicos. Es una falsa apreciación, dice Amando de Miguel. Todos los movimientos políticos se mueven, en principio, por ideales. Ahora bien, una vez instalados en el poder, asoma la verdadera realidad de los intereses crematísticos. El principal es mantenerse en el poder a toda costa, gozando de los indudables privilegios que les corresponden. Es algo que no se puede evitar, pues el poder político consiste, esencialmente, en favorecer a unos u otros grupos. Naturalmente, es algo que no suele hacerse explícito, pero es real.

viernes, 27 de octubre de 2023

La Revolución Francesa cambió la naturaleza de la soberanía de Europa

La Revolución Francesa había cambiado de manera fundamental la naturaleza de la soberanía de Europa. En los siglos XVII y XVIII, una causa principal, quizá incluso la causa principal de las guerras europeas, había sido las disputas dinásticas surgidas a la muerte de un determinado soberano, piénsese en la guerra de Sucesión española o en la guerra de Sucesión austríaca. Las cosas ya no serían así a partir de 1815. Pese a la insistencia de monarcas como Luis XVIII o Alejandro I en el derecho divino que los asistía para reinar, la base de la soberanía había pasado de manera perceptible de los individuos y las familias a las naciones y los estados. Antes de 1815, se consideraba que todos los tratados internacionales quedaban invalidados a la muerte del soberano, y para que no caducaran tenían que ser renovados de inmediato con la firma del nuevo monarca. A partir de 1815, esta norma dejaría de aplicarse. Tratados como los de 1814-1815 fueron concluidos entre estados, no entre monarcas individuales, y mantendrían su validez a menos que o hasta que una u otra parte los rompiera deliberadamente. El príncipe o gobernante se convirtió, de hecho, en el ejecutor de la soberanía nacional o estatal, garantizada por la conformidad internacional con la fuerza virtual de la ley. Por supuesto que también habría disputas sucesorias a lo largo del siglo XIX, en particular en España y Schleswig-Holstein, pero su fuerza se basó en gran medida en la explotación que de ellas hicieron los gobiernos estatales con fines nacionales, y por sí solas no tuvieron un verdadero impacto. Los casamientos dinásticos quedaron reducidos a meros símbolos de amistad entre las naciones. Análogamente, los ejércitos debían lealtad ahora al Estado, no a un soberano individual; el viejo sistema de ejércitos mercenarios y de soldados que vendían sus servicios al mejor postor, habitual en el siglo XVIII, había desaparecido para siempre. Los soberanos recién restaurados en el trono tendrían que adaptarse o morir. La década de 1820 demostraría que muchos de ellos no habían aprendido la lección, escribe Richard John Evans, historiador y profesor británico.

lunes, 10 de julio de 2023

Cuando Rusia atacó militarmente la soberanía de Ucrania

“La guerra de Ucrania no tiene justificación, porque es una invasión de un país soberano con toda su tragedia, pero sí tiene causas”, decía Lanxing Xiang, director del Institute of Security Policy de Shanghái, días después del comienzo de la invasión”.Cuando Rusia atacó militarmente la soberanía, territorio e integridad territorial de un país independiente rompió no solo la legalidad internacional sino la legitimidad que pudiera justificar su acción (ius ad bellum según la Teoría de la Guerra Justa). Para los ucranianos, su principal justificación, legal y ética, viene del hecho de que no eligieron una guerra que es de legítima defensa ante una invasión de su territorio y amenaza a su soberanía como Estado independiente.El artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas, manifiesta que para defenderse de una agresión injusta es legal y legítimo tanto la defensa individual como la colectiva. Ucrania y Occidente acusan a Rusia de cometer crímenes de guerra y atrocidades en Ucrania, siendo las mostradas con vídeos y otras imágenes en las ciudades de Bucha, Izyum y Kherson las que parecen más evidentes. Las posibilidades de que las fuerzas militares rusas hayan cometido crímenes de guerra y otras atrocidades alcanzaron notoria plausibilidad el viernes 17 de marzo de 2023 cuando el TPI emitió una orden de arresto contra el presidente de la Federación de Rusia, Vladimir Putin, bajo la presunción de crimen de guerra por la deportación forzada de niños ucranianos desde zonas capturadas durante la guerra de Ucrania a territorio ruso.

