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domingo, 28 de junio de 2026

Los gobernantes tienen un interés en mantener a sus súbditos en tinieblas

Para el filósofo Helvetius los gobernantes tienen un interés en mantener a sus súbditos en tinieblas, porque de otra manera sería sumamente fácil exponer la injusticia, la arbitrariedad, la inmoralidad y la irracionalidad de su propio gobierno. Así, desde los primeros comienzos del hombre se organizó (y ha seguido adelante) una antiquísima conspiración de los pocos contra los muchos, porque si los pocos no hicieran esto no podrían conservar sometidos a los muchos. El hombre tiene derecho a la felicidad, a la virtud, a la verdad. Estas tres cosas van unidas, y los hombres no han podido tenerlas debido a la maldad de otros hombres, a la debilidad de su propia naturaleza, a su ignorancia, a las curables enfermedades intelectuales de esta índole. Por consiguiente, el primer deber del filósofo es aplicar una especie de higiene social para curar a la gente de esos vicios tan fácilmente remediables.

miércoles, 17 de junio de 2026

Los extravíos de nuestro corazón tienen su origen en un concepto errado

Jaime Balmes
“Se han atacado los dogmas, pero no se ha reflexionado bastante que con ellos estaba ligada íntimamente la moral, y que esa moral misma es un dogma. Con la proclamación de una libertad de pensar ilimitada, se ha concedido al entendimiento la impecabilidad; el error ha dejado de figurar entre las faltas de que puede el hombre hacerse culpable. Se ha olvidado que para querer es necesario conocer, y que para querer bien, es indispensable conocer bien. Si se examinan la mayor parte de los extravíos de nuestro corazón, se encontrará que tienen su origen en un concepto errado; ¿cómo es posible, pues, que no sea para el hombre un deber el preservar su entendimiento de error? Pero, desde que se ha dicho que las opiniones importaban poco, que el hombre era libre de escoger las que quisiese, sin ningún género de trabas, aun cuando perteneciesen a la religión y a la moral , la verdad ha perdido de su estimación y no disfruta a los ojos del hombre aquella alta importancia que antes tenía por sí misma, por su valor intrínseco; y muchos son los que no se creen obligados a ningún esfuerzo para alcanzarla. Lamentable situación de los espíritus y que encierra uno de los más terribles males que afligen a la sociedad”, escribe Jaime Balmes.
“La religión, dice Balmes, no puede hacerse responsable de todo lo que se hace en su nombre, si no se quiere proceder con la más evidente injusticia. El hombre tiene un sentimiento tan fuerte y tan vivo de la excelencia de la virtud, que aun los mayores crímenes procura disfrazarlos con su manto; ¿y sería razonable el desterrar por esto la virtud de la tierra?”


jueves, 8 de enero de 2026

Cualquier política dirigida a un ideal de justicia distributiva conduce a la destrucción del imperio de la ley

Hayek
Hayek dijo que “la libertad de elección debe ser más practicada en el mercado en vez de en las urnas, la libre elección puede al menos existir bajo un régimen de dictadura pero no bajo una democracia sin límites que no pueden limitarse”. La “democracia sin límites” bajo la que no existe la libertad de elección, al contrario que en una dictadura.La “democracia sin límites” es el socialismo, la ideología incompatible con la libertad de los hombres, según escribe Hayek en las páginas de Camino de servidumbre. 
Afirma Hayek que “cualquier política dirigida directamente a un ideal de justicia distributiva, es decir, a lo que alguien entienda como una distribución más justa, tiene necesariamente que conducir a la destrucción del imperio de la ley porque, para poder producir el mismo resultado en personas diferentes, sería necesario tratarlas de forma diferente. Y ¿cómo podría haber entonces leyes generales?”.
El control paulatino que lleva a la esclavitud en la planificada privación de derechos derivada del intervencionismo.Tantos intervinientes, tantos pequeños pasos continuos, evaporan la gravedad del objetivo entre aclamaciones a una falsa libertad con reverso tenebroso que acaba por imponerse.De la libertad corrompida por una dialéctica de miedo y de supuestas injusticias que aplastan al individuo para elevar al poder político sostenido por una idea irrebatible y perversa. 

lunes, 29 de diciembre de 2025

El liberalismo es una teoría de lo correcto, no de lo bueno


El liberalismo es una teoría de lo correcto, no de lo bueno. Esto significa dos cosas. La primera es que excluye del debate político sobre la justicia aquellos razonamientos que apelan a las concepciones particulares de la vida buena; por ejemplo, debemos hacer X porque es la única manera de vivir según el mandato de Dios. La segunda, más importante en el presente contexto, es que da libertad a los individuos para que guíen su conducta según la concepción de vida buena que juzguen más conveniente. Prescribe cómo han de comportarse en su relación con los demás en la esfera pública, pero guarda silencio sobre el carácter y las aspiraciones que deben cultivar. Lo primero es universalizable; lo segundo, no. Este agnosticismo respecto a lo bueno explica la austeridad del ideal de ciudadanía liberal que, en lo esencial, acaba siendo parasitario del ideal de justicia. El buen ciudadano es el que cumple las exigencias impuestas por instituciones justas. Los liberales asumen que, en condiciones ideales, los individuos son capaces de actuar de manera justa; pero su teoría no ofrece certeza alguna de que lo vayan a hacer. Al liberalismo, según la filósofa Victoria Camps, le falta un “vértice aristotélico” que desarrolle, sin complejos, un catálogo de virtudes cívicas. 
Las instituciones, por sí solas, no pueden erradicar toda clase de injusticias, ni es deseable que lo hagan. Un reparto equitativo de las tareas domésticas entre hombres y mujeres, por ejemplo, no puede imponerse por decreto. Puede fomentarse mediante políticas que faciliten las decisiones adecuadas, dando incentivos y contribuyendo a crear un ethos social igualitario. La educación cívica de los ciudadanos promete bondades en este sentido, pero es una empresa hercúlea. La ampliación del currículo escolar con materias específicas es sólo el punto de partida. No basta, según Victoria Camps, por dos razones. La primera es que la virtud requiere práctica. Lo importante no es saber en qué consiste ser valiente, sino no amilanarse ante cualquier circunstancia desfavorable. Cuando se trata de practicar las virtudes cívicas, el escenario idóneo es la interacción con los conciudadanos más allá del aula. La segunda es que, a juicio de Camps, el peso de la educación cívica no ha de recaer sólo sobre la escuela, ni tampoco sobre la familia. Tiene responsabilidad de educar cívicamente cualquier sector o profesión que transmita formas de actuar que los jóvenes imitan. Es decir, todos.

Referencia:La fragilidad de una ética liberal, de Victoria Camps

viernes, 18 de abril de 2025

Del misterio de la pasión, Dios ha sacado el mayor de los bienes

Del misterio de la pasión y muerte de Jesús, que es la mayor injusticia de la historia, Dios ha sacado el mayor de los bienes, la redención de los hombres.

jueves, 5 de diciembre de 2024

Existen personas que no se sienten nunca heridas

Existen personas que no se sienten nunca heridas. No es que no quieran ver el mal y repriman el dolor, sino todo lo contrario, perciben las injusticias objetivamente, con suma claridad, pero no dejan que ellas les molesten. "Aunque nos maten, no pueden hacernos ningún daño," es uno de sus lemas. Han logrado un férreo dominio de sí mismos, parecen de una ironía insensible. Se sienten superiores a los demás hombres y mantienen interiormente una distancia tan grande hacia ellos que nadie puede tocar su corazón. Como nada les afecta, no reprochan nada a sus opresores. ¿Qué le importa a la luna que un perro le ladre? Es la actitud de los estoicos y quizá también de algunos "gurus" asiáticos que viven solitarios en su "magnanimidad". No se dignan mirar siquiera a quienes "absuelven" sin ningún esfuerzo. No perciben la existencia del "pulgón".
El problema consiste en que, en este caso, no hay ninguna relación interpersonal. No se quiere sufrir y, por tanto, se renuncia al amor. Una persona que ama, siempre se hace pequeña y vulnerable. Se encuentra cerca a los demás. Es más humano amar y sufrir mucho a lo largo de la vida, que adoptar una actitud distante y superior a los otros. Cuando a alguien nunca le duele la actuación de otro, es superfluo el perdón. Falta la ofensa, y falta el ofendido, escribe Jutta Burggraf.


domingo, 6 de octubre de 2024

Uno de los errores que cometemos es pensar que la vida debería ser justa, o que algún día llegará a serlo

Uno de los errores que muchos de nosotros cometemos es que sentimos lástima por nosotros mismos, o por otros, al pensar que la vida debería ser justa, o que algún día llegará a serlo. Ni lo es ni lo será. Nos condolemos con otros al hablar de las injusticias de la vida. No es justa, nos quejamos, sin darnos cuenta de que tal vez nunca ha estado destinada a serlo, escribe el psicoterapeuta Richard Carlson.

