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viernes, 2 de octubre de 2026

La nación es la consecuencia de un largo pasado

Ernest Renan escribe que “ no, no es la tierra en su mayor medida que la raza la que hace una nación. La tierra aporta el sustrato, el campo de la lucha y el trabajo; el hombre aporta el espíritu. El hombre lo es todo en la formación de esa cosa sagrada que se llama un pueblo. Nada material es suficiente. Una nación es un principio espiritual, resultante de profundas complicaciones de la historia; es una familia espiritual, no un grupo determinado por la configuración del suelo.…..Una nación es un alma, un alma constituida por dos elementos, la posesión en común de un rico legado de recuerdos y el consentimiento actual, el deseo de vivir juntos, la voluntad de continuar haciendo valer la herencia que se ha recibido indivisa……El hombre no se improvisa. La nación, como el individuo, es la consecuencia de un largo pasado de esfuerzos, de sacrificios y de desvelos”.

Referencia: filósofo e historiador francés Ernest Renan. Conferencia de 1882 titulada ¿Qué es una nación? (Qu'est-ce qu'une nation?).



lunes, 27 de julio de 2026

Nada favorece tanto el espíritu de comprensión como las reflexiones punzantes sobre nuestros propios crímenes

El socialismo soviético llegó a ser para mucha gente la esperanza de una forma de gobierno que pondría fin al despotismo de los zares y a un reparto equitativo de la riqueza entre la población; la meta era establecer algo así como un paraíso comunista. Muchos llegaron a creer sinceramente en el sistema y a someterse a él, como era el caso de Solzhenitsin. Participó en la Gran Guerra Patria, nombre que los soviéticos habían dado a la guerra librada contra la Alemania nazi. Sin embargo, al final de ésta, se descubrió cierta correspondencia que había mantenido con un amigo en la que criticaba el modo en que Stalin había dirigido la guerra y donde defendía volver a la política de Lenin. Eso le costó caro. Los regímenes totalitarios son como bestias adormecidas siempre que no se ose criticar a sus dirigentes o al sistema mismo. Entonces es cuando a menudo se ve el puño de acero en guante de terciopelo. Solzhenitsin fue condenado a ocho años de prisión y confinado en un campo de concentración. Mirando retrospectivamente dijo: “Me detuvieron por culpa de mi ingenuidad. Yo sabía que en las cartas del frente se prohibía hablar de los secretos militares, pero creía que estaba permitido pensar”. “Si no hubiera estado en la cárcel, habría llegado a ser un escritor más en la Unión Soviética, pero no habría entendido ni mi verdadera misión, ni la situación real de mi país… el escritor que veis ante vosotros se ha hecho en la cárcel y en el campo de trabajos forzados”.
Solzhenitsyn: “Nada favorece tanto el espíritu de comprensión como las reflexiones punzantes sobre nuestros propios crímenes…Poco a poco he descubierto que la línea divisoria entre el bien y el mal no separa ni a Estados, ni a clases, ni a partidos, sino que atraviesa el corazón de todo hombre y de toda la humanidad” (Archipiélago Gulag).


sábado, 25 de julio de 2026

El hombre desde siempre quiere saber

Sánchez Ron, académico de la Real Academia Española, manifiesta que "el hombre, desde siempre, quiere saber. Se mueve porque se pregunta cosas y trata de averiguar las respuestas. Pero hay respuestas que no va a encontrar jamás. Tenemos que asumir que hay cosas que no podemos entender”. 
La escritora sevillana María José Solano dice que “el hombre siempre ha querido entender. Por eso, el siglo XXI, para poder entender, ha sacrificado el misterio. Hemos sustituido a Dios por la ciencia; al espíritu, por las compras; la vida familiar, por las fotos en Instagram. Estamos arrancando los velos del misterio. Y el misterio es parte del potencial del hombre.”

domingo, 14 de junio de 2026

Lo único que importa es la verdad

Lo único que importa es la verdad, morir por una causa falsa es algo perverso o lastimoso.
La necesidad principal del hombre es comprender el mundo exterior y asimismo el lugar que ocupa en el plano de las cosas; si capta esto, no buscará metas incompatibles con las necesidades de su naturaleza, metas que solo podrá buscar por medio de alguna concepción errónea de lo que es en sí mismo, o de lo que es su relación con otros hombres o con el mundo exterior…….Dios es el Dios de la naturaleza, y la naturaleza no está, como para san Agustín o para Calvino, en conflicto con el espíritu, como fuente de tentación y de rebajamiento.


