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viernes, 10 de julio de 2026

Los intransigentes se curan en salud, tachando de violentos a los que son sus víctimas

“Se habla mucho de paz, y no hay paz; ni en las almas, ni en las instituciones, ni en la vida social, ni entre los pueblos. Se habla continuamente de igualdad y de democracia, y hay castas, cerradas, impenetrables.Un tiempo, en el que se clama por la comprensión, y la comprensión no se vive”, escribe Josemaría Escrivá.
“Los fanáticos y los intransigentes, incapaces de admitir razones ajenas, se curan en salud, tachando de violentos y agresivos a los que son sus víctimas. Se oye hablar mucho de unidad, y quizá sea difícil concebir que pueda darse mayor desunión”, dice Escrivá. 
“No es difícil encontrar quien confunda la intransigencia con la intemperancia, y la transigencia con la dejación de derechos o de verdades que no se pueden baratear.”

sábado, 20 de junio de 2026

Significado

El significado no es algo que se encuentra por casualidad, como la respuesta a un acertijo o el premio en la búsqueda de un tesoro.El significado es algo con lo que vas construyendo tu vida. Lo construyes con tu pasado, con tus afectos y tus lealtades, con la experiencia de la humanidad que se te ha transmitido, con tu talento y tu comprensión, con las cosas en las que crees, con las cosas y las personas que quieres, con los valores por los que estás dispuesto a sacrificar algo. Esos son los ingredientes. Tú eres el único que puedes juntarlos en ese modelo que será tu vida. Permite que la vida tenga dignidad y sentido para ti. Si los tiene, entonces importará menos de qué lado se incline la balanza particular del éxito o del fracaso.John Gardner.

lunes, 4 de mayo de 2026

El antiguo sueño de crear un hombre nuevo sigue vivo

En los albores del siglo XXI, el antiguo sueño de crear un “hombre nuevo” sigue vivo, metamorfoseándose en formas que nuestros antepasados apenas habrían imaginado. Este mito, que ha impulsado revoluciones y moldeado ideologías, ahora se infiltra en los rincones más insospechados de nuestra sociedad tecnológica. Los avances en biotecnología e inteligencia artificial prometen no solo curar enfermedades, sino “mejorar” la propia esencia del ser humano. Es el sueño del hombre nuevo, ahora vestido con bata de laboratorio.Pero el mito no se limita a los confines de la ciencia. En las aulas universitarias y en los debates sobre identidad de género, raza y nacionalidad, resuena la idea de que el ser humano es infinitamente maleable, capaz de “reinventarse” a voluntad. Es como si la sociedad entera se hubiera convertido en un inmenso experimento de ingeniería social, con cada individuo como su propio Dr. Frankenstein.
Hannah Arendt nos advirtió sobre los peligros de las ideologías que buscan crear un “hombre nuevo”, recordándonos los horrores del totalitarismo del siglo XX. Desde la Revolución Francesa hasta nuestros días, la noción de un ser humano radicalmente transformado ha sido el horizonte utópico de numerosos movimientos políticos y sociales. El mito persiste, aunque en formas más sutiles. Hoy lo encontramos en el transhumanismo, que promete superar las limitaciones biológicas mediante la tecnología; en ciertas corrientes pedagógicas que aspiran a crear un nuevo tipo de ciudadano; o en movimientos sociales que buscan redefinir aspectos fundamentales de la identidad humana.La atracción de este mito es comprensible. Ofrece una solución sencilla en apariencia a los problemas de la sociedad del siglo XXI. Si pudiéramos cambiar la naturaleza humana, argumentan sus defensores, podríamos eliminar el conflicto, la injusticia y el sufrimiento. Es una promesa seductora, pero potencialmente peligrosa.Dicho peligro radica en que el mito del hombre nuevo a menudo implica una negación de la complejidad y la diversidad de la experiencia humana. Tiende a reducir al ser humano a una fórmula, a un modelo ideal al que todos deberían ajustarse. Esta visión puede llevar fácilmente al autoritarismo, justificando la supresión de la disidencia o la diversidad en nombre de un futuro utópico.Además, como señala Negro, este mito suele ir acompañado de un rechazo a la tradición y a la sabiduría acumulada a lo largo de generaciones.
El verdadero progreso humano no reside en la creación de un “hombre nuevo”, sino en una comprensión más profunda y compasiva del ser humano tal como es, con todas sus contradicciones y potencialidades. Solo desde esta base de realismo y empatía podremos construir sociedades más justas y humanas, sin sacrificar la libertad y la dignidad individual en el altar de una utopía inalcanzable.


