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viernes, 10 de abril de 2026

Todo problema auténtico solo puede tener una solución correcta

Todo problema auténtico solo puede tener una solución correcta, y todas las demás son incorrectas. Si un problema no tiene solución correcta, entonces no es auténtico. Todo problema auténtico ha de poder resolverse, en teoría al menos, y solo puede haber, además, una solución correcta. Ningún problema, siempre que se formule claramente, puede tener dos soluciones que sean diferentes y, sin embargo, correctas ambas. Las bases de las soluciones correctas tienen que ser las verdaderas; todas las demás soluciones han de entrañar falsedad, que tiene muchas caras, o apoyarse en ella….. Existe un método para descubrir esas soluciones correctas. El que algún hombre lo conozca o pueda, en realidad, conocerlo, es otro asunto; pero debe, en teoría al menos, ser cognoscible, siempre que se utilice para ello el procedimiento adecuado.
Todas las soluciones correctas deben ser, como mínimo, compatibles entre sí. Esto se desprende de una verdad simple y lógica, que una verdad no puede ser incompatible con otra verdad; todas las soluciones correctas expresan verdades o se basan en ellas; así que las soluciones correctas, sean soluciones a problemas relativos a lo que hay en el mundo, o a lo que los hombres deberían hacer, o lo que deberían ser no pueden chocar nunca entre ellas. Estas verdades se vincularán entre sí, como máximo, en un todo único, sistemático e interrelacionado; como mínimo, serán compatibles entre sí. Formarán un todo armonioso, de modo que cuando hayas descubierto todas las soluciones correctas a todos los interrogantes básicos de la vida humana y las hayas unido, el resultado formará una especie de esquema de la suma de conocimiento necesaria para llevar una (o más bien la) vida perfecta, escribe Isaiah Berlin en El fuste torcido de la humanidad.

martes, 16 de diciembre de 2025

¿Cómo se cura el odio?

¿Cómo se cura el odio? Perdonando, que es un acto de amor. Sin el perdón, se instala en nosotros el odio y el rencor, dos reacciones incompatibles con la felicidad. Si no somos capaces de perdonar, el problema es nuestro, porque nos quedamos intoxicados, manifiesta la psiquiatra Marian Rojas Estapé.

martes, 28 de octubre de 2025

Una justificación islamista de la guerra santa


La pretensión de que la diversidad de religión es razón suficiente para la guerra es la doctrina coránica yihadista, incompatible con el apostolado evangélico. Véase una justificación islamista de la “guerra santa” en Averroes, El libro del yihad, Oviedo, Pentalfa, 2009. Allí, en el artículo segundo sobre a quién se debe combatir, dice Averroes que “respecto a quiénes han de ser combatidos, se conviene en que lo han de ser todos los politeístas ( para un musulmán los cristianos son politeístas)”; en el artículo séptimo, que trata de los fines de la guerra santa, dice que lo que se busca al combatir es “o el ingreso en el islam o el pago de parias”.
 

sábado, 4 de octubre de 2025

Para todas las preguntas legítimas solo hay una verdadera respuesta y una sola

Escribe Isaiah Berlin que “el núcleo central de la tradición intelectual de Occidente se ha apoyado, desde Platón (o quizá desde Pitágoras), en tres dogmas indiscutibles: a)  Para todas las preguntas legítimas solo hay una verdadera respuesta y una sola, siendo las demás desviaciones de la verdad y por tanto, falsas; y que esto se aplica a cuestiones de conducta y sentimiento, es decir, a la práctica así como a las cuestiones de teoría u observación. A cuestiones de valor no menos que a las de hecho; b) Las verdaderas respuestas a tales preguntas son, en principio, cognoscibles; c) Estas respuestas verdaderas no pueden chocar entre sí, pues una proposición verdadera no puede ser incompatible con otra; que en conjunto estas respuestas deben formar un todo armonioso." 

jueves, 9 de mayo de 2024

Se presenta una opinión falseada mediante la manipulación de las fuentes como si fuera un hecho

Hoy vemos como se presenta una opinión falseada mediante la manipulación de las fuentes (hechos, datos…) como si fuera un hecho. Este comportamiento se da en muchos ámbitos: clases, juicios, arbitrajes, dictámenes de “expertos”, congresos y artículos “científicos”, artículos periodísticos, declaraciones de políticos… Proviene de no diferenciar entre hechos (realidad), opiniones y ficción (no realidad). Las opiniones se dividen entre respetables o sensatas (menos de un 10%) y no respetables. El opinador es siempre respetable porque es una persona.“Nos hemos cuidado de manipular nuestras fuentes (siempre “privilegiadas”…) para adaptarlas injustamente a nuestras hipótesis…hemos dicho ya que la Ciencia Política no puede ser neutral. La neutralidad, al menos en las Ciencias Sociales, es incompatible con la objetividad, la cientificidad y el conocimiento” dice en su tesis doctoral Pablo Iglesias. 

