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martes, 16 de junio de 2026

La familia de Carlos IV

La familia de Carlos IV, 1800-1801, Madrid, Museo Nacional del Prado. La familia de Carlos IV es una obra muy diferente. Aunque recuerda a Las Meninas velazqueñas, se trata de una pintura muy distinta. Es cierto que el pintor se autorretrata a la izquierda, que no podemos ver la pintura que realiza pues sólo se percibe la trasera del lienzo, está toda la familia y en la pared del fondo hay varios cuadros que pueden tener un carácter simbólico, pero, a diferencia de Velázquez, Goya ha dispuesto a la familia constituyendo un verdadero friso y ha eliminado la profundidad del espacio.
Mucho se ha escrito y dicho sobre el presunto carácter caricaturesco de la familia representada, pero al hacerlo proyectamos nuestro gusto y sensibilidad actual sobre el pasado. No cabe la menor duda de que la familia no hubiera tolerado crítica alguna en este sentido, mucho menos en un cuadro de carácter oficial y suntuario como éste. Lo que hoy puede parecernos caricatura no es sino verosimilitud de un artista que trata de captar la personalidad de cada uno de los miembros y el ambiente dominante.


Referencia: Goya (Valeriano Bozal)

sábado, 9 de mayo de 2026

Los testigos presenciales a menudo se equivocan

El filósofo Karl R. Popper escribe en Conjeturas y refutaciones que “ningún historiador aceptará de manera no crítica los datos de los documentos. Hay problemas de autenticidad, problemas de subjetividad y también problemas como los relativos a la reconstrucción de fuentes anteriores. Indudablemente que hay también problemas que llevan a plantear, ¿estaba el autor presente cuando ocurrieron tales sucesos? Pero no son los problemas característicos del historiador. Puede preocuparse por la confiabilidad de un informe, pero raramente se preocupará por saber si el autor de un documento fue o no un testigo presencial del suceso en cuestión, aun suponiendo que tal suceso perteneciera al tipo de los sucesos observables. Una carta que diga: “Ayer cambié de parecer en lo que respecta a esta cuestión” podría ser del mayor valor como dato histórico, aun cuando los cambios de opinión son inobservables (y aunque podamos conjeturar, en presencia de otros datos, que el autor de la carta estaba mintiendo). En cuanto a los testigos presenciales, son importantes casi exclusivamente en un tribunal de justicia, donde se los puede someter a un interrogatorio. Como la mayoría de los abogados sabe, los testigos presenciales a menudo se equivocan. Esto ya ha sido investigado experimentalmente, con los resultados más sorprendentes. Los testigos más deseosos de describir un suceso tal como ocurrió pueden cometer una cantidad de errores, especialmente si se producen con rapidez hechos muy emocionantes; y si un suceso sugiere alguna interpretación tentadora, entonces, por lo común, esta interpretación deforma lo que se ha visto realmente.”

martes, 27 de enero de 2026

El opio del pueblo

Muchos de aquellos que jamás han leído una palabra escrita por Marx citan su aforismo de que la religión es el opio del pueblo. Es una de sus metáforas más potentes, inspirada, se puede suponer, en la guerra del opio entre británicos y chinos, librada entre 1839 y 1842. Pero ¿acaso entienden estas palabras quienes las repiten como loros? Gracias a sus autoproclamados intérpretes en la Unión Soviética, que se apropiaron de la frase para justificar la persecución de los creyentes, se suele considerar que significa que la religión es una droga administrada por unos malvados dirigentes para mantener a las masas en un estado de narcotizada quiescencia. La intención de Marx era mucho más sutil y comprensiva. Si bien insistía en que “la crítica de la religión es la condición primera de cualquier crítica”, comprendía el impulso hacia la espiritualidad. Es comprensible que los pobres desgraciados que no esperan dicha alguna en este mundo decidan consolarse con la promesa de una vida mejor en el próximo; si el Estado no oye sus gritos y súplicas, ¿por qué no apelar a otra autoridad aún más poderosa, que había prometido que ninguna oración quedaría desatendida? La religión era una justificación de la opresión, pero también un refugio contra ella. “La miseria religiosa es, por un lado, la expresión de la miseria real, y por otro, la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de las criaturas agobiadas, el estado de ánimo de un mundo sin corazón, porque es el espíritu de los estados de cosas carentes de espíritu”.

