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domingo, 4 de octubre de 2026

La belleza moral deja un inolvidable recuerdo a aquel que la ha contemplado

La belleza moral deja un inolvidable recuerdo a aquel que aun una sola vez, la ha contemplado. Nos conmueve más que la belleza de la naturaleza o la de la ciencia. Da, al que la posee, un extraño e inexplicable poder. Aumenta la fuerza de la inteligencia. Establece la paz entre los hombres. Y es, aún más que la ciencia, el arte y la religión, la base de la civilización humana, escribe Alexis Carrel que fue galardonado con el Premio Nobel de Medicina.

domingo, 2 de agosto de 2026

El sistema no teme al pobre que tiene hambre, teme al pobre que sabe pensar

“El votante es quien sube y justifica al político. El tema de interés es ese votante boto, que es mayoría, patrocinador de su propia desgracia”, dice Agustín Perozo. Decía Paulo Freire: “El sistema no teme al pobre que tiene hambre, teme al pobre que sabe pensar”. Ponerlo a pensar correctamente es el desafío.Predomina la visión pragmática de que si el país marcha, la corrupción resulta aceptable. La mente de quienes se autoengañan resuelve esta disonancia cognitiva “aceptando la mentira como una verdad”. “Sabemos que nos mienten. Saben que nos mienten. Saben que sabemos que nos mienten. Sabemos que saben que sabemos que nos mienten. Y aún así, siguen mintiendo”, escribe Alexander Solzhenitsyn.
Albert Camus escribió que “cada generación, sin duda, se cree destinada a rehacer el mundo. La mía sabe, sin embargo, que no lo rehará. Pero su tarea quizá sea aun más grande. Consiste en impedir que el mundo se deshaga. Heredera de una historia corrompida, en la que se mezclan las revoluciones frustradas, las técnicas enloquecidas, los dioses muertos y las ideologías extenuadas; cuando poderes mediocres pueden destruirlo todo, pero ya no saben convencer; cuando la inteligencia se ha rebajado hasta convertirse en criada del odio y la opresión, esta generación ha tenido, en sí misma y alrededor de sí misma, que restaurar, a partir de sus negaciones, un poco de lo que hace digno el vivir y el morir”.

martes, 28 de julio de 2026

El cerebro del niño está diseñado para aprender a través del juego

Escribe Alvaro Bilbao en su libro El cerebro del niño explicado a los padres que “el cerebro del niño está diseñado para aprender a través del juego. Cuando jugamos con un niño, este entra en modo aprendizaje; todos sus sentidos se centran en la actividad, es capaz de permanecer concentrado, de fijarse en tus gestos y en tus palabras y de recordarlas mucho mejor que cuando lo instruimos o le ordenamos. Cuando jugamos con el niño, entramos en contacto emocional con él; el propio juego despierta sus emociones, pero también el contacto físico con su papá o su mamá, que lo sostienen, abrazan o mordisquean como parte del juego. Cuando un niño juega es capaz de interpretar papeles, de ponerse en el lugar del otro y de pensar en el futuro. Cuando un niño juega es capaz de pensar y de actuar con mayor inteligencia y madurez que las propias de su edad, porque el juego expande su mente como ninguna otra actividad.”

jueves, 16 de julio de 2026

Esa buena fortuna que a menudo sonríe al simple

Si en una botella metemos media docena de abejas y el mismo número de moscas y las colocamos horizontalmente, con su base hacia la ventana, comprobaremos que las abejas persistirán hasta morir de cansancio o de hambre en su esfuerzo por descubrir la salida a través del vidrio, mientras que las moscas, en menos de dos minutos, habrán salido a través del cuello por el lado opuesto. El amor de las abejas a la luz es su verdadera inteligencia, que en este experimento constituye su ruina. Imaginan que la salida de toda prisión está donde la luz brilla con más claridad; y actúan persistiendo en una actuación demasiado lógica. Para ellas el vidrio es un misterio que nunca han encontrado en la naturaleza; carecen de experiencia de esta atmósfera; y cuanto mayor es su inteligencia , más inadmisible e incomprensible aparecerá el obstáculo extraño. Mientras que las estúpidas moscas, a quienes les tiene tan sin cuidado la lógica como el enigma del cristal, hacen caso omiso de la llamada de la luz, revoletean frenéticamente acá y allá y favorecidas por esa buena fortuna que a menudo sonríe al simple, que encuentra la salvación donde el sabio perece, terminan necesariamente por descubrir la abertura amiga que les devuelve su libertad.


