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domingo, 28 de junio de 2026

Los gobernantes tienen un interés en mantener a sus súbditos en tinieblas

Para el filósofo Helvetius los gobernantes tienen un interés en mantener a sus súbditos en tinieblas, porque de otra manera sería sumamente fácil exponer la injusticia, la arbitrariedad, la inmoralidad y la irracionalidad de su propio gobierno. Así, desde los primeros comienzos del hombre se organizó (y ha seguido adelante) una antiquísima conspiración de los pocos contra los muchos, porque si los pocos no hicieran esto no podrían conservar sometidos a los muchos. El hombre tiene derecho a la felicidad, a la virtud, a la verdad. Estas tres cosas van unidas, y los hombres no han podido tenerlas debido a la maldad de otros hombres, a la debilidad de su propia naturaleza, a su ignorancia, a las curables enfermedades intelectuales de esta índole. Por consiguiente, el primer deber del filósofo es aplicar una especie de higiene social para curar a la gente de esos vicios tan fácilmente remediables.

jueves, 25 de junio de 2026

La deprimente sensación de la iniquidad humana

Cuenta Joseph Pearce en su libro Tolkien, hombre y mito que “Tolkien creía que el conflicto eterno entre el bien y el mal formaba parte de la Tierra y de la Tierra Media. En una carta a su hijo Christopher fechada el 14 de mayo de 1944, escribió: Un ligero conocimiento de la historia le procura a uno la deprimente sensación del sempiterno volumen y peso de la iniquidad humana: una muy, muy vieja maldad espantosa, infinitamente repetitiva, inalterable, incurable. Todas las ciudades, todas las aldeas, todos los habitáculos del hombre… ¡se hunden! Y al mismo tiempo uno sabe siempre que el bien existe, mucho más oculto, mucho menos claramente discernible, que rara vez irrumpe en las bellezas reconocibles y visibles de la palabra, la acción o la cara; ni siquiera cuando está verdaderamente presente la santidad, mucho más grande que la visible y proclamada maldad. Pero me temo que las vidas individuales de apenas unos pocos el balance es negativo: es tan poco lo que hacemos positivamente de bueno, aun si negativamente evitamos lo que es activamente malo.”

martes, 5 de mayo de 2026

La argumentación de Satanás para tentar al ser humano

Hoy en día, abundan aquellas presentaciones de Dios como enemigo del hombre que enlaza directamente para quien quiera verlo con la argumentación inicial de Satanás en el Génesis para tentar al ser humano, que se extiende en otro variante que acusa a Jesucristo y al cristianismo de impedir vivir la vida porque coarta los deseos humanos. El enfoque siempre es el mismo, partiendo de un hecho mas o menos real, se extrapola, proyecta, deforma, para construir un discurso en el que el cristianismo es el malo de la historia de la humanidad. Es objetivamente un absurdo, pero es así, y de manera regular pero persistente, tanta insistencia ha ido dejando poso. Ahora mismo, el cristiano y la Iglesia es un enemigo de la ciencia,  porque rechaza la manipulación genética de los embriones y su uso como materia prima, rechaza el aborto masivo y eugenésico, convertido en un proceso histórico increíble que va del mal absoluto al mal menor, hasta llegar al derecho de la mujer sobre la vida humana engendrada. La Iglesia profesa una maldad antihistórica porque se opone al matrimonio homosexual, ahora llamado igualitario por los cetros de diseño de estrategia, como si la unión  entre un hombre y una mujer, que configuran el vinculo autentico, fuera un matrimonio desigual. 

Todos aquellos vectores están presentes en América del Norte, Centro y Sur, pero donde confluyen con fuerza y tienden a ser dominantes es  en buena parte de Europa. Mas pronto que tarde, la fuerzas gobernantes desencadenan la pugna por la modificación de la Constitución para que muchos de aquellos aspectos, y otros más, ahora solo regulados por leyes que pueden modificarse, sean consagrados como derechos constitucionales. Este es un peligro que está en el horizonte.


domingo, 22 de diciembre de 2024

El corazón sin amor se corrompe con facilidad

“¡Ay del camino por el que nadie transita y en el que no se oye ninguna voz humana!, porque se convierte en asilo de animales. ¡Ay del alma por la que no transita el Señor ni ahuyenta de ella con su voz a las bestias de la maldad! ¡Ay de la casa en la que no habita su dueño! ¡Ay de la tierra privada de colono que la cultive! ¡Ay de la nave privada de piloto!, porque embestida por las tempestades, acaba por naufragar”, manifiesta San Macario en una de sus homilías. El corazón no puede estar sin amor. Se corrompe enseguida, con suma facilidad.

