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viernes, 6 de marzo de 2026

De la democracia hay que ocuparse pues de lo contrario los rufianes triunfan

Para Alexis de Tocqueville, la democracia no es solo un sistema legal mediante el cual las sociedades se organizan, sino también una cultura y una moral. De ahí que señalase a quienes se aprovechan del descuido de estos aspectos para tratar de destruir la democracia. De esta, nos dijo, hay que ocuparse, pues de lo contrario triunfan los rufianes y corre la sangre. Y ello exige que al pueblo se le instruya, que entienda que el Estado democrático no es una descomunal ventanilla de reclamaciones, sino un proyecto común que exige también sacrificios. “Conocedor de sus verdaderos intereses, escribe, el pueblo comprendería que para aprovechar los bienes de la sociedad hay que someterse a sus cargas”.

lunes, 9 de febrero de 2026

La cualidad es el mayor enemigo de toda masificación

La nobleza nace y se mantiene mediante sacrificios, mediante el valor y mediante un claro conocimiento de lo que uno se debe a si mismo y a los demás, mediante la exigencia natural del respeto que corresponde al ser humano, y mediante la salvaguardia igualmente naturales respeto debido tanto a los superiores como a los inferiores. Se trata en todos los frentes de recuperar una vivencias de cualidad ya soterradas y un orden basado en la cualidad. La cualidad es el mayor enemigo de toda masificación, escribe el pastor protestante Dietrich Bonhoeffer.

jueves, 8 de enero de 2026

Rehenes del destino

Escribe Zygmunt Bauman en El arte de la vida que “la mano amistosa de un amigo fiable, leal y fidedigno que nos ayude hasta que la muerte nos separe; una mano que podamos confiar que nos será tendida con rapidez y disposición cuando sea necesario (lo que las islas ofrecen a los náufragos potenciales o los oasis a los perdidos en el desierto), necesitamos esta mano, y deseamos tenerla, cuantas más mejor. Sin embargo… ¡Sin embargo! En nuestro entorno moderno líquido, la lealtad para toda la vida es una bendición empañada de muchas maldiciones. ¿Y si las olas cambian de dirección, y si las nuevas oportunidades nos llaman a reciclar los tranquilizadores valores de ayer para convertirlos en los amenazadores obstáculos de hoy, las apreciadas posesiones en lastres desalentadores, los salvavidas en pesos de plomo? ¿Y si los próximos y queridos han dejado de ser queridos pero siguen irritantemente próximos? De ahí la ansiedad. El temor de perder amigos o parejas mezclado con el temor de ser incapaz de librarse de aquellos a los que ya no queremos, junto con el temor de encontrarse uno mismo en el extremo receptor de la necesidad y resolución del amigo o la pareja que dice que “necesita más espacio”. La red de relaciones humanas (red, el juego interminable de conectarse y desconectarse) es hoy la sede de la ambivalencia más angustiosa, lo que enfrenta a los artistas de la vida a una maraña de dilemas que causan más confusión que pistas ofrecen… “¿Dónde esta la frontera entre el derecho a la felicidad personal y el nuevo amor, por un lado, y el egoísmo irresponsable que destrozaría una familia y quizás haría daño a los niños, por el otro?”, pregunta Ivan Klima. Trazar esta frontera con exactitud puede ser una tarea angustiosa, pero podemos estar seguros de una cosa, se halle la frontera donde se halle, se viola en el momento en que el acto de atar y desatar los vínculos humanos se declara moralmente indiferente y neutral, de modo que los actores están liberados a priori de la responsabilidad por las consecuencias para el otro de sus actos; de la misma responsabilidad incondicional que promete el amor, en la salud y en la enfermedad, y que lucha por construir y preservar. “La creación de una relación mutua buena y duradera”, en clara oposición con la búsqueda de diversión mediante objetos de consumo, “exige un esfuerzo enorme”. Sin embargo, como sugiere Klima, hay que comparar el amor a la creación de una obra de arte. También esto exige imaginación, una concentración total, la combinación de todos los aspectos de la personalidad humana, sacrificio por parte del artista y libertad absoluta. Pero, por encima de todo, como en la creación artística, el amor exige acción, es decir, actividad y comportamiento no rutinarios, además de la atención constante a la naturaleza intrínseca de la pareja, el esfuerzo por comprender la individualidad del otro u otra, y respeto. Y por último, aunque no menos importante, necesita tolerancia, la conciencia de que uno no debe imponer su punto de vista o sus ideales a su pareja ni impedirle el camino hacia la felicidad. El amor, en definitiva, se abstiene de prometer un camino fácil a la felicidad y el significado. La “relación pura” inspirada por las prácticas del consumismo promete este tipo de vida fácil; pero de la misma manera convierte a la felicidad y el significado en rehenes del destino.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

