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miércoles, 22 de diciembre de 2021

Lo que piensan los demás importa


Cuando se trata de lo que compramos, lo que piensan los demás importa, y mucho. Aunque sean completos desconocidos. Una reciente encuesta de Opinion Research muestra que “el 61 por ciento de los encuestados dijo que antes de comprar un nuevo producto o servicio consulta comentarios en Internet, blogs y otra información de clientes”; un estudio parecido de febrero de 2008 encargado por Power Reviews reveló que “casi la mitad de los consumidores de Estados Unidos que realizan compras por Internet cuatro o más veces al año, y que gastan un mínimo de 500 dólares, aseguraron necesitar entre cuatro y siete opiniones de clientes antes de tomar una decisión sobre una compra”. Las consideraciones de los demás son tan decisivas que ignoramos deliberadamente, aunque lo sabemos, que al menos el 25 por ciento de esas afirmaciones son argucias de amigos, empleados de empresas, vendedores, etcétera. Como señaló el Times londinense, nacemos para creer, en parte porque una creencia colectiva nos ayuda a establecer vínculos con los demás. En resumen, queremos confiar en esos mensajes, incluso si somos muy escépticos.

jueves, 24 de junio de 2021

Romper los vínculos de los habitantes de barrios periféricos con la sociedad francesa


En Francia cada día se registran alrededor de 85 agresiones cometidas contra los agentes de la autoridad pública. De hecho, no se trata solo de la policía y gendarmería; también se ataca a los bomberos o incluso al personal de urgencias. Grupos de jóvenes, que con frecuencia incluyen a menores de edad, tienden emboscadas a bomberos y policía en barrios con altos porcentajes de población de origen inmigrante. También atacan comisarías e incluso escuelas públicas en estos mismos lugares.



Muchos analistas apuntan a que la intención de fondo parece ser romper todos los vínculos que todavía unen los habitantes de barrios periféricos con las instituciones publicas y con la sociedad francesa en general. Hay elementos deseosos de imponer la ley islámica en territorio francés.



Todo ello hace que el clima que se instala en Francia sea cada vez más tenso, hasta tal punto que, cosa inaudita en una democracia europea actual, se ha empezado a escuchar ruido de sables. Así lo han demostrado recientemente dos cartas abiertas recientemente publicadas por oficiales retirados y activos de las fuerzas armadas francesas. Los firmantes piden al gobierno de Emmanuel Macron que actúe con mayor firmeza ante la escalada de violencias, y evocan una posible intervención armada en caso que la situación degenerase aun más. Aunque en ningún momento los firmantes hablaron directamente de golpe de estado, no así lo entendió el ejecutivo francés ni parte de la opinión publica. Y de hecho, el nerviosismo gubernamental no fue a menos cuando un sondeo realizado pocos días después de la primera carta abierta estableció que cerca del 60% de los franceses apoyaban la iniciativa de los militares.

jueves, 4 de octubre de 2018

La crisis actual de la privacidad.

Thomas Szasz.
Tal como Thomas Szasz observó en El segundo pecado con respecto a una de las herramientas más efectivas de la vinculación humana, “el sexo ha sido siempre una actividad muy privada y reservada. Tal vez ahí radique su poderosa fuerza para unir personas en un fuerte vínculo. A medida que hacemos del sexo algo menos reservado, es posible que lo despojemos de su poder para mantener juntos a hombres y mujeres”. Las actividades sexuales fueron hasta hace poco el epítome genuino de los secretos más íntimos, compartidos de forma sumamente discreta sólo con personas seleccionadas con extremo cuidado y laboriosidad. En síntesis, estas actividades eran un ejemplo primigenio de los lazos interhumanos más fuertes y sólidos, los más difíciles de cortar y separar, y en consecuencia los más confiables.