viernes, 11 de octubre de 2024

La maldad

La maldad consiste en obrar deliberadamente de una forma que dañe, maltrate, humille, deshumanice o destruya a personas inocentes, o en hacer uso de la propia autoridad y del poder sistémico para alentar o permitir que otros obren así en nuestro nombre. ¿Qué es lo que impulsa la conducta humana?
Tres mil años de literatura nos han enseñado que ninguna persona o Estado es incapaz de actuar con maldad. En el relato que hacía Homero de la guerra de Troya, Agamenón, jefe de las fuerzas griegas, dice a sus hombres antes de que se enfrenten al enemigo: “¡Ninguno de los que caigan en nuestras manos se libre de tener nefanda muerte, ni siquiera el que la madre lleve en el vientre, ni ése escape! ¡Perezcan todos los de Ilio, sin que sepultura alcancen ni memoria dejen!”. Estas viles palabras las pronuncia un ciudadano noble de una de las naciones-Estado más civilizadas de su tiempo, la tierra de la filosofía, de la jurisprudencia, del teatro clásico. Prácticamente las mismas palabras que dijera Agamenón hace tres mil años se han oído en nuestra época en el país de Ruanda, mientras los hutus gobernantes aniquilaban a sus anteriores vecinos, los integrantes de la minoría tutsi. Una víctima recuerda que uno de sus torturadores le dijo: “Vamos a matar a todos los tutsis y habrá un día en que los niños hutus tendrán que preguntar cómo era un niño tutsi”.
Referencia: El efecto Lucifer de Philip Zimbardo (psicólogo, investigador y profesor emérito en la Universidad de Stanford).

jueves, 15 de agosto de 2024

Se lo llevó, dice la Sabiduría, para que la maldad no pervirtiera su inteligencia o el engaño sedujera su alma

                                         John H. Newman


                          
No os extrañéis cuando veáis que los buenos y generosos, o los celosos y llenos de obras excelentes son tomados por Dios en mitad de su camino. Es difícil de entender. Pero quién sabe si no habrán sido arrebatados "a facie malitiae", y librados así de un mal futuro. “Se lo llevó, dice la Sabiduría, para que la maldad no pervirtiera su inteligencia o el engaño sedujera su alma; pues la fascinación del mal empaña el bien, y los vaivenes de la concupiscencia corrompen la mente inocente. Alcanzó en breve la perfección y en corto tiempo llenó largos años. Su alma era del agrado del Señor; por eso se apresuró a sacarle de entre la maldad. Lo ven las gentes y no lo comprenden; no caen en cuenta que los elegidos del Señor encuentran gracia y misericordia, y que Él visita a sus santos” (cfr. Sap IV, 11-15). Duro es soportar que tal hombre desaparezca. Es cruel para los amigos, triste incluso para los extraños, y sorprendente para el mundo. Y sin embargo es mucho mejor morir así que permanecer vivo para un día de pecado.
Referencia: Discursos sobre la fe del Cardenal John H. Newman


lunes, 5 de agosto de 2024

La crueldad es un opio que no puede abandonar quien lo ha probado

Democracia popular
Sándor Márai escribe en su obra ¡Tierra, tierra!: De nuevo se empezaba a perseguir, en nombre de la Única Idea Salvadora, a todo aquel que no creyera en ella; entretanto, los perseguidos y las personas que se encontraban en zonas de peligro potencial (intelectuales, campesinos, obreros concienciados) se aglutinaron en un frente de resistencia pasiva que no buscaba el martirio, pero que tampoco se refugiaba en una ratonera cobarde. La maquinaria del terror sabía que todo terror llega a una cúspide, a un Termidor, en el que cae no sólo la cabeza de Robespierre, sino también la de los verdugos y sus ayudantes. Pero la crueldad es un opio que no puede abandonar quien lo ha probado. Y resulta necesario aumentar la dosis para obtener la misma satisfacción, igual que ocurre con las dosis de morfina o heroína. El Hombre de Uniforme había aparecido en las calles y los despachos de las ciudades húngaras. Esos elegantes uniformados, con la gorra, el abrigo y el cinturón reglamentarios de la democracia popular, eran parecidos a los soldados de las repúblicas suramericanas que daban golpes de Estado de opereta bajo las órdenes del dictador de turno. Había algo exótico, grotesco y ridículo, y al mismo tiempo temible, en ese desfile de uniformados.
…….Estaba apático porque me aburrían la maldad constante y generalizada y la inmoralidad idiota y testaruda. No hay nada más aburrido que el crimen. «Satan est pur», decía Maritain. Sí. Satanás es puro porque no miente, no desea más que el Crimen. Pero el Crimen es estúpido y aburrido.