Referencia: El estudio adecuado de la humanidad (Isaiah Berlin)

domingo, 22 de febrero de 2026

La certeza de la verdad y la seguridad en uno mismo

Dos cosas confieren al espíritu muchísimo vigor, la certeza de la verdad y la seguridad en uno mismo, una y otra las procura la admonición. En efecto, uno cree en la verdad, y cuando se ha creído en ella, el alma concibe nobles sentimientos y se llena de seguridad; luego la admonición no es superflua. Marco Agripa, hombre de nobles sentimientos, que fue el único entre los que consiguieron gloria y poder con las Guerras Civiles, que compartió con el pueblo su fortuna, solía repetir que debía mucho a esta máxima: "con la concordia, no hay duda, un pequeño poder se acrecienta; con la discordia el grande se arruina". Gracias a esta máxima se había convertido, decía, en el mejor hermano y amigo, escribe Séneca en Epístolas morales a Lucilio.

martes, 27 de enero de 2026

El opio del pueblo

Muchos de aquellos que jamás han leído una palabra escrita por Marx citan su aforismo de que la religión es el opio del pueblo. Es una de sus metáforas más potentes, inspirada, se puede suponer, en la guerra del opio entre británicos y chinos, librada entre 1839 y 1842. Pero ¿acaso entienden estas palabras quienes las repiten como loros? Gracias a sus autoproclamados intérpretes en la Unión Soviética, que se apropiaron de la frase para justificar la persecución de los creyentes, se suele considerar que significa que la religión es una droga administrada por unos malvados dirigentes para mantener a las masas en un estado de narcotizada quiescencia. La intención de Marx era mucho más sutil y comprensiva. Si bien insistía en que “la crítica de la religión es la condición primera de cualquier crítica”, comprendía el impulso hacia la espiritualidad. Es comprensible que los pobres desgraciados que no esperan dicha alguna en este mundo decidan consolarse con la promesa de una vida mejor en el próximo; si el Estado no oye sus gritos y súplicas, ¿por qué no apelar a otra autoridad aún más poderosa, que había prometido que ninguna oración quedaría desatendida? La religión era una justificación de la opresión, pero también un refugio contra ella. “La miseria religiosa es, por un lado, la expresión de la miseria real, y por otro, la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de las criaturas agobiadas, el estado de ánimo de un mundo sin corazón, porque es el espíritu de los estados de cosas carentes de espíritu”.

Referencia: Karl Marx (Francis Wheen)

jueves, 18 de diciembre de 2025

La paz del corazón tiene un precio


El filósofo Miguel-Ángel Martí afirma que la paz del corazón “tiene un precio y quien la desee tendrá que estar dispuesto a pagarlo”. La calma exige “una clara determinación” que pasa primero por conocer las trampas mentales que nos ponemos a nosotros mismos cuando nos pasa algo con lo que no contábamos. La serenidad no es la mera ausencia de conflictos, sino la comprensión de lo que nos sucede para luego conducirnos por la vida con compasión por el otro y por uno mismo.
Serenidad. Esta es, sin duda, una palabra que al nombrarla evoca paz, dulzura, tranquilidad, sosiego, calma, felicidad...La filosofía de vida actualmente parece mirar a otro lado, solo de soslayo añora la calma como forma de estar en la existencia. Pero no es suficiente para alcanzar la serenidad un desmayado deseo, requiere una clara determinación que troquele de una manera definitiva nuestro espíritu y, por tanto, el modo de comportarnos...
Vivimos hacia fuera cuando sabemos que sin tener el "corazón caliente", reconfortado, abrigado por nuestros propios pensamientos, de nada sirve situarnos en la vanguardia de la diversión...No está sereno quien no tiene nada que le moleste, sino quien entiende, por amor, lo que le sucede.


