Cuando se intenta que una idea sea rentable, el objeto de la competencia son los que consumen y no los que producen. No es extraño entonces que el compromiso actual del capital sea principalmente con los consumidores. Sólo en esta esfera se puede hablar con sensatez de “compromiso mutuo”, escribe el filósofo Zygmunt Bauman en Modernidad Líquida .
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sábado, 14 de febrero de 2026
sábado, 8 de marzo de 2025
La verdad que libera a los hombres suele ser la verdad que los hombres prefieren no escuchar
A Zygmunt Bauman se le conoce sobre todo por el concepto de “Modernidad líquida” o “Amor líquido”, refiriéndose a que “ya no prevalecen las realidades sólidas de antaño como el trabajo o el matrimonio, sino que todo se ha tornado «líquido», mucho más provisional, precario, superfluo, ansioso de novedades y al mismo tiempo agotador”.
Zygmunt Bauman pensaba que «con nuestro culto a la satisfacción inmediata, muchos de nosotros hemos perdido la capacidad de esperar”….“Nos hallamos en una situación en la que, de modo constante, se nos incentiva y predispone a actuar de manera egocéntrica y materialista”…..
“En una palabra, el PIB lo mide todo excepto lo que hace que valga la pena vivir la vida”…..“La verdad que libera a los hombres suele ser la verdad que los hombres prefieren no escuchar”.“Una cosa que no tenemos y que no nos puede ser proporcionada por el Estado ni por los políticos, es pasar tiempo con los demás, estar con otras personas, nuestro estar en un grupo.”
Zygmunt Bauman pensaba que «con nuestro culto a la satisfacción inmediata, muchos de nosotros hemos perdido la capacidad de esperar”….“Nos hallamos en una situación en la que, de modo constante, se nos incentiva y predispone a actuar de manera egocéntrica y materialista”…..
“En una palabra, el PIB lo mide todo excepto lo que hace que valga la pena vivir la vida”…..“La verdad que libera a los hombres suele ser la verdad que los hombres prefieren no escuchar”.“Una cosa que no tenemos y que no nos puede ser proporcionada por el Estado ni por los políticos, es pasar tiempo con los demás, estar con otras personas, nuestro estar en un grupo.”
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domingo, 25 de junio de 2023
La idea de un mundo gobernado por un solo y único Dios
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| Zygmunt Bauman |
Cuenta el filósofo Zygmunt Bauman que la idea de un mundo monocéntrico, gobernado por un solo y único Dios, el omnipotente y omnipresente creador de las estrellas, las montañas y los mares, juez y salvador de la Tierra entera y de la humanidad entera….no podría haberse planteado en otro lugar; en particular, no se les habría ocurrido a los atenienses, que habitaban un mundo repleto de deidades mayores o menores de naciones mayores o menores; aunque tampoco se les habría ocurrido a los antiguos hebreos, los del “dios tribal”, al menos mientras su dios, en gran medida como los de los griegos, compartiera la Tierra (o siquiera su minúsculo hogar, Canaán) con incontables dioses de tribus hostiles. Sin embargo, los hebreos no habrían planteado esa pregunta aun cuando su dios hubiera reivindicado para sí el dominio planetario, puesto que el Libro de Job preconcibió la respuesta antes de que la pregunta pudiera ser articulada de lleno y comenzara a inquietarlos seriamente. La respuesta, cabe recordar, no podía ser más simple: El Señor me lo dio y el Señor me lo quitó: ¡bendito sea el nombre del Señor! Tamaña respuesta no llamaba al cuestionamiento ni al debate, sino a la obediencia resignada; no necesitaba de un comentario erudito ni de profusas notas al pie para sonar convincente. Sin embargo, la pregunta que preñaba a la idea de un solo y único Dios no podía sino surgir una vez que Jesús declarara que el Dios omnipotente era además un Dios del Amor y cuando su discípulo san Pablo llevara la Buena Nueva a Atenas. Un lugar donde se esperaba que las preguntas, una vez planteadas, fueran respondidas, y a tono con las leyes de la lógica. El hecho de que la respuesta no estuviera al alcance de la mano pone en evidencia el recibimiento bastante poco acogedor que tuvo san Pablo entre los atenienses.
En abierta oposición a la Naturaleza muda e insensible que Él gobierna, encarna y personifica, Dios habla y da órdenes. También se fija si se han obedecido sus órdenes, recompensa al obediente y castiga al indócil. No es indiferente a lo que piensan y hacen las débiles criaturas humanas. Sin embargo, como a la muda e insensible naturaleza, lo que los seres humanos piensen y hagan no lo compromete. Puede hacer excepciones, y las leyes de la coherencia y la universalidad no están exentas de ejercitar esa prerrogativa Divina (milagro significa, en última instancia, la violación de una regla y una desviación de la coherencia y la universalidad). En efecto, el cumplimiento incondicional de una norma es por definición irreconciliable con la verdadera soberanía, con el poder absoluto de decidir. Para ser absoluto, el poder debe incluir el derecho y la capacidad de incumplir, suspender o abolir la norma, es decir, realizar actos que en el extremo receptor repercuten como milagros.
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martes, 25 de octubre de 2022
El capital se ha vuelto extraterritorial, liviano, desahogado y desarraigado
Zygmunt Bauman, filósofo y sociólogo, escribía que el capital se ha vuelto extraterritorial, liviano, desahogado y desarraigado a niveles inauditos, y su recientemente adquirida capacidad de movilidad espacial alcanza, en la mayoría de los casos, para extorsionar a los agentes locales de la política y obligarlos a acceder a sus demandas. La amenaza (aun callada y meramente adivinada) de cortar sus compromisos locales e irse a otra parte es algo que todo gobierno responsable, por su propio bien y el de sus electores, debe considerar con toda seriedad, intentando subordinar sus políticas al imperativo primordial de evitar el peligro de la fuga de capitales. Como nunca antes, la política de hoy es un tira y afloje entre la velocidad con la que el capital se mueve y la cada vez más disminuida capacidad de acción de los poderes locales.
El gobierno, dice Zygmunt, se abstiene de hacer ningún movimiento que pueda llevar a pensar que el territorio que administra políticamente es hostil a los usos, expectativas o cualquier emprendimiento futuro del capital global, o que es menos hospitalario para con éste que el territorio administrado por los vecinos de al lado. En la práctica, esto significa bajos impuestos, escasas o nulas regulaciones, y por sobre todas las cosas flexibilidad laboral.
martes, 4 de enero de 2022
El fin del empleo tal y como lo conocemos
De acuerdo con los últimos cálculos, un joven estadounidense con un relativo nivel de educación puede esperar cambiar de empleo al menos once veces en el transcurso de su vida laboral, y el ritmo y la frecuencia de cambio seguramente habrán aumentado antes de que la vida laboral de la presente generación concluya. La flexibilidad es el eslogan de la época, que cuando es aplicado al mercado de trabajo presagia el fin del empleo tal y como lo conocemos, y anuncia en cambio el advenimiento del trabajo regido por contratos breves, renovables o directamente sin contratos, cargos que no ofrecen ninguna seguridad por sí mismos sino que se rigen por la cláusula de hasta nuevo aviso, dice el filósofo Zygmunt Bauman.
Al hablar con gente golpeada por los actuales cambios en las condiciones de empleo o con temor de serlo, el sociólogo francés Pierre Bourdieu escuchaba una y otra vez que “frente a las nuevas formas de explotación, favorecidas notablemente por la desregulación del trabajo y el avance del trabajo temporal, las formas tradicionales de acción sindical resultan inadecuadas". Bourdieu concluye que los cambios recientes "han roto las bases de la antigua solidaridad” y que el consecuente desencanto “va de la mano con la desaparición del espíritu de la militancia y la participación política”.
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Zygmunt Bauman
jueves, 25 de noviembre de 2021
Se nos forma y se nos entrena como consumidores
| Zygmunt Bauman |
Zygmunt Bauman, sociólogo, filósofo y ensayista polaco-británico de origen judío escribe que si nuestros ancestros fueron formados y entrenados, sobre todo, como productores, a nosotros se nos forma y se nos entrena primero como consumidores y luego como todo lo demás. Los atributos que se consideran ventajas en un productor (la adquisición y la retención de hábitos, lealtad a las costumbres establecidas, prontitud para demorar la gratificación, estabilidad de necesidades) se convierten en los vicios más impresionantes de un consumidor. Por mucho que siguieran existiendo o se convirtieran en normales, serían el toque de difuntos de la economía centrada en el consumidor.
