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sábado, 30 de mayo de 2026

Querer y amar

El poder seductor de “te amo” entronca con la misma raíz de la palabra “amor”, mucho menos polisémica que “querer”. “Siento amor por ti” podemos decir; pero no “siento querer por ti”, pese a que “querer” se ha sustantivado (después de que existiese el verbo, mientras que amor y amar no guardan una sucesión cronológica): “las cosas del querer”, “querer es poder”… La profundidad del sustantivo “amor” y del verbo “amar” se nos representa, pues, mucho más vasta. Alguna relación guardará con el hecho de que la voz “amor” la pronunciaran ya los romanos, y la escribieran exactamente así, y con el mismo sentido que nosotros, y tiene, por tanto, miles de años. Su longevidad seduce, como la antigüedad de la palabra “rosa”. “Querer”, en cambio, procede en español de “quaerere” (tratar de obtener, buscar). Por supuesto, aquello que amamos intentamos obtenerlo (es decir, aquello que amamos lo queremos), pero el concepto de amor es previo al propósito de conseguirlo. En “querer” toma mayor importancia subliminal la búsqueda misma. La palabra amor se aplica a los sentimientos más sublimes: el amor a la patria, el amor a la profesión, el amor al trabajo, el amor a unos ideales, el amor a Dios (ningún cristiano reza “quiero a Dios y a la Virgen”, sino “amo a Dios y a la Virgen”; y pronuncia “mi amor hacia la Virgen”, no “mi querer hacia la Virgen”)… Todo lo cual nos convierte también, paradójicamente, en amantes de los conceptos y de los objetos más asexuados: uno puede ser amante de la historia, amante de los libros, amante de la naturaleza, amante de la música, amante del vino… Todos estos valores se hallan en el poder seductor del verbo “amar”, en el que caben todas las pasiones que ha conocido el ser humano desde que emplea esta palabra. Oír “te amo” propina un aldabonazo a quien lo escuche, bien se reciba la palabra en persona o bien como parte de un diálogo en la película que estamos presenciando.Y “te amo” supone una mayor responsabilidad en quien lo dice y en quien lo recibe. Mucho más que “te quiero”.


Referencia: La seducción de las palabras (Álex Grijelmo)

jueves, 7 de mayo de 2026

Nuestros deseos no son sueños

Es injusto tomar el abuso por el uso y pensar que las formas inmaduras o agresivas de autoafirmación son las que definen la libertad como tal. Que la libertad incluye dentro de si la responsabilidad nos resulta evidente tan pronto como tenemos en cuenta que los compromisos y los vínculos más fuertes son aquellos que resultan de la propia libertad. 
Hemos de vigilar nuestros deseos tanto o más que nuestros actos, porque nuestros deseos no son sueños, sino nuestra más viva realidad; somos lo que deseamos ser.  

Referencia: Libertad como pasión de Daniel Innerarity


jueves, 12 de marzo de 2026

El libre albedrío

El libre albedrío es necesario para que una acción sea buena, pero también para que sea mala y, a fin de cuentas, para que cualquiera de las dos sea responsable. Benedicto XVI observa que Carlos Marx “ha olvidado que la libertad es siempre libertad, incluso para el mal. Creyó que, una vez solucionada la economía, todo quedaría solucionado”. El libre albedrío produce progreso, pero el progreso, en palabras de Theodore Adomo solo “va de la honda a la superbomba”.
Muchas personas están que más felices de renunciar a la responsabilidad que conlleva la acción libre. “Nada es más insoportable para los hombres y la sociedad que la libertad”, afirmó un personaje de Dostoievski. El escritor hindú Sri Aurobindo dijo que “el mundo entero aspira a la libertad; sin embargo, cada criatura ama sus cadenas”. El filósofo Paul Claudel afirma que “ Dios mio, soy libre.Libérame de la libertad”.
Cuanto más auténticamente libre es el hombre, mayor es su certeza de Dios. Cuando soy auténticamente libre, tengo la certeza de que no soy libre por mi mismo…La libertad del hombre le abre, junto con la incertidumbre de su ser,  oportunidad de convertirse en lo que auténticamente puede ser, escribe Karl Jaspers.
El neurocientífico Vilayanur Ramachandran comenta que “es posible que nuestras mentes conscientes no tengan el libre albedrío, pero al parecer si lo tienen para elegir qué no”.