Referencia: Karl Marx (Francis Wheen)

sábado, 3 de enero de 2026

La universidad es un lugar de debate continuo


A las universidades les gusta presumir de su importancia moral, pero no es tan evidente que puedan hablar con una sola voz. Tampoco está claro que deban hacerlo. Cualquier universidad moderna es una comunidad pluralista, reclutada en todo el mundo, el hogar de hombres y mujeres de diferentes religiones, razas, opiniones e historias nacionales. No es una unidad política que aspire a reunir a sus partidarios en torno a la conquista del poder, y tampoco es una ONG que pretenda aglutinar apoyos en favor de un objetivo compartido. Es un lugar de debate continuo en el aula, en el comedor, junto a la máquina de café o en el bar después del trabajo, sobre lo que es verdadero, bueno y posible. Quienes aman las universidades lo hacen porque son comunidades unidas, no en torno a una política compartida o a un consenso sobre las controversias que atormentan nuestro mundo, sino en torno a un compromiso común con los cánones de la investigación y la enseñanza científicas y académicas. Estos cánones son algo más que criterios para la buena ciencia y la buena investigación. Son una disciplina moral que exige que nos preocupemos por los hechos, que descartemos una hipótesis cuando no se ajuste a las pruebas, que escuchemos las críticas, que modifiquemos las ideas cuando se insinúen otras mejores y que iluminemos el camino hacia el conocimiento, a la luz de la verdad y no con el falso resplandor de la ideología. Ninguno de nosotros estará nunca plenamente a la altura de este ideal, pero la autoridad moral de una universidad reside en su devoción a la verdad, no en su capacidad como institución para respaldar posiciones moralistas. No puede hablar con una sola voz si de verdad desea respetar la pluralidad de voces que hay entre sus muros. Esto no condena a las universidades al equívoco moral. Pueden insistir en que sus debates sean cívicos, y deben sancionar a cualquiera que intimide a otros o utilice el miedo o la violencia para imponerse. Deben animar a sus miembros a hablar en su propio nombre. Pero dilapidan cualquier autoridad que tengan y dividen a sus propias comunidades cuando ceden a las exigencias de que digan a la sociedad lo que debe pensar, o peor aún, cuando permiten que unos políticos prepotentes pretendan imponerles en tromba las opiniones que ellos quieren que sostengan, escribe Michael Ignatieff, escritor, académico y expolítico canadiense.

domingo, 14 de diciembre de 2025

Siempre habrá desacuerdos en cualquier relación

"Siempre habrá desacuerdos en cualquier relación, pero la frecuencia y la intensidad de estos desacuerdos pueden determinar si un matrimonio durará o no. Los malentendidos, los sentimientos heridos y la ira son frecuentemente el resultado de una mala comunicación. Evitar conversaciones difíciles o discutir sobre el mismo tema una y otra vez sin lograr ningún progreso puede erosionar rápidamente los cimientos de la relación", afirma Raul Haro.El psicólogo John Gottam, con experiencia tratando a 40.000 parejas, manifiesta que el primero de "los cuatro jinetes" que terminan con un matrimonio es la crítica, o lo que es lo mismo, "un ataque al centro del carácter de la pareja" con el que se desmantela "todo su ser”.Otro de los factores que a su juicio erosionan el matrimonio es la actitud defensiva, una estrategia que "casi nunca tiene éxito" pues "es en realidad una forma de culpar a tu pareja y no permitirá una gestión saludable del conflicto”.
Cuando surgen problemas matrimoniales, normalmente no suceden a propósito y mucho menos ocurren cuando los cónyuges son amables, se apoyan el uno al otro y tratan de hacer lo correcto. Sin embargo, siempre pueden surgir circunstancias que "hacen saltar chispas o estallar tormentas". Y se pueden prevenir dice Derek Maul:
1º Ser proactivo y no reactivo. Si se siente querido, los roces serán menores.
2º Ser previsor, pon medidas y estar atentos a las tormentas que puedan venir.
3º Afianzar las promesas, prestar atención, estar atento…
4º No te pongas a la defensiva, admite que tienes errores.
5º Establece protocolos de emergencia."La gestión de crisis salva vidas y también matrimonios. Necesitamos tragarnos nuestro orgullo, asumir la responsabilidad de nuestra parte en las peleas y asegurarnos de que nuestro amor por nuestras esposas siga siendo evidente para ellas en medio de una tormenta”.

lunes, 10 de noviembre de 2025

¿Por qué debe verse el artista turbado por el estridente clamor de la crítica?