Nos estamos acostumbrando a hacer de la inteligencia artificial el paradigma de la inteligencia

Al hablar constantemente de inteligencia artificial, al utilizarla cada vez más y maravillarnos de sus proezas, dice el filósofo Olivier Rey, nos estamos acostumbrando a hacer de la inteligencia artificial el paradigma de la inteligencia, al tiempo que devaluamos las características esenciales de la inteligencia humana y dejamos de cultivarlas. Hace mucho tiempo, Dios se apareció en sueños al rey Salomón y le dijo: “Pídeme lo que quieras que te conceda”. Salomón respondió: “Da a tu siervo un corazón inteligente para gobernar a tu pueblo, para discernir entre el bien y el mal”. (1R 3, 5-9). La primera característica de la inteligencia, aquí, consiste en discernir entre el bien y el mal. Ésta es la inteligencia de la que hace gala Salomón cuando imparte justicia.Olivier Rey manifiesta que si nos acostumbramos a ver en la inteligencia artificial el modelo de la inteligencia, corremos el riesgo de dejar el corazón sin inteligencia. Algunos replicarán que es posible incluir consideraciones morales entre los criterios que tiene en cuenta la inteligencia artificial en su funcionamiento. En ese caso, sin embargo, sería como si la reflexión moral se hubiera realizado de una vez por todas, antes de ser delegada a la máquina. Una facultad que no se utiliza constantemente se marchita. De ahí la atrofia moral.


domingo, 5 de julio de 2026

¿Derrotar a los cárteles mexicanos?

Dos décadas de una “guerra contra las drogas” liderada por el ejército no han acercado al país a la paz, sino que han provocado índices récord de violencia. Cientos de miles de personas han sido asesinadas, decenas de miles desaparecidas y muchas más desplazadas forzosamente. Sheinbaum ahora intenta lograr un difícil equilibrio, confiando aún en el ejército como el baluarte más eficaz del Estado contra los grupos criminales, pero también fortaleciendo los organismos de inteligencia e investigación como parte de una estrategia integral para disminuir el poder político y económico de estos grupos. Sin embargo, las agencias de investigación fracasaron en su trabajo en el escondite de El Mencho, desperdiciando la oportunidad de descubrir las conexiones entre el cártel de Jalisco y las autoridades estatales. Si la guerra contra las drogas de México pretende lograr algo más que victorias militares efímeras, el gobierno debe expulsar a los grupos criminales de las zonas que controlan y desmantelar las redes de apoyo que los mantienen a flote. Sheinbaum comprende lo que se necesita para obtener resultados duraderos. La cuestión es si podrá manejar la resistencia política interna y la complicada relación con Washington lo suficientemente bien como para lograrlo.
Sheinbaum basó su campaña en la continuidad con la agenda de López Obrador, pero una vez en el cargo, reajustó rápidamente la política de seguridad. Las autoridades han arrestado a más de 50.000 presuntos "generadores de violencia", como los denomina el gobierno. La mayoría son delincuentes de bajo nivel acusados de posesión de armas o delitos relacionados con las drogas. La población carcelaria ha aumentado drásticamente en todo el país, con más del 40% de los reclusos a la espera de sentencia, según datos del gobierno. La detención preventiva mantiene a muchos presuntos delincuentes encarcelados durante largos períodos, incluso en ausencia de casos judiciales sólidos en su contra. El gobierno también ha puesto en el punto de mira a figuras de alto nivel y ha transferido a decenas de ellas a custodia estadounidense. La fuerza es solo una parte del enfoque de Sheinbaum. La segunda parte es la inteligencia y las investigaciones, y se basa en la creencia de que las mejoras en ambas pueden lograr lo que el ejército por sí solo no ha conseguido: desmantelar las estructuras políticas y financieras que sustentan el crimen organizado. 
Recientemente, algunos medios de comunicación han sugerido que las actividades de la CIA en México podrían ir mucho más allá del intercambio de inteligencia e incluir acciones letales encubiertas dirigidas contra miembros específicos de cárteles. Ambos gobiernos han negado estos informes.
El verdadero éxito dependerá menos del número de tropas desplegadas, drogas incautadas, sospechosos capturados o cabecillas desmantelados que de la capacidad del gobierno mexicano para descubrir y desmantelar los entramados políticos y económicos que involucran a funcionarios corruptos y empresarios de cuello blanco, los cuales han permitido que los grupos criminales crezcan en poder durante décadas.