La Iglesia ortodoxa es útil instrumento para Putin

Según Dell `Asta (profesor de Lengua y Literatura Rusa en la Universidad Católica de Milán y Brescia, Vicepresidente de la Fundación Cristiana Rusia) Putin, durante los primeros años de su presidencia, se interesó, sobre todo, por la geopolítica, en la que el gas y el petroleo jugaban un papel destacado. Sin embargo, al poco tiempo, fue consciente de que la Iglesia ortodoxa podía ser útil instrumento para su proyecto imperial. La Iglesia pasó a ser un atributo secundario de la nación y el Estado hasta transformarse en un “dicasterio estatal”, Desde allí se defiende un “nacionalismo de civilización” de rasgos mesiánicos. La Iglesia ortodoxa queda al servicio del “mundo ruso”, con Moscú como centro político y Kiev como centro espiritual, pues la Rus de Kiev en el siglo IX está considerada como origen de la Rusia cristiana. 
Ese “mundo ruso” tiene una Iglesia ortodoxa  común, representada por el Patriarcado de Moscú, y un líder nacional que es el presidente Putin. Desde esta perspectiva, Rusia y Ucrania son el mismo país, aunque tampoco habría que excluir a Bielorrusia, y la defensa de la unidad de Rusia conlleva la unidad de la Iglesia.
La guerra de Ucrania adquiere, en la perspectiva del patriarca Kirill, el carácter de una misión para garantizar el futuro de Rusia, en la que el sacrificio de los soldados reviste un carácter religioso. Kirill llegó a afirmar que “su sacrificio lava todos los pecados cometidos”.

viernes, 31 de octubre de 2025

¿Quien es pues el hombre?


¿Quien es pues el hombre?, se pregunta Viktor Frankl. Es un ser que siempre decide lo que es. El hombre es un ser que ha inventado la cámara de gas de Auschwitz, pero también es el ser que ha entrado en esas cámaras con la cabeza erguida y el Padrenuestro o la Shema Yisrael en sus labios….”Escucha Israel, el Señor es tu Dios, el Señor es Uno. Amaras al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Que esta palabras que yo te dicto hoy estén en tu corazón”
“Una persona puede entrar en el horno crematorio con la cabeza erguida, dignamente, ofreciendo su sacrificio a Dios, que es el valor supremo. Incluso perdonando a sus asesinos. Su vida y su muerte tienen sentido,” escribe el filósofo Rafael de los Ríos.


lunes, 11 de agosto de 2025

La familia es una inyección de sociabilidad frente al individualismo

Pierangelo Sequeri
Ni a la política ni a la economía les interesan las familias. Una familia ahorra, mientras que los individuos solos tienden al consumo. Hay políticas asistenciales que ayudan a las familias en dificultad, pero subsiste un mecanismo perverso, fruto de una cultura ególatra, que insta a realizarse como individuo y no como familia. No hay políticas que apoyen el equilibrio y la armonía que tiene que haber entre el cuidado de los vínculos familiares y la realización del individuo. Parece que son opciones excluyentes, dice el sacerdote Pierangelo Sequeri que fue director del Pontificio Instituto Teológico para las Ciencias del Matrimonio y la Familia Juan Pablo II.
El problema de la sociedad hoy, añade Sequeri, es que no hay modelos válidos de integración entre la realización del individuo y del bien común. Y esto justo se aprende en el núcleo familiar, que es una verdadera escuela de los afectos. En la familia aprendemos que hay formas positivas de sacrificio. Es decir, que la limitación del propio deseo hace feliz al otro. La familia es una inyección de sociabilidad frente al individualismo.