Oscar Wilde escribe en La importancia de no hacer nada : "¿Para qué sirve la crítica de arte? ¿Por qué no se deja en paz al artista para que cree un mundo nuevo si así lo desea, o para que retrate el mundo que ya conocemos y del que, imagino, ya estaríamos hartos de no ser porque el arte, con su fino espíritu de elección y su delicado instinto selectivo, lo purifica para nosotros, por así decirlo, dotándolo de una perfección momentánea? Tengo la impresión de que la imaginación crea, o debiera crear, cierta soledad a su alrededor, y que funciona mejor en el silencio y el aislamiento. ¿Por qué debe verse el artista turbado por el estridente clamor de la crítica? ¿Por qué quienes no pueden crear se arrogan el derecho a juzgar la valía de la obra creativa? ¿Qué sabrán ellos? Las explicaciones son innecesarias cuando la obra de un hombre es fácil de comprender".

viernes, 22 de agosto de 2025

La fuente de nuestro conocimiento más importante es la tradición

Tanto cuantitativa como cualitativamente, la fuente de nuestro conocimiento que es, con mucho, la más importante es la tradición. La mayor parte de las cosas que sabemos la hemos aprendido por el ejemplo, porque nos las han dicho, por la lectura de libros, porque hemos aprendido a criticar, a recibir y aceptar la crítica, a respetar la verdad. El hecho de que, en su mayor parte, las fuentes de nuestro conocimiento sean tradicionales, condena el antitradicionalismo como fútil. Pero no se debe aducir este hecho para defender una actitud tradicionalista, toda parte de nuestro conocimiento tradicional (y hasta de nuestro conocimiento innato) es susceptible de examen crítico y puede ser abandonada. Sin embargo, sin la tradición el conocimiento sería imposible. El conocimiento no puede partir de la nada ni tampoco de la observación. El avance del conocimiento consiste, principalmente, en la modificación del conocimiento anterior. Aunque a veces podemos avanzar gracias a una observación casual, por ejemplo en arqueología, la significación del descubrimiento habitualmente depende de su capacidad de modificar nuestras teorías anteriores, escribe el filósofo Karl R. Popper.

viernes, 21 de marzo de 2025

Distracción estratégica


El Partido Comunista Chino anunció en 2014 que había alumbrado “el sistema de crédito social como un mecanismo de recompensa y castigo para construir una sociedad socialista armoniosa”. Creo, dice el periodista y escritor Álex Rosal, que poco más se puede decir. Es el nuevo totalitarismo que está llamando a nuestra puerta. Técnicamente ya estamos preparados para que el Gran Hermano controle nuestras vidas.
Los bárbaros del Poder, añade Rosal, se han dado cuenta de que el mejor medio para ganar una discusión es evitarla, y en eso están. Ya no se implican en rebatir las críticas, simplemente las ignoran y las sepultan con un arsenal de noticias para distraer al ciudadano medio y que así cambie de tema. El objetivo es distraer, distraer y distraer. Distraer a todas horas. Distraer es mejor que debatir cualquier crítica o reprobación.
En este sentido, los popes de la izquierda reaccionaria en España han comprobado las bondades de aplicar el principio de la “distracción estratégica” que tan eficaces resultados ha tenido en China, y que consiste en introducir temas de debate, muchas veces superficiales o tontos, que obliguen al interlocutor a dejar de hablar de Puigdemont, la amnistía o el apoyo de Pedro Sánchez a los terroristas de Hamás. Y están aprendiendo del Partido Comunista Chino a marchas forzadas, y del llamado “Ejército de los cincuenta centavos”, que es posiblemente la mayor organización de propaganda que existe en el mundo. El “Ejército de los cincuenta centavos” son jóvenes universitarios y militantes del Partido Comunista chino que reciben cincuenta céntimos (o cinco jiao, que corresponden a 0,007 euros) por publicar comentarios de distracción que tienen como finalidad sepultar las críticas a la dictadura. Nunca entran en el debate. Tan solo sacan a colación el último affaire amoroso de la actriz de moda, o la injusta expulsión del jugador Wu Lei, por ejemplo, hasta que logran que la masa enfurecida se calme y se ponga a debatir sobre otros asuntos.


