Mostrando entradas con la etiqueta actividad humana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta actividad humana. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de marzo de 2023

Al Gore técnicamente no miente pero las posibilidades de pesadilla que Gore describe no tienen ninguna base en la realidad física

Si el movimiento conservacionista moderno tiene un santo patrón, ese es sin duda Al Gore, ex vicepresidente y galardonado con el Nobel. Su película documental Una verdad incómoda convenció a millones de personas de los peligros del consumo excesivo. Desde entonces ha fundado la Alianza para la Protección del Clima, que se describe a sí misma como “un ejercicio de persuasión de masas sin precedentes”. Su principal manifestación es una campaña de servicio público de 300 millones de dólares titulada “Nosotros”, que exhorta a los norteamericanos a cambiar sus despilfarradoras costumbres. Cuando Al Gore insta a la ciudadanía a renunciar a sus bolsas de plástico, a su aire acondicionado, a sus viajes al extranjero, los agnósticos murmuran que la actividad humana solo explica el 2 por ciento de las emisiones globales de dióxido de carbono y que el resto lo generan procesos naturales como la descomposición de las plantas.

La del monte Pinatubo fue la erupción volcánica más potente en casi cien años. A las dos horas de la principal explosión, las cenizas sulfúricas habían ascendido a 35 kilómetros de altura. Cuando terminó la erupción, el Pinatubo había descargado más de 20 millones de toneladas de dióxido de azufre en la estratosfera. ¿Qué efecto tuvo eso en el ambiente? Pues resultó que la nube estratosférica de dióxido de azufre actuó como una especie de sombrilla, reduciendo la cantidad de radiación solar que llegaba a la Tierra. Durante los dos años siguientes, mientras la nube de polvo iba asentándose, la Tierra se enfrió medio grado centígrado por término medio. Una sola erupción volcánica prácticamente invirtió, aunque fuera de manera temporal, el calentamiento global acumulativo de los cien años anteriores. El Pinatubo generó además otras externalidades positivas. Los bosques del mundo crecieron con más vigor, porque los árboles prefieren recibir luz solar un poco difusa.Lo que llamó la atención de los científicos fue el enfriamiento global. Un artículo publicado en Science llegaba a la conclusión de que una erupción como la del Pinatubo cada pocos años “contrarrestaría gran parte del calentamiento antropogénico esperado para el próximo siglo”…..Cuando se menciona Una verdad incómoda, en la mesa estalla un mar de gruñidos. El objetivo de la película, cree Myhrvold, era “hacer que la gente se cague de miedo”. Aunque Al Gore “técnicamente no miente”, dice, algunas de las posibilidades de pesadilla que Gore describe, el estado de Florida desapareciendo bajo el nivel del mar, por ejemplo, “no tienen ninguna base en la realidad física, en ningún plazo razonable de tiempo. Ningún modelo climático predice que ocurrirán”.

SuperFreakonomics  escrito por Steven D. Levitt y Stephen J. Dubner


miércoles, 11 de marzo de 2020

¿Por qué quienes ocupan altos puestos actúan en contra de los dictados de la razón?



En cuestiones de gobierno la humanidad ha mostrado peor desempeño que casi en cualquiera otra actividad humana. En esta esfera, la sabiduría, que podríamos definir como el ejercicio del juicio actuando a base de experiencia, sentido común e información disponible, ha resultado menos activa y más frustrada de lo que debiera ser. ¿Por qué quienes ocupan altos puestos actúan, tan a menudo, en contra de los dictados de la razón? ¿Por qué tan a menudo parece no funcionar el proceso mental inteligente? La historiadora y escritora norteamericana Barbara W. Tuchman contesta que el mal gobierno es de tres especies y a menudo en combinación. Son: 1) tiranía u opresión, 2) incompetencia o decadencia 3) insensatez o perversidad.

martes, 10 de septiembre de 2019

La amenaza de la fuerza penetra prácticamente todos los aspectos de nuestra existencia



El orden legal, y por tanto las zonas en las que la violencia estatal es quien en definitiva obliga al cumplimiento de las normas, se ha expandido hasta definir y regular casi todos los aspectos posibles de la actividad humana. Por lo tanto, dice el antropólogo norteamericano David Graebe, acabamos con normas que prescriben todo, desde dónde podemos servir o consumir cada tipo de bebida a cómo trabajar, cuándo podemos o no salir del trabajo o el tamaño de las vallas publicitarias de la calle. La amenaza de la fuerza penetra prácticamente todos los aspectos de nuestra existencia, de modos que hubieran sido sencillamente inconcebibles bajo el dominio de Heliogábalo, Gengis Kan o Solimán el Magnífico.