domingo, 29 de junio de 2025

He dado una moneda que ni siquiera era buena y he comprado el Paraíso

Monte Athos
Escribe Nikos Kazantzakis en Carta al Greco: “Algunos días después de nuestra llegada al Monte Athos, un asceta medio loco, alucinado, acurrucado en una gruta que estaba suspendida sobre el mar, me dijo una palabra que me cerró la boca. —Tú has perdido el juicio, pobre amigo mío —le dije para fastidiarlo. Él se echó a reír. —He dado mi juicio —dijo— y he ganado a Dios; es decir, he dado una moneda que ni siquiera era buena y he comprado el Paraíso. ¿Te parece, hijo mío, que he hecho un negocio de tonto? Se calló un instante y luego prosiguió: —Voy a decirte algo más, para que lo sepas. Había una vez un gran rey, hermoso, glotón, gozador, que tenía trescientas sesenta y cinco mujeres en un harén. Un día fue a un monasterio y vio a un asceta. »—¡Qué gran sacrificio haces! —le dijo, y lo miró con piedad. »—El sacrificio que tú haces, oh rey, es mucho mayor —le respondió el asceta. »—¿Cómo es eso? »—Porque yo renuncio al mundo efímero y tú a la eternidad.”

lunes, 7 de abril de 2025

La manera de terminar con la espiral del miedo y el enfrentamiento es a través de una mayor profundización en nuestras raíces cristianas

René Girard se dio cuenta de que todas las sociedades buscan supuestos culpables, víctimas en los que depositar la insania y la envidia.El chivo expiatorio operaba como un purificador. Según Girard, en la necesidad de que otro, un inocente, cargara con el odio inveterado que nacía del egoísmo y la envidia humana se explicaba tanto el origen de la religión como de la paz social. Sin esa descarga, sin esa danza en torno a la víctima sacrifical en la que se dejan, como en un altar, el miedo y los rencores, la venganza y la muerte, no habría paz social y, por tanto, se frustraría la convivencia. De otro modo estaríamos condenados a un enfrentamiento cruento sin fin. 
Para Girard la muerte de Abel, de Job o, con mucha mayor radicalidad, de Cristo, suponía la llegada a la mayoría de edad moral de la humanidad. En el Antiguo y el Nuevo Testamento se enseña que el miedo y los conflictos, los asesinatos no surgen de automatismo ni constituyen el destino ciego al que nos ata la naturaleza. A diferencia de lo que ocurre en formas culturales más antiguas, la enseñanza revelada confirma que la violencia nace de la envidia del hombre. Hay guerras y enfrentamientos, pero la respuesta para acabar con ellos no reside en mover piezas en el tablero geopolítico, sino en proceder a un profundo cambio en el interior del ser humano. De otro modo, la paz de hoy será el motivo del conflicto de mañana. Y es eso lo que vio al final de su vida Girard.
Para Girard la única manera de terminar con la espiral del miedo y el enfrentamiento era a través de una mayor profundización en nuestras raíces cristianas. A su juicio, las sociedades del conocimiento y de la información hacían inútil la operatividad del chivo, es decir, sabemos siempre que las víctimas son inocentes. De ese modo, no hay posibilidad de que funcione la descarga del odio a través de su sacrificio. El futuro es negro, según Girard, porque la secularización había dejado inerme la herencia cristiana y, por tanto, tampoco disponemos del acervo moral de la fe para remediar nuestros odios y sed de venganza. Así las cosas, la violencia solo iría en aumento.Estamos hartos de la guerra, pero también de esas otras explosiones de odio y rencor que uno ve tanto en las calles como en otros ambientes sociales. El camino para la paz no pasa únicamente por tratados internacionales. Solo un cambio radical de vida, individual, puede explicar que tendamos la mano al prójimo en lugar de propinarle una patada, abusar de él o desposeerle de lo que tiene. Eso es sabiduría moral, que no desconoce que a veces también hay que defenderse.

