Mostrando entradas con la etiqueta norma. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta norma. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de junio de 2026

Frente a la catástrofe que nos amenaza tenemos que tomar decisiones morales.

“Frente a la catástrofe que nos amenaza se ha suscitado ya en todas partes el reconocimiento de que tenemos que tomar decisiones morales. Existe también una conciencia, más o menos marcada, de la responsabilidad global, de que la ética no debe referirse ya solamente al propio grupo o a la propia nación, sino que debe tener en cuenta la Tierra en su conjunto y a todos los hombres.”
“La voluntad política no puede ser eficaz si no existe en la humanidad entera  una conciencia moral nueva y más profunda, una disposición a la renuncia que sea concreta y se convierta también para el individuo en una norma de valores para su vida”, escribe Benedicto XVI.

miércoles, 1 de abril de 2026

El orden social que denominamos moral

Escribe Hans Kelsen en Teoría pura del derecho que “el orden social que denominamos moral está compuesto por normas que prescriben o permiten una conducta determinada, pero no establecen actos coactivos destinados a sancionar la conducta contraria. Decimos que hay obligación moral de conducirse de la manera prescrita por la moral. La noción de obligación moral coincide, pues, con la de la norma moral que prescribe una conducta determinada. El que acata la norma cumple una obligación moral y el que no la acata enfrenta o viola dicha obligación. Por el contrario, no hay obligación jurídica de conducirse de una manera determinada sino en el caso de que una norma jurídica estatuya un acto coactivo para sancionar la conducta contraria. Un individuo está jurídicamente obligado a ejecutar un contrato cuando el incumplimiento de este contrato es la condición de un acto coactivo.”
“El legislador omite a veces establecer un acto coactivo para sancionar la conducta contraria a la prescrita. En este caso no hay verdadera obligación jurídica de conducirse de la manera prescrita. Hay solamente lo que los romanos llamaban una obligatio naturalis, opuesta a la obligatio juris. Sin duda, el acto del legislador tiene subjetivamente el sentido de prescribir una conducta determinada, pero objetivamente ese acto no es una norma jurídica y de él no puede resultar ninguna obligación jurídica.”

miércoles, 25 de febrero de 2026

El modo de destruir todas las normas es centrarse en la idea de la excepción

Carl Schmitt
El teórico jurídico y filósofo Carl Schmitt, explicaba que el modo de destruir todas las normas era centrarse en la idea de la excepción. Un líder desarma a sus oponentes por el procedimiento de convencer a la gente de que el momento actual es excepcional, y después transformando el estado de excepción en una emergencia permanente. Entonces los ciudadanos sacrifican su libertad real en aras de una falsa seguridad. Hoy en día, cuando los políticos invocan el terrorismo, están hablando, por supuesto, de un peligro real. Pero cuando intentan acostumbrarnos a sacrificar la libertad en nombre de la seguridad, tenemos que ponernos en guardia.

lunes, 2 de febrero de 2026

Destruimos Europa porque quedamos fascinados por una ciencia pervertida

Karl Polanyi
La palabra nihilismo puede tener distintos significados. En un sentido filosófico estricto denota la negación de la existencia real, el mundo se funda en el caos, el sinsentido y el vacío. En un sentido moral y político, el nihilismo se refiere a una mentalidad que no se limita a rechazar todas las normas y valores como falsos y sin fundamento, sino que pretende destruir su papel e influencia en la sociedad. En contraste con el escepticismo y el epicureísmo antiguos, que aconsejaban una aceptación serena de lo que nos rodea, el nihilismo moral y político provoca una inclinación a mostrarse airados y resueltos a aniquilar. Así, el surrealista francés de principios del siglo XX, André Breton describió su movimiento (que se hace eco del radicalismo ruso del siglo anterior) del modo siguiente: “Estábamos poseídos por una voluntad de subversión total”.
En opinión de Karl Polanyi (Viena, 25 de octubre de 1886- Pickering, 23 de abril de 1964), destruimos Europa porque quedamos fascinados por una ciencia pervertida. Su poder crítico alimentó nuestra indignación, arrastrándonos hacia el nihilismo moral y político. Nos engañamos a nosotros mismos imaginando una ciencia salvadora (el comunismo) o una misión purificadora (el nazismo y otros movimientos). La esperanza se transmutó en creencia en una necesidad redentora inmune al examen crítico, la Historia, el Pueblo, la Sangre, la Voluntad. Pero no puede haber ciencia salvadora. Ni tampoco hay misiones purificadoras. Los hombres pecadores sólo pueden ser sujetados por la disciplina moral. La sociedad sólo puede gobernarse humanamente mediante juicios morales sopesados. Al haber aniquilado el pasado, que es el manantial de la sabiduría, Occidente no sólo perdió sus defensas contra los bárbaros internos. Peor aún, generó nuevos y tremendamente destructivos bárbaros, “bohemios armados”, como los llama Polanyi. Armados de indignación moral e imbuidos de una urgencia que no tolera restricciones morales, provocaron cataclismos y desastres.