lunes, 17 de mayo de 2021

Rechazar a participar en una injusticia


Trata de blancas, fechado en 1895, Sorolla
Para Juan Pablo II, “el rechazo a participar en la ejecución de una injusticia no sólo es un deber moral, sino también un derecho humano fundamental. Si no fuera así, se obligaría a la persona a realizar una acción intrínsecamente incompatible con su dignidad y, de este modo, su misma libertad, cuyo sentido y fin auténticos residen en su orientación a la verdad y al bien, quedaría radicalmente comprometida”.

miércoles, 13 de mayo de 2020

Un hombre no puede ser un amante libre, o es un traidor o es un hombre atado



G. K. Chesterton hablando del matrimonio dice que “solo ignorando hipócritamente un hecho enorme se puede hablar de amor libre; como si el amor fuera un episodio semejante a encender un cigarrillo o silbar una cancioncilla….. está perfectamente claro desde el principio que un hombre no puede ser un amante libre, o es un traidor o es un hombre atado…..paganos y cristianos por igual han considerado el matrimonio como una atadura, algo que normalmente no ha de separarse.

“Los dos tienen que mantenerse juntos para hacerse justicia uno a otro. Si los americanos pueden divorciarse por «incompatibilidad de caracteres», no puedo concebir por qué no se divorcian todos. He conocido a muchos matrimonios felices, pero nunca a uno compatible. El fin del matrimonio es luchar y sobrevivir al instante en que la incompatibilidad se vuelve incuestionable. Pues un hombre y una mujer, como tales, son incompatibles”, añade Chesterton.


“Está bastante claro que la noción de que la mujer no es más que un bonito parásito colgante, un juguete, etcétera, surge a través de la sombría contemplación de algunas ricas familias de banqueros, en las que el banquero, al menos, fue a la ciudad y fingió hacer algo, mientras que la mujer del banquero fue al parque y no fingió hacer nada de nada. Un hombre pobre y su mujer son una sociedad mercantil”, escribe Chesterton.

lunes, 14 de octubre de 2019

Un tribunal inglés dictamina que el que Dios creara varón y mujer es “incompatible con la dignidad humana”


Un tribunal inglés dictaminó que la cita bíblica de que Dios creó al ser humano varón y mujer (Génesis 1:27) es “incompatible con la dignidad humana” y ratificó el despido de un médico por utilizarla.“La creencia en Génesis 1:27, en no creer lo suficiente en el transgénero y la objeción de conciencia frente al transgénero, a nuestro juicio, son incompatibles con la dignidad humana y entran en conflicto con los derechos fundamentales de los demás, específicamente aquí, con las personas transgénero”, declara la sentencia.

“Ningún médico, investigador o filósofo puede demostrar o probar que una persona puede cambiar de sexo. Sin integridad intelectual y moral, la medicina no puede funcionar y mis 30 años como médico ahora se consideran irrelevantes en comparación con el riesgo de que alguien más pueda ofenderse”, manifiesta el doctor David Mackereth

domingo, 25 de noviembre de 2018

Describir a Dios.

Frederick Copleston
Frederick Copleston dice que no podemos describir a Dios en la misma forma en que describimos un objeto visible como un árbol o un animal, no tenemos una visión o intuición directa de Dios. Y este hecho significa que nuestro acercamiento a la naturaleza divina ha de tener un carácter negativo, en gran parte. Sabiendo que alguna cosa existe o es, hay que averiguar cómo es, para llegar a saber qué es (su naturaleza). Pero, como de Dios no podemos saber lo que es, sino sólo lo que no es, tampoco podemos tratar de cómo es, sino más bien de cómo no es (método negativo). Puede demostrarse cómo no es Dios, despojándole de lo que es incompatible con Él, por ejemplo, de la composición, del movimiento y de cosas parecidas.


