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viernes, 20 de junio de 2025

Conviertes la noche en día, el dolor en amor, y del infierno arrancas el himno de alabanza

Dostoievski se abre sobre la Tierra y, acallando todas las demás palabras, retumba la última que Dostoievski escribió, la palabra de los niños junto a la gran piedra, el santamente bárbaro grito: «¡Hurra a la vida!» ¡Oh, vida, que con sabia voluntad creas mártires para que te canten alabanzas! ¡Oh, vida, sabia y cruel, que esclavizas a los más grandes para que pregonen tu triunfo! Quieres oír siempre de nuevo el eterno grito de Job, que resuena a través de los siglos porque reconoce a Dios en la calamidad, y el himno de Daniel y los dos jóvenes mientras sus cuerpos se abrasan en el horno de fuego. ¡Eternamente enciendes el carbón ardiente en la lengua de los poetas que haces sufrir para que sean tus esclavos y te canten con amor! Hieres a Beethoven en el oído, el sentido de la música, para que, sordo, oiga la voz atronadora de Dios y, tocado por la muerte, componga para ti el Himno a la Alegría; arrojas a Rembrandt a las tinieblas de la pobreza para que busque la luz, tu luz primigenia, en el color; expulsas a Dante de su patria para que vea el cielo y el infierno en sueños; a todos has arrojado con tu azote en tu inmensidad. Y a éste, al que flagelaste como a ninguno, también lo has convertido en tu esclavo, y he aquí que, echando espuma por la boca, presa de convulsiones, te grita lleno de júbilo: ¡Hosanna!, un hosanna santo que “ha pasado por todos los purgatorios de la duda”. ¡Oh, cómo triunfas en los hombres que haces sufrir, conviertes la noche en día, el dolor en amor, y del infierno arrancas el himno de alabanza en tu honor! Pues el más doliente es el más sabio y quien te conoce tiene por fuerza que bendecirte: ¡y éste, que te conoció más profundamente que nadie, también como nadie ha dado fe de ti y como nadie te ha amado! STEFAN ZWEIG, (Viena, 1881 - Petrópolis, Brasil, 1942) fue un escritor enormemente popular, tanto en su faceta de ensayista y biógrafo como en la de novelista.

lunes, 25 de diciembre de 2023

La sonrisa eterna de Dios

Dante convierte el universo en una sonrisa:


Todo cuanto veía parecíame una sonrisa

del universo, tal era la venturosa embriaguez

que me invadía por el oído y la vista


Oh santa alegría, gozo inefable, 

oh vida entera de paz y de amor,

oh, sin deseo, segura abundancia


La eterna primavera que florece en las orillas del río paradisiaco es una sonrisa. Los elegidos son pura sonrisa, pues de hecho, no son más que luz y amor. La Virgen María, que concederá a Dante la gracia de contemplar a Dios, sonríe también, en el centro de la rosa mística:


Y allí vi, al fin, ante sus juegos y sus cantos,

sonreír a una beldad que infundía alegría

en los ojos de todos los demás santos


Por último la sonrisa vuelve al seno del propio Dios, de donde procede. La Trinidad que no es más que una sonrisa., la de Dios contemplándose, amándose y sonriéndose. No hay nada, absolutamente nada, en toda la literatura, comparable a esto:


Oh luz eterna, que solo en Ti resides,

y sola Te comprendes, y que comprendiéndote

y por Ti comprendida, Te amas y sonríes


Después del sufrimiento, el pecado y la muerte, llegamos a la sonrisa eterna de Dios.






domingo, 2 de abril de 2023

La muerte es la aurora de la vida transfigurada

Canta Dante:
¿No sabeis que somos gusanos
nacidos para formar la mariposa celeste
que debe, desnuda, volar a la justicia?
y continua
Oh genero humano, nacido para volar al cielo
¿Por que caer,así, al menor soplo de viento?
Y más adelante continua Dante
El que se lamenta de que haya de morir en la tierra
para revivir en lo alto, es que no se ha percatado
del frescor que produce la lluvia eterna.
Para Dante la muerte no es la puerta sombría del reino del absurdo, ni tampoco el acceso a un vago mundo de estrellas, reservado a los iniciados, la muerte es la aurora de la vida transfigurada, la entrada al Reino del Amor.


domingo, 20 de octubre de 2019

Dios está más allá de todo juicio humano


“Dante no se goza con el dolor. Sabe que hay pecados imperdonables, capitales. Para cada uno elige una persona que ha cometido ese pecado, pero que en todo lo demás puede ser admirable o adorable. Francesca y Paolo sólo son lujuriosos. No tienen otro pecado, pero uno basta para condenarlos. La idea de Dios como indescifrable es un concepto que ya encontramos en otro de los libros esenciales de la humanidad. En el Libro de Job, ustedes recordarán cómo Job condena a Dios, cómo sus amigos lo justifican y cómo al fin Dios habla desde el torbellino y rechaza por igual a quienes lo justifican y a quienes lo acusan. Dios está más allá de todo juicio humano y para ayudarnos a comprenderlo se sirve de dos ejemplos extraordinarios: el de la ballena y el del elefante. Busca estos monstruos para significar que no son menos monstruosos para nosotros que el Leviatán y el Behemot
Dante
(cuyo nombre es plural y significa muchos animales en hebreo). Dios está más allá de todos los juicios humanos y así lo declara Él mismo en el Libro de Job. Y los hombres se humillan ante Él porque se han atrevido a juzgarlo, a justificarlo. No lo precisa. Dios está, como diría Nietzsche, más allá del bien y del mal. Es otra categoría”, escribe Jorge Luis Borges.

