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viernes, 26 de diciembre de 2025

El cine es capaz de realizar y presentar los temples de la vida

Escribe el filósofo Julián Marías que “cuando el cine es fiel a si mismo y no abandona sus posibilidades a cambio de un plato de lentejas ( un momento de popularidad, los elogios de los críticos, los premios de los festivales), es capaz de realizar y presentar algo que es uno de los núcleos más profundos de la educación, los temples de la vida. Si se analizara su influjo a lo largo de unos cuantos decenios, en diversos paises, en los distintos estratos sociales, en las diferentes edades, en hombres y mujeres, se podría descubrir en ello la explicación de la gran parte de las variedades humanas de nuestro tiempo. La finura o tosquedad, la riqueza o ausencia de matices, el esmero o abandono de la conducta, la belleza y el decoro de la presencia, las formas de trato, el uso de la lengua, el repertorio de las estimaciones, los grados de la moralidad, la presencia o ausencia de religiosidad, el respeto o el desprecio, el puesto en la vida de la esperanza, la desesperación o la desesperanza, todo eso ha quedado afectado a nuestro tiempo por el cine, que sería un recurso imprescindible para entender de verdad y a fondo el siglo que nos ha tocado vivir.”
“El cine se ha nutrido, todavía más que la literatura, de esa realidad que es el amor. Más, porque ha contado con la corporeidad del hombres y mujeres, con su realidad visible, con sus gestos y su expresión, con sus voces y el sentido de la palabra. Ha permitido asistir a las diversas relaciones posibles entre hombres y mujeres, con la evidencia de lo que está presente, pero que no renuncia al papel decisivo de la imaginación.”

lunes, 3 de noviembre de 2025

Juzgar


Juzgar demasiado severamente indica que no nos encontramos en paz, además de no saber ponernos en el lugar del otro y de, probablemente, equivocarnos. Cuando emitimos un juicio sobre otra persona, lo que estamos haciendo es interpretar la realidad de un modo determinado. Dirigimos nuestra atención hacia los detalles y aspectos que consideramos más importantes y el resto quedan relegados. Es decir, no tenemos en cuenta toda la información, sino una ínfima parte. Por lo tanto, lo que hacemos es generar hipótesis sobre una situación o persona, que no son más que un conjunto de suposiciones y nos olvidamos de que existen otras posibilidades, escribe la psicóloga Gema Sanchez.
Uno de nuestros mayores errores cuando nos relacionamos con los demás es olvidar su historia personal. Es decir, tener en cuenta que no han vivido lo mismo que nosotros, no han experimentado las mismas experiencias y tampoco se ha encontrado con las mismas personas, por lo tanto es bastante complicado que coincidamos 100 % con ellos.  No obstante, eso no quita que nos pasemos casi la mitad de nuestra vida tratando de averiguar qué impulsa a los demás a actuar y la otra mitad a juzgar sus comportamientos.Si ya es difícil conocerse a uno mismo, ¿cómo es posible que adivinemos las intenciones de los demás?. No tenemos el mismo bagaje que los demás; nuestros valores, experiencias, pensamientos, sentimientos, etc. son diferentes. Entonces, ¿por qué tanto juzgar?


lunes, 13 de octubre de 2025

Vivimos a costa de las generaciones futuras

Benedicto XVI escribe en Luz del mundo que “hoy en día los gobiernos acumulan deudas en un nivel nunca visto. Un solo país como Alemania gasta en el año 2010 nada menos que 43 900 millones de euros sólo para el pago de intereses a los bancos: o sea, por el hecho de que, aun con toda la riqueza existente, hemos llevado un tren de vida situado por encima de nuestras posibilidades. Sólo esos pagos de intereses bastarían para poner a disposición alimentos durante un año para todos los niños de los países en desarrollo”.
“Vivimos a costa de las generaciones futuras. En tal sentido se advierte que vivimos en la falsedad. Vivimos orientados hacia las apariencias, y las grandes deudas se tratan como algo de nuestra propiedad, sin más. También aquí todos se percatan en teoría de que haría falta una reflexión, reconocer de nuevo lo que realmente es posible, lo que se puede, lo que se debe, y sin embargo, esto mismo no penetra en los corazones de los hombres.”

sábado, 6 de septiembre de 2025

Desear mucho

“Es buena cosa desear mucho, pero hay que poner orden en los deseos y después llevarlos a cabo, cada uno en su momento oportuno y según vuestras posibilidades”, aconsejaba Francisco de Sales.

jueves, 22 de mayo de 2025

Tener un destino significa tener cada uno su destino

“Tener un destino significa tener cada uno su destino. Con su destino peculiarísimo el individuo está, como si dijéramos, solo en todo el universo. Su destino no se repite. Nadie vendrá al mundo con las mismas posibilidades que él, ni él mismo volverá a tenerlas. Las ocasiones que se le brindan para la realización de valores creadores o vivenciales, el destino con que realmente tropieza, es decir, aquello que el hombre no puede modificar, sino que debe soportar en el sentido de los valores de actitud. Todo esto es algo único y que sólo se da una vez. Cuán paradójico es querer rebelarse contra el destino se ve claramente cuando alguien se pregunta qué habría sido de él, cuál habría sido su vida, si no hubiese tenido el padre que realmente tiene y hubiera sido hijo de otra persona cualquiera; quien se formule tal pregunta olvida que en tal caso no sería propiamente “él”, pues el portador del destino sería otra persona completamente distinta, razón por la cual no podría ya hablarse, en rigor, de “su” destino, sino del destino de otro. Por tanto, el problema de la posibilidad de tener otro destino, un destino distinto, es de por sí imposible, contradictorio y carente de sentido”, escribe Viktor Frankl.
Para Frankl, “libertad sin destino es imposible; la libertad sólo puede ser libertad frente a un destino, un comportarse con el destino. El hombre es libre, indudablemente, pero ello no quiere decir que flote, independiente, en el vacío, sino que se halla en medio de una muchedumbre de vínculos. Pero estos vínculos son propiamente el punto de apoyo de su libertad. La libertad presupone vínculos, tiene que contar con vínculos. El espíritu debe contar con el impulso, la existencia con la sustancia. El tener que contar no significa sometimiento. El suelo sobre que el hombre se planta es trascendido a cada momento en la marcha y es suelo sólo en la medida en que es trascendido y sirve de trampolín. Si quisiéramos definir al hombre habíamos de hacerlo como un ser que va liberándose en cada caso de aquello que lo determina (como tipo biológico-psicológico-sociológico); es decir, como un ser que va trascendiendo todas estas determinaciones al superarlas o conformarlas, pero también a medida que va sometiéndose a ellas.”