sábado, 16 de octubre de 2021
Agencias de citas por Internet
Quienes recurren a las agencias de citas por Internet en busca de ayuda han sido malcriados por el facilismo del mercado de consumo, que promete hacer de cada elección una transacción segura y única, que no genera obligaciones a futuro; un acto “sin imprevistos”, “sin ulteriores gastos”, un gesto “no vinculante” por el que “nunca nadie lo llamará”. El efecto secundario (o para usar la expresión de moda, los “daños colaterales”) de esa vida de niños mimados, de riesgo mínimo, responsabilidad reducida o elidida, y subjetividad neutralizada a priori, ha demostrado ser, sin embargo, una notable discapacidad social. Los clientes habituales de las agencias de citas por Internet, engolosinados por las prácticas del mercado, no se sienten nada cómodos en compañía de seres humanos de carne y hueso. El tipo de productos con los que fueron entrenados para socializar son para el tacto, pero no tienen manos para tocar, yacen desnudos a la vista para el escrutinio, pero no devuelven la mirada ni piden que les sea devuelta y por lo tanto se abstienen de escrutar a quien los mira, mientras se exhiben plácidamente ofreciéndose al examen del cliente. Uno puede examinarlos de arriba a abajo sin miedo de sentir su escrutinio de nuestros propios ojos, ventanas a los secretos más íntimos del alma. El atractivo de las agencias de Internet consiste en saber reconvertir a los solteros humanos buscados en un tipo de producto reconocible que el consumidor bien entrenado ya está acostumbrado a manejar. Cuanto más maduros o avezados son los clientes, mayor es su desconcierto, su incomodidad y su vergüenza cuando se encuentran cara a cara y descubren que las miradas no siempre son correspondidas y que en esas transacciones, ellos, los sujetos, eran también objetos, escribe Zygmunt Bauman.
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Zygmunt Bauman
miércoles, 22 de septiembre de 2021
El dron puede estar desempeñando la función de exonerar al operador de responsabilidad moral.
Cuenta Zygmunt Bauman que “el dron llamado Predator, ha asumido la función de reunir y procesar información. El equipo electrónico del dron es excelente en el cumplimiento de esta función. Pero ¿qué función? Pues al igual que la función manifiesta del hacha es permitir al verdugo ejecutar a un condenado, la función manifiesta de un dron es permitir al operador localizar el objetivo de una ejecución. Pero el dron que sobresale en esa función e inunda al operador con olas de información que no es capaz de digerir, y mucho menos de procesar rápida y velozmente, en tiempo real, puede estar desempeñando también otra función, latente y no expresa, la de exonerar al operador de la culpabilidad moral que podría afectarle cuando estuviera seleccionando a los condenados para una ejecución; y, otra más importante aún, asegurar con antelación al operador que si se produce un error, no será a causa de su inmoralidad. Si muere gente inocente, se tratará de un error técnico, no de un fallo moral o de un pecado. Y, a juzgar por la regulación vigente, no será en ningún caso un crimen. Como apuntan Shanker y Richtel, los sensores de los drones han dado lugar a una nueva clase de guerreros conectados que deben filtrar un mar de información. Pero algunas veces se ahogan en ese mar de datos. Pero ¿no está incluida en el diseño del dron la capacidad de bombardear con información las facultades mentales del operador? ¿Y no es la principal función del dron suministrar todo ese caudal de información al operador? Cuando en febrero de 2011, veintitrés invitados a una boda afgana fueron asesinados, los operadores que pulsaron la tecla culparon a las pantallas, que se habían vuelto borrosas, del bombardeo, pero los operadores no los enfocaron correctamente en medio del remolino de datos, al igual que un oficinista que pierde un importante e-mail entre una gran cantidad de ellos. Y nadie acusaría a ese oficinista de un fallo moral… Desencadenar un cataclismo,incluido, como insiste Anders, un “globocidio”, es hoy en día más plausible que cuando Anders hizo sus advertencias. Al operador rutinario y aburrido se le ha añadido su colega y su probable sustituto o sucesor. Un tipo con la mirada fija embobada, y con la mente desconcertada ante un torbellino de datos”.