martes, 13 de enero de 2026

Las familias numerosas surgen cuando las personas valoran mucho el ser padres en comparación con otras cosas

Catherine Ruth Pakaluk, profesora en la Catholic University of America, cuenta que “se avecinan crisis fiscales para las naciones que pagan las prestaciones prometidas a su población de mayor edad mientras que recurren a un número cada vez menor de trabajadores jóvenes. Los países tendrán que acoger (y gestionar) los crecientes flujos de inmigrantes para evitar el estancamiento económico. Resolver el problema de la baja natalidad es la cuestión más acuciante para el Estado moderno.El dogma de la superpoblación era totalmente infundado. La verdad era que las tasas de natalidad ya eran peligrosamente bajas en la década de 1990 y lo habían sido desde hacía años”.
“Las familias numerosas surgen cuando las personas valoran mucho el ser padres en comparación con otras cosas. Tienden a estar motivados por la convicción de que tener un hijo vale más que cualquier otra cosa que puedan hacer con su tiempo, talento o dinero. Para la mayoría de las personas con las que hablé (el 98%) esa convicción procedía de una fe profundamente bíblica. Creían que el primer mandamiento de Dios, “creced y multiplicaos” era inseparable de la Providencia de Dios. No sólo en el sentido de que Dios proveería en caso de tener más hijos, sino más fundamentalmente en que los hijos son una expresión de la bondad de Dios y de su plan. Los hijos son bendiciones……El tipo de religión que se correlaciona con tener familias numerosas es el tipo de religión con un contenido muy específico en relación con los hijos, un contenido que valora la santidad de la vida por encima de la calidad de vida. Acoger a un niño siempre es bueno. Los hijos son la finalidad del matrimonio. Nuestros matrimonios y nuestras vidas adultas deberían organizarse para tener y criar bien a nuestros hijos. Si encuentras una comunidad religiosa que habla vagamente o que guarda silencio sobre el valor de los hijos, una comunidad que pone muchas condiciones para el momento adecuado de tener un hijo, una comunidad que guarda silencio sobre el significado del matrimonio y la procreación en el plan de Dios, entonces no será una religión en la que abunden las familias numerosas.”
“Tanto las madres más ricas como las menos pudientes hablaban de las alegrías de la infancia que no cuestan dinero, de la bondad de reutilizar, de compartir cosas. Y coincidían en que, al tener hermanos, sus hijos no necesitaban tantas cosas. Se tienen los unos a los otros, dijo una madre, y eso es muchísimo.Las madres delegaban responsabilidades de forma muy natural (y deliberada) y daban independencia a los hijos mayores que participaban en el cuidado de los más pequeños. También insistían en una conexión entre las responsabilidades y la felicidad, señalando que cuando los niños, incluso los relativamente pequeños, asumen tareas de cuidado de los más pequeños, saben que tienen un propósito y que marcan la diferencia.” 
“El descubrimiento de que mujeres de tradiciones religiosas muy diversas (judías, mormonas, católicas, evangélicas, baptistas) habían llegado a razones del corazón comunes para tener hijos confiando en la providencia de Dios todopoderoso. Estas mujeres tenían diferentes credos y diferentes creencias sobre el control de la natalidad. Lo que las unía era una actitud de fondo, los hijos son bendiciones y Dios recompensa nuestros sacrificios con una retribución sin igual.”

sábado, 10 de enero de 2026

Ucrania, los primeros momentos de la invasión

Ucrania sigue siendo hoy un país independiente porque, en los primeros momentos de la invasión, con una ayuda occidental todavía incipiente y unas perspectivas de éxito francamente desfavorables, miles de mandos intermedios, jefes de pequeñas unidades y simples ciudadanos, fueron capaces de tomar decisiones rápidas en medio del caos. Muchas fueron erróneas, guiadas por la desesperación, pero muchas otras no. Entre todas contribuyeron a crear un dinamismo en la actuación ucraniana que las fuerzas rusas solo pudieron imitar, y solo parcialmente, en algunos sectores.
La capacidad para decidir, a todos los niveles, es la clave del éxito en cualquier operación militar, porque permite tomar la iniciativa. En realidad, que esas decisiones sean las más brillantes en cada momento importa relativamente poco. Lo que importa es la disposición a hacerlo, dentro del marco de las órdenes recibidas y, cuando éstas no llegan o llegan tarde, dentro de la orientación general que dicta el conocimiento de la situación, la misión general a cumplir y la responsabilidad de cada miembro de las fuerzas armadas. Decidir siempre es mejor que no hacerlo y aun el efecto más perverso que podría producir un exceso en la descentralización de las decisiones, el caos, es claramente preferible a su opuesto, la parálisis, siempre que el caos esté animado por la firme voluntad de imponerse al adversario.
La capacidad de decidir es de momento una cualidad esencialmente humana, aunque la digitalización y la inteligencia artificial pueden hacer mucho por facilitar decisiones más oportunas y acertadas. La responsabilidad, sin embargo, clave en la decisión, recae todavía exclusivamente sobre hombres y mujeres, cuya formación en un sistema flexible, adaptable y que fomente la iniciativa a todos los niveles es el elemento clave no solo para superar la crisis de la maniobra, sino para garantizar la eficacia de cualquier operación militar.


Referencia:Lecciones de la guerra en Ucrania.La crisis de la maniobra terrestre. José Luis Calvo es Coronel de Infantería del Ejército de Tierra

domingo, 14 de diciembre de 2025

Siempre habrá desacuerdos en cualquier relación

"Siempre habrá desacuerdos en cualquier relación, pero la frecuencia y la intensidad de estos desacuerdos pueden determinar si un matrimonio durará o no. Los malentendidos, los sentimientos heridos y la ira son frecuentemente el resultado de una mala comunicación. Evitar conversaciones difíciles o discutir sobre el mismo tema una y otra vez sin lograr ningún progreso puede erosionar rápidamente los cimientos de la relación", afirma Raul Haro.El psicólogo John Gottam, con experiencia tratando a 40.000 parejas, manifiesta que el primero de "los cuatro jinetes" que terminan con un matrimonio es la crítica, o lo que es lo mismo, "un ataque al centro del carácter de la pareja" con el que se desmantela "todo su ser”.Otro de los factores que a su juicio erosionan el matrimonio es la actitud defensiva, una estrategia que "casi nunca tiene éxito" pues "es en realidad una forma de culpar a tu pareja y no permitirá una gestión saludable del conflicto”.
Cuando surgen problemas matrimoniales, normalmente no suceden a propósito y mucho menos ocurren cuando los cónyuges son amables, se apoyan el uno al otro y tratan de hacer lo correcto. Sin embargo, siempre pueden surgir circunstancias que "hacen saltar chispas o estallar tormentas". Y se pueden prevenir dice Derek Maul:
1º Ser proactivo y no reactivo. Si se siente querido, los roces serán menores.
2º Ser previsor, pon medidas y estar atentos a las tormentas que puedan venir.
3º Afianzar las promesas, prestar atención, estar atento…
4º No te pongas a la defensiva, admite que tienes errores.
5º Establece protocolos de emergencia."La gestión de crisis salva vidas y también matrimonios. Necesitamos tragarnos nuestro orgullo, asumir la responsabilidad de nuestra parte en las peleas y asegurarnos de que nuestro amor por nuestras esposas siga siendo evidente para ellas en medio de una tormenta”.

jueves, 11 de diciembre de 2025

Avaricia

El papa Francisco define la avaricia como una "forma de apego que impide al ser humano la generosidad" y que no solo afecta a los "grandes patrimonios”.Se trata de un "vicio transversal" que, según el Papa, "no tiene nada que ver con el saldo de la cuenta corriente. Es una enfermedad del corazón, no de la cartera".Si bien "podemos ser señores de los bienes que poseemos, a menudo ocurre lo contrario, son ellos los que nos poseen”.
"Algunos hombres ricos no son libres, ni siquiera tienen tiempo para descansar, tienen  que mirar por encima del hombro porque la acumulación de bienes también exige su custodia. Están  siempre angustiados porque un patrimonio se construye con mucho sudor, pero puede desaparecer en un  momento. Olvidan la predicación evangélica, que no afirma que las riquezas sean en sí mismas un  pecado, pero sí ciertamente son una responsabilidad", subrayó el Papa. La avaricia se dirige también con frecuencia al "apego a las cosas pequeñas", conformándose como "un apego que quita la libertad" y que en ocasiones "puede desembocar en formas de acaparamiento compulsivo o acumulación patológica”.
El Papa Francisco recomienda para curar la avaricia un "método drástico pero eficaz" de los monjes para recuperarse de esta "enfermedad", y no es otro que "la meditación de la muerte". "Por mucho que una persona acumule bienes en este mundo, de una cosa estamos absolutamente seguros y es que no cabrán en el ataúd. Nosotros no podemos llevar con nosotros los bienes”. Se trata de una reflexión que,  además, hace intuir no solo "la locura" de la avaricia, sino también "su razón más recóndita", pues "es un tentativo de exorcizar el miedo de la muerte. Busca seguridades que en realidad se desmoronan en el mismo momento en el que las agarramos”.

