Mostrando entradas con la etiqueta fortaleza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fortaleza. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de septiembre de 2026

Tanto Agustín como los demás teólogos medievales adoptan las virtudes paganas

Tanto Agustín como los demás teólogos medievales adoptan sin dudarlo las virtudes paganas, en concreto, las cuatro virtudes platónicas (prudencia, justicia, fortaleza y templanza), convenientemente cristianizadas. La prudencia es la regla que distingue el bien del mal; la justicia distribuye los bienes dando a cada uno lo que es suyo; la fortaleza ayuda a soportar las adversidades, y la templanza frena las concupiscencias o deseos desviados. Aunque es bueno saber y ejercitar la razón para cultivar la virtud, Agustín prefiere sustituir el ordo rationes por el ordo amoris, pues si aquél nos encamina hacia el bien, éste se alcanza sólo con el amor.

jueves, 25 de diciembre de 2025

La buena compañía


Escribe Ignacio Agustí en Guerra Civil que “si todos los seres humanos que habitaban España en aquellos momentos, y todos los chinos y los quirguises y los armenios y los anglosajones y los judíos que habían llegado al otro lado, atropelladamente, como se entra en el comedor de un internado al sonar el gong, hubiesen tenido algo que amar, si hubiesen obtenido la satisfacción de esa necesidad perentoria de compañía en que se hallaban sin saberlo, ¿hubiera venido la guerra? Si cada uno de ellos hubiese sido saciado con el caudal de afecto y de íntima fortaleza que solo da lo que llamaba Ortega “la buena compañía”, ¿hubieran pensado en la guerra? Pero el mundo andaba atropellado por el conjunto de ambiciones al margen del amor. Recordaba unos versos, no sabía de quién. Amor, amor, amor, de seis a siete… Amor con reloj, sacrificando la vida en una ristra de ambiciones menores, pero feroces: las finanzas, la hegemonía, la influencia, el poder… Eso era la guerra.”


lunes, 30 de junio de 2025

La consolidación de la geopolítica de la multipolaridad

Es importante destacar la gran importancia que podría tener para la consolidación de la multipolaridad en el mundo el triunfo electoral que ha tenido Donald Trump en las elecciones presidenciales del 2024 frente a Kamala Harris, siendo Trump el candidato soberanista frente al globalista que representaba Harris. Esta victoria podría ser un paso decidido hacia la consolidación de la geopolítica de la multipolaridad, por cuanto supone una derrota significativa de los halcones de Estados Unidos, que abogan por un enfrentamiento abierto contra Rusia por la cuestión de Ucrania, teniendo en cuenta además que para Trump el gran rival geopolítico de su país es China por su fortaleza económica y no Rusia.
Referencia: Rusia y el nuevo orden mundial de Guillermo Rocafort y Enrique Refoyo.

sábado, 10 de diciembre de 2022

La condena del suicidio

Para el cristianismo, quizá no por casualidad, se presenta a Judas, el traidor de Jesucristo, como un suicida. Es el extremo de la degradación a la que conduce el pecado. Escribe Vittorio Messori que  “la condena del suicidio fue tan explícita que en la cristiandad medieval se castigaba a quien salía vivo del intento de darse muerte igual que a un homicida. Los códigos penales del Occidente moderno han eliminado el intento de suicidio de la lista de crímenes, a excepción del derecho inglés, también aquí la Gran Bretaña permanece anclada en la Edad Media y procesa al frustrado suicida bajo la acusación, de antiguas reminiscencias, de “felonía contra sí mismo”. En resumidas cuentas, de cobarde. En cuanto a aquellos que lamentablemente hubieran logrado llevar a cabo su propósito autodestructivo, la sanción consistía en la privación de todas las exequias religiosas y de otros oficios fúnebres de carácter público. Eso sí, siempre que no quedase probado de manera irrebatible que el suicida era presa de una grave perturbación psíquica en el momento de cometer ese acto desesperado. Pero este factor no se daba por descontado en todos los casos, como ocurre en la actualidad”.