miércoles, 5 de marzo de 2025

La música te crea un pasado del que eras ignorante

Oscar Wilde

Oscar Wilde escribe que"cuando toco a Chopin me siento como si llorase por pecados que nunca cometí y llevase luto por tragedias ajenas. La música siempre parece producirme este efecto. Te crea un pasado del que eras ignorante y te llena con el sentimiento de pesares ocultados a nuestras lágrimas. Puedo imaginar a un hombre que siempre hubiese llevado una vida corriente oyendo un día por casualidad alguna pieza musical y descubriendo de pronto que su alma había pasado por experiencias terribles y conocido alegrías desbordantes, amores enloquecidos y grandes sacrificios, sin haber sido nunca consciente de ello".
La importancia de no hacer nada (Oscar Wilde)

lunes, 9 de septiembre de 2024

Hasta el más mínimo traspié puede hacer colapsar esa sociedad y quebrarla

Escribe el filósofo Zygmunt Bauman que “si los vínculos humanos, como el resto de los objetos de consumo, no necesitan ser construidos con esfuerzos prolongados y sacrificios ocasionales, sino que son algo cuya satisfacción inmediata, instantánea, uno espera en el momento de la compra (y algo que uno rechaza si no satisface, algo que se conserva y utiliza sólo mientras continúa gratificando y nunca después), entonces no tiene sentido “tirar margaritas a los chanchos” intentando salvar esa relación, con más y más desgaste de energías cada vez, y menos aun sufrir las inquietudes e incomodidades que esto implica. Hasta el más mínimo traspié puede hacer colapsar esa sociedad y quebrarla; los desacuerdos más triviales se transforman en amargas disputas, las fricciones más leves son tomadas como señales de una esencial e irreparable incompatibilidad.”
“Los rasgos de la tolerancia de la diferencia, la hospitalidad hacia las minorías, son más comunes en los países en los que el patriotismo no es un problema, es decir, en sociedades suficientemente seguras de su ciudadanía republicana que no tienen que preocuparse por el patriotismo, que no lo consideran un problema y menos aun un deber a cumplir”.

viernes, 23 de agosto de 2024

Llevar siempre a cuestas la carga de los demás

No piensa nadie que a veces el médico, como el sacerdote, puede sentirse cansado de llevar siempre a cuestas la carga de los demás, los errores, las debilidades, las pasiones y a veces los crímenes del prójimo, todas las miserias de que, sin vacilar, le hacemos partícipe, simplemente porque es el médico? En tal momento es un hombre extenuado el que busca refugio al lado de Evelyne y que comprende claramente por qué ha sido concedido al hombre la ternura de la mujer. En tales momentos, Michel comprende, horrorizado, la soledad y el sacrificio de un sacerdote.(Cuerpos y almas de Maxence Van der Meersch)

miércoles, 29 de mayo de 2024

El síndrome de Pinocho

Kant, que defiende que debe decirse la verdad aun a sabiendas de que puede acarrear el sacrificio de un inocente; o san Agustín, que sentencia que mentir equivale a perder la vida eterna y que nunca debe optarse por el engaño, ni siquiera para salvar la vida……España no hace mucho caso ni de Kant ni de san Agustín, pues permite que el imputado no diga nada o haga ostentación de flagrante falta de sinceridad para defenderse; incluso que señale sin problemas con su dedo acusador a otro que pasaba por allí como culpable del delito que cometió, lo que se ajusta bastante bien a nuestra naturaleza, más allá de planteamientos filosóficos. Al final del procedimiento, en el acto supremo de la práctica de la búsqueda de la verdad por medio de la ley, la sentencia pone en negro sobre blanco una certeza, creyendo a unos que dicen una cosa y no tomando en consideración lo que exponen otros. Pero todos los juristas reconocen que se trata, sólo, de la “verdad judicial”, una aproximación, no “la verdad”, porque la verdad integral es inabarcable para el juicio.
Se ha descrito un trastorno bautizado como el síndrome de Pinocho, que no se caracteriza porque a alguien le crezca la nariz en cuanto profiere un embuste (lo cual sería muy práctico), sino porque no saben hablar sin incluir una trola en su discurso. Además, es que no lo pueden evitar, por eso es enfermizo. Detrás de estas personalidades, según describen los manuales, se esconden rasgos autodestructivos porque no afrontan los problemas, sino que los cubren con un tupido manto de farsa y autoengaño. En ellos hay problemas de autoestima, inseguridad y carencias afectivas, pero la buena noticia es que tiene tratamiento terapéutico, que evitará que la calle esté poblada de grandes apéndices nasales. Maticemos que aunque lo tratemos distendidamente, la mentira patológica puede ser dramática. El descubrir que el mundo en que se vive es irreal, o que te han pillado en una farsa puede conducir a que el mentiroso reaccione con agresividad o violencia.
Referencia:Viaje por las mentiras de la Historia Universal de Santiago Tarín.