Referencia: El Mito del Hombre Nuevo de Dalmacio Negro 


domingo, 11 de enero de 2026

Las mentiras deben ser refutadas

La correcta comprensión de la historia es absolutamente esencial para la correcta comprensión del presente; sin ella, no sabemos dónde estamos. Orwell escribió que “quien controla el pasado controla el futuro, quien controla el presente controla el pasado”. Estas famosas y antaño familiares palabras son algo más que un acertado comentario agudo de 1984. Son (conscientemente o no) el modo de proceder estándar para gobiernos, medios de comunicación y la industria de la educación actuales, escribe Charles Coulombe. Es por ello, dice Coulombe, que gran parte de lo que esas instituciones presentan como historia es un conjunto de mentiras.La mejor manera de responder a una mentira es refutarla. Esto puede hacerse de dos maneras; mediante un discurso extenso y razonado, con suficientes anotaciones y notas a pie de página para demostrar lo que se afirma, cuando estamos ante alguien que, a pesar de estar errado, busca la verdad; o mediante una réplica contundente y mordaz cuando el objetivo del otro es silenciar o destruir la misma verdad. Es fundamental adaptar la respuesta al interlocutor. A quien busca sinceramente le resultará desagradable una respuesta sarcástica o cáustica, mientras que el mero antagonista ridiculizará cualquier argumentación bien fundada.
Las mentiras deben ser refutadas, pero si son la política de un gobierno, como mostró Orwell, no pueden durar para siempre. Las mentiras contadas por un grupo así provocan la generación de un profundo resentimiento. Si no se alivia diciendo la verdad, ese resentimiento algún día se lo llevará todo por delante.

jueves, 18 de diciembre de 2025

La paz del corazón tiene un precio


El filósofo Miguel-Ángel Martí afirma que la paz del corazón “tiene un precio y quien la desee tendrá que estar dispuesto a pagarlo”. La calma exige “una clara determinación” que pasa primero por conocer las trampas mentales que nos ponemos a nosotros mismos cuando nos pasa algo con lo que no contábamos. La serenidad no es la mera ausencia de conflictos, sino la comprensión de lo que nos sucede para luego conducirnos por la vida con compasión por el otro y por uno mismo.
Serenidad. Esta es, sin duda, una palabra que al nombrarla evoca paz, dulzura, tranquilidad, sosiego, calma, felicidad...La filosofía de vida actualmente parece mirar a otro lado, solo de soslayo añora la calma como forma de estar en la existencia. Pero no es suficiente para alcanzar la serenidad un desmayado deseo, requiere una clara determinación que troquele de una manera definitiva nuestro espíritu y, por tanto, el modo de comportarnos...
Vivimos hacia fuera cuando sabemos que sin tener el "corazón caliente", reconfortado, abrigado por nuestros propios pensamientos, de nada sirve situarnos en la vanguardia de la diversión...No está sereno quien no tiene nada que le moleste, sino quien entiende, por amor, lo que le sucede.


