Mostrando entradas con la etiqueta adversario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta adversario. Mostrar todas las entradas

domingo, 29 de marzo de 2026

Una justicia penal internacional constituye un progreso de la conciencia moral de las naciones

Para Pío XII, al derecho penal interno de cada Estado debe corresponder un Derecho Penal Internacional capaz de “proteger a los individuos y a los pueblos de la injusticia”. El Papa, al subrayar la importancia del derecho, recuerda la trágica experiencia de la Guerra Mundial, que ensangrentó el siglo pasad, e identifica la causa de tantos horrores a la negativa a reconocer al adversario la condición de ser humano. Pone de relieve la exigencia de que los culpables respondan de su delito y auspicia la “elaboración de normas jurídicas coercitivas claramente definidas, que, en virtud de tratados formales, tengan fuerza vinculante para los Estados contrayentes”. Pío XII indica los criterios objetivos para definir los crímenes más graves, y menciona, en primer lugar, el caso de una guerra emprendidas sin motivos de defensa, afirmando que “ la comunidad internacional debe juzgar a los criminales sin escrúpulos que, con el fin de lograr sus ambiciones, no temen desencadenar la guerra total”. Enumera diversas acciones inaceptables, desde el fusilamiento de rehenes inocentes a la deportación en masa. 
El Papa subraya la importancia del reconocimiento de garantías jurídicas en favor del acusado durante el proceso, de las que ha de beneficiarse desde el mismo momento del arresto.Insiste en la prohibición de cualquier forma de tortura y cita un texto de Nicolas I, quien, en el año 866, dirigiéndose al pueblo húngaro, proclamó lo inaceptable de la tortura. Pío XII estima oportuno la creación de un tribunal internacional  y evoca el “disgusto” de ver “ al vencedor juzgar al vencido por crímenes de guerra cuando el mismo vencedor es responsable confeso de hechos análogos frente al vencido”.
Juan Pablo II afirmó el 13 de Enero de 1977 que “el intento de organizar una justicia penal internacional constituye un auténtico progreso de la conciencia moral de las naciones.” Para la Santa Sede , el Derecho Internacional se funda sobre normas éticas basadas antológicamente en una naturaleza humana que es la misma en todas partes. Tal base continúa siendo el fundamento del edificio del Derecho. Es necesario ser siempre muy conscientes de que la dignidad humana es inviolable, porque distingue de modo indeleble a todo ser humano. Sin esta convicción, todo esfuerzo de carácter jurídico corre el riesgo de ser vano, con el peligro añadido de que la fuerza de la ley se convierta en la ley del más fuerte, manifiesta el jurista Giorgio Filibeck.

viernes, 27 de marzo de 2026

Una de las funciones esenciales de la democracia, evitar que los adversarios se conviertan en enemigos