Romano Amerio ve en ello una de las “variaciones” estructurales introducidas por los sacerdotes actuales y recuerda que “la doctrina católica reconocía en el suicidio una triple falta. Un defecto de fortaleza moral, ya que el suicida cede ante la desventura; una injusticia porque pronuncia contra su persona una sentencia de muerte contra su propia causa y sin estar cualificado; una ofensa a la religión, ya que la vida es un servicio divino de cuyo cumplimiento nadie puede eximirse por su cuenta”.

jueves, 17 de marzo de 2022

El fuerte sufre, pero resiste

La fortaleza

Para Josemaría Escrivá la fortaleza lleva a realizar el bien,sin doblarse ante la contradicción, ya que “el fuerte, a veces, sufre, pero resiste; llora quizá, pero se bebe sus lágrimas”

domingo, 23 de junio de 2019

Covadonga

Desde la Cova Dominica Pelayo ordena un ataque desesperado contra los musulmanes

En el momento álgido de la batalla, el cielo se abre. La Virgen lleva entre sus manos una cruz de roble y una extraña luz ilumina a los exánimes defensores de la Cova Dominica. Pelayo sabe que Dios está con ellos y, tras arengar a los suyos, se lanza sobre las filas enemigas. Imbuidos por una fortaleza divina, las tropas cristianas contraatacan. Una lluvia de flechas parece caer del mismo cielo sobre los asaltantes, que comienzan a dudar. Ya no les parecen hombres aquellos montañeses, sino demonios. Y el pánico creciente les hace retroceder desordenadamente. Decenas de hombres se despeñan por los precipicios. Su jefe, Alkama, es herido de muerte. La desbandada sarracena es total. Apenas doscientos hombres rodean a Pelayo, el héroe de Covadonga. Elevan sus espadas al cielo. Ha nacido el reino de Asturias. La reconquista de España ha comenzado. Es el año de Nuestro Señor de 722.* 

*Francisco Martínez Hoyos; José Antonio Quesada


domingo, 30 de diciembre de 2018

La fe tiene una extraordinaria importancia psicoterapeútica y psicohigiénica.

Del mismo modo que un animal no puede llegar a comprender nunca el mundo de los hombres que está por encima de él, el hombre no puede llegar nunca a comprender qué es lo que está por encima de su mundo propio; puede, a lo sumo, llegar a vislumbrarlo, por medio de la fe, o bien entrar en contacto con él, si ese mundo superior irrumpe en el mundo propio del hombre por medio de una revelación. Un animal domesticado no puede llegar a conocer nunca los fines en función de los cuales lo subyuga el hombre. ¿Cómo podría el hombre llegar a saber cuál es el “fin último” de su vida, cuál es el sentido superior a que obedece el universo como un todo?, se pregunta Viktor Frankl


Schleich ha expresado las relaciones entre el mundo humano y un mundo superior: “Dios, sentado ante el órgano de las posibilidades, improvisó el universo. Nosotros, pobres mortales, sólo escuchamos la vox humana. La belleza de ésta es un indicio de lo grandiosa que debe de ser la armonía en su totalidad”. De suyo se comprende que la fe en un “sentido superior”, ya lo concibamos como concepto límite o lo interpretemos religiosamente como Providencia, tiene una extraordinaria importancia psicoterapeútica y psicohigiénica. Es ésta una fe creadora, hace al hombre más fuerte, como auténtica fe que es, nacida de una fortaleza interior. Para quien se hace fuerte en esta fe no existe, en última instancia, nada carente de sentido. Para él, nada acaece “en vano”, “ningún hecho queda sin registrar” (Wildgans). Ningún pensamiento grande está condenado a
Viktor Frankl
perecer, aunque no llegue a ser conocido, aunque quien lo abrace “descienda con él a la tumba”. La historia interior de la vida de un hombre, en todo su dramatismo, e incluso en su dolor trágico, no acaecerá nunca “en vano”, aunque no llegue a escribirse ninguna novela que la relate. La “novela” vivida por uno es siempre, a pesar de todo, una realización creadora incomparablemente mayor que la novela que cualquier narrador pueda escribir. De este modo, el tiempo, la caducidad de la vida, no merma en lo más mínimo el sentido y el valor de ésta, dice Frankl.

domingo, 29 de julio de 2018

El padre Wilhelm Kleinsorge (2).


Los cuatro jesuitas sobrevivieron a la bomba atómica 
*A finales de febrero de 1946, un amigo de la señorita Sasaki buscó al padre Kleinsorge y le pidió que fuera al hospital a visitarla.

La señorita Sasaki no se anduvo con rodeos para preguntar: “Si su Dios es tan bueno y generoso, ¿cómo puede permitir que la gente sufra de este modo?”. Su gesto incluyó a su pie encogido, a los otros pacientes de la sala y al resto de Hiroshima. “Hija mía, dijo el padre Kleinsorge, el hombre de ahora no está en la condición que Dios deseaba. Ha caído en desgracia a través del pecado”. Y comenzó a explicar las razones de todo.