lunes, 24 de noviembre de 2025

Ser europeo


George Steiner parte de cinco axiomas para definir Europa. El café y el paisaje a escala humana y transitable son los dos primeros. En el paisaje entran las calles y plazas con los nombres de los estadistas, científicos, artistas y escritores del pasado. En Dublín, hasta las estaciones de autobús encaminan a las casas de los poetas. Pero a Europa la define sobre todo su doble filiación (Atenas y Jerusalén). 
Los cafés trazan el mapa de Europa y las relaciones en los cafés revelan su esencia. Esos encantadores locales “se extienden desde el café favorito de Pessoa en Lisboa hasta los cafés de Odessa, frecuentados por los gangsters de Isaak Bábel”. No hay cafés “primeros ni determinantes en Moscú, que es ya un suburbio de Asia”. Steiner considera simbólico que cuando las luces se apagaron en Europa, en 1914 con la Primera Guerra Mundial, el pacifista y socialista Jean Jaurès (1859-1914) fuera asesinado en el Café du Croissant, en París, por un fanático nacionalista a favor del conflicto armado.

Las distancias europeas poseen escala humana, pueden ser dominadas por el viajero, como lo ponen de manifiesto los peregrinos a Compostela desde tiempos inmemoriales. Europa es aquel lugar donde al viajero “nunca le parece estar muy lejos del campanario del próximo pueblo” . En Europa, “los ríos han tenido vados, vados, incluso para bueyes, “Oxford” (significa vado de buey)”. La diferencia con otros continentes es radical. En Estados Unidos, en Australia, no se va a pie de una población a otra. “Los desiertos del interior australiano, del sudoeste americano, los grandes bosques de los estados del pacífico o de Alaska, son casi impracticables”, mientras que Europa está hecha por europeos que piensan mientras caminan. “Algunos elementos integrantes del pensamiento y la sensibilidad europeos son, en el sentido originario de la palabra, “pedestres”. Su cadencia y sus secuencias son las del caminante”. “El cotidiano Fussgang (paseo a pie) de Kant, su ruta, cronométricamente exacta, a través de Königsberg, llegó a ser legendario”.
Las calles y plazas europeas evocan su historia, los europeos “habitan literalmente en cámaras de resonancia de los logros históricos, intelectuales, artísticos y científicos”, dice Steiner. “Indudablemente, la restauración, milímetro a milímetro, de los antiguos barrios de Varsovia con arreglo a pinturas topográficas del siglo XVIII es un milagro de destreza y de deliberada remembranza. Pero cuando caminamos entre estos sólidos espectros nos invade una sensación extraña, de enorme tristeza”. Sobre la carga del pasado, apunta: “Caminando cansinamente por la Rue Descartes, cruzando el Ponte Vecchio, o pasando ante la casa de Rembrandt en Ámsterdam, cuántas veces no me abrumó, incluso en sentido físico, la pregunta ¿Para qué? ¿Qué puede añadir cualquiera de nosotros a las inmensidades del pasado europeo?; un europeo culto queda atrapado en la telaraña de un in memoriam a la vez luminoso y asfixiante”. Eso es precisamente lo que Norteamérica rechaza. “Su ideología ha sido la del amanecer y la futuridad. Cuando Henry Ford declaró que “la historia es una estupidez”, estaba ofreciendo una contraseña para la amnesia creativa, una capacidad de olvidar que avala una búsqueda pragmática de la utopía”.  


Europa es espíritu descendiente de Atenas y de Jerusalén, de la filosofía griega, de la Biblia hebrea y del Nuevo Testamento.“Esta relación, a la vez conflictiva y sincrética, ha tenido parte en la discusión teológica, filosófica y política desde los Padres de la Iglesia hasta Lev Chestov, desde Pascal hasta Leo Strauss. El topos es hoy tan fértil y urgente como lo ha sido siempre. Ser europeo es tratar de negociar, moralmente, intelectualmente y existencialmente los ideales y aseveraciones rivales, la praxis de la ciudad de Sócrates y de la de Isaías”, exclama Steiner.


