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martes, 3 de marzo de 2026

La inteligencia es hija de la verdad, y no madre de la verdad

Para Chesterton “ lo que llamamos mundo intelectual se divide en dos tipos de personas; los que adoran el intelecto y los que lo utilizan. Los que utilizan el intelecto nunca lo adoran; lo conocen demasiado bien. Los que adoran el intelecto nunca lo utilizan; es evidente por las cosas que dicen de él”. A lo que Ignacio Munilla añade que “es importante entender que la inteligencia es hija de la verdad, y no madre de la verdad".

jueves, 25 de septiembre de 2025

El poder de las palabras

Las palabras tienen un poder de persuasión y un poder de disuasión. Y tanto la capacidad de persuadir como la de disuadir por medio de las palabras nacen en un argumento inteligente que se dirige a otra inteligencia. Su pretensión consiste en que el receptor lo descodifique o lo interprete; o lo asuma como consecuencia del poder que haya concedido al emisor. La persuasión y la disuasión se basan en frases y en razonamientos, apelan al intelecto y a la deducción personal. Plantean unos hechos de los que se derivan unas eventuales consecuencias negativas que el propio interlocutor rechazará, asumiendo así el criterio del emisor. O positivas, que el receptor deseará también, escribe Álex Grijelmo.
Para Grijelmo la seducción de la palabra parte de un intelecto, pero no se dirige a la zona racional de quien recibe el enunciado, sino a sus emociones. Y sitúa en una posición de ventaja al emisor, porque éste conoce el valor completo de los términos que utiliza, sabe de su perfume y de su historia, y, sobre todo, guarda en su mente los vocablos equivalentes que ha rechazado para dejar paso a las palabras de la seducción. No se basa tanto la seducción en los argumentos como en las propias palabras, una a una.La seducción de las palabras no necesita de la lógica, de la construcción de unos argumentos que se dirijan a los resortes de la razón, sino que busca lo expresivo, aquellas “expresiones” que se adornan con aromas distinguibles. Convence una demostración matemática pero seduce un perfume. No reside la seducción en las convenciones humanas, sino en la sorpresa que se opone a ellas. No apela a que un razonamiento se comprenda, sino a que se sienta. La seducción y la fascinación (la primera precede a la segunda), pueden servir tanto para fines positivos como negativos. Pero, en cualquier caso, se producen dulcemente, sin fuerza ni obligación, de modo que el receptor no advierta que está siendo convencido o manipulado, para que no oponga resistencia.

jueves, 18 de septiembre de 2025

El hombre al querer emanciparse de su cuerpo acaba por destruirse a si mismo

Hoy en día la unión de un hombre y una mujer resulta igual que la de dos personas del mismo sexo. De este modo se confirman tácitamente las funestas teorías que quitan toda importancia a la masculinidad y la feminidad de la persona humana, como si se tratara de un hecho puramente biológico; teorías según las cuales el hombre, es decir, su intelecto y su voluntad, decidiría autónomamente qué es o no es. En esto se produce una depreciación de la corporeidad, de la cual se sigue que el hombre, al querer emanciparse de su cuerpo, de la esfera biológica, acaba por destruirse a si mismo, manifiesta Benedicto XVI.


domingo, 8 de diciembre de 2024

Vivimos en la hora de los feelings

Alain Finkielkraut, miembro de la Academia Francesa, escribe que “vivimos en la hora de los feelings. Ya no existe verdad ni mentira, estereotipo ni invención, belleza ni fealdad, sino una paleta infinita de placeres, diferentes e iguales. La democracia que implicaba el acceso de todos a la cultura se define ahora por el derecho de cada cual a la cultura de su elección (o a denominar cultura su pulsión del momento). “Dejad que haga conmigo lo que yo quiera”; ninguna autoridad trascendente, histórica o simplemente mayoritaria puede modificar las preferencias del sujeto posmoderno o regir sus comportamientos. Dotado de un mando a distancia así en la vida como ante su aparato de televisión, compone su programa, con la mente serena, sin dejarse ya intimidar por las jerarquías tradicionales. Libre en el sentido de Nietszche cuando dice que dejar de avergonzarse de uno mismo es la señal de la libertad realizada, puede abandonarlo todo y entregarse gozosamente a la inmediatez de sus pasiones elementales. Su selección (trátese de Rimbaud o Renaud, Lévinas o Lavilliers) es automáticamente cultural.”
“La disolución de la cultura en el todo cultural no pone fin al pensamiento ni al arte. No hay que ceder a la lamentación nostálgica sobre la edad de oro en que las obras maestras se recogían a punta de pala. Antiguo como el resentimiento, este tópico acompaña, desde sus orígenes, la vida espiritual de la humanidad. El problema con que últimamente nos hemos tropezado es diferente, y más grave; las obras existen pero, tras haberse borrado la frontera entre la cultura y la diversión, ya no hay lugar para acogerlas y para conferirles sentido. Por consiguiente, flotan absurdamente en un espacio sin coordenadas ni referencias. Cuando el odio a la cultura pasa a ser a su vez cultural, la vida guiada por el intelecto pierde toda significación.”
“Ya no existen poetas malditos. Alérgica a cualquier forma de exclusión, la concepción preponderante de la cultura valoriza tanto a Shakespeare y Musil como el par de botas sublime y el caballo de carreras genial.”

