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sábado, 30 de mayo de 2026

Querer y amar

El poder seductor de “te amo” entronca con la misma raíz de la palabra “amor”, mucho menos polisémica que “querer”. “Siento amor por ti” podemos decir; pero no “siento querer por ti”, pese a que “querer” se ha sustantivado (después de que existiese el verbo, mientras que amor y amar no guardan una sucesión cronológica): “las cosas del querer”, “querer es poder”… La profundidad del sustantivo “amor” y del verbo “amar” se nos representa, pues, mucho más vasta. Alguna relación guardará con el hecho de que la voz “amor” la pronunciaran ya los romanos, y la escribieran exactamente así, y con el mismo sentido que nosotros, y tiene, por tanto, miles de años. Su longevidad seduce, como la antigüedad de la palabra “rosa”. “Querer”, en cambio, procede en español de “quaerere” (tratar de obtener, buscar). Por supuesto, aquello que amamos intentamos obtenerlo (es decir, aquello que amamos lo queremos), pero el concepto de amor es previo al propósito de conseguirlo. En “querer” toma mayor importancia subliminal la búsqueda misma. La palabra amor se aplica a los sentimientos más sublimes: el amor a la patria, el amor a la profesión, el amor al trabajo, el amor a unos ideales, el amor a Dios (ningún cristiano reza “quiero a Dios y a la Virgen”, sino “amo a Dios y a la Virgen”; y pronuncia “mi amor hacia la Virgen”, no “mi querer hacia la Virgen”)… Todo lo cual nos convierte también, paradójicamente, en amantes de los conceptos y de los objetos más asexuados: uno puede ser amante de la historia, amante de los libros, amante de la naturaleza, amante de la música, amante del vino… Todos estos valores se hallan en el poder seductor del verbo “amar”, en el que caben todas las pasiones que ha conocido el ser humano desde que emplea esta palabra. Oír “te amo” propina un aldabonazo a quien lo escuche, bien se reciba la palabra en persona o bien como parte de un diálogo en la película que estamos presenciando.Y “te amo” supone una mayor responsabilidad en quien lo dice y en quien lo recibe. Mucho más que “te quiero”.


Referencia: La seducción de las palabras (Álex Grijelmo)

lunes, 16 de febrero de 2026

El amor abre el espíritu al mundo en su plenitud de valor

El amor no es ningún “mérito”, sino sencillamente una “gracia”. No solamente gracia, sino también encanto. Para el amante, el amor hechiza el mundo, lo transfigura, lo dota de un valor adicional. El amor aumenta y afina en quien ama la resonancia humana para la plenitud de los valores. Abre el espíritu al mundo en su plenitud de valor, a la “totalidad de los valores”. De este modo, debido a su entrega al tú, el yo, el amante, adquiere una riqueza interior que trasciende del tú, del ser amado. El cosmos entero gana, para él, en extensión y en profundidad de valor, resplandece bajo la luz brillante de aquellos valores que sólo el enamorado acierta a ver, pues el amor no hace al hombre ciego, como a veces se piensa, sino que, por el contrario, le abre los ojos y le aguza la mirada para percibir los valores.
El amor (en el exacto sentido de la palabra) es la más alta forma posible de lo erótico (en el sentido más amplio del término), como la más profunda penetración posible en la textura personal de la otra parte, la vinculación con algo espiritual. La relación directa con lo espiritual en la otra parte constituye, por tanto, la más alta forma posible de emparejamiento. Quien ama en este sentido no se ve tampoco excitado en su propia corporalidad, ni conmovido en su propia emotividad, sino afectado en lo más hondo de su espíritu por el portador espiritual de lo que en el ser amado hay de corpóreo y de emocional, por su meollo personal. El amor es, por tanto, la orientación directa hacia la persona espiritual del ser amado, en cuanto algo único e irrepetible (rasgos que hacen de ella una persona espiritual)…….No ve un “tipo” de cuerpo capaz de excitarle, ni tampoco un tipo de alma capaz de conmoverle, sino que ve al mismo ser humano, a la persona misma a quien ama como un ser incomparable e insustituible.
En su amor, quien verdaderamente lo siente, no “tiene en mientes” (mentar, intendere) jamás esas o las otras cualidades psíquicas o físicas que puedan darse “en” la persona amada, este o aquel modo de ser que la persona “tenga”, sino lo que el ser amado “es” como algo único en el mundo. Por serlo, precisamente, no es nunca ni en modo alguno sustituible por ninguna especie de “doble”.