jueves, 22 de febrero de 2024

Identificar a Hitler con el mal puede muy bien ser veraz, pero no explica nada

A pesar de la brutalidad de la era nazi, es preciso subrayar que la historia moral produce casi siempre una mala historia o, al menos, una historia incompleta. La maldad es un concepto filosófico, más que histórico. Identificar a Hitler con el mal puede muy bien ser veraz y al mismo tiempo moralmente satisfactorio, pero no explica nada, escribe I. Kershaw. En el estudio del nazismo debemos tener muy presente el consejo del historiador Martin Broszat cuando advertía de que no debemos estudiar siempre la historia “hacia atrás”. Hitler no llevaba escrito en la frente que iba a asesinar a millones de personas y que llevaría a Alemania a una catastrófica derrota militar y a un trauma moral sin precedentes. Es necesario retrotraerse al momento en que todo sucedió y estudiar así la historia“hacia delante”.Paradójicamente, a pesar de la enorme producción bibliográfica que ha producido el nazismo y la Segunda Guerra Mundial, en realidad las fuentes primarias sobre el período son muy fragmentarias. Una gran parte de las mismas se perdieron en los bombardeos masivos de las ciudades alemanas durante el conflicto y otra parte fue deliberadamente destruida por los nazis ante el avance de las tropas aliadas.

Escribe el historiador italiano Alvaro Lozano Cutanda que el Tercer Reich fue la consecuencia de lo que sucedió cuando sectores de las élites alemanas y las masas de gente corriente decidieron renunciar en Alemania a sus facultades críticas individuales a favor de una política basada en la fe, la esperanza, el odio y una autoestima sentimental colectiva de su raza y nación. Fue, sin duda, el colapso moral y progresivo de una sociedad industrial avanzada, muchos de cuyos ciudadanos cesaron de pensar por sí mismos a favor de lo que George Orwell describió como el ritmo de tam-tam de un tribalismo de nuestro tiempo. Es la historia de cómo un pueblo civilizado y culto arremetió contra la caridad, la razón y el escepticismo depositando su fe absoluta en Hitler. El nombre de Hitler representa siempre justificadamente el del instigador del hundimiento más profundo de la civilización en los tiempos modernos. Sin embargo, el mito de una nación raptada de gente corriente llevada por el mal camino por un demagogo que secuestró unas instituciones políticas razonables no resulta verosímil. La historia del nazismo es, además, un terrible recordatorio de que las amenazas a la democracia no provienen tanto de la inestabilidad política como de aquellos que la manipulan.

sábado, 18 de noviembre de 2023

La venganza

Francis Bacon escribe en su obra Ensayos que “la venganza es una especie de justicia salvaje que cuanto más crece en la naturaleza humana más debiera extirparla la ley; en cuanto al primer daño, no hace sino ofender a la ley, pero la venganza de ese daño coloca a la ley fuera de su función. En verdad que, al tomar venganza, un hombre se iguala con su enemigo, pero si la sobrepasa, es superior; pues es parte del príncipe perdonar; y estoy seguro que Salomón dice: Es glorioso para un hombre excusar una ofensa. Lo pasado se ha ido y es irrevocable; y los hombres prudentes tienen demasiado que hacer con las cosas presentes y venideras; por tanto no harían más que burlarse de sí mismos ocupándose de asuntos pasados. No hay hombre que cometa el mal a cuenta del mal mismo, sino para obtener provecho propio, o placer, u honor o algo semejante; por tanto, ¿por qué me voy a encolerizar con un hombre que se ama a sí más que a mí? Y si algún hombre cometiera el mal meramente por maldad natural, no sería más que como el espino o la zarza que pinchan y arañan porque no pueden hacer otra cosa”.
“Un hombre que proyecte vengarse, conserva abiertas sus propias heridas porque si no se cerrarían y curarían. Las venganzas públicas son afortunadas en su mayoría; como fue la muerte de César; la muerte de Pertinax; la muerte de Enrique III de Francia; y muchas otras. Pero no sucede así con las venganzas privadas; no, más bien las personas vengativas llevan la vida de las brujas, quienes, como son malignas, terminan desgraciadamente”.