miércoles, 21 de agosto de 2024

Sin justicia la ley de la selva reemplazaría a la ley de los hombres

Si fusionamos la justicia y la injusticia, si hacemos igual lo justo y lo injusto y si proclamamos que lo equitativo y lo agraviante concuerdan, ¿a qué reducimos el orden social, sobre qué apoyamos la vida equilibrada, cómo se refrena el exceso y a qué clase de anarquía nos apuntamos? Por más que almas nobles, como la de Sócrates, hayan proclamado preferir sufrir la injusticia a producirla, o por más que con criterio pragmático alguien haya deseado padecer antes la injusticia que soportar el desorden (Goethe), sigue siendo correcta la aseveración clásica de que sin justicia el mundo de la fuerza sustituiría al del pacto y la concordia, y la ley de la selva reemplazaría a la ley de los hombres, pues lo cierto es que si se hicieran coincidir justicia e injusticia las bases mismas de nuestra convivencia se desvanecerían y el más poderoso desorden social quedaría instaurado, escribe Angel Cristóbal Montes.

viernes, 2 de agosto de 2024

La injusticia que se hace a uno, a todos es hecha

La injusticia que se hace a uno, a todos es hecha. Y a todos amenaza y más injusticia genera, porque es madre fértil. (El abogado de pobres de Juan Pedro Cosano).

sábado, 22 de junio de 2024

Si no hay piedad en el alma del político, lo único que puede moverle es el medro personal, el peor egoísmo


La piedad no goza de una fama inmejorable, se suele presentar como un sentimiento de sumisión, como algo cercano a la hipocresía, hasta el punto de que medio ha desaparecido del lenguaje común. Preferimos caso siempre de hablar de empatía, porque muchos de los términos morales se han visto reducidos a pura emotividad, pero el lenguaje propio de la piedad, en especial en política, es el que habla de sentimiento ante el dolor, el error y la injusticia, ante la fragilidad y la debilidad de la vida de tantas personas, muy en especial cuando su desgracia dependa con claridad de errores y carencias que no les son imputables y sean consecuencia de decisiones de orden político. Y, si no hay piedad en el alma del político, lo único que puede moverle a ocuparse de asuntos generales es el medro personal, el peor egoísmo.
La piedad es la virtud que llega a sentir con el prójimo, a dolerse con él y también a alegrarse de su bien. Se trata de una emoción que se ha de colocar en la base de cualquier vocación política, eso deseo de ayudar de hacer algo que debiera ser hecho en beneficio de la comunidad.No existiría la política si no hubiese males y remedios, si no fuese posible imaginar y discutir con otros, pero eso debe hacerse bajo la inspiración de conseguir un bien general, y el impulso sentimental que siempre necesitan las acciones humanas viene dado por el amor y la piedad que se profesa hacia la comunidad de pertenencia. Todas las cualidades y virtudes de la acción política se inspiran en esa pareja de ideas y de ella dependen. Cuando no hay libertad hay sumisión y necesidad, no hay política, solo resignación. Cuando no hay piedad solo hay codicia, mentira y corrupción.
Referencia: La virtud de la política de José Luis Gonzalez Quirós.

miércoles, 24 de abril de 2024

Cuba, situación crítica

La organización Christian Solidarity Worldwide (CSW) asegura que en 2023 fueron documentados 622 casos que involucran violaciones a la libertad de religión o de creencias, donde se denuncia el retorno de tácticas “de línea dura”.Según CSW,“los líderes religiosos y sus congregaciones que intentaron responder a las necesidades humanitarias, que se han vuelto cada vez más agudas en muchas partes de la Isla, fueron acosados, multados y, en muchos casos, vieron confiscada la ayuda que intentaban distribuir”.“Grupos religiosos de todo tipo denunciaron violaciones a la libertad religiosa”, se destaca en el texto.Desde CSW han precisado que a los que fueran considerados por el gobierno cubano como disidentes, “se les impidió repetida y sistemáticamente asistir a las iglesias mediante detenciones arbitrarias de corta duración”, refleja el informe.