Referencia: Psicoanálisis y existencialismo (Viktor Frankl)

viernes, 10 de octubre de 2025

La libertad total sólo es posible en un estado de pura potencia

“El hombre solo se realiza superándose. Por eso, el que malgasta es tan culpable como el que no da nada. Hay un peculiar conformismo del no conformismo, que hace de la actitud de rebeldía una forma de esclavitud, de la evasión una cárcel, de la independencia una amarga soledad. Y es que la libertad no supone solo la posibilidad de escoger, sino también la de ser escogido. A toda libertad real supone siempre un pacto con lo finito. La libertad total sólo es posible en un estado de pura potencia, y se compra a un precio muy elevado, renunciando a su uso. Tendríamos que renunciar a todas las realizaciones para guardar intactas todas las posibilidades. El ejercicio de la libertad no es posible sin esa mínima dosis de genialidad que es necesaria para descubrir aquella elección que se corresponde con nuestro más íntimo querer. “!No puedo hacer otra cosa!”. Es el quejido del esclavo oprimido por un poder exterior, y es el grito de exaltación del amante ante la persona que ama, del héroe ante el deber difícil, del genio en las horas supremas de inspiración. En el grado más bajo de la escala humana, la necesidad nos encadena; en el más alto, nos libera”, escribe el filósofo Daniel Innerarity. 

lunes, 16 de junio de 2025

La seguridad del matrimonio

Escribe Mary Wollstonecraft en su libro Vindicación de los derechos de la mujer que “la seguridad del matrimonio, que permite que la fiebre del amor mengüe hasta una temperatura saludable, es considerada insípida sólo por aquellos que no tienen suficiente intelecto para sustituir la admiración ciega y las emociones sensuales de cariño por la tranquila dulzura de la amistad y la confianza del respeto. Éste es, debe ser, el curso de la naturaleza. La amistad o la indiferencia suceden inevitablemente al amor y esta naturaleza parece armonizarse perfectamente con el sistema de gobierno que predomina en el mundo moral. Las pasiones estimulan la acción y abren la mente; pero se reducen a meros apetitos, convirtiéndose en una gratificación personal y momentánea, cuando se alcanza el objeto y la mente satisfecha reposa en su disfrute. El hombre que poseía alguna virtud mientras luchaba por una corona, con frecuencia se vuelve un tirano voluptuoso una vez que ésta ciñe su frente; y cuando el marido continúa siendo amante, el senil, presa de los caprichos infantiles y los celos, abandona los serios deberes de la vida”.

domingo, 2 de marzo de 2025

Mientras los griegos y fenicios surcan los mares, los creyentes de Palestina cambian la representación religiosa del mundo

Son los judíos quienes consiguen imponer el Dios único, afirmar que las estrellas o el mar no son Dios, abandonar a los ídolos. De aquí se van a derivar numerosas consecuencias ideológicas. La naturaleza ya no es divina, ha sido creada, y el hombre está llamado a dominarla. Son las primeras palabras de la Biblia, en el libro del Génesis. El tiempo ya no es cíclico. La historia tiene un sentido, el de la salvación. El mundo creado está incompleto, pero al final se realizará. Esto es lo que se conoce como mesianismo, cuyas implicaciones son enormes. El futuro puede ser mejor que el pasado. El tiempo ya no es una rueda, es una flecha que va hacia algún lugar. El cambio deja de ser una maldición; al contrario, los profetas (aquellos que hablan en nombre de Dios) lo piden en sus plegarias. De este modo aparece en la historia de los hombres la idea de progreso. El judaísmo impone igualmente la idea de persona. Si Dios es “Uno”, el hombre también es alguien. El individuo ya no es despreciable, la injusticia deja de ser aceptable. Por otra parte, el Dios judío, Yahvé, es un Dios bueno y no una divinidad lunática como los dioses paganos. Ama a su pueblo y a todos los seres, como un amante ama a una mujer. El profeta Isaías pone en boca de Dios: “Por un breve instante, sentí cólera contra ti. Pero es imposible olvidar a la mujer de tu juventud. Entonces, conmovido por una inmensa ternura, me volví hacia ti”. El Cantar de los Cantares, libro bíblico que, en el origen, describe los amores carnales de un hombre y una mujer: “Los brazos de mi amante son cilindros de oro, su sexo una masa de marfil”, dice la mujer, y el hombre responde:”Los senos de mi bienamada son como racimos de palmeras, subiré a la palmera para coger los racimos. Ábreme tu puerta, hermana, compañera”. A lo que la amante replica: “Mi amante avanza la mano por el postigo de la puerta y hace que mis entrañas tiemblen. Hijas de Jerusalén, decidle que muero de amor”. Este texto erótico sirve para que los creyentes entiendan la intensidad del amor de Dios. Acaba con esta sublime afirmación: “El amor es más fuerte que la muerte. Las grandes aguas no pueden apagar el amor, ni los ríos sumergirlo”. Mientras que los comerciantes griegos y fenicios surcaban los mares, los creyentes de Palestina habían cambiado la representación religiosa del mundo.