domingo, 18 de julio de 2021
Hoy la vida es una sucesión de experiencias momentáneas
Zygmunt Bauman escribe que “todas esas personas que lucen con orgullo las últimas novedades no pueden estar simultáneamente equivocadas… De forma mágica, lo masivo de la elección ennoblece su objeto. Dicho objeto debe ser bello; de lo contrario no lo habrían elegido tantos electores. La belleza está en las elevadas cifras de ventas, en los récords de taquilla, en los discos de platino, en los índices de audiencia astronómicos. (En cierta ocasión, Andy Warhol hacía la siguiente reflexión: imaginemos un fajo de billetes colgados de una cuerda;160.000 dólares… qué hermoso cuadro). Quizá la belleza resida también en algún otro lugar, tal como se obstinan en sostener ciertos filósofos; pero ¿cómo llegaríamos a saberlo? ¿Y quién aprobaría nuestros hallazgos, si los buscamos en lugares extraños de quoi on ne parle plus? Ni siquiera pueden ignorar las nuevas reglas del juego de la belleza los Grandes Maestros de la pintura clásica, cuya reputación cabría considerar a prueba de choques, merced a su venerable edad y al número de pruebas que han superado triunfantes a lo largo de los siglos. Hoy es a Vermeer, mañana a Matisse y pasado mañana a Picasso a quienes “debes ver y que te vean viéndolos”, dependiendo de la última exposición anunciada con bombo y platillo y “de la que hablan todos los que son alguien”. Como en todos los demás casos, la belleza no es una cualidad de sus lienzos, sino la cualidad del evento. En nuestra líquida sociedad moderna, la belleza ha corrido la misma suerte que todos los demás ideales que solían motivar la inquietud y la rebelión humanas. La búsqueda de la armonía definitiva y la duración eterna se ha reinterpretado simplemente como una preocupación poco atinada. Los valores son valores en tanto en cuanto son aptos para el consumo instantáneo e in situ. Los valores son atributos de experiencias momentáneas. Y tal es el caso de la belleza. Y la vida es una sucesión de experiencias momentáneas”.
sábado, 29 de agosto de 2020
Clase marginal
Para Zygmunt Bauman el único significado que acarrea el término clase marginal es el de quedar fuera de cualquier clasificación significativa, es decir, de toda clasificación orientada por la función y la posición. La clase marginal puede estar en la sociedad, pero claramente no es de la sociedad; no contribuye a nada de lo que la sociedad necesita para su supervivencia y su bienestar; de hecho, la sociedad estaría mejor sin ella. El estatus de la clase marginal, tal como sugiere su denominación, es el de emigrados internos o inmigrantes ilegales o forasteros infiltrados. Personas despojadas de los derechos que poseen los miembros reconocidos y reputados de la sociedad; en pocas palabras, esta clase es un cuerpo extraño que no se cuenta entre las partes naturales e indispensables del organismo social. Algo que no se diferencia mucho de un brote cancerígeno, cuyo tratamiento más sensato es la extirpación.
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martes, 30 de junio de 2020
Sin derechos sociales un inmenso número de personas hallará que sus derechos políticos son de escasa utilidad
Un Estado político que rehusa ser un Estado social puede ofrecer poco y nada para rescatar a los individuos de la indolencia o la impotencia. Sin derechos sociales para todos, un inmenso y sin duda creciente número de personas hallará que sus derechos políticos son de escasa utilidad o indignos de su atención. Si los derechos políticos son necesarios para establecer los derechos sociales, los derechos sociales son indispensables para que los derechos políticos sean reales y se mantengan vigentes. Ambas clases de derechos se necesitan mutuamente para su supervivencia, y esa supervivencia sólo puede emanar de su realización conjunta, escribe el sociólogo y filósofo polaco Zygmunt Bauman.