viernes, 24 de mayo de 2024

Se produce un vínculo entre la madre y el bebé, que será determinante a lo largo de la vida de este

“La madre, escribe Isabel Rojas Estapé, es el fundamento de nuestras relaciones. Desde que nacemos, se produce un vínculo entre la madre y el bebé, que será determinante a lo largo de la vida de este. Se trata de un lazo indestructible, que ni la distancia ni el paso del tiempo podrán borrar, y que configurará al hijo en su forma de relacionarse y comportarse con la gente. Esta unión, también conocida como apego, comprende una faceta biológica impresa en el ADN de cada mujer, y otra psicológica, protagonizada por la donación y la entrega. Algo que va más allá de las células o de las propias hormonas. Las madres son heroínas por excelencia. Saben lo que es sufrir poniendo buena cara. Pasar noches sin dormir, comer los restos de lo que queda o ponerse en último lugar son algunos de los sacrificios que las madres hacen sin pestañear. Se trata de una entrega, que no entiende de cuenta de pérdidas y ganancias. Se dan sin esperar nada a cambio.”

domingo, 19 de mayo de 2024

Renunciar a la Trinidad es hacer de Jesús un delegado ocasional del Señor

Se entiende que renunciar a la Trinidad es hacer de Jesús un delegado ocasional del Señor, un incidente de la historia, no el auditor imperecedero, continuo, de nuestra devoción. Si el Hijo no es también el Padre, la redención no es obra directa divina; si no es eterno, tampoco lo será el sacrificio de haberse denigrado a hombre y haber muerto en la cruz. “Nada menos que una infinita excelencia pudo satisfacer por un alma perdida para infinitas edades”, instó Jeremías Taylor.



miércoles, 15 de mayo de 2024

Más feliz que los felices es quien puede hacer a la gente feliz

Escribe Carlos Cardona que “ el ser espiritual de mi alma me confiere, junto a la inteligencia propia de la criatura, una excelencia, la capacidad de ir más allá de mi necesidad, de querer lo que no necesito, queriéndolo incluso a costa de dejar insatisfechas las necesidades mías. Esto es algo de experiencia común. En mucha gente se ven actos generosos, con los que procuran el bien para los otros, a expensas de si mismos, hasta el sacrificio de su propia vida”. La Gaudium et spes dice que “ el hombre, única criatura terrestre a la que Dios ha amado por si misma, no puede encontrar su propia plenitud si no es en la entrega sincera de si mismo a los demás”. Juan Pablo II añadirá que “el hombre está llamado a existir para los demás, a convertirse en un don”.
Tolstoi afirma que “en el sentimiento del amor existe algo singular capaz de resolver todas las contradicciones de la existencia y de dar al hombre aquella felicidad total cuya consecución es el fin de la vida”. Bernanos sostenía que “odiarse a si mismo es más facil de lo que se cree; lo verdaderamente saludable está en olvidarse de si mismo”. Y Benavente escribía que “ cuando hemos renunciado a nuestra dicha y nos contentamos con ver dichosos a los que nos rodean, es quizá cuando empezamos a serlo”. Y Edouard Pailleron en su Noël dice “ nuestra única felicidad es consecuencia de la que a otros hemos procurado”. Tolstoi,“no hay más que una manera de ser feliz, vivir para los demás”. Y Dumas padre pensaba que “más feliz que los felices es quien puede hacer a la gente feliz”.

sábado, 27 de enero de 2024

En la lucha contra el francés el pueblo español toma conciencia de su pertenencia a un ente superior