sábado, 18 de octubre de 2025

Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo

Impera en el mundo el pensamiento de que para emanciparnos y ser verdaderos debemos sucumbir a los deseos de nuestras pasiones. No valen las normas establecidas, y la rebeldía contra lo establecido es la única garantía de libertad. Vivimos enfadados con las normas y parece que solo es libre aquel que se atreve a romperlas. “Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo”, decía Goethe. Nos cuesta mucho comprender que cuanto más dependa nuestra sensación de libertad de las circunstancias externas, más evidente es que todavía no somos verdaderamente libres. Si queremos ser felices necesitaremos ordenar nuestra inteligencia y voluntad por encima de las demás pasiones y comprender las verdades establecidas en nuestro corazón. Decía el papa Juan Pablo II que “solo la libertad que se somete a la Verdad conduce a la persona humana a su verdadero bien. El bien de la persona humana consiste en estar en la Verdad y en realizar la Verdad”. 
La libertad tiene que ver con el bien y por tanto con el compromiso con ese bien. Elegir el bien para luego permanecer en él. Y el bien tiene que ver con la realidad, con las normas de juego que tenemos en nuestro corazón o que nos han sido reveladas y que nuestra inteligencia o razón puede acoger como buenas. Lo cierto es que un mundo donde nos venden que el más libre es el que hace lo que le da la gana puede llevarnos a acabar siendo esclavos de la “gana”, que es la peor de las dictaduras. Porque cuando la “gana” manda, no se puede hacer nada más que lo que ella quiere. Si nuestras emociones, sentimientos, pasiones e instintos dominan nuestra inteligencia y voluntad, estaremos siendo esclavos de nosotros mismos. La persona que no se forma en una voluntad firme y decidida suele ser prisionera de sus deseos y antojos, escribe Carla Restoy. Como decía Chesterton en El hombre Eterno: “Las cosas muertas pueden ser arrastradas por la corriente, sólo algo vivo puede ir contracorriente”.

jueves, 20 de febrero de 2025

Para los hijos, la primera escuela es el amor que se tienen sus padres

Juan Pablo II en Exhort. apost. Familiaris consortio explicaba que eran tres las características del derecho-deber educativo de los padres: - es esencial, por estar vinculado con la transmisión de la vida humana; - es original y primario, respecto al papel de otros agentes educativos ( derivado y secundario), porque la relación de amor que se da entre padres e hijos es única y constituye el alma del proceso educativo; - y es insustituible e inalienable,  es decir, no puede ser usurpado ni delegado completamente. El papel de los padres en la educación tiene tanto peso que, cuando falta, difícilmente puede suplirse. De hecho, el oscurecimiento de estas verdades ha llevado a muchos padres al descuido, e incluso al abandono, de su papel insustituible, hasta el punto que Benedicto XVI ha hablado de una situación de “emergencia educativa”, que es tarea de todos afrontar. Puesto que el amor es la vocación fundamental e innata del hombre, el fin de la misión educativa de los padres no puede ser otro que enseñar a amar. 
En palabras de Juan Pablo II: “En una perspectiva que además llega a las raíces mismas de la realidad, hay que decir que la esencia y el cometido de la familia son definidos en última instancia por el amor… Todo cometido particular de la familia es la expresión y la actuación concreta de tal misión fundamental”. Pero, ¿cómo llevar a cabo esta misión? La respuesta es siempre la misma: con amor. El amor no es sólo el fin, sino también el alma de la educación. Juan Pablo II, después de describir las tres características esenciales del derecho-deber educativo de los padres, concluía que, “por encima de estas características, no puede olvidarse que el elemento más radical, que determina el deber educativo de los padres, es el amor paterno y materno que encuentra en la acción educativa su realización, al hacer pleno y perfecto el servicio a la vida. El amor de los padres se transforma de fuente en alma, y por consiguiente, en norma, que inspira y guía toda la acción educativa concreta, enriqueciéndola con los valores de dulzura, constancia, bondad, servicio, desinterés, espíritu de sacrificio, que son el fruto más precioso del amor”.
La educación de los hijos es proyección y continuación del mismo amor conyugal y, por eso, el hogar familiar que nace como desarrollo natural del amor de los esposos es el ambiente adecuado para la educación humana de los hijos. Para éstos, la primera escuela es el amor que se tienen sus padres. A través de su ejemplo reciben, desde pequeños, una auténtica capacitación para el amor verdadero.