sábado, 26 de julio de 2025

La utilización de la lengua

*A través de la lengua el ser humano conocerá el idioma y la cultura de la sociedad en que nace.Tendrá acceso al conocimiento y comprensión de su propia historia personal y social, que es decisiva en el tipo de individuo y ciudadano que será, en función de las palabras e interpretaciones que elija. 
En las sociedades abiertas, cuando se juntan el déficit en la calidad educativa y la acción de autoridades y grupos que impulsan proyectos excluyentes de ejercicio del poder, el uso político de la lengua se va empobreciendo y corrompiendo, hasta volverla estéril.¿Cómo opera ese proceso? Mediante la deliberada saturación de la lengua con lugares comunes, insultos, relatos en vez de argumentos, palabras conocidas deformadas en su significado original, falacias sobre la historia, palabras nuevas para estimular ciertas emociones (odio, asco, miedo) y prohibición de uso de ciertas palabras o ideas (censura), a fin de dividir a la sociedad entre víctimas y victimarios, buenos y malos, y sentar con ello las bases de una futura organización social de corte autoritario.La libertad de pensamiento y expresión son las primeras víctimas en este proceso. Le siguen el debido proceso y el Estado de Derecho. El humor, la literatura, el derecho y la política también son víctimas de la autocensura, la censura, la banalidad y la presunción de culpa.“Sin advertirlo, la lengua de estas sociedades abiertas va siendo debilitada por lenguas artificiales o neolenguas”. Sin advertirlo, la lengua de estas sociedades abiertas va siendo debilitada por lenguas artificiales o neolenguas,siguiendo a George Orwell en 1984, de diversas procedencias (ideologías de género, étnicas, nacionalistas, religiosas, etc.),  y con diferentes propósitos, que emplean de forma eficaz el chantaje de la corrección política, esto es, el coaccionar para imponer ciertas expresiones y afirmaciones como correctas y verdaderas, y al mismo tiempo para prohibir bajo amenaza de uso de la fuerza el empleo de otras por considerarlas incorrectas y falsas- y banderas reivindicativas para ocultar sus intenciones autoritarias.
En las sociedades cerradas, sometidas a la mentira, la falsificación histórica y la manipulación, con mayor o menor coacción, de las mentes y acciones de las personas, la o las neolenguas pasan a ser la regla, no la excepción. La atrofia cognitiva se generaliza.La razón de ello es que son impulsadas y luego impuestas por el Estado, en alianza con actores que operan al interior de la sociedad (medios, academias, empresas, iglesias, intelectuales, etc.), por ser un instrumento esencial para el éxito de su proyecto de dominación hegemónico. Los casos de Corea del Norte, Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia hoy día, son ejemplo de ello. También lo que se observa en Rusia, Turquía y Hungría, en diferentes grados, es muestra de lo afirmado.Como lo afirma Mario Vargas Llosa en La verdad de las mentiras, en las sociedades cerradas distinguir la ficción de la realidad es casi imposible. A través de la censura, la persecución judicial, la corrección política, la banalización, la demagogia, el nacionalismo o el socialismo, según el caso, la politización total del derecho y la captura de las instituciones de la democracia liberal y el Estado de Derecho, los regímenes autoritarios de hoy basan su poder real más en la manipulación de la lengua, que en la fuerza de las armas o en la violación sistemática de los derechos humanos.La mentira, más todavía si ella genera una ilusoria felicidad, como temía Aldous Huxley, termina por ser más potente que la fuerza bruta. La película Matrix, es toda una alegoría al respecto. Toca pensar cómo proteger la lengua en las sociedades abiertas ante estas amenazas, y recuperar la de aquéllas que hoy padecen regímenes autoritarios.
*Luís Alfonso Herrera, profesor en la Universidad Central de Venezuela y en la Universidad Autónoma de Chile. 

domingo, 18 de mayo de 2025

Cuando la hija dice a sus padres que está esperando

Leo J. Trese escribe que “cuando la hija dice a sus padres que está “esperando”, la primera reacción de ellos suele ser disgustarse horrorizados. ¿Cómo ha podido sucederle eso a su niña (que quizá no ha cumplido los veinte) a la que tanto han querido y mimado? Había sido siempre tan buena... ¡Y ahora esto! ¿Cómo ha podido convertirse en un ser tan inconsciente? ¿Dónde han fallado ellos (los padres) al formarla? De este tipo son las acusaciones y recriminaciones que los padres pueden sentirse tentados de hacer a su hijo y a ellos mismos. El shock es comprensible, pero una reacción así es la peor respuesta posible a la situación. En primer lugar, la muchacha no se ha vuelto mala por el hecho de su embarazo.El hecho de que tener un hijo no es un pecado. La unión extramatrimonial fue un pecado, pero el embarazo resultante no lo es. La criatura que esta hija lleva en su vientre está destinada a ser un hijo de Dios. Cuando ella y su novio concibieron el cuerpo del niño, pusieron en movimiento el poder creador de Dios; y Dios insufló un alma espiritual e inmortal a ese cuerpo.”
“La muchacha puede confesar su situación llorando o como de pasada o, incluso, con actitud desafiante. Sea como fuere, es de esperar que los padres traten de disimular sus sentimientos de pesar y afronten el hecho con garbo. Si hay alguna ocasión en que su hija pueda necesitar de su comprensión y de su amor, es ésta. La chica está atemorizada, dolorida, apenada y confundida.El matrimonio con el padre del niño no será indicado a menos de que se pueda confiar firmemente en que será feliz y duradero. Cuestiones del tipo de si será mejor el matrimonio que tener al niño secretamente, o de si será mejor conservar al niño o dejar que lo adopten, sólo pueden ser decididas después de un cambio de impresiones sereno y realista con consejeros cualificados.”