Fuente: foreignaffairs (David Mora)

martes, 31 de marzo de 2026

Los hombres juzgan más por los ojos que por la inteligencia

Dice Maquiavelo que “en general, los hombres juzgan más por los ojos que por la inteligencia, pues todos pueden ver, pero pocos comprenden lo que ven”. La política se confunde con el arte del espectáculo, todo es cuestión de imagen. 
La cultura norteamericana ve la política como el arte de la actuación, dijo Arthur Miller (dramaturgo y guionista estadounidense) en una conferencia, poco antes de su muerte. 


martes, 24 de marzo de 2026

El romanticismo de Wagner era un romanticismo que la clase media podía entender

El romanticismo de Wagner era sentimental. Para él, el alma era de una importancia decisiva, pero fue viendo cada vez más este alma en función del amor cristiano. Lohengrin, Parsifal y el Holandés Errante eran héroes que se habían esforzado por realizarse plenamente, un objetivo que sólo se alcanzaba por medio de la integración en un fin superior, a través del amor cristiano. De hecho, Wagner adoptó como lema que “sólo es posible comprender a través del amor”. Sin embargo, compartió la visión pesimista de la vida tan predominante a finales de siglo. La verdadera integración, a través del amor, con un fin superior sólo podía lograrse en la eternidad. En esta vida sólo había frustración; la muerte era necesaria para la autorrealización. En el caso de los románticos anteriores, una muerte como la del joven Werther era una tragedia, pero en el caso de Wagner la muerte se convirtió en una necesidad lógica para la autorrealización plena. Era el único medio de eludir las fragilidades humanas.
El tema de Wagner era la renuncia a los deseos humanos. Parsifal poseía poderes titánicos para resistir la tentación, y Lohengrin, al final, tenía que renunciar a la felicidad terrena. El hombre no sólo debe combatir contra su deseo interior de alcanzar la autorrealización, sino también contra la tentación de las riquezas y el poder exteriores. Para Wagner, como para los románticos en general, el hombre materialista había perdido su alma. El poder en sí se desdeñaba: “Corren a su fin quienes se ufanan de tan gran fuerza”. Sigfrido, símbolo del hombre de poder en la época capitalista, ansiaba el poder y las riquezas, es decir, el anillo y el oro. Pero estaba condenado, porque aquel que poseía el anillo y el oro estaba privado eternamente de amor. Brunilda, al darse cuenta del carácter del dilema de Sigfrido, vio claramente que sólo en la eternidad volvería a convertirse en un auténtico héroe. La solución era la muerte. El matrimonio del amor y el poder es imposible, porque amor significa renuncia al poder y a las riquezas, así como a los deseos humanos.
El cristianismo de Wagner se unía a una visión romántica del pasado. Estaba adaptado a las antiguas leyendas germánicas del Nibelungenlied. Los héroes que conocían el verdadero amor cristiano eran las figuras épicas del mito germánico. Wagner escribió en su ensayo Lo que es alemán (1865-1878) que ser alemán era entender el cristianismo como una religión del alma y no del dogma. Los personajes de la saga de los Nibelungos podían mostrar a los alemanes modernos el significado real del cristianismo. El nacionalismo, la visión del pasado y el sacrificio cristiano a través del amor se entremezclaban en estos dramas musicales. No es extraño que el yerno de Wagner, Houston Stewart Chamberlain, creyese que había llegado el profeta de un cristianismo alemán, como opuesto a uno oriental.
El romanticismo de Wagner era un romanticismo que la clase media podía entender. No era inquietantemente revolucionario, sino tranquilizadoramente moral. Servía al nacionalismo y al anhelo de identificación de grupo. Proponía, sobre todo, una idea de liderazgo, el héroe como el redentor de su pueblo. El romanticismo se había hecho político en manos de Wagner; la visión de un pasado germánico y cristiano ofrecía en realidad un escape de las frustraciones del presente materialista. Aunque para muchos los dramas musicales de Wagner sólo representaban una fuga de la monotonía de la vida cotidiana, Wagner satisfacía este anhelo, dándole un objetivo y una dirección definidos.En el núcleo de las concepciones artísticas de Wagner estaba la unidad romántica y esto significaba que la puesta en escena era una parte integrante del conjunto. Música, inteligencia y vista debían funcionar simultáneamente.