lunes, 1 de enero de 2024

El hecho de que Naciones Unidas prevalezca desde 1945 es una prueba de la solidez de su planteamiento

Naciones Unidas han sido incapaces de salvaguardar la paz mundial y de asegurar el desarrollo, la cultura, y el ejercicio de los derechos humanos en todos los paises, pero sería injusto no reconocer la utilidad de sus actuaciones. Han evitado muchos conflictos y han resuelto otros, El hecho de que Naciones Unidas haya logrado prevalecer desde 1945 es una prueba de la solidez de su planteamiento, y de las ilimitadas posibilidades que todavía tienen reservadas.

jueves, 9 de junio de 2022

La experiencia de la vida

Para el filósofo Javier Gomá Lanzón “el hombre hace experiencias, acumula muchas a lo largo de su existencia, pero en rigor solo tiene una fundamental, la experiencia de la vida. De ella emana un saber sobre el mundo en su íntima estructura y sobre el surtido de posibilidades reales que le ofrece entre su nacimiento y su muerte.....La experiencia de la vida enseña a quien la posee que no todo lo pensable es hacedero en este mundo y que existe una raya que separa lo posible de lo que no lo es o lo es muy remotamente”.

miércoles, 16 de marzo de 2022

El acceso a la cultura es un derecho humano fundamental


Para Josemaría Escrivá el acceso a la cultura es un derecho humano fundamental, y es deber de los individuos y de la sociedad procurar que todos tengan la posibilidad de llegar a ella como medio de conseguir la perfección integral de la persona. Una cultura fundamentada en valores profundos enriquece al hombre y le pone en condiciones de desplegar, de lleno, sus posibilidades. De ahí que entre los objetivos que la sociedad debe proponerse ha de estar el empeño por conseguir que todos puedan obtener, por igual, las oportunidades para adquirirla.


“Es necesario que la Universidad forme a los estudiantes en una mentalidad de servicio. Servicio a la sociedad, promoviendo el bien común con su trabajo profesional y con su actuación cívica. Los universitarios necesitan ser responsables, tener una sana inquietud por los problemas de los demás y un espíritu generoso que les lleve a enfrentarse con estos problemas, y a procurar encontrar la mejor solución. Dar al estudiante todo eso es tarea de la Universidad”, manifestaba Josemaría Escrivá. 

domingo, 30 de diciembre de 2018

La fe tiene una extraordinaria importancia psicoterapeútica y psicohigiénica.

Del mismo modo que un animal no puede llegar a comprender nunca el mundo de los hombres que está por encima de él, el hombre no puede llegar nunca a comprender qué es lo que está por encima de su mundo propio; puede, a lo sumo, llegar a vislumbrarlo, por medio de la fe, o bien entrar en contacto con él, si ese mundo superior irrumpe en el mundo propio del hombre por medio de una revelación. Un animal domesticado no puede llegar a conocer nunca los fines en función de los cuales lo subyuga el hombre. ¿Cómo podría el hombre llegar a saber cuál es el “fin último” de su vida, cuál es el sentido superior a que obedece el universo como un todo?, se pregunta Viktor Frankl


Schleich ha expresado las relaciones entre el mundo humano y un mundo superior: “Dios, sentado ante el órgano de las posibilidades, improvisó el universo. Nosotros, pobres mortales, sólo escuchamos la vox humana. La belleza de ésta es un indicio de lo grandiosa que debe de ser la armonía en su totalidad”. De suyo se comprende que la fe en un “sentido superior”, ya lo concibamos como concepto límite o lo interpretemos religiosamente como Providencia, tiene una extraordinaria importancia psicoterapeútica y psicohigiénica. Es ésta una fe creadora, hace al hombre más fuerte, como auténtica fe que es, nacida de una fortaleza interior. Para quien se hace fuerte en esta fe no existe, en última instancia, nada carente de sentido. Para él, nada acaece “en vano”, “ningún hecho queda sin registrar” (Wildgans). Ningún pensamiento grande está condenado a
Viktor Frankl
perecer, aunque no llegue a ser conocido, aunque quien lo abrace “descienda con él a la tumba”. La historia interior de la vida de un hombre, en todo su dramatismo, e incluso en su dolor trágico, no acaecerá nunca “en vano”, aunque no llegue a escribirse ninguna novela que la relate. La “novela” vivida por uno es siempre, a pesar de todo, una realización creadora incomparablemente mayor que la novela que cualquier narrador pueda escribir. De este modo, el tiempo, la caducidad de la vida, no merma en lo más mínimo el sentido y el valor de ésta, dice Frankl.