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Colinas como elefantes blancos


En 1927, Hemingway publica uno de sus relatos más impactantes, Colinas como elefantes blancos.Todo el relato constituye una conversación en la que un norteamericano intenta convencer a su novia de que aborte mientras esperan el tren para Madrid. El hombre le dice a su novia, Jig, que se opere, diciéndole que no es nada grave y argumentando que se trata de un asunto sencillo. Jig se pregunta qué pasará si se somete a la intervención; el hombre le asegura que solucionará todos sus problemas. No la obligará, pero cree que sería lo mejor. Jig dice que lo hará siempre que él siga queriéndola y se quede con ella después. Él le promete que la quiere profundamente; Jig se pregunta, mientras contempla el paisaje y las colinas que parecen elefantes blancos, si alguna vez podrán ser realmente felices tras ello. Los dos debaten largo y tendido y, finalmente, Jig le ruega que deje de hablar. Terminan sus cervezas y suben al tren.
Hemingway inmortalizó una conversación no sólo de aquella época, sino de todas las épocas, la de un hombre que intenta desesperadamente eludir su responsabilidad, tratando de persuadir a una mujer que ya es madre de que todavía no lo es, y prometiéndole que al quitarse de en medio al bebé podrán volver a ser felices y todo volverá a ser como antes. Esto es, por supuesto, mentira. No hay finales felices en las historias de aborto.


martes, 11 de noviembre de 2025

El perdón


Para el filósofo Gregorio Luri, los seres humanos hemos hallado una forma de rehacer en el tiempo largo lo que hemos hecho mal en el tiempo corto. Es el perdón. En cierta forma, la facultad de perdonar le permite a la persona que ha sido perjudicada conducir de la mano a la persona que la ha perjudicado hasta un reinicio de la acción y, aunque no puede librarlo de su responsabilidad sobre las consecuencias nocivas de sus actos, sí puede disminuirle o incluso anularle el sentimiento de culpa. Obviamente para que el perjudicado perdone, debe ser generoso y no un adicto a la emotivista exhibición de sus heridas. Puede darse el caso de que perdone una monstruosidad que a la mayoría nos parezca imperdonable. Para corresponder al perdón de forma verosímil, no hay otra que el fortalecimiento de nuestra fidelidad, porque el perdón nunca está garantizado. No es fácil perdonar lo imperdonable. Por eso la vigencia de la creencia en Dios y la excentricidad existencial de los héroes morales.
El héroe moral no solo es capaz de perdonar lo imperdonable, sino que puede hacerlo a cambio de nada. Los que somos meros héroes triviales, dice Gregorio Luri, solemos pedir a cambio de nuestro perdón el compromiso de que algo no volverá a ocurrir, una promesa de fidelidad con lo irrepetible. Esta es la manera habitual de reconstruir los nexos dañados y fortalecer la confianza mutua.
Lo admirable no es que cambiemos, sino que, cambiando, sigamos siendo predecibles, fiables, capaces de perdonar y de mantener nuestra fidelidad a la palabra dada.