sábado, 8 de noviembre de 2025

La respuesta a las preguntas metafísicas no la pueden proporcionar las ciencias


La respuesta a las grandes preguntas metafísicas no la pueden proporcionar las ciencias. Las matemáticas no nos ayudarán a combatir la ansiedad y el miedo que produce la certeza de la muerte. La física no nos resolverá nuestros problemas de adicciones… Y sin embargo, para un ser humano cualquiera, la muerte y el sentido de la vida pesan más que todo racionalismo científico. Ser humano es un arte y radica en la nobleza de espíritu, afirma Rob Riemen. La nobleza de espíritu nos libera de nuestra propia estupidez, de nuestros propios prejuicios, de nuestra propia ignorancia, de nuestros propios miedos. Equivale a lo que Sócrates llama paideía y los alemanes llaman Bildung. Apunta a formar el carácter, a convertirse en auténtica persona, en vez de simple individuo parte de la multitud.Ser humanos es “un arte que comienza con la bendición del recuerdo del amor que te dieron”. Sabiendo en lo que consiste ser humano se intentará vivir de la mejor manera y se sabrá construir una sociedad justa.
Riemen relata las experiencias de su tía Lenie en un campo de concentración japonés y lo que la ayudaba rezar y confiar en Dios. ¿Es posible confiar en Dios cuando hay tanto mal en el mundo? Según su tía Lenie, sí. Más aún, hay que “ayudar a Dios dando vida”. “Todo lo que es bueno, todo lo que es bello, el amor, la amistad, todo eso es vida. Así es como puedes ayudar”.
“Para la formación espiritual, para el arte de ser humano”, es esencial la lectura permanente de los clásicos. Riemen cita un soneto de Quevedo a este respecto, cuya primera estrofa dice: “Retirado en la paz de estos desiertos / con pocos pero doctos libros juntos, / vivo en conversación con los difuntos / y escucho con mis ojos a los muertos…”.

lunes, 29 de septiembre de 2025

Europa será un producto de la voluntad de vuestro espíritu

“Europa, escribía Julien Benda en 1933, será un producto de vuestro espíritu, de la voluntad de vuestro espíritu, no un producto de vuestro ser. Y si me contestáis que no creéis en la autonomía del espíritu, que vuestro espíritu no puede ser más que un aspecto de vuestro ser, entonces os diré que jamás construiréis Europa, pues no existe un ser europeo”.

miércoles, 6 de agosto de 2025

Compraba la calidad de sus espíritus

*Su corazón nada tenía que pedir, nada pedía a Dios.La plegaria constituía una afirmación de si mismo y de lo que él creía que era. Un hombre de poder definitivo; un hombre, en ese sentido, sin par, al menos en su país.
Abajo, en las calles, tan distantes que las veía como meras veredas grises, se movían criaturas del tamaño de insectos. Eran las gentes cuyos pensamientos guiaba, cuyas mentes iluminaba, cuyas conciencias dirigía. Que ellos lo ignorasen y que solo unos cuantos los supiesen, acrecía su poder. Hacía mucho que había renunciado a la ambición de ser un caudillo popular. Porque no tenía el don de ganarse el amor del pueblo, no. Obligado a saber que su aspecto, sombrío y grave, inspiraba más temor que fe, se había emparedado a si mismo en aquel gran edificio. Desde allí esparcía sobre la nación la red de sus periódicos diarios. Para ello adquiría los servicios y los máximos talentos de los hombres. Creía, aunque no con cinismo, que no pudiera ser comprado. Por otra parte, nada podía persuadirle para que comprase un talento que no deseaba o que no pudiera moldear según la forma de su propia doctrina. Los mejores escritores no encontraban lugar en sus paginas si no opinaban como él. Pocos eran los que no se sentían tentados por cincuenta mil solares. Sólo había uno al que ni siquiera le había tentado doble cantidad. Ninguno, pensaba, rehusaría lo que el ofreciera si juzgaba acertado ofrecérselo. Lo que compraba no era únicamente el fluir de los trabajos de los hombres. Compraba también la calidad de sus espíritus. Un hombre hasta entonces incorruptible era valioso cuando cedía, aunque no fuese más porque vendía a la par la confianza de las gentes en él.
*Hombres de Dios de Pearl S. Buck (Premio Pulitzer y el Nobel de Literatura)

martes, 22 de julio de 2025

¿Quién soy yo? y ¿Qué soy yo?