Y añade Zygmunt Bauman que la introducción del Estado social fue por cierto una cuestión más allá de la izquierda y la derecha; en estos tiempos, sin embargo, lo que está pasando a ser una cuestión más allá de la izquierda y la derecha es la limitación y el desmembramiento gradual de los recursos estatales para el bienestar. Si el Estado de bienestar hoy carece de fondos suficientes, si se está desmoronando o incluso se lo desmantela de forma activa, es porque la fuente de las ganancias capitalistas se ha desplazado o ha sido desplazada desde la explotación de la mano de obra fabril hacia la explotación de los consumidores. Y porque los pobres, desprovistos de los recursos necesarios para responder a las seducciones de los mercados de consumo, necesitan papel moneda y cuentas de crédito (servicios que no proporciona el Estado de bienestar) para ser útiles tal como el capital del consumo entiende la utilidad. Más que ninguna otra cosa, el Estado de bienestar fue un proyecto creado y fomentado precisamente para evitar el actual impulso privatizador; es decir, para frenar el impulso que ocasiona el debilitamiento y la destrucción del entramado de lazos humanos, socavando así los cimientos sociales de la solidaridad humana. La privatización traslada la monumental tarea de lidiar con los problemas socialmente causados hacia los hombros de mujeres y hombres individuales, quienes en su mayoría están lejos de contar con los recursos suficientes para tal propósito; en contraste, el Estado de bienestar apunta a unir a sus miembros en el intento de proteger a todos y cada uno de ellos de la cruel, competitiva y moralmente devastadora “guerra de todos contra todos”.
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lunes, 29 de junio de 2020
Todas las visiones de un mundo hecho a medida pintadas hasta ahora resultan indigeribles
El filósofo Zygmunt Bauman manifiesta que “todas las imágenes de una sociedad feliz pintada por distintas brochas y en variados colores durante los últimos dos siglos demostraron ser quimeras inalcanzables o, en los casos en los que su advenimiento se produjo, insoportables. Todas las formas de planificación social han demostrado que producen tanta desdicha como felicidad, si no más. Todas las visiones de un mundo hecho a medida pintadas hasta ahora resultan indigeribles, y todas las que aún no han sido dibujadas son sospechosas a priori. Hoy viajamos sin una idea de destino que nos guíe".
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jueves, 26 de marzo de 2020
No podríamos ser humanos sin la existencia de los santos
Los santos recibieron el mensaje, lo digirieron y lo convirtieron en hechos. Por esa razón los llamamos santos. Así pues, no podríamos ser humanos sin la existencia de los santos… Ellos nos muestran el camino (ellos son el camino), y nos demuestran que es posible escoger ese camino, son nuestros remordimientos, escribe el filósofo Zygmunt Bauman.
miércoles, 20 de febrero de 2019
La cuota de intimidad de cada uno ahora es expuesto en la escena pública.
Eugène Enriquez afirma que que lo que antes era invisible, la cuota de intimidad de cada uno, la vida interior de todos, ahora es expuesto en la escena pública (sobre todo en la televisión, pero también en la escena literaria). Quienes procuran la invisibilidad están condenados al rechazo, a la exclusión, condenados a ser sospechosos de algún crimen. La desnudez física, social y psíquica está a la orden del día. Jim Gamble opina que “la red muestra lo mismo que se ve en un patio escolar, con la diferencia de que en este patio no hay maestros, ni policías, ni moderadores que vigilen lo que sucede”.
En Corea del Sur, por ejemplo, donde ya es rutina que la
mayor parte de la vida social se encuentre mediatizada electrónicamente (o más bien donde la vida social ya se ha transformado en una vida electrónica o cibervida, y donde gran parte de la “vida social” se desarrolla en compañía de un ordenador, un iPod o un celular, y sólo secundariamente con otros seres de carne y hueso), resulta obvio para los propios jóvenes que no poseen ni el más mínimo margen de maniobra o elección, sino que se trata de una cuestión de “tómalo o déjalo”. Sólo la “muerte social” aguarda a esos pocos que todavía no han logrado subirse a Cyworld, líder del cibermercado surcoreano de la cultura del “mostrar y decir”, dice Zygmunt Bauman.
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miércoles, 6 de febrero de 2019
Derechos sin obligaciones.
Zygmunt Bauman cuenta que hoy existe la habilidad para disfrutar el presente sin hipotecar el futuro. Esto es, derechos sin obligaciones. La abrumadora y embriagadora experiencia de estar juntos y, quizá, es muy temprano para decirlo, la solidaridad. Ese cambio, que ya está ocurriendo, significa lo siguiente, ya no estaremos solos. Y habrá costado tan poco conseguirlo, tan sólo pulsando unas teclas más para escribir solidaridad en vez de esa palabra tan fea que es soledad. La solidaridad a demanda, y que dura tanto como dura la demanda (y ni un minuto más). La solidaridad no tanto de compartir una causa escogida como la solidaridad de tener una causa, tú y yo y todos los demás con un objetivo, y la vida con un significado.