lunes, 10 de febrero de 2025

Los filósofos tuvieron una visión central de la vida

Una vez dijo Bertrand Russell que la consideración importante que debemos tener en mente al leer las teorías de los grandes filósofos (aparte de los matemáticos o los lógicos, que tratan con símbolos y no con hechos empíricos o características humanas) es que todos ellos tuvieron una visión central de la vida, de lo que es y de lo que debe ser; y todo el ingenio, la sutileza, la inmensa inteligencia y a veces la profundidad con que exponen sus sistemas y con que los defienden, todo el gran aparato intelectual que se encuentra en las obras de los grandes filósofos es, la mitad de las veces, sólo una defensa exterior de la ciudadela interna, armas contra el asalto, objeciones a objeciones, rechazos de rechazos, un intento de contener y de refutar toda crítica real y posible de sus ideas y de sus teorías; y jamás comprenderemos lo que en realidad desean, a menos que podamos penetrar más allá de esta barrera de armas defensivas, hasta la visión única, coherente y central interna, que la mitad de las veces no es elaborada y compleja, sino sencilla, armoniosa y fácilmente perceptible como un solo conjunto.

jueves, 12 de diciembre de 2024

En la lucha de las ideas no sólo el lenguaje se utiliza como arma política; también los ritos y los símbolos

Para González Cuevas, profesor titular de Historia de las Ideas Políticas y de Historia del Pensamiento Político Español en la Universidad Nacional de Educación a Distancia, "en la lucha de las ideas no sólo el lenguaje se utiliza como arma política; también los ritos y los símbolos juegan un papel crucial. De particular relevancia para la causa política resulta contar con mitos, con iconos venerables encarnados en personajes célebres, instituciones, períodos, que la narración histórica suele encuadrar muy por encima de la historia real. En ese sentido, es preciso tener en cuenta el carácter político del saber histórico. En sus Cuadernos de la cárcel, el pensador comunista Antonio Gramsci planteó la relación entre el pasado y el presente histórico. A su entender, “el presente comprende todo el pasado”. En ese sentido, la crítica del presente no significa tan sólo su “discontinuidad” y “revocabilidad”; significa igualmente la necesidad de incluir en la crítica del presente la del pasado. Sin esta dimensión, la crítica del presente resulta parcial y, por lo tanto, también inadecuada, inactual. Si es verdad que la historia es el presente; es también verdad que el presente es historia. Gramsci señaló también, precisamente, que si el presente es “crítica del pasado, además (por ello) es su propia superación”.
A la percepción gramsciana pueden sumarse las meditaciones de Walter Benjamin sobre los denominados “juicios de la historia”, que, según el pensador alemán, nunca son absolutamente definitivos ni inmutables. Desde esta perspectiva, el porvenir puede reabrir expedientes históricos supuestamente “cerrados”, “rehabilitar” personajes y tendencias políticas calumniadas; reactualizar esperanzas y aspiraciones vencidas; redescubrir combates olvidados o juzgados “utópicos”, “anacrónicos” y “a contrapelo del progreso”. En ese caso, la apertura del pasado y la apertura del futuro están íntimamente asociados. Los planteamientos benjaminianos están plenamente vigentes en los ámbitos intelectuales de la izquierda radical.“En ese sentido, la interpretación del pasado constituye una directa intervención en el presente; el conocimiento del pasado se convierte en un instrumento privilegiado para interrogar al presente y para comprender lo que de novedad éste nos trae; en la narración del pasado se hacen presentes programas de carácter político, social y simbólico. Por ello, en el campo historiográfico resulta de singular importancia la articulación hegemónica de lo que Allan Megill denomina una “narración maestra”, es decir, un relato sintetizador de la trayectoria de una sociedad o una nación. Existen narraciones maestras: “democratización”, “secularización” o “crecimiento económico”. Quien logra articular su narrativa maestra en el campo historiográfico vence en la batalla cultural”,escribe el profesor González Cuevas.

martes, 5 de noviembre de 2024

La eliminación de la crítica, la exposición triunfalista de logros insignificantes