domingo, 20 de noviembre de 2022

La maldad teme hasta las mismas tinieblas

Cuenta Séneca que “en el arte de la vida, a diferencia de otras artes, los pecados deleitan al delincuente, que sólo se duele de ellos cuando no logra su propósito. No obstante, en todos anida el sentimiento del bien, ya que tratan de ocultar sus culpas. En realidad, el castigo del crimen está en el propio crimen más que en el miedo a la sanción de la justicia”.
Séneca añade que “todos disimulan sus culpas y, aunque hayan tenido éxito con ellas y se gocen de sus frutos, con todo las disimulan. Por el contrario, la buena conciencia desea manifestarse y atraer las miradas; la maldad teme hasta las mismas tinieblas”.

jueves, 16 de junio de 2022

Occidente ya no cree

Hoy Occidente no tiene confianza en si misma y ya no cree en la libertad, en el cristianismo ni en la superioridad de su cultura. Habrá muchos miserables entre los hombres blancos de Occidente, pero las ideas específicas de Europa, la libertad, el orden, el individuo, el amor, la justicia, son ideas nobles de valor general. Las ponen en peligro los que no quieren defenderlas y permiten que sean reemplazadas por la envidia, la maldad, la demencia y la tiranía, en las que ven ahora la aurora inmaculada del primer día y del ideal, escribe Nicolae Steinhardt.



viernes, 20 de mayo de 2022

La devoción a la santa muerte va unida a la delincuencia y a la maldad

En declaraciones a ACI Prensa, el P. Hugo Valdemar, que durante 15 años fue director de comunicaciones de la Arquidiócesis Primada de México, indicó que “la devoción a la “santa muerte”va unida a la delincuencia y a la maldad”. “Se le invoca y se le pide protección a fin de que quien es narcotraficante, secuestrador o ladrón pueda salir protegido, con vida e impune de sus delitos”. “O lo mismo se le pide su ayuda para causar mal a los enemigos, o para lograr fines amorosos como amarres. Todas estas actividades son propias del reino de Satanás”, dijo.

En un operativo realizado durante la noche del 15 de abril, agentes de la Fiscalía General de Justicia (FGJ) y de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Ciudad de México ingresaron a una casa en la calle República de Cuba, en el centro de la capital mexicana, que durante 19 meses estuvo en poder de las feministas. La casa era originalmente sede de la Comisión Nacional de Derechos Humanos en Ciudad de México, pero fue tomada a la fuerza por las feministas en septiembre de 2020 bajo el lema “Ni una menos”, supuestamente en defensa de las mujeres mexicanas víctimas de violencia y asesinatos. Al interior de la casa, las autoridades encontraron artefactos explosivos, indumentaria policial robada a los agentes del orden y altares dedicados al culto de la “santa muerte”. Una de las estatuas de la “santa muerte” llevaba en una de sus manos un pañuelo verde, típico de quienes promueven la legalización del aborto.


El P. Valdemar precisó que “la ‘santa muerte’ no es ningún santo o santa”.“La muerte no es una persona, la privación de la vida es producto del pecado original. El ámbito de la muerte es del demonio.”,dijo. “El culto a la “santa muerte” es satanismo, porque en realidad la “santa muerte” no existe, es el demonio mismo, el mentiroso desde siempre, como lo llamaba Jesús, que así engaña a los ignorantes”, añadió. El P. Valdemar advirtió que puesto que la “santa muerte” es el demonio, todo lo relacionado con su culto es satánico y perverso”. El sacerdote mexicano indicó que “es evidente que tras del odio, la violencia, la promoción del aborto y el libertinaje está la acción de Satanás”. “Las feministas buscan destruir la familia a la que llaman patriarcal, tienen un odio enfermo a la figura paterna. Pero resulta que la gran revelación que Jesús hace de Dios es como Padre, y ellas reflejan un odio satánico hacia Dios y las cosas sagradas, y se muestran sedientas de la sangre inocente de los no nacidos. Esto simple y llanamente es satánico”. Para el P. Valdemar, el hallazgo del altar satánico a la “santa muerte” en Ciudad de México “debe ser una seria advertencia para que las mujeres católicas no se dejen engañar por estos grupos”.