martes, 28 de octubre de 2025

El sentido en la vida


La vida le situó a Viktor E. Frankl (1905-1997), que fue profesor en la Universidad de Viena, delante de la gran interrogación y del gran vacío de sentido que supusieron los campos de concentración en la Alemania nazi. De algún modo, aquella circunstancia vital extrema se convirtió en una no pedida validación de sus teorías. “Puede decirse que así fue. Los que tuvieron las mayores posibilidades de supervivencia fueron justamente aquellos que se proyectaban hacia el futuro, hacia un deber concreto en el futuro, para ser precisos …. Una persona que se proyecta hacia un sentido, que ha adoptado un compromiso por él, que lo percibe desde una posición de responsabilidad, tendrá una posibilidad de supervivencia incomparablemente mayor en situaciones límite que la del resto”. Hablando de responsabilidad y voluntad de futuro, “me gustaría decir que esto se puede extender sin reparos en el conjunto de la humanidad. Se dice que la humanidad no sobrevivirá nunca a estas décadas tan difíciles; pues bien, solo podrá hacerlo si, antes o después, se pone de acuerdo a través de una voluntad por un sentido compartido. Si se trata o no de obligaciones ecológicas u obligaciones con las que se enfrenta la ONU, esto ya es otra cuestión”.  
Viktor Frankl no sabe donde queda el sentido en cada caso, pero sabe dónde queda para todos los casos, fuera de uno, lejos de sí. A ese movimiento de salida de uno mismo le da mucha importancia. Lo llama autotrascendencia, es una versión del siempre higiénico autodistanciamiento y una característica esencial de lo propiamente humano. “Un animal no se pregunta cuál es el sentido de su existencia”, señala expresivamente Viktor Frankl. Y siguiendo con la expresividad, “la autotrascendencia son nuestros ojos. Es decir, la capacidad de mi ojo de cumplir con su función, que es la de percibir ópticamente el mundo exterior, depende de la incapacidad de percibirse a sí mismo. Mi ojo estará enfermo en el momento en que note o vea algo de sí mismo. Si ve nubes, serán cataratas. Uno ojo sano no se ve a sí mismo. Lo mismo ocurre con el hecho de ser hombre”. Así se entiende bien su peculiar definición de logoterapeuta como “oculista”, es el que amplía el campo de visión de quien a él se acerca, el que lo saca de sí mismo y le señala, por ahí o por allá, pero siempre fuera. “Un empresario que se da cuenta de que ganar dinero no le importa tanto como se imaginaba. O bien otra persona que se da cuenta de que su papel de playboy no le interesa nada. O bien otro que se da cuenta de que ir a la discoteca no es nada interesante, que detrás de toda esa búsqueda de placer y de delirio por el trabajo hay un vacío interior, una búsqueda de sentido frustrada. Por tanto, tiende la mano a un sentido, a un compañero o compañera al que poder amar y al que nos utiliza solo como herramienta sexual o como medio para conseguir la abreacción y descargar así sus necesidades y pulsiones sexuales. Y es consciente de que le aguardan una serie de obligaciones, de que debe ponerse al servicio de algo en lo que él pueda servir de verdad. Y en el servicio a ese algo podrá realizarse”.

jueves, 23 de octubre de 2025

La solución final de la cuestión judía puso en tela de juicio la tradicional idea del progreso moral de la humanidad


La denominada por los nazis “Solución Final” de la “cuestión judía” puso en tela de juicio la tradicional idea del progreso moral de la humanidad. El dilema de si olvidar o no fue enfrentado por Chaim Herzog en 1987, cuando se convirtió en el primer presidente de Israel que visitaba Alemania tras la creación del Estado de Israel. En el transcurso del viaje, visitó el campo de concentración de Bergen-Belsen, que él había conocido cuando servía como oficial del ejército británico en 1945. Enfrentado al horror del recuerdo de aquel campo, afirmó: “No traigo el perdón conmigo, ni tampoco el olvido. Los únicos que pueden perdonar están muertos, los vivos no tienen derecho a olvidar”.
El filósofo Theodor Adorno criticó a sus compatriotas por no aceptar la responsabilidad de los crímenes nazis, por su fracaso en “hacer frente al pasado”. Acusaba a los alemanes de negar la responsabilidad por el nazismo y de esconder los horrores del Tercer Reich mediante “circunloquios eufemísticos”. A Theodor Adorno, el mundo después de Auschwitz le resultaba incomprensible; ese mundo solo podía negarse, optando por la vía del no pensar o, utilizando su terminología, la dialéctica negativa. “Nada de poesía después de Auschwitz”. En la primera visita que realizó Hannah Arendt a Alemania tras la Segunda Guerra Mundial, expresó también su asombro ante la actitud de la población. Los alemanes parecían colmados de autocompasión, preocupados por su destino más inmediato, lo que impedía que se enfrentasen a su responsabilidad por lo sucedido. Para el alemán corriente, señaló Arendt, la guerra no era una consecuencia del nazismo, sino una expresión de la naturaleza humana, y los juicios de Núremberg ayudaron a esa perspectiva victimista; ocho millones de alemanes se habían afiliado al Partido Nacionalsocialista y ante tales cifras los aliados se vieron obligados a renunciar al concepto de “responsabilidad colectiva”. Los juicios se hicieron contra los jerarcas nazis, para condenar a “aquellos principalmente responsables”, abriendo las puertas a la exculpación masiva y permitiendo a la mayoría de alemanes percibirse como “víctimas de Hitler”.


