viernes, 10 de julio de 2026

Los intransigentes se curan en salud, tachando de violentos a los que son sus víctimas

“Se habla mucho de paz, y no hay paz; ni en las almas, ni en las instituciones, ni en la vida social, ni entre los pueblos. Se habla continuamente de igualdad y de democracia, y hay castas, cerradas, impenetrables.Un tiempo, en el que se clama por la comprensión, y la comprensión no se vive”, escribe Josemaría Escrivá.
“Los fanáticos y los intransigentes, incapaces de admitir razones ajenas, se curan en salud, tachando de violentos y agresivos a los que son sus víctimas. Se oye hablar mucho de unidad, y quizá sea difícil concebir que pueda darse mayor desunión”, dice Escrivá. 
“No es difícil encontrar quien confunda la intransigencia con la intemperancia, y la transigencia con la dejación de derechos o de verdades que no se pueden baratear.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario