Mostrando entradas con la etiqueta intransigente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta intransigente. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de julio de 2026

Los intransigentes se curan en salud, tachando de violentos a los que son sus víctimas

“Se habla mucho de paz, y no hay paz; ni en las almas, ni en las instituciones, ni en la vida social, ni entre los pueblos. Se habla continuamente de igualdad y de democracia, y hay castas, cerradas, impenetrables.Un tiempo, en el que se clama por la comprensión, y la comprensión no se vive”, escribe Josemaría Escrivá.
“Los fanáticos y los intransigentes, incapaces de admitir razones ajenas, se curan en salud, tachando de violentos y agresivos a los que son sus víctimas. Se oye hablar mucho de unidad, y quizá sea difícil concebir que pueda darse mayor desunión”, dice Escrivá. 
“No es difícil encontrar quien confunda la intransigencia con la intemperancia, y la transigencia con la dejación de derechos o de verdades que no se pueden baratear.”

sábado, 14 de abril de 2018

Sólo el débil se vuelve intransigente y grosero.


Franz Kafka decía que la agresión sólo es un artificio, una maniobra con la que normalmente no queremos más que disimular nuestra debilidad ante nosotros mismos y ante el mundo. La fuerza duradera de verdad sólo está en quien resiste. Sólo el débil se vuelve intransigente y grosero, y normalmente expulsa con su actitud toda su dignidad humana. 
Cada insulto, continua Kafka, contribuye a demoler la mayor invención del hombre, el lenguaje. Quien insulta injuria al alma. Es un atentado contra la piedad que también cometen quienes no miden correctamente sus palabras. 

Cada insulto contribuye a demoler la mayor invención del hombre, el lenguaje.

lunes, 24 de julio de 2017

El odio como factor de lucha.

El Che Guevara en su mensaje a través de la revista Tricontinental, en 1967: “El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así; un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal”. Cuando Guevara planteaba esta idea se refería, por cierto, a la revolución violenta marxista. Pero, en lo fundamental, la estrategia del populismo socialista no ha cambiado, siendo la inserción de odio en la sociedad el primer paso.