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domingo, 11 de mayo de 2025

Cristo no es meramente el sol de verano de los prósperos, sino la hoguera del invierno de los desafortunados

Chesterton y Shaw
“Que el Hijo de Dios naciese en Diciembre significa algo; que Cristo no es meramente el sol de verano de los prósperos, sino la hoguera del invierno de los desafortunados”.( La nueva Jerusalén de G.K. Chesterton).
“A quien dice que las Navidades son una especie de adoración del sol lo único que se le puede replicar es que no, que son algo completamente diferente. Al que reconozca el espíritu que hay detrás de los símbolos, lo mínimo que se le puede pedir es que aprecie la diferencia entre adorar el sol y seguir una estrella”(Artículo publicado en 1910 G.K. Chesterton). “Cuando Bernard Shaw dice que la Navidad es solo una conspiración de los que crían pavos y de los bodegueros por razones estrictamente comerciales, dice algo que, más que falso, es una alarmante y sobrecogedora tontería. Podría decir igualmente que los dos sexos fueron inventados por los joyeros que querían vender anillos de compromiso” ( George Bernard Shaw de Chesterton).

martes, 16 de julio de 2019

Pudor



Hay un pudor del bien y un pudor del mal, escribe el filósofo suizo Henri Frédéric Amiel. Este es el que el pecador siente ante Dios, ante la pureza y la inocencia. Aquél impide echar perlas a los cerdos. El pudor es el preservativo puesto por la naturaleza alrededor de lo que, siendo precioso, debe sin embargo perderse, pero perderse volviéndose a encontrar… en el amor. El pudor es un fénix que se consume en el amor, pero para renacer de la hoguera. El pudor es la esfinge que guarda los tesoros de (reservados a) el amor (verdadero), y sólo éste conoce las palabras mágicas que le pondrán en posesión del tesoro prohibido. Pudor del alma. Temor a profanarse y a profanar. Hacerse puro, casto, santo, para entrar en relación con lo puro y divino. Existe indignidad en el hecho de hablar de Dios sin sentir a Dios en sí mismo, en hablar de santidad, de resignación, de amor, de éxtasis, de oración, de todas las relaciones orgánicas, íntimas, misteriosamente personales del hombre con Dios, del alma con las otras almas, sin estar uno mismo en ese medio.

lunes, 4 de marzo de 2019

La respuesta de Felipe II al problema de la persecución religiosa.

Maria I de Inglaterra y Felipe II
A finales de 1554, algunos tribunales episcopales ingleses, la reforma de Eduardo VI había revertido y todos los obispos eran, una vez más, católicos, iniciaron procedimientos contra ciertas personas acusadas de herejía. El 1 de febrero de 1555 murió en la hoguera la primera víctima de esta persecución. Muchos observadores europeos en Londres, convencidos por propia experiencia de que la hoguera no era la solución, se manifestaban horrorizados. El rey Felipe II, que en ese momento residía en la corte de Inglaterra, sin embargo, carecía de poder para intervenir. Decidió enfocar el problema de otra forma. El siguiente domingo, 10 de febrero, su confesor, fray Alfonso de Castro, pronunció un sermón en presencia de la corte real en el que “vehementemente protestó contra los obispos por llevar hombres a la hoguera, y manifestó simplemente que ninguna Escritura hablaba de quemar por el bien de la conciencia; sino que por el contrario dichos hombres deberían vivir y ser convertidos”. Las ejecuciones se detuvieron, posiblemente a raíz de la prédica. La respuesta directa de Felipe al problema de la persecución religiosa fue evidentemente moderada, manifiesta el historiador británico Henry Kamen.