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lunes, 5 de octubre de 2026

La vida no es un proceso, es un drama

El periodista y escritor británico Malcolm Muggeridge en una entrevista explicó que “la ciencia intenta convencer al ser humano que la vida es un proceso. Y la vida no es un proceso. De haberlo sido nunca hubiéramos logrado cosas como la catedral de Chartres, El rey Lear o la Misa Solemne….Todo esto no es producto de una idea de proceso, sino de una idea de drama. Si no, Dios nos hubiera hablado de una manera diferente, y no a través del drama de la Encarnación, que es el drama principal de todos.”
“Cuando llegas al final de la vida, miras hacia atrás y ves la cantidad de cosas repugnantes que has hecho, todo tipo de cosas en el límite, y piensas que si no lo hubiera hecho….Luego te dices: Un momento, suponiendo que pudiera eliminar todas esas cosas, ya no sería la vida que he vivido..completar el drama… abarca todo lo que le pasa a uno…es como lo haces, y lo que puedas sentir después de haberlo hecho; cómo encaja en la totalidad de tu experiencia y lo que significa dentro del drama en su conjunto.”


jueves, 12 de junio de 2025

La vida es la ocasión para el bien o para el mal

Contempla la inmensa profundidad del tiempo y abarca su totalidad, luego compara lo que llamamos vida humana con la inmensidad de aquél, te darás cuenta de cuán reducido es este tiempo que deseamos, que nos empeñamos en prolongar, escribe Séneca, y añade que la vida no es un bien, ni un mal, es la ocasión para el bien o para el mal.

lunes, 15 de junio de 2020

La belleza es buena en sí misma



La filósofa francesa Simone Weil piensa que “la belleza es la única finalidad de este mundo. Como muy bien dijo Kant, es una finalidad que no contiene ningún fin extrínseco. Una cosa bella no contiene ningún bien salvo ella misma, en su totalidad, tal como se nos muestra. Vamos a ella sin saber qué pedirle y ella nos ofrece su propia existencia. Solo la belleza no es un medio para otra cosa. Solo la belleza es buena en sí misma”.

viernes, 12 de junio de 2020

Hablar de conciencia es hablar de la dignidad del hombre



Hablar de conciencia es hablar de la dignidad del hombre, hablar de que no es un caso particular de algo general, ni el ejemplar de un género, sino que cada individuo como tal es ya una totalidad, es ya lo universal.


“Los hombres, dice Robert Spaemann, pueden saber la razón de lo que hacen. Actúan expresamente y en libertad con respecto al sentido de su acción. Si tengo ganas de hacer algo cuyas consecuencias dañan a un tercero, entonces puedo plantearme esas consecuencias y preguntarme si es justo obrar así y si puedo responder de ese acto. Podemos ser independientes de nuestros momentáneos y objetivos intereses y tener presente la jerarquía objetiva de valores relevantes para nuestros actos. En la conciencia, lo universal, la jerarquía objetiva de los bienes y la exigencia de tenerlos en cuenta vale como nuestra propia voluntad. La conciencia es una exigencia de nosotros a nosotros mismos. Al causar un daño, al herir u ofender a otro, me daño inmediatamente a mí mismo. Tengo, como se dice, una mala conciencia. Por estar presente en el hombre, gracias a ella y no por otra cosa, lo absoluto, lo general, lo objetivo, hablamos de dignidad humana. Ahora bien, si resulta que, por la conciencia, el hombre se convierte en algo universal, en un todo de sentido, entonces resulta que también es válido decir que no hay bien, ni sentido, ni justificación para el hombre, si lo objetivamente bueno y recto no se le muestra como tal en la conciencia”.