Hoy en día, el partidismo ha pasado de los combates ásperos de los antiguos días al asesinato venenoso del carácter. Desde el punto de vista de un político, el partidismo no es un exceso ni un trastorno de la política. La diferenciación es la naturaleza del negocio. Las personas se merecen una opción, y es responsabilidad de un político presentar esa opción en términos claros y necesariamente austeros. La dramatización de la elección, presentándola en tonos de blanco y negro, es esencial si confiamos en despertar a los votantes de su estado de letargo. Si un político no es partidista, no da la cara por las ideas de su equipo y comienza su propia línea de discurso, no es un político sino un necio. Visto desde fuera, sin embargo, el partidismo es lo que envenena la política de cara al público. Los intercambios amargos parecen no tener nada que ver con los individuos o sus intereses. Para muchos votantes, la política partidista es un espectáculo hipócrita realizado en beneficio exclusivo de la clase política. El partidismo premia la lealtad sobre la honestidad, la repetición de los mantras del partido a expensas de la defensa de lo que uno cree. Todo político ha tenido que vender humo en un momento dado, escribe Michael Grant Ignatieff, escritor, académico y expolítico canadiense.
Para Ignatieff, el partidismo divide a una sociedad ya dividida y convierte a los adversarios en enemigos. Un adversario tiene que ser derrotado, mientras que un enemigo debe ser destruido. No puedes llegar a compromisos con los enemigos. Con los adversarios, el compromiso sí es posible. El adversario de hoy puede convertirse en un aliado mañana.Cuando la persuasión no cabe en el debate democrático, los intercambios se vuelven inútiles representaciones de acritud. Nada reduce más la estima de un ciudadano por la democracia que ver a dos políticos injuriándose mutuamente en una Cámara por lo demás vacía, y esto es ahora algo común en los parlamentos de todo el mundo. A medida que el poder abandona los Parlamentos y recae cada vez más en el Ejecutivo y la Administración, el debate dentro de las Cámaras democráticas se convierte en algo tan desagradable como carente de sentido. Los pueblos democráticos tienen razones para temer este doble fenómeno (una menguante democracia legislativa y un mayor partidismo), porque juntos debilitan una de las funciones esenciales de la democracia, evitar que los adversarios se conviertan en enemigos. El remedio se encuentra en la civilidad, pero la civilidad es más que mera cortesía. Es el reconocimiento de que la lealtad de tu oponente es igual a la tuya, de igual modo que su buena fe es igual a la tuya. Este reconocimiento no impide la competencia entre adversarios, o incluso unos cuantos golpes duros, sino que surge de un entendimiento compartido de que la democracia, hablando con propiedad, es la política de los adversarios, manifiesta el político canadiense.

sábado, 10 de enero de 2026

Ucrania, los primeros momentos de la invasión

Ucrania sigue siendo hoy un país independiente porque, en los primeros momentos de la invasión, con una ayuda occidental todavía incipiente y unas perspectivas de éxito francamente desfavorables, miles de mandos intermedios, jefes de pequeñas unidades y simples ciudadanos, fueron capaces de tomar decisiones rápidas en medio del caos. Muchas fueron erróneas, guiadas por la desesperación, pero muchas otras no. Entre todas contribuyeron a crear un dinamismo en la actuación ucraniana que las fuerzas rusas solo pudieron imitar, y solo parcialmente, en algunos sectores.
La capacidad para decidir, a todos los niveles, es la clave del éxito en cualquier operación militar, porque permite tomar la iniciativa. En realidad, que esas decisiones sean las más brillantes en cada momento importa relativamente poco. Lo que importa es la disposición a hacerlo, dentro del marco de las órdenes recibidas y, cuando éstas no llegan o llegan tarde, dentro de la orientación general que dicta el conocimiento de la situación, la misión general a cumplir y la responsabilidad de cada miembro de las fuerzas armadas. Decidir siempre es mejor que no hacerlo y aun el efecto más perverso que podría producir un exceso en la descentralización de las decisiones, el caos, es claramente preferible a su opuesto, la parálisis, siempre que el caos esté animado por la firme voluntad de imponerse al adversario.
La capacidad de decidir es de momento una cualidad esencialmente humana, aunque la digitalización y la inteligencia artificial pueden hacer mucho por facilitar decisiones más oportunas y acertadas. La responsabilidad, sin embargo, clave en la decisión, recae todavía exclusivamente sobre hombres y mujeres, cuya formación en un sistema flexible, adaptable y que fomente la iniciativa a todos los niveles es el elemento clave no solo para superar la crisis de la maniobra, sino para garantizar la eficacia de cualquier operación militar.


Referencia:Lecciones de la guerra en Ucrania.La crisis de la maniobra terrestre. José Luis Calvo es Coronel de Infantería del Ejército de Tierra