Escribe Miguel Delibes en La naturaleza amenazada que “fue, quizá, nuestro Carlos III quien descubrió, con el célebre motín de Esquilache, que los adultos eran como niños pequeños que lloran y protestan cuando se los limpia y asea. Desde entonces, mayor preocupación que hacer justicia ha sido para los gobernantes buscar la manera de entretener al pueblo para que no la pida, esto es, para que no alborote, para que no dé guerra. El pan y toros ha tenido a lo largo de las edades de la historia múltiples versiones”. 
“La difusión de consignas, la eliminación de la crítica, la exposición triunfalista de logros parciales o insignificantes y la misma publicidad subliminal van moldeando el cerebro de millones de televidentes que, persuadidos de la bondad de un sistema, o simplemente fatigados, pero, en todo caso, incapacitados para pensar por su cuenta, terminan por hacer dejación de sus deberes cívicos, encomendando al Estado-Padre hasta las más pequeñas responsabilidades comunitarias….El hombre, de esta manera, se despersonaliza y las comunidades degeneran en unas masas amorfas, sumisas, fácilmente controlables desde el poder concentrado en unas pocas manos. Es obvio que no en todo el mundo las circunstancias mencionadas operan con la misma intensidad pero, a mi juicio, sirven como exponentes de los riesgos lamentables que comporta la malintencionada aplicación de la técnica a la política y la sociología.”

lunes, 16 de septiembre de 2024

La autoridad debe ser susceptible de crítica y estar bajo la tutela de la ley

La autoridad debe ser siempre susceptible de crítica y estar siempre bajo la tutela de la ley, así como organizarse internamente para maximizar la toma inteligente de decisiones y, por supuesto, evitar la tiranía y la corrupción. Debe también ser fuerte y estar lo suficientemente unida como para imponer un único conjunto de normas a todos los ciudadanos.
La separación de los poderes es obviamente un rasgo crucial del organismo constitucional. Los distintos miembros deben supervisarse unos a otros y cada uno de ellos debe tener el interés institucional de mantener a los demás al abrigo de la corrupción y de asegurarse que funcionan según los cauces legales. Además, debe reservarse un importante remanente de poder para los votantes, en particular el poder de discutir sin trabas los asuntos políticos en una prensa libre y el de expulsar al legislativo del poder en elecciones periódicas. Pero la separación de los poderes y el gobierno representativo son perfectamente compatibles con un sistema en el que el uso legítimo de la violencia física sea monopolio absoluto de las autoridades públicas. La existencia de contrapesos institucionales busca regular el gobierno, no paralizarlo o destruir su capacidad de gobernar. Hume era explícito en este punto: en todo gobierno libre habrá una “partición de poder entre varios cuerpos”. Es más probable que un gobierno así dividido “actúe según reglas generales e iguales” promulgadas públicamente y conocidas por todos, que haga lo propio uno que no lo esté. Distribuir el poder no lo disuelve necesariamente. Cuando los cuerpos de un gobierno libre se separan, la unión de su “autoridad no es menor, sino, por lo general, mayor, que la de un monarca”. (Hume, Of the Origin of Government, Essays)

viernes, 12 de abril de 2024

Soberbio

Uno de los motivos por los que los soberbios tratan de buscar alabanzas con avidez, de sobreestimarse a sí mismos y se resienten ante cualquier cosa que pueda rebajarles en su propia estima o en la de otros, es la falta de firmeza interior, no tienen más punto de apoyo ni más esperanzas de felicidad que ellos mismos. Por esto son, con mucha frecuencia, tan sensibles a la menor crítica, tan insistentes en salirse con la suya, tan deseosos de ser conocidos, tan ansiosos de consideraciones. Se afianzan en sí mismos como el náufrago se agarra a una débil tabla, que no puede sostenerlo. Y sea lo que fuere lo que hayan logrado en la vida, siempre se encuentran inseguros, insatisfechos, sin paz. El soberbio se encuentra sin frutos, insatisfecho y sin la paz y felicidad verdaderas. En la conversación, el orgullo conduce al hombre a hablar de sí mismo y de sus propios asuntos y a buscar la estimación a toda costa. Algunos se empeñan en mantener su propia opinión, con razón y sin ella; no dejan pasar cualquier descuido ajeno sin corregirlo, y hacen difícil la convivencia. La forma más vil de resaltar la propia valía es aquella en la que se busca desacreditar a otros; a los orgullosos no les gusta escuchar alabanzas de los demás y están prontos a descubrir las deficiencias de quienes sobresalen. Tal vez su nota más característica estriba en que no pueden sufrir la contradicción o la corrección, escribe E. Boylan.
Quien está lleno de orgullo parece no necesitar mucho de Dios en sus trabajos, en sus quehaceres, incluso en su misma lucha por mejorar; exagera sus cualidades personales, cerrando los ojos para no ver sus defectos, y termina por considerar como una gran cualidad lo que en realidad es una desviación del buen criterio. Se persuade, por ejemplo, de tener un espíritu amplio y generoso porque hace poco caso de las menudas obligaciones de cada día, y se olvida de que para ser fiel en lo mucho es necesario serlo en lo poco. Y llega por ese camino a creerse superior, rebajando injustamente las cualidades de otros, escribe Francisco Fernández Carvajal.