Negando sucesivamente ciertas características en Dios, aumentamos, en cierto sentido, nuestro conocimiento de la naturaleza divina. Sabemos, por ejemplo, que Dios no es ni material ni compuesto. Pero, es evidente que, por la aplicación de este método, no obtendremos una comprensión positiva y adecuada de la naturaleza divina. La simplicidad divina, por ejemplo, lo mismo que la infinitud divina, no son una negación. Pero no podemos acercarnos a la realidad positiva, por así llamarla, sino por la vía de la negación. Las cosas de las que tenemos una experiencia son compuestas, finitas y temporales, y sólo llegamos a nuestros conceptos de la simplicidad, la infinitud y la eternidad absolutas por un proceso de negación. Santo Tomás de Aquino  manifiesta que “sin embargo, como nosotros, para conocer lo simple, necesitamos partir de lo compuesto, así también al concepto de eternidad llegamos por el de tiempo”.


jueves, 27 de octubre de 2016

Lo que parece incompatible puede ser compatible en la mente de Dios.

Dios no puede hacer lo que es lógicamente imposible, pero este hecho no pone límites a su omnipotencia. No puede hacer ni inventar absurdos; no puede hallar un número que exprese exactamente la raíz cuadrada de 2, porque eso es una imposibilidad entrañada por la propia naturaleza de los objetos matemáticos. No hubiera podido crear un mundo en el que el bien resultante de la libertad de elección de las personas estuviera unido a la incapacidad de éstas de hacer el mal, puesto que ese mundo es lógicamente tan imposible como un triángulo cuadrado.

Dios decretó sencillamente que dos afirmaciones contradictorias no podían ser ciertas las dos y que dos y dos eran cuatro y que la fornicación era mala. Pero podía haber decidido decretar otra cosa y si lo hubiese hecho, el principio de contradicción, las verdades matemáticas y las normas morales hubieran sido diferentes de lo que son. No podemos imaginarnos un mundo así, naturalmente, pero no podemos afirmar, por la sencilla razón de la pobreza de nuestras mentes, que eso hubiera sido imposible para Dios; no debemos medir el poder de Dios con los patrones de nuestra débil y finita inteligencia.

Leszek Kolakowski
Su bondad y su sabiduría no tienen por qué asemejarse a lo que nosotros consideramos bondad y sabiduría en nuestro mundo tal como El lo construyó. Lo que a nosotros nos parece incompatible puede ser compatible en Su mente; lo que nos parece malo a nosotros puede no tener un sentido reconocible de maldad para El. Estrictamente hablando, la existencia de Dios deja de tener significación en nuestra vida moral e intelectual; El decidió darnos esos decretos y no otros, pero son contingentes en términos de la sabiduría y bondad de Dios, escribe Leszek Kolakowski.

Lutero.
Dios es Aquél para Cuya voluntad no hay causa ni fundamento que pueda establecerse como su norma y su pauta; porque nada está a su altura ni por encima de ella, sino que ella misma es la norma de todas las cosas. Si existiera para ella norma o pauta o causa o fundamento, dejaría de ser la voluntad de Dios. Lo que Dios quiera no es bueno porque El tenga que quererlo o esté obligado a disponerlo así; por el contrario, lo que ocurre tiene que ser bueno porque El lo quiere así. Se establecen causas y fundamentos para la voluntad de la criatura, pero no para la voluntad del Creador, ¡a menos que se ponga a otro Creador por encima de El! , decía Martín Lutero

Leibniz
Al decir, por tanto, que las cosas no son buenas según ningún patrón de bondad, sino simplemente por la voluntad de Dios, me parece a mí que uno destruye, sin darse cuenta, todo el amor de Dios y toda su gloria; pues, ¿por qué hemos de alabarle por lo que ha hecho, si sería igualmente digno de alabanza si hubiese hecho lo contrario? ¿Qué quedará de su justicia y su sabiduría si sólo tiene un poder despótico cierto, si la voluntad arbitraria ocupa el lugar de la racionalidad y si, según la definición de los tiranos, la justicia consiste en lo que place al poderoso?, manifestaba  Leibniz.


Leszek Kolakowski opina que Dios ni obedece normas que son válidas con independencia de su voluntad ni crea esas normas según Su capricho o como resultado de una deliberación sobre varias opciones; El es esas normas. A diferencia de los humanos, Dios no se enfrenta nunca a posibilidades alternativas y decide luego libremente cuál de ellas debe escoger; Sus decisiones son aspectos necesarios de Su Ser y por lo tanto no podrían haber sido diferentes de lo que son; sin embargo, son decisiones libres en el sentido de que no Le obliga ningún poder superior ni ninguna norma de validez independiente de El. El es lo que El hace, decide, ordena.

Dios ni obedece normas que son válidas con independencia de su voluntad ni crea esas normas según Su capricho o como resultado de una deliberación sobre varias opciones; El es esas normas