domingo, 1 de octubre de 2023

Teoría del primer motor

La teoría del primer motor, viene a decir que un objeto se mueve porque lo impulsa otro, el cual a su vez ha sido impulsado por un objeto anterior. Aristóteles pone en ese origen a Dios, el primer motor que transmite el movimiento a todas las cosas y lo hace a través de la atracción, del mismo modo que “el amado mueve al amante”.



miércoles, 25 de enero de 2023

Las chicas emancipadas se vieron reducidas al papel de las amantes


Firestone denunció el fraude que suponía la actitud de muchos hombres ante la liberación sexual de las mujeres. Al principio muchas creyeron posible vivir el sexo con los hombres de forma más libre y espontánea, sin esperar al matrimonio o un compromiso formal. La sexualidad formó parte de la disposición a la aventura y la exploración, la apertura al otro. Sin embargo, dice la filósofa y profesora universitaria Ana de Miguel, la sensación de haber caído en una trampa en que la reciprocidad no se encontraba por ningún lado acabó con algunas esperanzas iniciales. Las mujeres liberadas acababan convertidas en las amantes de los hombres casados, utilizadas recurrentemente como proveedoras de aventuras y de una variedad sexual que alegraban las vidas de unos hombres que directamente las engañaban. “Mi esposa no me comprende”, “tú sí que eres maravillosa”, “si no fuera por mis hijos”. Las chicas emancipadas se vieron a menudo reducidas al papel de las amantes, las chicas alegres que ya no podían plantear exigencias de ningún tipo porque ellas mismas “lo querían así”.

jueves, 12 de enero de 2023

Las torres de Colón volaron de madrugada

Francisco Umbral

Francisco Umbral escribe en su libro La década roja:
Las torres de Colón volaron de madrugada. El cielo de Madrid se llenó con los escombros de la noticia. El País lo daba con pulcritud y aseo….. Parecía que en lugar de volar fiscalmente las torres de Colón/Rumasa, las hubieran inaugurado con champán rosa. Éste era el periodismo que le gustaba a Juan Luis Cebrián. La nacionalización de las Torres lo tomamos los españoles por un primer golpe de mano del socialista contra el capital. Si todo iba a ser así de espectacular y de rápido, sólo faltaba la guillotina o el garrote vil en la plaza de la Cebada, como en tiempos de Larra. Fuimos a mirar, pero no había garrote ni guillotina. Lo que había tras esta espectacular voladura no era, realmente, mucho más que un asunto personal. El ministro Miguel Boyer, un economista ortodoxo, de la buena familia de Adam Smith (y de buena familia por su casa), un economista manchesteriano convertido en ministro socialista, había aprovechado la primera oportunidad para disparar a quemarropa sobre el economista y financiero heterodoxo, el hombre del clan familiar y la fortuna entre franquista e improvisada. A Miguel Boyer le irritaba más la heterodoxia y el intrusismo del parvenú Ruiz Mateos que su manera de hacer dinero (luego hemos visto que los grandes y buenos negocios del capitalismo adulto son la especialidad del Robespierre financiero de entonces). El señor Boyer se la tenía jurada a Ruiz Mateos, y más que nacionalizarle como ministro, aceptó ser ministro para nacionalizar al jerezano. Lo que se levanta contra las torres, con la estatalización de Rumasa, es la ortodoxia financiera, la endogamia de los siete grandes, que se la tenían jurada a Ruiz Mateos. Y el hombre/pistón es Miguel Boyer, que hasta entonces había hecho una carrera modesta, cuidadosita, y que estaba buscando la manera de escapar de un hogar mediocre, con una mujer lista y fea, una suegra escritora y un suegro negociante por lo menudo. La voladura de las torres no es sino la ascensión a los cielos de Miguel Boyer, a quien se vio levitar aquella mañana en el cielo purísimo de Madrid, en el azul católico de España. El funcionario de los números entraba en la Historia con una nacionalización prematura y mal hecha, en nombre de un partido que no era para nada el suyo y dejando en la cama, hasta la hora del lechero, a una amante exótica, famosa y puede que un poco mezquina y ambiciosilla, eso nunca se sabe con las orientales, ni casi con las occidentales. Cuando las ruinas de Rumasa cayeron del cielo, donde estaban inmóviles como los cascotes de Dalí, sostenidas por la mirada de todos los españoles, cada pieza volvió a colocarse sola en su sitio, sólo que hubo que gastar mucho dinero y mucho tiempo para dejar las cosas como estaban, o peor. Ese desastre económico, que no era sino una venganza personal, es lo que consagra a Boyer como una de las estrellas de la década de los ochenta. Uno puede quedar lo mismo por un milagro que por una chapuza. Incluso a la gente le gustan más las chapuzas que los milagros. Miguel Boyer salió de la mediocridad gracias al gran error de su vida, y ya nunca volverá a la mediocridad. Un gran error siempre es más rentable que un gran favor a la humanidad. Los favores no se perdonan y los errores heroizan al que los comete.