Hoy en día, la crisis actual de la privacidad, dice Zygmunt Bauman, se relaciona de forma inextricable con el debilitamiento y la decadencia de todos los vínculos interhumanos. En este entrelazamiento del colapso de la privacidad y la desintegración de los vínculos, un factor es el huevo y el otro es la gallina, por lo cual discutir cuál vino primero y cuál llegó después constituye una pérdida de tiempo.

domingo, 5 de marzo de 2017

Las empresas productoras de hardware mantienen vínculos con los servicios de inteligencia.

Las empresas productoras de la amplia gama de hardware existente se ubican sobre todo en el primer mundo y mantienen vínculos firmes con los servicios de inteligencia de esos países. Vale la pena ver un ejemplo concreto de hasta qué punto una empresa privada está dispuesta a colaborar aun poniendo en riesgo su propia reputación. 
En 2010, un virus informático al que se bautizó “Stuxnet” afectó máquinas clave utilizadas para el enriquecimiento de uranio en Irán. Estos aparatos usaban un sistema de control de Siemens llamado PCS-7, cuenta Esteban Magnani. Según reveló el New York Times, en enero de 2011 la empresa alemana “cooperó con uno de los principales laboratorios de los Estados Unidos, en Idaho, para identificar vulnerabilidades de los controladores de computadoras que la compañía vende para operar maquinarias industriales alrededor del mundo”. Para decirlo con todas las palabras: Siemens ayudó a los Estados Unidos y a Israel a crear un
gusano informático capaz de sabotear sus propios productos y atacar a uno de sus clientes. Más allá de que alguien considere que esta es una “buena causa”: ¿Qué confianza se puede tener en un hardware hecho por una empresa después de algo así?


domingo, 12 de junio de 2016

Lo que nos hace felices es la camaradería y el afecto.

personas materialistas
personas materialistas
Las personas materialistas son mucho más propensas a seguir aumentando su riqueza material aunque se sientan infelices porque no atribuyen esa infelicidad a su sed de riqueza, sino a que no tienen riqueza suficiente. Creen que si pueden aumentar aunque solo sea un poco su éxito material se ganarán la admiración de los demás y que una conducta más consumista les ofrecerá más placer, un fenómeno que los psicólogos llaman habituación hedonista. Al final sucede todo lo contrario y cada incursión en esa fantasía hedonista les causa más infelicidad, atrapándolas en un círculo vicioso del que solo podrán salir si buscan la felicidad por otras vías.

Estudios realizados en todo el mundo han revelado una
Tim Kasser
fuerte correlación entre los valores materialistas, el abuso de sustancias y la depresión. Los materialistas tienden más a la posesividad y menos a la generosidad y la confianza. También les cuesta más refrenar sus impulsos y suelen ser más agresivos con los demás. Tim Kasser, profesor de psicología y autor de The High Price of Materialism, resume las pruebas abrumadoras que han ido acumulando los estudios sobre la conducta materialista: Las personas que valoran mucho las posesiones y la riqueza comunican menos bienestar psicológico que las que no se preocupan tanto por estas metas. Cuanto más dominan nuestra vida los valores materialistas, más se reduce nuestra calidad de vida.
formar vínculos sociales
camaradería y afecto
En resumen, ¿qué nos dicen estos experimentos, estudios y encuestas? Lo primero es que el dinero no da la felicidad. Si bien la pobreza genera desesperanza, el aumento de la riqueza, una vez logrado un nivel mínimo de comodidad, también genera desesperación. Segundo, el materialismo desenfrenado no hace que la gente sea más feliz y es causa de marginación, temor, desconfianza y soledad. En tercer lugar, el ser humano no se guía por el deseo insaciable de posesiones materiales como los economistas quieren hacernos creer, sino por el deseo de formar vínculos sociales. Lo que nos hace felices, una vez satisfechos los requisitos mínimos para el bienestar, es la camaradería y el afecto.


Cuanto más dominan nuestra vida los valores materialistas, más se reduce nuestra calidad de vida.


Los materialistas tienden más a la posesividad y menos a la generosidad y la confianza

el ser humano se guía por el deseo de formar vínculos sociales