Las neveras y estantes de muchas de las tiendas de Cuba están vacías

La situación es tan crítica que el régimen cubano, ante la incapacidad de entregar leche a los menores de siete años, ha solicitado por primera vez ayuda al Programa Mundial de Alimentos de la ONU, un acto inédito en 65 años de gestión comunista, reseñó la prensa mundial.Esta realidad otorga más credibilidad al informe de Christian Solidarity Worldwide, que explica cómo el número de casos documentados que involucran violaciones de la libertad de religión o de creencias en la isla se mantuvo estable, “alrededor de 622, en comparación con los 657 en 2022”. Cifras que reflejan el aumento al compararlas con el año 2021 donde fueron documentados 272 casos.“Si bien muchos cubanos no han visto otra opción que exiliarse, hay muchos que, incluso frente a amenazas, acoso y la posibilidad de encarcelamiento, continúan denunciando la injusticia”, se remarca en el texto.


viernes, 8 de marzo de 2024

No se puede construir la civilización sin rechazar toda clase de ideología del mal

El papa Francisco manifestaba en su viaje a Egipto que “el verdadero desarrollo se mide por la solicitud hacia el hombre, corazón de todo desarrollo, a su educación, a su salud y a su dignidad; de hecho, la grandeza de cualquier nación se revela en el cuidado con que atiende a los más débiles de la sociedad como las mujeres, los niños, los ancianos, los enfermos, los discapacitados, las minorías, para que nadie, ni ningún grupo social, quede excluido o marginado. Ante un escenario mundial delicado y complejo, que hace pensar en lo que he llamado una “guerra mundial por partes”, cabe afirmar que no se puede construir la civilización sin rechazar toda clase de ideología del mal, de la violencia, así como cualquier interpretación extremista que pretenda anular al otro y eliminar las diferencias manipulando y profanando el Santo Nombre de Dios”.
“Tenemos el deber de afirmar juntos que la historia no perdona a los que proclaman la justicia y en cambio practican la injusticia; no perdona a los que hablan de igualdad y desechan a los diferentes. Tenemos el deber de quitar la máscara a los vendedores de ilusiones sobre el más allá, que predican el odio para robar a los sencillos su vida y su derecho a vivir con dignidad, transformándolos en leña para el fuego y privándolos de la capacidad de elegir con libertad y de creer con responsabilidad.”

lunes, 29 de enero de 2024

El fuerte descalifica la justicia como ideología del débil

Escribe el filósofo Robert Spaemann que “el fuerte no necesita juez. Consigue por si mismo lo que quiere. A él, la injusticia parece valerle la pena. Por eso llega a descalificar la justicia como ideología del débil”. 




domingo, 26 de noviembre de 2023

Contribuir a que desaparezcan las injusticias y las discriminaciones sociales

Sed también fuertes y generosos a la hora de contribuir a que desaparezcan las injusticias y las discriminaciones sociales y económicas; a la hora de participar en una tarea positiva de incremento y justa distribución de los bienes. Esforzaos por que las leyes y costumbres no vuelvan la espalda al sentido trascendente del hombre ni a los aspectos morales de la vida, manifestaba Juan Pablo II en la  homilía en la Misa celebrada en el Camp Nou, Barcelona,en 1982. 

lunes, 20 de noviembre de 2023

Anarquismo

El poder, como señaló el escritor Lord Acton (1834-1902) y Bakunin asumió plenamente en su trayectoria revolucionaria, corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente, y no se ha de destruir desde dentro del mismo, sino desde fuera. Diversas tendencias que van desde una defensa de una pedagogía libre a grupos naturistas, vegetarianos, partidarios de la eugenesia, esperantistas (el esperanto es un intento de construir un idioma universal), neomalthusianos o pacifistas; es difícil distinguir un nexo común que no sea la desaparición del Estado, tenemos que admitir que muchos de sus seguidores se identificaron con la denominación, y no parece adecuado insistir sólo en que el anarquismo no tiene una unidad básica ni coherencia interna por la mera circunstancia de que en él se incluyen perspectivas teóricas diversas y métodos de acción divergentes y en ocasiones contradictorios.
El anarquismo como movimiento social y sindical mantuvo su poder de convocatoria entre la I Internacional y el final de la Guerra Civil española (1869-1939) y fue en España donde alcanzó su máxima expresión, pero también tuvo su apoyo en Latinoamérica y otros países de Europa. Y fueron los obreros y campesinos los que más se identificaron con él y reivindicaron, desde la acción directa, la colectivización de los medios de producción, sin que por ello tuviera que abolirse la libertad individual. La acracia, no obstante, no se conecta con una clase en la línea que lo hacía el marxismo con el proletariado. Su propósito es liberar a toda la humanidad sin distinción de posición social en el capitalismo imperante, y si tiene mayor fuerza entre los trabajadores, los explotados, es porque estos padecen con mayor virulencia las desigualdades y la injusticia de una sociedad que impone a través del Estado los mecanismos de control para que todo favorezca a los poderosos.

sábado, 12 de agosto de 2023

La lucha interior que le supuso a Camus el aceptar la indicación de su abuela de que mintiera