viernes, 11 de agosto de 2023

Sin el lenguaje no tendríamos el mundo

Paul Auster, escritor,  cree que sin el lenguaje no tendríamos el mundo. No seríamos capaces de discernir las cosas. No tendríamos mesas ni sillas, sólo una vaguedad de objetos. Y añade Auster que es interesante observar a la gente cuando practica algún deporte, un partido de béisbol, por ejemplo. Un jugador coge una pelota y la lanza, otro blande el bate, todo el mundo echa a correr a un lado y a otro, la multitud se pone en pie y grita entusiasmada. Hasta que se aprenden las normas, las palabras de las normas, lo que se ve es un caos. Una vez que se adquiere el vocabulario para articular lo que se ve, se empieza a comprender lo que pasa. Los hechos son los mismos, pero sin el lenguaje resultan incomprensibles.

lunes, 24 de julio de 2023

Un régimen arbitrario podía valerse del sistema judicial para aplastar a sus súbditos

Montesquieu 

A Montesquieu le preocupaba particularmente la forma en que un régimen arbitrario podía valerse del sistema judicial, “un poder terrible entre los hombres”, para aterrorizar y aplastar a sus súbditos. En consecuencia, “la libertad de los súbditos depende principalmente de la bondad de las leyes penales”.

James Madison

Los gobernantes no son nunca seres angelicales. Y lo que es peor, está en la naturaleza de las cosas que cuando las personas corrientes se elevan a las más altas dignidades, abusan del poder. Así pues, ¿cómo puede el poder que ha de controlar ser a su vez controlado? ¿Cómo encontrar “una autoridad suprema que sea justa ella misma”? Ésta es “la tarea más difícil que existe” (The Federalist Papers,(Nueva York, Mentor, 1961), p. 322; Kant,Universal History, Kant’s Political Writings, p. 46). Kant y Madison coincidían en afirmar que debe vigilarse y controlarse al Estado sin inutilizarlo o debilitarlo hasta el punto de impedirle funcionar. Para conseguir este fin, el gobierno debe, ante todo, “gobernar mediante leyes establecidas y promulgadas” y obtener el “consentimiento del pueblo”. Sus actividades deben estar de acuerdo con las normas legales, limitarse a dominios específicos, estar abiertas a la inspección pública y a la crítica y depender del consentimiento público que se expresa en las elecciones. Las leyes debe redactarlas una asamblea electa y debe aplicarse por igual a todos los ciudadanos, incluyendo a los legisladores mismos. La libertad y la autoridad están, por tanto, inextricablemente entretejidas. “La libertad de los hombres bajo el gobierno consiste en tener una norma permanente con la que vivir, una norma que sea común para todos cuantos viven en esa sociedad y que haya sido elaborada por el poder legislativo que se haya organizado en ella”(Locke, Two Treatises of Government).
 

domingo, 22 de mayo de 2022

¿Cómo afectará al Consejo de Derechos Humanos la salida de Rusia?