Referencia:XX un siglo tempestuoso (Álvaro Lozano Cutanda)




viernes, 17 de octubre de 2025

La legítima libertad personal

Escribía Josemaría Escrivá que “habrá que difundir y fomentar y defender la legítima libertad personal de los hombres; el deber que cada hombre tiene de asumirse la responsabilidad que le corresponde en los quehaceres terrenos; la obligación de defender también la libertad de los demás, como la suya propia, y de comprender a todos; la caridad de aceptar a los demás como son.”

miércoles, 3 de septiembre de 2025

La ley está por encima de los gobernantes, y los gobernantes están por debajo de la ley

Para Platón las sociedades más sencillas, originarias, la costumbre debe de haber precedido a la ley. La clave de las buenas leyes tiene que ver con los buenos hábitos desarrollados a lo largo del tiempo, la contención y responsabilidad de los ciudadanos y alguna forma de control del poder de los gobernantes, ya sea el régimen una monarquía, una aristocracia o una democracia. Una cosa está clara, el buen gobierno no puede darse por sentado, ya que cualquiera puede ver que muchas ciudades no han desarrollado el tipo de costumbres y leyes que conducen a una vida digna. 
Para Platón “el Estado en el que la ley está por encima de los gobernantes, y los gobernantes están por debajo de la ley, tiene la salvación, y todas las bendiciones que los dioses pueden otorgar”.

miércoles, 27 de agosto de 2025

Aristarquía

Un ministro de educación socialista, Fernández de los Ríos, hablaba de aristarquía, un término que habla de la posibilidad de ascender de los mejores. Para él, el socialismo era precisamente eso, el régimen político que no cerraba las puertas a la mejora. Es diferente de la aristocracia, que es el gobierno de los mejores, pero no contempla el ascenso. Cuando quieres un mecánico quieres el mejor, lo mismo con un médico o un dentista… Si para tu satisfacción personal quieres lo mejor, ¿por qué no para la comunidad? ¿Qué ha sido del bien común?, se pregunta el filósofo Gregorio Luri.
Si miras a los ojos a un niño pobre, ¿puedes asegurar cuáles serán sus resultados en matemáticas? No. El individuo no está determinado, por mucho que se quiera determinarlo sociológicamente. Ese niño, dice  el filósofo Luri, exige que le des todo lo que puedas, y necesitas que él te corresponda de alguna manera.La inspiración a mejorar no es ni de derechas, ni del neoliberalismo; tiene que ver con la concepción de la virtud de cada persona. Cualquier defensor y cualquier crítico de la meritocracia, delante de un niño pobre, ¿justificarán sus suspensos por su pobreza? Eso es dar por supuesto que si eres pobre eres menos moral.La aspiración a superarnos es lo que nos hace humanos. No se trata ni de pobres ni de ricos, sino de aceptar que somos responsables de nuestros actos. Diluir la responsabilidad en ideología es inmoral.