viernes, 9 de mayo de 2025

El fin del mundo define la guerra

Si no entiendes al hombre, no entiendes la guerra. Quien no entiende la guerra no entiende al hombre. Quien no entiende ni lo uno ni lo otro, tendrá guerra y la perderá.
El fin del mundo define la guerra, “el camino hacia la supervivencia o la extinción”, escribe Sun-Tzu en El arte de la guerra.
El objetivo de la guerra es llegar a una decisión, de la que se deriva el retorno a la paz. ¿En que consiste esa decisión? No en un simple efecto material producido mecánicamente por la artillería, la aviación, la infantería etc. La decisión, en la que consiste la victoria, no la producimos ni la tomamos nosotros, sino el adversario. La victoria no es más que la decisión del enemigo de admitir la derrota y dar por terminada la batalla.
Al convertirse en una posibilidad real , la guerra absoluta cambia la situación. El riesgo ya no es perder esto o aquello, sino todo. Lo que hay que eliminar, sólo para sobrevivir, es la guerra absoluta, que según manifestaron Donald Reagan y Michail Gorbachev en la Cumbre de Ginebra de 1985 “no puede ser ganada y nunca debe ser declarada”. Hay que hacerle la guerra a la Guerra, y hacerlo victoriosamente, sin tener realmente la Guerra.
Referencia: Una filosofía de la guerra de Henri Hude

miércoles, 18 de diciembre de 2024

Chávez erradicó la figura del adversario, para dar paso a la de enemigo

Chávez erradicó la figura del adversario, para dar paso a la de enemigo y, a partir de ese marco de amigo-enemigo, ejecutar una política de sometimiento de los demócratas, cada vez más violenta, y que con Nicolás Maduro en el poder, ha alcanzado dimensiones extremas; avanzar hacia la erradicación física, a través de distintos mecanismos, de la oposición política. Erradicar quiere decir perseguir, exiliar, secuestrar, desaparecer, detener, enjuiciar, torturar y hasta asesinar a los demócratas.
En Venezuela la voluntad popular derrotó a la polarización, justo esa polarización que le facilitó al régimen de Chávez y Maduro prolongar la ocupación del poder durante 25 años, y que llegará a su final el próximo 10 de enero.Venezuela,en las elecciones del 28 de julio, Edmundo González Urrutia, con el apoyo de María Corina Machado, obtuvo no menos del 70 % de los votos.Para el analista Miguel Henrique Otero, esta cifra no incluye a los tres millones de jóvenes a los que no se les permitió inscribirse en el registro electoral y votar, ni tampoco a los 4,5 millones de venezolanos que viven en el extranjero, mayores de edad, a los que también se les negó el derecho al voto, violando la Constitución vigente y el más elemental derecho democrático.


domingo, 11 de febrero de 2024

En el Fausto de Goethe,Mefistófeles aparece como el eterno adversario del Ser

En el Fausto de Johann Wolfgang von Goethe, el personaje principal, un estudioso llamado Heinrich Faust, vende su alma inmortal al diablo, Mefistófeles. A cambio, recibe todo lo que desee mientras aún esté en la Tierra. En la obra de Goethe, Mefistófeles aparece como el eterno adversario del Ser. Este es su credo fundamental: “Soy el espíritu que siempre niega, y con razón, pues todo cuanto nace digno es de perecer; por eso sería mejor que nada naciera. Así pues, todo cuanto llamáis pecado y destrucción, en resumen, el mal, es mi elemento natural”. A Goethe este sentimiento de odio le parecía tan importante, tan indispensable para comprender el elemento central de la capacidad destructiva de un humano vengativo, que en la segunda parte de la obra, escrita muchos años después, hace repetir a Mefistófeles la misma idea con una formulación algo distinta. 