Referencia: La cultura europea del siglo XX (George L. Mosse)

martes, 3 de marzo de 2026

La inteligencia es hija de la verdad, y no madre de la verdad

Para Chesterton “ lo que llamamos mundo intelectual se divide en dos tipos de personas; los que adoran el intelecto y los que lo utilizan. Los que utilizan el intelecto nunca lo adoran; lo conocen demasiado bien. Los que adoran el intelecto nunca lo utilizan; es evidente por las cosas que dicen de él”. A lo que Ignacio Munilla añade que “es importante entender que la inteligencia es hija de la verdad, y no madre de la verdad".

martes, 24 de febrero de 2026

La guerra irregular debía considerarse tan importante como la guerra tradicional

Cualquier estrategia de seguridad nacional que se base en el poderío militar es cuestionable. Los grandes ejércitos lo han comprendido y están intentando adaptarse. Una directiva emitida a finales de 2008 por las fuerzas armadas estadounidenses anunció que la guerra irregular debía considerarse “tan importante desde el punto de vista estratégico como la guerra tradicional”. Esta afirmación tiene vastas repercusiones en todo el ámbito de la planificación militar, desde el personal hasta el equipo y el entrenamiento. Para Estados Unidos, centrarse en la guerra irregular significa dar más importancia a las operaciones especiales, la adquisición de inteligencia, la contrainsurgencia y lo que los militares llaman “operaciones de baja visibilidad”, además de una mayor atención a la colaboración con aliados y fuerzas locales.
Señalaba un estudio de la Universidad Nacional de la Defensa de Estados Unidos, que los movimientos insurgentes de hoy suelen estar menos vinculados a una ideología y un liderazgo establecido (como el Vietcong) y ser más bien “coaliciones de indignados” que pueden surgir casi de forma espontánea. 

Referencia: El fin del poder (Moisés Naím)

jueves, 5 de febrero de 2026

Si crece la presión, también lo hacen las emociones

Si crece la presión, también lo hacen las emociones. Cuando esto sucede, la inteligencia tiende a disminuir. Las personas regresan a sus instintos básicos en momentos de estrés y entonces se ve quiénes son en realidad. A veces el panorama no es agradable. ¿Alguien te ha dicho algo cuando te encontrabas molesto y más tarde se arrepintió? A eso me refiero cuando hablo de emociones altas e inteligencia baja, escribe Blair Singer. 
Los juicios basados en emociones alteradas se vuelven la guía y puede no ser la mejor opción para los interesados. Por ejemplo, más de la mitad de los matrimonios termina en divorcio. Con estrés, la gente es incapaz de negociar sus deferencias. 

Referencia: El código de honor de un equipo de negocios exitoso (Blair Singer)

miércoles, 7 de enero de 2026

Una formación afectiva

Si no aprendemos a conectar nuestras emociones con la realidad que nos rodea, y con la nuestra propia, surge el miedo al futuro, el temor a las grandes decisiones, la fragilidad del “sí, quiero” que en su día dijimos. En cambio, una formación afectiva que involucre también a la inteligencia posibilita una vida estable, en la que se disfrutan las cosas buenas y se llevan con serenidad las menos buenas.