sábado, 30 de noviembre de 2024

El mundo invisible es tan infinito y fascinante como el universo

Galileo construyó un telescopio a principios del siglo XVII que le permitió descubrir, entre otras cosas, las cuatro lunas más grandes de Júpiter. A partir de entonces los telescopios se han perfeccionado para mostrarnos cómo son las estrellas, las galaxias, las nebulosas… Sabemos que las distancias y tamaños en el universo son tan grandes que superan nuestra capacidad de comprensión. Así, una noche estrellada nos empequeñece y con frecuencia nos hace preguntarnos por nuestro insignificante papel en el cosmos. Curiosamente, en el extremo opuesto, pensar en lo más pequeño no nos hace sentirnos grandes. Durante una gran parte de la historia de la humanidad, el mundo de los objetos diminutos pareció no existir porque no se tenía la posibilidad de observarlo y sólo cuando se construyeron los microscopios, el primero también a principios del siglo XVII, se pudo descubrir un mundo fascinante, poblado por células, virus, moléculas, e incluso átomos… El mundo invisible es tan infinito y fascinante como el universo y aunque, por el hecho de no poder verlo, nos cueste imaginar y comprender el enorme número o la naturaleza de los objetos diminutos, es un reto acercarnos a la grandeza de lo pequeño. El viaje hacia el interior de la materia es conceptualmente mucho más complejo que la exploración del cosmos. Hay varios motivos para ello. Por una parte, la falta de imágenes mentales o representaciones conceptuales de los objetos micro y nanométricos y, por otra, la complejidad de las herramientas necesarias para su estudio. Estas dificultades son sin duda una barrera para que la sociedad se acerque a conocer el mundo atómico y sus posibilidades. Y así, mientras disfrutamos de las fotografías de galaxias, planetas o mundos lejanos, sentimos menos fascinación por las imágenes de los seres (animados o inanimados) que habitan el mundo de lo más pequeño, aunque se encuentran mucho más cerca de nosotros, en nuestra piel,o en la pantalla en la que estamos leyendo. La nanociencia trata de comprender y manipular ese mundo “infinito” de lo más pequeño.
Las propiedades electrónicas de un nanomaterial no se rigen por la mecánica clásica que gobierna el comportamiento macroscópico sino por la llamada mecánica cuántica, por la cual el tamaño de un objeto puede afectar drásticamente a sus propiedades más básicas. Por ejemplo, los nanocristales de un material fluorescente emiten luz azul, verde, amarilla, o roja, dependiendo del tamaño (de menor a mayor) de los cristales. Y las partículas de un metal tan inerte y estable como el oro se vuelven muy reactivas cuando su tamaño se reduce a unos pocos nanómetros; su actividad química vuelve a disminuir por debajo de los tres nanómetros. Aunque entonces no se supiera su origen, ya desde la antigüedad era conocido el peculiar comportamiento de algunos nanomateriales. Los romanos usaban nanopartículas metálicas para colorear vasijas de vidrio, y durante la Edad Media los artesanos las utilizaron en las vidrieras polícromas de las catedrales, que todavía causan admiración.

Referencia: El nanomundo en tus manos (José Ángel Martín-Gago;Carlos Briones;Elena Casero;Pedro Serena)

martes, 9 de abril de 2024

El mundo invisible es tan infinito y fascinante como el universo

Galileo construyó un telescopio a principios del siglo XVII que le permitió descubrir, entre otras cosas, las cuatro lunas más grandes de Júpiter. A partir de entonces los telescopios se han perfeccionado para mostrarnos cómo son las estrellas, las galaxias, las nebulosas… Sabemos que las distancias y tamaños en el universo son tan grandes que superan nuestra capacidad de comprensión. Así, una noche estrellada nos empequeñece y con frecuencia nos hace preguntarnos por nuestro insignificante papel en el cosmos. Curiosamente, en el extremo opuesto, pensar en lo más pequeño no nos hace sentirnos grandes. Durante una gran parte de la historia de la humanidad, el mundo de los objetos diminutos pareció no existir porque no se tenía la posibilidad de observarlo y sólo cuando se construyeron los microscopios, el primero también a principios del siglo XVII, se pudo descubrir un mundo fascinante, poblado por células, virus, moléculas, e incluso átomos… El mundo invisible es tan infinito y fascinante como el universo y aunque, por el hecho de no poder verlo, nos cueste imaginar y comprender el enorme número o la naturaleza de los objetos diminutos, es un reto acercarnos a la grandeza de lo pequeño. El viaje hacia el interior de la materia es conceptualmente mucho más complejo que la exploración del cosmos. Hay varios motivos para ello. Por una parte, la falta de imágenes mentales o representaciones conceptuales de los objetos micro y nanométricos y, por otra, la complejidad de las herramientas necesarias para su estudio. Estas dificultades son sin duda una barrera para que la sociedad se acerque a conocer el mundo atómico y sus posibilidades. Y así, mientras disfrutamos de las fotografías de galaxias, planetas o mundos lejanos, sentimos menos fascinación por las imágenes de los “seres” (animados o inanimados) que habitan el mundo de lo más pequeño, aunque se encuentran mucho más cerca de nosotros como en nuestra piel, en la superficie de las hojas del libro o en la pantalla. La nanociencia trata de comprender y manipular ese mundo infinito de lo más pequeño.