Rusia se retira del Consejo de Derechos Humanos

Una vez que la Asamblea General votó la suspensión de Rusia del Consejo de Derechos Humanos, Moscú comunicó que se retiraba. ¿Cómo afectará al Consejo la salida de Rusia? La retirada significa que hay un puesto vacío, y que se realizará una votación para elegir un miembro que le sustituya en el grupo de la Europa del Este. Olivier de Frouville, profesor de Derecho Público en la Universidad de París 2 y experto en temas de derechos humanos de la ONU, cree que la retirada de Rusia mejorará el ambiente en el Consejo. “En los dos últimos años Rusia ha sido claramente un factor de tensión importante, en el sentido de que enérgicamente ponía en tela de juicio una serie de iniciativas sin esperar ganar la votación, sino más bien para hacer un planteamiento ideológico. Entre otros muchos casos, se ha opuesto recientemente al texto sobre la participación de los niños, y presentó 10 enmiendas hostiles a un proyecto de resolución sobre el derecho a un medioambiente limpio. También presentó enmiendas para defender los llamados “valores tradicionales” en temas como los derechos reproductivos y la violencia contra las mujeres”.    


El director en Ginebra de la ONG International Service for Human Rights, Phil Lynch considera que la retirada rusa significa “que efectivamente boicotearán el Consejo de Derechos Humanos, se retirarán de su puesto como miembro y se apartarán de participar en el Consejo de Derechos Humanos”. Pero, al menos en teoría, Rusia podría continuar como Estado observador. Eso depende de Moscú, dice Lynch. Lynch piensa que Rusia seguirá presionando y amenazando a otros Estados “si no de manera directa, sí a través de Estados interpuestos, como Bielorrusia. Creo que el hecho de que hayan emprendido semejante campaña de acoso e intimidación demuestra que el Consejo de Derechos Humanos es importante y que Estados como Rusia y China intentan utilizar su pertenencia al Consejo de Derechos Humanos para debilitar las normas de derechos humanos y eludir la rendición de cuentas”.


Fuente:swissinfo.ch


jueves, 11 de junio de 2020

El hombre no es un ser acuñado de antemano por los instintos


 Robert Spaemann

Quien diga que cada uno debe hacer lo que quiera se mueve en un círculo vicioso, escribe el filósofo alemán Robert Spaemann. “Ignora el hecho de que el hombre no es un ser acuñado de antemano por los instintos, sino alguien que debe buscar primero y encontrar después la norma de su comportamiento. Ni siquiera poseemos por naturaleza el lenguaje; debemos aprenderlo. Ser hombre no es tan sencillo como ser animal; ni se vive espontáneamente la vida humana. Como afirma el dicho, debemos dirigir nuestra vida. Tenemos deseos e impulsos contrapuestos. Y la afirmación, haz lo que quieras, presupone que uno sabe lo que quiere".

domingo, 23 de febrero de 2020

Nubes sin agua, árboles otoñales, infructuosos, dos veces muertos



“El que no escoge con plena libertad una norma recta de conducta, tarde o temprano se verá manejado por otros, vivirá en la indolencia, como un parásito, sujeto a lo que determinen los demás. Se prestará a ser zarandeado por cualquier viento, y otros resolverán siempre por él. Estos son nubes sin agua, llevadas de aquí para allá por los vientos, árboles otoñales, infructuosos, dos veces muertos, sin raíces (Jds, 12), aunque se encubran en un continuo parloteo, en paliativos con los que intentan difuminar la ausencia de carácter, de valentía y de honradez” afirma Escrivá de Balaguer.

domingo, 27 de octubre de 2019

Ley moral

La mayoría de las personas entiende que el abuso infantil, la violación, la discriminación racial o la violencia contra las mujeres son actitudes moralmente incorrectas siempre y en cualquier lugar. ¿Acaso podemos decir que este consenso moral de la mayoría de las personas del mundo es sólo una opinión personal o una moda social? Es evidente que no, puesto que se trata de valoraciones morales universales. Alguien podría pensar que quizás la ley moral es sólo una convención social, algo que se nos ha inculcado por medio de la educación. Pero no es así, manifiesta el profesor Antonio Cruz. 