Referencia:Vale la pena (Andrés Cárdenas Matute)

sábado, 18 de octubre de 2025

Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo

Impera en el mundo el pensamiento de que para emanciparnos y ser verdaderos debemos sucumbir a los deseos de nuestras pasiones. No valen las normas establecidas, y la rebeldía contra lo establecido es la única garantía de libertad. Vivimos enfadados con las normas y parece que solo es libre aquel que se atreve a romperlas. “Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo”, decía Goethe. Nos cuesta mucho comprender que cuanto más dependa nuestra sensación de libertad de las circunstancias externas, más evidente es que todavía no somos verdaderamente libres. Si queremos ser felices necesitaremos ordenar nuestra inteligencia y voluntad por encima de las demás pasiones y comprender las verdades establecidas en nuestro corazón. Decía el papa Juan Pablo II que “solo la libertad que se somete a la Verdad conduce a la persona humana a su verdadero bien. El bien de la persona humana consiste en estar en la Verdad y en realizar la Verdad”. 
La libertad tiene que ver con el bien y por tanto con el compromiso con ese bien. Elegir el bien para luego permanecer en él. Y el bien tiene que ver con la realidad, con las normas de juego que tenemos en nuestro corazón o que nos han sido reveladas y que nuestra inteligencia o razón puede acoger como buenas. Lo cierto es que un mundo donde nos venden que el más libre es el que hace lo que le da la gana puede llevarnos a acabar siendo esclavos de la “gana”, que es la peor de las dictaduras. Porque cuando la “gana” manda, no se puede hacer nada más que lo que ella quiere. Si nuestras emociones, sentimientos, pasiones e instintos dominan nuestra inteligencia y voluntad, estaremos siendo esclavos de nosotros mismos. La persona que no se forma en una voluntad firme y decidida suele ser prisionera de sus deseos y antojos, escribe Carla Restoy. Como decía Chesterton en El hombre Eterno: “Las cosas muertas pueden ser arrastradas por la corriente, sólo algo vivo puede ir contracorriente”.

miércoles, 8 de octubre de 2025

Resentido

Emilio Lara en su novela Venus en el espejo, Inocencio X, dice Olimpia: "En el mundo abundan las personas simples y necias. Al menos, no exteriorices tu desdén hacia ellas cuando te veas obligado a recibirlas. Muchos carecerán de inteligencia, pero pueden ser muy útiles en otros aspectos. Ah, solamente, y si es posible, rehúye a los resentidos". "¿Por qué?", le pregunta el Papa. Respuesta: "Porque el fracaso se les sube a la cabeza. Son peligrosos”.
Un tonto, dice Emilio Lara, sin lugar a dudas es más peligroso que un resentido. El historiador italiano, Carlo Maria Cipolla, escribió un ensayo, con sentido del humor, para sus alumnos. Establecía la teoría de que el fin del Imperio Romano se produjo por la proliferación de los tontos. Para reírse del uso abusivo de la estadística por parte de los historiadores, establecía una estadística según la cual los estúpidos eran muy peligrosos, porque hacen el mal sin tener un plan premeditado. Entonces, es imposible establecer ningún cortafuegos contra el tonto. En la biografía de Gregorio Marañón Tiberio o el resentimiento, en el prólogo establece Marañón que lo que le sucedía a Tiberio es que era un resentido. Establece una teoría psicológica sobre el resentido de una enorme brillantez. Decía que la única forma que había para evitar a un resentido era no tratar con él. Y que cuando alguien le hace un favor al resentido, al rencoroso, es como echar gasolina sobre ese rencor.