Boyer, por otra parte, comete el gran error/Rumasa, tratando de hacer socialismo a costa del más tonto, pero la operación se vuelve contra él, por desastrosa. En el momento de euforia nacionalizadora, Boyer le dice a Isabel: —¿Qué flor prefieres del emporio Rumasa? —Loewe. E Isabel se queda con Loewe, aunque el regalo le cuesta dinero y al fin tiene que financiar la reflotación de la famosa tienda.

viernes, 3 de junio de 2022

Los románticos pensaban que la fidelidad era una parte esencial del amor


La mayoría de los románticos pensaban que la fidelidad era una parte esencial del amor. Si el amante romántico fuera un libertino, no habría razón alguna para esperar que demostrara constancia en su vida amorosa, sobre todo en un mundo en el que los sentimientos son notoriamente inconstantes. Pero es que el romanticismo difiere del libertinaje en que cree que el amor forja un vínculo eterno. Esto no podría suceder si cada relación fuera meramente un episodio variable dentro de una serie. Al igual que en otras versiones del enfoque idealista, el romántico afirma que hombres y mujeres realmente se aman entre sí solo si de cierta manera son el uno para el otro, permanentemente y para su mutuo beneficio como seres humanos. Empero, el romántico cree también que la experiencia amorosa crea su compenetración.


En el amor religioso, la reciprocidad es ejemplificada mediante la creencia en que Dios ama y a su vez puede ser amado. Dios amaba tanto a su mundo que le sacrificó a su propio hijo; y la salvación está reservada para aquellos que aman a Dios ya sea mediante la exaltación de su propia naturaleza o bien mediante la gracia de la infusión divina.

domingo, 24 de abril de 2022

El amor ve al hombre tal y como Dios lo ha pensado

Scheler

Scheler define el amor como un movimiento espiritual que busca el más alto valor de la persona amada, como un acto espiritual en que se capta este valor, el más alto de todos, que Scheler llama la “salvación” de una persona. Algo parecido sostiene también Spranger cuando afirma que el amor conoce las posibilidades de valor de la persona amada. Por su parte, V. Hattingen, expresándose en términos diferentes, dice que el amor ve al hombre tal y como Dios “lo ha pensado”. Nosotros diríamos que el amor nos permite contemplar la imagen del valor de una persona.


