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martes, 5 de noviembre de 2024

La eliminación de la crítica, la exposición triunfalista de logros insignificantes

Escribe Miguel Delibes en La naturaleza amenazada que “fue, quizá, nuestro Carlos III quien descubrió, con el célebre motín de Esquilache, que los adultos eran como niños pequeños que lloran y protestan cuando se los limpia y asea. Desde entonces, mayor preocupación que hacer justicia ha sido para los gobernantes buscar la manera de entretener al pueblo para que no la pida, esto es, para que no alborote, para que no dé guerra. El pan y toros ha tenido a lo largo de las edades de la historia múltiples versiones”. 
“La difusión de consignas, la eliminación de la crítica, la exposición triunfalista de logros parciales o insignificantes y la misma publicidad subliminal van moldeando el cerebro de millones de televidentes que, persuadidos de la bondad de un sistema, o simplemente fatigados, pero, en todo caso, incapacitados para pensar por su cuenta, terminan por hacer dejación de sus deberes cívicos, encomendando al Estado-Padre hasta las más pequeñas responsabilidades comunitarias….El hombre, de esta manera, se despersonaliza y las comunidades degeneran en unas masas amorfas, sumisas, fácilmente controlables desde el poder concentrado en unas pocas manos. Es obvio que no en todo el mundo las circunstancias mencionadas operan con la misma intensidad pero, a mi juicio, sirven como exponentes de los riesgos lamentables que comporta la malintencionada aplicación de la técnica a la política y la sociología.”

martes, 11 de junio de 2024

El ser humano es además

El rico Epulón y el pobre Lázaro (1570)
Leandro Bassano
Dice el filósofo Leonardo Polo que el ser humano es “además”, no se agota en una consideración, tiene una equivalencia trascendental, está más allá de la autorrealización. El ser humano es un ser inagotable.El profundo drama de nuestro tiempo radica en la pérdida del sentido trascendente de la persona, que es el bien fundamental y condición para todos los demás bienes. Uno de sus perversos frutos es el aborto. No existe mayor muestra de insolidaridad ante quienes somos y estamos llamados a ser. Lo expresa Miguel Delibes: “El abortismo ha venido a incluirse entre los postulados de la moderna progresía. Antaño, el progresismo respondía a un esquema muy simple, apoyar al patrono, el niño frente al adulto, el negro frente al blanco. No se pensó que la vida del feto estaba más desprotegida que la del obrero o la del negro, quizás porque el embrión carecía de voz y voto; políticamente era irrelevante. Entonces se empezó a ceder en unos principios que parecían inmutables, la protección del débil y la no violencia. Contra el embrión, una vida desamparada e inerme puede atentarse impunemente…. Los demás fetos callan, no pueden hacer manifestaciones callejeras, no pueden protestar, son aún más débiles que los más débiles cuyos derechos protegía el progresismo. Nadie puede recurrir”. 


lunes, 25 de marzo de 2024

Delibes

Miguel Delibes y Ángeles de Castro en los años 60

Escribe Esther Tusquets en su libro Confesiones de una editora poco mentirosa que Delibes se preocupaba entonces y se siguió preocupando por los demás, es un amigo de lealtad inquebrantable y posee esa cualidad hoy tan devaluada,tal vez por el abuso que se ha hecho de la palabra, que llamamos solidaridad. Podríamos decir que Delibes es un hombre bueno, pero precisando que eso no significa que sea un hombre inocente, ni fácil, ni que haya tenido jamás una imagen amable del mundo y de la gente. Ni siquiera en su religiosidad me parece Delibes complaciente. Y creo que Ángeles, su mujer, ejercía, entre otras importantes funciones, la de suavizar y mediatizar su contacto con la realidad. 



martes, 26 de enero de 2021

La vida del hombre es la de cada individuo, la de cada persona

Miguel Delibes

Miguel Delibes recordaba la importancia de la vida privada para que la vida sea realmente libre. Se preguntaba si no eran los Estados los primeros interesados en terminar con ella y mencionaba expresamente a George Orwell y a Aldous Huxley como los precoces denunciadores del totalitarismo. 

José Ortega y Gasset

Ortega manifestaba que “para un Estado idealmente socializado lo privado no existe, todo es público, popular, laico. La moral misma se hace íntegramente moral pública, moral política”. Ortega clamaba contra la “nostalgia del rebaño” que reclama pastores y mastines.

García Morente

Para García Morente “la vida del hombre es radical, esencialmente la de cada hombre, la de cada individuo, la de cada persona. Esta, empero, es la que justamente llamamos vida privada, para distinguirla de la vida pública…”.“La especie se renueva por los individuos. En la soledad insobornable de cada cual es donde tiene su origen todo empuje y aliento, que transforma la faz de las cosas para cumplir el eterno destino del hombre; hacerse y deshacerse en la duración del tiempo, en la historia”.

Ni la amistad, ni el amor ni la soledad, como formas radicales de la vida privada, “pueden ser suprimidas por la invasión de lo público. Pero pueden ser, en cambio, falseadas”. El amor puede falsificarse dejando de ser la fusión de dos vidas trocando la confidencia en cinismo y la preferencia en erotismo. La soledad se falsifica mediante su confusión con la obstinación y el aislamiento.   


Para García Morente “la fuente creadora de la cultura humana hállase en el individuo viviente, en la soledad personal, en la vida privada… El predominio de lo público, de lo común, de la masa significa predominio del obstáculo y retardamiento de la salvación. Y de nada sirven quejumbres sobre desigualdades y encendidas apelaciones a la justicia universal. Precisamente la ocupación política, que embarga harto exclusivamente al hombre de hoy, es síntoma inequívoco de un estado de ánimo bien peligroso. El ánimo de quienes lo esperan todo de fuera, en vez de querer vigorosamente una clara trayectoria personal".