Mostrando entradas con la etiqueta vicios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vicios. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de julio de 2026

La cultura, el trabajo y la religión son los modos a través de los cuales todos los hombres han socializado

Para el filósofo Stefano Abbate, “la cultura, el trabajo y la religión son los modos a través de los cuales todos los hombres han socializado con el ambiente exterior. Los hombres han entendido su vida desde esos tres ejes. Entendemos nuestra vida a través de la cultura que vivimos, el trabajo que realizamos y las respuestas que damos a las cuestiones fundamentales que nos plantea el orden sagrado de la vida. Cuando esto se desmorona, la persona vive una serie de incomprensiones con el mundo exterior que hace que su vida sea ininteligible. Esto causa una serie de patologías, enfermedades y vicios en el alma que son muy difíciles de arrancar. Esto es lo que la socióloga Simone Weil llamaba desarraigo. Es una enfermedad espiritual que nuestro tiempo sufre de modo muy agudo. Cuando la persona vive en un contexto cultural tan pobre, el mundo familiar se desmorona, el trabajo se convierte en algo estandarizado, monótono, asalariado en el sentido peor de la palabra y esclavizante. Cuando lo religioso niega lo sagrado porque ha sido mercantilizado y el negocio, la ausencia de ocio, es lo que se impone, evidentemente se da un desarraigo.
Cuando el negocio entra en la vida religiosa, la sociedad se cierra a la trascendencia porque de algún modo ha encontrado sustitutos y otros medios de poder vivir esta sombra de eternidad en la tierra. Todo esto se debe al idealismo alemán y a todas las formas existencialistas que ofrecen al hombre un entorno futuro inmanente que le da una cierta esperanza. Podemos hablar de religiones políticas, de secularización de la esperanza cristiana, en las cuales el mundo moderno ofrece al hombre un sustitutivo de la salvación. En el siglo XX se hablaba de un hombre nuevo, de una esperanza de justicia, de igualdad y todo esto eran secularizaciones que se dan en contextos que ya no son cristianos. Usan categorías cristianas, pero ya secularizadas. Tenemos el marxismo, el nazismo, el liberalismo…No dejan de ser formas secularizadas de la recta esperanza cristiana, de que la redención llegue a su plenitud y haya un cielo nuevo y una tierra nueva, una esperanza escatológica. Los hombres cansados de esperar que Dios obre este último paso de la redención buscan hacerlo ellos por su cuenta y riesgo. Es un voluntarismo.”

domingo, 28 de junio de 2026

Los gobernantes tienen un interés en mantener a sus súbditos en tinieblas

Para el filósofo Helvetius los gobernantes tienen un interés en mantener a sus súbditos en tinieblas, porque de otra manera sería sumamente fácil exponer la injusticia, la arbitrariedad, la inmoralidad y la irracionalidad de su propio gobierno. Así, desde los primeros comienzos del hombre se organizó (y ha seguido adelante) una antiquísima conspiración de los pocos contra los muchos, porque si los pocos no hicieran esto no podrían conservar sometidos a los muchos. El hombre tiene derecho a la felicidad, a la virtud, a la verdad. Estas tres cosas van unidas, y los hombres no han podido tenerlas debido a la maldad de otros hombres, a la debilidad de su propia naturaleza, a su ignorancia, a las curables enfermedades intelectuales de esta índole. Por consiguiente, el primer deber del filósofo es aplicar una especie de higiene social para curar a la gente de esos vicios tan fácilmente remediables.

miércoles, 6 de agosto de 2025

La política se puede transformar en una locura inmensa

Para el polaco Ian Kott, el personaje de Shakespeare, Hamlet está loco porque, cuando la política elimina todos los demás sentimientos, ella misma se transforma en una locura inmensa.Se puede llegar a sostener que las debilidades, las obsesiones y hasta los vicios de los dirigentes políticos llegan a ser el fundamento de una contención y de un apaciguamiento, una fuente de libertad.

sábado, 14 de enero de 2023

La política es un arte, no de agresividad sino de reforma


El biógrafo de Sir Moro, Vazquez de Prada, escribe que para Tomás Moro el único método para lograr un cambio profundo y duradero en la esencia social es el buen ejemplo, la constante intervención y presencia activa en la política, y el prestigio profesional. No se trata de cortar de razia los males sino de ir corrigiendo mansa y eficazmente los vicios y malas costumbres de los pueblos para que el Estado fermente con nueva levadura. La política es un arte, no de agresividad sino de reforma.

miércoles, 22 de diciembre de 2021

Mi dinero no daba para caer en vicios

Oxford

Cuenta la historia que a los catorce años Tomás Moro fue de Londres a Oxford. El padre de Tomás pensaba de que residir en la pequeña ciudad universitaria ayudaría a los posteriores estudios de su hijo. En 1492 Oxford era una villa que empezaba a crecer rápidamente. 

Tomás Moro

Moro padre pensaba desde Londres que nada mejor que un bolsa vacía para que el hijo se hiciera a la vida dura. “Aunque le proveía de lo necesario, no le permitía tener un céntimo en el bolsillo, mostrándose tan estricto en este punto que, a menos que se lo pidiera expresamente a su padre, le faltaba dinero hasta para remendarse las botas”, cuenta Stapleton. Dice el biógrafo Vazquez de Prada que Sir Juan no tenía apuros económicos. Su proceder iba guiado por el amor al hijo, que posteriormente encomió la conducta del padre. “Así fue como no caí en vicios ni perdí el tiempo en placeres extravagantes y peligrosos. Ni ocasión tuve de saber lo que era aquello, porque mi dinero no daba para tanto.”

jueves, 25 de noviembre de 2021

Se nos forma y se nos entrena como consumidores

Zygmunt Bauman

Zygmunt Bauman, sociólogo, filósofo y ensayista polaco-británico de origen judío escribe que si nuestros ancestros fueron formados y entrenados, sobre todo, como productores, a nosotros se nos forma y se nos entrena primero como consumidores y luego como todo lo demás. Los atributos que se consideran ventajas en un productor (la adquisición y la retención de hábitos, lealtad a las costumbres establecidas, prontitud para demorar la gratificación, estabilidad de necesidades) se convierten en los vicios más impresionantes de un consumidor. Por mucho que siguieran existiendo o se convirtieran en normales, serían el toque de difuntos de la economía centrada en el consumidor.