Viktor Frankl 

Viktor Frankl escribe que “el amor enriquece siempre, necesariamente, a quien ama. No existen, por tanto, ni pueden existir, amores desgraciados; esa frase de amor desgraciado envuelve una contradicción consigo misma. Una de dos, o amamos de verdad, en cuyo caso nos sentiremos necesariamente enriquecidos, lo mismo si somos correspondidos que si somos rechazados; o no amamos real y verdaderamente, no “mentamos” propiamente la persona de otro ser, sino algunas cualidades físicas, corporales que “en ella” vemos o algún rasgo (anímico) de carácter que “posee”; en este caso, sí podemos sentirnos desgraciados, pero lo que ocurre es que no es el nuestro un verdadero amor. No cabe duda de que el simple enamoramiento ciega, en cierto modo, al enamorado; el verdadero amor, en cambio, aguza la mirada. Permite captar con mayor agudeza la personalidad espiritual del ser amado, así en cuanto a su realidad esencial como en cuanto a sus posibilidades de valor. El amor nos hace vivir al ser amado como a un mundo de por sí, dilatando con ello los confines de nuestro propio universo. A la par que nos enriquece y nos hace dichosos, estimula también al ser amado, encaminándolo hacia aquella posibilidad de valor que el amor y solamente el amor puede anticipar. El amor ayuda al ser amado a convertir en realidad lo que el amante se adelanta a ver, a intuir. Se comprende que así sea, pues se esfuerza siempre en ser cada vez más digno del amante o de su amor, asemejándose más de cerca a la imagen que el amante se forma, pareciéndose a “como Dios lo pensó y quiso”. Así, pues, siendo cierto que hasta los amores “desgraciados”, es decir, los amores no correspondidos, nos enriquecen y hacen felices, podemos afirmar que los amores “afortunados”, es decir, correspondidos, encierran una virtud manifiestamente creadora. En los amores mutuos, en los que cada cual quiere llegar a ser digno del otro, llegar a ser tal y como el otro se lo imagina, se desarrolla en cierto modo un proceso dialéctico, en el que los amantes rivalizan el uno con el otro, podríamos decir, en la realización de sus respectivas posibilidades. La mera satisfacción del impulso sexual produce placer; las relaciones eróticas del enamoramiento causan alegría; el verdadero amor depara al hombre la dicha. En esta escala de resultados se revela una creciente intencionalidad. El placer es, simplemente, un estado afectivo; la alegría implica ya algo intencional, se dirige hacia algo. La dicha se endereza en una dirección determinada: la propia realización. La dicha adquiere, de este modo, un carácter de realización (beatitudo ipse virtus, dice Spinoza). La dicha no es simplemente intencional, sino que es también “productiva”. Sólo así cabe comprender la posibilidad de que el hombre “se realice” en su dicha.”

sábado, 9 de abril de 2022

El dinero no es el galardón natural del amor

Cuenta C.S Lewis en su libro El diablo propone un brindis que “el dinero no es el galardón natural del amor. Por eso se llama mercenario al hombre que se casa por dinero. En cambio, el matrimonio es el premio apropiado para el verdadero amante, y el enamorado no es un mercenario por desearlo. El general que lucha por conseguir un título nobiliario es un mercenario, pero el que combate por la victoria no lo es, pues la victoria es el laurel adecuado de la batalla, como el matrimonio es la merced genuina del amor”. 

viernes, 4 de febrero de 2022

La mujer no hace del amante romántico un héroe al ser perfecta, sino al darle la oportunidad de amar


En el periodo romántico se empieza a oír la frase ‟hay una mujer detrás de todo gran hombre”. Lo que quiere decir que el heroísmo que hace que una mujer ame a un gran hombre es resultado, paradójicamente, de su propio amor por él. La mujer desarrolla la aptitud del hombre para la acción heroica consiguiendo que él la ame, con lo que le infunde su fe en su consiguiente proeza, manifiesta el profesor de filosofía Irving Singer.

Irving Singer

La mujer, dice Singer, no hace del amante romántico un héroe al ser perfecta, sino más bien al darle la oportunidad de amar. Para promover aún más su grandeza, la mujer a veces se sacrifica, cosa que suele ocurrir a menudo en las óperas y novelas del periodo romántico y que no sucede casi nunca en la tradición cortesana. Aun así, su perfección moral es el resultado del amor. 

miércoles, 13 de mayo de 2020

Un hombre no puede ser un amante libre, o es un traidor o es un hombre atado



G. K. Chesterton hablando del matrimonio dice que “solo ignorando hipócritamente un hecho enorme se puede hablar de amor libre; como si el amor fuera un episodio semejante a encender un cigarrillo o silbar una cancioncilla….. está perfectamente claro desde el principio que un hombre no puede ser un amante libre, o es un traidor o es un hombre atado…..paganos y cristianos por igual han considerado el matrimonio como una atadura, algo que normalmente no ha de separarse.