San Agustín distingue entre “¿Quién soy yo?” y “¿Qué soy yo?”, la primera pregunta dirigida por el hombre a sí mismo. “Y me dirigí a mí mismo y me dije: Tú, ¿quién eres tú? Y contesté, un hombre”. Y la segunda a Dios “Entonces,¿qué soy, Dios mío? ¿Lo que es mi naturaleza?” Porque en el “gran misterio” en que se halla el hombre, hay “algo de hombre que el espíritu del hombre que está en él no conoce. Pero, Tú, Señor, que le has hecho, conoces todo de él”. Así, la más familiar de estas frases cuyo texto, la quaestio mihi factus sum, es una pregunta planteada en presencia de Dios, “ante cuyos ojos he llegado a ser un problema para mí mismo”. En resumen, la respuesta a la pregunta “¿quién soy yo?” es sencillamente: “Eres un hombre, cualquier cosa que eso sea”; y la respuesta a “¿qué soy?” sólo puede darla Dios, que hizo al hombre. El interrogante sobre la naturaleza del hombre no es menos teológico que el referido a la naturaleza de Dios; ambos sólo cabe establecerlos en el marco de una respuesta divinamente revelada, escribe la filósofa Hannah Arendt.

jueves, 22 de mayo de 2025

Tener un destino significa tener cada uno su destino

“Tener un destino significa tener cada uno su destino. Con su destino peculiarísimo el individuo está, como si dijéramos, solo en todo el universo. Su destino no se repite. Nadie vendrá al mundo con las mismas posibilidades que él, ni él mismo volverá a tenerlas. Las ocasiones que se le brindan para la realización de valores creadores o vivenciales, el destino con que realmente tropieza, es decir, aquello que el hombre no puede modificar, sino que debe soportar en el sentido de los valores de actitud. Todo esto es algo único y que sólo se da una vez. Cuán paradójico es querer rebelarse contra el destino se ve claramente cuando alguien se pregunta qué habría sido de él, cuál habría sido su vida, si no hubiese tenido el padre que realmente tiene y hubiera sido hijo de otra persona cualquiera; quien se formule tal pregunta olvida que en tal caso no sería propiamente “él”, pues el portador del destino sería otra persona completamente distinta, razón por la cual no podría ya hablarse, en rigor, de “su” destino, sino del destino de otro. Por tanto, el problema de la posibilidad de tener otro destino, un destino distinto, es de por sí imposible, contradictorio y carente de sentido”, escribe Viktor Frankl.
Para Frankl, “libertad sin destino es imposible; la libertad sólo puede ser libertad frente a un destino, un comportarse con el destino. El hombre es libre, indudablemente, pero ello no quiere decir que flote, independiente, en el vacío, sino que se halla en medio de una muchedumbre de vínculos. Pero estos vínculos son propiamente el punto de apoyo de su libertad. La libertad presupone vínculos, tiene que contar con vínculos. El espíritu debe contar con el impulso, la existencia con la sustancia. El tener que contar no significa sometimiento. El suelo sobre que el hombre se planta es trascendido a cada momento en la marcha y es suelo sólo en la medida en que es trascendido y sirve de trampolín. Si quisiéramos definir al hombre habíamos de hacerlo como un ser que va liberándose en cada caso de aquello que lo determina (como tipo biológico-psicológico-sociológico); es decir, como un ser que va trascendiendo todas estas determinaciones al superarlas o conformarlas, pero también a medida que va sometiéndose a ellas.”

domingo, 11 de mayo de 2025

Cristo no es meramente el sol de verano de los prósperos, sino la hoguera del invierno de los desafortunados

Chesterton y Shaw
“Que el Hijo de Dios naciese en Diciembre significa algo; que Cristo no es meramente el sol de verano de los prósperos, sino la hoguera del invierno de los desafortunados”.( La nueva Jerusalén de G.K. Chesterton).
“A quien dice que las Navidades son una especie de adoración del sol lo único que se le puede replicar es que no, que son algo completamente diferente. Al que reconozca el espíritu que hay detrás de los símbolos, lo mínimo que se le puede pedir es que aprecie la diferencia entre adorar el sol y seguir una estrella”(Artículo publicado en 1910 G.K. Chesterton). “Cuando Bernard Shaw dice que la Navidad es solo una conspiración de los que crían pavos y de los bodegueros por razones estrictamente comerciales, dice algo que, más que falso, es una alarmante y sobrecogedora tontería. Podría decir igualmente que los dos sexos fueron inventados por los joyeros que querían vender anillos de compromiso” ( George Bernard Shaw de Chesterton).