sábado, 2 de agosto de 2025

La coalición Bildu

ETA anunció el “cese definitivo” del terrorismo. Lo hizo mediante una escueta declaración difundida el 20 de octubre de 2011. Cuando se publicó ese anuncio, ETA se ha cobrado la vida de 858 personas.En la declaración del 20 de octubre ETA anunciaba el cese definitivo del terrorismo, pero no decía nada acerca de su desaparición como grupo o del destino de su armamento.El paso del 20 de octubre era importante, incluso con las reservas que suscitaba la continuidad de ETA y el temor a que en algún momento pudiera haber una marcha atrás y una vuelta a las armas.
La coalición Bildu, formada por la antigua Batasuna, Eusko Alkartasuna y Alternatiba, recibió el visto bueno del Tribunal Constitucional para presentarse a las elecciones locales de 2011, en las que obtuvo un notable éxito. Batasuna encontró un medio para regresar a las instituciones, dejando tocada la política de ilegalizaciones que tan eficaz había sido a la hora de provocar un conflicto de intereses entre ETA y su brazo político. Ni ETA ni Batasuna están dispuestos a realizar una autocrítica de su historia que les lleve a reconocer su responsabilidad en el terrorismo y la ilegitimidad de sus crímenes. Su único plan es abrir una nueva transición en el País Vasco, que para ellos sería la de verdad, en la que se impusiera su modelo político, se garantizara la impunidad por los desmanes que han cometido y se repartieran las culpas entre todos. De esa forma, ETA y Batasuna no serían más culpables que los Gobiernos o los medios de comunicación por lo ocurrido.


domingo, 23 de febrero de 2025

La profunda crisis de la civilización europea

Rob Riemen afirma que la “desolación de no saber nada y el fanatismo del saber único” son las larvas de la estupidez y de la mentira. No ayudan las universidades a combatir esas lacras, según Riemen, porque no cumplen con su papel crítico y de búsqueda de la sabiduría. Y lo empeora todo el hecho de que especialmente en el terreno político, “la mentira se convierte en el orden mundial”. Una cultura no puede estar cimentada “sobre una relación equívoca con la verdad”. Para la construcción de una sociedad y de una cultura sanas han de cuidarse el fomento del espíritu humano independiente, el respeto permanente a la libertad, la apertura, la valentía, la responsabilidad, el espíritu crítico y sobre todo el amor a la verdad. También una clase con aparente buena bildung puede ser estúpida, y entonces su estupidez será superior. Si la Iglesia habla de pecado original, Sigmund Freud de alguna manera le da la razón al poner el dedo en la llaga afirmando que un ser humano determinado es menos decente de lo que se piensa. Escribió Freud a propósito de la Primera Guerra Mundial y lo cita Rob Riemen: “¿Creen realmente que un puñado de ambiciosos y farsantes inmorales habría logrado desencadenar todos esos malos espíritus si los millones de seguidores no fueran sus cómplices?”. Más aún, como señaló Thomas Mann, entra aquí en juego “la quimera de que el hombre puede salvarse a sí mismo”.
La democracia como tal no garantiza ni lo justo ni lo mejor. “Cualquier voluntad colectiva, ya sea la de los votantes en una democracia o la de las autoridades universitarias, siempre tiende a la mediocridad, nunca a las mejores cualidades”. Es necesaria la “aristocracia espiritual”, hay que saber cuáles son nuestras “responsabilidades”, para rescatar el valor de las “palabras importantes”, tales como “verdad, amor, fe y eternidad”. Son ellas las que pueden juzgar sobre lo que se está gestando en la sociedad, no el análisis científico de una base de datos. La ciencia sola no salva. Eso no quita la formulación de dos preguntas pertinentes e inquietantes: “¿Por qué las ciencias naturales saben encontrar soluciones efectivas a los problemas de la física, pero las humanidades, con la filosofía en primer lugar, no son capaces de curar la mente enferma de la sociedad europea?”; “¿no será que las humanidades, además de ser incapaces de curar la profunda crisis de la civilización europea, son, en parte, culpables de esa misma crisis?”, se pregunta Riemen.

viernes, 21 de febrero de 2025

Educar es ayudar al otro a que crezca como persona

“Lo más importante de la educación no consiste en transmitir unos conocimientos o habilidades; es, ante todo, ayudar al otro a que crezca como persona, a que despliegue todas sus potencialidades, que son un don que ha recibido de Dios. Lógicamente, también es necesario instruir, comunicar contenidos, pero sin perder nunca de vista que educar tiene un sentido que va más allá de enseñar unas capacidades manuales o intelectuales”, escribe José Manuel Martín. Implica poner en juego la libertad del educando y, con ésta, su responsabilidad. De ahí que, en cuestiones de educación, es preciso proponer metas, objetivos adecuados que, dependiendo de cada edad, puedan ser percibidos como algo sensato que da significado y valor a la tarea emprendida.