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martes, 6 de noviembre de 2018
El desmoronamiento de los fundamentos establecidos del poder estatal.
Las instituciones del Estado de bienestar están siendo progresivamente desmanteladas, mientras que se eliminan las restricciones previamente impuestas a las actividades comerciales y al libre juego de la competencia mercantil y sus consecuencias. El Estado se lava las manos ante la vulnerabilidad y la incertidumbre que dimanan de la lógica del libre mercado, redefinida ahora como un asunto privado. Estas nuevas tendencias, afirma Zygmunt Bauman, tienen un efecto secundario, socavan los fundamentos en los que se apoyaba cada vez más el poder estatal en los tiempos modernos.
El célebre crecimiento de la apatía política, la pérdida del interés y el compromiso políticos, la creciente despreocupación por la ley, múltiples signos de desobediencia civil y una retirada masiva de la participación en la política institucionalizada por parte de la población, todos estos fenómenos atestiguan el desmoronamiento de los fundamentos establecidos del poder estatal.
Dice Zygmunt Bauman que el Estado confía en restaurar su monopolio perdido, fortaleciendo de manera artificial o, cuando menos, dramatizando mucho con el fin de inspirar un volumen de “temor oficial” lo bastante grande como para eclipsar y relegar a una posición secundaria las preocupaciones relativas a la inseguridad generada por la economía, sobre la cual nada puede ni desea hacer la administración estatal. A diferencia del caso de las
amenazas al sustento y al bienestar generadas por el mercado, el alcance de los peligros para la seguridad personal debe anunciarse intensamente y pintarse del más oscuro de los colores, de suerte que la no materialización de las amenazas pueda aplaudirse como un evento extraordinario, como un resultado de la vigilancia, el cuidado y la buena voluntad de los órganos estatales.
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viernes, 26 de octubre de 2018
La libertad de la política estatal se ve permanentemente socavada por los nuevos poderes globales.
La libertad de la política estatal se ve permanentemente socavada por los nuevos poderes globales, equipados con las pavorosas armas de la extraterritorialidad, la velocidad de movimiento y la capacidad de evasión/escape; los castigos impuestos por violar la nueva ley global son rápidos y despiadados. De hecho, la negativa a jugar la partida según las nuevas reglas globales es el delito más duramente castigado, un crimen que los poderes estatales, atados al suelo por su propia soberanía definida territorialmente, deben evitar cometer a cualquier precio, dice Zygmunt Bauman. Casi siempre ese castigo es económico.
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| Zygmunt Bauman. |
Añade Bauman que “los gobiernos insubordinados, que prefieren las políticas proteccionistas o generosas provisiones públicas para los sectores económicamente redundantes de sus poblaciones, y que se resisten a dejar su país a merced de los mercados financieros globales y del libre comercio global, no reciben préstamos y tampoco se les concede reducción alguna de sus deudas; sus monedas nacionales se convierten en leprosas globales, sufren maniobras especulativas adversas y devaluación forzosa; la bolsa local cae, el país termina acordonado por sanciones económicas y condenado a ser tratado como paria por pasados y futuros socios comerciales; los inversores globales empacan sus pertenencias y se llevan sus valores, dejando a las autoridades locales la tarea de limpiar los restos y de ocuparse de los desempleados”.
"Si la diaria y rutinaria demostración de la superioridad de las fuerzas globales no basta para obligar al Estado a entrar en razón y cooperar con el nuevo orden mundial, les toca el turno a las fuerzas militares. La superioridad de la velocidad sobre la lentitud, de la capacidad de eludir, de la extraterritorialidad sobre la localidad, todo eso se manifestará de modo espectacular, esta vez por medio de fuerzas armadas especializadas en tácticas de atacar y desaparecer y en la estricta división entre las vidas que deben ahorrarse y las vidas que no vale la pena salvar".
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lunes, 15 de octubre de 2018
La esperanza del “yo puedo solo” es un error fatal.
