Mostrando entradas con la etiqueta Evangelium Vitae. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Evangelium Vitae. Mostrar todas las entradas

sábado, 3 de octubre de 2026

Quien cree que asegura su vida mediante bienes materiales, se engaña, la vida se le está escapando

En Evangelium Vitae, encíclica redactada por Juan Pablo II y publicada el 25 de marzo de 1995, se manifiesta que “si la promoción del propio yo se entiende en términos de autonomía absoluta, se lleva inevitablemente a la negación del otro, considerado como enemigo de quien defenderse. De este modo la sociedad se convierte en un conjunto de individuos colocados unos junto a otros, pero sin vínculos recíprocos, cada cual quiere afirmarse independientemente de los demás, incluso haciendo prevalecer sus intereses”.
“Sólo quien reconoce que su propia vida está marcada por la enfermedad del pecado, puede redescubrir, en el encuentro con Jesús Salvador, la verdad y autenticidad de su existencia, según sus mismas palabras: No necesitan médico los que están sanos, sino los que están mal. No he venido a llamar a conversión a justos, sino a pecadores (Lc 5, 31-32). En cambio, quien cree que puede asegurar su vida mediante la acumulación de bienes materiales, como el rico agricultor de la parábola evangélica, en realidad se engaña. La vida se le está escapando, y muy pronto se verá privado de el a sin haber logrado percibir su verdadero significado: « ¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán? » (Lc 12, 20).”
La propiedad privada es un derecho fundamental de las personas. Pero cualquier superávit, antes que añadirse a la abundancia del rico, tiene que destinarse a quienes carecen de las necesidades básicas. La aversión que causa el rico no se debe a su riqueza, sino al mal uso que hace de ella.

sábado, 24 de abril de 2021

El poder de decidir sobre quién debe vivir o morir


Decía Juan Pablo II en Evangelium Vitae que “se llega al colmo del arbitrio y de la injusticia cuando algunos, médicos o legisladores, se arrogan el poder de decidir sobre quién debe vivir o morir. Así, se presenta de nuevo la tentación del Edén: ser como Dios, conocedores del bien y del mal. Sin embargo, sólo Dios tiene el poder sobre el morir y el vivir: “Yo doy la muerte y doy la vida”.

jueves, 25 de junio de 2020

El precepto no matarás indica el límite que nunca puede ser transgredido




Juan Pablo II en su encíclica Evangelium Vitae avisa que “Satanás, que es homicida desde el principio, y también mentiroso y padre de la mentira (Jn 8, 44), engañando al hombre, lo conduce a los confines del pecado y de la muerte, presentados como logros o frutos de vida”. y añade que “explícitamente, el precepto no matarás  tiene un fuerte contenido negativo. Indica el límite que nunca puede ser transgredido. Implícitamente, sin embargo, conduce a una actitud positiva de respeto absoluto por la vida, ayudando a promoverla y a progresar por el camino del amor que se da, acoge y sirve”.

viernes, 8 de marzo de 2019

Es ya un hombre aquél que lo será


Juan Pablo II en Evangelium Vitae escibe que “desde el
momento en que el óvulo es fecundado, se inaugura una nueva vida que no es la del padre ni la de la madre, sino la de un nuevo ser humano que se desarrolla por sí mismo. Jamás llegará a ser humano si no lo ha sido desde entonces. A esta evidencia de siempre... la genética moderna otorga una preciosa confirmación. Muestra que desde el primer instante se encuentra fijado el programa de lo que será ese viviente: una persona, un individuo con sus características ya bien determinadas. Con la fecundación inicia la aventura de una vida humana, cuyas principales capacidades requieren un tiempo para desarrollarse y poder actuar. Aunque la presencia de un alma espiritual no puede deducirse de la observación de ningún dato experimental, las mismas conclusiones de la ciencia sobre el embrión humano ofrecen una indicación preciosa para discernir racionalmente una presencia personal desde este primer surgir de la vida humana: ¿cómo un individuo humano podría no ser persona humana?”.

Desde que entró en contacto con el mundo greco-romano, en el que estaba difundida la práctica del aborto y del infanticidio, la primera comunidad cristiana se opuso radicalmente, con su doctrina y praxis, a las costumbres difundidas en aquella sociedad.


Juan Pablo II siguiendo la enseñanza de la Iglesia desde los tiempos apostólicos manifiesta en Evangelium Vitae: “con la autoridad conferida por Cristo a Pedro y a sus Sucesores, en comunión con los Obispos de la Iglesia católica, confirmo que la eliminación directa y voluntaria de un ser humano inocente es siempre gravemente inmoral”.

domingo, 18 de junio de 2017

Una norma que viola el derecho natural es injusta y no puede tener valor de ley.

Ya reconocía el antiguo juramento de Hipócrates, el compromiso del médico en respetar absolutamente la vida humana y su carácter sagrado. El respeto absoluto de toda vida humana inocente exige ejercer la objeción de conciencia ante el aborto y la eutanasia. 

El hacer morir nunca puede considerarse un tratamiento médico, ni siquiera cuando la intención fuera sólo la de secundar una petición del paciente; es más bien la negación de la profesión sanitaria que debe ser un sí a la vida.

Asegurar sobre todo el apoyo debido a la familia y a la maternidad.

Una norma que viola el derecho natural a la vida de un inocente es injusta y, como tal, no puede tener valor de ley, escribe Juan Pablo II en la encíclica Evangelium Vitae, y añade que hay que eliminar las causas que favorecen los atentados contra la vida, asegurando sobre todo el apoyo debido a la familia y a la maternidad. La política familiar debe ser eje y motor de todas las políticas sociales.