viernes, 26 de mayo de 2023

Las guerras se ganan y se pierden en el planeamiento

Las guerras se ganan y se pierden en el planeamiento que se realiza en todos los niveles. Las fuerzas armadas rusas arrastran importantes problemas estructurales como una extendida corrupción, un liderazgo basado en el poder, dependencia de ordenes directas fruto de una disciplina ciega o una inexistente gestión del talento. Y aunque los problemas del material ruso, o incluso sus estructuras corruptas han acaparado gran parte de la prensa sobre el fracaso militar, han sido los errores en el planeamiento y conducción de las operaciones las que han llevado al desastre inicial de la invasión…. Viendo el desarrollo de la guerra, es muy revelador que no esté claro si el objetivo principal era tomar Kiev o el sur de Ucrania. Mas bien parece que se pretendía obtener todo a la vez en unos tres días. No hubo un adecuado análisis del centro de gravedad ucraniano, ni operaciones de preparación, ni un adecuado listado de objetivos, ni un estudio detallado del adversario, ni una adecuada sincronización de esfuerzos, ni de integración de multidominios, ni campañas de influencia, ni análisis de liderazgos, … no se identifica prácticamente nada de lo que definiría la guerra moderna, salvo un avance terrestre en fuerza….Para empezar, el secretismo que Putin intentó mantener hasta el último momento hizo que muy pocos mandos participaran en el planeamiento, lo que evito que un mayor número de oficiales pudieran intercambiar puntos de vistas, identificar errores o poner en la mesa riesgos no valorados. Además, provocó que las unidades desplegadas pensaran que estaban en un ejercicio rutinario por lo que no se adiestraron ni ensayaron la operación. De nada sirvió porque los americanos supieron varias semanas antes del plan completo y lo compartieron con sus aliados, ucranianos y medios de comunicación…Al comienzo de la invasión resultó muy llamativo los múltiples ejes de ataque que usaron las fuerzas rusas. Un ataque por no menos de tres ejes muy separados entre sí es un error que resulta difícil de entender, si no es por la equívoca dirección estratégica y una terrible inteligencia. La errónea percepción de que las tropas rusas serían bien recibidas o que el ejército ucraniano no presentaría una resistencia sólida parece haber sido el origen de ese exceso de confianza que pretendía terminar las operaciones en unos pocos días. Usar numerosos ejes en un ataque es siempre una decisión arriesgada. Los ucranianos, que si tenían claro su centro de gravedad, concentraron sus esfuerzos en detener el ataque contra Kiev, cediendo terreno en el sur, pero poniendo resistencia en las ciudades, lo que hizo el avance ruso muy costoso.
Resumen del artículo publicado en Global Strategy. Autor,Jesús Alonso Blanco.Teniente Coronel del Ejército de Tierra español. Diplomado en Estado Mayor y Licenciado en Ciencias Políticas

jueves, 6 de abril de 2023

El desamparo de los jóvenes

El profesor Xavier Reyes Matheus escribe que tras la implantación del sistema democrático en 1978, el adormecimiento de España en sus laureles ha recibido el baldazo frío de una crisis económica que hunde en su edad más productiva a los jóvenes que buscan trabajo. Este desamparo en el que de pronto se ven los jóvenes, acunados con un discurso muy semejante al que parodiaba Lucas Mallada, ha generalizado entre ellos un sentimiento de alienación que recuerda las admoniciones de José María Blanco White en 1811, cuando escribía que “el pueblo, que como los muchachos pregunta al ver una cosa nueva, ¿para qué sirve?, pierde la paciencia esperando que se le diga para qué sirven las Cortes, y se prepara para que al ver la Constitución y no entenderlo se responda él mismo, para nada”.Se ha cumplido a la letra la advertencia escrita por Tocqueville a mediados del siglo XIX: “Cuando los grandes partidos políticos empiezan a entibiarse en sus amores sin ablandarse en sus odios, y llegan al punto de desear menos su triunfo que el fracaso de sus adversarios, hay que prepararse a la servidumbre, el amo está próximo”.


lunes, 17 de octubre de 2022

Azaña

Maura y Azaña

Miguel Maura, escribiría: “El Azaña que yo conocí en 1930 carecía del más elemental trato de gentes. Cuando quería ser amable, era adusto. Cuando alguien le era indiferente, resultaba el prototipo de la grosería”. Demostraba “desdén por todo y por todos, nacido de la convicción que le poseía de ser un genio incomprendido y menospreciado…”, siendo a menudo “despectivo, soberbio, incisivo sin piedad y sin gracia, reservado para cuantos fuesen sus habituales contertulios, despiadado en los juicios sobre las personas y los actos ajenos; en una palabra, insoportable”. “También su falta de experiencia política práctica supuso una limitación, cuenta el historiador Stanley Payne, aunque no desarrolló un mayor tacto o prudencia conforme transcurrieron los años de la República, llegando a ser incluso más extremado. Su fortaleza residía en sus ideas firmes y claras que cristalizaron los objetivos de la izquierda moderada en una disposición a gobernar sin un mínimo de compromiso serio o sin cualquier atisbo de corrupción y en su irresistible habilidad para la oratoria. Su lengua y su intelecto le hicieron a la vez respetado y temido, aunque su retórica fuese en ocasiones contraproducente”. Maura observó que “sus famosas frases incisivas e hirientes contribuyeron, no poco, al terrible odio que las derechas llegaron a dedicarle. Las lanzaba con auténtico regodeo y, sabiendo su alcance, como un verdadero masoquista, perseguidor de la enemistad y del odio hacia su persona. Una vez le pregunté la razón de esta manía de herir por herir, que hacía que no perdiese ocasión de desprestigiar al adversario contestó: “Lo hago porque me divierte”. Estoy seguro de que era cierto. Positivamente gozaba pensando en lo que contra él desencadenaba. Reconozcamos que no era un carácter corriente y vulgar”. Y como muchos de los intelectuales en el mundo de la política, también se caracterizó por una profunda ambivalencia.