martes, 19 de diciembre de 2023

Tratar con un sabelotodo

No es fácil tratar con un sabelotodo. Los motivos por los que estas personas actúan de esta manera. Según explica la psicóloga Diane Barth son varios, una inseguridad subyacente,un sentido genuino de superioridad o una combinación de ambos. Es buena idea entender por qué se comportan de esta manera y generalmente todos tienen un motivo. Trata de evitar el enfrentamiento y la confrontación, con comprensión y respeto (aunque a veces te lo pongan difícil). Tu enfado solo conseguirá que se crezcan, pero demuestra que no te tomas muy en serio todo lo que dicen. Eso sí, intenta evitar el sarcasmo, pues aunque es tentador puede ser contraproducente. Sé respetuoso pero llega hasta el meollo de la cuestión, informándote sobre las fuentes que utilizan para refutar sus verdades incontestables. Que comprenda que la información que tu proporcionas no es inventada, sino que sabes de lo que hablas. Quizá pienses que tienes la batalla perdida, pero puede ayudarle a darse cuenta de su comportamiento. Las críticas constructivas con esta clase de personas, como antes señalábamos, pueden ser una buena manera de ayudarlos. Sabemos que es tentador, de nuevo, pues pueden llegar a ser muy exasperantes, pero cuando estés pensándolo vuelve al punto número uno, sé comprensivo y entiende que muchas veces hablamos de personas con un ego alto pero con profunda inseguridad, aunque suene a excusa.



miércoles, 12 de julio de 2023

Un Estado que se define a sí mismo por una identidad nacional está abocado a la limpieza étnica

Gilbert K. Chesterton escribió que lo que no ha entrado en el alma por la razón, sino por el sentimiento, tampoco saldrá de allí por los argumentos de la inteligencia o la crítica. Parece un dictum pensado específicamente para el nacionalismo.¿El objetivo del nacionalismo no es construir un país con una sola identidad?, se pregunta el político vasco Andoni Unzalu. Pues para lograr eso hay que anular el resto de identidades. Y, te pregunto, ¿puede cada persona decidir su identidad o tiene que acatar la que definís los nacionalistas? Eso, te pongas como te pongas, es negar la libertad individual para definir la propia identidad. Y democrático no es……Si el Estado democrático es fuerte, se respetan las leyes, y él mismo controla la pulsión totalitaria e impide que se haga dominante. Pero, cuando cualquier fuerza antidemocrática pone en riesgo el sistema democrático mismo, los jueces tienen que actuar.


Estonia

Añade Unzalu que "un Estado que se define a sí mismo por una identidad nacional está abocado, necesariamente, en mayor o menor grado, a la limpieza étnica y a la supresión de la pluralidad de identidades. Le recuerdo lo que decía Renan, que la nación se construye sobre la violencia y el olvido, pero él se ha ofendido al oír hablar de la limpieza étnica. Eso son cosas del pasado, me dice. Y le recuerdo el caso de Estonia, que, cuando se hizo independiente, inmediatamente le quitó la ciudadanía a un tercio de su población. Todos los habitantes que no descendían de forma directa de aquellos que residían en Estonia desde 1939 perdieron la nacionalidad y se convirtieron en apátridas. No los expulsaron ni los mataron, pero les quitaron los derechos de ciudadanía. Y lo más grave es que ingresaron en la Unión Europea con un tercio de su población apátrida, sin derechos, y nadie en la Unión protestó". 

jueves, 21 de octubre de 2021

Los poemas no ocupan el mismo plano que la vida real


Helen Vendler, profesora de Harvard e importante crítica de poesía, dice que “los poemas son especulaciones hipotéticas, no documentos de posición. No ocupan el mismo plano que la vida real; no son votos, ni pronunciamientos desde un podio o un púlpito, ni ensayos. Son el producto de un ensueño”.