viernes, 27 de diciembre de 2024

La tendencia a buscar excusas y pretextos

Puesto que la elección encierra responsabilidad, y algunos seres humanos las más de las veces, en tanto que otros seres humanos algunas veces, desean sacudirse esta carga, existe la tendencia a buscar excusas y pretextos. Por esta razón, los hombres se inclinan a atribuir demasiado a la acción inevitable de las leyes naturales o sociales; por ejemplo, a la actividad de la mente inconsciente, o de inalterables reflejos psicológicos, o de las leyes de la evolución social.
Cuando trato de justificar, ante otros o ante mí mismo, alguna acción indigna de mi parte, diciendo que algo (la situación política o militar, o mi emoción, o mi estado interior) había sido “demasiado para mí”, entonces, me estoy engañando a mí mismo, o a los demás, o a ambos. La acción es elección; elegir es el libre comprometerse con esta o aquella manera de obrar, de vivir, y así sucesivamente; las posibilidades nunca son menos de dos, hacer o no hacer; ser o no ser. Por consiguiente, atribuir la conducta a las leyes inmutables de la naturaleza es describir erróneamente la realidad. No es verdad desde el punto de vista de la experiencia, es verificablemente falso; y perpetrar tal falsificación, como la mayoría de los filósofos y de los hombres comunes ha hecho y hace constantemente, es optar por eludir la responsabilidad de la toma de decisiones o del no tomarlas, elegir negar que el seguir la corriente de una opinión aceptada y comportarse semimecánicamente, es en sí mismo una suerte de elección, una libre abdicación; y así es, porque siempre es posible, aunque a veces doloroso, preguntarme a mí mismo en qué creo realmente, qué quiero y aprecio, qué estoy haciendo, para qué estoy viviendo; y habiendo contestado tan bien como puedo hacerlo, seguir obrando de determinada manera, o modificar mi conducta.

domingo, 29 de septiembre de 2024

La orientación atea de una vida es casi siempre una elección de la voluntad

“La orientación atea de una vida es casi siempre una elección de la voluntad. El hombre ya no quiere reflexionar sobre su relación con Dios porque pretende convertirse él mismo en Dios. A Dios se le considera como alguien que pone obstáculos a nuestra libertad dictando leyes; Dios se convierte en el enemigo de la autonomía y la libertad. Llevado por el deseo de ser totalmente libre, el hombre rechaza lo que considera una coacción y acaba repudiando cualquier forma de dependencia de Dios. Descarta la autoridad de Dios, quien, sin embargo, nos ha creado libres para que, mediante un ejercicio razonado de nuestra libertad, podamos superar nuestros impulsos descontrolados y dominar cuanto hay en nosotros de instintivo, asumiendo plenamente la responsabilidad de nuestra existencia y nuestro desarrollo.”
“El hombre pretende dominar la naturaleza y conquistar su independencia. La técnica le proporciona la sensación de ser el amo del mundo y se convierte así en el único regente de un espacio sin Dios”, escribe Robert Sarah.

jueves, 4 de julio de 2024

Hay que enseñar, desde la infancia, que debemos ser rigurosos con nosotros mismos

El profesor Antonio Bascones escribe que el tesón, la responsabilidad, la perseverancia en nuestra labor diaria, imprime una pátina de excelencia a nuestra labor y personalidad….El denuedo en el quehacer, sea del nivel que sea, es una de las cualidades que debemos tener. Una persona que cumple con su profesión, que hace su labor de la mejor manera es diferente…La excelencia en el trabajo es una de las cualidades, mejores y más positivas, del ser humano. Hace que la sociedad tenga unos valores mejores, unos principios más sobresalientes.…El esfuerzo es una condición de los mejores, de aquellos que saben que con su responsabilidad pueden imprimir un perfeccionamiento de su entorno. Si hay muchas personas que siguen este propósito tendremos una sociedad mejor.
Hay que inculcar en la familia, desde la tierna edad, dice el profesor Bascones, los beneficios del trabajo, del esfuerzo, de que no te regalen nada y que todo lo consigas por tu trabajo y constancia. Hay que tratar de dar, desde los padres, un buen ejemplo a los hijos. La única solución para el futuro, es ser exigente en la educación, en el esfuerzo, en la constancia y enseñarnos, desde la infancia, que debemos ser rigurosos, no con los demás, sino con nosotros mismos.