“Si Dante hubiera coincidido siempre con el Dios que imagina, se vería que es un Dios falso, simplemente una réplica de Dante”.

miércoles, 21 de marzo de 2018

La cultura de Dante era la de Europa.

Dante.
En su ensayo sobre Dante de 1929 escribe Eliot que “Dante es el poeta más universal que ha escrito en una lengua moderna. Dante, aun siendo italiano y un hombre de partido, es ante todo un europeo”. Dante, precisa Eliot, “pensaba igual que cualquier otra persona de su misma cultura en Europa”. Leía y expresaba las ideas de los pensadores que formaban la cultura europea, Tomás de Aquino, italiano; Alberto Magno, alemán; Abelardo, francés, Hugo y Ricardo de San Víctor, escoceses. Por consiguiente, “la cultura de Dante no era la de un país europeo, sino la de Europa”. En un ensayo de 1950, Eliot afirma que Dante es sin duda el mayor poeta religioso, aunque esto no limita su “universalidad, sino que más bien la refuerza”. “La Divina Comedia expresa en el ámbito de la emoción todo aquello que, entre la desesperación de la depravación y la visión de la beatitud, el hombre es capaz de experimentar”; y, precisamente debido a esta universalidad, “Dante es con
mucho el más europeo de todos los poetas de nuestro continente”. Y sigue diciendo, “el italiano de Dante se convierte en cierto modo en nuestra lengua desde el momento en que comenzamos a esforzarnos por leerlo; y las lecciones de experiencia, de lenguaje y de exploración de la sensibilidad son lecciones que todo europeo puede hacer suyas e intentar aplicarlas a su propia lengua”.

Son afirmaciones que dan mucho que pensar, sobre todo en un momento en que la escuela apenas se estudia a Dante, porque se considera que ya no conmueve a la juventud de hoy.

martes, 20 de febrero de 2018

La Edad Media supo ver la pasión de lo justo.

Cuenta el historiador Jacques Le Goff que detrás de la razón, la Edad Media supo ver la pasión de lo justo, detrás de la ciencia la sed de lo verdadero, detrás de la crítica la busca de lo mejor. A los enemigos del intelectual Siger de Brabante, Dante respondió hace siglos al colocar en el Paraíso, donde los reconcilia, a las tres más grandes figuras de intelectuales del siglo XIII: santo Tomás, san Buenaventura y Siger de Brabante.

domingo, 11 de febrero de 2018

El amor se queda a la puerta donde Dante leyó la terrible inscripción.

“Compadezco al demonio, exclamaba Santa Teresa, porque le está prohibido amar”. El amor se queda a la puerta donde Dante leyó la terrible inscripción. El infierno es el lugar del odio eterno. Si en los instantes de dolor y de angustia, cuando nos rodean las tinieblas y la maldad humana, somos aún capaces de amar, de combatir sin odio, estamos salvados. Si odiamos, estamos perdidos.

lunes, 22 de enero de 2018

El historiador representa la memoria organizada de la humanidad, y esa memoria, como historia escrita, es enormemente maleable.

Don Julian Herranz.
Don Julian Herranz escribe que para valorar un período de la historia, hay que situarse a cierta distancia cronológica y crítica. Esto garantiza una mayor frialdad intelectual y una menor emotividad en el sujeto que enjuicia, aunque al mismo tiempo haya que acercarse lo más posible al conjunto de circunstancias sociales, políticas y culturales en que se produjeron los acontecimientos, para intentar comprenderlos. A pesar de todo, siempre resulta difícil ser objetivo, ya decía Unamuno que él no podía dar juicios objetivos, porque era un sujeto y no un objeto. Un ejemplo de distancia demasiado corta: en la Divina Comedia, Dante sitúa en el infierno a Celestino V, el eremita del monte Morrone elegido Papa, por su gran rechazo a ese pontificado. Sin embargo, hoy le veneramos como san Celestino V.


La tarea esencial del historiador consiste en mantener completo el archivo humano; pero ésta es, verdaderamente, una simple y engañosa declaración de propósitos. Dice Wright Mills que el historiador representa la memoria organizada de la humanidad, y esa memoria, como historia escrita, es enormemente maleable. Cambia, algunas veces radicalmente, de una generación de historiadores a otra, y no sólo porque una investigación más detallada aporte al archivo hechos y documentos nuevos, sino que cambia también porque cambian los puntos de interés y el armazón dentro del cual el archivo se ordena.
No necesitamos la proyección imaginativa de George Orwell para saber cuán fácilmente puede falsearse la historia en el proceso de su constante reelaboración, aunque su 1984 lo señaló dramáticamente y, esperémoslo, asustó con razón a algunos historiadores.