martes, 20 de febrero de 2024

El ejercicio de la razón exige una activa organización del intelecto

El ejercicio de la razón exige una activa organización del intelecto, además de perspicacia y capacidad de deducción. La simple observación de los fenómenos, o la recopilación puramente pasiva de la información, únicamente redundan en una racionalización significativa si se ordena lo registrado con la pertinencia necesaria para poder extraer conclusiones. De lo contrario, los datos recogidos no pasarán de ser una mera colección de anécdotas aleatorias. La razón persigue la verdad por medio de la indagación, escribe Christopher Tyerman, profesor en la Universidad de Oxford.
La razón, dice Tyerman, puede aplicarse tanto al pensamiento abstracto como a la observación empírica. Buena parte de la actividad racional moderna da por supuesto que su carácter es esencialmente intelectual, puesto que consiste en reunir pruebas destinadas a convencer de una verdad a otras personas racionales, utilizando para ello un método que no solo es transparente sino que se halla asimismo al alcance de todos.
Negarse a aceptar las pruebas objetivas es irracional, pero no tratar de hallarle un sentido a lo que uno cree observar o saber. La ignorancia, en tanto que falta de información, no es irracional per se.

viernes, 2 de septiembre de 2022

Hay algo más en el desarrollo de la mente que la experiencia sensible


Aristóteles enseña que hay algo más en el desarrollo de la mente que aquello que proviene de la experiencia sensible. La mente en estado embrionario recibe una “semilla que entra del exterior”; una semilla eternamente activa y divina. Este intelecto divino, del cual todo el mundo tiene una parte potencial, es inmortal y trascendente. Este intelecto es lo que distingue a los seres humanos del resto de los animales.Este intelecto activo dota por sí solo a la mente humana de la capacidad de aprehender la verdad final y universal. A través de este poder del pensamiento humano, uno puede comprender la verdad eterna y que la más alta felicidad de un ser humano consiste en la contemplación de la verdad eterna. Aristóteles enseña que, para dar cuenta del orden y el movimiento del universo, debía haber una Forma Suprema, una realidad ya existente, eterna y absoluta en su perfección. Esta Forma Suprema es la causa primera del universo y se caracteriza por la actividad del pensamiento. Dios es, por tanto, espíritu puro. Desde la perfección absoluta, Dios mueve toda la creación dirigiéndola hacia sí. Dios es la meta de todas las aspiraciones y movimientos del universo. Dios es el fin último de todos los seres humanos. Todo individuo puede intentar imitar al Ser Supremo, esforzándose por cumplir su propio fin; crecer, madurar y alcanzar la realización de su forma. Dios “mueve como objeto de deseo”.

viernes, 28 de enero de 2022

Para la mentalidad iluminista, el mundo no necesita del amor de Dios

“Para la mentalidad iluminista, el mundo no necesita del amor de Dios. El mundo es autosuficiente, y Dios, a su vez, no es en primer lugar amor; es en todo caso intelecto, intelecto que eternamente conoce. Nadie tiene necesidad de Su intervención en este mundo, que existe, es autosuficiente, transparente al conocimiento humano, que gracias a la investigación científica está cada vez más libre de misterios, cada vez más sometido por el hombre como recurso inagotable de materias primas. Es este mundo el que tiene que dar la felicidad al hombre. Cristo, en cambio, dice a Nicodemo que “Dios amó tanto al mundo que le entregó a su Hijo unigénito para que el hombre no muera” (cfr. Juan 3,16). De este modo Jesús da a entender que el mundo no es la fuente de la definitiva felicidad del hombre. Es más, puede convertirse en fuente de su perdición.Este mundo,que aparece como un gran taller de conocimientos elaborados por el hombre, como progreso y civilización, este mundo, que se presenta como moderno sistema de medios de comunicación, como el ordenamiento de las libertades democráticas sin limitación alguna, este mundo no es capaz, sin embargo, de hacer al hombre feliz”, escribe Juan Pablo II.