miércoles, 17 de septiembre de 2025

Maritain acusa a Rousseau

Rousseau
En cuanto a la aureola de santidad que  rodeó a Rousseau, puesta de manifiesto, entre otras expresiones, en las peregrinaciones a su tumba de numerosos admiradores de varios países, Maritain la califica de santidad falsa. “Incapaz de imponerse ante la realidad por medio de ese supremo acto de mando racional sin el cual no existe virtud moral”, él juzga pero no obra. Se contenta con soñar su vida, construyendo en el mundo de las imágenes y de los juicios artísticos “una asombrosa vida de dulzura y bondad, de candor, de simplicidad, de facilidad, de santidad sin clavos y sin cruz”. Desdoblamiento, más que hipocresía; mimetismo de la santidad, le acusa Maritain. Con Rousseau, afirma, nos hallamos en los antípodas de la vida moral y de la santidad. “Al verter en tantas almas el contagio de esta religiosidad pervertida”, prosigue el filósofo francés, Juan Jacobo “ha dado al mundo moderno uno de sus aspectos característicos. Todos sabemos lo que el romanticismo le debe”. “En cuanto que el romanticismo significa una religiosa victoria sobre la razón, y sus obras el desenfreno sagrado de la sensibilidad, la santa ostentación del yo y la adoración de la primitividad natural, el panteísmo como teología y la excitación como norma de vida, hay que confesar que Rousseau, por su naturalismo, es causa inmediata de semejante mal de espíritu”. Y más allá del romanticismo, “el pensamiento actual, en lo que tiene de mórbido, sigue todavía bajo su influjo”.“Pervertidor prodigioso, Rousseau… evoca las potencias de anarquía y de languidez que dormitan en cada uno de nosotros. Se aprovecha de todas las insuficiencias de la razón… Sobre todo, nos ha enseñado a complacernos en nosotros mismos y a descubrir el encanto de esas secretas heridas de la sensibilidad más individual que las edades menos impuras abandonaban temblando a la mirada de Dios… Costará mucho a la literatura y al pensamiento moderno, así heridos por él, encontrar la pureza y rectitud que una inteligencia vuelta hacia el ser conocía antaño”.
Maritain
Rousseau, en fin, abre el camino a la Revolución laicizando el Evangelio y conservando las aspiraciones humanas después de suprimir a Cristo. “Fue Juan Jacobo quien consumó esta inaudita operación iniciada por Lutero, de inventar un cristianismo separado de la Iglesia de Cristo, y fue él quien terminó de naturizar el Evangelio. A él le debemos ese cadáver de ideas cristianas, cuya inmensa putrefacción emponzoña hoy al universo. La doctrina rusoniana es una herejía cristiana de carácter místico… una radical corrupción naturalista del sentimiento cristiano”, escribe Maritain, que concluye: “Si el mundo no vive del cristianismo vivificante de la Iglesia, muere del cristianismo corrompido fuera de la Iglesia”. El balance que Maritain hace del pensamiento del ginebrino es definitivamente negativo: “Siendo personalmente mucho menos vil y despreciable que Voltaire, al cual tuvo el mérito de odiar, en realidad Rousseau implica una gravedad inmensamente mayor, porque proporcionó al hombre no ya una negación, sino una religión al margen de la Verdad indivisible”.

martes, 26 de agosto de 2025

La fidelidad en la relación entre personas es el nombre del amor

La fidelidad en la relación entre personas, en su aspecto más humanamente profundo, el amor. La fidelidad a lo largo del tiempo es el nombre del amor. El amor auténtico de suyo es definitivo, es fiel, aunque por la debilidad humana pueda fallar. La fidelidad abarca todas las dimensiones de nuestra vida, pues implica a la persona en su integridad, inteligencia, voluntad, sentimientos, relaciones y memoria, escribe Fernando Ocáriz.

domingo, 1 de junio de 2025

Es inteligente el hombre industrioso, fértil en recursos, como llamó Homero a Odiseo

Si se dice que Aquiles es al mismo tiempo el más afortunado y el más desdichado de los hombres, tal proposición es absurda para la ciencia, pero la antinomia se deshace si se despliega en una relación de antes-después (afortunado en Esciros, desdichado en Troya)o si comprendemos, como da a entender su mito, que la negatividad de morir joven le proporciona  paradójicamente la gran gloria de ser el mejor de todos los griegos, escribe el filósofo Javier Gomá. 
Y añade Gomá que es inteligente el hombre industrioso, “fértil en recursos”, como llamó Homero a Odiseo. La inteligencia es la facultad de identificar los instrumentos más adecuados para conseguir un fin previamente dado y de usarlos con habilidad y eficacia.El científico y el empresario son dos de los paradigmas más acabados del hombre inteligente. El científico descubre leyes en la naturaleza que luego la tecnología aprovecha para su tarea de innovar; el empresario combina recursos materiales y fuerza del trabajo para suministrar productos al mercado; las innovaciones tecnológicas y las mercancías satisfacen los deseos humanos. Como el corazón no deja nunca de desear, los hombres inteligentes son los agentes principales del progreso de la civilización.

jueves, 26 de diciembre de 2024

El retorno a la barbarie amenaza siempre a los hombres

Desde lo que hoy nos parecería apenas una aldeíta al borde del mar Egeo, pudo iniciarse, hace 2.500 años, el mayor sendero hacia la inteligencia, la belleza, la dignidad de vivir que ha conocido nuestra especie; el eje que une a Atenas con Jerusalén y con Roma. También la amarga constancia de cómo aun eso, lo más grandioso, puede ser borrado de nuestra memoria. Hasta llegar al páramo cultural y moral de nuestro tiempo. El retorno a la barbarie amenaza siempre a los hombres. Es ésa una lección mayor. No meditar con seriedad en ella, es ya estar sin remedio perdidos, escribe el filósofo Gabriel Albiac.