Las respuestas del padre Kleinsorge a las preguntas de la señorita Sasaki podían ser o no verdades absolutas y definitivas, pero lo cierto fue que parecieron llenarla de fortaleza física. A principios del verano se preparó para su conversión al catolicismo.


*Hiroshima (John Hersey)

jueves, 18 de mayo de 2017

Incompetencia militar.

Contestando a un programa de televisión diré con Dixon que sólo los más ciegos podrían negar que la primera guerra mundial constituye una serie de ejemplos de todos los aspectos posibles de la incompetencia de los niveles militares más altos. Seguramente no hay nada que pueda compararse a esta guerra en cuanto a pura ausencia de imaginación, ineptitud de las decisiones, ignorancia del espionaje militar, subestimación del enemigo, optimismo ilusorio y monumentalidad del despilfarro de recursos humanos. En una época en la que se ha puesto de moda criticar y poner en duda el principio de autoridad, puede parecer extraño que hace apenas sesenta años millones de seres humanos que vivían en condiciones indescriptibles pudieran, con un valor, fortaleza y ánimos que exceden los límites de la comprensión humana, obedecer dócilmente decisiones mortales de generales bien alimentados y confortablemente alojados a muchos kilómetros de los lugares en los que sus decisiones se transformaban en diversas formas de muerte inútil. 

viernes, 7 de abril de 2017

Grenzmauer’75

Peter Fechter
Peter Fechter
Peter Fechter corrió como alma que lleva el diablo, pero cuando estaba a punto de llegar a la parte superior del muro, los guardias fronterizos le dispararon por la espalda. Peter Fechter estuvo allí tres horas gritando y pidiendo socorro, pero nadie sabía qué hacer. La gente asomaba la cabeza por encima del muro desde el lado occidental y lo miraba. Algunos le tiraron vendas, pero estaba demasiado débil para recogerlas. Los guardias fronterizos se limitaron a quedarse allí mirando. Al final lanzaron una bomba de humo y cuando el humo se disipó, los guardias y el cuerpo de Peter habían desaparecido. 


El muro no estaba agraviando a nadie, estaba garantizando la paz mundial y protegiendo a los trabajadores socialistas de los neohitlerianos de Occidente. Sin embargo, Peter Fechter corrió como alma que lleva el diablo por la tierra de nadie y prefirió morir sobre la arena a quedarse en casa. Así que no es de extrañar que las autoridades se vieran en la necesidad de mejorar el muro. Año tras año fue evolucionando y en 1975 fue perfeccionado. Hay un diagrama de Grenzmauer’75, como se conoce oficialmente a esta construcción. Tiene el aspecto de una fortaleza mágica concebida por un niño con su extraña perspectiva, su absurda y fantástica multiplicación de artilugios defensivos y su pequeño y esquemático pastor alemán preparado para
atacar. Cada uno de los bloques de hormigón prefabricados de Grenzmauer’75 tenía forma de L y una altura de 3,683 metros exactamente. La cara exterior, totalmente vertical, daba a Occidente; el ángulo interior de la L, a Oriente. Este ángulo interior estaba cuidadosamente curvado a fin de que fuera imposible encontrar un punto de apoyo para el pie. La parte superior del bloque estaba coronada por un tubo redondeado de hormigón a fin de que fuera imposible encontrar un punto de apoyo para la mano. El hormigón mismo era liso y resbaladizo. Estos bloques de hormigón formaban la cara occidental de Grenzmauer’75. Detrás de ellos, se extendía una hilera de trampas para carros de combate y, detrás de cada trampa, se abría una zanja. Detrás de la zanja, había un camino de ronda para vehículos y luego otro para infantería. Detrás de este último camino, una hilera de farolas y, detrás de las farolas, una hilera de torres de vigilancia. Detrás de las torres de vigilancia, un
pasillo de alambre de púas habitado por perros de ataque y, detrás, una valla eléctrica de baja tensión. Detrás de la valla eléctrica, había una “cama de faquir” con clavos que salían del suelo y otro muro de hormigón. Detrás de este muro trasero, una zona limítrofe sin edificios que no se permitía visitar a los ciudadanos de la República Democrática Alemana. Y detrás de esta zona limítrofe, toda una población a la que no se le había dicho nada acerca de la verdadera naturaleza del muro.