viernes, 22 de marzo de 2024

La ciencia no es el único régimen educativo y ni siquiera es el único importante

La indudable hegemonía de la ciencia y de la tecnología plantea nuevos retos al mundo de la educación. Los jóvenes deben aprender a pensar de una manera científica si quieren entender el mundo moderno y participar en él. El ciudadano que no comprenda el método científico no podrá tomar decisiones fundadas sobre el tratamiento médico que deberá seguir cuando se encuentre ante una serie de opciones ni tendrá una base suficiente para evaluar afirmaciones contradictorias sobre la crianza infantil o sobre la mejor psicoterapia. Si no domina mínimamente la informática, no podrá acceder a la información que necesite y menos aún usarla o sintetizarla de una manera productiva o reveladora. Y huelga decir que, sin un dominio mínimo de la ciencia y de la tecnología, nadie puede esperar contribuir al desarrollo continuo de estos sectores tan vitales.

La ciencia nunca nos puede decir qué hacer en clase por dos razones principales. En primer lugar, lo que hacemos en clase tiene que estar determinado por nuestro propio sistema de valores y ni la ciencia ni la tecnología incorporan sistemas de valores educativos. La ciencia, aun incluyendo la tecnología y las matemáticas, no es el único régimen educativo y ni siquiera es el único importante. Otras amplias áreas de conocimiento y de comprensión (las ciencias sociales, las humanidades, las artes, el civismo y la urbanidad, la sanidad, la seguridad, la educación del propio cuerpo) merecen igual consideración y un lugar en el currículo. La ciencia amenaza con desplazar a esas otras áreas a causa de su actual hegemonía social.

jueves, 4 de enero de 2024

El amor es un poder activo que atraviesa las barreras

El amor maduro significa unión a condición de preservar la propia integridad, la propia individualidad. El amor es un poder activo en el hombre, un poder que atraviesa las barreras que separan al hombre de sus semejantes lo une a los demás. El amor lo capacita su sentimiento de aislamiento y separidad, y no obstante le permite ser el mismo, mantener su integridad. En el amor se da la paradoja de dos seres que se convierten en uno y no obstante siguen siendo dos. Dice Erich Fromm que puede describirse el carácter activo del amor afirmando que amar es fundamentalmente dar, no recibir. 



En las cosas materiales dar significa ser rico. No es rico el que tiene mucho, sino el que da mucho. El avaro, dice Fromm, que se preocupa angustiosamente por la posible perdida de algo es, desde un punto de vista psicológico, un hombre indigente, empobrecido, por mucho que posea. Quien es capaz de dar de si es rico. Siéntese como alguien que puede entregar a los demás algo de si.La esfera más importante de dar no es la de las cosas materiales, sino el dominio de lo específicamente humano. Da de si misma, de lo más precioso que tiene, de su propia vida. Da lo que está vivo en el, da de su alegría, de su interés, de su comprensión, de su conocimiento, de su humor, de todas las expresiones y manifestaciones de lo que está vivo en él. Al dar así su vida, enriquece a la otra persona, realza el sentimiento de vida de la otra al exaltar el suyo propio. No da con el fin de recibir; dar es de por si una dicha exquisita.En lo que toca al amor significa que el amor es un poder que produce amor; la impotencia es la incapacidad de producir amor.