“No hay conciencia sin disposición a formarla e informarla. Un médico que no está al tanto de los avances de la medicina, actuará sin conciencia. Y lo mismo quien cierra ojos y oídos a las observaciones de otros que le hacen fijarse en aspectos de su proceder, que quizá él no ha notado. Es el individuo quien goza de responsabilidad; puede obedecer a una autoridad, y aun ser esto lo correcto y lo razonable; pero es él a la postre quien debe responder de su obediencia”.

lunes, 11 de mayo de 2020

El alma humana es lo menos parecido a un mecanismo de relojería



El alma humana es, ciertamente, lo menos parecido a un mecanismo de relojería, y sus vicisitudes carecen de la regularidad causal de los procesos físicos. El ser humano es capaz de desequilibrios desconcertantes y el acceso al conocimiento rara vez se ajusta a un progreso gradual de dificultades crecientes solventadas por respuestas específicas. Una verdad parcial y fragmentaria puede presentarse a veces con rotunda y aplastante sensación de totalidad en un contexto de confusión, y sólo con el tiempo y la progresiva maduración de otros aspectos de la personalidad adquirirá sus justas dimensiones y ocupará su lugar relativo en la armonía del conocimiento. La evidencia de la insuficiencia del discurso se complementará entonces, en un paradójico equilibrio, con la capacidad del lenguaje no ya para encerrar y agotar una verdad, pero sí para indicar la dirección en que debe orientarse la mirada. Que las palabras no puedan dar cuenta de la realidad última, inefable por naturaleza, y tampoco de las cosas, en la medida relativa en que éstas participan de esa realidad última, no significa que el lenguaje no sea una herramienta decisiva para la comprensión. En un mundo que es a la vez tiniebla y revelación, espejismo y teofanía, todo es a la vez obstáculo y medio, escribe Hugo von Hofmannsthal en Carta de Lord Chandos 

lunes, 17 de junio de 2019

La familia es donde la relación de comunión entre el hombre y la mujer encuentra su plena actuación


La familia es el lugar natural en donde la relación de reciprocidad y comunión entre el hombre y la mujer encuentra su plena actuación. En ella, el hombre y la mujer unidos en la elección libre y consciente del pacto de amor conyugal, realizan una totalidad en la que entran todos los elementos de la persona, reclamo del cuerpo y del instinto, fuerza del sentimiento y de la afectividad, aspiración del espíritu y de la voluntad. La familia es una realidad antropológica, y, en consecuencia, una realidad social, de cultura de lo contrario calificarla con conceptos de naturaleza ideológica, que tienen fuerza sólo en un momento de la historia y después decaen significa traicionar su valor. La familia, como sociedad natural en la que se realizan plenamente la reciprocidad y la complementariedad entre el hombre y la mujer, precede al mismo orden sociopolítico del Estado, cuya libre actividad legislativa debe tenerlo en cuenta y darle el justo reconocimiento, escribe Giuseppe Versaldi. 

lunes, 24 de septiembre de 2018

Si quieres entender algo, desmóntalo.


El método científico de Newton consistía en dividir un todo en pedazos más pequeños. Si quieres entender algo, desmóntalo. Si todavía sigues sin entenderlo, divide de nuevo las piezas en trozos aún más pequeños. Y así hasta llegar a la mínima parte en que se pueda dividir la totalidad, a la pieza básica de Lego a partir de la cual se construye todo lo demás (la partícula elemental, el átomo, el componente más pequeño posible). A continuación, puedes estudiarlo. Si entiendes la pieza básica, entenderás el resto.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Racionalidad.

Isaiah Berlin cuenta que racionalidad es conocer las cosas y a la gente tal como son, yo no debo utilizar piedras para hacer violines ni debo intentar que toquen la flauta los que han nacido para tocar el violín. Si el universo está regido por la razón, no habrá necesidad de coacción; una vida correctamente planeada para todos coincidirá con la libertad completa, la libertad de la autodirección racional, para todos. Esto será así solamente si este plan es el verdadero: la única norma que satisface las pretensiones de la razón. Sus leyes serán las que prescribe la razón; éstas sólo serán molestas para aquellos cuya razón está dormida, para aquellos que no entienden las verdaderas necesidades de sus propios yos verdaderos. En tanto que cada actor reconoce e interpreta el papel que le ha asignado la razón, la facultad que entiende su verdadera naturaleza y discierne sus verdaderos fines, no puede haber ningún conflicto.
Isaiah Berlin


Todas las soluciones verdaderas, dice Isaiah Berlin, a todos los auténticos problemas tienen que ser compatibles; más aún, tienen que encajar en una única totalidad, pues esto es lo que quiere decirse cuando se las denomina a todas racionales y se dice que el universo es armónico.