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domingo, 6 de julio de 2025

La mayor parte de los sufrimientos humanos procede de la falta de caridad de los poderosos

Para Shakespeare la mayor parte de los sufrimientos humanos procede de la dureza, de la fría malignidad, de la falta de caridad de los poderosos. En la tragedia de Shakespeare ya no podemos consolarnos como los antiguos griegos pensando que esos males proceden de los dioses, sino que dichos infortunios son obra de otros hombres. Los grandes pecadores, los poderosos, no solo no son castigados en proporción a sus desaguisados, sino que a menudo no reciben ningún castigo o recibiéndolo demasiado tarde, después de haber tenido tiempo de perpetrar sus designios y de gozar del fruto de sus pecados. Cierto que Macbeth no duerme y que el remordimiento le corroe el alma. Pero esto el pueblo no lo ve; el escándalo subsiste íntegramente ante sus ojos. Macbeth continua la serie de sus crímenes. Macbeth reina.
Referencia: Sabiduría griega y paradoja cristiana…..Charles Moeller

jueves, 7 de marzo de 2024

Remordimiento y esperanza son palabras que distinguen el pasado del futuro

Nuestra propia experiencia subjetiva del pasado es completamente distinta de la del futuro. Recordamos el pasado y no recordamos el futuro. Nuestra conciencia de lo que puede ocurrir es de índole distinta de nuestra conciencia de lo que probablemente haya ocurrido. Desde un punto de vista psicológico, el pasado y el futuro son completamente distintos, con conceptos tales como memoria y aparente libre albedrío, en el sentido de que creemos poder hacer algo para influir sobre los acontecimientos futuros, mientras que nadie, o casi nadie, cree que pueda hacerse algo que afecte al pasado. Remordimiento y esperanza son palabras que distinguen perfectamente el pasado del futuro, escribe Richard Feynman, premio Nobel de Física.

domingo, 19 de septiembre de 2021

El infierno es el resultado del apartarse de Dios

Descenso al infierno

El infierno no es más que el resultado del apartarse de Dios. Se trata de una separación que sólo el hombre mismo puede llevar a cabo cuando renuncia deliberadamente al amor de Dios. El infierno es como un estado de irremediable soledad y abandono; de odio incontenible; de eterna y frustrada búsqueda de Dios; de torturante remordimiento. A la soledad y la angustia hay que añadir el lacerante remordimiento del condenado. Sabe que está en el infierno porque lo ha escogido libremente.(Leo J. Trese)

jueves, 25 de febrero de 2021

Nada existe en el alma humana que no pueda transmutarse en un sentimiento elevado


Nada existe en el alma humana, por ruin que sea, que no pueda transmutarse en un sentimiento elevado. En adelante podía volver la vista atrás no sin dolor, pero si sin remordimiento, sin avergonzarse de nada, con el ánimo sereno y hasta con una dulce nostalgia, escribe Maxence Van der Meersch.


jueves, 26 de marzo de 2020

No podríamos ser humanos sin la existencia de los santos



Los santos recibieron el mensaje, lo digirieron y lo convirtieron en hechos. Por esa razón los llamamos santos. Así pues, no podríamos ser humanos sin la existencia de los santos… Ellos nos muestran el camino (ellos son el camino), y nos demuestran que es posible escoger ese camino, son nuestros remordimientos, escribe el filósofo Zygmunt Bauman. 

miércoles, 9 de mayo de 2018

Psicópata.


Alan Harrington, que ha llevado a cabo un estudio sobre la personalidad psicópata, indica que hay psicópatas con mucho éxito: “Son brillantes, no tienen remordimientos, su inteligencia es fría como el hielo, son incapaces de sentir amor o culpabilidad, y tienen malas intenciones con respecto al resto del mundo”. Un individuo así puede ser un abogado competente, un ejecutivo o un político. “En lugar de asesinar personas”, comenta Harrington, este tipo de individuo “puede llegar a ser el presidente de una empresa que despide a la gente en lugar de matarla y corta a trozos sus funciones en lugar de su cuerpo”. Irónicamente, la clave de este tipo de éxito es la falta de sentimientos de la persona.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Los psicópatas a menudo se desenvuelven muy bien en profesiones como cirujanos, abogados y mandamases de las empresas.

University of Wisconsin-Madison 
Joe Newman es profesor de psicología en la Universidad de Madison en Wisconsin. Durante casi treinta años, Newman ha ido entrando y saliendo de algunas de las prisiones más duras del Medio Oeste trabajando con psicópatas muy por encima del límite de la disfunción. Recuerda un incidente que ocurrió hace unos pocos años, con un hombre que marcaba 40 en el PCL-R, que es lo máximo que se puede obtener. Y es muy raro. Aquel hombre era un psicópata puro. “Normalmente, hay un momento en la entrevista en el que nos gusta presionar un poco a la gente, dice Newman. Desafiarles. Comprobar su reacción. Pero cuando lo hicimos con este hombre (que hasta entonces había sido una persona muy agradable: encantador, divertido, con mucha personalidad) en sus ojos se reflejó esa mirada fría, como desoladora, difícil de describir, pero que reconoces cuando la ves, que parece decir: ¡Retiraos!.¡Lo hicimos! Nos asustó a muerte”.


“Mi preocupación fundamental es que la etiqueta de psicópata se aplica con demasiada liberalidad, y sin una comprensión suficiente de los elementos clave, dice Newman. Como resultado, las puertas están abiertas prácticamente a cualquiera, y el término se aplica a menudo a criminales normales y corrientes y delincuentes sexuales cuya conducta puede reflejar sobre todo factores sociales, o bien otros problemas emocionales, que responden mucho mejor al tratamiento que la psicopatía. Los psicópatas existen fuera del firmamento criminal, a menudo desenvolviéndose muy bien en profesiones que podrían resultar sorprendentes para aquellos menos versados en los entresijos de la personalidad psicopática, como cirujanos, abogados y mandamases de las empresas, por ejemplo. La combinación de baja aversión al riesgo y falta de culpabilidad o remordimientos, los dos pilares fundamentales de la psicopatía, aclara, pueden conducir, dependiendo de las circunstancias, a una carrera de éxito ya sea en el delito o en los negocios. A veces, en ambas cosas”.

Newman lejos de creer que los psicópatas son incapaces de sentir miedo, y que son esos seres vacíos de emociones que pinta tradicionalmente la literatura, propone que en realidad sencillamente no lo notan. No sienten angustia, ni notan tal emoción en los demás, porque cuando se concentran en una tarea que les promete una recompensa inmediata, eliminan automáticamente todo lo que es irrelevante. Tienen una “visión de túnel” emocional.

Los psicópatas existen fuera del firmamento criminal

La combinación de baja aversión al riesgo y falta de culpabilidad o remordimientos, los dos pilares fundamentales de la psicopatía