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lunes, 21 de mayo de 2018

En el mercado ambas partes de un intercambio se benefician. Por tanto, en el mercado no puede haber explotación.


Antes del desarrollo de la ciencia económica, se pensaba que el intercambio y el mercado siempre beneficiaban a una parte a expensas de la otra. Esta es la raíz de la versión mercantilista del mercado. La economía ha demostrado que esto es una falacia, pues en el mercado ambas partes de un intercambio se benefician. Por tanto, en el mercado no puede haber explotación. Pero la tesis de un conflicto de
intereses sí es cierta siempre que el Estado o la administración intervengan en el mercado. Pues en este caso el interviniente gana solo a expensas de sujetos que pierden en utilidad. En el mercado todo es armónico. Pero tan pronto como aparece y se establece la intervención, se crea un conflicto en el que cada uno puede participar en la pelea por ser un ganador neto en lugar de un perdedor neto; por ser parte del equipo invasor, en lugar de una de las víctimas.

Esta coerción, dice Murray Rothbard, existe incluso en las
Murray Rothbard
democracias más directas, pero está doblemente presente en las repúblicas representativas, donde el pueblo nunca tiene la oportunidad de votar sobre asuntos, sino solo sobre los gobernantes. Solo pueden rechazar personas (y eso a largos intervalos) y si los candidatos tienen los mismos puntos de vista sobre los asuntos, el público no puede efectuar ningún tipo de cambio fundamental.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Racionalidad.

Isaiah Berlin cuenta que racionalidad es conocer las cosas y a la gente tal como son, yo no debo utilizar piedras para hacer violines ni debo intentar que toquen la flauta los que han nacido para tocar el violín. Si el universo está regido por la razón, no habrá necesidad de coacción; una vida correctamente planeada para todos coincidirá con la libertad completa, la libertad de la autodirección racional, para todos. Esto será así solamente si este plan es el verdadero: la única norma que satisface las pretensiones de la razón. Sus leyes serán las que prescribe la razón; éstas sólo serán molestas para aquellos cuya razón está dormida, para aquellos que no entienden las verdaderas necesidades de sus propios yos verdaderos. En tanto que cada actor reconoce e interpreta el papel que le ha asignado la razón, la facultad que entiende su verdadera naturaleza y discierne sus verdaderos fines, no puede haber ningún conflicto.
Isaiah Berlin


Todas las soluciones verdaderas, dice Isaiah Berlin, a todos los auténticos problemas tienen que ser compatibles; más aún, tienen que encajar en una única totalidad, pues esto es lo que quiere decirse cuando se las denomina a todas racionales y se dice que el universo es armónico.