jueves, 1 de mayo de 2025

Rastrear la excelencia humana a través de unos modelos del pasado que puedan suscitar la emulación

La preocupación de Plutarco es rastrear la excelencia humana a través de unos modelos del pasado que puedan suscitar la emulación, porque como defiende en la Vida de Pericles, “la virtud con sus acciones pone en seguida en disposición de admirar sus obras y al mismo tiempo emular a quienes las han realizado”. El deseo de emulación como estímulo fundamental en el proceso de formación del individuo ¿Hubiera sido Alejandro lo que fue si nunca hubiera tenido noticias de los héroes de Homero? ¿Hubiera sido Julio Cesar lo que fue sin haber tenido noticias de las hazañas de Alejandro? ¿Hubiera existido Napoleón tal y como lo conocemos sin haberse inspirado en la Vida de Julio Cesar?. Plutarco deja en evidencia su convicción de que la naturaleza humana es variada así como variable es el contenido de la virtud, de modo que forzosamente es su labor debe desplegar una amplia casuística tanto de experiencias como el modo de resolverlas para mayor pedagogía de la virtud.
Plutarco censura a aquellos hombres que emplean la curiosidad, innata en todo individuo, en cosas que no deberían merecer su atención porque empobrecen el espíritu en lugar de fortalecerlo. “Hay que perseguir siempre lo mejor, aplicando la inteligencia a espectáculos que la inviten a dirigirse hacia el bien que le es propio”.


miércoles, 30 de abril de 2025

Una tendencia muy fuerte de eliminar el alma

“En los últimos años hay una tendencia muy fuerte de eliminar, sin sustitución adecuada, la palabra y el concepto de “alma”. Si la palabra “alma” desapareciera de nuestro uso vivo, se nos cerraría la comprensión de una fracción impresionante de la literatura, del pensamiento religioso, de lo que ha sido la vida real y el lenguaje humano durante “, escribe Julián Marías, filósofo y ensayista español.
“La vitalidad o “alma corporal” es aquello de donde manan todos los actos; la vitalidad, ascendente o descendente, es “contagiosa”, nutre todo el resto de nuestra persona, y como una savia animadora asciende a las cumbres de nuestro ser, manifiesta Julián Marías. Esa cumbre, el centro último y superior, lo más personal de la persona es lo que llamamos espíritu, el conjunto de actos íntimos de que nos consideramos actores y protagonistas; por ejemplo, la voluntad o los actos de pensamiento…..Entre vitalidad y espíritu se interpone la zona del alma, en la cual todo dura y se alarga en el tiempo.” 

domingo, 23 de febrero de 2025

La profunda crisis de la civilización europea

Rob Riemen afirma que la “desolación de no saber nada y el fanatismo del saber único” son las larvas de la estupidez y de la mentira. No ayudan las universidades a combatir esas lacras, según Riemen, porque no cumplen con su papel crítico y de búsqueda de la sabiduría. Y lo empeora todo el hecho de que especialmente en el terreno político, “la mentira se convierte en el orden mundial”. Una cultura no puede estar cimentada “sobre una relación equívoca con la verdad”. Para la construcción de una sociedad y de una cultura sanas han de cuidarse el fomento del espíritu humano independiente, el respeto permanente a la libertad, la apertura, la valentía, la responsabilidad, el espíritu crítico y sobre todo el amor a la verdad. También una clase con aparente buena bildung puede ser estúpida, y entonces su estupidez será superior. Si la Iglesia habla de pecado original, Sigmund Freud de alguna manera le da la razón al poner el dedo en la llaga afirmando que un ser humano determinado es menos decente de lo que se piensa. Escribió Freud a propósito de la Primera Guerra Mundial y lo cita Rob Riemen: “¿Creen realmente que un puñado de ambiciosos y farsantes inmorales habría logrado desencadenar todos esos malos espíritus si los millones de seguidores no fueran sus cómplices?”. Más aún, como señaló Thomas Mann, entra aquí en juego “la quimera de que el hombre puede salvarse a sí mismo”.
La democracia como tal no garantiza ni lo justo ni lo mejor. “Cualquier voluntad colectiva, ya sea la de los votantes en una democracia o la de las autoridades universitarias, siempre tiende a la mediocridad, nunca a las mejores cualidades”. Es necesaria la “aristocracia espiritual”, hay que saber cuáles son nuestras “responsabilidades”, para rescatar el valor de las “palabras importantes”, tales como “verdad, amor, fe y eternidad”. Son ellas las que pueden juzgar sobre lo que se está gestando en la sociedad, no el análisis científico de una base de datos. La ciencia sola no salva. Eso no quita la formulación de dos preguntas pertinentes e inquietantes: “¿Por qué las ciencias naturales saben encontrar soluciones efectivas a los problemas de la física, pero las humanidades, con la filosofía en primer lugar, no son capaces de curar la mente enferma de la sociedad europea?”; “¿no será que las humanidades, además de ser incapaces de curar la profunda crisis de la civilización europea, son, en parte, culpables de esa misma crisis?”, se pregunta Riemen.