viernes, 2 de septiembre de 2022

Cuando se utilizan las propias instituciones de la democracia para liquidarla

Desde el final de la Guerra Fría, la mayoría de las quiebras democráticas no las han provocado generales y soldados, sino los propios gobiernos electos. Como Chávez en Venezuela, dirigentes elegidos por la población han subvertido las instituciones democráticas en Georgia, Nicaragua, Perú, Filipinas,Rusia, Sri Lanka, Turquía y Ucrania. En la actualidad, el retroceso democrático empieza en las urnas. La senda electoral hacia la desarticulación es peligrosamente engañosa. Con un golpe de Estado clásico la muerte de la democracia es inmediata y resulta evidente para todo el mundo. El palacio presidencial arde en llamas. El presidente es asesinado, encarcelado o desterrado al exilio. La Constitución se suspende o descarta. Por la vía electoral, en cambio, no ocurre nada de esto. No hay tanques en las calles. La Constitución y otras instituciones nominalmente democráticas continúan vigentes.La población sigue votando.Los autócratas electos mantienen una apariencia de democracia, a la que van destripando hasta despojarla de contenido. Muchas medidas gubernamentales que subvierten la democracia son legales, en el sentido de que las aprueban bien la asamblea legislativa o bien los tribunales. Es posible que incluso se vendan a la población como medidas para mejorar la democracia, para reforzar la eficacia del poder judicial, combatir la corrupción o incluso sanear el proceso electoral. 

Una vez una persona potencialmente autoritaria llega al poder, las democracias afrontan una prueba decisiva. ¿Subvertirá el dirigente autocrático las instituciones democráticas o servirán éstas para contenerlo? Las instituciones por sí solas no bastan para poner freno a los autócratas electos. Hay que defender la Constitución, y esa defensa no sólo deben realizarla los partidos políticos y la ciudadanía organizada, sino que también debe hacerse mediante normas democráticas. Sin unas normas sólidas, los mecanismos de control y equilibrio no funcionan como los baluartes de la democracia que suponemos que son. Las instituciones se convierten en armas políticas, esgrimidas enérgicamente por quienes las controlan en contra de quienes no lo hacen. Y así es como los autócratas electos subvierten la democracia, llenando de personas afines e instrumentalizando los tribunales y otros organismos neutrales, sobornando a los medios de comunicación y al sector privado u hostigándolos a guardar silencio y reescribiendo las reglas de la política para inclinar el terreno de juego en contra del adversario. La paradoja trágica de la senda electoral hacia el autoritarismo es que los asesinos de la democracia utilizan las propias instituciones de la democracia de manera gradual, sutil e incluso legal para liquidarla.

lunes, 28 de marzo de 2022

Instituciones virtuosamente administradas para el funcionamiento de una democracia representativa

John Stuart Mill

¿Cuál es el modo de equilibrar el poder del que ejerce la soberanía, de modo que quitándole la facultad de dañar a una nación, no se disminuya la fuerza que debe tener para gobernarla?Buenas instituciones virtuosamente administradas, la fórmula que dio John Stuart Mill para el correcto funcionamiento de una democracia representativa. 