Sitios de Zaragoza, durante la Guerra de la Independencia española

Durante más de cinco años, el pueblo combatió en la guerra de Independencia Española  al invasor galo en una guerra distinta a cualquiera de las anteriores. El sacrificio de los españoles alcanzó límites insospechados. La carestía fue tal que escasearon incluso las patatas, el alimento popular por excelencia junto al pan, hasta el punto de que uno de los platos más comunes de la actual gastronomía nacional, la tortilla francesa, debe su nombre a que la falta de patatas durante la guerra de Independencia contra los franceses obligó a prepararla solo con huevo. Hubo batallas, pero lo decisivo fue una nueva forma de lucha en la que cada hombre era un enemigo y cada palmo de terreno un lugar hostil. La guerrilla imponía al ocupante una pesada carga, pues forzaba a sus tropas a una continua actividad que las desgastaba y desmoralizaba. Los españoles con su indomable deseo de expulsar de su tierra al invasor francés, unido al apoyo del cuerpo expedicionario británico comandado por Wellington, terminó por darles la victoria. 
Las reformas borbónicas trataron de hacer de España una nación. Pero los humildes habían permanecido ajenos a los afanes de los reyes. En la lucha contra el francés el pueblo toma conciencia de su pertenencia a un ente superior y distinto de la mera voluntad de los monarcas; expresa su rechazo a ser regido por un rey impuesto, y se erige en depositario de su propia soberanía.
Carlos III
Beneficiados durante siglos por el orden económico y social vigente en la América hispana, han aceptado la dependencia de España, pero cuando las reformas implantadas durante el reinado de Carlos III comenzaron a perjudicar sus intereses, convirtiendo en verdaderas colonias lo que, hasta entonces, habían sido en la práctica reinos en igualdad de condiciones con el resto de los que conformaban la Monarquía hispánica, se irritaron profundamente y dejaron de ser leales al orden vigente.La debilidad militar de la metrópoli, cada vez más evidente desde finales del siglo XVIII en las guerras sostenidas contra franceses y británicos, y claramente insostenible tras la derrota de la Armada española en Trafalgar, les anima a continuar dicho camino. La invasión francesa y el desmoronamiento del Estado borbónico les brinda una ocasión irrepetible para hacerlo. Quizá el triunfo inmediato del liberalismo en la península podría haber frenado el proceso, pero las Cortes de Cádiz no controlan un territorio sobre el que el rey francés José I parece sólidamente asentado en 1810. Se suceden entonces las primeras declaraciones de independencia. Venezuela la proclama en abril; Cartagena de Indias se subleva en mayo y Bogotá en julio; México se declara independiente en septiembre. América empieza a desligarse de España.Líderes carismáticos como Antonio José de Sucre, Simón Bolívar y José de San Martín alimentan la llama del naciente patriotismo americano.
Referencia: Breve historia de España II. El camino hacia la modernidad (Luis E. Íñigo Fernández)


sábado, 13 de enero de 2024

Las utopías como guías a seguir pueden resultar literalmente fatales

Podemos librar a los hombres del hambre o de la miseria o de la injusticia, podemos sacarlos de la esclavitud o de la cárcel, y obrar bien con ello…, todos los hombres tienen un sentimiento básico del bien y el mal, pertenezcan a la cultura que pertenezcan; pero todo estudio de la sociedad muestra que cada solución crea una nueva situación que engendra necesidades y problemas nuevos propios, nuevas exigencias.
Las utopías tienen su valor (nada expande tan maravillosamente como ellas los horizontes imaginativos de las potencialidades humanas) pero como guías a seguir pueden resultar literalmente fatales…..La posibilidad de una solución final (incluso si olvidamos el sentido terrible que estas palabras adquirieron en los tiempos de Hitler) resulta ser una ilusión, y una ilusión muy peligrosa. Pues si uno cree realmente que es posible solución semejante, es seguro que ningún coste sería excesivo para conseguir que se aplicase. Lograr que la humanidad sea justa y feliz y creadora y armónica para siempre, ¿qué precio podría ser demasiado alto con tal de conseguirlo? Con tal de hacer esa tortilla, no puede haber, seguro, ningún límite en el número de huevos a romper.
Algunos profetas armados pretenden salvar a la humanidad, y otros solo a su propia raza por sus atributos superiores, pero, sea cual sea el motivo, los millones sacrificados en guerras o revoluciones (cámaras de gas, gulag, genocidio, todas las monstruosidades por las que se recordará nuestro siglo) son el precio que ha de pagar el hombre por la felicidad de generaciones futuras…..De lo único que podemos estar seguros es de la realidad del sacrificio, la muerte de los muertos. Pero el ideal por el que mueren sigue sin hacerse realidad. Se han roto ya los huevos, y el hábito de romperlos crece, pero la tortilla sigue siendo invisible.
Referencia:El fuste torcido de la humanidad de Isaiah Berlin