“Los dos tienen que mantenerse juntos para hacerse justicia uno a otro. Si los americanos pueden divorciarse por «incompatibilidad de caracteres», no puedo concebir por qué no se divorcian todos. He conocido a muchos matrimonios felices, pero nunca a uno compatible. El fin del matrimonio es luchar y sobrevivir al instante en que la incompatibilidad se vuelve incuestionable. Pues un hombre y una mujer, como tales, son incompatibles”, añade Chesterton.


“Está bastante claro que la noción de que la mujer no es más que un bonito parásito colgante, un juguete, etcétera, surge a través de la sombría contemplación de algunas ricas familias de banqueros, en las que el banquero, al menos, fue a la ciudad y fingió hacer algo, mientras que la mujer del banquero fue al parque y no fingió hacer nada de nada. Un hombre pobre y su mujer son una sociedad mercantil”, escribe Chesterton.

domingo, 16 de febrero de 2020

Ensimismamiento

Richard M. Weaver
Para Richard M. Weaver “está en la naturaleza del egoísmo el considerar las cosas fuera de contexto y sin proporción: el “yo” dominador es una lente que distorsiona el universo. En realidad, una manifestación más del extrañamiento de la realidad. Ningún hombre capaz de establecer relaciones ab extra puede ser egoísta, pero quien sólo conoce a su persona acaba sufriendo un auténtico trastorno de sus facultades. Platón lo supo: El excesivo amor del yo es en realidad el origen de todos los pesares del hombre, y al amante ciega en su juicio del amado, pues juzga erradamente sobre lo justo, lo bueno y lo honorable, y piensa que siempre ha de preferir a la verdad su propio interés. Así, pues, el ensimismamiento es un proceso que consiste en divorciar el propio yo de la realidad “real” y, por ende, de la armonía social”.

martes, 17 de septiembre de 2019

Érase una vez un hombre

Carmen Posadas en su libro “Literatura, adulterio y una Visa platino” cuenta la siguiente historia que aquí relato de forma resumida:
Érase una vez un hombre llamado Albinus, que vivía en Berlín, Alemania. Era rico, respetable, feliz. Un día abandonó a su mujer por una amante joven; amó, no fue amado y su vida acabó en un desastre.

“Si no dejas hoy mismo a esa zorra, te dejo yo a ti y, entonces, adiós confortable rutina familiar, adiós a tus hijos porque me los quedo yo y a ti que te arranquen los hígados junto con la casa (un millón de euros, querido imbécil), la pensión alimenticia y, por supuesto, el Cherokee V.8, porque a ver si no cómo voy a llevar a los niños al colegio ahora que has destrozado la familia”, le dijo a Albinus su enfadada esposa.

“Este tipo está muerto. Muerto en vida, lo han matado”. Es cierto, cavila a continuación, a aquel infeliz le han sacado no solo los hígados, sino hasta la voluntad de luchar, eso sin contar la sangre de su sangre, es decir, a sus hijos.


“Te lo advierto, hasta los ojos te voy a sacar, en pelotas te quedarás como no plantes a esa furcia. ¿Cómo se llama? Adela, ¿verdad? Y le has jurado amor eterno, como el tonto gilipollas que eres. Claro que lo sé, yo lo sé todo. El que no te enteras eres tú, querido. Para empezar, a los niños no les verás ni el pelo, que lo sepas. A lo sumo podrás llevártelos al McDonald’s los sábados y luego a ver una de Disney en un minicine, que para eso eres su padre, pero del resto res de res… Eso por no mencionar la pasta gansa que voy a pedirte por el divorcio”, le dijo la mujer con la que había compartido sus años de juventud.

Resulta que todo lo logrado más el cariño de sus hijos, su casa de Madrid, también la de Menorca, el coche, la tranquilidad… todo, todo está al pairo.

lunes, 18 de marzo de 2019

Los celos

En Persiles, Cervantes da una sinopsis de su teoría de los celos: “Mira, amigo Periandro: esta enfermedad que los amantes llaman celos, que la llamaran mejor desesperación rabiosa, entran a la parte con ella la envidia y el menosprecio, y cuando una vez se apodera del alma enamorada, no hay consideración que la sosiegue, ni remedio que la valga; y aunque son pequeñas las causas que la engendran, los efectos que hace son tan grandes, que por lo menos quitan el seso, y por lo más menos, la vida; que mejor es al amante celoso el morir desesperado, que vivir con celos”.