C. S. Lewis, en su libro Mero cristianismo, dice que todas las personas admiten que algunas morales son mejores que otras. La moral cristiana es, por ejemplo, preferible a la moral nazi, así como la moral civilizada es mejor que la moral salvaje. Ahora bien, en el momento en que decimos que unas ideas morales son mejores que otras, estamos de hecho midiéndolas por una norma o patrón. Decimos que una de estas morales se ajusta mucho mejor a la norma que la otra. Pero, la norma que evalúa a las dos morales tiene que ser diferente de esas dos morales. Esa norma es la Moral Auténtica Universal escrita en la conciencia de las personas que, entre otras muchas cosas, nos dice que la moral nazi es menos verdadera que la moral cristiana. Así pues, no se trata de una convención social o de algo que nos han enseñado en la escuela sino de la Ley moral escrita en nuestros corazones.

martes, 10 de septiembre de 2019

La amenaza de la fuerza penetra prácticamente todos los aspectos de nuestra existencia



El orden legal, y por tanto las zonas en las que la violencia estatal es quien en definitiva obliga al cumplimiento de las normas, se ha expandido hasta definir y regular casi todos los aspectos posibles de la actividad humana. Por lo tanto, dice el antropólogo norteamericano David Graebe, acabamos con normas que prescriben todo, desde dónde podemos servir o consumir cada tipo de bebida a cómo trabajar, cuándo podemos o no salir del trabajo o el tamaño de las vallas publicitarias de la calle. La amenaza de la fuerza penetra prácticamente todos los aspectos de nuestra existencia, de modos que hubieran sido sencillamente inconcebibles bajo el dominio de Heliogábalo, Gengis Kan o Solimán el Magnífico.

jueves, 15 de agosto de 2019

La mota en el ojo ajeno

Decía un amigo mío que si tomamos como norma habitual no estar pendientes de la mota en el ojo ajeno, nos será fácil no hablar mal de nadie.

martes, 7 de mayo de 2019

¿Podemos decir que un pintor fabrica algo?

“¿Podemos decir que un pintor fabrica algo?”, preguntaba Platón en La República, y contestaba: “Es seguro que no, simplemente imita”. Un artista se diferenciaba de un creador, según los antiguos, incluso de otro modo; es decir, el concepto de creador y de creatividad implica la libertad de acción, mientras que el concepto griego de artista y de las artes presuponía una sujeción a una serie de leyes y normas. El arte se definía como “la fabricación de cosas según unas normas”. El artista no crea, sino que imita y se rige por leyes, no por la libertad. Esta postura de los antiguos puede expresarse como sigue, el artista es un descubridor, no un inventor. La naturaleza es perfecta y el hombre debería parecerse a ella a través de sus actividades. La naturaleza está sujeta a leyes, por tanto él debería descubrir sus leyes y someterse a ellas, y no buscar la libertad que puede desviarle fácilmente de ese posible optimum a alcanzar en sus actividades.


Para los griegos había sólo una excepción a esto, la poesía. El poeta era el que fabricaba. Los griegos no asociaron al poeta con los artistas, ni tampoco la poesía con el arte. El poeta hace cosas nuevas, trae un nuevo mundo a la vida, mientras que el artista imita simplemente. El poeta no está sometido a una serie de leyes como lo están los artistas, es libre en lo que hace.

martes, 15 de enero de 2019

Donde no hay ley no hay libertad.

Spinoza
Spinoza dice que “los niños, aunque son coaccionados, no son esclavos” porque obedecen leyes que han sido dadas para sus propios intereses, y que el sujeto una verdadera comunidad no es esclavo, porque los intereses, comunes tienen que incluir el suyo propio”. Locke dice que donde no hay ley no hay libertad, porque las leyes racionales son direcciones que se dan para los intereses apropiados de un hombre o bien general; y añade que puesto que tales leyes son lo que “nos preserva de los pantanos y precipicios, difícilmente merecen el nombre de confinamientos”, y dice que los deseos de librarse de tales leyes son deseos brutos y formas irracionales de licencia. Montesquieu, olvidando sus momentos liberales, dice que la libertad política no es dar permiso para hacer lo que queramos, ni incluso para hacer
Edmund Burke.
lo que permita la ley, sino sólo el poder de hacer lo que deberíamos querer, lo cual repite virtualmente Kant. Burke proclama el derecho del individuo a restringirse en su propio interés, porque “el supuesto consentimiento de toda criatura racional está al unísono con el predispuesto orden de las cosas”.Isaiah Berlin dice que la libertad no es libertad para hacer lo que es irracional, estúpido o erróneo. Forzar a los yos empíricos a acomodarse a la norma correcta no es tiranía, sino liberación.

jueves, 24 de mayo de 2018

¿Qué es lo que haría verdaderamente libre a una sociedad?