En cuanto a la Unión Europea, además de trasladar a Ucrania la esperanza de una integración futura en su proyecto político, le ha prestado desde el primer momento un apoyo político, económico y militar notable. Ello llevado a cabo con grandes esfuerzos para lograr posiciones unánimes, dadas las diferentes sensibilidades dentro de la Unión hacia Rusia y que con la guerra se han puesto de manifiesto de forma más clara, siendo la posición de Hungría la más obvia.Ucrania, a pesar de sus extraordinarios sacrificios, heroísmo y motivación para defender a su país, sobrevive para continuar las operaciones y no colapsar en esos escenarios gracias a la esencial colaboración política, económica y militar occidental. La continuidad de la misma se sustenta en la valoración moral, más que en la política y económica, de un injusto agresor no solo a un país soberano sino a todo un orden mundial basado en la democracia, el imperio de la ley y el desarrollo de los Derechos Humanos. La Unión Europea, por su parte, y entre las primeras sanciones impuestas desde 2022, ha suspendido las actividades de radiodifusión de medios respaldados por el Kremlin (Sputnik y filiales, Russia Today y filiales, Rossiya, etc.), por promover la desinformación sobre la invasión de Ucrania y desestabilizar a los países vecinos de Rusia y a la UE y sus Estados miembros. Impedir a los europeos conocer otras posturas por mucho que se dé por su supuesto su condición de fake news, aunque provengan de Rusia, es moralmente cuestionable, sobre todo si la libertad de información y prensa es uno de los pilares sobre los que se asienta la Unión y teniendo en cuenta que el primer principio de las sanciones es que no castiguen a las poblaciones civiles. En relación con las sanciones impuestas por EE.UU.,la Unión Europea y otros países fundamentalmente de la órbita occidental, su efectividad en el corto plazo ha sido muy reducida. En el largo plazo, su posible levantamiento puede actuar como un incentivo que debería contribuir a un cese de las hostilidades y un eventual acercamiento a de Rusia a las estructuras occidentales.
Desde la postura de un moralismo idealista se podría afirmar que Ucrania no debe perder esta guerra, tanto por la plausibilidad de un continuo chantaje de Rusia a otros países (Georgia, Moldavia, …), como por la indignidad político-moral de dejar a Ucrania a su suerte. Que la reconfiguración del orden mundial es una realidad y que la guerra en Ucrania contribuirá a ello en forma decisiva, ya lo indicaba Kissinger el 10 de mayo de 2022 en un artículo en Financial Times, afirmando que con esta guerra entramos en una nueva era de las relaciones internacionales. Este político, que ha tenido gran influencia en las relaciones internacionales, se opuso a la entrada de Ucrania en la OTAN pues preveía que podía ocurrir esto, pero con la guerra como una realidad ha modificado su postura indicando que no tiene sentido una Ucrania neutral y su admisión por la Alianza sería un resultado apropiado.Desde un punto de vista moral, las enormes pérdidas humanas y materiales de este conflicto han generado, sobre todo en Ucrania, sentimientos de odio y resentimiento que perdurarán en varias generaciones y que anticipan rencor y un fuerte rechazo a cualquier intento de asimilación e integración de Ucrania en la esfera de influencia rusa.
Referencia: Moliner, Juan Antonio (2023), Reflexiones sobre la dimensión ética de la guerra en Ucrania, Global Strategy Report, 14/2023.



domingo, 25 de junio de 2023

La idea de un mundo gobernado por un solo y único Dios

Zygmunt Bauman

Cuenta el filósofo Zygmunt Bauman que la idea de un mundo monocéntrico, gobernado por un solo y único Dios, el omnipotente y omnipresente creador de las estrellas, las montañas y los mares, juez y salvador de la Tierra entera y de la humanidad entera….no podría haberse planteado en otro lugar; en particular, no se les habría ocurrido a los atenienses, que habitaban un mundo repleto de deidades mayores o menores de naciones mayores o menores; aunque tampoco se les habría ocurrido a los antiguos hebreos, los del “dios tribal”, al menos mientras su dios, en gran medida como los de los griegos, compartiera la Tierra (o siquiera su minúsculo hogar, Canaán) con incontables dioses de tribus hostiles. Sin embargo, los hebreos no habrían planteado esa pregunta aun cuando su dios hubiera reivindicado para sí el dominio planetario, puesto que el Libro de Job preconcibió la respuesta antes de que la pregunta pudiera ser articulada de lleno y comenzara a inquietarlos seriamente. La respuesta, cabe recordar, no podía ser más simple: El Señor me lo dio y el Señor me lo quitó: ¡bendito sea el nombre del Señor! Tamaña respuesta no llamaba al cuestionamiento ni al debate, sino a la obediencia resignada; no necesitaba de un comentario erudito ni de profusas notas al pie para sonar convincente. Sin embargo, la pregunta que preñaba a la idea de un solo y único Dios no podía sino surgir una vez que Jesús declarara que el Dios omnipotente era además un Dios del Amor y cuando su discípulo san Pablo llevara la Buena Nueva a Atenas. Un lugar donde se esperaba que las preguntas, una vez planteadas, fueran respondidas, y a tono con las leyes de la lógica. El hecho de que la respuesta no estuviera al alcance de la mano pone en evidencia el recibimiento bastante poco acogedor que tuvo san Pablo entre los atenienses.
En abierta oposición a la Naturaleza muda e insensible que Él gobierna, encarna y personifica, Dios habla y da órdenes. También se fija si se han obedecido sus órdenes, recompensa al obediente y castiga al indócil. No es indiferente a lo que piensan y hacen las débiles criaturas humanas. Sin embargo, como a la muda e insensible naturaleza, lo que los seres humanos piensen y hagan no lo compromete. Puede hacer excepciones, y las leyes de la coherencia y la universalidad no están exentas de ejercitar esa prerrogativa Divina (milagro significa, en última instancia, la violación de una regla y una desviación de la coherencia y la universalidad). En efecto, el cumplimiento incondicional de una norma es por definición irreconciliable con la verdadera soberanía, con el poder absoluto de decidir. Para ser absoluto, el poder debe incluir el derecho y la capacidad de incumplir, suspender o abolir la norma, es decir, realizar actos que en el extremo receptor repercuten como milagros.