domingo, 5 de noviembre de 2023

La verdadera amistad

Para Josemaría Escrivá “el verdadero amigo no puede tener, para su amigo, dos caras: la amistad, si ha de ser leal y sincera, exige renuncias, rectitud, intercambio de favores, de servicios nobles y lícitos. El amigo es fuerte y sincero en la medida en que, de acuerdo con la prudencia sobrenatural, piensa generosamente en los demás, con personal sacrificio. Del amigo se espera la correspondencia al clima de confianza, que se establece con la verdadera amistad; se espera el reconocimiento de lo que somos y, cuando sea necesaria, también la defensa clara y sin paliativos”

viernes, 1 de septiembre de 2023

El secreto de la felicidad es la libertad, y el secreto de la libertad es el coraje

Hoy en día hay una escasa tendencia a asociar el coraje con la libertad. “El secreto de la felicidad es la libertad, y el secreto de la libertad es el coraje” decía Pericles. Hoy el coraje es una mercancía de lujo, una extravagancia de la que todo el mundo se ríe y que tacha de locura. En cambio la cobardía es el pan que por poco dinero se vende en todas las tiendas. Como los prepotentes que dicho pan lo venden empaquetado en el papel del falso revolucionarismo, la mayoría sólo se mueve si al moverse no arriesga nada.
Los hombres aman la libertad mucho menos que la igualdad, y la aman bastante menos porque desembocando en el colectivismo la igualdad quita a los individuos el peso de la responsabilidad. Porque no exige los sacrificios que exige la libertad, no requiere el coraje que requiere la libertad, no necesita la libertad. (Se puede ser iguales incluso en la esclavitud).

sábado, 27 de mayo de 2023

El filósofo ejerce una influencia perturbadora en sociedades poco afectas a la justicia

Filósofo meditando de Rembrandt

                                        

Los metafísicos de la publicidad también han hecho suya la idea de que el fin último de la existencia es vivir feliz y cómodamente. Con ello se quiere significar el estado de autocomplacencia en el que quedamos tras haber satisfecho nuestros apetitos corporales. La publicidad acoge con regocijo esta idea, que la socialdemocracia aplaude y cuya aceptación es tan general que hoy se ha vuelto casi del todo imposible, salvo desde el púlpito de la religión, enseñar que la vida significa disciplina y sacrificio. En el mundo que nos pintan las agencias de prensa, esa idea está representada por el puesto de trabajo, la vida doméstica, algún interés en actividades inocuas como el béisbol o la pesca y el rechazo tajante de las abstracciones. En otras palabras, es la versión filistea del hombre en busca de la felicidad. Incluso la doctrina de la bendición por el trabajo, elaborada por Carlyle, tiene acentos demasiado enérgicos para el gusto del hombre de hoy. Y puesto que el periodista-filósofo valora los variopintos objetos y acontecimientos que pueblan el mundo por el atractivo que puedan ejercer sobre el mayor número de individuos, no es razonable suponer que vayan a ensalzar la vía dolorosa de la espiritualización. Nunca estará de más, respecto de esta categoría profesional, recordar una y otra vez que los operadores de la gran linterna mágica tienen especial interés en mantener a la gente lo más alejada posible de las realidades más profundas. El filósofo, cosa harto notoria, es un pésimo consumidor, pero además ejerce una influencia perturbadora en sociedades poco afectas a la justicia. Que existan otras realidades más allá de las que constata en su rutina cotidiana es algo que el hombre de a pie ocasionalmente llega a sospechar, pero revelárselas en un apocalíptico arrebato de sinceridad podría hacer vacilar los cimientos de la civilización materialista, escribe Richard Weaver.