martes, 19 de diciembre de 2023

Tratar con un sabelotodo

No es fácil tratar con un sabelotodo. Los motivos por los que estas personas actúan de esta manera. Según explica la psicóloga Diane Barth son varios, una inseguridad subyacente,un sentido genuino de superioridad o una combinación de ambos. Es buena idea entender por qué se comportan de esta manera y generalmente todos tienen un motivo. Trata de evitar el enfrentamiento y la confrontación, con comprensión y respeto (aunque a veces te lo pongan difícil). Tu enfado solo conseguirá que se crezcan, pero demuestra que no te tomas muy en serio todo lo que dicen. Eso sí, intenta evitar el sarcasmo, pues aunque es tentador puede ser contraproducente. Sé respetuoso pero llega hasta el meollo de la cuestión, informándote sobre las fuentes que utilizan para refutar sus verdades incontestables. Que comprenda que la información que tu proporcionas no es inventada, sino que sabes de lo que hablas. Quizá pienses que tienes la batalla perdida, pero puede ayudarle a darse cuenta de su comportamiento. Las críticas constructivas con esta clase de personas, como antes señalábamos, pueden ser una buena manera de ayudarlos. Sabemos que es tentador, de nuevo, pues pueden llegar a ser muy exasperantes, pero cuando estés pensándolo vuelve al punto número uno, sé comprensivo y entiende que muchas veces hablamos de personas con un ego alto pero con profunda inseguridad, aunque suene a excusa.



jueves, 26 de enero de 2023

Para comprender

Si buscamos una comprensión honda, radical y realista, de nuestra vida, antes que nada, hemos de levantar nuestra vista hacia el cielo. Solo en Dios, en su designio global sobre la historia nuestra, podemos encontrar el porqué y el para qué de la existencia, escribe Fernando Ocáriz.

miércoles, 14 de septiembre de 2022

Dos hombres miran el mismo paisaje. Sin embargo, no ven lo mismo.

Decía José Ortega y Gasset que “el aparato ocular y el auditivo de la especie humana reciben ondas vibratorias desde cierta velocidad mínima hasta cierta velocidad máxima. Los colores y sonidos que queden más allá o más acá de ambos límites les son desconocidos. Por tanto, su estructura vital influye en la recepción de la realidad; pero esto no quiere decir que su influencia o intervención traiga consigo una deformación. Todo un amplio repertorio de colores y sonidos reales, perfectamente reales, llega a su interior y sabe de ellos. La estructura psíquica de cada individuo viene a ser un órgano perceptor, dotado de una forma determinada, que permite la comprensión de ciertas verdades y está condenado a inexorable ceguera para otras”.

“Todas las épocas y todos los pueblos han gozado su congrua porción de verdad, y no tiene sentido que pueblo y época algunos pretendan oponerse a los demás, como si a ellos solos les hubiese cabido en el reparto la verdad entera. Todos tienen su puesto determinado en la serie histórica. Ninguno puede aspirar a salirse de ella, porque esto equivaldría a convertirse en un ente abstracto con íntegra renuncia a la existencia. Desde distintos puntos de vista, dos hombres miran el mismo paisaje. Sin embargo, no ven lo mismo. La distinta situación hace que el paisaje se organice ante ambos de distinta manera. Lo que para uno ocupa el primer término y acusa con vigor todos sus detalles, para el otro se halla en el último y queda oscuro y borroso”. “Sostenía Malebranche que si nosotros conocemos alguna verdad es porque vemos las cosas en Dios, desde el punto de vista de Dios”.

domingo, 5 de diciembre de 2021

La marca de la sabiduría es percibir lo milagroso en lo ordinario

“Todo lo que existe está dotado de significado. Hasta mi propia inercia, la torpeza habitual de mi cerebro, me parece llena de sentido. Mi cuerpo me parece entonces compuesto sólo de signos por los que todas las cosas me son reveladas”, escribe el ensayista austriaco Hugo von Hofmannsthal. Decía el filósofo R. W. Emerson que “la marca de la sabiduría es percibir lo milagroso en lo ordinario”. Y ese conocimiento, esa experiencia de revelación es, al mismo tiempo, una experiencia de bienaventuranza, de sublime alegría presidida por “un sentimiento de felicidad sin nombre” que conduce “al corazón mismo de la paz”.