viernes, 13 de mayo de 2022

Una fría y lenta rivalidad en la que faltan tanto el coraje de la guerra como la seguridad de la paz

La guerra no es el único negocio de la vida, escribe Samuel Johnson; rara vez ocurre, y bien sea por bueno o por juicioso, todo hombre anhela ver disminuir todavía más su frecuencia. La conducta que deja ver designios de hostilidades futuras, si no atiza la violencia, siempre dará pábulo a la maldad; se ve constreñida a excluir para siempre confianza y amistad y a prolongar, por un avieso intercambio de injurias indirectas, una fría y lenta rivalidad en la que faltan tanto el coraje de la guerra como la seguridad de la paz.



Para el Dr. Johnson disculpar a un pirata puede ser ofensivo para el género humano; pero ¿cuánto mayor es el crimen de abrir un puerto para poner a salvo a todos los piratas? El contrabandista no es más digno de amparo; como dice Narborough, si comercia por la fuerza, es un pirata; si lo hace en secreto, no es más que un ladrón. A quienes rechazan honestamente su comercio, él los odia como obstáculos que son a sus ganancias; y a aquellos con quienes trata, los estafa porque sabe que no se resolverán a protestar.

domingo, 7 de noviembre de 2021

La ira de Dios

 Robert Spaemann, doctor honoris causa por la Universidad de Navarra 

¿En que consiste la ira de Dios? Consiste, contesta el filósofo Robert Spaemann, en que Dios se retira y deja a los hombres en el infierno que ellos mismos se han preparado;“llenos de toda injusticia, perversidad, codicia, maldad, henchidos de envidia, de homicidio, de contiendas, de engaño, de malignidad, chismosos, detractores, enemigos de Dios, ultrajadores, altaneros, fanfarrones, ingeniosos para el mal, rebeldes a sus padres, insensatos, desleales, desamorados, despiadados” (Rom1,29-31).Ante la ira de Dios, no cabe otro camino de huida, sino el que se dirige a los mismos brazos de Dios. “Dichosos los que hayan puesto en el su confianza” (Salmo 2).


jueves, 30 de septiembre de 2021

Contra la sabiduría no prevalece la maldad


A la luz sucede la noche, pero contra la sabiduría no prevalece la maldad. Por lo general, nada de lo que uno teme acaba siendo tan malo como se espera. 


domingo, 17 de noviembre de 2019

Hay tan poca cosa que hacer, cuando el corazón se niega a interesarse por algo

Pearl Buck
¿Qué perdón puede haber en una generación cuando el hombre amado declara sencillamente que no le es posible corresponder a este amor? No queda más que sonreír, comprender y decir adiós, deseando buena suerte.¡Hay tan poca cosa que hacer, cuando el corazón se niega a interesarse por algo!, escribe Pearl Buck, Premio Nobel de Literatura.

Y añade Pearl Buck que en una época en que la gente comienza a sentir náuseas de sus propias impurezas y temor de su propia maldad, es pues, magnífico recordar tiempos en que les habían hablado de la existencia de cosas ahora pasadas de moda, como el pecado y el infierno.


viernes, 7 de septiembre de 2018

Guerra preventiva.

Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, los Estados Unidos reelaboraron una doctrina, denominada guerra preventiva, y ha servido de sustento para invadir a Irak y mantener una tensa situación con Irán. Es necesario hacer una precisión conceptual; si bien la administración Bush se refiere a preemptive war, el contenido que se le asigna a esta expresión no es el mismo que la doctrina anglosajona le ha dado tradicionalmente. Para la doctrina anglosajona preemption consiste en golpear al enemigo mientras prepara el ataque (striking an enemy as it prepares an atack) diferente a prevention, que significa golpear al enemigo incluso en ausencia de evidencia específica de un ataque próximo (striking an enemy even in the absence of specific evidence of a coming attack).  