Los efectos son,dice el neurólogo y psiquiatra Castilla del Pino, enormes, y lo menos que provocan es la locura, cuando no la autoaniquilación. En todo caso, la alternativa es, para Cervantes, terrible, mejor morir desesperado que vivir con celos.

viernes, 1 de junio de 2018

Geisha.


La traducción literal de geisha. Gei significa persona, y sha significa cultura. Así, pues, una geisha es una persona de cultura antes de convertirse en un objeto de placer. Pero ¿qué placer? Su vida sentimental es escasa, cuenta Oriana Fallaci. Mientras estudia en la escuela está dedicada por entero a sus lecciones desde las ocho de la mañana hasta las seis de la tarde; después de las seis se le concede media hora de permiso para ir de paseo al jardín. De noche duerme en una habitación individual, y vela su sueño un vigilante incorruptible. Cuando más tarde encuentra trabajo en una casa de té, difícilmente se deja arrastrar a aventuras amorosas. El cincuenta por ciento de las geishas no ha tenido nunca un amante ni lo tendrá jamás. Algunas están completamente asexualizadas por una disciplina que acaba por convertirlas en seres insensibles a cualquier llamada de los instintos o del afecto. Otras sostienen, explica Oriana
Oriana Fallaci
Fallaci, que les produce excesiva fatiga entretener a los clientes sexualmente, este papel es exclusivo de las esposas. Algunas tienen un protector que las exhibe como nuestros millonarios exhiben a una real hembra o a una diva; pero estos casos son muy raros. Como igualmente raro es que se casen; no porque les resulte difícil encontrar quien las solicite sino porque no lo desean. Como geishas lo tienen todo, lujo, protección, respeto, hombres a su alrededor. De convertirse en esposas acabarían por tener que acatar los deberes de esposa.

domingo, 29 de enero de 2017

Eros.

Eros
Leamos: “Es cierto que se debe alabar a todos los dioses, pero hay que intentar decir lo que a cada uno le ha tocado en suerte de los dos Eros. También toda acción es así: considerada en sí misma y por sí misma no es ni hermosa ni fea. Tomemos, por ejemplo, lo que estamos haciendo ahora, a saber, beber, cantar o conversar. Ninguna de estas cosas es hermosa en sí misma, sino que resulta tal en el modo de realizarse, según el modo de ejercerse. Si se hace bien y rectamente es hermosa; y fea si, por el contrario, no se hace de modo recto. Lo mismo vale para el amor, no todo Eros es bello ni digno de ser alabado, sino sólo el que nos impulsa a amar bellamente. Pues bien, el Eros que acompaña a Afrodita Vulgar es verdaderamente vulgar y obra al azar. Y éste es el Eros de los hombres que valen poco”.

Afrodita.
El Eros Pandemo o Vulgar está vinculado a Afrodita Pandemo o Vulgar, mucho más joven que Urania y engendrada por Zeus y Dione, esto es, participa por nacimiento de lo masculino y lo femenino. Por ello, los hombres que siguen a este Eros no aman menos a las mujeres que a los muchachos, y, en particular, aman más los cuerpos que las almas. Además, buscan a jóvenes dotados de poca inteligencia para someterlos con mayor facilidad a sus deseos. Actúan como se les presenta y descuidan por completo las normas que imprimen belleza y, por lo tanto, bondad, a sus actos, escribe el filosofo italiano Giovanni Reale.

“Y es pérfido ese amante vulgar que ama más el cuerpo que
el alma, y que ni siquiera es constante, porque está enamorado de algo que tampoco lo es. En efecto, al marchitarse la belleza del cuerpo del que está enamorado, ha marchado volando, tras mancillar sus discursos y promesas. En cambio, quien está enamorado de un carácter bueno lo sigue estando a lo largo de toda su vida, ya que está unido a algo estable”.

sábado, 7 de enero de 2017

Separación.

Si los muertos no están en el tiempo, o por lo menos en nuestra clase de tiempo, ¿hay alguna diferencia notoria, cuando hablamos de ellos, entre era, es y será?, dice Lewis.
¿Por qué la separación, esa separación que es agonía para el amante abandonado, habría de ser indolora para el amante que nos deja?