Tocqueville 

Tocqueville a mediados del siglo XIX advirtió que cuando los grandes partidos políticos empiezan a entibiarse en sus amores sin ablandarse en sus odios, y llegan al punto de desear menos su triunfo que el fracaso de sus adversarios, hay que prepararse a la servidumbre: el amo está próximo.

martes, 22 de marzo de 2022

Su ambición fue colmada por la suerte, pero para ayudarla puso todo lo necesario


Miguel Primo de Rivera

                                                               

Decía el conde de Romanones que a pocos hombres había conocido más representativos de las virtudes y los defectos del pueblo español que Primo de Rivera, y a pocos que, como él, reunieran un mayor caudal de simpatías; tantas, que desarmaba a sus más enconados adversarios. Le acompañaba la figura, decía, la voz, y hasta su dejo andaluz: “Inteligente, decidor, de cultura limitada a las materias de su profesión, con verdadero sentido de gobernante y gran conocedor de los hombres. Su ambición fue colmada por la suerte, pero para ayudarla puso todo lo necesario, exponiendo con gallardía su vida”.


lunes, 27 de diciembre de 2021

Chesterton trataba a sus adversarios como personas respetables

Gilbert Keith Chesterton trataba a sus adversarios como personas respetables, y ellos, a su vez, se comportaban con él noblemente. Durante casi tres décadas mantuvo un constante debate con George Bernard Shaw; es posible que si alguna vez hubieran llegado a agotar sus fundamentales desacuerdos hubieran iniciado otra vehemente polémica sobre, por ejemplo, la climatología. A pesar de ello, ambos fueron siempre buenos amigos, cuenta su biógrafo James Thompson, cada uno de los cuales reconocía en el otro cualidades que estaban por encima de sus diferencias de corte intelectual. Otro de los habituales contendientes de Chesterton fue H. G. Wells, el cual representaba a sus ojos un claro ejemplo de persona embriagada por el progresismo moderno. Los dos contendieron amablemente, y Chesterton alababa a Wells como una de las joyas literarias de Inglaterra.Por el contrario, con William Inge, deán anglicano de San Pablo, perdió con frecuencia la paciencia debido al intransigente modernismo del deán. A pesar de ello, la sangre jamás llegó al río. Sólo con un oponente, Ernest Barnes, obispo anglicano de Birmingham, llegó a perder la paciencia y se dejó llevar por la ira. Pero es que el obispo hacía gala de una perfecta combinación de invencible ignorancia y absoluta cabezonería que hubiera acabado con la paciencia y la caridad del mismo Señor. 

miércoles, 15 de septiembre de 2021

Es preciso mantener la calma


Walter Dresel aconseja que no hay que olvidar quiénes están al otro lado de la mesa de negociación. Debemos tratar de ocultar nuestras debilidades, que de otro modo serán utilizadas rápidamente. En la negociación, la inspección será sinónimo de permanecer en silencio el mayor tiempo posible, a fin de no mover las piezas en el tablero apresuradamente dándole la posibilidad a nuestro ocasional adversario de sacar ventaja de nuestros errores. Dicho de otro modo, hablar mucho y antes de tiempo puede estar demostrando nuestra necesidad o nuestra urgencia por llegar a un acuerdo, que en estas condiciones nunca será favorable a nuestros intereses. Callar, escuchar, escudriñar a nuestro interlocutor, hacer el intento de presentir cuál será su próximo movimiento, actúa mucho más a nuestro favor que exponer todo lo que nos sucede en una catarata de palabras, que sólo pone de manifiesto nuestra desesperación y nuestra necesidad de que se nos otorgue por lo menos algo de lo que estamos solicitando.



Hay una diferencia abismal entre necesitar algo y querer algo. En el transcurso de una negociación de cualquier naturaleza, poner de manifiesto nuestra necesidad es ceder totalmente el terreno a nuestro oponente, permitiéndole de ese modo llevar el diálogo hacia donde lo prefiere. Nuestra necesidad de llegar a un acuerdo, que aunque no sea bueno para nosotros por lo menos nos salve transitoriamente, es, en definitiva, una derrota de la cual nos costará mucho recuperarnos. Es preferible que la necesidad la manifieste la otra parte y que nosotros la podamos captar con rapidez. La necesidad debe estar siempre del otro lado de la mesa de negociación, aunque también la tengamos nosotros. Pero pensemos en lo que queremos obtener, e inmediatamente tomaremos conciencia de que no podemos mostrar flaquezas a la hora de sentarnos a negociar. Nuestra atención debe estar firme y nuestros nervios templados para afrontar una situación.