sábado, 1 de abril de 2023

La Constitución asegura el derecho de cada español a pensar, creer y sentir de forma idéntica o radicalmente diferente

Cayetana Álvarez de Toledo opina y acredita que en España el populismo es antiespañol. Busca la deconstrucción de España y la limitación de la libertad, la igualdad y la soberanía de los ciudadanos. En esto los populistas se revelan como lo que son, una regresión no ya respecto del régimen constitucional, sino del último franquismo. Son el nuevo búnker. Una feroz reacción……Los nacionalistas y Podemos necesitan presentar a la democracia española como una democracia tarada, tutelada desde sus orígenes por oscuras fuerzas reaccionarias. Por eso impugnan los tres pilares de la Transición: la amnistía, la monarquía y la Constitución……El líder de Podemos, Pablo Iglesias, la describió una vez como “un candado”. Otra falsedad. Entre otras cosas, la Constitución ha permitido que fuerzas rupturistas como la suya ocupen escaños en el Congreso de los Diputados y hayan gobernado en las principales ciudades de España, incluida Madrid.

Los populistas dicen que no la votaron los jóvenes. Tampoco votaron la americana (1787) ni la francesa (1958) ni la alemana (1949). Y hace poco rechazaron la oportunidad de reformar la italiana (1947). El ataque populista a la Constitución no tiene relación alguna con los derechos de los jóvenes ni con los derechos ciudadanos a secas. Es exactamente al revés. El populismo carga contra la Constitución porque es la garantía de la libertad, la igualdad y la soberanía de los españoles. La Constitución asegura el derecho de cada español a pensar, creer y sentir de forma idéntica o radicalmente diferente a la de cualquier compatriota. Garantiza la convivencia de los distintos, la paz civil. Funda un modelo, el autonómico, altamente descentralizado y sin embargo compatible con la unidad y la eficacia del Estado. Y, a diferencia de las constituciones fallidas del siglo XIX, fue fruto de un abrumador consenso parlamentario y ciudadano.

martes, 28 de febrero de 2023

El problema catalán es un problema que que sólo se puede conllevar

Azaña decía que al pueblo catalán podría verse como un personaje peregrinando por las rutas de la historia en busca de un Canaán que él solo se ha prometido a sí mismo y que nunca ha de encontrar. Azaña recuerda que Castilla no ha sido nunca instrumento ni móvil de una frustración de libertades españolas y, por este motivo, el mayor desatino y la mayor profanación que se podría hacer en España sería, por espíritu de oposición, poner frente al regionalismo o nacionalismo catalán u otro cualquiera, un regionalismo o nacionalismo castellano.

El problema catalán, decía Ortega y Gasset, como todos los parejos a él, que han existido y existen en otras naciones, es un problema que no se puede resolver, que sólo se puede conllevar, y al decir esto, conste que significo con ello, no sólo que los demás españoles tenemos que conllevarnos con los catalanes, sino que los catalanes también tienen que conllevarse con los demás españoles.El problema catalán es un problema que no se puede resolver, que sólo se puede conllevar; que es un problema perpetuo, que ha sido siempre, antes de que existiese la unidad peninsular y seguirá siendo mientras España subsista; que es un problema perpetuo. Por cualquier fecha que cortemos la historia de los catalanes encontraremos a éstos enzarzados con alguien, y si no consigo mismos, enzarzados sobre cuestiones de soberanía, sea cual sea la forma que de la idea de soberanía se tenga en aquella época; sea el poder que se atribuye a una persona a la cual se llama soberano, como en la Edad Media y en el siglo XVII, o sea, como en nuestro tiempo, la soberanía popular. Pasan los climas históricos, se suceden las civilizaciones y ese sentimiento dilacerante, doloroso, permanece idéntico en lo esencial.