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| Problemas de salud mental. |
En Japón, España, Italia y Alemania, países con una distribución de la riqueza relativamente más igualitaria, una de cada diez personas tiene problemas de salud mental, en contraste con países más desiguales, como Gran Bretaña, Australia, Nueva Zelanda o Canadá, donde estos problemas afectan a una de cada cinco personas.
Estas son meras estadísticas, sumas, promedios y sus correlaciones. Dicen poco de las conexiones causales que se ocultan tras las correlaciones. Sin embargo, dice Zygmunt Bauman, aguijonean la imaginación. Y dan el alerta. Apelan a la conciencia tanto como a los instintos de supervivencia. Ponen en tela de juicio nuestra apatía ética o indiferencia moral, ya demasiado extendidas; pero también muestran, más allá de toda duda razonable, el grosero dislate que subyace a la idea según la cual la búsqueda de la felicidad y la buena vida es un asunto autorreferencial que cada individuo debe llevar a cabo por su cuenta. Dejan en claro que la esperanza del “yo puedo solo” es un error fatal que pone en jaque el propósito de cuidarse y preocuparse por uno mismo. No podemos acercarnos a ese propósito mientras nos distanciamos de los infortunios que afectan a los demás.
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jueves, 4 de octubre de 2018
La crisis actual de la privacidad.
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| Thomas Szasz. |
Tal como Thomas Szasz observó en El segundo pecado con respecto a una de las herramientas más efectivas de la vinculación humana, “el sexo ha sido siempre una actividad muy privada y reservada. Tal vez ahí radique su poderosa fuerza para unir personas en un fuerte vínculo. A medida que hacemos del sexo algo menos reservado, es posible que lo despojemos de su poder para mantener juntos a hombres y mujeres”. Las actividades sexuales fueron hasta hace poco el epítome genuino de los secretos más íntimos, compartidos de forma sumamente discreta sólo con personas seleccionadas con extremo cuidado y laboriosidad. En síntesis, estas actividades eran un ejemplo primigenio de los lazos interhumanos más fuertes y sólidos, los más difíciles de cortar y separar, y en consecuencia los más confiables.
Hoy en día, la crisis actual de la privacidad, dice Zygmunt Bauman, se relaciona de forma inextricable con el debilitamiento y la decadencia de todos los vínculos interhumanos. En este entrelazamiento del colapso de la privacidad y la desintegración de los vínculos, un factor es el huevo y el otro es la gallina, por lo cual discutir cuál vino primero y cuál llegó después constituye una pérdida de tiempo.
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sábado, 25 de agosto de 2018
En la vida moderna líquida, las relaciones son un asunto ambiguo.
Somos consumidores en una sociedad de consumo. La sociedad de consumo es una sociedad de mercado; todos hacemos compras y estamos en venta; todos somos, de manera alternativa o simultánea, clientes y mercancías. No es de extrañar que el uso/consumo de las relaciones no tarde en ponerse a la altura del patrón de uso/consumo de coches, repitiendo el ciclo que empieza con la adquisición y termina con la destrucción de residuos. La convivencia dura,
en Gran Bretaña, un promedio de dos años. El 40% de los matrimonios en Gran Bretaña acaban en divorcio.En Estados Unidos, la proporción es de uno de cada dos y sigue creciendo. Hugh Wilson sugiere que a mucha gente, en estas circunstancias, le parece razonable eso de pasar una ITV anual o dos veces al año, toda vez que “mantener una relación en porciones semestrales forma parte de una tendencia hacia el pensamiento a corto plazo entre las parejas aparentemente comprometidas”.
Zygmunt Bauman dice que en esta vida “moderna avanzada” o moderna líquida, las relaciones son un asunto ambiguo y tienden a ser los focos de una ambivalencia sumamente aguda y desgarradora. El precio por el compañerismo que todos deseamos fervientemente es, de modo invariable, una renuncia a la independencia, por mucho que deseáramos el primero sin la segunda.La ruptura es una expectativa razonable, algo en lo que hay que pensar de antemano y que hay que estar preparado para afrontar.
Tal como lo expresa Hugh Wilson, los miembros sensatos de la pareja desearán, por consiguiente, incorporar desde el comienzo sencillas cláusulas “de salida”; queremos que el momento de la salida sea lo más indoloro posible.
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