lunes, 9 de marzo de 2020

China es un estado leninista que ejerce el control sobre todos los aspectos de la sociedad y de la vida política

Las autoridades chinas han cerrado las cuentas de WeChat de algunos académicos chinos que critican al gobierno por su gestión de la crisis epidémica en el país. La principal acusación es que la censura ha favorecido la difusión del coronavirus, y que la epidemia podría haber sido contenida de un modo más eficaz, con una mayor información. El 15 de febrero, arrestaron al abogado por los derechos humanos Xu Zhiyong, quien también era profesor de  la Universidad de Beijing. Fue detenido en Guangzhou (Guandong), durante un “control sanitario” para prevenir la difusión del coronavirus. En un mensaje en las redes sociales, Xu denunció la “incapacidad” demostrada por Xi Jinping para manejar la crisis epidémica, la guerra comercial con los EEUU y las protestas en defensa de la democracia en Hong Kong. 



La Agencia nacional China, responsable del control del cíberespacio, ha clausurado una serie de blogs que desde el 2012 publican opiniones de conocidos intelectuales chinos. También fueron eliminadas las publicaciones que piden la libertad de palabra y de expresión después de la desaparición de Li Weliang, el médico de Wuhan que falleció por atender a pacientes enfermos del virus. Los intentos de amordazar la crítica se extienden más allá de las fronteras de China. La embajada china en Singapur atacó a Bilahari Kausikan, responsable del Instituto para el Oriente Medio de la Universidad Nacional de Singapur, por un artículo publicado en Straits Times. Kausikan escribió cómo el Covid-19 ha dejado al descubierto las virtudes y defectos del sistema de gobierno chino. Para él, es evidente que el déficit de información ha acelerado la propagación de la epidemia. Al mismo tiempo, él recuerda que China es un estado “leninista”, guiado por un “partido de vanguardia”, el cual, para sobrevivir, debe ejercer el control sobre todos los aspectos de la sociedad y de la vida política. 

martes, 22 de octubre de 2019

Entre la evaluación de los demás y la de sí mismos se extiende un abismo misterioso


Isaac Bashevis Singer, escritor judío y ciudadano polaco que en 1978 se le concedió el Premio Nobel de Literatura escribe que “a menudo los malos escritores son críticos sagaces de la obra de otros escritores. Su crítica era aguda y exacta, algunos de ellos  son capaces de indicar con toda precisión los errores de los grandes escritores. Esto mismo es aplicable a la manera de juzgar el carácter de los demás. Los ególatras hablan con desprecio de los ególatras, los necios se mofan de la estupidez de los necios, los más toscos se empeñan en demostrar su refinamiento a base de señalar la tosquedad, la tendencia al abuso, la vanidad de otros. Entre la evaluación de los demás y la de sí mismos se extiende un abismo misterioso, como si en algún rincón de su ser cada persona fuese capaz de ver la verdad, sólo con la condición de proponerse no pasarla por alto. Al parecer, la egolatría es la fuerza de mayor poder hipnótico, tal como lo describe el Pentateuco: “Porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos”. El hombre sensato se transforma en ciego y el santo llega a un compromiso con el malvado cuando le convenga, o cuando piense que encaja con sus propósitos”.

martes, 18 de junio de 2019

Adolescencia



La adolescencia conlleva el descubrimiento de la injusticia, el deseo de independencia, el destete afectivo, las primeras curiosidades sexuales. Es, por tanto, la edad crítica por excelencia, la edad de los primeros conflictos entre la moral absoluta y la moral relativa de los adultos, entre la pureza del corazón y la impureza de la vida. 

martes, 20 de febrero de 2018

La Edad Media supo ver la pasión de lo justo.

Cuenta el historiador Jacques Le Goff que detrás de la razón, la Edad Media supo ver la pasión de lo justo, detrás de la ciencia la sed de lo verdadero, detrás de la crítica la busca de lo mejor. A los enemigos del intelectual Siger de Brabante, Dante respondió hace siglos al colocar en el Paraíso, donde los reconcilia, a las tres más grandes figuras de intelectuales del siglo XIII: santo Tomás, san Buenaventura y Siger de Brabante.