Es preciso mantener la calma aun en los momentos más encendidos de la discusión; es una buena señal tomar nota de todo lo que se dice para no olvidar ningún detalle. Mantener la calma es la clave que hará dudar a nuestro adversario, que espera que caigamos de rodillas pidiendo perdón por nuestros errores, pretendiendo que a través de su malhumor y de su agresión nos amedrentemos y aceptemos rápidamente y sin discusión sus propuestas. Tengamos siempre presente que toda cuestión que se dirime a través de una negociación involucra tanto nuestro estado emocional como el de quien está sentado al otro lado de la mesa. El control de nuestras emociones será una herramienta de enorme valor para que no transmitamos nuestra ansiedad o angustia por llegar a un acuerdo rápidamente. Un rostro inexpresivo, un gesto adusto y de seriedad, pero que no deje entrever resentimiento o rencor por todo lo previo a esta instancia, en la que pretendemos llegar a un convenio, será también un apoyo importante a la hora de comunicar lo que queremos como resultado de esta negociación. Negarse a aceptar desde el principio el planteamiento de nuestro adversario nos da tiempo a reflexionar y a realizar una contrapropuesta. Debemos evitar el “posiblemente”, el “si acaso”, porque no sólo no configuran ningún tipo de decisión, sino que le dan a nuestro oponente la sensación de que él está muy cerca de ganar la partida, de que hemos bajado nuestra defensa, y de que atacando nuestros puntos débiles terminará obteniendo una aprobación por nuestra parte. La aprobación debe dejarse para el final, y no dejar traslucir que queremos que de una vez llegue ese final para sentirnos más aliviados. Negarnos a aceptar las condiciones no es una señal de soberbia, sino simplemente la intención de ganar tiempo para poder pensar de qué modo queremos redactar la solución final del desacuerdo. Nosotros necesitamos una solución, pero la otra parte también. La eficacia en la negociación se logra en la medida que sepamos cuáles son nuestros objetivos.

sábado, 12 de enero de 2019

El comercio ha sido un factor central en hacer de nuestro planeta un lugar más pacífico.

Tan potente es la fuerza civilizadora del mercado libre basado en las ideas que expusiera Adam Smith, que el profesor de Harvard, Steven Pinker llegó a la conclusión de que el intercambio y el comercio habían sido un factor central en hacer de nuestro planeta un lugar más pacífico. El comercio, dice Pinker, elimina el incentivo del adversario a atacar, ya que se beneficia de intercambios pacíficos de igual modo. Una vez que la gente entra en relaciones de intercambio voluntarias se ve incentivada a tomar las perspectivas del otro para hacer el mejor negocio, el cliente siempre tiene la razón, lo que a su vez puede llevarlos a una consideración respetuosa del interés del otro. Según Pinker, muchas culturas deliberadamente mantuvieron relaciones
Irlanda Feira Mercado Pintura De Mckelvey Na 
comerciales con otras, aunque hubiera sido sólo para intercambiar regalos inútiles, porque esto mantenía redes interculturales activas que aseguraban la paz entre ellas. Si mantener la paz no es construir intereses comunes, entonces nada lo es. Sobre el porqué este aspecto pacificador del mercado es usualmente ignorado por la clase intelectual, Pinker dice que las élites intelectuales y culturales siempre se han sentido superiores a la gente de negocios y no se les ocurre atribuirle a los comerciantes algo tan noble como la paz.

viernes, 7 de septiembre de 2018

Guerra preventiva.

Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, los Estados Unidos reelaboraron una doctrina, denominada guerra preventiva, y ha servido de sustento para invadir a Irak y mantener una tensa situación con Irán. Es necesario hacer una precisión conceptual; si bien la administración Bush se refiere a preemptive war, el contenido que se le asigna a esta expresión no es el mismo que la doctrina anglosajona le ha dado tradicionalmente. Para la doctrina anglosajona preemption consiste en golpear al enemigo mientras prepara el ataque (striking an enemy as it prepares an atack) diferente a prevention, que significa golpear al enemigo incluso en ausencia de evidencia específica de un ataque próximo (striking an enemy even in the absence of specific evidence of a coming attack).  

Sin embargo la doctrina Bush de la guerra preventiva, si tiene un trasfondo de contenido moral; se califica a Irak, Irán y Corea del Norte como países que pertenecen al “eje del mal”. Los Estados Unidos formulan así su estrategia de seguridad nacional con base en un sentimiento de superioridad moral que recuerda la doctrina tomista de la
Bush
guerra justa. De la misma manera que para Sto. Tomás la competencia para declarar la guerra recaía en el Príncipe, para la administración Bush, la utilización de la fuerza se llevará a cabo de manera unilateral si es necesario y sin el apoyo de la comunidad internacional. La doctrina tomista, exige una justa causa para declarar la guerra, entendiendo por ésta, una injuria o injusticia del adversario. Para la administración Bush, los atentados del 11 de septiembre constituyeron una auténtica ofensa contra el pueblo estadounidense que debe ser reivindicada.

Francisco de Vitoria.
Francisco de Vitoria legitima la guerra en cuanto medio coercitivo para eliminar del mundo la maldad y la injusticia. Siguiendo a San Agustín y a Santo Tomás, el teólogo español sostiene que es permitido a los cristianos el ejercicio de las armas. Para él, el Génesis y la historia del rey David enseñan que es lícito hacer la guerra contra el mal.


De todas formas siembre hay que recordar la famosa frase de Bismarck: “La guerra preventiva es como suicidarse por miedo a la muerte”.

martes, 20 de junio de 2017

La política de mano dura de Reagan.

Reagan 
La política de mano dura de Reagan se vio favorecida por la constatación de que el adversario soviético mostraba síntomas cada vez más evidentes de debilidad. Las señales eran especialmente patentes tras la muerte del anciano Brézhnev en 1982 y su sustitución por el antiguo jefe del servicio secreto KGB Yuri Andrópov, que a su vez apenas duró año y medio en el poder, al fallecer en 1984 y ser sustituido por Konstantín Chernenko. 

La incapacidad del sistema político soviético para regular mecanismos de sucesión razonables había desembocado
La incapacidad del sistema político soviético
en una patética gerontocracia. El sistema de economía planificada se enfrentaba a varios de sus problemas estructurales, agravados por el creciente peso de los gastos militares en el PIB soviético. La URSS, además, había perdido ya la capacidad de igualar al bloque occidental en el terreno tecnológico. Reagan ordenó suprimir la exportación de tecnología civil al bloque soviético, y la principal fuente de divisas de la URSS pasó a ser la exportación de gas y petróleo, cuya dependencia inhibía los intentos de reformas estructurales, dice el profesor Núñez Seixas.

Accidente nuclear de la central de Chernóbil
Cuando Mijaíl Gorbachov, a los 53 años, se convirtió en el máximo dirigente de la URSS en marzo de 1985, las tornas comenzaron a cambiar. La economía soviética se hallaba en un estado de estancamiento estructural, agravado por la falta de divisas consecuencia de la caída de los precios del petróleo en la década de 1980.El accidente nuclear de la central de Chernóbil, en Ucrania, en abril de 1986 puso al descubierto el estado de deterioro de la economía soviética y sus vetustas infraestructuras.

viernes, 18 de noviembre de 2016

A Hillary Clinton.


Pasado algunos días desde el triunfo de Donald Trump, la lección que debería aprender Hillary Clinton es que no hay que subestimar jamás el potencial de un adversario. Al adversario no hay que valorarlo por lo que parece, sino por lo que pueda hacer. 

Clinton debería haber permanecido en todo momento alerta y no haberse confiado, aunque percibiera una aparente debilidad en su oponente y considerara que Trump se encontraba al borde de la derrota.Las tumbas están llenas de tipos demasiado confiados.