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martes, 3 de septiembre de 2024

La vegetación exuberante de preceptos


Si alguien, en un momento de trance, decide constituir una de esas pequeñas y medianas empresas, muchas veces familiares, que forman el tejido productivo de un país, una mercería, una carnicería, una consulta médica, una peluquería, un taller mecánico, ha de estar dispuesto a adentrarse en una selva legislativa indomeñable que asfixia su bienintencionado propósito con el requisito de multitud de licencias previas y, una vez en funcionamiento dicha empresa, la vegetación exuberante de preceptos aplicables, si se propusiera observarlos todos al detalle, apenas le dejaría tiempo para ocuparse de las necesidades sustantivas del negocio. Con la consecuencia, en fin, de que como el hombre tiene que vivir y las empresas que producir, aun los más legalistas de esos hombres y de esas empresas acaban incumpliendo alguna de esas infinitas regulaciones que lo reglamentan todo y, por consiguiente, en mayor o menor medida incurren en comportamientos punibles.



martes, 15 de enero de 2019

Donde no hay ley no hay libertad.

Spinoza
Spinoza dice que “los niños, aunque son coaccionados, no son esclavos” porque obedecen leyes que han sido dadas para sus propios intereses, y que el sujeto una verdadera comunidad no es esclavo, porque los intereses, comunes tienen que incluir el suyo propio”. Locke dice que donde no hay ley no hay libertad, porque las leyes racionales son direcciones que se dan para los intereses apropiados de un hombre o bien general; y añade que puesto que tales leyes son lo que “nos preserva de los pantanos y precipicios, difícilmente merecen el nombre de confinamientos”, y dice que los deseos de librarse de tales leyes son deseos brutos y formas irracionales de licencia. Montesquieu, olvidando sus momentos liberales, dice que la libertad política no es dar permiso para hacer lo que queramos, ni incluso para hacer
Edmund Burke.
lo que permita la ley, sino sólo el poder de hacer lo que deberíamos querer, lo cual repite virtualmente Kant. Burke proclama el derecho del individuo a restringirse en su propio interés, porque “el supuesto consentimiento de toda criatura racional está al unísono con el predispuesto orden de las cosas”.Isaiah Berlin dice que la libertad no es libertad para hacer lo que es irracional, estúpido o erróneo. Forzar a los yos empíricos a acomodarse a la norma correcta no es tiranía, sino liberación.

jueves, 12 de octubre de 2017

Soborno.

Como es ilegal, el soborno a los funcionarios del gobierno no recibe prácticamente ninguna mención en los estudios económicos. Sin embargo, la ciencia económica debería analizar todos los aspectos del intercambio mutuo, sean estos legales o ilegales. El soborno a funcionarios es un precio en pago de un servicio. ¿Qué servicio? El de evitar aplicar los que dicta el gobierno a la persona particular que paga el soborno. La aceptación de un soborno es equivalente a la venta de un permiso para hacer cierto tipo de negocios. Por tanto, dice el profesor Murray Rothbard,  la aceptación de un soborno es idéntica a la venta de una licencia gubernamental para dedicarse a un negocio u ocupación. Y los efectos económicos son similares a los de una licencia. No hay diferencia económica entre la compra de un permiso gubernamental para operar mediante una licencia o pagando informalmente a funcionarios gubernamentales. Lo que recibe el que soborna es, por tanto, una licencia oral e informal para operar.