lunes, 25 de mayo de 2020

El odio y la intolerancia son como la cárcel reduccionista




Se pueden dar argumentos racionales de la existencia de un Dios trascendental desde una comprensión puramente filosófica de los trascendentales, bondad, verdad, belleza, pero es mucho más difícil argumentar racionalmente contra nuestros propios prejuicios. El odio y la intolerancia, amargos frutos de la soberbia, son como la cárcel reduccionista en la que encerramos a nuestro propio intelecto, constreñido por nuestro ego. 

domingo, 29 de marzo de 2020

No nos hacemos religiosos mediante reflexiones filosóficas



Para el filósofo alemán Johannes Hessen “no nos hacemos religiosos mediante una actitud intelectual, ni mediante las reflexiones filosóficas, ni mediante estudios y lucubraciones teológicas, sino sólo desenvolviendo y desplegando el fondo religioso recibido de Dios, quizá menoscabado por una errónea educación y enseñanza religiosa; tratando de afinar y desarrollar, por decirlo así, el órgano religioso. Así como no se aprende a ver ni a sentir artísticamente con el estudio de estéticas, tampoco se hace nadie realmente religioso con el estudio de obras teológicas o sobre filosofía de la religión. En un caso lo mismo que en el otro se trata más bien de poner en actividad las disposiciones recibidas, desarrollándolas y desplegándolas. Si se hace esto, el mundo de los valores religiosos penetra cada vez más viva y poderosamente en la conciencia del hombre. Hasta que llega finalmente, en el terreno religioso, a vivir por entero en lo divino, recibiendo de este modo certidumbres siempre renovadas, que le hacen triunfar con santa sonrisa de todas las angustias críticas del intelecto oprimido por los problemas”.

domingo, 22 de julio de 2018

La religión forma parte de la Ley Natural.


La religión, la adoración debida a Dios, forma parte de la Ley Natural. Que es una obligación que la razón humana asume incluso sin ninguna revelación divina, lo prueba el hecho religioso, la realidad, testificada por los antropólogos, de que todos los pueblos primitivos tuvieron una religión. Esos científicos, dedicados al estudio del comportamiento de los seres humanos, de sus usos y costumbres, no han descubierto ningún pueblo, raza o nación que no practicase alguna forma de religión. La única excepción digna de tenerse en cuenta ha sido la de algunas tribus salvajes tan degeneradas que carecían de dignidad humana, rebajadas como estaban al nivel de las bestias. Esto, dicho sea de paso, responde eficazmente a los modernos paganos, que piensan que la religión es una invención humana, un escalón en la evolución, una forma que el hombre primitivo tuvo de enfrentarse a una situación de inseguridad. ¿Cómo explicar entonces que sean los pueblos menos evolucionados, o los más retrasados, los que carezcan de religión o muestren un sentido religioso menos desarrollado? Hasta en las formas de religión más idolátricas se conservó la creencia, más o menos vaga, en una deidad suprema, testimonio de la existencia de una Ley Natural que trataba de abrirse paso entre las brumas del intelecto.

jueves, 1 de marzo de 2018

No hay valor alguno cuando se atacan cosas viejas o anticuadas.


Hay que recordar a los políticos que atacan etapas históricas pasadas  las palabras de Chesterton: “Se suele leer acerca del valor o de la audacia con la que algún rebelde ataca a una vieja tiranía o a una anticuada superstición. No hay en realidad valor alguno cuando se atacan cosas viejas o anticuadas, como no lo hay en ofrecerse a atacar a nuestra abuela. El hombre realmente valiente es el que desafía a tiranías jóvenes como la mañana y frescas como las flores. El único librepensador auténtico es aquel cuyo intelecto está tan liberado del futuro como del pasado. Se preocupa tan poco de lo que será como de lo que ha sido; se preocupa solo por lo que debería ser”.

jueves, 3 de noviembre de 2016

La próxima era del conocimiento humano podría incorporar el pensamiento medieval!.

Las fórmulas de la física explican cómo se presenta el arco iris y hasta sus colores, pero no es capaz de dar cuenta de su cualidad, de la belleza que es su más inmediata propiedad. Los científicos modernos no ignoran esta deficiencia.


El físico cuántico Richard Feynman dijo que “la piedra de toque de la ciencia es su capacidad de predecir. De no haber visitado la tierra, ¿podría uno predecir las tormentas, los volcanes, las olas de los océanos, las auroras y el colorido del atardecer?… Es posible que la próxima gran época de despertar del intelecto humano produzca un método para entender el contenido cualitativo de las ecuaciones… Hoy no sabemos distinguir si una ecuación de ‘la mecánica cuántica’ contiene ranas, compositores o moral, o si nada en absoluto”. Así pues, la próxima gran era del conocimiento humano podría incorporar el pensamiento medieval.