Sin embargo la doctrina Bush de la guerra preventiva, si tiene un trasfondo de contenido moral; se califica a Irak, Irán y Corea del Norte como países que pertenecen al “eje del mal”. Los Estados Unidos formulan así su estrategia de seguridad nacional con base en un sentimiento de superioridad moral que recuerda la doctrina tomista de la
Bush
guerra justa. De la misma manera que para Sto. Tomás la competencia para declarar la guerra recaía en el Príncipe, para la administración Bush, la utilización de la fuerza se llevará a cabo de manera unilateral si es necesario y sin el apoyo de la comunidad internacional. La doctrina tomista, exige una justa causa para declarar la guerra, entendiendo por ésta, una injuria o injusticia del adversario. Para la administración Bush, los atentados del 11 de septiembre constituyeron una auténtica ofensa contra el pueblo estadounidense que debe ser reivindicada.

Francisco de Vitoria.
Francisco de Vitoria legitima la guerra en cuanto medio coercitivo para eliminar del mundo la maldad y la injusticia. Siguiendo a San Agustín y a Santo Tomás, el teólogo español sostiene que es permitido a los cristianos el ejercicio de las armas. Para él, el Génesis y la historia del rey David enseñan que es lícito hacer la guerra contra el mal.


De todas formas siembre hay que recordar la famosa frase de Bismarck: “La guerra preventiva es como suicidarse por miedo a la muerte”.

domingo, 11 de febrero de 2018

El amor se queda a la puerta donde Dante leyó la terrible inscripción.

“Compadezco al demonio, exclamaba Santa Teresa, porque le está prohibido amar”. El amor se queda a la puerta donde Dante leyó la terrible inscripción. El infierno es el lugar del odio eterno. Si en los instantes de dolor y de angustia, cuando nos rodean las tinieblas y la maldad humana, somos aún capaces de amar, de combatir sin odio, estamos salvados. Si odiamos, estamos perdidos.

lunes, 27 de febrero de 2017

Derrocar a los tiranos sugiere que el gobernante ha de responder a la confianza que se le tiene.

Tomás  de Aquino
Es evidente que sería un anacronismo el pintar a santo Tomás  de Aquino haciendo declaraciones sobre el totalitarismo del siglo XX. Pero si por totalitarismo entendemos la teoría de un Estado absoluto, fuente de moral y único árbitro de lo bueno y lo malo, de la verdad y la falsedad, debemos decir que el totalitarismo es incompatible con la teoría política de santo Tomás. Es verdad que Santo Tomas a veces habla del individuo como de una “parte” de la comunidad, considerada como un “todo”, y que establece una comparación entre la subordinación de un miembro físico, un brazo, por ejemplo, a todo el cuerpo, y la subordinación de un ciudadano individual al bien de la comunidad toda. Pero ciertamente no consideró que los derechos del Estado sobre sus miembros fueran absolutos. Ya que no por otra causa, su fe en el destino sobrenatural del hombre y en la posición de la Iglesia le hubieran impedido aceptar la noción del poder absoluto del Estado. 

Pero, haciendo a un lado su fe en la misión divina e independiente de la Iglesia, su teoría de la legislación no se presta a ser usada en una teoría política totalitaria. Pues el santo consideraba que la función de la ley humana positiva era, primariamente, definir claramente y apoyar, por medio de sanciones temporales, la ley natural, cuando menos en todos los casos en que es necesario para el bien público. Por ejemplo, si tomamos el precepto del Decálogo, “No matarás”, vemos que es obviamente muy vago. ¿Qué acciones han de ser consideradas como “asesinato” y qué muertes no han de ser clasificadas como tales? Una de las funciones de la ley humana positiva, es decir, de la Ley del Estado, es definir tales conceptos tan claramente como sea posible y decretar las sanciones temporales que la ley natural no proporciona, dice Frederick Copleston. Desde luego, esto no significa que la legislación deba limitarse a definir prohibiciones que pueden ser más o menos claramente deducidas de la ley moral. 