domingo, 16 de febrero de 2025

Gertrud von Le Fort

Gertrud von Le Fort

Uno de los personajes de Gertrud von Le Fort, Pascual II, de El Papa del Gueto, llega a pronunciar la siguiente sentencia: “… la justicia no existe más que en el infierno; en el cielo existe la gracia y en la tierra, la cruz. La Santa Iglesia está aquí para bendecir a los que llevan esta cruz”.
El profesor Wilhelm Grenzmann explica que “como teóloga entre los poetas de nuestro tiempo, trata el mundo desde arriba (como creación de Dios) y muestra también allí el lugar de los hombres. Su gran seguridad se funda en que ella misma mantiene este estado de cosas. A pesar de las tensiones, llevadas a veces hasta el desgarro, no niega el señorío de un espíritu que comprende el mundo con todos sus abismos, pero que los ha superado y, por tanto, puede tomar sobre sí las pruebas más emocionantes ante los ojos de la eternidad”. Y agrega: “En su obra puede verse lo que es la poesía cristiana. Pecados, sacramentos y gracia, redención e Iglesia tienen en ella su parte. El mundo cristiano no se presupone; es fundamento y andamiaje”. Gertrud von Le Fort murió en 1971.


martes, 14 de enero de 2025

Necesitamos ser útiles, atentos y generosos

El rabino Harold S. Kushner, autor del libro Cuando a la gente buena le pasan cosas malas, escribe que “los seres humanos tenemos la necesidad de ser buenos. Nuestra naturaleza es tal que necesitamos ser útiles, atentos y generosos tanto como necesitamos comer, dormir y ejercitarnos. Cuando comemos demasiado o realizamos muy poco ejercicio, nos sentimos mal. Incluso nuestra personalidad se ve afectada. Y cuando actuamos de forma egoísta y tramposa, el efecto es el mismo. Dejamos de estar en contacto con nuestro auténtico espíritu; olvidamos lo que se siente al sentirse bien. Sólo una vida de bondad y honestidad nos permite sentimos saludables y humanos desde un punto de vista espiritual”.

viernes, 16 de agosto de 2024

Yo soy una cosa que piensa, una res cogitans, un espíritu que tiene vivencias

Obispo Berkeley
La filosofía del obispo Berkeley ( 1685-1753): yo soy una cosa que piensa, una res cogitans, un espíritu que tiene vivencias. A mis vivencias no les corresponde nada fuera de ellas; pero esas vivencias son mis vivencias, y yo soy una substancia que las tengo. Mas como esas vivencias revelan además una regularidad en su paso por mi mente, se suceden escalonadamente, se engarzan las unas con las otras, se escalonan, se explican un poco las unas con las otras; como constituyen todo un conjunto de vivencias armónico (que es lo que llamamos el mundo) debo suponer y supongo (aparte de otros fundamentos que son de carácter moral y religioso y que en el obispo Berkeley pesan mucho, pero que no pueden entrar aquí) debo suponer que aparte de esos otros hay motivos suficientes para poner ahora la existencia de un espíritu que sea el que ponga en mí todas esas vivencias. Esas vivencias no se ponen en mí ellas solas; las pone en mí Dios, que es puro espíritu, como yo. Y entonces podría pensarse con razón que la filosofía del obispo Berkeley es la que realiza con plenitud máxima la palabra del Evangelio: nosotros vivimos, nos movemos y estamos en Dios. 
Referencia: Lecciones preliminares de filosofía de Manuel García Morente