Permitir a los esposos tomar sus opciones procreativas
En “Evangelium Vitae” se manifiesta que  los gobiernos y las distintas instituciones internacionales deben mirar ante todo a la creación de las condiciones económicas, sociales, médico-sanitarias y culturales que permitan a los esposos tomar sus opciones procreativas con plena libertad y verdadera responsabilidad; deben además esforzarse en  aumentar los medios y distribuir con mayor justicia la riqueza para que todos puedan participar equitativamente de los bienes de la creación. Hay que buscar soluciones a nivel mundial, instaurando una verdadera economía de comunión y de participación de bienes, tanto en el orden internacional como nacional. Este es el único camino que respeta la dignidad de las personas y de las familias,

El amor, dice Juan PabloII, que se hace gratuidad, acogida, entrega; en la familia cada uno es reconocido, respetado y honrado por ser persona y, si hay alguno más necesitado, la atención hacia él es más intensa y viva…….Otra forma de oración y de culto es la que se expresa en la vida cotidiana de la familia, si es una vida hecha de amor y entrega.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Anticoncepción y aborto.


Contesto a un contertulio con palabras del Papa Juan Pablo II sacadas de la encíclica Evangelium Vitae  publicada el 25 de marzo de 1995. Dice así : ”cierto que anticoncepción y aborto, desde el punto de vista moral, son males específicamente distintos: la primera contradice la verdad plena del acto sexual como expresión propia del amor conyugal, el segundo destruye la vida de un ser humano; la anticoncepción se opone a la virtud de la castidad matrimonial, el aborto se opone a la virtud de la justicia y viola directamente el precepto divino no matarás”.

martes, 24 de enero de 2017

Obama en su mandato como presidente hizo grandes esfuerzos para extender el llamado “derecho al aborto”. Este es uno de los legados con los que el nuevo presidente Trump quiere terminar.

La encíclica Evangelium vitae expresa con rigor la doctrina de la Iglesia  Católica acerca del mandamiento “no matarás” que “tiene un valor absoluto cuando se refiere a la persona inocente. (…) Con la autoridad conferida por Cristo a Pedro y a sus sucesores, en comunión con los Obispos de la Iglesia católica, confirmo que la eliminación directa y voluntaria de un ser humano inocente es siempre gravemente inmoral” (Juan Pablo II, Evangelium vitae). 

Obama y Trump.
El presidente Barack Obama ha realizado de forma continua toda clase de esfuerzos para reducir lo que llama los embarazos no deseados. El gobierno de Obama siempre ha tenido un fuerte compromiso con el llamado “ derecho reproductivo de la mujer”. “Reafirmamos, dijo Obama, nuestro compromiso con el principio …..que cada mujer debe tomar sus propias decisiones sobre su cuerpo y salud”. Obama en su mandato como presidente hizo grandes esfuerzos para extender el llamado “derecho al aborto”. Este es uno de los legados con los que el nuevo presidente Trump quiere terminar.

martes, 27 de diciembre de 2016

Obediencia a la ley.

Ada Colau
En el programa “El Objetivo”, la periodista y presentadora Ana Pastor entrevistaba a la alcaldesa de Barcelona Doña Ada Colau. La presentadora pregunta a la alcaldesa si obedece a la ley.  Doña Ada Colau contestó que obedecía todas las leyes siempre que respeten los derechos humanos. 

Tomas de Aquino 
Santo Tomas de Aquino hubiese estado conforme con la alcaldesa y habría rematado diciendo: “La ley humana es tal en cuanto está conforme con la recta razón y, por tanto, deriva de la ley eterna. En cambio, cuando una ley está en contraste con la razón, se la denomina ley inicua; sin embargo, en este caso deja de ser ley y se convierte más bien en un acto de violencia”. Y añade: “Toda ley puesta por los hombres tiene razón de ley en cuanto deriva de la ley natural. Por el contrario, si contradice en cualquier cosa a la ley natural, entonces no será ley sino corrupción de la ley”.

Juan Pablo II en la Evangelium Vitae añade que la función de la ley civil consiste en garantizar una ordenada convivencia social en la verdadera justicia, para que todos podamos vivir una vida tranquila y apacible con toda piedad y dignidad. Seguro que en este punto también está conforme la alcaldesa de Barcelona, según se desprende de la entrevista.

Sin una base moral objetiva,dice Juan Pablo II, ni siquiera la democracia puede asegurar una paz estable, tanto más que la paz no fundamentada sobre los valores de la dignidad humana y de la solidaridad entre todos los hombres, es a menudo ilusoria. 

Juan Pablo II
La ley, en los mismos regímenes participativos se produce con frecuencia en beneficio de los más fuertes, que tienen mayor capacidad para maniobrar no sólo las palancas del poder, sino incluso la formación del consenso. En un situación así, la democracia se convierte fácilmente en una palabra vacía.

La democracia no puede mitificarse convirtiéndola en un sustitutivo de la moralidad o en una panacea de la inmoralidad. Fundamentalmente, es un  ordenamiento y, como tal, un instrumento y no un fin. 

El carácter moral de una ley no es automático, sino que depende de su conformidad con la ley moral a la que, como cualquier otro comportamiento humano, debe someterse; esto es, depende de la moralidad de los fines que persigue y de los medios de que se sirve.