miércoles, 8 de febrero de 2023

El Estado ya no puede alegar que tiene poder suficiente para proteger su territorio y a sus residentes

Hay dos razones obvias para este nuevo florecimiento de reivindicaciones de autonomía o de independencia, erróneamente llamadas “resurgimiento del nacionalismo” o resurrección/renacimiento de naciones. Una razón es el ferviente y desesperado, aunque desnortado, intento de encontrar protección de los aires globalizadores (a veces tan heladores y otras tan abrasadores) que los muros que se derrumban del Estado-nación ya no proporcionan. Otra es el replanteamiento del pacto tradicional entre nación y Estado, que sólo se pretende en una época de Estados debilitados que tienen cada vez menos ventajas que ofrecer a cambio de la lealtad exigida en nombre de la solidaridad nacional. Ambas razones aluden a la erosión de la soberanía estatal como factor principal, escribe el filósofo Zygmunt Bauman.

Añade Zygmunt Bauman que como para hacer que todo el planeta sea seguro (de modo que ya no necesitemos separarnos del “afuera” poco hospitalario) carecemos (o, al menos, creemos que carecemos) de herramientas adecuadas y de materias primas, delimitemos, rodeemos de una valla y fortifiquemos una parcela que sea claramente nuestra y de nadie más, una parcela en cuyo interior podamos sentir que somos los únicos e indiscutibles dueños. El Estado ya no puede alegar que tiene poder suficiente para proteger su territorio y a sus residentes. Así que la tarea que el Estado ha abandonado y tirado está en el suelo, esperando a que alguien la recoja. Cosa que no implica (en contra de una opinión muy extendida) un renacimiento, ni siquiera una venganza póstuma del nacionalismo, sino una vana aunque desesperada búsqueda de soluciones locales sustitutorias a problemas generados globalmente, en una situación en la que ya no se puede contar con la ayuda en esta materia de los organismos regidos por el Estado.

domingo, 18 de diciembre de 2022

Shemá Israel

El judío devoto reza diariamente el Shemá Israel: “Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es solamente uno. Amarás al Señor tu Dios con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas…” (Dt 6, 4; 11, 13; cf. Nm 15, 37-41). El rezo de esta oración se interpretaba como el cargar con el yugo de la soberanía de Dios. No se trata sólo de palabras; quien la recita acepta el señorío de Dios.

lunes, 28 de marzo de 2022

Instituciones virtuosamente administradas para el funcionamiento de una democracia representativa

John Stuart Mill

¿Cuál es el modo de equilibrar el poder del que ejerce la soberanía, de modo que quitándole la facultad de dañar a una nación, no se disminuya la fuerza que debe tener para gobernarla?Buenas instituciones virtuosamente administradas, la fórmula que dio John Stuart Mill para el correcto funcionamiento de una democracia representativa. 


Tocqueville 

Tocqueville a mediados del siglo XIX advirtió que cuando los grandes partidos políticos empiezan a entibiarse en sus amores sin ablandarse en sus odios, y llegan al punto de desear menos su triunfo que el fracaso de sus adversarios, hay que prepararse a la servidumbre: el amo está próximo.

domingo, 31 de octubre de 2021

Se puede respetar por lo que es en sí mismo


C. S. Lewis escribe que “había que obedecer a Dios sólo porque era Dios. Desde hacía mucho tiempo, a través de los dioses de Asgard y luego a través de la noción del Absoluto, Él me había enseñado cómo se puede respetar algo no por lo que puede hacer por nosotros, sino por lo que es en sí mismo. Por esto, aunque me daba miedo, no me sorprendía descubrir que hay que obedecer a Dios por lo que es en sí mismo. Si se pregunta por qué debemos obedecer a Dios, la respuesta es, como último recurso, “Yo Soy”. Conocer a Dios es saber que nuestra obediencia se debe dirigir a Él. En su naturaleza se revela su soberanía de jure. Por supuesto, como ya he dicho, el asunto es más complicado que eso. El ser primero y necesario, el creador, tiene soberanía de facto tanto como de jure. Tiene el poder, tanto como el reino y la gloria. Pero me hizo conocer la soberanía de jure antes que el poder, el derecho antes que el deber. Y se lo agradezco. Creo que es bueno, incluso ahora, decirnos a nosotros mismos de vez en cuando que Dios es tal que si (per impossibile) su poder desapareciera permaneciendo el resto de sus atributos, de tal forma que se privara para siempre del derecho supremo al deber supremo, aún le deberíamos el mismo tipo y grado de obediencia que ahora”.