Albert Camus

Camus describe magistralmente la lucha interior que le supuso aceptar la indicación de su abuela de que mintiera para conseguir el empleo y que, llegado el fin de las vacaciones, dijera que no volvía porque trabajaría con su tío. No pudo mentir y lloró ante su patrón. Incluso no quería aceptar la paga como castigo por su engaño. Mentir para tener el derecho de no tomarse vacaciones, trabajar lejos del cielo, del verano y del mar, que amaba tanto, y mentir otra vez para tener el derecho de volver al Liceo, esta injusticia le atenazaba el corazón hasta matarlo. (Camus 1996 e: 646).


viernes, 9 de junio de 2023

La renuncia a la democracia representativa significaría el fin del mundo que conocemos

Cada vez que las masas han tratado de hacerse valer para practicar la forma más pura de democracia, oponiéndose a la injusticia, a la corrupción o a la ineficacia gubernamental, ha emergido inmediata e ineludiblemente algún líder, manifiesta Carlo Bordoni. Demagogos, campeones, caudillos de las multitudes… todos estaban dispuestos a auparse sobre la protesta, a dirigirla y a obtener un poder casi absoluto de ella. El líder carismático que incita a la multitud, y del que la historia no se cansa de producir nuevos ejemplos, es peor que el representante electo. La renuncia a la democracia representativa significaría realmente el fin del mundo que conocemos. Más que un retorno a lo básico, supondría un salto de fe cuyas consecuencias no estamos en disposición de predecir.

martes, 21 de febrero de 2023

Salario justo

El Catecismo de la Iglesia Católica, en lo que respecta al salario justo y sus circunstancias: El salario justo es fruto legítimo del trabajo. Negarlo o retenerlo puede constituir una grave injusticia (cfr 19,13; Dt 24,14-15; St 5,4). Para determinar la remuneración justa se han de tener en cuenta a la vez las necesidades y las contribuciones de cada uno. “El trabajo debe ser remunerado de tal modo que se den al hombre posibilidades de que él y los suyos vivan dignamente su vida material, social, cultural y espiritual, teniendo en cuenta la tarea y la productividad de cada uno, así como las condiciones de la empresa y el bien común” (Gaudium et spes). El acuerdo de las partes no basta para justificar moralmente la cuantía del salario.

sábado, 10 de diciembre de 2022

La condena del suicidio

Para el cristianismo, quizá no por casualidad, se presenta a Judas, el traidor de Jesucristo, como un suicida. Es el extremo de la degradación a la que conduce el pecado. Escribe Vittorio Messori que  “la condena del suicidio fue tan explícita que en la cristiandad medieval se castigaba a quien salía vivo del intento de darse muerte igual que a un homicida. Los códigos penales del Occidente moderno han eliminado el intento de suicidio de la lista de crímenes, a excepción del derecho inglés, también aquí la Gran Bretaña permanece anclada en la Edad Media y procesa al frustrado suicida bajo la acusación, de antiguas reminiscencias, de “felonía contra sí mismo”. En resumidas cuentas, de cobarde. En cuanto a aquellos que lamentablemente hubieran logrado llevar a cabo su propósito autodestructivo, la sanción consistía en la privación de todas las exequias religiosas y de otros oficios fúnebres de carácter público. Eso sí, siempre que no quedase probado de manera irrebatible que el suicida era presa de una grave perturbación psíquica en el momento de cometer ese acto desesperado. Pero este factor no se daba por descontado en todos los casos, como ocurre en la actualidad”.

Romano Amerio ve en ello una de las “variaciones” estructurales introducidas por los sacerdotes actuales y recuerda que “la doctrina católica reconocía en el suicidio una triple falta. Un defecto de fortaleza moral, ya que el suicida cede ante la desventura; una injusticia porque pronuncia contra su persona una sentencia de muerte contra su propia causa y sin estar cualificado; una ofensa a la religión, ya que la vida es un servicio divino de cuyo cumplimiento nadie puede eximirse por su cuenta”.

lunes, 30 de mayo de 2022

A los jueces no les queda más remedio que hacer cumplir la ley, aunque en ocasiones sepan que no son justas

A los jueces no les queda más remedio que hacer cumplir la ley, aunque en ocasiones sepan que no son justas. Pero, si hay leyes que se han quedado con alguna laguna pendiente, habrá que hacerlo saber. Mientras se sigan cometiendo injusticias, debemos seguir denunciándolas. Da igual si las cometen hombres o mujeres. Solo hay que distinguir entre personas buenas o malas.