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miércoles, 27 de mayo de 2026

El establecimiento de un Nuevo Orden Mundial

“El establecimiento de un Nuevo Orden Mundial, tiene su origen en un pensamiento diabólico-destructivo y no teológico”, dice el cardenal Müller.”El programa de un Nuevo Orden Mundial bajo la condición de una economización total del hombre, en el que las élites financieras y políticas autoproclamadas quedan como sujetos pensantes y controladores, tiene el precio de despersonalizar a las masas. El ser humano es sólo el producto biológico en bruto que se actualiza en un ordenador, en una red total de información. Entonces ya no hay persona, no hay inmortalidad del alma, no hay ser vivo con corazón y mente, espíritu y libre albedrío. Sigue siendo una construcción sin hogar y sin esperanza”. “Esto implica la reducción del 99% de la población mundial a una biomasa astillada, a un material humano o a un grupo de consumidores, a bots. Los seres humanos sólo tienen tanto valor económico (no moral) como contribuyen y funcionan dentro del mantenimiento de este sistema de dominación y explotación”."Esa deshumanización no es más que el producto de un ser humano, concebido desde una perspectiva materialista (ya sea liberal o marxista), es decir, despojar al ser humano de toda realidad metafísica, despojarle de Dios; que vale en tanto en cuanto “contribuyen y funcionan dentro del mantenimiento de este sistema”.


martes, 23 de septiembre de 2025

Una trágica ilusión pretender hacer coexistir en un mismo país a comunidades que tienen civilizaciones diferentes

A cada pueblo, su personalidad cultural; a cada cultura, sus valores morales, sus tradiciones políticas y sus normas de comportamiento. Desde hace poco, esta concepción ya no es privativa de los pueblos del Tercer Mundo en lucha contra la supremacía occidental. La suscribe también la fracción de la opinión pública que denuncia la invasión progresiva de Europa por los oriundos de los países subdesarrollados. Para la nueva derecha, actualmente los indígenas son los habitantes del Viejo Continente y los colonos son los millones de hombres que, de acuerdo con la profecía de Houari Boumedienne, abandonan “las partes meridionales pobres del mundo para irrumpir en los espacios relativamente accesibles del hemisferio Norte en busca de la propia supervivencia”. Colonos famélicos sin duda, pero que, con su afluencia masiva, estarían a punto de sumergir y de despersonalizar a los pueblos europeos.
Escribía Michel Poniatowski (Paris-Match, 8 noviembre 1985) que “es una trágica ilusión pretender hacer coexistir en un mismo país a comunidades que tienen civilizaciones diferentes. En tal caso, el conflicto es inevitable. Los grandes conflictos no son conflictos de raza, sino de creencias y de cultura”.

martes, 5 de noviembre de 2024

La eliminación de la crítica, la exposición triunfalista de logros insignificantes

Escribe Miguel Delibes en La naturaleza amenazada que “fue, quizá, nuestro Carlos III quien descubrió, con el célebre motín de Esquilache, que los adultos eran como niños pequeños que lloran y protestan cuando se los limpia y asea. Desde entonces, mayor preocupación que hacer justicia ha sido para los gobernantes buscar la manera de entretener al pueblo para que no la pida, esto es, para que no alborote, para que no dé guerra. El pan y toros ha tenido a lo largo de las edades de la historia múltiples versiones”. 
“La difusión de consignas, la eliminación de la crítica, la exposición triunfalista de logros parciales o insignificantes y la misma publicidad subliminal van moldeando el cerebro de millones de televidentes que, persuadidos de la bondad de un sistema, o simplemente fatigados, pero, en todo caso, incapacitados para pensar por su cuenta, terminan por hacer dejación de sus deberes cívicos, encomendando al Estado-Padre hasta las más pequeñas responsabilidades comunitarias….El hombre, de esta manera, se despersonaliza y las comunidades degeneran en unas masas amorfas, sumisas, fácilmente controlables desde el poder concentrado en unas pocas manos. Es obvio que no en todo el mundo las circunstancias mencionadas operan con la misma intensidad pero, a mi juicio, sirven como exponentes de los riesgos lamentables que comporta la malintencionada aplicación de la técnica a la política y la sociología.”