Escribe Friedrich Th. Widerberg en el prologo de Carta de Lord Chandos de Hugo von Hofmannsthal, que la Carta de Lord Chandos nos indica explícitamente y con nitidez la que quizá sea la única salida posible en una situación de crisis integral que es, de hecho, la misma en la que, un siglo después, seguimos viviendo: “Creo que podríamos entrar en una relación nueva y mágica con la existencia, por poco que comenzásemos a pensar con el corazón”. “Pensar con el corazón” poco tiene que ver con sentimentalismos melifluos; el “corazón”, en todas las tradiciones espirituales, es un órgano de comprensión, y pensar con el corazón es ver con los ojos del alma, que transcienden los de la mera razón, para captar esa “presencia de infinito” que late en el fondo de toda la existencia.

viernes, 18 de junio de 2021

Hay que conseguir que las actitudes de falta de colaboración y solidaridad familiar desaparezcan


En vez de tanta campaña inútil y cara por parte del gobierno,en vez de limitarnos a rasgarnos las vestiduras con tanto recuento de víctimas de la violencia intrafamiliar, debemos esforzarnos en procurar conocer las raíces de las frustraciones que la provoca, debemos conseguir que esas actitudes de falta de colaboración y solidaridad familiar vayan desapareciendo, favoreciendo campañas de igualdad para que los hombres tomen conciencia de sus obligaciones domésticas, especialmente la que atañe al cuidado de los hijos. Hay que favorecer los cauces de comunicación, diálogo y comprensión entre esos sexos que son diferentes, pero que han de estar condenados a entenderse en momentos buenos y en otros peores.


miércoles, 16 de diciembre de 2020

Aquest home no ens entén

Cuenta Jordi Pujol en sus Memorias que cuando en 1982 Juan Pablo II visitó Montserrat, su esposa le dijo:“Aquest home no ens entén, (…) no ens estima”. Se parece a “Espanya no ens entén”. ¿Por qué el catalanismo parece alimentarse de una supuesta incomprensión? ¿Por qué parece recrearse atribuyendo desamor a los que no comparten su ideología? ¿Por qué cualquier gesto de comprensión,lengua, financiación, autonomía, policía, nunca parece suficiente?



domingo, 7 de junio de 2020

El cultivo de una virtud, sin comprensión, es hipocresía



No es el auto-rebajamiento lo que hace al humilde, sino la profunda toma de conciencia de sus propios límites ontológicos, que son los de la condición humana, dice la filósofa Mónica Cavallé. Y añade que el que ha accedido a esta comprensión (que no es el que tiene, sin más, la información correspondiente) no ha de cultivar la virtud de la humildad. No le hace falta. Su comprensión le hace necesariamente humilde. El cultivo de una virtud, sin comprensión, es hipocresía.


lunes, 25 de mayo de 2020

El odio y la intolerancia son como la cárcel reduccionista




Se pueden dar argumentos racionales de la existencia de un Dios trascendental desde una comprensión puramente filosófica de los trascendentales, bondad, verdad, belleza, pero es mucho más difícil argumentar racionalmente contra nuestros propios prejuicios. El odio y la intolerancia, amargos frutos de la soberbia, son como la cárcel reduccionista en la que encerramos a nuestro propio intelecto, constreñido por nuestro ego. 

lunes, 11 de mayo de 2020

El alma humana es lo menos parecido a un mecanismo de relojería



El alma humana es, ciertamente, lo menos parecido a un mecanismo de relojería, y sus vicisitudes carecen de la regularidad causal de los procesos físicos. El ser humano es capaz de desequilibrios desconcertantes y el acceso al conocimiento rara vez se ajusta a un progreso gradual de dificultades crecientes solventadas por respuestas específicas. Una verdad parcial y fragmentaria puede presentarse a veces con rotunda y aplastante sensación de totalidad en un contexto de confusión, y sólo con el tiempo y la progresiva maduración de otros aspectos de la personalidad adquirirá sus justas dimensiones y ocupará su lugar relativo en la armonía del conocimiento. La evidencia de la insuficiencia del discurso se complementará entonces, en un paradójico equilibrio, con la capacidad del lenguaje no ya para encerrar y agotar una verdad, pero sí para indicar la dirección en que debe orientarse la mirada. Que las palabras no puedan dar cuenta de la realidad última, inefable por naturaleza, y tampoco de las cosas, en la medida relativa en que éstas participan de esa realidad última, no significa que el lenguaje no sea una herramienta decisiva para la comprensión. En un mundo que es a la vez tiniebla y revelación, espejismo y teofanía, todo es a la vez obstáculo y medio, escribe Hugo von Hofmannsthal en Carta de Lord Chandos