Copleston añade que la legislación debe ser compatible con
Copleston 
la ley moral. Dado que la función de la legislación es promover el bien común, el criterio para distinguir la bondad y la maldad, dentro de la legislación, es su relación,discernida por la razón, con ese fin. Pero no se sigue que todo precepto y toda prohibición de la ley moral deban estar incorporados a la legislación; existen muchos casos en que esto no conduciría al bien público y haría más mal que bien. Empero, el Estado no está autorizado en ningún caso a aprobar una legislación que vaya en contra de la ley natural. “Toda ley humana tendrá carácter de ley en la medida en que se derive de la ley de la naturaleza; y si se aparta en un punto de la ley natural, ya no será ley, sino corrupción de la ley”, dirá Santo Tomas. Y santo Tomás exigía naturalmente de los gobernantes cristianos que respetaran la ley divina positiva, interpretada por la Iglesia. Desde este punto de vista acerca de la relación entre la ley humana positiva y la ley moral natural, se concluye que las leyes justas tienen obligatoriedad para la conciencia. Por otra parte, las leyes injustas no la tienen. 
Legislador


Santo Tomás afirma que una ley es injusta cuando impone cargas a los ciudadanos, no para el bien común, sino para satisfacer la avaricia o la ambición del legislador; si al establecer la ley, el legislador va más allá de sus poderes; o si se imponen cargas (impuestos, por ejemplo) en forma injusta y desproporcionada. “Tales leyes son más bien violencias por eso no obligan en el foro de la conciencia, si no es para evitar el escándalo y el desorden” manifiesta Santo Tomas. Las leyes también pueden ser injustas por contravenir la ley divina positiva, y “nunca es lícito observar estas leyes”. Por lo que respecta a aquellos que persisten en promulgar leyes injustas, se trata de “tiranos”, y los gobernantes de este tipo pueden ser legítimamente derrocados, ya que son culpables de abusar
Tiranos del siglo XX
de su posición y de su poder, a menos que haya razón para creer que la rebelión daría como resultado un estado de cosas tan malo como el que se trataba de remediar. La opinión de que es legítimo derrocar a los tiranos sugiere que el gobernante ha de responder a la confianza que se le tiene y no puede abusar de ella.

las leyes justas tienen obligatoriedad para la conciencia. Por otra parte, las leyes injustas no la tienen. 

una ley es injusta cuando impone cargas a los ciudadanos, no para el bien común, sino para satisfacer la avaricia o la ambición del legislador

Las leyes también pueden ser injustas por contravenir la ley divina positiva, y “nunca es lícito observar estas leyes”.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Cuando hayas perdido a Dios serás un producto casual de la evolución.

Ideología del éxito.
Hoy aparecen, por un lado, los poderes del mercado, del tráfico de armas, de drogas y de personas, que son un lastre para el mundo y arrastran a la humanidad hacia ataduras de las que no nos podemos librar. Por otro lado, también se presenta hoy la ideología del éxito, del bienestar, que nos dice que Dios es tan sólo una ficción, sólo nos hace perder tiempo y nos quita el placer de vivir.Estas tentaciones parecen irresistibles.

Ante esta situación Joseph Ratzinger escribe que el Padrenuestro nos quieren decir: "cuando hayas perdido a Dios, te habrás perdido a ti mismo; entonces serás tan sólo un producto casual de la evolución, entonces habrá triunfado realmente el “dragón”. Pero mientras éste no te pueda arrancar a Dios, a pesar de todas las desventuras que te amenazan, permanecerás aún íntimamente sano".

Heinrich Schlier

Heinrich Schlier explica del siguiente modo esta representación de la lucha del cristiano que hoy nos puede resultar extraña: “Los enemigos no son éste o aquél, tampoco yo mismo, nadie de carne y hueso. El conflicto va más al fondo. Se dirige contra un sinnúmero de enemigos que atacan incansablemente, enemigos no bien definidos que no tienen verdaderos nombres, sino sólo denominaciones colectivas; también son a priori superiores al hombre, y esto por su posición superior, por su posición “en los cielos” de la existencia; superiores también porque su posición es impenetrable e inatacable. Su posición constituye precisamente la “atmósfera” de la existencia, una atmósfera que ellos mismos difunden a su alrededor, estando todos ellos, en fin, repletos de una maldad sustancial y mortal”. 

A esta manifestación de Heinrich Schlier, Joseph Ratzinger
Joseph Ratzinger
añade que “la fe, en la comunión con el único verdadero Señor del mundo,da las “armas de Dios”, con las que,en comunión con todo el cuerpo de Cristo,puede enfrentarse a esos poderes, sabiendo que el Señor nos vuelve a dar en la fe el aire limpio para respirar, el aliento del Creador, el aliento del Espíritu Santo, solamente en el cual el mundo puede ser sanado".

cuando hayas perdido a Dios, te habrás perdido a ti mismo; entonces serás tan sólo un producto casual de la evolución