Hay que echar la vista atrás para meditar este presente como etapa conclusiva de un ciclo histórico, en el curso del cual Europa fue inventada y es ahora destruida. En este mundo nuestro, al cual Estados impensablemente invasivos lograron transmutar en espectáculo moralmente miserable, en brutal impostura al servicio de poderes inasibles, el envite habría llegado al límite: “Tiranocracia o éticocracia”, llama Gomes de Liaño al callejón sin salida del hombre contemporáneo. Hay que retomar la senda del itinerario intelectual y moral que alumbraron hace dos mil años Cicerón, Séneca, San Pablo. Y puede que esa sea la última línea de la luz en el crepúsculo.



sábado, 21 de diciembre de 2024

Cada cerebro animal está diseñado para permitir la vida de la especie en su entorno

Todas las formas de vida presentan algún tipo de inteligencia e intencionalidad, por mínima que sea.Podemos conocer tales inteligencias por los efectos que producen, de la misma manera que conocemos la gravedad por sus efectos, aunque no comprendamos demasiado bien qué es en realidad, de qué está hecha o cómo se originó. A un elefante, por ejemplo, se le puede enseñar a pintar con su trompa. Es capaz de dibujar una flor, un árbol o una silueta de sí mismo pero él no es consciente de ser pintor, de lo que es el arte o de lo que ello supone para los humanos. Simplemente reproduce unos trazos con precisión que le han sido enseñados por sus cuidadores. No es arte lo que hace sino un truco inculcado a fuerza de pequeñas recompensas, con el fin de que sus dueños obtengan ciertas ganancias de los turistas.Ningún elefante en libertad pintaría jamás un cuadro, por la sencilla razón de que ellos no inventaron la pintura ni ésta les interesa para nada.Lo que procuran los entrenadores de estos elefantes pintores que viven en cautividad es enseñarles a hacer un dibujo y obligarles a reproducirlo,siempre el mismo, delante de los turistas.Por supuesto, esta capacidad de imitación demuestra cierta inteligencia por parte de estos animales.
También a los chimpancés se les ha motivado y proporcionado materiales para que pinten. Sin embargo, éstos, a pesar de que parecen disfrutar llenando de colores y garabatos el lienzo, nunca representan nada concreto.Se podría decir que su estilo es abstracto, no figurativo y, desde luego, no muestran la capacidad de imitación de los elefantes. Quizás porque sus cerebros no funcionan de la misma manera y su inteligencia se orienta en otras direcciones. Esto nos indicaría que cada cerebro animal está especialmente diseñado para permitir la vida de la especie en su entorno adecuado.Sólo el ser humano es capaz de crear verdadero arte pero también de enseñar a los animales a hacer cosas que éstos, por su propia naturaleza, nunca harían, escribe el biólogo y catedrático Antonio Cruz.

sábado, 30 de noviembre de 2024

El trabajo intelectual no produce elevación alguna del metabolismo

Escribe el Premio Nobel Alexis Carrel que es un “hecho curioso,que el trabajo intelectual no produce elevación alguna del metabolismo. Se diría que no exige desgaste energético o que se contenta con una cantidad de energía demasiado débil para ser medida por las técnicas actuales. Ciertamente, es extraño que el pensamiento que transforma la superficie de la tierra, destruye y construye naciones y descubre nuevos universos en el fondo de la inmensidad inconcebible del espacio, se elabore en nosotros sin consumir una cantidad de energía susceptible de ser medida. Las más poderosas creaciones de la inteligencia aumentan mucho menos el metabolismo que el músculo que llamarnos bíceps cuando se contrae para levantar el peso de una libra. Ni la ambición de César ni la meditación de Newton, ni la inspiración de Beethoven, ni la contemplación ardiente de Pasteur, han logrado acelerar la nutrición de sus tejidos, como lo habrían logrado fácilmente algunos microbios o una débil exageración de la secreción de su glándula tiroides.”