Si las democracias, sin dejar de serlo, pueden suprimir la libertad, al menos en el sentido en el que los liberales usaron esta palabra, ¿qué es lo que haría verdaderamente libre a una sociedad? Para Constant, Mill, Tocqueville y la tradición liberal a la que ellos pertenecen, una sociedad no es libre a no ser que esté gobernada por dos principios que guardan relación entre sí. Primero, que solamente los derechos, y no el poder, pueden ser considerados cómo absolutos, de manera que todos los hombres, cualquiera que sea el poder que les gobierne, tienen el derecho absoluto de negarse a comportarse de una manera que no es humana, y segundo,
Tocqueville
que hay fronteras, trazadas no artificialmente, dentro de las cuales los hombres deben ser inviolables, siendo definidas estas fronteras en función de normas aceptadas por tantos hombres y por tanto tiempo que su observancia ha entrado a formar parte de la concepción misma de lo que es un ser humano normal y, por tanto, de lo que es obrar de manera inhumana o insensata; normas de las que sería absurdo decir, por ejemplo, que podrían ser derogadas por algún procedimiento formal por parte de algún tribunal o de alguna entidad soberana. 

Cuando se habla de un hombre que es normal, dice Isaiah
Isaiah Berlin
Berlin, es que no se puede violar fácilmente las normas sin una desagradable sensación de revulsión. Tales normas son las que se violan cuando a un hombre se le declara culpable sin juicio o se le castiga con arreglo a una ley retroactiva; cuando se les ordena a los niños denunciar a sus padres, a los amigos, traicionarse uno al otro, o a los soldados, utilizar métodos bárbaros; cuando los hombres son torturados o asesinados, o cuando se hace una matanza con las minorías porque irritan a una mayoría o a un tirano. Tales actos, aunque sean legalizados por el soberano, causas horror incluso en estos días.

domingo, 18 de junio de 2017

Una norma que viola el derecho natural es injusta y no puede tener valor de ley.

Ya reconocía el antiguo juramento de Hipócrates, el compromiso del médico en respetar absolutamente la vida humana y su carácter sagrado. El respeto absoluto de toda vida humana inocente exige ejercer la objeción de conciencia ante el aborto y la eutanasia. 

El hacer morir nunca puede considerarse un tratamiento médico, ni siquiera cuando la intención fuera sólo la de secundar una petición del paciente; es más bien la negación de la profesión sanitaria que debe ser un sí a la vida.

Asegurar sobre todo el apoyo debido a la familia y a la maternidad.

Una norma que viola el derecho natural a la vida de un inocente es injusta y, como tal, no puede tener valor de ley, escribe Juan Pablo II en la encíclica Evangelium Vitae, y añade que hay que eliminar las causas que favorecen los atentados contra la vida, asegurando sobre todo el apoyo debido a la familia y a la maternidad. La política familiar debe ser eje y motor de todas las políticas sociales.

Permitir a los esposos tomar sus opciones procreativas
En “Evangelium Vitae” se manifiesta que  los gobiernos y las distintas instituciones internacionales deben mirar ante todo a la creación de las condiciones económicas, sociales, médico-sanitarias y culturales que permitan a los esposos tomar sus opciones procreativas con plena libertad y verdadera responsabilidad; deben además esforzarse en  aumentar los medios y distribuir con mayor justicia la riqueza para que todos puedan participar equitativamente de los bienes de la creación. Hay que buscar soluciones a nivel mundial, instaurando una verdadera economía de comunión y de participación de bienes, tanto en el orden internacional como nacional. Este es el único camino que respeta la dignidad de las personas y de las familias,

El amor, dice Juan PabloII, que se hace gratuidad, acogida, entrega; en la familia cada uno es reconocido, respetado y honrado por ser persona y, si hay alguno más necesitado, la atención hacia él es más intensa y viva…….Otra forma de oración y de culto es la que se expresa en la vida cotidiana de la familia, si es una vida hecha de amor y entrega.